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Carta de apoyo y reconocimiento a los trabajos del Doctor Medardo Ávila Vázquez y de su equipo

24 de abril 2015

Dr. Medardo Ávila Vázquez. Imagen: lavoz.com.ar

Dr. Medardo Ávila Vázquez. Imagen: lavoz.com.ar

Somos académicos, funcionarios y responsables científicos de doce países, desempeñados en tareas de investigación sobre la seguridad alimentaria y las biotecnologías, reunidos en el marco de varias redes y encuentros internacionales, entre ellos el Foro internacional de seguridad alimentaria y agricultura sostenible coordinado desde la Universidad del Yunnan en China.

Queremos manifestar por la presente nuestro apoyo y reconocimiento científico respecto a los trabajos e iniciativas del Dr. Medardo Ávila Vázquez y de su equipo, actualmente cuestionados desde la Universidad Nacional de Córdoba en Argentina por haber llevado adelante un estudio de salud ambiental sobre la población de la localidad de Monte Maíz (provincia de Córdoba), estudio solicitado por el alcalde de la misma localidad y acompañado por otros grupos académicos de la Universidad Nacional de Córdoba y de la Universidad Nacional de La Plata.

Además de las consecuencias positivas que generó el estudio para que el municipio de Monte Maíz emprenda medidas de corrección y de prevención, afirmamos el carácter de alto interés público y de relevancia internacional que conlleva este tipo de estudios ambientales en el campo de la seguridad alimentaria y de la salud ambiental. Manifestamos nuestra inquietud sobre el rechazo de parte de cualquier autoridad académica sobre esta investigación y otros estudios co-producidos junto a la comunidad, hoy muy necesarios frente a un creciente riesgo sanitario y tecnológico en nuestras sociedades industriales. Como académicos, nuestra tarea y nuestras instituciones deben estar más que nunca vinculadas al derecho de informar, de investigar y de construir nuevas responsabilidades colectivas.

Atentamente,

Los abajo firmantes:

Adriana Monzón, François Soulard, Comisión de seguridad y soberanía alimentaria, Consejo consultivo de la sociedad civil, Cancillería argentina, ARGENTINA

Don M. Huber, Profesor emérito, Universidad Purdue, EEUU

David Schubert, PhD, Profesor, Instituto Salk de Estudios Biológicos, La Jolla, CA, EEUU

Howard Vlieger, Agricultor y asesor sobre nutrición de cultivos, EEUU

Stephanie Seneff, Investigadora, Laboratorio de Inteligencia artificial y ciencias de la computación del MIT, EEUU

Zen Honeycutt, fundadora de Moms across Americas, EEUU

Hans Herren, fundador de la fundación Biovisión, Zürich, SUIZA

Dr. Judy Carman, Instituto de Estudios sobre Salud Ambiental, AUSTRALIA

Dr. Alexander Baranoff, PhD, co-fundador y presidente de la Asociación nacional por la seguridad genética, RUSIA

Elena Sharoykina, co-fundadora de la Asociación nacional por la seguridad genética, RUSIA

Nadezhda Novoselova, director de la Asociación nacional por la seguridad genética, RUSIA

Dr. Konstantin Kramarenko, PhD, jefe del proyecto «Biologicamente seguro», Asociación nacional por la seguridad genética, RUSIA

Claire Bleakley, GE Libre NZ en Alimentación y Ambiente, NUEVA ZELANDA

Dr Michael Antoniou, Grupo de expresión genética y terapia, King’s College de Londres, Facultad de Medicina y Ciencias de la Vida, departamento de Medicina y genética molecular, REINO UNIDO

Dr Mae-Wan Ho, Instituto de Ciencias en la Sociedad, REINO UNIDO-CHINA

Profesor Peter Saunders, Instituto de Ciencias en la Sociedad, REINO UNIDO

Dr Eva Sirinathsinghji, Instituto de Ciencias en la Sociedad, REINO UNIDO

Borup Pedersen, agricultor, DINAMARCA

Gottfried Glöckner, Master en Agricultura, ALEMANIA

Dr. Anthony Samsel, Investigador / Asesor, USA

Jeffrey M. Smith, Instituto para la Responsabilidad Tecnológica, EEUU

Roberto Ugas, Universidad Nacional Agraria La Molina, PERÚ

Bob Streit, Universidad del Iowa, EEUU

Chen I-wan, ex-asesor, Comité de historia de desastres de la Asociación china de prevención de los desastres, CHINA

Tungjye Wu, Secretario general, Green Formosa Front, TAIWAN

Vandana Shiva, directora del Foro de la Globalización, INDIA

Dr. Irina Ermakova, Instituto de Actividad nerviosa superior y neurofisiologia de la Academia Rusa de Ciencias, RUSIA

GU Xiulin, Universidad del Yunnan, Conferencia de Pekín sobre Seguridad alimentaria y agricultura sustentable 2014, CHINA

Klaus Sall, M.Sc Biología, Sall&Sall Asesores, DINAMARCA

Prof. Gilles-Eric Seralini, Universidad de Caen, Instituto de Biología, FRANCIA

Nicolas Defarge, estudiante PhD, Universidad de Caen, FRANCIA

Pr Charles Sultan, Universidad de Montpellier, FRANCIA

Miguel García Casàs, CRIIGEN, FRANCIA

Dr. Robin Mesnage, Grupo de Expresión y de Terapia Genética, Escuela de Medicina del Colegio Royal, REINO UNIDO

Marie-Madeleine ANQUETIL, FRANCIA

Christian Vélot, PhD, Genetista molecular, Universidad de Paris-Sud, FRANCIA

Patrice Desclaud, Eau & Rivière de Bretagne, FRANCIA

Bénédicte Lefebvre, Fundación Ciencias ciudadanas, FRANCIA

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Más información: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-271898-2015-05-04.html

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Don Quijote, Charlie Hebdo y política de la risa

De la sátira a regodearse de las desgracias de los demás

por Paul Michael Johnson, 29 de abril de 2015

Dissident Voice

Quijote

Este año 2015 se celebra el 400 aniversario de la publicación de la segunda parte de la primera novela humorística del mundo Occidental, Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes. La primera parte de esta irreverente obra se publicó en Madrid en 1605, dándonos a conocer a los personajes Don Quijote y Sancho Panza, y su secuela definitiva de 1615 amplió la andanzas del caballero andante, cayendo en las chanzas y desgracias sufridas a manos de unos paisanos españoles ávidos de bromas. Sin duda la calidad humorística de estas bromas y desgracias son las responsables de su gran éxito y reconocimiento mundial. Siglos más tarde, Vladimir Nabokov diría que la historia de Don Quijote es de una indecible crueldad. Estas reacciones opuestas marcan una separación que a menudo divide a los estudiosos de Cervantes, estableciendo dos enfoques distintos de la novela: por un lado se interpreta en consonancia con un propósito de entretenimiento y sacar una risa al lector; por el otro, más romántico, sostiene una visión más ardua, que va de lo trágico a lo político, cultural, e incluso ético.

Si bien estos dos puntos de vista se han exagerado a menudo, esto nos pone sobre aviso de las distintas tendencias de los géneros de la comedia, como la parodia, lo burlesco y la sátira, y las reacciones diametralmente opuestas en los lectores. Recuerdo este hecho por el anuncio de principios de esta semana de que la revista satírica francesa Charlie Hebdo recibirá el preciado premio PEN/Toni y James C. Goodale el Premio Coraje a la Libertad de Expresión. Desde entonces, varios escritores se han manifestado a favor del ganador del premio, en particular Salman Rushdie, un admirador declarado de la novela de Cervantes, mientras que otros han expresado su consternación por la decisión tomada por la organización literaria y de derechos humanos, algunos de los cuales han prometido que no asistirán a la entrega de los premios la próxima semana en la gala del PEN American Center, en señal de protesta. Esta polémica ha vuelto a abrir el debate que surgió a raíz de la trágica muerte de doce personas en la sede de Charlie Hebdo a principios de este año, incluyendo temas como el terrorismo, la seguridad, la inmigración, los límites de la libertad de expresión, y la delgada línea entre civismo y censura, que a menudo es desafiada por la sátira.

Menos exploradas has sido las motivaciones subyacentes de la risa, motivadas o no por esta sátira, especialmente en la variedad en la que está especializada la revista Charlie Hebdo. Pues bien, aquí es donde la novela de Cervantes nos puede echar una mano. Algunos de los episodios más emblemáticos, y en gran medida satíricos, de la segunda parte del Quijote tienen lugar en compañía de los duques, personajes de la alta nobleza que con impaciencia llevan a cabo una serie de elaboradas bromas para proporcionar risas y distracción al séquito de cortesanos. Una de estas bromas recae sobre Sancho, que es nombrado gobernador de una ínsula con el fin de que respondiese con ingenio a las preguntas que le hicieran los campesinos y resto de gentes.

