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Cómo los productores de semillas de código abierto están cambiando la producción mundial de alimentos

Por todo el mundo hay productores de semillas que se resisten al control de las Corporaciones del suministro de alimentos poniendo a disposición de los agricultores las semillas que necesitan.

Por Rachel Čerňanský, 12 de diciembre de 2016

ensia.com

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Frank Morton lleva cultivando lechugas desde la década de 1980. Su empresa ofrece 114 variedades distintas, entre ellas la variedad Outredgeous, que el año pasado se convirtió en la primera planta que los astronautas de la NASA cultivaron y comieron en el espacio. Durante casi 20 años, el trabajo de Morton ha estado únicamente limitado por su imaginación y por los diferentes tipos de lechugas que caían en sus manos. Pero a principios del año 2000 empezó a notar que cada vez había una mayor cantidad de lechugas patentadas, lo cual significa que no se pueden utilizar de nuevo para su cultivo. Las patentes no solamente se extendían a diferentes tipos de lechugas, sino a rasgos específicos tales como la resistencia a una determinada enfermedad, un matiz particular de color, o el rizado de la hoja. Estas patentes han seguido aumentado en los años posteriores y han alcanzado una creciente gama de cultivos, desde el maíz hasta las zanahorias, tendencia que ha empezado a preocupar a productores de plantas, ecologistas y expertos en seguridad alimentaria preocupados por el futuro de la producción de alimentos.

Decidido partidario de la mejora de las plantas, Morton sigue cultivando lechugas, sólo que ahora le lleva más tiempo, dadas las restricciones que hacen que su trabajo sea más difícil.

Se trata sólo de una piedra en el río mientras yo floto en torno a ella. Eso es básicamente lo que tenemos que hacer, pero rompe la tradición del cultivo. Creo que las patentes de la lechuga son exageradas y nadie puede desarrollar una nueva lechuga porque todas los rasgos parecen estar patentados”, dice Morton. Así que continúa trabajando con lo que dispone, el desarrollo de los rasgos que desea evitando cualquier material sujeto a los derechos de propiedad intelectual. Se ha unido a un creciente movimiento de los Estados Unidos y de todo el mundo: las semillas de código abierto.

Si el término suena más al mundo de la tecnología que de la mejora de las plantas, no es por accidente. La iniciativa de semillas de código abierto está inspirada en el movimiento de software libre y de código abierto, que se presenta como una alternativa al software propietario”, y fue creada para asegurar que algunas variedades de plantas y genes estén libres de los derechos de propiedad intelectual y disponibles para los agricultores a perpetuidad. Como parte de la iniciativa, generalmente conocida como OSSI (Open Source Seed Initiative), los agricultores estadounidenses tienen que comprometerse a compartir las semillas que produzcan y que estén disponibles para su cultivo en el futuro.

Eso no significa que no se puedan vender. A lo que se comprometen es a que los agricultores que adquieran semillas de un productor de semillas de código abierto puedan cruzar este material con otro para desarrollar nuevas variedades y guardarlas para futuras cosechas, dos cosas que muchas patentes prohíben. Decenas de agricultores y compañías de semillas se han comprometido con lo establecido por la OSSI desde su inicio en el año 2014.

Un futuro comprometido

Para el profesor emérito de la Universidad de Winconsin-Madison y el miembro del Consejo de la OSSI, Jack Kloppenburg, el control de las semillas y la capacidad de desarrollar nuevos cultivos son cuestiones tanto de seguridad alimentaria como de protección del medio ambiente. Las semillas juegan un papel muy importante en cuestiones más amplias, como la biodiversidad, los derechos de los agricultores, el control del sistema alimentario y el uso de productos químicos agrícolas, que muchos productores independientes tratan de evitar o reducir mediante el desarrollo de rasgos naturales de resistencia en los cultivos mismos.

Kloppenburg hace hincapié en que el movimiento de código abierto no se dirige únicamente contra los organismos modificados genéticamente. Las patentes pueden afectar a todos los cultivos, sean transgénicos o convencionales, ecológicos o no. “El control de las semillas es lo que está en el núcleo de la sostenibilidad ambiental, hacia lo que estamos trabajando”, dice, señalando al mayor conglomerado de la Agroindustria a nivel mundial, la fusiones entre ChemChina y Syngenta en agosto de 2016, y Monsanto y Bayer en el mes de septiembre. “Si usted va a un mercado agrícola y quiere comprar buenas verduras, locales, producidas de manera sostenible, también necesitará entender que la mayoría de las verduras se producen mediante un proceso que se encuentra en peligro. No dispondremos de soberanía alimentaria hasta que no tengamos soberanía sobre las semillas”.

Los partidarios de la OSSI argumentan que a medida que el material de siembra presenta cada vez más restricciones por los derechos de propiedad intelectual, el futuro del suministro de alimentos está comprometido porque el material genético al que se puede acceder es cada vez más escaso. La directora ejecutiva de la OSSI, Claire Luby, escribió una tesis centrada en la variación genética y su disponibilidad en las zanahorias, encontrando que alrededor de un tercio de todo el material genético de la zanahoria está protegido por los derechos de propiedad intelectual, lo que hace que sea muy difícil utilizar este material para la mejora de la planta. Todavía no existen estimaciones similares para otros cultivos, pero expertos como Luby señalan que otros importantes cultivos básicos, como el maíz, estarían aún más afectados por los derechos de propiedad intelectual que la lechuga y las zanahorias.

Una cuestión de perspectiva

Los agricultores reproducen las plantas para expresar de manera selectiva aquellas rasgos que desean, desde una mejora en el sabor o el color de la planta, hasta aquellos que ayudan a que las plantas prosperen en ciertos ambientes, resistiendo amenazas tales como las plagas o las enfermedades. Los que se oponen a las patentes de los rasgos de los cultivos dicen que el aumento de patentes está reduciendo el catálogo del material vegetal disponible para los que desarrollan nuevas variedades de plantas, en un momento en que la necesidad de diversidad genética es mayor que nunca, debido a las condiciones menos previsibles provocadas por el cambio climático.

En un correo electrónico, Carly Scaduto, portavoz de Monsanto, reconoció la importancia de la diversidad genética, afirmando que es crucial para el negocio de la compañía y que Monsanto trabaja para preservar la diversidad a través de sus cuatro bancos genéticos y colaborando con instituciones de todo el mundo. Pero no está de acuerdo con la idea de que la propiedad intelectual impide otros esfuerzos de producción. “Las patentes y la protección de las variedades vegetales inspiran la innovación. Básicamente, la patente crea un mapa para permitir que cualquier otra persona haga lo mismo una vez que expire la patente. A menudo, puede ser otro el camino para obtener los mismos resultados. Por lo tanto, en lugar de impedir la innovación, esa protección facilita el poner a disposición del dominio público más material y más conocimientos”.

Morton, sin embargo, sostiene que una espera de 20 años para que una patente expire no es una forma de fomentar la innovación, y una espera de tanto tiempo para desarrollar cultivos que puedan adaptarse a las cambiantes condiciones climáticas puede convertirse en una batalla perdida. Incluso eso se convierte en la crítica principal de Morton: los recursos genéticos siempre ha pertenecido al procomún y deben de ser siendo de dominio público. “Los desarrolladores independientes de nuevas plantas no tienen ni tiempo ni dinero para tales formalidades, y los incentivos monetarios no es lo que les mueve. Queremos mejorar la agricultura para los agricultores. Tiene otra motivación, no la de impedir el libre uso de los mejores y más recientes recursos genéticos”.

Además, Morton, cuestiona la idea misma de patentar un rasgo vegetal: “En realidad no ha sido creado. Fue la planta la que creo ese rasgo, y el que desarrolla nuevas plantas no tiene ni idea de cómo la planta ha podido hacerlo. Es la naturaleza en acción”.

Para Carol Deppe, que desarrolla nuevas plantas en Oregón y es miembro del Consejo de la OSSI, hay otro componente en el desarrollo de plantas que es importante: “Cuando se desarrolla una variedad, se desarrollan los propios valores en esa variedad. Si usted defiende las grandes extensiones de monocultivos que utilizan grandes cantidades de herbicidas, entonces usted reproduce el concepto de lo que debe ser la agricultura en esa variedad. Yo hago exactamente lo contrario”.

Mientras que un puñado de medianas empresas ( que tienen un mercado internacional pero son más pequeñas que Monsanto) tienen patentes, la mayoría de las empresas de semillas más pequeñas son capaces de sobrevivir sin las patentes, o bien se oponen a esta práctica o han decidido que el proceso es demasiado costoso como para que merezca la pena, o ambos.

Morton también sostiene que un sistema de código abierto no sujeto a las leyes de propiedad intelectual fomenta el desarrollo de nuevas variedades: “Me parece que mi iniciativa es más sólida que la de las empresas que patentan. Necesitamos material nuevo de forma constante, sabiendo que mis competidores venderán mis variedades dentro de unos años. Una patente provoca un vacío que dura 20 años frente a la competencia, lo cual crea un panorama demasiado acomodado desde mi perspectiva”.

Una respuesta global

Mientras que los Estados Unidos parecen liderar la creación de un banco de semillas de código abierto, el concepto se está extendiendo por todo el mundo. En la India, el Centro para la Agricultura Sostenible, que se describe como una organización de recursos para los profesionales, también dispone de un programa de semillas de código abierto, trabajando con los agricultores para preservar las semillas de variedades tradicionales de alimentos y para que participen en la obtención de nuevas variedades que satisfagan sus necesidades específicas. La organización también ayuda a los agricultores a que accedan y comercialicen las semillas de código abierto. La organización alemana Agrecol se encuentra en el proceso de aprobación de una licencia de código abierto, que esencialmente se trata de una versión legalmente vinculante y más formal de la OSSI para su utilización por parte de los productores de semillas de la Unión Europea. (Los Reglamentos de producción de semillas varían de un país a otro, por lo que la OSSI no se puede implementar directamente en la Unión Europea o en cualquier otro país). A principios de noviembre, la Comisión Europea, órgano ejecutivo de la UE, declaró que las plantas cultivadas de forma convencional no debieran estar sujetas a patentes, yendo en dirección contraria a la Oficina Europea de Patentes, que permite patentes de cultivos convencionales. Ahora es incumbencia de los Gobiernos europeos presionar a la Oficina de Patentes para que lleve a la práctica la declaración de la Comisión Europea.

En octubre de 2016, la organización holandesa Hivos organizó una conferencia sobre los sistema de código abierto de semillas en Etiopía, que atraiga a los agricultores, a los gestores de bancos de semillas comunitarios y representantes de Gobiernos, organizaciones no gubernamentales y empresas de semillas de todo el este de África para que conozcan este sistema de código abierto y se produzca un cambio en el sistema de patentes.

Willy Douma, que dirige el programa del sistema de semillas de código abierto de Hivos, dice que la organización está en el proceso de construir una alianza global sobre un sistema de código abierto que espera que empiece a funcionar el próximo año. Una coalición de grupos ecologistas y de desarrollo (incluyendo Hivos, USC de Canadá y el Grupo de Acción sobre la Erosión, Tecnología y Concentración) ha compilado una base de datos de semillas y de biodiversidad en todo el mundo y espera publicar un Proyecto de Mapa de Semillas. En un Informe publicado en septiembre, la Alianza Mundial por el futuro de los alimentos, una colaboración de fundaciones filantrópicas, como la Fundación WK Kellogg, la Fundación McKnight y otras, dijo que para garantizar un suministro sólido de alimentos, los agricultores tienen que ser capaces de acceder, intercambiar y mejorar las semillas, y tener voz en la formulación de políticas de semillas. El Informe también hizo hincapié en el papel que desempeñan diversos suministros locales de semillas en los sistemas alimentarios sostenibles, una conexión que Luby de OSSI espera que más gente empiece a conocer pronto.

El movimiento a favor de la alimentación se ha centrado en dónde se cultiva y cómo se cultiva, y los sistemas de semillas no han formado parte de sus consideraciones. Estamos tratando de decir a la gente: Oiga, todavía hay algo más por debajo de los alimentos que consumes”.

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Artículos relacionados:

La iniciativa de Semillas de Código Abierto en contra de las corporaciones

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La guerra de los transgénicos: el impacto de los transgénicos en la salud humana y animal en todo el mundo (y II)

Por el Dr. Mercola, 25 de septiembre de 2016

articles.mercola.com

Parte 1

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Patrick Moore y el arroz dorado

Patrick Moore, ex activista de Greenpeace, se ha convertido en un destacado adversario del movimiento contra los transgénicos, Según Moreira, Moore abandonó de malas maneras Greenpeace hace 30 años, y desde entonces se ha hecho un nombre defendiendo toda una serie de prácticas que irían en contra del entorno, incluyendo la energía nuclear, la minería y la Industria de los Transgénicos. “También piensa que el calentamiento global es algo beneficioso para nuestra planeta”, señala Moreira.

Es uno de los principales defensores del arroz dorado, un arroz transgénico, diseñado para contener altas cantidades de beta-caroteno, aparentemente para combatir la deficiencia de vitamina A en los países del Tercer Mundo. Sin embargo hay algunos problemas. Para empezar, el beta-caroteno es una vitamina soluble en las grasas. De acuerdo con el Medical Center de la Universidad de Maryland, se necesitan al menos 3 gramos de grasa para asegurar la absorción de los suplementos de betacaroteno [4].

Este arroz enriquecido con vitamina A estaría destinado a los países más pobres donde las grasas en la dieta son difíciles de conseguir con cierta regularidad, haciendo que este tipo de suplemento sea inútil en el mejor de los casos.

También se desconoce si el betacaroteno presente en el arroz dorado se puede mantener durante el almacenamiento entre una cosecha y otra, o si los métodos de cocción tradicionales utilizados para preparar el arroz destruirían el betacaroteno. Por último, pero no menos importante, el arroz dorado todavía se encuentra en fase de desarrollo, y todos esos supuestos de momento se quedan en una mera ilusión.

Todo estos hechos debieran de haber resuelto el tema del arroz dorado desde el primer momento, pero no pasa mucho tiempo sin que Moore dedique su tiempo y esfuerzo a promoverlo, diciendo que la negativa a que se apruebe la comercialización del arroz dorado es un genocidio y que la oposición de Greenpeace a este arroz es un “crimen contra la humanidad”.