Para sorpresa de los duques, Sancho destaca por su prudencia, discreción y equidad, quitándoles a los burladores la oportunidad de reírse del mal ajeno, mientras se realiza sutilmente una crítica a la hipocresía, la crueldad y la ineptitud de la clase aristocrática española del siglo XVII, que estaba dispuesta a reírse en cualquier momento, sobre todo de los más débiles. El placer humorístico que buscan tanto el duque como la duquesa ejemplifica lo que se conoce como Teoría de la superioridad de la risa, un paradigma filosófico predominante desde la Antigua Grecia hasta la Ilustración. Como describe Thomas Hobbes: “la pasión de reír no es otra cosa que un sentimiento repentino de triunfo que nace de la concepción súbita de cierta superioridad en nosotros, por comparación con la inferioridad de otros”.

Pero no es el único tipo de risa representada en el Quijote. Poco después de renunciar a su cargo de Gobernador, Sancho se encuentra con Ricote, un morisco de su pueblo natal que ha regresado a España en busca del patrimonio familiar que se vio obligado a dejar atrás cuando fue expulsado del país debido a su raza y religión. El contexto histórico de su encuentro no puede ser más conmovedor, ya que todos los moriscos, es decir, aquellos españoles de herencia islámica que habían sido obligados a convertirse al catolicismo, fueron expulsados de la Península Ibérica entre 1609 y 1614 por decreto del rey Felipe III. La tensión política de la expulsión impregna el relato de este episodio. Y sin embargo, Cervantes, evitando cualquier crítica abierta a la política real, algo que habría supuesto un conflicto con los censores de la Inquisición, retrata el encuentro entre Sancho y Ricote como un reencuentro entre viejos amigos, marcado por la nostalgia y la melancolía, recuerdos de los tiempos anteriores a la diáspora morisca y las comunidades enteras que fueron cercenadas. Después de compartir comida, vino y la conversación con Ricote, Sancho se ve vencido por un ataque de risa bonachona, que según lo que dice el texto, le dura más de una hora.

Estos ejemplos de formas de reír que aparecen en la novela, de los que hemos visto dos pero hay muchos más, nos invitan a considerar no sólo el poder de la risa, sino la risa de los que detentan el poder. Porque en el caso del gobierno de Sancho, al duque y la duquesa se les niega la posibilidad de un mayor jolgorio por la elección que hace Cervantes, cuando Sancho se enorgullece de sus raíces humildes, o en palabras de Hobbes, que acepta sus debilidades y prevalece en su gobierno. Para Ricote, un personaje de origen musulmán, que ocupa un estrato social aún más bajo que el de Sancho en la estructura muy jerarquizada de la sociedad española, la risa se convierte en un medio de intercambio, de compasión y de solidaridad. Reírse con Ricote es negarse a demonizar al otro. Este es uno de los mejores momentos y más sutilmente subversivos de la sátira cervantina.

Un examen más detenido de las motivaciones que hay detrás de la risa también puede revelar la manera que ésta es cooptada por las formas constitutivas del poder. Por ejemplo, ¿por qué encontramos cómico una representación en forma de cómic de Muhammad? ¿Es porque es un chiste ingenioso, quizás un juego de palabras, o quizás por los propios dibujos que son inherentemente graciosos? ¿O simplemente nos reímos porque sabemos que esto ofende a otros? Fuera de la comodidad de nuestras sensibilidades occidentales, ¿nos cargamos de indignación, dolor y malestar y no vemos el ultraje que para muchos musulmanes suponen tales bromas? Si lo hacemos por obtener un placer por las diferentes reacciones de la comunidad islámica, entonces la provocación de la que Charlie Hebdo se enorgullece se parece menos a una sátira y más a regodearse en el mal ajeno.

Si esto fuera así, entonces no resulta fortuito que la comunidad a la que se ofende sea la misma que ha sufrido una larga historia de violencia colonial, persecución religiosa y discriminación racial. O quizás sus miembros han sido satanizados por los movimientos populistas, o contra los inmigrantes, que se han dado en varias partes de Europa, la última en Alemania, a donde por cierto ese personaje de Cervantes, Ricote, huye tras su expulsión debido a que ese país tiene libertad de conciencia. En otras palabras, los privilegios raciales y socieconómicos de la clase dominante suelen ir aparejados con el privilegio de reír, como se demuestra por el duque y la duquesa de Don Quijote. La teoría premoderna de la superioridad en base a la risa ofrece también una comprensión del momento actual.

Si bien todas las repercusiones de los últimos acontecimientos en Francia están por verse, hay llamamientos a que se refuercen las leyes de seguridad nacional, aumenten los controles de inmigración, se restrinjan las libertades civiles, algo que ya se ha presentado, mientras persiste la amenaza de una prolongada acción militar en Oriente Medio, que se perfila como potencial respuesta al ataque a Charlie Hebdo. Mientras tanto, las fuerzas políticas con un interés en exagerar la islamización de Europa son las mismas fuerzas que se han envalentonado, y quizás sean parecidas fuerzas a las que sucumbió la España de la época de Cervantes para expulsar a los últimos moriscos de sus costas. Al mismo tiempo, la creciente popularidad de Charlie Hebdo y su próximo premio PEN, se haya convertido en un símbolo de la defensa de la libertad de expresión, tal vez avivado por temores a más ataques.

Pero estos comentarios sobre cuestiones complejas de ninguna manera pretenden sugerir que abandonemos nuestro compromiso con el principio de la libertad de expresión, incluso cuando ese discurso alberga el potencial de ofender las creencias más profundas de diferentes sectores de la población. Este ha sido un efecto secundario, desde hace tiempo, y con frecuencia el principal objetivo de la sátira. De hecho, Cervantes estaba muy familiarizado con el fantasma de la censura y tuvo que establecer un delicado equilibrio en su prosa satírica para evadir la censura inquisitorial. Pero el más noble objetivo de la sátira, uno con el que seguramente Don Quijote estaría de acuerdo, es reivindicar la impotencia frente al poder, para dejar al descubierto la hipocresía de la clase gobernante como un impulso hacia un cambio político. Podemos vislumbrar tal hipocresía cuando actúa la sátira no como un medio de crítica política, sino con un vehículo para alegrarse del mal ajeno, y por tanto una herramienta del poder impecablemente disfrazada bajo el estandarte de la libertad de expresión.

Una de las mayores cualidades de Don Quijote cuatrocientos años después, es su capacidad no sólo de provocar la risa en el lector, sino también tristeza, parodia y patetismo, una simpatía unida a la alegría por el mal ajeno. Esta complejidad, junto con la resistencia de la obra a ser encasillada en un solo paradigma crítico, nos recuerda una empresa cargada de intención, al tiempo que subraya la necesidad de examinar nuestras propias reacciones a la sátira, ya sea en la forma de una novela del siglo XVII o una tira cómica del siglo XXI. En el caso de Charlie Hebdo, también resulta complejo y merece un examen similar. No se debe descartar la valiosa labor anticlerical, y otras que realiza, que nos invita a resistir frente a la canonización incuestionable de la revista en su conjunto, simultáneamente para reducirla o elevarla como un estandarte del todo o de la nada de las libertades seculares. De hecho, desde que apareció la sátira nada ha sido inmune a la crítica, incluso cuando el objeto de la crítica era la sátira en sí misma.

Por tanto, debemos impugnar la acusación, realizada de forma explícita o implícita, de que un examen crítico de nuestra postura ante el humor satírico, los motivos más profundos y su posible complicidad con los intereses políticos y económicos, equivale a una traición a los principios democráticos o una conciliadora cobardía ante la amenaza de la violencia. Tal violencia indiscriminada, como la ocurrida en Francia, nunca está justificada, y sin embargo, una sociedad con libertad de pensamiento actuaría de forma negligente si dijéramos que al interrogarnos por los motivos de esa violencia, de alguna manera la perdonase. Aunque la resolución de las diferencias entre el Islam y Occidente parece una tarea quijotesca, haríamos bien reflexionar sobre cómo la risa puede ser explotada como un medio de exacerbar estas diferencias, cuando debiera ser una oportunidad para establecer puentes entre ambos.

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Paul Michael Johnson es Profesor asistente en Lenguas Modernas (español) en la Universidad de DePauw. Puede visitar su sitio web.

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¿Estamos presenciando una transición energética mundial hacia las energías renovables?

Por Michael T. Klare, 16 de abril de 2015

Common Dreams

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Parque eólico en Castromonte, Valladolid. Foto: Ricardo Melgar

Los futuros historiadores quizás marquen el año 2015 como el del ascenso de las energías renovables, el momento en el que el mundo tomó una decisión para ir abandonando su dependencia de los combustibles fósiles. Esos combustibles, el petróleo, el gas natural y el carbón, por supuesto, seguirán dominando el panorama energético en los próximos años, con la consecuente emisión de millones de toneladas de carbono a la atmósfera. Pero por primera vez, parece haber un cambio hacia las energías renovables, con un nuevo impulso. De mantenerse, tendría consecuencias trascendentales para la Economía mundial, tan profundos como el paso de la madera y el carbón al petróleo en los siglos anteriores.