Para construir un sistema alimentario más seguro y sano comience por consumir alimentos locales

Hay problemas que parecen insuperables, pero hay soluciones. El quid de la cuestión es que los agricultores no necesitan utilizan cócteles químicos para producir alimentos. Es necesaria una intervención urgente para mejorar y reconstruir la calidad de los suelos, que han sido destruidos por décadas de una agricultura mecanizada y por productos químicos. Pero algo se puede hacer.

Individualmente podemos favorecer la Industria agrícola hacia sistemas más seguros y sostenibles mediante el cultivo de los propios alimentos o la compra de los mismos a agricultores locales de confianza. Los alimentos procesados son los más propensos a contener ingredientes transgénicos, por lo que habría que evitar en la medida de lo posible estos alimentos, incluidos los condimentos procesados, lo cual también es una forma de evitar los plaguicidas rociados en los cultivos y que todavía quedan en los alimentos como un residuo.

Si todo el mundo rechazase los productos que contienen ingredientes transgénicos, e insistiese en una alimentación libre de pesticidas, libre de transgénicos, la Industria alimentaria no tendría más remedio que responder a esas demandas. No podrían hacer negocios si la gente no comprase sus productos, y si las empresas de alimentación se negasen a comprar ingredientes transgénicos, la Industria de la Biotecnología perdería su poder financiero para corromper y manipular a los Gobiernos.

No deja de ser un efecto colectivo por iniciativas individuales. Es decir tenemos un cierto poder en nuestras manos, aunque a Monsanto y adláteres les gustaría pensar lo contrario.

Hay maneras de salir de este lío, y comienza con nuestras opciones de compra y las decisiones que tomemos respecto a ellas. Ahora hay mayor cantidad de tiendas que venden productos ecológicos, pero es preferible la compra directa al productor, ya que la mayor parte de aquellos productos ecológicos son importados.

Si vive en Valladolid, España, estos son los lugares donde puede adquirir productos ecológicos, aunque la relación no es exhaustiva:

prae

De Bote en Bote

C/ Ferrocarril, 7 47004 Valladolid –

Amplia gama de productos de agricultura y ganadería ecológica: frutas, hortalizas, pan, carnes y embutidos, conservas, cosmética…Servicio a domicilio, hoteles y restaurantes.

Ecogermen

Plaza Elíptica, 15 bis, Barrio Girón (Valladolid).
Autobús  línea  3, C1 y C2.  Parada en Avda. de los Cerros

  • Horario:
    MAÑANAS de 12h a 14h de LUNES a SÁBADO
    TARDES de 18h a 21h de LUNES a VIERNES

Granja Ecológica Crica

Cooperativa familiar que produce lácteos ecológicos de sus vacas lecheras.

Camino de las Viñas s/n, Megeces (Valladolid)

La Dama de Torozos (todavía no disponen de Página web)

Centro agrícola ecológico

Ciguñuela, Calle Tres Huertos, 3.

Huertos ecológicos INEA.

Una parte central de la Finca se dedica al proyecto de Huertos Ecológicos, fruto de un convenio con el Ayuntamiento de Valladolid por el cual se han creado 430 huertos ecológicos para jubilados.

Huertos ecológicos El Maniego.

Huertos ecológicos en alquiler en Laguna de Duero, Valladolid.

Huerto ecológico Las Maduras en Simancas, Valladolid.

Camino de Valdeobispo S/n

Abierto sábados y domingos de 12 a 2.

Amayuelas, Pueblo ecológico.

Matadero de aves

Otro anexo al albergue es el matadero de aves que posibilita la comercialización de los pollos, tanto en el propio albergue como a otros clientes.

Panadería

Hacemos dos tipos de pan, uno con harina integral y masa madre, y otro con una mezcla de harina blanca e integral y una parte de levadura prensada. También elaboramos magdalenas y bizcochos.

Finca de Barrializas

Las Barrializas son 12 hectáreas de superficie para la agricultura y ganadería orgánica, proporcionando hortalizas, huevos y carne de cordero y de pollo, como alimentos sanos, con todas las cualidades nutritivas.

La Cesta Verde, grupo de consumo ecológico autogestionado en Valladolid.

Uno de los objetivos de la Red Cesta Verde es sensibilizar sobre la importancia de un consumo responsable y de proximidad, de promover otro modelo agrario más respetuoso con el medio ambiente y de las ventajas de este tipo de redes directas, tanto para los productores como para los propios consumidores.

SOLYECO, (Solidaridad y Ecología por un Mundo Nuevo) en Castilla y León.  Detergentes sin perfumes, conservantes ni colorantes… Para lavadoras, lavavajillas, industriales…

Ecotera, huevos ecológicos. **Ecotera** es una pequeña empresa situada en una explotación de 800 metros2 en el Valle del Tera, Zamora y cuenta con una remesa de 3.000 gallinas cuidadas por personal especializado y ubicadas en el mejor entorno posible, rodeadas de montes y lejos de ruido y contaminación.

Productos ecológicos, LA SOLANA.

Calle Solana Baja, Piñel de Abajo, Valladolid.

Come Sano, Come justo, Sociedad Cooperativa.

La tienda está situada en la C/ Ruiz Hernández, 3 de Valladolid.

La Patata Solidaria, Barrio Girón, Valladolid.

El Ajo en Red:

Colectivo de Consumo de Productos Ecológicos
El Ajo Enred.on
Blasco de Garay, 4 local
47010-Valladolid

La Cesta de Pinares, Portillo, Valladolid.

Grupo de Consumo Majuelos, Cigales, Valladolid.

¡BAH!, Bajo el Asfalto está la Huerta

AZACÁN, Productos ecológicos frescos.

Huerta Luis San José, que se dedican a la producción del espárrago ecológico.

Calle Solana Alta 41 47320 Tudela de Duero (Valladolid)

La Regadera Verde, Asociación Pro-Natural Valladolid.

Camino de la Tajada, s/n. Tudela de Duero. Valladolid.

Huertea, Verduras ecológicas.

Camino de la Cistérniga, 47320 Tudela de Duero, Valladolid

Empresa familiar de agricultura ecológica en los campos de la Ribera del Duero. Cultivan verduras ecológicas.

ACONTIA OLEUM, producción de aceite ecológico.

C/Picasso 1 / 47320 / Tudela de Duero / Valladolid / España

Zamora Ecológica. Asociación de consumidores de productos ecológicos de Zamora.

Asociación sin ánimo de lucro de consumidores de productos ecológicos, es decir, libres de productos nocivos para la salud y el medio ambiente.

Cositas buenas, cosmética ecológica.

Villabáñez. Dehesa Peñalba. Valladolid.

Ecoetic

ALIMENTOS ECOLOGICOS

López Gómez, 8, 47002, VALLADOLID

Ecolo Ecologicos

ALIMENTOS ECOLOGICOS

Arzobispo Marcelo González, 21, 47007, VALLADOLID

Raíces Ecotienda

ALIMENTOS ECOLOGICOS

Juan Martínez Villergas, 2, 47014, VALLADOLID

La Ecobotica.

Calle Panaderos, 30 47005 Valladolid

Formación de un grupo colaborativo de personas para entre todos promover una alimentación sana, una economía solidaria y el consumo de productos naturales y ecológicos a mejores precios.

Arae, grupo de agricultores y ganaderos ecológicos.

ARAE es una sociedad cooperativa que se dedica a la comercialización de cereales y forrajes 100% ecológicos para alimentación animal, legumbres para consumo humano y en menor medida productos hortofrutícolas.

La Tienda Justa se encuentra situada en Villanueva del Conde, en el corazón de la Sierra de Francia, al sur de Salamanca

Sobre el director del documental

Paul Moreira, nacido en Lisboa, Portugal, en 1961, es un periodista y documentalista francés que vive en París. Ha dirigido varios documentales de investigación rodados en zonas en conflicto, tales como Irak, Afganistán, Birmania, Israel, República Democrática del Congo y Somalia.

Además, ha contribuido a la aparición de periodismo de investigación en la televisión francesa. En 1999 dirigió un programa llamado 90 minutos para Canal Plus, una cadena europea de televisión. Ha recibido varios premios. Sus documentales han contribuido incluso a la reapertura de investigaciones criminales.

Tras el éxito de su serie, produjo otro de documentales de investigación denominado Lundi Investigación, que han sido premiados y muy difundidos, como Escuadrones de la muerte: la Escuela francesa, de Marie-Monique Robien.

Este documental recibió el premio al documental político “Club Audiovisual” del Senado francés en el año 2003; el mejor documental de investigación en el Festival Internacional de Reportajes de la Actualidad (FIGRA), y un premio de la Asociación de Estudios Latinoamericanos.

En el año 2006, Moreira dejó Canal Plus para crear su propia productora independiente de televisión Primeras Líneas (Premieres Lignes). Desde entonces ha ido produciendo documentales de investigación y serie de temas de interés. Sus documentales han sido emitidos en la mayoría de los países europeos, así como en Canadá, India, Singapur, Australia, Japón y Rusia.

Fuentes y Referencias:

[4] UNM.edu, Beta-Carotene

[5] The Farm to Consumer Legal Defense Fund

[6] The Farm to Consumer Legal Defense Fund, State by State Review of Raw Milk Laws

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Este documental se puede ver completo hasta finales de septiembre en la página web del Dr. Mercola:

http://articles.mercola.com/sites/articles/archive/2016/09/24/transgenic-wars-gmo.aspx

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Cómo acabar con el modelo insostenible de Agricultura Capitalista (y III)

… una titánica, pero hermosa lucha”.

Por el Dr. Jonathan Latham, 20 de septiembre de 2016

independentsciencienews.org

Parte 1, Parte 2

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Implicaciones en la filosofía alimentaria del movimiento de los alimentos

Los rasgos distintivos del movimiento de los alimentos se puede observar que derivan de aquella filosofía.

La primera característica que explica su filosofía es la autoorganización y la ausencia de líderes. Sus miembros actúan como si siguiesen un guión invisible, y en cierto sentido así es. También explicaría la ausencia, prácticamente, de manejo de dinero. Es una filosofía con valores, que se convierten en la más poderosa fuente de motivación a largo plazo en las conductas humanas.

Las actitudes del movimiento de los alimentos también se refleja en la filosofía. A parte de los puntos 1 y 2 anteriores, también se puede decir de ella que es universal, constructiva, incluyente, flexible y no violenta.

Para ofrecer un ejemplo más detallado: mientras que otros movimientos de los alimentos (a la sombra de la Ilustración) tienden a ver los problemas de salud humana, bienestar animal y y sostenibilidad ecológica y agrícola como cuestiones separadas, el movimiento de los alimentos ve todo ello como un todo conectado, y por tanto irresolubles si no se consideran todos ellos en su conjunto.

Es decir, todas estas cuestiones están íntimamente relacionadas, y los que entran dentro de la órbita de este movimiento tienden a profundizar en ellas. Una persona que comienza comprando huevos de corral, tal vez por razones éticas, pasa a la cría de pollos y tal vez a abastecerse de otras carnes producidas localmente o de una manera más ética. Las personas que se sienten atraídos por carnes más sabrosas, tienden a ampliar su interés por el bienestar animal o a consumir alimentos locales, y así sucesivamente. Por esta razón, el movimiento de los alimentos está profundizando y en rápido crecimiento.

¿Qué significa Monsanto en el mercado mundial de alimentos?

marie_monique_robinLa meta de Monsanto es controlar la cadena alimentaria. Los transgénicos son un medio para esa meta. Y las patentes una forma de lograrlo. La primera etapa de la “revolución verde” ya quedó atrás, fue la de plantas de alto rendimiento con utilización de pesticidas y la contaminación ambiental. Ahora estamos en la segunda etapa de esa “revolución”, donde la clave es hacer valer las patentes sobre los alimentos. Esto no tiene nada que ver con la idea de alimentar al mundo, como se publicitó en su momento. El único fin es aumentar las ganancias de las grandes corporaciones. Monsanto gana en todo. Te vende el paquete tecnológico completo, semillas patentadas y el herbicida obligatorio para esa semilla. Monsanto te hace firmar un contrato por el cual te prohíbe conservar semillas y te obliga a comprar Roundup, no se puede utilizar un glifosato genérico. En este modelo Monsanto gana en todo, y es todo lo contrario de la seguridad alimentaria. De paso, recordemos, que la soja transgénica que se cultiva aquí no es para alimentar a los argentinos, es para alimentar a los puercos europeos. Y qué pasará en Argentina cuando las carnes de Europa deban etiquetarse con que fueron alimentadas con soja transgénica. Se dejará de comprar carnes de ese tipo y Argentina también recibirá el golpe, porque le bajará la demanda de soja.

Entrevista de Darío Aranda a Marie-Monique Robin: (http://webs.chasque.net/~rapaluy1/transgenicos/Prensa/entrevista_Robin.html)

Este mismo razonamiento en torno a la conexión de las cuestiones alimentarias también genera una importante presunción: que avanzando hacia uno de los objetivos también logra avanzan hacia el resto. En consecuencia, las alianzas entre personas y organizaciones tienen a formarse alrededor de objetivos comunes, por lo que el movimiento de los alimentos surge como una sinergia entre los problemas anteriormente identificados, pero de una manera distinta: la canalización de una vasta reserva de energía social positiva en direcciones consistentes.

Estas son algunas explicaciones de la formación y crecimiento de este movimiento social, pero el movimiento de los alimentos no existe para sí mismo: como cualquier movimiento social aspira a resolver los problemas del conjunto de la sociedad. Cuando el movimiento de los alimentos se enfrenta con ahínco a un problema, las características indicadas anteriormente pueden llegar a hacerse sumamente activas y presentes.

Generalmente no se toman decisiones como tal (porque normalmente no hay un líder), sino que la filosofía subyacente conduce a las personas a utilizar todos los recursos que están en su mano de la manera más apropiada. Se argumenta, se escriben cartas, se hacen llamadas, se evitan ciertos productos, se comparte información,l etc, dondequiera que perciben la necesidad o la oportunidad de crecer, del mismo modo que las hormigas o las abejas de la colonia hacen su trabajo sin que se las dé órdenes explícitas. Para las Corporaciones Multinacionales la actividad de este movimiento puede parecerles un frenesí de pirañas alimentándose. Los argumentos se agudizan; de las protestas se informa en los medios de comunicación; llegan los ataques y enconadas protestas, se arraciman los periodistas oportunistas, también, quizás, los legisladores, hasta que finalmente se produce alguna modificación, un etiquetado, se retira un producto, un ingrediente o una publicación.