El crecimiento económico mundial ha estado alimentado por el aumento en el consumo de combustibles fósiles, sobre todo de petróleo. Comenzando por Estados Unidos, los países que han dominado la extracción y el consumo de petróleo aumentaron su poder económico y político, mientras que los países que tenían grandes reservas de petróleo, como Kuwait y Arabia Saudí, se hicieron extraordinariamente ricos. Las grandes Empresas petroleras, que diseñaron el creciente uso del petróleo, obtuvieron inmensos ingresos y su poder también creció. No resulta sorprendente que los Estados petroleros y estas Corporaciones energéticas quieran continuar con el sueño de un futuro en el que quieren seguir jugando un papel dominante.

Los combustibles fósiles son nuestra fuente de energía más duradera”, dijo Ali al-Naimi, Ministro de Petróleo y Recursos Minerales de Arabia Saudí, en abril de 2013. “Son la fuerza motriz del desarrollo económico de Estados Unidos, Arabia Saudí y de gran parte del mundo desarrollado y en desarrollo, y tienen la capacidad de sostenernos en el futuro”.

Pero las nuevas tecnologías, incluyendo el sorprendente aumento de las instalaciones eólicas y solares, sugieren que el dominio del petróleo puede no ser tan duradero como se pensaba. “ La rápida difusión de la tecnología solar podría cambiarlo todo”, dijo el analista de energía Nick Butler, en el Financial Times: “Cada vez hay más pruebas de que se están produciendo algunos cambios fundamentales y con el tiempo de podrían poner unos signos de interrogación sobre las inversiones en los sistemas energéticos más antiguos”.

Normalmente, la transición de un sistema energético a otro requiere de varias décadas. Según Valcalv Smil de la Universidad de Manitoba, el cambio de la madera al carbón y del carbón al petróleo requirió de unos 50 años. El mismo período de tiempo, argumenta, se va a requerir para completar la transición a las energías renovables, lo que supone que una era de energía verde todavía no se hará efectiva hasta un futuro lejano. “El lento ritmo de esta transición energética no es algo sorprendente, sino que era de esperar”, escribió en la revista Scientific American.

El análisis de Smil, sin embargo, presupone dos cosas: primero, que el entorno de negocios seguirá como de costumbre, tomándose las mismas decisiones sobre inversiones en energía dentro de las mismas perspectivas que ya venían prevaleciendo; y segundo, que se requerirá de décadas para la transición hacia las energías renovables frente a los combustibles fósiles, en términos de coste y resultados prácticos. Ambos supuestos, sin embargo, parecen cada vez mas deficientes. La preocupación por el cambio climático ya está alterando el panorama político y normativo, mientras que las mejoras tecnológicas en el uso del viento y la energía solar se están produciendo a un ritmo vertiginoso, salvando la ventaja del precio de los combustibles fósiles. “La dirección de este cambio es claro. A medida que cae el coste de las instalaciones renovables, la energía solar va ocupando su lugar: de ser un proveedor a pequeña escala a ser un importante competidor regional a los combustibles fósiles”, escribe Butler.

Los expertos coinciden en que las energías renovables van a ir avanzando y van a suponer en los próximos años una parte cada vez mayor en el presupuesto global de la energía. Sin embargo, las mayoría de los analistas convencionales siguen creyendo que los combustibles fósiles seguirán siendo la forma dominante de energía en las próximas décadas. El Departamento de Energía de Estados Unidos (DoE) predice que la proporción de la energía mundial aportada por las energías renovables, nuclear, hidroeléctrica y combinadas, subirá del 17% en 2015 a un mero 22% en 2040, un cambio poco perceptible como para poner en peligro el dominio de los combustibles fósiles. Hay, sin embargo, cuatro tendencias clave que podrían acelerar la transición hacia las energías renovables de una forma sorprendente: una determinación para poner freno al cambio climático; un cambio radical de la postura de China sobre el crecimiento y el medio ambiente; el creciente empleo de las energías renovables en los países en desarrollo; y que cada vez son más asequibles las energías renovables.

Tomándose en serio el cambio climático

Hay una resistencia muy generalizada y arraigada en ver los efectos del cambio climático. Como escribe Naomi Klein en su libro más reciente, Esto lo cambio todo, las principales empresas de combustibles fósiles han montado unas campañas muy bien financiadas para sembrar dudas sobre la realidad del cambio climático, mientras que los políticos siguen obstaculizando los esfuerzos para restringir las emisiones de carbono. Al mismo tiempo, muchas personas siguen siendo reacias a reconocer lo que está pasando y no tienen en cuenta las medidas que habría que tomar para frenarlo ( un fenómeno examinado por George Marshall en Ni siquiera quieren pensar en ello). A medida que los fenómenos meteorológicos extremos, como sequías, inundaciones y tormentas son cada vez más devastadores, y tendrán mayor protagonismo en la vida cotidiana, esta actitud, claramente, tiene que cambiar.

Ya hay bastantes pruebas que apoyan este cambio, como las recientes encuestas, pero tal vez el indicio más impresionante se puede encontrar en los planes de reducción de las emisiones de carbono que las principales naciones están sometiendo a la autoridad de la ONU, en preparación de una cumbre climática que se celebrará en París el mes de diciembre. En virtud de una medida adoptada por los delegados en la cumbre que se ha celebrado recientemente, el pasado mes de diciembre en Lima, Perú, todas las partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) están obligadas a presentar planes de acción detallados, conocidos como “contribuciones a nivel nacional en los esfuerzos globales del clima (INDC)”. Estos planes, en su mayor parte, han demostrado ser bastante ambiciosos. Más importante aún, las cifras que se ofrecen hablan de una reducción en las emisiones de carbono en cantidades que resultarían inconcebibles hace sólo unos años.

El plan de Estados Unidos, por ejemplo, promete que las emisiones nacionales de carbono se reducirán de un 26% a un 28% por debajo de los niveles de 2005 en el año 2025, lo que representa una sustancial reducción. Hay, por supuesto, muchos obstáculos para lograr este objetivo, en particular la intransigente resistencia de los congresistas republicanos, que tienen fuertes vínculos con la Industria de los combustibles fósiles. La Casa Blanca insiste, sin embargo, en que muchas de las medidas incluidas en el INDC se pueden lograr mediante la acción del Poder Ejecutivo, incluyéndose restricciones en las emisiones de las centrales térmicas de carbón y las mejoras obligatorias en la eficiencia en el uso del combustibles por parte de los automóviles y camiones.

Otros países también han presentado iniciativas igualmente ambiciosas. México, por ejemplo, se ha comprometido a limitar sus emisiones de carbono en 2026, logrando una reducción del 22% en los niveles de gases de efecto invernadero para el año 2030. Su compromiso se considera especialmente importante, ya que es la primera promesa de una nación importante en desarrollo. “México está dando un ejemplo al resto del mundo mediante la presentación de una INDC, que es oportuna, clara, ambiciosa y apoyada en compromisos políticos sólidos, incondicionales”, dijo Obama en su comunicado de felicitación.

Nadie puede predecir el resultado de la cumbre del clima del mes de diciembre, pero pocos observadores esperan que las medidas que se tomen sean lo suficientemente contundentes como para evitar un aumento de la temperatura global por debajo de los dos grados centígrados, el valor máximo que los científicos creen que el planeta puede soportar sin que se incurran en desastres climáticos mucho más allá de lo que hemos visto hasta la fecha. Sin embargo, la implementación de los INDC, o incluso una parte importante de ellos, al menos produciría una reducción significativa en el consumo de combustibles fósiles y señala un camino hacia un futuro diferente.

Un cambio radical en el comportamiento energético de China

De igual importancia es la evidente determinación de China para reducir su dependencia de los combustibles fósiles, un cambio fundamental en su postura y un cambio en su estrategia de cara a sus necesidades energéticas futuras. Según el Departamento de Energía, se espera que el consumo de energía de China en términos globales pase de un 19% en 2010 al 27% en 2040, con la mayor parte de sus necesidades energéticas adicionales procedentes de los combustibles fósiles. En el caso de esto fuese así, China consumiría 88 trillones de unidades térmicas británicas de este tipo de energía en los próximos 30 años, o el 43% del consumo mundial de combustibles fósiles. Así que cualquier cambio significativo por parte de China para reducir su dependencia de los combustibles fósiles, como acaban de manifestar altos funcionarios del Gobierno, tendría un enorme impacto en la ecuación energética mundial.

China todavía no ha presentado su INDC, pero se espera un plan que asuma los compromisos expresados por el Presidente Xi Jinping en una reunión celebrada con el Presidente Obama en Beijing en noviembre pasado. Xi prometió limitar las emisiones de carbono de China en 2030 y aumentar el empleo de combustibles no fósiles en el consumo de energía primaria, en torno a un 20%. También accedió a trabajar con Estados Unidos “para asegurarse de que las negociaciones internacionales sobre el cambio climático lleguen a un acuerdo en la fecha prevista, en la Conferencia de París de 2015”.

Aunque el plan de China permite un crecimiento continuo de las emisiones de carbono durante otros 15 años, se reduce sustancialmente la cantidad de energía obtenida a partir de los combustibles fósiles. De acuerdo con una declaración de la Casa Blanca: “Se requeriría que China implementase de 800 a 1000 gigavatios adicionales de energía nuclear, eólica, solar y otras fuentes energéticas de cero emisiones en 2030, más todas las plantas térmicas de carbón que existen hoy en día en China”.

Pero parece que los líderes chinos están dispuestos a hacer una transición más rápida que su promesa inicial de ir sustituyendo los combustibles fósiles. Bajo la presión de los residentes en los núcleos urbanos para reducir los niveles de contaminación, las autoridades han anunciado ambiciosos planes para disminuir su dependencia del carbón para la generación de electricidad y construir sistemas basados en la energía hidroeléctrica, nuclear, eólica y solar, así como gas natural. “Vamos a luchar a favor de no aumentar el consumo de carbón en las áreas clave del país”,dijo el Ministro Li Keqiang ante el Congreso Nacional del Pueblo, órgano legislativo de China, el pasado mes de marzo.

Al igual que en Estados Unidos, las autoridades chinas se enfrentan a la oposición de los intereses creados en torno a los combustibles fósiles, así como a las estructuras de los Gobiernos locales. Sin embargo, su evidente determinación de reducir la dependencia del petróleo y el carbón representa un cambio fundamental en su manera de pensar. Es probable que de todo ello surja un panorama energético muy distinto al establecido por el Departamento de Energía, y hasta hace poco la mayoría de los expertos. A pesar de las repetidas predicciones de que China aumentaría su consumo de carbón, en realidad China ha quemado menos carbón en 2014 que en el año anterior, el primer descenso en décadas. Al mismo tiempo, aumentó su gasto en diferentes formas de energías renovables en un impresionante 33% en 2014, invirtiendo un total de 83,3 mil millones de dólares, la mayor cantidad gastada por un solo país en un año. Si China está a la cabeza en todo el mundo y estas tendencias continúan, la transición de los combustibles fósiles a las energías renovables se podría producir mucho antes de lo previsto.

Las energías renovables se extienden por todo el mundo

Las grandes Empresas petroleras saben desde hace tiempo que los países más avanzados, encabezados por Estados Unidos, Japón y Europa, con el tiempo afrontarían la transición de los combustibles fósiles a las energías renovables, pero siguen insistiendo que los países en desarrollo, deseosos de expandir sus economías, pero sin medios para invertir en energías alternativas, seguirán dependiendo en gran medida de los combustibles fósiles. Esta perspectiva fue la que llevó a ExxonMobil y otras empresas petroleras a realizar grandes inversiones en nuevas refinerías, oleoductos y otras infraestructuras destinadas a satisfacer la demanda prevista de los países del Sur. Pero surgió la sorpresa: esos países también están mostrando signos de abrazar las energías renovables para aumentar su producción energética.

El empleo también en los países del Sur de las energías renovables es algo que está documentado en las Tendencias Mundiales de Inversiones en Energías Renovables 2015, una reciente colaboración entre la Escuela de Administración y Finanzas de Frankfurt y el Programa Ambiental de las Naciones Unidas. Los países en desarrollo, excluyendo China, gastaron más de 30 mil millones de dólares en energías renovables en 2014, un aumento considerable con respecto al año anterior. . Teniendo en cuenta a China, la inversión en energías renovables en los países en desarrollo supone una cantidad cercana a la invertida en los países desarrollados durante ese mismo año. Los aumentos más significativos se registraron en Brasil ( un total de 7,6 mil millones de dólares) y Sudáfrica (5,5 mil millones de dólares); inversiones en torno a los mil millones se dieron en Chile, Indonesia, Kenia, México y Turquía. Teniendo en cuenta lo poco que invertían en energías renovables hace apenas unos años, esto puede indicar un cambio de tendencia.

No menos llamativo es el hecho de que los países productores de petróleo también están comenzando a implantar energías renovables. En enero, por ejemplo, la Autoridad de Electricidad y Aguas de Dubai adjudicó un contrato a ACWA International Power de Arabia Saudí para construir una central solar de 200 megavatios, por un valor de 330 millones de dólares. Este acuerdo fue objeto de una cierta atención, ya que ACWA se comprometió a entregar electricidad procedente de la planta a un precio de 58,50 dólares por megavatio/hora, un tercio menos que el coste de generación de electricidad a partir del gas natural.

Esto supone un gran avance en los emiratos productores de petróleo y una clara demostración del interés en realizar una transición energética a nivel mundial. Creemos que se trata de un acuerdo histórico, tanto en términos de coste muy competitivos, como que el proyecto puede servir de estímulo para la implantación de las energías renovables en los países que hasta ahora se mostraban reacios a hacerlo”, dijo Mark Lewis de Kepler Cheuvreux.

La caída de los precios de las energías renovables

Como indica el acuerdo de Dubai, el precio juega un papel crucial en la transición de los combustibles fósiles a las energías renovables. Se escuchásemos sólo a los apóstoles del carbón y del petróleo se podría pensar que los países en desarrollo no tienen más remedio que confiar en estas fuentes energéticas, debido a su coste menor en comparación con otras: “Todavía hay en el mundo miles de millones de personas en el mundo que viven en una pobreza extrema. Necesitan la electricidad a partir de fuentes que sean asequibles…Les gustaría quemar combustibles fósiles, ya que su calidad de vida aumentaría en gran medida, su salud y la de sus hijos, y su futuro sería más prometedor”, dijo Rex Tillerson, Director General y Presidente de ExxonMobil.

Hasta hace poco, esto era el Evangelio entre los principales expertos en energía, pero el coste de las energías renovables, sobre todo la energía solar, están cayendo tan rápidamente que incluso en estos momentos en los que el precio del petróleo se ha reducido a la mitad, las noticias no podían ser más halagüeñas: los combustibles fósiles ya no son garantía de una ventaja en el precio en la obtención de energía en los países en desarrollo. Los motivos de este cambio: el coste de los paneles solares fotovoltaicos ha caído un 75% desde 2009 y el coste de la electricidad generada por los paneles solares se ha reducido a nivel mundial en un 50% desde 2010. En otras palabras, la energía solar se está convirtiendo en un importante competidor del petróleo y el gas natural, incluso con unos precios menores en la actualidad. “El coste ya no es una razón para no acometer las energías renovables”, se concluye en un Informe publicado por el Banco Nacional de Abu Dhabi en marzo. “Los costes de la tecnología renovable siguen bajando y su papel en la Economía aumentando. La competitividad relativa de las energías renovables en el mix energético mundial va aumentado de forma progresiva”, dijo Lewis de Kepler Cheuvreux.

Los países en vías de desarrollo tienen poderosas razones para favorecer el desarrollo de las energías renovables frente a los combustibles fósiles, algo que no tiene nada que ver con el precio y sí con costes de otro tipo. Como señalan los Informes más recientes del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC), los países del Sur sufrirán más ( y más rápidamente) los estragos del cambio climático que los países del Norte. Es así porque se espera que se registre en estos países un mayor descenso de las lluvias y un aumento de las sequías, poniendo en peligro el suministro de alimentos para cientos de millones de personas. Si combinamos estas preocupaciones con las caída de los precios de la energía obtenida de las fuentes renovables, parece que la transición de los combustibles fósiles se producirá más rápidamente de lo previsto, en las mismas regiones en las que las Empresas petroleras estaban contando con futuras ganancias.

Camino de algo nuevo

Si sumamos todos estos factores, relativamente inesperados, surge una conclusión evidente: estamos presenciando el comienzo de una transición energética mundial que podría dar un vuelco radical a las perspectivas políticas, económicas y del medio ambiente. Esta transformación no se va a hacer de la noche a la mañana, y contará con la feroz oposición de los poderosos y arraigados intereses de los combustibles fósiles. Aún así, hay signos de aceleración, lo que significa que si antes hablábamos de décadas, con un horizonte situado a mitad de siglo, como decían expertos como Vaclav Smil, eso ya es algo que no figura en las agendas. Los combustibles fósiles, las Empresas, políticos y Estados petrolíferos que se han enriquecido mucho, irán perdiendo su estatus dominante y podrían ser superados por los proveedores de energías renovables, con relativa rapidez.

Incluso con la aceleración en la implantación de las energías renovables, la probabilidad de que las temperaturas medias anuales no aumenten en dos grados, ese umbral que marca desastrosos efectos, es por desgracia muy pequeña. Eso significa que nuestros hijos y nuestros nietos vivirán en un mundo menos diverso y atractivo. Pero a medida que los efectos destructivos del cambio climático se hagan más pronunciados y seamos más conscientes de ello en nuestra vida cotidiana, se intensificará el ímpetu para frenar el calentamiento. Eso significa que debemos poner unos límites muy estrictos al consumo de combustibles fósiles y también a las Empresas que promueven su uso.