Este es el conglomerado del movimiento de los alimentos y es lo más parecido a una democracia directa.

Siguiendo su propia filosofía, los alimentos se convierten en una guía para la acción. Usando la racionalización ilustrada, un Gobierno puede instruir a la gente, por ejemplo, diciendo que los alimentos irradiados o los transgénicos son seguros para su consumo. Pero no puede obligar a que los consuman. La resistencia basada en la lógica de la alimentación es probable que supere la lógica de la Ilustración, ya que el tema de la comida es a la vez una cuestión racional y es relativamente fácil que las personas formen sus propias opiniones y destinen su dinero a consumir otro tipo de alimentos. El sistema de alimentación es quizás el único dominio en el que la gente conserva un cierto poder, sin duda más de lo que se puede hacer en cualquier otro ámbito de la vida pública.

Como consecuencia, una y otra vez aparecen los argumentos del movimiento de los alimentos: sobre la seguridad de los transgénicos, los beneficios de los alimentos ecológicos, los peligros del uso de antibióticos para la cría del ganada, los aditivos alimentarios, el etiquetado de los productos transgénicos, y así sucesivamente. Todo ello ha ganado espacio en el dominio público ( sin embargo, no siempre en las políticas públicas que se llevan a cabo). La combinación de una sólida lógica y de poder práctico es algo difícil de contrarrestar. A través de su filosofía, el movimiento de los alimentos está teniendo éxito en su autoconstrucción y obteniendo victorias prácticas.

frances_moore2En los años 80 leí el libro Dieta para un pequeño planeta, de Frances Moore Lappé, como suelo decir, con lápiz y subrayando.  Su lectura me causó impacto, tengo que admitir, ya que explica con sus datos y número en la mano como el hecho de alimentar animales para consumo humano parece ser lo menos ineficiente del mundo.  Algunas afirmaciones de Frances Moore Lappé:

* Hace falta 10 kg. de grano (maíz, soja…) para producir 1 kg. de carne.
* 3/4 partes del terreno cultivado del mundo con variedades alimenticias está dirigido a producir alimentos para animales, que nos devuelven solo un 17% de las calorías consumidas.
* De  la totalidad de calorías consumida por una vaca a lo largo de su vida, sólo proporciona el 3% en forma de carne. Otros animales son más eficientes.
* Producir un kilo de carne necesita 50 veces más de agua que producir un kilo de verduras, 40 veces más que patatas u otras raíces/tubérculos, 9 veces más que grano.

Blog de Isabel Fernández Castillo.

Así que uno puede observar cómo las cuestiones alimentarias son el principio de organización de un gran movimiento social. De hecho, los éxitos del movimiento de los alimentos son más evidentes que los logrados por el viejo movimiento ecologista, o los movimientos a favor de la salud y el bienestar, e incluso el movimiento obrero ha comenzado a replantear sus actividades acercándose al sistema alimentario. Algunos han emigrado de estos movimientos al movimiento de los alimentos. Por ejemplo, la Coalición de Trabajadores de Inmmokalee es mucho más conocida por la gente y ha tenido más éxitos desde que ha establecido conexiones con la alimentación que a través de su sindicato. En gran medida, los movimientos sociales, una vez desgajados, convergen para convertirse en ramas del movimiento de los alimentos.

Podemos resumir este complejo estado de cosas diciendo que la alimentación se ha convertido en un lugar de reunión de extraordinario éxito. Este enfoque resulta novedoso dentro de la mayor parte de los asuntos humanos, con una perspectiva muy distinta de los principios económicos de la Ilustración y alejado del darwinismo social, pero también puede actuar como un principio organizador de las personas y actuar a su alrededor. El movimiento de los alimentos adquiere relevancia en el marco conceptual, ya que sus ideas son antropocéntricas y veraces, y tiene éxito como principio organizativo porque los alimentos establecen vínculos entre cuestiones prácticas y biofísicas. Así, mientras que la mayoría de las Ideologías se construyen en base a realizaciones mentales artificiales, sin ninguna base biológica o física subyacente, el movimiento de los alimentos crea una urdimbre que refleja con precisión una realidad biológica clave, en un requerimiento que es diario y universal para toda la humanidad: los alimentos, los buenos alimentos. Y lo mismo puede decirse del resto de especies. Por lo tanto, la buena alimentación conlleva buenos alimentos… Cualquier persona que adopta esta lógica tiene una gran ventaja, no sólo en la comprensión de cómo funciona el mundo, sino también en cómo actuar gracias a la información de que se dispone.

¿Cuál es el impacto en la sociedad del movimiento de los alimentos?

Las ideas son una fuente de poder. El filósofo Peter Singer escribió el libro Liberación animal en el año 1975, dando lugar a un movimiento internacional a favor de los derechos de los animales y surgieron debates en toda la sociedad sobre el uso que hacen los hombres de los animales, sea para investigación o su consumo. Cuarenta años más tarde, la creciente popularidad del veganismo muestra que sus ideas todavía tienen presencia. El logro de Singer fue el mostrar que los pensadores de la Ilustración intentaron racionalizar el concepto de excepcionalidad humana, algo que se remonta a ese dominio sobre la tierra concedido por Dios que aparece en la Biblia. Pero de un solo mazazo, Singer logra destruir los argumentos enarbolados para el maltrato animal y proporciona un perfecto ejemplo de cómo el racionalismo de la Ilustración ha actuado como límite del pensamiento moderno, y muy especialmente contra el potencial humano para hacer el bien.

Ya que van mucho más allá del tratamiento que damos a los animales, extendiéndose al resto de organismos, las ideas del movimiento de los alimentos ahondan más para lograr modificar esta sociedad sometida a un reduccionismo mecanicista. Gran parte de la Economía, de la Biología, tales como el Neodarwinismo (el gen egoísta) y el determinismo genético, la Biología reduccionista y la Medicina, todo ello son las piezas centrales de la educación occidental, que, consideradas bajo una nueva luz, resultan irrelevantes para explicar el funcionamiento de sistemas enteros. Esto es lo que se denominan tumores filosóficos, y que se interponen en el camino del desarrollo humano. Para los cientos de personas que sospechan que el pensamiento Ilustrado es el motor que impulsa nuestras sociedades sobre un abismo ecológico, la filosofía del movimiento de los alimentos ofrece otro marco conceptual completamente distinto.

peter_singerEn aquel texto, yo señalaba con insistencia que a pesar de las diferencias obvias entre los animales humanos y los no humanos, compartimos con ellos la capacidad de sufrir, y que esto significaba que ellos, como nosotros, tenemos intereses. Si ignoramos o no tenemos en cuenta sus intereses basándonos simplemente en que no son miembros de nuestra especie, la lógica de nuestra posición se hace similar a la de los más obvios racistas o sexistas, que piensan que aquellos que pertenecen a su raza o sexo tienen un estatuto moral superior simplemente en virtud de su raza o sexo, y sin respeto por otras características o cualidades. A pesar de que la mayor parte de los humanos pueda ser superior en cuanto al razonamiento y otras capacidades intelectuales respecto de los animales no humanos, esto no es suficiente para justificar la línea que hemos trazado entre humanos y animales. Algunos humanos –los niños y quienes tienen severas disfunciones intelectuales– tienen capacidades intelectuales inferiores a las de algunos animales, pero nos sentiríamos escandalizados, y con razón, si alguien propusiera que infligiéramos muertes penosas y lentas a esos humanos intelectualmente inferiores con la finalidad de probar la seguridad de los productos que se compran para el hogar. Tampoco toleraríamos, por supuesto, que se los confinara en jaulas pequeñas y que luego se los carneara para comerlos. El hecho de que estemos preparados para hacer este tipo de cosas a los animales no humanos es entonces signo de “especismo”, un prejuicio que sobrevive porque es conveniente para el grupo dominante, en este caso ya no blancos o personas de sexo masculino, sino todos los seres humanos.

Peter Singer sobre su libro Liberación Animal

Con el pensamiento ilustrado surgió durante el período de la industrialización una serie de pensadores que forjaron la base para una sociedad meritocrática y mercantilizada como reemplazo del feudalismo, pero la gran ironía es que ellos mismos no adquirieron aceptación únicamente por sus méritos, sino más bien por su carácter utilitarista. Sus ideas justificaban los conceptos necesarios de la nueva sociedad: la mecanización, el individualismo y la competencia. Los filósofos de la Ilustración pertenecían en su mayoría a la clase que dio forma al pensamiento establecido. Hoy en día, se sigue recurriendo a sus ideas para preservar ese orden, pero dada la incomprensión que se está manifestando para entender las crisis ecológicas y el actual orden social, el mismo proceso se está produciendo a la inversa.

Pero hay una cuestión que se viene dirimiendo desde hace mucho tiempo: ¿qué otra forma de pensamiento va a ocupar su lugar?

Cuando estaba terminando este artículo consulté la Historia de la filosofía occidental de Bertrand Russell. Ya en 1946, Russell vio que una resolución filosófica satisfactoria del problema de cómo reconciliar el poder y los beneficios de la cohesión social con la libertad individual todavía no se había alcanzado. Al final de la introducción a su libro, escribe que las más recientes iniciativas científicas no es que se inclinen hacia el lado del poder, sino que también suponen una forma de locura, ya que se da prioridad a la utilización de los medios más extremos. Sin un antídoto filosófico, este desequilibrio se convertirá en peligroso. Concluye: “Para lograr esto es necesaria una nueva filosofía”.

Las ideas de la Ilustración se vienen desarrollando desde hace unos 400 años. Y vemos lo erradas que eran, incluso cuando fueron concebidas. Hay dos buenas razones por las cuales éstas no han sido revisadas, ni siquiera durante los movimientos sociales de los años 1960 o los movimientos ecologistas que surgieron en la década de 1970. En primer lugar, porque no hay una filosofía adecuada que la sustituya. Y en segundo lugar por una razón estrictamente política: ninguna fuerza política o movimiento social las ha puesto en entredicho. El movimiento de los alimentos, sin embargo, cumple ambos requisitos, por lo que supone una revolución social pacífica de pensamiento y acción.

michael_pollanEvita alimentos que citen cualquier clase de azúcares (o edulcorantes) entre sus tres primeros ingredientes: Suele querer decir que contienen demasiada cantidad. Los ingredientes se ordenan por proporciones, de más a menos.

Evita productos que tengan más de cinco ingredientes en su composición: la probabilidad de que estén altamente procesados es muy elevada. Pero sobre todo evita las bebidas refrescantes, “el antialimento por excelencia”.

Evita productos que afirmen ser saludables: “para poder afirmarlo necesitan como soporte una etiqueta y un envase, y todo lo envasado casi siempre equivale a procesado.  (…) Además, sólo los grandes productores disponen de medios para conseguir que las autoridades sanitarias les aprueben esos lemas… afirmaciones que suelen estar fundadas en datos incompletos y en investigaciones deficientes”. La comida sana no tiene apenas dinero para publicitarse.

Evita productos que contengan ingredientes que un niño de primaria no pueda pronunciar: lo simple ofrece muchas más garantías.

Evita alimentos que veas anunciados en televisión: bastante más de las dos terceras partes de los anuncios de tv en EE.UU son de productos procesados.

Come únicamente alimentos cocinados por seres humanos: es más seguro, y hay que pensar que una de las claves del éxito de los alimentos procesados es su durabilidad.  “Las grandes corporaciones aspiran a que sus productos sean inmortales”, lo que implica alteraciones, adiciones.

Compra en las zonas periféricas del super y aléjate del centro (habitualmente los productos frescos se colocan en las zonas laterales).

Come solo alimentos que acabarán pudriéndose: Con algunas excepciones, como la miel, “la comida de verdad está viva… tiene que morir”. Los alimentos que más tardan en caducar son los menos nutritivos y más procesados.

No ingieras nada que haya sido cocinado en lugares donde todo el mundo tiene que llevar mascarilla quirúrgica.

Si te lo sirven por la ventanilla del coche, no es comida.

Si se llama igual en todos los idiomas, no es comida (piensa en Big Mac, Cheetos o Pringles).

No desayunes cereales que cambien el color de la leche (muy procesados, llenos de carbohidratos refinados y aditivos químicos)

Toma una copa de vino con la cena.

Paga más y come menos.

Come muy poco o nada de carne. 

Come comida de verdad, con moderación, y sobre todo vegetales. “De los 75 o 100 elementos que necesitamos para mantenernos sanos, casi todos están en las plantas”.

Pasa tanto tiempo disfrutando de la comida como el que ha tardado en prepararse.

Come siempre sentado a la mesa.

Cocina. Hay estudios que demuestran cómo la salud de la gente que cocina en casa es bastante mejor que la de la gente que come habitualmente fuera.

Cultiva tus propios alimentos. “Todos deberíamos cultivar, aunque sea en la ventana o en los balcones”.

Michael Pollan en su libro 64 reglas básicas para aprender a comer bien

en Ecoagricultor.

[Véase entrevista en la Vanguardia]

Análisis final

En este artículo he tratado de explicar cómo y por qué puede surgir un movimiento social de cierta importancia, que incluso no debiera denominarse un movimiento social, al carecer de todos los apoyos y atributos de los movimientos sociales tradicionales: un fuerte liderazgo, estructuras organizativas, programas formales de divulgación, dinero, etc.

Este análisis atribuye el éxito del movimiento de los alimentos en gran parte a factores internos. Sus miembros comparten una visión que es contagiosa y constructiva, fácil de poner en práctica, sin clases, sin hacer distinción de razas y con una filosofía armoniosa. También es realista, ya que es de naturaleza biológica. Así que mientras el resto de la sociedad se aleja del contacto con el mundo natural mediante la adopción de dispositivos cada vez más elegantes, nuevas aplicaciones de Internet, viajes a alta velocidad, Pokemon Go, etc, el movimiento de los alimentos se ocupa de establecer contactos con ese mundo y alcanzar logros mediante su trabajo.