Estamos hablando, en otras palabras, de dar un fuerte impulso hacia una transición energética, que a su vez significa que la mayoría de las personas que hoy viven sobre el planeta verán ese aumento de las energías renovables. Al igual que ocurrió con anteriores transiciones energéticas, ese cambio conlleva que haya ganadores y perdedores. Los países y las Empresas que asuman más rápidamente ese liderazgo en el desarrollo e instalación de tecnologías ecológicas más avanzadas, podrían ser más prósperas en los próximos años, mientras que aquellos que están comprometidos con la perpetuación de los combustibles fósiles verán caer sus ingresos, su poder, o incluso desaparecer. Para el planeta en su conjunto, no se ha realizado la transición lo suficientemente pronto.

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Procedencia del artículo:

http://www.commondreams.org/views/2015/04/16/renewable-revolution

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Un manifiesto relativamente breve sobre el concepto de revolución

Extraído del libro Fragmentos de Antropología anarquista, de David Graeber, publicado por Virus Editorial, abril de 2011, bajo una licencia Creative Commons

fragmentos_de_antropologia_anarquistaEl término «revolución» está tan degradado por su uso continuado en el lenguaje común que se emplea para prácticamente cualquier cosa. Cada semana se producen nuevas revoluciones: revoluciones financieras, cibernéticas, médicas o en Internet, cada vez que alguien inventa algún nuevo dispositivo de software.

Esta retórica es posible porque la definición tradicional de revolución siempre ha implicado un cambio en la naturaleza de un paradigma: una ruptura clara en la naturaleza de la realidad social tras la cual todo cambia y ya no sirven las viejas categorías. Es también gracias a esta definición que es posible afirmar que el mundo moderno es el resultado de dos «revoluciones»: la Revolución francesa y la Revolución industrial, a pesar de que no tienen nada en común, excepto el hecho de haber supuesto una ruptura con lo anterior. Un resultado inesperado de esto es, como señala Ellen Meskins Wood, que tengamos la costumbre de hablar sobre la «Modernidad» como si resultara de la combinación de la economía británica del laissez faire y el Gobierno republicano francés, a pesar de que jamás se dieron de forma conjunta. La Revolución industrial se produjo bajo una extraña constitución, anticuada y aún muy medieval, mientras que la Francia del XIX fue cualquier cosa menos un laissez faire.

(El atractivo que la Revolución rusa ejerció durante un tiempo en el «mundo en desarrollo» parece derivar del hecho de que es un ejemplo en que ambos tipos de revolución parecen converger: una toma del poder nacional que condujo a una rápida industrialización. Como resultado de ello, casi todos los gobiernos del siglo XX en el Sur global que querían ponerse económicamente al día respecto a los poderes industriales también debían presentarse como regímenes revolucionarios.)

Si existe un error lógico en todo esto es creer que el cambio social e incluso el tecnológico funcionan del mismo modo que lo que Thomas Kuhn denominó «la estructura de las revoluciones científicas». Kuhn se refiere a acontecimientos como el cambio del universo newtoniano al einsteiniano: de repente hay un avance muy importante tras el cual el universo es diferente.

Aplicado a algo que no sean las revoluciones científicas, implica que en realidad el mundo siempre ha sido equivalente a nuestro conocimiento del mismo, y en el momento en que modificamos los principios sobre los que se basa nuestro conocimiento, la realidad también cambia. Los psicólogos del desarrollo afirman que es supuestamente en nuestra más tierna infancia cuando superamos ese tipo de error intelectual básico, aunque al parecer esto solo le ocurre a muy poca gente.

De hecho, el mundo no tiene por qué ajustarse a nuestras expectativas, y en la medida en que la «realidad» se refiera a algo, se referirá justamente a aquello que jamás podrán abarcar nuestras construcciones imaginarias. Las totalidades, en particular, son siempre criaturas de la imaginación. Las naciones, las sociedades, las ideologías, los sistemas cerrados… nada de ello existe realmente. La realidad es muchísimo más compleja, incluso cuando la fe en su existencia es una fuerza social innegable. No es extraño que el hábito de definir el mundo, o la sociedad, como un sistema totalizador (en el que cada elemento es significativo únicamente en relación con los demás) tienda a conducir casi de forma inevitable a considerar las revoluciones rupturas catastróficas. Porque, después de todo, ¿cómo podría un sistema completamente nuevo reemplazar a un sistema totalizador sino por medio de un cataclismo? La historia humana se convierte así en una serie de revoluciones: la revolución neolítica, la revolución industrial, la revolución de la información, etc., y el sueño político acaba tomando el control sobre el proceso hasta el punto de que podemos causar una ruptura de esta naturaleza, un avance momentáneo que no se producirá por sí solo sino como resultado de una voluntad colectiva. «La revolución», para ser más exactos.

Por lo tanto, no es sorprendente que, cuando los pensadores radicales sintieron que tenían que abandonar su sueño, su primera reacción fuera redoblar sus esfuerzos por identificar las revoluciones en curso, hasta el punto de que, según Paul Virilio, la ruptura es nuestro estado permanente; o que para alguien como Jean Baudrillard, ahora cada par de años el mundo cambie por completo, es decir, cada vez que se le ocurre una nueva idea.

Este no es un llamamiento a un rechazo rotundo de semejantes totalidades imaginarias —aun asumiendo que esto fuese posible, que probablemente no lo es—, ya que quizá sean una herramienta necesaria del pensamiento humano. Es un llamamiento a tener siempre muy presente justo eso: que se trata de herramientas del pensamiento. Por ejemplo, resulta muy bueno poder preguntar «tras la revolución, ¿cómo organizaremos el transporte de masa?», «¿quién financiará la investigación científica?» o, incluso, «tras la revolución, ¿creéis que todavía existirán las revistas de moda?». El concepto es un instrumento mental útil, aunque reconozcamos que, en realidad, a no ser que queramos masacrar a miles de personas (e incluso de ser así), la revolución jamás será una ruptura tan clara como podría hacerlo creer esa sola palabra.

Entonces, ¿en qué consistirá? Ya he hecho algunas sugerencias. Una revolución a escala mundial llevará mucho tiempo, pero podemos estar de acuerdo en que ya está empezando a ocurrir. La forma más sencilla de cambiar nuestra perspectiva es dejando de pensar en la revolución como si de una cosa se tratara —«la» revolución, la gran ruptura radical— y empezar a preguntarnos: «¿qué es una acción revolucionaria?». Podemos proponer que una acción revolucionaria es cualquier acción colectiva que rechace, y por tanto confronte, cualquier forma de poder o dominación y al hacerlo reconstituya las relaciones sociales bajo esa nueva perspectiva, incluso dentro de la colectividad.

El objetivo de una acción revolucionaria no tiene por qué ser necesariamente derrocar gobiernos. Por ejemplo, los intentos de crear comunidades autónomas frente al poder (empleando la definición de Castoriadis: aquellas que se constituyen a sí mismas, crean sus propias normas o principios de acción colectivamente y los reexaminan continuamente) serían por definición actos revolucionarios. Y la historia nos demuestra que la acumulación continua de actos de esta naturaleza puede cambiar (casi) todo.

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Comisión Europea: la importación de nuevos cultivos transgénicos y la exposición a nuevos pesticidas

El TTIP ya está en marcha

GeneWacht Reino Unido, 25 de abril de 2015

 

El herbicida Dicamba se utiliza en la soja transgénica MON87708 de Monsanto, uno de los cultivos transgénicos aprobados para su importación por la Comisión Europea.

El herbicida Dicamba se utiliza en la soja transgénica MON87708 de Monsanto, uno de los cultivos transgénicos aprobados para su importación por la Comisión Europea.

GeneWacht UK reprueba la aprobación para la importación de un cultivo transgénico de segunda generación tolerante al herbicida dicamba, con lo que veremos un aumento en el uso de herbicidas tóxicos que también causan daños al medio ambiente. Se trata de la soja transgénica MON87708 de Monsanto, a la que se aplica el herbicida dicamba [según la revisión de Weichenthal et al., 2010 se asocia a diferentes tipos de tumores) modificada genéticamente para resistir al uso de este herbicida.

Cuando los herbicidas de primera generación comienzan a fallar debido a la resistencia de las plantas y se propagan las hierbas no deseadas, una nueva guerra química se pone en marcha y los agricultores recurren a productos cada vez más tóxicos. Los cultivos transgénicos tolerantes a dicamba aumentarán el uso de pesticidas, dañando el medio ambiente y destruyendo los hábitats de la vida silvestre en los lugares donde se introduzcan estos cultivos”, dijo el Dra. Wallace. “Con el tiempo las plantas desarrollarán también resistencia a este herbicida, y los residuos de su uso en los cultivos pasarán a la cadena alimentaria”.