Una cuestión ausente que no se ha tratado en este análisis es el cambio climático. El movimiento de los alimentos no viene a resolver este problema, sin embargo, cree que dispone de herramientas para resolver este problema en gran medida. Las razones son simples. En primer lugar, hasta el 50% de las emisiones de gases de efecto invernadero resultan de las actividades del sector industrial de la alimentación. En segundo lugar, el carbono puede ser captado del aire y almacenado en el suelo, creando ese tipo de suelo que es deseado por los agricultores ecológicos. Estos agricultores todavía están desarrollando sus técnicas de captura de carbono, pero las evidencias sugieren que se puede captar carbono en el suelo, muchas toneladas por hectárea de suelo, y al mismo tiempo producir alimentos. Por lo tanto, como señalan dos recientes informes, el sistema de alimentación que desea el movimiento de los alimentos puede hacer que nuestro problema con la presencia de carbono en la atmósfera se pudiera resolver por completo.

Esta información no parece haberse tenido en cuenta por los principales movimientos relacionados con el cambio climático. Los líderes de estos movimientos creen que podrán encontrar soluciones en acciones de carácter técnico o social, pero los aerogeneradores, la energía solar, los coches eléctricos, las presas, la desinversión, las protestas contra las infraestructuras, etc, todo ello serían más bien acciones simbólicas. A diferencia de la reducción en el consumo energético mediante la reforma y desarrollar un sistema alimentario local o el almacenamiento de carbono en el suelo, las otras soluciones no logran necesariamente reducir el uso de combustibles fósiles ni impiden la emisión de gases de efecto invernadero, perturbando los ecosistemas. Y lo que es peor, se consumen muchos recursos para generar y almacenar energía. Las soluciones tecnológicas como TECHNOFIX acarrean muchas consecuencias negativas.

Con suerte, más pronto que tarde, el bien intencionado pero equivocado movimiento climático llegará a entender esos errores en los que ha caído ( por lo general como consecuencia del pensamiento Ilustrado) al señalar formas específicas de luchar contra las emisiones de CO2 y metano y unirse al movimiento a favor de los alimentos. Si no, el movimiento de los alimentos puede resolver el problema del cambio climático sin su presencia.

Podemos decir, que el crecimiento del movimiento de los alimentos es la respuesta de la gente ante las ideas defendidas por el reformismo ilustrado. Representa el alineamiento de las fuerzas tectónicas que subyacen en nuestra sociedad y supone un choque de ideas más profundo de lo que se haya visto hasta ahora desde el colapso del feudalismo y la revolución industrial. El resultado de este choque determinará no sólo el futuro de nuestra sociedad, sino también si nuestros descendientes llegaran a vivir en una tierra tal y como la conocemos hoy en día. Los presagios son buenos. El movimiento de los alimentos se está imponiendo, ya que aprovecha las sinergias y potencialidades inherentes a los sistemas biológicos, mientras que las ideas de la Ilustración ignoran, niegan y suprimen estas potencialidades. De hecho, se trata de una hermosa lucha para hacer realidad estas ideas.

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Cómo acabar con el modelo insostenible de Agricultura Capitalista (II)

… una titánica, pero hermosa lucha”.

Por el Dr. Jonathan Latham, 20 de septiembre de 2016

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Parte 1

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Explicando la filosofía y la sinergia del movimiento de los alimentos

Un movimiento social emergente que tiene tales preocupaciones, aparentemente inconexas, necesita de una detallada explicación, y de hecho hay una: el movimiento de los alimentos representa un profundo cambio de filosofía.

La idea que viene dominando en la política internacional relacionada con los alimentos, especialmente después de 1945, es la de que la comida es una mercancía (cuando no un arma) y la agricultura un negocio. En consecuencia, no tendría mucho que ver con el medio ambiente o la salud. Esta conceptualización que se agota en el aspecto económico es una extensión ideológica de la corriente filosófica occidental dominante, que es la de la Ilustración europea. El principal criterio de esta filosofía es el atomismo y el mecanicismo, lo que significa que en el mundo formal y oficial de los negocios, el Gobierno, la Ley, la educación, etc, serían fenómenos desconectados hasta que se demuestre lo contrario, y por lo general se acepta que ha sido algo comprobado por la Ciencia.

Las evidencias de esta forma de pensar están presentes: separación de los Ministerios de Salud, Agricultura, que se distinguen del de Medio Ambiente. La reducción de los alimentos a una materia prima industrial medible por el rendimiento o por las ganancias es otra de las evidencias. Esta Ideología permite que la Industria Agrícola tenga muchas exenciones en la legislación sobre contaminación, y los médicos no reciben educación en nutrición. Privilegiar los requisitos de la salud y las necesidades alimenticias de una especie (el hombre), solamente de algunos de ellos, por encima del resto de organismos es uno de sus pilares.

Los ciudadanos de los países “modernos” están rodeados en su vida cotidiana de unas instituciones y unas prácticas cuya racionalidad se funda en la Ideología de la desconexión. Gracias a nuestra educación, consideramos este estado como algo natural, a pesar de que ha aparecido hace poco y era algo exclusivo de la sociedad occidental.

Al contrario, el movimiento de los alimentos se fundamenta en unos supuestos muy diferentes, que se pueden resumir de la siguiente manera: que el propósito de la vida es la salud y que la manera más adecuada y justa para que el hombre se mantenga saludable es maximizando la salud de todos los seres vivos, y la forma más efectiva de hacerlo es a través de los alimentos.

Estas ideas derivan de la experiencia práctica. El movimiento de los alimentos ha llegado a comprender ciertas observaciones: el potencial del compost para mejorar el crecimiento de los cultivos y la importancia del suelo, los beneficios para la salud humana de una dieta variada, la posibilidad de sistemas de cultivo sin el uso de productos sintéticos, son algunas de ellas. También se han señalado las estrechas y evidentes relaciones entre la salud, la agricultura, el bienestar animal y el medio ambiente. Estas conexiones permiten establecer un círculo beneficioso en que los cultivos ecológicamente más sanos generan también los alimentos más sanos y de mayor valor nutritivo. Estos cultivos son también los más productivos. Para ver algunos ejemplos puede consultar aquí y un ejemplo sobre el arroz, aquí.

A excepción de las consideraciones subjetivas (como el aprecio de ciertas cosas), no hay nada de científico en estas afirmaciones.

Estamos familiarizados con la narrativa neodarwinista de la vida considerada como una constante competencia, pero esta interpretación se enfrenta a una verdad de mucha mayor relevancia sobre la vida: que antes de que pueda existir competencia, primero tiene que haber al menos dos organismos. La vida puede, y lo hace muy a menudo, existir sin competencia entre los organismos, pero la competencia no puede existir sin la vida. En otras palabras, la visión neodarwinista es obsoleta porque trivializa la biología. La filosofía del movimiento de los alimentos modifica este punto de vista: la vida se desarrolla en presencia de otras formas de vida. Hay muchas pruebas para afirmar esto: decenas de millones de especies de la tierra mantienen una interdependencia entre sí. No podría existir una sola especie si las demás desaparecieran. Por ejemplo, las plantas y las algas emiten oxígeno, algo que necesitan todos los animales. Los animales comen plantas y algas, pero expulsan nitrógeno y fósforo, algo que todas las plantas y algas necesitan.

Del mismo modo, a nivel de los individuos, si somos capaces de mirar más allá de una simple visión mecanicista de la biología, que defienden célebres científicos como el neodarwinista Richard Dawkins, que se hizo conocido por denominar a los organismos “torpes robots”, podemos señalar que todos los organismos biológicos, de hecho, se autooptimizan y se autoreparan. Por lo tanto, tienden a maximizar su vigor y salud, a menos que, como suele ocurrir con frecuencia, se les impida hacerlo de manera activa (por ejemplo, por un entorno limitado o por una dieta deficiente).

De modo que la filosofía inmanente en el movimiento de los alimentos imagina la vida de una forma completamente diferente. Hay una gran diferencia entre ver la naturaleza como lo hacen los biólogos racionalistas, como una especie de robots que sucumben lentamente entre los dientes y las garras de una naturaleza viciada, en comparación con las interacciones, sobre todo de mutuo beneficio, entre sistemas vibrantes y dinámicos. Frente a la triste realidad ofrecida por los supuestos racionalistas, como las recientes investigaciones han demostrado, esta filosofía se ajusta mejor a los hechos que la visión neodarwinista. Prisioneros de su Ideología, los neodarwinistas han pretendido convertir en verdad un mensaje que solo circulaba por sus cabezas.

Los orígenes de la filosofía de los alimentos

La filosofía del movimiento de los alimentos tienen tres antecedentes notables. Uno de ellos es el célebre argumento del filósofo antiespecista Peter Singer que recoge en su libro Liberación animal, señalando que los seres humanos tienen el deber de cuidar a todos los animales, con la diferencia fundamental de que el movimiento de los alimentos amplia este argumento de Singer a todos los organismos, no sólo los animales.

El segundo antecedente es la teoría de Gaia, que propone que las formas de vida crean y mejoran sus propias condiciones de vida. La principal diferencia es que la filosofía de los alimentos aplica esta tesis a todas las escalas, sobre todo al suelo y al entorno.

El tercer antecedente es Barry Commoner y sus cuatro leyes de la ecología. La segunda y la tercera ley son consistentes con la filosofía del movimiento de los alimentos. Sin embargo, la primera ley de Commoner habría que modificarla, la que dice “que todo está relacionado con todo lo demás”. La razón es que todas las cosas no están conectadas entre sí de la misma manera, la mayoría de las conexiones se producen principalmente a través de los alimentos. La cuarta ley dice: “Nada es gratis”. Esta ley se contradice categóricamente con el círculo virtuoso señalado anteriormente. Todos los sistemas ecológicos generan sinergias y las sinergias entre los organismos no tienen coste, por lo que, con la excepción de choques ocasionales como impactos de meteoritos, la diversidad de especies y la productividad biológica de la tierra ha ido aumento durante eones.

El 12 de agosto de 1999 tuvo lugar el controvertido episodio protagonizado por Bové y sus seguidores durante el cual se desmanteló o destruyó parcialmente el edificio en obras que la multinacional estadounidense McDonalds estaba edificando en franquicia en la localidad de Millau. La acción que afectó a una empresa considerada símbolo del capitalismo, fue organizada como protesta por la decisión de la OMC de apoyar el aumento de impuestos comerciales estadounidenses sobre algunos productos europeos, entre ellos el queso de Roquefort producido por el propio Bové.1 El tribunal penal de Millau le condenaría por estos hechos a 3 meses de prisión el 13 de septiembre de 2000.

José Bové en la Wikipedia.

Como toda filosofía, la defendida por el movimiento de los alimentos implica unas consecuencias prácticas. Se trata de una tarea que implica a todo el sistema alimentario, o cualquier parte de él, como los cultivos agrícolas, para maximizar los aspectos positivos de cada componente, por lo que el círculo puede llegar a ser cada vez más beneficioso. Del mismo modo, el movimiento de los alimentos cree que hay una espiral descendente, un empobrecimiento biológico que termina en la aparición de una zona desertificada. Tales consecuencias negativas tienden a ser ignoradas, de modo que muchos Gobiernos y algunas empresas parecen empeñadas en ello, incluso de un modo entusiasta.

Por lo tanto, la filosofía de los alimentos representa una parte importante de la filosofía que ha aparecido frente a la visión racionalista de la vida y la biología, que a los propósitos prácticos representa el universo en que vivimos. Esto pone de manifiesto lo mucho que la Ilustración no llegó a iluminar. Los filósofos de la Ilustración utilización como principio fundacional el “pienso, luego existo”, como una justificación para hacer oídos sordos de todo el pensamiento anterior. Luego afirmaron que sólo las herramientas lógicas y el razonamiento deductivo podrían servir para lograr nuevos conocimientos y superar tiempos anteriores. Pero esta presunción olvidaba otras cosas. Poco a poco el influyente filósofo de la ciencia Paul Feyerabend fue exponiendo los tumores filosóficos que ejemplificaban la pobreza del razonamiento filosófico abstracto. [Contra el método. Esquema de una teoría anarquista del conocimiento].

La filosofía del movimiento de los alimentos entra por tanto dentro de una tradición anterior a la Ilustración, unos principios que surgieron de la observación del mundo. No pregunta: ¿qué nos dice el pensamiento racional acerca de cómo debemos vivir?, sino que se pregunta: ¿qué nos dice la naturaleza sobre cómo debemos vivir?. Esta es la razón por la cual la filosofía del movimiento de los alimentos es una Ideología diferente del Neoliberalismo o el Comunismo; más bien se trata de la ausencia de Ideología. Mientras que el Neolibealismo, el Comunismo y el Socialismo son productos de la Ilustración, la filosofía de los alimentos no lo es, ya que se asienta lo más directamente posible en la tierra.

Simplificando, podríamos resumir la filosofía de los alimentos, más o menos, de la siguiente manera:

1) Las interacciones biológicas permiten la aparición de sinergias entre nuestra salud y la productividad del sistema, que pueden ser aprovechadas para unas buenas prácticas agrícolas.

2) Estas interacciones biológicas se producen sobre todo a través de los alimentos, lo que representa la energía química que pasa por el sistema.

Esta filosofía se hace significativa de dos maneras: en primer lugar, explica, en términos generales, la forma, estructura y composición del movimiento de los alimentos; en segundo lugar, predice el probable impacto del movimiento de los alimentos en el sistema alimentario y la sociedad en su conjunto.

Parte 3

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Cómo acabar con el modelo insostenible de Agricultura Capitalista (I)

… una titánica, pero hermosa lucha”.

Por Jonathan Latham, 20 de septiembre de 2016

independentsciencienews.org

food_movement3

En el año 1381, por primera y única vez, el rey de Inglaterra estuvo retenido en la Torre de Londres. Las fuerzas que lo retuvieron no pertenecían a ningún ejército extranjero, sino que eran campesinos que llegaron a decapitar a Lord Canciller y al arzobispo de Canterbury, que eran, después del rey, las personalidades más destacadas del país. Más recientemente, en las elecciones presidenciales estadounidenses de 1892, surgió un movimiento populista radical (Partido del Pueblo) a favor de redistribución de la riqueza y partidario de una profunda reforma económica. Los populistas ganaron en cinco estado. Todos ellos eran de carácter rural.

La descendencia de estos rebeldes es reclamada por sindicatos y grupos de la izquierda política. Pero a lo largo de la historia, la mayor oposición contra las excesivas riquezas y los privilegios no ha venido normalmente de los habitantes de las ciudades, de los trabajadores y los sindicatos, sino de aquellos que tienen una estrecha relación con la alimentación y la tierra, lo que ahora podemos identificar como el movimiento a favor de la alimentación.

José Bové, agricultor y activista

José Bové, agricultor y activista

Incluso hoy en día, en muchos países, los alimentos se han convertido en el principio organizador de los principales desafíos de las estructuras existentes. En El Salvador, el Coordinador Nacional del Movimiento de Agricultura Orgánica es Miguel Ramírez, que recientemente dijo:

Decimos que cada metro cuadrado de tierra que se trabaja según los métodos agroecológicos es un metro de tierra liberado. Lo vemos como una herramienta para transformar las condiciones sociales y económicas de los agricultores. Los vemos como una herramienta de liberación del modelo insostenible de Agricultura Capitalista que oprime a los agricultores”.

El Movimiento de Agricultura Orgánica de El Salvador quiere ir más allá de una simple agricultura mejorada. También busca una mejora de los derechos políticos, la sostenibilidad ecológica a la largo plazo, la equidad social y la salud de la gente. Ramírez lo denomina “esta titánica pero hermosa lucha, reclamando vida para todos los salvadoreños”.

Puede que se trate de pequeños agricultores, pero tienen una gran ambición, algo compartido en todo el mundo. Pero, ¿se trata de un enfoque realista? ¿Podría este movimiento a favor de la alimentación ser el vehículo para un cambio social transformador?

La pregunta es oportuna. No hace mucho, The New York Times afirmó que los pasillos de los supermercados de los Estados Unidos están empezando a llamarse “la morgue” porque las ventas de comida basura están cayendo en picado. Por otro lado, un consultor internacional, dijo en la revista Bloomberg que “se está produciendo una auténtica paranoia”, y que las principales compañías productoras de alimentos están tomándose en serio los movimientos a favor de la alimentación.

El contexto en el que surge esta paranoia es que los movimientos a favor de la alimentación están creciendo rápidamente como un fenómeno social y político en casi todo el mundo. Sólo en los Estados Unidos, se ha producido un repentino aumento del interés por las semillas autóctonas, las cervezas artesanales, la tradición de hacer el pan, convertir el jardín en una huerta, en consumir alimentos ecológicos y una creciente oposición a los alimentos transgénicos. Al mismo tiempo, se ha producido un creciente interés por la alimentación en las redes sociales y una renovación de organizaciones como Slow Food de los Estados Unidos o el movimiento Grange, por nombrar algunos de ellos.

Incluso ocupando un espacio marginal dentro de la cadena de valor agroalimentaria, la Agroindustria ha tenido que comprar a científicos y académicos “independientes” y redes sociales para el impulsar el consumo de alimentos transgénicos y el uso de pesticidas.

Así que si hace no mucho tiempo tanto la agricultura como los alimentos no estaban de moda, de repente las personas de todo el mundo han desarrollado un repentino interés, queriendo conocer la procedencia de los alimentos y los procesos seguidos por el sistema alimentario.

Y si este cambio se está produciendo, las preguntas que hay que hacerse son: ¿Por qué? ¿Por qué ahora? Y la pregunta fundamental: ¿Hasta dónde llegará?

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¿Qué dirección sigue el movimiento a favor de los alimentos?

La respuesta a estas preguntas se puede enfocar si analizamos los movimientos a favor de los alimentos desde la perspectiva de cinco piezas diferentes de un rompecabezas. De hacer esto, podremos comprobar que hay profundas razones por las cuales el movimiento a favor de los alimentos está en constante crecimiento y obteniendo éxitos.

Este análisis sugiere que el movimiento a favor de los alimentos, en comparación con otros grandes movimientos sociales del siglo XX (como los de los trabajadores, ambientalistas, de derechos civiles, sobre el clima y los movimientos feministas), tiene muchos de sus puntos fuertes, pero no sus debilidades.

Además, el movimiento a favor de los alimentos se ha convertido en un movimiento radical de una forma inesperada, y eso debido a que tiene una filosofía distinta. Esta filosofía es algo único en la historia humana y explicaría esa explosión de los movimientos a favor de los alimentos.

Del mismo modo que cualquier filosofía significativa, este movimiento desafía los patrones dominantes de pensamiento y amenaza las estructuras políticas y económicas construidas por ellos. El concreto, la filosofía del movimiento a favor de los alimentos expone las debilidades de los principios que sustentan el establishment político occidental. En términos más simples: lo puesto a la ideología Neoliberal no sería el Comunismo o el Socialismo, sino el movimiento a favor de los alimentos.

La razón es que, a diferencia de otros sistemas de pensamiento, la filosofía del movimiento a favor de los alimentos se basa en una comprensión de la biología que rige el mundo. Mientras que el Neoliberalismo y el Socialismo son ideologías, el movimiento a favor de los alimentos borra todas las ideologías (al menos en la medida de lo posible), porque todas las ideologías son, en el fondo, impedimentos para una mejor comprensión del mundo y el universo.

Reemplazando esas ideologías por unas ideas basadas en la biología, este movimiento está en condiciones de suministrar aquello de lo que la sociedad carece: mecanismos para armonizar las necesidades humanas con las necesidades de los ecosistemas y los hábitats.

Pero la filosofía del movimiento de los alimentos va más allá, al reconocer que los problemas de todos nosotros, los problemas sociales, en realidad constituyen un único problema. Este movimiento representa el comienzo de un cambio ecológico y social histórico que va a transformar nuestras relaciones con los demás y con el mundo natural.

1) El movimiento de los alimentos es un movimiento sin líderes

La primera pieza importante de este rompecabezas es que este movimiento carece de líderes formales. Sus miembros más conocidos son Frances Moore Lappé, Joel Salatin, José Bové, Vandana Shiva, Wendell Berry, Michael Pollan, Jamie Olivier y otros muchos, pero son líderes en el sentido de ser líderes de opinión. A diferencia de la mayoría de los líderes, incluyendo los movimientos ecologistas, el movimiento obrero o sobre el clima, han alcanzado visibilidad por aclamación popular y el respeto hacia sus actuaciones, sus escritos o sus puntos de vista.

Personas como yo no confían en Monsanto. Tampoco confiamos en la FDA. Ni en el Ministerio de Agricultura. No confiamos en Tyson. Y no creemos en los alimentos que permanecen durante un mes en el interior de un buque mercante chino.

¿Y el resultado?

Cuando la gente ya no confía en sus políticos, ésta empieza a considerar el velar ella misma por su salud y bienestar. Y esto es lo que busca el movimiento local por la alimentación.

Joel Salatin, agricultor y activista.

Ninguno de ellos ha establecido unos objetivos en el sentido convencional, ni una táctica, ni da órdenes, o pretende conseguir algún alto cargo. No son ni burócratas ni agentes del poder, sino líderes en el sentido confuciano en sus aspiraciones. Es una característica notable y algo sin precedentes, un movimiento social que tiene connotaciones ecológicas y anarquistas. Esto no quiere decir que no esté estructurado, ni mucho menos, sino más bien habría que hablar de que es un movimiento autoorganizado. Que esté formado por una gran cantidad de grupos y haya una falta de liderazgo no es un signo de debilidad, sino de fortaleza.

2)El movimiento de los alimentos es un movimiento de base

Una segunda, y complementaria, pieza del rompecabezas es que el movimiento de los alimentos es mucho más amplio que otros movimientos sociales. Está formado por comunidades urbanas y rurales, por ricos y pobres, por gente corriente y expertos, por cocineros domésticos y chefs famosos, agricultores y jardineros, padres y escritores, empleados y desempleados. Es decir, que cualquier persona, sea del ámbito que sea, puede contribuir, aprender o beneficiarse. La mayoría hacen las tres cosas. Es importante destacar también que casi cualquier nivel de habilidad o forma de contribución puede ser asumido por el movimiento. Por poner sólo un ejemplo: ¿en qué otros movimientos puede un niño de 14 años de edad encontrar un cierto estímulo?

Este carácter inclusivo contribuye de varias maneras a su éxito. La primera de ellas es que, a diferencia de las manifestaciones y protestas, no hay un límite para formar parte del movimientos de los alimentos. No establece ningún tipo de oposición, y cualquiera puede formar parte sin ningún tipo de impedimento. Por lo tanto, no hay exclusividad en la participación, algo que a veces se convierte en el talón de Aquiles de los movimientos sociales, pero a pesar de que sus opositores lo han tachado de elitista, no han tenido éxito en encasillarlo como tal. El príncipe Carlos forma parte de este movimiento, pero también los raperos de Oakland, el Movimiento de Campesinos sin Tierra de Brasil, los instigadores de un impuesto a las bebidas azucaradas de México y los movimientos a favor de la agricultura urbana de Detroit, Chicago y Cleveland. Tales grupos ni son de élite ni elitistas. Un análisis detenido llegaría a la conclusión de que cualquier persona puede encontrar espacio bajo el amplio paraguas, debido a que el movimiento de los alimentos no establece discriminaciones por uno u otro motivo, y menos de clase. Va más allá de las bases. La gente encuentra en este movimiento lo que busca, ya que cualquiera puede formar parte de él.

La segunda manera es que el movimiento de los alimentos carece de mínimas barreras de admisión o son inexistentes. Esta es una de las razones por las cuales ha crecido con tanta rapidez. Estos límites un tanto imprecisos hacen que el movimientos de los alimentos sea inusualmente difícil de definir, lo que ha llevado a algunos ha decir que tal movimiento no existe.

Describo lo que está ocurriendo como el “fascismo de los alimentos”, un sistema que sólo se puede mantener a través de un control totalitario. Con las patentes de las semillas se ha establecido un sistema jurídico ilegítimo que ha creado un monopolio con las semillas. Las leyes de semillas establecen uniformidad, penalizando la diversidad y el uso de semillas de polinización abierta. A esto es lo que llamo fascismo. El hecho de demandar a los agricultores después de que hayan sido contaminados sus cultivos con semillas transgénicas, como el caso del agricultor canadiense Percy Schmeiser, es también lo que llamo fascismo. Estas pseudo leyes que penalizan la obtención artesanal de los alimentos, es otro aspecto del fascismo”.

— Vandana Shiva, activista ambiental, científica y filósofa de la India

3) El movimiento de los alimentos es un movimiento internacional

Un tercer atributo no convencional del movimiento de los alimentos es el de ser internacional y multilingüe. En cada lugar asume una forma diferente. The Campaign for Real Ale (Camra), Vía Campesina, los zapatistas, Slow Food y los movimientos en contra de los transgénicos son movimientos muy diferentes, pero en lugar de competir entre sí, tienen propósitos que se solapan y visiones parecidas en muchos aspectos. Esto se pudo ver el invierno pasado en la Conferencia Agrícola de Oxford, donde los productores de alimentos y los defensores de unos mejores alimentos de todo el mundo compartieron escenarios y perspectivas y el efecto fue el de complementar e inspirar a los demás.

4) El movimiento de los alimentos es un movimiento de bajo presupuesto

La cuarta característica distintiva del movimiento de los alimentos es que no necesita de mucho dinero. Puede parecer algo normal que los movimientos sociales dispongan de pocos fondos, pero en realidad es algo muy raro. El movimiento climático dispone de Tom Steyer, y el Tea Party echa mano de los hermanos Koch, el coche de Hitler, chófer, secretario privado y por supuesto sus camisas negras, financiados por Fritz Thyssen, Henry Ford y algunas de las personas más ricas de Alemania. Incluso los movimientos obreros y ecologistas disponen de unos patrocinadores ricos. Por tanto, el movimiento de los alimentos, en una situación un tanto inusual, no dispone de fundaciones filantrópicas o patrocinadores multimillonarios. En su lugar, se trata generalmente de gente corriente, individuos y pequeños grupos, y todo el dinero que han conseguido procede de aportaciones propias. Este es uno de los indicios más significativos del movimiento: espontáneo, vigoroso e impulsado internamente.

5) Un movimiento con muchos valores

La mayoría de los movimientos sociales se organizan en torno a unos valores fundamentales: derechos civiles, igualdad social o el respeto por la naturaleza. Estos son los más comunes. El movimiento de los alimentos tiene varios valores: el interés por la salud humana, el bienestar animal, la sostenibilidad agrícola, la sostenibilidad ecológica, la justicia alimentaria y poder político, pero incluso esta relación no refleja adecuadamente toda la gama de preocupaciones. Es un movimiento con una gran cantidad de componentes.

Parte 2

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Bienvenidos al Nuevo Orden Mundial de la Agricultura Industrializada, cortesía de la Fundación Gates

Cómo Bill Gates está arrasando la agricultura tradicional y las sistemas alimentarios locales: usurpación de tierras, control de las semillas y cultivos modificados genéticamente.

Por Simone Adler, 4 de diciembre de 2015

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Sálvanos, Bill Gates ¿Puedes ayudar a Bill Gates a entregar el dinero de su Fundación a los más necesitados? (Imagen:globaljustice.org.uk)

Sálvanos, Bill Gates ¿Puedes ayudar a Bill Gates a entregar el dinero de su Fundación a los más necesitados? (Imagen:globaljustice.org.uk)

[A partir de una presentación de Mariam Mayet]

Los sistemas de semillas utilizados por los agricultores africanos están siendo criminalizados y reemplazados de una forma agresiva por la llamada Revolución Verde, un proyecto de ocupación por parte de las grandes compañías multinacionales. Esta violenta transformación agraria se enfrenta a múltiples objeciones. Organizaciones de agricultores africanos están indignadas porque las decisiones han sido tomadas sin su consentimiento, impuestas de una forma paternalista, patriarcal, como si esa visión y soluciones agrícolas hubiesen sido diseñadas para ellos.

La Revolución Verde está siendo financiada por la Fundación Gates, junto a muchos gobiernos de los centros del Capitalismo, como son los Estados Unidos, el Reino Unido y los Países Bajos. Están trabajando en estrecha colaboración con cerca de 80 empresas de semillas de África. La Fundación Gates es la piedra angular encargada de coordinar las diversas iniciativas que la Revolución Verde está llevando a cabo en África.