La soja transgénica resistente a dicamba se ha utilizado por primera vez en Estados Unidos y en América del Sur en respuesta a la propagación de las llamada supermalezas resistentes al herbicida glifosato, que se ha utilizado con la primera generación de cultivos Roundup Ready. La expansión de los cultivos Roundup Ready ha dado lugar a una drástica reducción en la población de la mariposa monarca en Estados Unidos, debido a la pérdida de su hábitat (1). La Empresa alemana Agroquímica BASF espera aumentar la producción de dicamba en un 50% para su uso en los cultivos transgénicos (2). Este producto se utilizará junto a Roundup y 2,4-D, para su uso en la nueva generación del cultivos transgénicos. Algunos científicos han advertido que el empleo de dicamba, un herbicida más antiguo, de los más tóxicos, puede dañar a otros cultivos debido a su propagación a las tierras circundantes (3).

En la práctica, la mayoría de los comercios de Europa no tienen alimentos con ingredientes modificados genéticamente, ya que en caso contrario requiere su etiquetado (< 2%). Sin embargo, sí se importan piensos transgénicos, sobre todo soja Roundup Ready, que es muy utilizada para la alimentación del ganado para producir carne y productos lácteos, piensos que está permitido su empleo.

La UE no debe importar cultivos transgénicos que puedan dañar el medio ambiente y los comercios deben exigir a sus proveedores de carne y productos lácteos que no los empleen”, dijo el Dra. Wallace. “Necesitamos un etiquetado claro para la carne, la leche y los huevos procedentes de animales alimentados con piensos transgénicos, para que los consumidores sepan lo que están consumiendo”.

El cultivo transgénico de Monsanto tolerante a dicamba es uno de los 17 cultivos transgénicos aprobados o reautorizados para su importación por la Comisión Europea (4) [Los productos incluyen: maíz, soja, algodón, semillas oleaginosas de colza, y 2 claveles. Once de estos productos son fabricados por Monsanto]. La Comisión Europea también ha publicado nuevas propuestas para que los Estados miembros de la UE puedan prohibir la importación de cultivos transgénicos, aunque hayan sido aprobados por la UE (5) [6]. El proceso de aprobación de la UE no ha tenido en cuenta los daños en el medio ambiente en los países donde se cultivan estos transgénicos.

Para más información contactar con:

Dra. Helen Wallace: 01298-24300 (oficina); 07903-311584 (móvil)

Notas:

[1]. Monarcas en peligro: los cultivos resistentes a herbicidas y la decadencia de la Mariposa Monarca en Norteamérica. Centro para la Seguridad Alimentaria. 5 de febrero de 2015.

http://www.centerforfoodsafety.org/reports/3708/monarchs-in-peril-herbicide-resistant-crops-and-the-decline-of-monarch-butterflies-in-north-america#

[2]. BASF incrementa la producción de dicamba en un 50% para su empleo en los nuevos cultivos de Monsanto. Bloomberg Business. 12 de junio de 2014. http://www.bloomberg.com/news/articles/2014-06-12/basf-to-boost-dicamba-output-50-for-new-monsanto-crops

[3]. 2,4-D y dicamba y las implicaciones de su uso en los cultivos no objetivo. Universidad del Estado de Michigan. 7 de noviembre de 2013. http://msue.anr.msu.edu/news/24_d_and_dicamba_resistant_crops_and_their_implications_for_susceptible_non. Información sobre la toxicidad y los efectos adversos está disponible en: http://www.toxipedia.org/display/toxipedia/Dicamba

[4]La Comisión Europea autoriza la importación de 17 productos transgénicos, para alimentación o uso alimentario, y 2 claveles transgénicos. Bruselas, 24 de Abril de 2015. http://europa.eu/rapid/press-release_IP-15-4843_en.htm

[5] Más libertad de los Estados miembros para decidir sobre los transgénicos que utilizarán en alimentación y piensos. Comisión Europea. 22 de abril 2015. http://europa.eu/rapid/press-release_IP-15-4777_en.htm

([6]) En realidad, para que un Estado miembro de la UE pueda rechazar un producto transgénico aprobado previamente por la Comisión Europea debe alegar un impacto socio-económico negativo o por razones de interés público, no por motivos medioambientales.

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Procedencia del artículo:

http://www.genewatch.org/article.shtml?als[cid]=406259&als[itemid]=575675

Declaraciones del portavoz en materia de Seguridad Alimentaria de los Verdes en el Parlamento Europeo, Bart Staes

Dar el visto bueno a estos productos transgénicos es una afrenta a la Democracia: la mayoría de los Estados miembros de la UE han votado en contra de la autorización de casi todos los transgénicos en el Consejo y hay una mayoría clara y consistente de ciudadanos de la UE que dicen no a los transgénicos. Es el golpe más duro dado a la Democracia, pues estas aprobaciones se han hecho mediante un simple y opaco procedimiento escrito, más que por una decisión formal de la Comisión.

Los ciudadanos europeos no quieren transgénicos. La Comisión Europea no debe ignorar este sentir. Necesitamos un sistema de autorizaciones en la UE que tenga en cuenta esta oposición y nos preocupa que la Comisión se haya limitado a decir que los Estados miembros de la UE pueden rechazar los productos transgénicos, pero se trata de una “dudosa propuesta jurídica”.

Parece que la Comisión Europea está terminando de cerrar sus oídos y sigue sólo la voluntad de las Empresas de Biotecnología. Sin embargo, este entusiasmo de la Comisión Europea a favor de los transgénicos tiene que verse en el contexto de las negociaciones del tratado entre Estados Unidos y la Unión Europea, el TTIP, unas negociaciones que pretenden obligar a introducir los transgénicos en el mercado de la UE”.

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Prohibir el glifosato: una organización estadounidense realiza análisis de orina, agua y leche materna para detectar su presencia.

¿Tiene glifosato en su cuerpo?

Feed the World, 23 de abril de 2015

Imagen: Feed the World

Imagen: Feed the World

El proyecto Feed the World se ha puesto en marcha hoy jueves con una iniciativa no llevada a cabo hasta ahora: la realización de análisis para la comprobación de la presencia de glifosato en la población en general. El proyecto, que trata de incidir sobre todo en las mujeres y en los niños de Estados Unidos, ofrece la posibilidad de realizar un análisis de la orina, el agua y la leche materna, mediante la técnica LC-MS/MS (cromatografía de líquidos con espectrómetro de masas), necesaria para que sea reconocida por los organismos públicos. Esto podría dar lugar a la prohibición de la venta y uso del glifosato, el herbicida más vendido en el mundo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) realizó el pasado mes de marzo una declaración que conmocionó a la Industria Biotecnológica mundial, al clasificar al glifosato como probablemente cancerígeno para los seres humanos.

Henry Rowlands, Director de Feed the World, declaró:

El glifosato es la columna vertebral de nuestro actual sistema agrícola, que nos provee de alimentos, agua y aire tóxicos. Nuestro objetivo es el de prohibir el glifosato al permitir que la gente se informe sobre sus niveles de glifosato en el cuerpo y en su familia. También daremos una plataforma con información sobre alternativas agrícolas rentables que permitan a los agricultores, empresas y Gobiernos cambiar de dirección hacia un futuro mejor libre de tóxicos para nuestros hijos”.

El método de análisis para detectar la presencia del glifosato realizado por Feed the World permitirá que la gente sepa con certeza los niveles de glifosato que hay en sus cuerpos y en el agua que beben.

Anteriores análisis realizados a pequeña escala en 2014 dieron como resultado que el glifosato se encuentra en la leche materna, en la orina y en el agua potable, pero debido al método empleado, ELISA (ensayo por inmunoabsorción ligado a enzimas), las Agencias gubernamentales pueden ignorar estos resultados. Este nuevo método de análisis, LC-MS/MS, es válido y hará que aumente la presión sobre estas Agencias para que tomen medidas serias sobre los herbicidas a base de glifosato, y eventualmente prohibir su uso.

Margaret of Mar, miembro de la Cámara de los Lores (Reino Unido), dijo:

Es a las mujeres de todo el mundo a las que debemos recurrir para que las generaciones futuras lleven una vida más sana y plena. Se sabe que el glifosato es probablemente cancerígeno y que también supone un riesgo de otros daños en la salud, sin embargo se encuentra por todas partes. Como personas que se preocupan de que sus hijos se vean afectados, este proyecto permitirá a las mujeres de todo el mundo descubrir si el glifosato está presente en su cuerpo o en su suministro de agua; para aprender a evitar nuevas exposiciones y, por último, unirse para demostrar que ya no podemos tolerar que el glifosato esté presente en nuestros alimentos, el agua y el aire”.

Imagen: Feed the World

Imagen: Feed the World

El director estadounidense de documentales Ed Brown, que dará cobertura al proyecto de Feed the World, dijo:

No se puede mirar a otro lado o desestimar esta información una vez que la hemos conocido. Si entendiésemos que este producto químico se puede encontrar en casi cualquier persona de cualquier parte del mundo, y que es probablemente cancerígeno, esto hace que sea uno de los mayores escándalos de nuestro tiempo. Esta es la razón por la que decidido informar, porque es el destino de todos nosotros lo que está en juego”.