Los proyectos de la Revolución Verde consisten en paquetes tecnológicos muy caros que deben ser adquiridos por los agricultores. Millones de pequeños agricultores con escasos recursos no pueden pagar estos altos costes de los productos y materiales de uso agropecuario, a menos que estén subvencionados por los Gobiernos o los impuestos de los contribuyentes. Este dinero marcha de las arcas públicas a los bolsillos de la Agroindustria, como Monsanto y Pioneer Hi-Bred por la venta de sus semillas híbridas y mejoradas y sus productos agroquímicos.

Hablar de inversión se ha convertido en un eufemismo para ocultar la apropiación de tierras, la enajenación y desplazamientos de las comunidades. Ya se están observando los comienzos de este control por parte de las Corporaciones y la concentración del sector de las semillas. Monsanto y Pioneer Hi-Bred, empresas multinacionales estadounidenses, controlan la mayor parte del mercado del maíz híbrido en el sur de África. La adquisición de la empresa de maíz de Sudáfrica, Panaar Seed, por parte de Pionner Hi-Bred, puede ser la punta de lanza para hacer incursiones en otros lugares de África.

Se está produciendo una dislocación social, el colapso de los sistemas agrícolas, algo que ya hemos observado. En países donde se ha introducido la Agricultura Industrial, como Sudáfrica, los agricultores han sufrido pérdida de cualificación y están ausentes de las decisiones de producción, que se toman en laboratorios y lejanas salas de juntas.

En Uganda y otros países del este de África, donde el plátano es un alimento básico, la Fundación Gates ha invertido millones de dólares en el proyecto de desarrollo de un plátano transgénico. Su idea es la de permitir que los ugandeses y otros africanos del este puedan acceder a la vitamina A que estaría presente en este plátano transgénico que produciría beta caroteno, que luego en el interior del cuerpo se convierte en vitamina A, como si una dieta variada no aportase esta vitamina a los africanos.

Los ugandeses disponen de alrededor de 27 variedades de plátanos. Este proyecto de superplátano sería un Caballo de Troya, algo muy similar al arroz dorado que se está intentando comercializar desde mediados de los años 80, pero que todavía no ha sido posible su desarrollo después de haberse invertido enormes sumas de dinero. Incluso ya se han iniciado las pruebas de alimentación de este plátano transgénico entre los ciudadanos de los Estados Unidos, en la Universidad Estatal de Iowa. Es la manera de capturar un mercado y hacer presión para que países que se niegan a los cultivos transgénicos, como Uganda, se abran a ellos.

Gates habla de que los sistemas agrícolas campesinos están atrasados y serían los responsables de la pobreza y el hambre en África. Hay un esfuerzo concertado para acabar con estos sistemas y convertirlos en obsoletos. Son inadecuados y tienen que desaparecer ahora, cuanto antes. Pero el 80% de la población vive en las zonas rurales y el 70% de los ingresos se generan a partir de la agricultura. ¿Qué va a ocurrir cuando se vacíen las zonas rurales? ¿Dónde van a ir todas estas personas?

african_seed_sov_rlm-180x303Quiero imaginar África como un continente vibrante donde los agricultores tengan el control de sus sistemas de semillas, que estén orgullosos de sus conocimientos que se han transmitido de generación en generación a través de prácticas ancestrales de intercambio, siendo autosuficientes, con una gran cantidad de semillas bajo su control, y donde las mujeres juegan un papel fundamental en las decisiones de producción, selección de semillas y cultivo, y donde nuestras economías alimentarias locales echan sus raíces.

 [Este es el segundo artículo de una serie que ha contado con la colaboración de varios líderes africanos de base que trabajan en el control de las semillas y la soberanía alimentaria, la descolonización del sistema alimentario de África y la preservación de las prácticas agrícolas tradicionales. Esta serie de artículos ha sido posible gracias al apoyo de New Field Foundation y Grassroots International. El hermoso logotipo es regalo del artista Ricardo Levins Morales]

Simone Adler es coordinadora de Operations y Harvesting Justice en Other Worlds. Como activista en defensa de los derechos del agua, Simone ha dedicado toda su vida a los temas de las justicia del agua en todo el mundo. Se ha distribuido internacionalmente una guía que informa a las comunidades afectadas por los grandes embalses y como un instrumento de evaluación de su impacto.

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Procedencia del artículo:

http://www.alternet.org/food/how-bill-gates-causing-collapse-traditional-farming-and-local-food-economies

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La India: un Estado donde la agricultura es ecológica en su totalidad

En la India hay más agricultores ecológicos que en cualquier otra país del mundo, 650.000.

Por Bibhudatta Pradhan, 22 de junio de 2016

bloomberg.com

Soumyajit Pramanick/flickr

Soumyajit Pramanick/flickr

Nimtshreng Lepcha filtra las hojas medicinales en orina de vaca y rocía la mezcla sobre las hojas de tomate. Es la principal forma de repeler las plagas de sus tierras de cultivo, situadas en las estribaciones del Himalaya y en la zona nororiental del Estado de Sikkim, el primer Estado con una agricultura totalmente ecológica.

Desde hace más de una década, 66.000 agricultores de Sikkim han evitado el uso de herbicidas químicos, fertilizantes sintéticos y semillas transgénicas. Han vuelto a los métodos tradicionales de cultivo, lo que ha hecho que haya ido creciendo en el pequeño Estado, situado entre China, Nepal y Bután, un movimiento en contra de la llamada Revolución Verde, un sistema que se empezó a aplicar hace 50 años y que recurre a los productos químicos, nuevas semillas y al riego para aumentar los rendimientos de los cultivos y evitar el hambre.

Imagen: tripadvisor

Imagen: tripadvisor

Ahora, frente a los problemas ambientales que todo esto ha generado, desde los perjuicios en la salud hasta el envenenamiento de las aguas y la degradación de las tierras de cultivo, la aparición de bacterias resistentes a los antibióticos y enfermedades relacionadas con la alimentación, el Primer Ministro, Narendra Modi, respalda el enfoque llevado a cabo por los agricultores de Sikkim, como una forma más segura y sostenible de producir alimentos, el apoyo a los trabajo de las explotaciones agrícolas y reducir la factura de fertilizantes.

Otros estados pueden tomar el mismo camino que Sikkim. El Noreste puede convertirse en una importante reserva de alimentos ecológicos del país. Los productos ecológicos son cada vez más solicitados y las prácticas ecológicas contribuirán en gran medida a aumentar los ingresos de la personas e impulsar el empleo en la región”, dijo uno de los líderes políticos del cercano Estado de Meghalaya el mes pasado.

Crecimiento del empleo

En la India hay unos 650.000 agricultores ecológicos, más que en cualquier otro país del mundo. La expansión de la Industria puede incrementar el empleo en un 30% mediante el reciclaje, la certificación, la comercialización y el envasado de los productos, dijo un Comité Parlamentario en un informe del pasado mes de agosto, sin establecer un marco temporal. Los agricultores de más de una docena de Estados, incluyendo Kerala, Karnataka, Rajasthan y el Estado natal de Modi, Gujarat, se están adaptando a la agricultura ecológica.

La India no es el único país que está buscando formas alternativas para alimentar a la gente. El nuevo programa de desarrollo de las Naciones Unidas, que comenzó en el mes de enero, promueve la producción de alimentos con sistemas de producción más sostenibles y la aplicación de prácticas agrícolas que aumenten la producción, pero conservando los ecosistemas y mejorando progresivamente la tierra y la calidad del suelo.

Los agricultores pobres no pueden pagar los productos utilizados en la Agricultura Intensiva, de modo que se beneficiarán de la adopción de métodos ecológicos”, dijo Anil Markandya, un economista ambiental británico, que ha asesorado a Bancos Internacionales de desarrollo, a la ONU, a la Unión Europea y los Gobiernos de la India y el Reino Unido.

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El labrador Lepcha, que también cultiva maíz, cardamomo, coliflores, zanahorias, rábanos y calabazas en 2 hectáreas en Baja Nandok, abandonó las prácticas que utilizaba su padre hace 20 años, recuperando los métodos ecológicos de cultivo que utilizaba su abuelo. La recompensa de la agricultura ecológica no es solamente monetaria.

Este campo nos ha dado la suficiente comida de la mejor calidad para mi familia y me ha permitido impartir educación superior para tres de mis hijos. Todos ellos están en buen estado de salud y vigor. No recuerdo cuando fue la última vez que tuve que comprar algún medicamento”, dijo Lepcha, de 56 años de edad.

Los suelos son fertilizados con estiércol de vaca compostado y otras materias orgánicas, mientras que las plagas se gestionan con la orina de vaca elaborada durante tres meses. En los meses más fríos, Lepcha cultiva hortalizas en invernaderos que mantienen el calor y la humedad, y están equipos con aspersores de riesgo.

Aumento de la producción

El rendimiento de los cultivos disminuyo en las primeras temporadas después de dejar de utilizar los fertilizantes convencionales y productos químicos, pero luego aumentaron a medida que la fertilidad del suelo iba mejorando, recuerda. Actualmente, Lepcha obtiene unos ingresos de unas 400.000 rupias al año (6.000 dólares).

Estoy obteniendo beneficios, con unos costes de producción bajos y unos márgenes más altos”.

El agricultor Nimtshreng Lepcha a la derecha, cuidando los tomates ecológicos en su explotación agrícola situada en Baja Nandok. Imagen: Prashanth Viswanathan

El agricultor Nimtshreng Lepcha a la derecha, cuidando los tomates ecológicos en su explotación agrícola situada en Baja Nandok. Imagen: Prashanth Viswanathan

Los beneficios de la agricultura ecológica incluyen la aparición de menos enfermedades relacionadas con el uso de los pesticidas, la mejora en la nutrición e igualdad de género, dijo Anil Markandya, ex director científico del Centro Vasco para el Cambio Climático de España. El año pasado, editó un Informe de 415 páginas sobre la agricultura ecológica para el Banco Asiático de Desarrollo.

No veo que la agricultura ecológica pueda reemplazar a la agricultura convencional intensiva, sino como un importante complemento de ella. Hay muchos lugares donde los productores pueden beneficiarse de la adopción de tales métodos, la demanda de productos ecológicos es cada vez mayor, no sólo en los países ricos, sino también en la misma India”, dijo Markandya.

La creciente preocupación por la salud de los consumidores de clase media de la India está impulsado la demanda, decía TechSci Research en un Informe del pasado mes de agosto. Se predice que los mercados de productos ecológicos se expandirán un 25% al año hasta alcanzar mil millones de dólares en el año 2020.

Los consumidores, a pesar de que pagan más por los productos, quieren este tipo de alimentos”, dijo Renzino S. Lepcha, jefe de operaciones de Mevedir, una organización no gubernamental de la capital de Sikkim, Gangtok, que ayuda a los agricultores en las labores de cultivo, certificación y venta de su producción ecológica.

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Los productos ecológicos, por lo general, son un 20% más caros que los cultivados de manera convencional, según Lepcha, que nada tiene que ver con el agricultor Nimtshreng Lepcha. “Esto permite la creación de puestos de trabajo y supone la apertura de un nuevo mercado. Esto favorece a los agricultores y a la India”.

Sikkim logró la certificación ecológica de 74.190 hectáreas de tierras agrícolas el año pasado, la culminación de un proceso que comenzó en el año 2003.

No fueron fáciles los inicios. Tuvimos problemas para proporcionar a los agricultores el conocimiento y las infraestructuras necesarias”, dijo S. Anbalagan, Director Ejecutivo de la Misión Ecológica de Sikkim en una entrevista realizada en su oficina de Gangtok.

Pájaros y abejas

Con todos los problemas que fueron dejando atrás, los agricultores están ampliando la producción hacia las aves de corral, la apicultura y otras áreas de producción ganadera, mientras que el Estado se dedica a la mejora de los servicios, incluida la comercialización, el almacenamiento en frío y el transporte. “Cualquiera que lo haya intentado y logrado ha sido sobre todo por su propio esfuerzo”, dijo Anbalagan.

Las exportaciones de productos ecológicos serán potenciadas por un aeropuerto en Sikkim, dijo Modi en el mes de enero durante un festival y conferencias de agricultura ecológica. Estas reuniones han permitido “una visión holística de la agricultura del país. Los vientos de este esfuerzo se están extendiendo ahora por todo el país”.

Los vendedores de verduras ecológicas en el mercado ecológico de Sikkim, Gangtok, Sikkim, India. Imagen: Prashanth Viswanathan

Los vendedores de verduras ecológicas en el mercado ecológico de Sikkim, Gangtok, Sikkim, India. Imagen: Prashanth Viswanathan

El Gobierno de Modi ha destinado 4,12 mil millones de rupias (61 millones de dólares) en ayudas a la agricultura ecológica. Se ha promocionado el uso de fertilizantes orgánicos y dice que el uso de nutrientes naturales podría reducir los 700 mil millones de rupias que la India gasta cada año en subsidios para la compra de fertilizantes.

Siendo el segundo mayor país en número de personas desnutridas en el mundo, se espera que las necesidades anuales de alimentos aumente casi un 20%, alcanzado las 300 millones de toneladas en el año 2025, de modo que las necesidades de la India no se podrán lograr con la agricultura ecológica, de acuerdo con Shanthu Shantharam, científico que ayudó a formular las directrices de la Biotecnología agrícola del país en la década de 1990.

Una idea romántica

En muchos sentidos, la agricultura ecológica es una idea romántica que no va funcionar. La India no puede cumplir con sus obligaciones de seguridad alimentaria si toda la nación se acoge a la agricultura ecológica. Lo ecológico es bueno pero sólo para tener un jardín en casa”, dijo Shantharam, que enseña Biotecnología vegetal en la Universidad Estatal de Iowa. Sostiene que la producción ecológica no es práctica a gran escala, debido a que los fertilizantes orgánicos suponen un suministro insuficiente y los rendimientos de los cultivos son menores con la agricultura ecológica.

El Dr. Shanthu Shantharam fue empleado de Syngenta y firme partidario los cultivos transgénicos y de la introducción de la berenjena transgénica en la India, que ha actuado como de los principales representantes de los grupos de presión de la Industria Biotecnológica. Es autor de un artículo publicado en febrero de 2013 titulado : “La prohibición de los cultivos transgénicos en la India pondría en peligro la agricultura de la India”, aunque nunca fue tal pretensión del Gobierno de la India, sino la de establecer una serie de recomendaciones sobre cómo y dónde realizar los ensayos de campo con los cultivos transgénicos. Participó en el conocido documental a favor de los cultivos transgénicos en el Canal4 de la televisión del Reino Unido y que tantas críticas recibió por parte de los movimientos ecologistas y de organizaciones defensoras de otro tipo de agricultura.

La integridad del producto también supone un desafío para la industria de productos ecológicos de la India: “Ya se sigan o no las normas de producción ecológica en sentido estricto, le ponen la etiqueta de ecológica y ya se se vende a un precio superior”, dijo Shantharam. “Su nicho de mercado son las élites urbanas que disponen de mucho dinero en efectivo en sus bolsillos, y que desean comprar productos ecológicos para sentirse bien”.

Precios prohibitivos

En el mercado ecológico de Sikkim en Gangtok, el proveedor Birbal Rai dice que los consumidores de estos productos son aquellas personas conscientes de los problemas de salud y de las ventajas de los productos ecológicos. “Otros se van cuando ven la diferencia en el precio. Pero aún así, la demanda de productos ecológicos se está recuperando poco a poco”.

Vivek Cintury. Fotógrafo: Prashanth Viswanathan

Vivek Cintury. Fotógrafo: Prashanth Viswanathan

A unos 40 kilómetros de distancia, Vivek Cintury ha puesto en marcha una empresa para procesar jengibre y cúrcuma, y sueña con convertirse en uno de los exportadores de productos ecológicos más importantes del país. “Después de superar algunas dificultades, como la falta de lugares de almacenamiento en frío y de laboratorios de referencia, hemos comenzado a obtener beneficios. Esto me anima a ampliar el negocio”, dijo Cintury de 29 años de edad.

La activista ambiental Vandana Shiva dice que la agricultura ecológica proporciona una solución a “la Agricultura Química” convencional impulsada por la Revolución Verde a finales de 1960, que según ella genera 1,2 billones de dólares al año en costes ambientales y sociales en la India.

La agricultura ecológica es también la única solución frente al cambio climático. Todos los grandes problemas tienen una solución. Todos los problemas relacionados con la vida y con la muerte tienen una solución”, dijo Shiva, física atómica y administradora general de Navdanya, un movimiento que promueve la agricultura ecológica, la biodiversidad y la conservación.

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Procedencia del artículo:

http://www.bloomberg.com/news/articles/2016-06-22/killing-pests-with-cow-urine-india-farms-go-full-organic

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La importancia de las semillas: aumento de la capacidad de resistencia de las plantas mediante el mejoramiento genético

Por Salvatore Ceccarelli, 29 de febrero de 2016

independentsciencenews.org

Cinco de los mayores problemas a nivel mundial a los que nos enfrentamos son: la disminución de la biodiversidad en general y la biodiversidad agrícola en particular, el cambio climático, el hambre y la malnutrición, la pobreza y el agua. Pues bien, las semillas son fundamentales en estas cinco cuestiones. La forma en que se producen las semillas ha sido sin duda la causa principal. Pero también puede ser la solución a todos estos problemas.

Durante los milenios anteriores al comienzo del fitomejoramiento moderno, los agricultores giraban alrededor de las semillas y el ganado, y dado que no eran uniformes, podían adaptarse gradualmente a diferentes climas, suelos y usos. En el caso de los cultivos, la forma en la que lo hicieron todavía puede verse hoy en día en algunos países, y consiste en seleccionar las mejores plantas, de las que se recogerán las semillas para la temporada siguiente. Este proceso tenía una localización muy específica, en el sentido de que cada agricultor lo hacía de forma independiente al resto de agricultores, y conforme a las condiciones del suelo, el clima y los usos. La enorme diversidad de lo que llamaremos las antiguas variedades, surgieron a través de este proceso.

Los problemas creados por la Agricultura Industrial

La transición hacia el moderno cultivo de las plantas estuvo acompañada por un cambio desde una adaptación específica a una adaptación más amplia: esto se ha convertido en la filosofía dominante en los cultivos y es el principio sobre el que se basa la llamada Revolución Verde.

El término Revolución Verde se utiliza para denominar una estrategia de desarrollo agrícola basado en el uso de nuevas variedades, conjuntamente con el empleo de fertilizantes, pesticidas, riego y mecanización agrícola. En la actualidad se reconoce que los logros de la Revolución Verde fueron más bien a corto plazo, resintiéndose a largo plazo.

Uno de los problemas generados ha sido la reducción de la diversidad de alimentos, con consecuencias negativas sobre la salud humana (von Hertzen et al. 2011). Otro ha sido la filtración a las aguas subterráneas de los fertilizantes químicos debido a su uso excesivo (Good y Beatty, 2011), pero acarreó también una escasez de agua, aparición de resistencia a los pesticidas (Gassman et al. 2011), el aumento de las poblaciones de insectos dañinos (Lu et al. 2013) y olvidando a los agricultores de las zonas marginales (Baranski 2015).

Los transgénicos, la última tecnología en sumarse a las caja de herramientas de la Agricultura Industrial, son una solución a corto plazo, pero inestable para resolver estos problemas, ya que cambia el entorno que rodea a los organismos, a aquellos mismos que intenta controlar (Binimellis et al. 2009). De este modo, como dice un principio biológico fundamental, el teorema fundamental de la selección natural, su uso induce resistencia (Ceccarelli 2014). Es el mismo proceso por el cual las bacterias desarrollan resistencia a los antibióticos, un fenómeno que es la causa de enfermedades que afectan anualmente a dos millones de estadounidenses, causando la muerte de 23.000 personas en Estados Unidos (Frieden 2014; Reardon, 2014). Incluso el mejor de los transgénicos sólo puede ser una solución a corto plazo a cualquier problema particular, y en la mayor parte de los casos han creado problemas mucho más graves (resistencia a las malas hierbas a los insectos y enfermedades), lo que requiere de nuevos transgénicos y/o un mayor uso de productos químicos. También hace que los agricultores dependan por completo de las empresas que producen los transgénicos y los productos químicos (Pechlaner 2010).

Mejoramiento participativo de la cebada

Mejoramiento participativo de la cebada

Agricultura ecológica y métodos alternativos de fitomejoramiento

Los métodos que utiliza la agricultura ecológica podrían ser la solución a los problemas más importantes que afectan a la tierra, pero a menudo son criticados por no ser capaces de producir suficientes alimentos para una población en crecimiento. Creemos, sin embargo, que la mayor parte de los meta-análisis que muestran un menor rendimiento de la agricultura ecológica, se debe por el uso de variedades que no fueron seleccionadas específicamente para las condiciones de la agricultura ecológica.

Los métodos de fitomejoramiento participativo y evolutivo, si se benefician de los avances de la genética molecular, pueden conciliar una mayor producción de alimentos y mayor accesibilidad a ellos con el aumento de la biodiversidad agrícola. También mantendrían el potencial evolutivo de nuestros cultivos, algo que es necesario para hacer frente al cambio climático (Seneviratne et al. 2016). Al estar basado en una selección para una adaptación específica, el fitomejoramiento participativo no sólo es más eficiente que el cultivo tradicional (Ceccarelli, 2015), sino que también es capaz de producir variedades específicamente adaptadas a la vez a un modelo de agricultura ecológica y a la diversidad de climas locales (Ceccarelli et al. 2010). De esta manera la seguridad alimentaria se reconcilia con la seguridad de los alimentos.

Mejoramiento participativo de los tomates en la Agricultura Ecológica

Un ejemplo de que esto es posible a bajo coste y en un período corto de tiempo, es el proyecto, que lleva ya tres años de funcionamiento, de mejoramiento participativo del tomate en la agricultura ecológica.

En Italia, cuatro únicos cruces representaban a cuatro diferentes tipos de tomate, a saber: corazón de buey, long fruit, tomate cherry y green salad fruit, que se autofertilizaron para producir cuatro poblaciones F2 (Campanelli et al. 2015) (1). Estas semillas F2 se distribuyeron a cuatro productores ecológicos situados a lo largo de 450 kilómetros de la costa italiana del Adriático. Cada agricultor cultivó una muestra aleatoria de 72 plantas individuales F2 por cada uno de los cuatro cruces, junto con 18 plantas individuales de un híbrido comercial F1, haciendo un total de 360 plantas (4 cruces x 90 plantas). Las cuatro poblaciones también se cultivaron en la estación de investigación. En las parcelas del cultivo, un grupo de agricultores y grupo de científicos llevaron a cabo de forma independiente una selección visual de las plantas, expresando una puntuación de 1 (peor) a 4 (mejor). En la estación de investigación, sólo los científicos llevaron a cabo la selección. Después del análisis estadístico, se extrajeron las semillas de los mejores tomates y las correspondientes familias F3 (8 plantas por familia) se cultivaron junto con el mismo híbrido comercial que en el primer año. Durante el proceso de selección se perdieron las semilla de F3 y F2 de los tomates green salad fruit, debido a una mala germinación de las semillas. La selección se repitió con la misma metodología y las mejores plantas se utilizaron para obtener semillas de la familia F4 de los tres cruces restantes. Se compararon con los híbridos comerciales en un ensayo repetido (3 repeticiones) en las cuatro parcelas y en la estación de investigación. Los ensayos en las parcelas tenían algunas líneas en común (seleccionadas en más de una explotación agrícola), pero también las seleccionadas únicamente en esa parcela.

Para evaluar el rendimiento, se midió la producción de los tres primeros manojos de tomates. Estos son muy vulnerables a las heladas tardías y muy valiosos para los agricultores por los elevados precios de los tomates tempranos. Por lo tanto, es un asunto clave desde el punto de vista económico para los agricultores.

El resultado de los tres años de selección y cultivo: tres variedades de tomates dieron un rendimiento significativamente mayor que el híbrido comercial y otras 12 variedades rindieron tanto como los híbridos comerciales. Así que se seleccionaron las tres variedades que rindieron más que el híbrido comercial, seleccionados de la misma población (del tipo tomate largo). Dos de estas variedades tenían la ventaja de un rendimiento de un 43% a un 44% por encima del híbrido comercial. La tercera variedad también produjo más que el híbrido comercial en dos de las cuatro parcelas, entre un 62% y un 76% por encima, pero tuvo un rendimiento significativamente menor ( – 22%) que el mismo híbrido en el centro de investigación. Si únicamente hubiéramos llevado a cabo el programa de cultivo en el centro de investigación, habríamos perdido dicha línea (Campanelli et al. 2015).

Los cultivadores de tomates en una de las parcelas

Los cultivadores de tomates en una de las parcelas

Una parte de la evaluación consistió en medir la uniformidad, y ninguna de estas líneas fueron menos uniformes fenotípicamente que el híbrido. Esto significa que se pueden comercializar de inmediato, lo que permite aprovechar el trabajo realizado. Las líneas aún conservan cierta diversidad genética, lo que permite a los agricultores seguir mejorándolas mediante la extracción de las semillas de los mejores tomates de las mejores plantas. Las tres ventajas obtenidas por los agricultores después de realizada esta investigación son: 1) más variedades de gran rendimiento; 2) ahorro en la compra de semillas, ya que pueden conseguir sus propias semillas; y 3) uso de variedades específicamente adaptadas a las condiciones ecológicas.

Más allá del fitomejoramiento participativo

Hay otros ejemplos de programas de mejoramiento participativo que han tenido éxito, pero a pesar de esto, el cultivo participativo de plantas tiene generalmente una carencia: la falta de un instituto de investigación para proporcionar el material de reproducción y el soporte técnico, tales como el diseño experimental y el análisis estadístico (Sthapit et al. 1996; Witcombe et al. 2003). Por lo tanto, la sostenibilidad de un programa participativo depende de un compromiso a largo plazo de un instituto de investigación.

Una alternativa interesante es la ofrecida por la fitogenética evolutiva (participativa) – aparece participativa entre paréntesis porque, aunque deseable, no es indispensable la participación de una institución. La idea no es algo nuevo, ya que se propuso en 1956 (Suneson, 1956). El método consiste en la siembra de varias parcelas con mezclas evolutivas (poblaciones) de muchos genotipos diferentes de un mismo cultivo, preferentemente, aunque no necesariamente, utilizando las generaciones recientes de cultivos segregados. Estas poblaciones se plantarán y cosecharán año tras año, y debido al cruzamiento natural ( mayor polinización cruzada y menos en los cultivos de especies autógamas) la composición genética de la semilla que se cosecha no será la misma que la composición genética de la semilla que fue plantada. En otras palabras, la población evoluciona para adaptarse progresivamente al medio (tipo de suelo, fertilidad del suelo, prácticas agronómicas, incluyendo la agricultura ecológica, precipitaciones, temperatura, etc) en el que se cultiva. A medida que las condiciones climáticas varían de un año a otro, la composición genética de la población fluctuará, y si la tendencia es hacia una condiciones climáticas más cálidas y secas, como es de esperar a la vista del cambio climático, los genotipos mejor adaptados a esas condiciones van a estas presentes cada vez de manera más frecuente en este sistema de producción/reproducción (Ceccarelli 2014).

Una población evolutiva, algo que puede ser realizado por los propios agricultores comprando semillas de variedades diferentes ( incluyendo híbridos) de un determinado cultivo, puede ser utilizada por los agricultores ( y por los investigadores, si estuviesen dispuestos a participar) para conseguir plantas con unas características útiles, como una mayor diversidad genética.

Esto es algo que se ha hecho en Italia (datos no publicados) con el calabacín (calabaza de verano) , mediante una población evolutiva obtenida a partir de 11 híbridos comerciales que se entrecruzan libremente. Después de sólo dos ciclos de selección visual, como se hace con el tomate, el agricultor seleccionó dos variedades, que difieren en color, produciendo tanto como los híbridos comerciales. Ya se ha comenzado a vender dos nuevas variedades en los mercados locales.

Esta forma de mejoramiento evolutivo de las plantas ( y participativa) es una estrategia relativamente barata y muy dinámica para adaptar los cultivos a una serie de diferentes circunstancias de estrés abiótico y biótico y para la agricultura ecológica, y también parece ser un método adecuado para generar, directamente por parte del agricultor, nuevas variedades que alimenten a las poblaciones actuales y futuras. Combinando el ahorro de la obtención de las semillas y el mejoramiento evolutivo, se puede devolver a los agricultores el control de la producción de las semillas, y se pueden conseguir mejores variedades y más diversificadas. Es una forma de ayudar a millones de agricultores para reducir su dependencia en la compra externa de insumos, hacer frente a la vulnerabilidad a las enfermedades, los insectos y el cambio climático, y en última instancia contribuyen a la seguridad alimentaria y a la seguridad en los alimentos para todos.