Diversas ONG, Asociaciones de Consumidores, madres y personas de todo Estados Unidos ya han firmado para la realización de los análisis [También se puede realizar este análisis a personas que vivan fuera de Estados Unidos, pero el proceso es mucho más engorroso]. En el proyecto Feed the World también participa Women and Children’s Bill of Rights, que en octubre presentará ante el Senado de Estados Unidos una petición para la eliminación progresiva y la posterior prohibición total de los herbicidas a base de glifosato, antes de finales de 2018.

El proceso de validación y realización del método de análisis de la presencia de glifosato en la orina y el agua lo llevará a cabo un reconocido laboratorio de Estados Unidos, cuya identidad se mantendrá confidencial hasta que el método completo de análisis sea publicado en una revista científica revisada por pares. El análisis de la leche materna se realizará más tarde.

El Dr. Paul Winchester, Profesor de la División de Neonatología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana y Director de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital de San Francisco, declaró:

Lo que necesitamos son ciudadanos valientes si queremos conocer el alcance real de la contaminación por plaguicidas. Se nos está ofreciendo la oportunidad de comprobar en nosotros la presencia del herbicida más utilizado en todo el mundo. Roundup ( el herbicida de Monsanto a base de glifosato) se está utilizando para matar las hierbas, pero también para desecar los cultivos antes de la cosecha. Se encuentra en las aguas subterráneas, en el agua de los ríos, en el agua de lluvia, en la nieve, en el suelo, en los alimentos, y sus niveles siguen aumentando. ¿Está usted contaminado con glifosato? ¿Lo está su bebé? ¿Esta dejando este herbicida una impronta en el ADN de nuestros descendientes? Estas son algunas de las preguntas que esperamos poder responder. Los agricultores no lo harán. Los Mercados no lo harán. Si no pagamos por nuestros análisis de orina nadie lo va a hacer por nosotros. Esperemos que esto nos ayude a encontrar la verdad”.

La reacción que se espera por parte de la Industria que produce los herbicidas a base de glifosato es que los niveles encontrados en los seres humanos son seguros. Sin embargo, Feed the World proporciona una información muy clara (8) para identificar los muchos problemas de salud y ambientales relacionados con el glifosato, incluyendo las evidencias de que dosis de glifosato consideradas seguras por la Industria y los Gobiernos, ahora se ha demostrado que son tóxicas.

El Dr. Michael Antoniou, Genetista molecular que trabaja en Londres, concluye:

Con el aumento de las evidencias de que el glifosato puede ser tóxico a dosis muy bajas, a través por ejemplo de mecanismos tales como la alteración del sistema endocrino, que a su vez puede acarrear enfermedades graves a cualquier edad, se está conviritiendo cada vez en más apremiante la obtención de información a gran escala de los niveles de esta sustancia en la población humana en general”.

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Procedencia del artículo:

http://www.feedtheworld.info

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El glifosato es un herbicida probablemente cancerígeno, ¿por qué se sigue utilizando todavía?

Los ayuntamientos siguen utilizando el glifosato para controlar la hierbas en los

parques y jardines, y a lo largo de los arcenes. Ahora que la OMS ha clasificado al

glifosato como probablemente cancerígeno, ¿no sería el momento de dejar de hacerlo?

Por Ian Wylie, 21 de abril de 2015

The Guardian

El herbicida Roundup sigue vendiéndose en los supermercados y grandes almacenes , y además bajo la publicidad de soluciones ecológicas.

El herbicida Roundup sigue vendiéndose en los supermercados y grandes almacenes , y además bajo la publicidad de soluciones ecológicas.

Desde el asiento delantero de su coche, John Wilson me pasa un expediente con varios informes y diagramas de investigaciones científicas. Cuidadosamente clasificadas en sus carpetas de anillas, guarda la correspondencia con los funcionarios del ayuntamiento y fotografías que documentan las manchas marrones en el suelo y la hierba quemada alrededor de los árboles, y a lo largo de los bordillos y de las vallas de los patios de recreo.

En parte posterior de su auto se encuentra Lydia Koelmans y su perro Kim. Nos encontramos en una calle lateral de Spital Tongues, una zona residencial situada al noroeste de la ciudad de Newcastle, bastante popular por ser residencia de familias y estudiantes.

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Nos hemos reunido para ver ejemplos de los daños causados por el glifosato, el herbicida más vendido en todo el mundo. El glifosato se utilizada en las calles y parques de muchos pueblos y ciudades para controlar las hierbas, pero el mes pasado fue clasificado por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), una división de la Organización Mundial de la Salud (OMS), como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”.

Quizás esto pueda sonar a novela de espionaje, pero las personas que están en contra del uso de estos pesticidas deben tener amplia y detallada información, para que de este modo quizás puedan tenerse en cuenta sus peticiones. Wilson y Koelmans, ambos jubilados, participan en un proyecto de creación de prados con flores silvestres en Newcastle, con el fin de detener o revertir en la medida de lo posible la decadencia en las zonas urbanas de mariposas, aves, murciélagos y otros animales salvajes. Durante 10 años, Wilson ha estado solicitando de forma repetida al Ayuntamiento de Newcastle que deje de emplear los herbicidas a base de glifosato. Su uso es perjudicial para los ecosistemas locales, contamina los cursos de agua, y también peligroso para las personas que viven en Newcastle. “Esta es la época del año en que deberíamos estar disfrutando de las vegetación que nos rodea, no de los muchos productos tóxicos con que la fumigan”, dice Wilson, que también señala que los espacios rociados con el herbicida tardan más de cinco años en recuperarse.

Roundup herbicida de Monsanto, que contiene glifosato. Fotografía: Studioshots / Alamy

Roundup herbicida de Monsanto, que contiene glifosato. Fotografía: Studioshots / Alamy

Son pocas las personas que elevan las quejas: Karoline Spence en Austin, Christopher Brown en Nueva York, Kermit Myers en Greensboro y Christina Roca en Ciudad del Cabo, estas son algunas de ellas, que al igual que Wilson protestan por su uso. Hay otras muchas en pueblos y ciudades que hacen peticiones mediante correos para que se deje de utilizar Roundup. La diseñadora de moda Kathatine Hamnett inició una campaña para detener el uso del glifosato en los parques de Londres.

A menos que usted viva en una ciudad libre de pesticidas, hay muchas probabilidades de que la próxima vez que se siente en un banco del parque, camine por una acera o se apoye en un poste, entre en contacto con el glifosato. Ni siquiera se dará en un principio de que una zona ha sido rociada, porque las plantas tardan unos quince días en tomar color.

Roundup_parque

En algunas ciudades y pueblos el glifosato se usa de forma indiscriminada, se esparce por las aceras y se pueden observar a los empleados del ayuntamiento con sus mochilas a la espalda rociándolo o empleando vehículos”, dice Keith Tyrell de Pesticide Action Network UK (PAN-Reino Unido), que va a poner en marcha el próximo mes una campaña nacional contra el glifosato.

Varios países europeos, entre ellos Holanda, Dinamarca y Suecia, han prohibido o restringido el uso de herbicidas a base glifosato por parte de los Ayuntamientos, debido a que diversos estudios han establecido un vínculo con varios problemas de salud, no solamente el cáncer, sino desde defectos de nacimiento, insuficiencia real a enfermedad celíaca, colitis y autismo.

Otro estudio realizado en Argentina, sugiere una correlación entre el uso del glifosato y el descenso de la actividad en las colonias de abejas. Y en Nueva York, un grupo ambientalista ha demandado a la Agencia de Protección Ambiental (EPA) por ignorar los peligros del glifosato, que ha dado lugar a una notable disminución de la población de mariposas monarca.

Los defensores del glifosato dicen que se degrada biológicamente con el tiempo por la acción de los microorganismos del suelo en productos como el dióxido de carbono y fosfato. Pero en 2013, Amigos de la Tierra encargó a un laboratorio independiente de Alemania para que analizase muestra de orina de personas de 18 países. Los resultados mostraron la presencia de glifosato en el 44% de las muestras.

El glifosato ya se utilizó en las ciudades desde su fabricación en la década de 1960 como agente para la descalcificación de las tuberías. En 1969, se volvió a patentar como herbicida por parte del gigante Biotecnológico Monsanto. Ahora es el principal ingrediente activo del herbicida más vendido en el mundo, Roundup, disponible en cualquier lugar, en el vivero o el supermercado más cercano.

Pero el glifosato también se utiliza ampliamente en la agricultura. Monsanto desarrolló los cultivos Roundup Ready a mediados de la década de 1990, mediante la manipulación genética de las semillas (transgénicas) para que la planta pudiese sobrevivir a la aplicación del herbicida. La patente de Monsanto expiró en el año 2000, pero esta tecnología sigue siendo clave en sus 16 mil millones de ventas anuales.