Nota:

(1) Estos se produjeron en la sede del Consigilio per la Ricerca in Agricoltura e L’analisi dell’economia agraria – Unitá di Ricerca per l’orticoltura di Monsampolo del Tronto (CREA-ORA).

Salvatore Ceccarelli vive en Hyderabad (india) y colabora en la organización de programas participativos y evolutivos con diferentes organizaciones, en relación con diversos cultivos y en varios países. Está asociado a la organización Rete Semi Rurali, Via di Casignano, 25, Scandicci (FI) 50018, Italia (http://www.semirurali.net/). Su sitio web http://www.miscugli.it/. Sus estudios están disponibles en el siguiente enlace: https://www.researchgate.net/.

Referencias:
Baranski MR (2015). Wide adaptation of Green Revolution wheat: International roots and the Indian context of a new plant breeding ideal, 1960 – 1970. Studies in History and Philosophy of Biological and Biomedical Sciences 50: 41-50.
Binimelis, R., Pengue, W., & Monterroso, I. (2009). “Transgenic treadmill”: Responses to the emergence and spread of glyphosate-resistant johnsongrass in Argentina. Geoforum, 40(4), 623-633.
Campanelli G, Acciarri N, Campion B, Delvecchio S, Leteo F, Fusari F, Angelini P, Ceccarelli S (2015). Participatory Tomato Breeding for Organic Conditions in Italy. Euphytica 204 (1): 179-197.
Ceccarelli, S., Grando, S., Maatougui, M., Michael, M., Slash, M., Haghparast, R., … & Labdi, M. (2010). Plant breeding and climate changes. The Journal of Agricultural Science, 148(06), 627-637.
Ceccarelli S (2014) GMO, Organic Agriculture and Breeding for Sustainability. Sustainability 6: 4273 – 4286.
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Gassmann AJ, Petzold-Maxwell JL, Keweshan RS, Dunbar MW (2014). Field-Evolved Resistance to Bt Maize by Western Corn Rootworm. PLoS ONE 6(7): e22629. doi:10.1371/journal.pone.0022629.
Good AG, Beatty PH (2011). Fertilizing Nature: A Tragedy of Excess in the Commons. PLoS Biol 9, e1001124. doi:10.1371/journal.pbio.1001124.
Lu Y. Wu K, Jiang Y, Xia B, Li P, Feng H, Wyckhuys KAG, Guo Y (2013). Mirid Bug Outbreaks in Multiple Crops Correlated with Wide-Scale Adoption of Bt Cotton in China. Science 328: 1151–1154.
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Procedencia del artículo:

http://www.independentsciencenews.org/un-sustainable-farming/the-centrality-of-seed-building-agricultural-resilience-through-plant-breeding/

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¿Fitomejoramiento participativo?

EXPERIENCIAS Y ENFOQUES DE PROCESOS PARTICIPATIVOS
DE INNOVACIÓN EN AGRICULTURA (pdf)
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Investigación: La agricultura ecológica tiene el potencial de alimentar al mundo

No se trata sólo de producir lo suficiente, sino lograr una agricultura respetuosa con el medio ambiente y garantizar que los alimentos lleguen a aquellos que lo necesitan

Por Andrea Germanos, 5 de febrero de 2015

commondreams.org

 “No se trata sólo de producir lo suficiente, sino lograr una agricultura respetuosa con el medio y garantizar que los alimentos lleguen a aquellos que lo necesitan”, dijo el autor principal del estudio, John Reganold(Foto:CinCool/flickr/cc)

“No se trata sólo de producir lo suficiente, sino lograr una agricultura respetuosa con el medio y garantizar que los alimentos lleguen a aquellos que lo necesitan”, dijo el autor principal del estudio, John Reganold(Foto:CinCool/flickr/cc)

Una revisión de los estudios científicos publicados durante cuatro décadas ha llegado a la siguiente conclusión: la agricultura ecológica tiene el potencial de desempeñar un papel clave en la alimentación mundial.

Para realizar el análisis de los estudios, el autor John Reganold, profesor de Ciencias del Suelo y Agroecología de la Universidad Estatal de Washington, y el estudiante de doctorado Jonathan Wachter, compararon la agricultura convencional con la ecológica, utilizando los parámetros de productividad, impacto ambiental, viabilidad económica y bienestar social.

Hace treinta años sólo se habían publicado un par de estudios que compararan la agricultura ecológica con la convencional. En estos últimos 15 años, este tipo de estudios se han disparado”, dijo Reganold.

En términos de productividad, encontraron que los rendimientos de los cultivos ecológicos eran un promedio de un 10% a un 20% menores que los convencionales, pero no siempre es así.

En condiciones de sequía severa, algo que es de esperar que aumente con el cambio climático, los cultivos ecológicos tienen el potencial de producir mayores rendimientos, debido a la mayor capacidad de retención de agua de los suelos de estos cultivos”.

Además, como han señalado los defensores de la reforma del actual sistema de alimentación, tales como Eric Holt Giménez, de Food First, que ya se producen en el mundo suficiente alimentos para alimentar a todos, no siendo ésta por tanto la raíz del hambre.

Si nos fijamos en la producción de calorías per cápita, estamos produciendo una cantidad de alimentos más que suficientes para alimentar a 7 mil millones de personas, aunque se pierden del 30 al 40% de ellas. No se trata sólo de producir lo suficiente, sino de lograr una agricultura respetuosa con el medio y garantizar que los alimentos lleguen a quienes lo necesitan”.

agricultura_ecologica

Resumen

La agricultura ecológica tiene detrás de sí una carga de ineficacia en la producción de alimentos, siempre muy discutida. Sin embargo, los alimentos ecológicos es un segmento del mercado que se encuentra en crecimiento en la Industria alimentaria mundial. Aquí analizamos los rendimientos de la agricultura ecológica a la luz de cuatro indicadores clave de sostenibilidad: productividad, impacto ambiental, viabilidad económica y bienestar social. Los sistemas de producción ecológica tienen un menor rendimiento en comparación con la agricultura convencional. Sin embargo, son más rentables, ambientalmente más amigables, los alimentos son más nutritivos, contienen menor cantidad de residuos de plaguicidas (o ninguno), en comparación con la agricultura convencional. Por otra parte, las evidencias indican que los sistemas agrícolas ecológicos son más respetuosos con los ecosistemas y tienen mayores beneficios sociales. Aunque la agricultura ecológica todavía tiene un potencial que no ha sido desarrollado cuando se trata de establecer sistemas agrícolas sostenibles, ningún enfoque por sí sólo será capaz de alimentar con seguridad al planeta. Más bien, lo que se necesita es una mezcla de sistema ecológicos y otros innovadores. Sin embargo, existen barreras que impiden la adopción de estos sistemas, y se requerirá de diversos instrumentos de la política para facilitar su desarrollo y aplicación.

En lo que se refiere al impacto ambiental, la agricultura ecológica, que ahora representa el 1% de la superficie agrícola mundial, gana por goleada, ya que es compatible con la biodiversidad, genera menos gases de efecto invernadero y no contamina el agua, y es más eficiente en el empleo de la energía. Además de eso, los suelos de los cultivos ecológicos pueden retener más carbono y pueden reducir la erosión.

Si comparamos ambas formas de agricultura fijándonos en los parámetros económicos, la agricultura ecológica gana de nuevo, ya que los consumidores están dispuestas a pagar más. Y si bien ambos enfoques tienen desventajas en lo referido a los parámetros de bienestar social, la agricultura ecológica lleva ventaja, debido a una menor exposición a productos químicos, tanto para las comunidades como los trabajadores agrícolas.

Reaganold y Watcher, dicen que “no hay un sólo enfoque que pueda alimentar con seguridad al planeta. Más bien hace falta una mezcla de sistemas agrícolas innovadores y de otro tipo”.

Para que esto pueda llevarse a cabo, se necesitan cambios en la política que se hace. Reganold lo explica en la entrada de Unión de Científicos Preocupados:

Con sólo el 1% de la tierra agrícola mundial destinada a la producción ecológica, la agricultura ecológica puede contribuir a una mayor participación en la alimentación del mundo. Sin embargo, las barreras que se ponen a los agricultores que optan por una producción ecológica frenan su expansión. Tales obstáculos están constituidos por las políticas que se llevan a cabo, por los costes de una transición a la producción ecológica, la falta de acceso a mano de obra y de los mercados, y la falta de una infraestructura adecuada para el almacenamiento y el transporte de los alimentos. Los Gobiernos deberían centrarse en la creación de políticas que ayuden a desarrollar no sólo unas prácticas de carácter ecológico, sino también otros sistemas de cultivos innovadores y más sostenibles. En concreto, las políticas agrícolas deberían:

– Ofrecer unos mayores incentivos financieros para que los agricultores adopten medidas de conservación, se apliquen los conocimientos científicos y prácticas sostenibles, ecológicas, integradas tanto en el cultivo como la ganadería.

– Mejorar la asistencia técnica y la formación que se proporciona a los agricultores, dando cuenta de las prácticas transformadoras.

– Aumentar la investigación financiada con fondos públicos para mejorar y ampliar una agricultura moderna y sostenible”.

Este nuevo estudio ha sido publicado el pasado miércoles en la revista Nature Plants.

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Procedencia del artículo:

http://www.commondreams.org/news/2016/02/04/feed-world-tap-organics-potential-study

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Los beneficios de la leche cruda: mejora la inmunidad, previene los resfriados y otras infecciones

Por Ethan A. Huff, 15 de enero de 2016

realfarmacy.com

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La Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense (FDA) afirma que tomar leche cruda no es de lo más sano, ni para usted ni para sus hijos. Pero el consumo de leche cruda, según el nuevo estudio publicado en The Journal of Allergy and Clinial Immnunology, puede ayudar a prevenir los resfriados, las infecciones producidas por virus y del tracto respiratorio en los niños, en lugar de los nulos beneficios para la salud que aporta la leche procesada que se vende comercialmente.

Un grupo de investigadores, formado por médicos y otros profesionales europeos, ha investigado los beneficios de la leche cruda frente a la leche fresca hervida o procesada para su comercialización, como parte de un proyecto de investigación más amplio conocido como “Pasture”. Se empleó para ello a un grupo de mujeres, la mitad de las cuales habían vivido y trabajado en explotaciones ganaderas de las zonas rurales de Europa Central, para que participasen en la investigación.

Todas las mujeres se encontraban en el tercer trimestre del embarazo en el momento del estudio, realizándose un seguimiento detallado de su alimentación y modos de vida, incluidos los hábitos a la hora de consumir leche, todo ello cuidadosamente evaluado y comparado. Se incluyeron un total de 983 niños para la recopilación de datos, revelándose que la leche cruda es superior en términos de nutrición y estimulación inmunológica.

leche_cruda2 De acuerdo con la investigación, la leche cruda tiene unas prestaciones parecidas a las de la leche materna en cuanto a beneficios para la salud, entre ellas la prevención de infecciones en los niños. En comparación con la leche comercializada que está muy procesada, la leche cruda ayuda a reducir los niveles de la proteína C reactiva, que están directamente relacionados con la inflamación. La leche cruda reduce la inflamación, mientras que la leche procesada la eleva, debido a que presenta alteradas sus proteínas.

El principal hallazgo de este estudio es la relación inversa entre el consumo de leche de vaca sin procesar y la rinitis (congestiones y secreción nasal), las infecciones de las vías respiratorias y otitis (infección del oído). El efecto es mucho más importante cuando se consume la leche cruda; la leche hervida presentaba una atenuación de estas propiedades”, escribieron los autores.

¿La leche procesada, sometida a altas temperaturas, genera problemas respiratorios de salud y otros?

Al contrario, el consumo de leche procesada sometida a altas temperaturas, como generalmente se encuentra la leche en el mercado, se observó que no disminuía los niveles de proteína C reactiva, lo cual puede ser una causa de la aparición de enfermedades. La leche comercial parece aumentar la prevalencia en la aparición, específicamente, de fiebre, en comparación con la leche cruda.

La leche cruda está asociada con una disminución de aproximadamente el 30% en la aparición de infecciones respiratorias y fiebre, y podría ayudar a los niños más pequeños a superar estas dolencias comunes. Incluso una leche procedente de una granja hervida durante poco tiempo, también presentaba beneficios, aunque menores que la leche cruda sin hervir.

No estamos hablando sobre el asma y las alergias, sino de la fiebre y las infecciones en los niños pequeños. Según esta nueva investigación, la leche cruda es un agente protector frente a las enfermedades infecciosas en los niños pequeños”, declaró el Dr. Ton Baars, profesor y científico de Calidad de la Leche y Bienestar Animal en el Instituto de Investigación de Agricultura Ecológica de Alemania, uno de los autores principales del estudio.

A diferencia de Estados Unidos, donde existe una paranoia irracional en torno al consumo de leche cruda, incluida en la categoría de sustancias peligrosas, Europa empieza a aceptar la leche cruda, cada vez de forma más mayoritaria. En muchos países se ven máquinas expendedoras de leche cruda en las calles, proporcionando así un acceso rápido y fácil a la leche fresca de las granjas locales.

En Europa, el consumo de leche no pasteurizada se ha relacionado con la protección frente a enfermedades alérgicas”, escribió Moises Velasquez-Manoff en un artículo publicado en The New York Timesel año pasado.

En Estados Unidos, el 80% de los Amish, estudiados por el Dr. Holbreich, consumen leche cruda. En un estudio publicado a principios de este año, el grupo de la Dra. Bianca Schaub mostró que los niños europeos que consumían leche de granja tenían mayor cantidad de células T reguladoras, con independencia de que viviesen en granjas o no. Cuanto mayor sea la cantidad de esas células, es menos probable que esos niños sean diagnosticados de asma”.

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Fuentes:

http://www.jacionline.org
http://www.en.uni
http://www.realmilk.com*
*[Todavía se puede encontrar en el caché de Google  aquí]
http://thebovine.wordpress.com
http://www.nytimes.com
http://www.drfranklipman.com
http://science.naturalnews.com
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Procedencia del artículo:

http://www.realfarmacy.com/european-study-banned-food/

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