A Monsanto no le ha faltado tiempo para reprobar el informe de la IARC. “La conclusión de la IARC entra en conflicto con la práctica totalidad de las Agencias de Regulación y organizaciones científicas de todo el mundo”, afirma, señalando una declaración de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, de que “el glifosato no representa riesgo de cáncer para los seres humanos”, juntamente con las Agencias de Canadá, Australia y Argentina.

Sin embargo, en Argentina, que es uno de los países donde más se cultiva la soja modificada genéticamente, la Red de Médicos de Pueblos Fumigados ha elaborado un mapa con la incidencia del cáncer, algo que vienen haciendo desde 2010. El Coordinador, el Dr. Merardo Ávila Vázquez, pediatra de la Universidad Nacional de Córdoba, publicó en febrero pasado un Informe en el que se sugiere que el 30% de las muertes registradas en las zonas de agricultura más intensiva del país, se deben al cáncer, en comparación el promedio nacional del 20%. También señalaba que las tasas de Mortalidad por cáncer han aumentado desde el año 2000. “Es significativo que la fecha coincide con la expansión en el uso del glifosato y otros productos químicos utilizados de forma masiva en estas áreas”, escribe. [véase, por ejemplo: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-269076-2015-03-27.html]

¿Tiene el glifosato la culpa? ¿Es realmente cancerígeno? Nadie lo puede decir con certeza. Dado que los ensayos de alimentación humana no serían éticos, las evidencias se han limitado principalmente a estudios sobre explotaciones agrícolas. Pero otros estudios realizados en animales, llevó a la IARC a considerar al glifosato como probablemente cancerígeno. Se le ha relacionado con la aparición de tumores en ratas de laboratorio, y lo que la IARC califica como evidencias mecanicistas, tales como daños en el ADN de las células humanas por exposición al glifosato.

El conjunto de pruebas ha sido suficiente para convencer a algunas ciudades, como Chicago y París, para que sus espacios públicos estén libres de glifosato. La ciudad de Vancouver ha dado un paso más allá prohibiendo el uso público y privado de los herbicidas con glifosato, incluyendo además la erradicación de la knotweed japonesa, una planta invasora que impide el control de las hierbas.

Como alternativas al uso del glifosato, se encuentran el corte manual de las hierbas, el uso de espuma caliente o el empleo de descargas eléctricas. Pero en un momento en el que los Ayuntamientos se ven obligados a hacer recortes en sus presupuestos, el tema es el del coste, dice John Moverley, presidente del Foro de Servicios, un cuerpo de horticultores voluntarios, entre cuyos miembros se encuentran las autoridades, contratistas, así como fabricantes de plaguicidas y distribuidores. “Muchos ayuntamientos están cambiando de actitud en el control de las hierbas y realizan un enfoque más integrado con la utilización de diferentes métodos. Pero hay que controlar las hierbas en las zonas urbanas y los plaguicidas siguen siendo esenciales”, dice.

Las argumentaciones que se hacen sobre el gasto son una cortina de humo dice Keith Tyrrell, de PAN-UK: en el distrito londinense de Wandsworth se reclutan equipos de voluntarios que realizan el desbroce de forma manual. “Sólo se necesita que alguno de los que están por arriba se de cuenta”, dice Tyrell, quien admite que algunos partidos políticos han mostrado algún interés por prohibir el glifosato. “No van con ello a ganar más votos, ya que el lobby agrícola es muy poderoso. Pero si la gente empieza a apoyar esta iniciativa, los políticos van a tener que actuar”.

De vuelta a Newcastle, el Ayuntamiento, que comenzará a fumigar a mediados de abril, dice que cumple con las directrices de Salud Pública y de empleo del glifosato, y que si se utiliza de acuerdo con la práctica habitual no supone ningún riesgo para la salud pública.

Tenemos que mantener las infraestructuras de la ciudad”, dice Michael Murphy, director de las comunidades. “Las malas hierbas pueden suponer peligros, como tropiezos y daños físicos en la superficie, así como líneas de división entre los bloques, … y un aspecto antiestético”. Según Murphy, se está empleando la tecnología de infrarrojos para detectar y rociar sólo las hierbas no deseadas. “Las opciones alternativas como vapor, eliminación física… conllevan mucho tiempo, y en muchos casos son de corta duración”, argumenta.

John Wilson no está convencido. “Creemos que no se debería rociar al nivel que se hace en Newcastle. Es una cultura, una mentalidad dogmática que se niega a ver las abundantes evidencias de que los herbicidas con glifosato son perjudiciales. Los detectores de infrarrojos no pueden detectar si una sustancia es nociva o segura”.

Se han producido algunas pequeñas victorias en Newcastle. Wilson dice que ya no se rocía alrededor de los árboles, después de que está práctica matase a varios árboles en los alrededores de Westerhope. Y Kingston Park, al norte de la ciudad, es una zona libre de glifosato, gracias a la intervención del Consejo Local.

Pero hasta ahora no se ha producido ningún cambio en Spital Tongues. Lydia Koelmans me muestra que había recortado los bordes de su prado de flores silvestres para evitar que sea pulverizado. Pero cuando volvió, el Ayuntamiento había rociado herbicida de todos modos.

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Procedencia del artículo:

http://www.theguardian.com/cities/2015/apr/21/glyphosate-probably-carcinogenic-pesticide-why-cities-use-it?utm_medium=twitter&utm_source=dlvr.it

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¿Se lucha realmente contra el cáncer?

Texto extraído del libro “La sociedad cancerígena: ¿se lucha realmente contra el cáncer?”, escrito por Geneviève Barbier y Armand Farrachi.

Partage-le.com

sociedad_cancerizada

Occidente está enfermo, concentrando sus esfuerzos en contra de su enemigo más íntimo: admira sus hospitales como si fueran palacios, se jacta de que sus investigadores se hayan convertido en campeones, defienden sus medicamentos que exhiben como blasones. No, esta sociedad no es que sea cancerígena, es cancerófila. Un tumor maligno está integrado en su programa. Cuanto mejor se la trata, mejor es. Cueste lo que cueste, seguirá atada al petróleo, a los pesticidas, a los teléfonos móviles.

Durante el tiempo en el que se han hecho tantos esfuerzos, puede que se salven algunas de sus presas del mal del cangrejo, pero miles de nuevos pacientes acuden cada año al holocausto, como las vírgenes al Minotauro. Uno que murió ayer y otro que sobrevive hoy, ¿pero cuántos pasaron desarmados bajo su yugo? Al completar esta observación, la convicción de que el cáncer puede retroceder queda para el final, ya que si no somos parte de la solución, sí somos parte del problema.

¿Qué sentido tiene todavía el sacrosanto comportamiento individual cuando la maldición se extiende a toda una civilización? Dado que los riesgos colectivos aumentan, respetar los consejos dietéticos, la asistencia a ferias de forma y bienestar o esperar los nuevos medicamentos milagrosos resulta absurdo en un mundo donde todo, hasta el aire que respiramos, es tóxico. Un personaje de Blade Runner o de Sol Verde mordiendo una fruta ecológica en medio de una decoración de Apocalipsis no tiene cabida en una comedia. Sin duda, es la suma de nuestras renuncias lo que da al conjunto toda su coherencia, y también la actitud de cada uno podría cambiar el curso de las cosas. Para luchar contra el cáncer se requiere algo más que cosmética. ¿Hay que cambiar el mundo para hacer retroceder al cáncer? Pero como esta lucha parece estar más allá de nuestro alcance, enseguida surgen las primeras señales de desaliento o de desesperación, y con ellos la tentación de ensimismamiento. Sin embargo, el miedo es un mal consejero. Cuando el pediatra Maurice Titran luchó contra los efectos devastadores del alcohol en las familias, en Roubaix, nadie habría apostado un céntimo por su éxito. Hoy en día, su equipo sirve como ejemplo de la aplicación de un lema modesto pero ambicioso: “Nunca hay un solo problema, sino una multitud de problemas a los que enfrentarse que tienen una multitud de soluciones, de las que cada una es una parte…Por lo tanto, es posible vivir y pensar”.

El plan contra el cáncer requiere de profesionales y de personas que cumplan con el papel acordado: atención y tratamiento. Escuchar no es algo que esté hoy en día en uso y no se pregunta a los médicos sobre los brotes de alergias, los suicidios o el cáncer, y mucho menos constatar que una sociedad que fabrica poderosos venenos, es posible que no sea una sociedad sana. Sin embargo, ¿qué mal, qué peligro, habría en decir la verdad, no callándose las preguntas que surgen al observar una sociedad enferma? Esto significa desprenderse de ese dogma, enseñado en las Facultades de Medicina, de que el factor riesgo se confunde con el de comportamiento inadecuado, preparando naturalmente el concepto de riesgos elegidos y seguro de enfermedad a la carta. Al paciente de cáncer de pulmón siempre se le preguntará si ha sido fumador, mientras que en el caso del trabajador o la peluquera no se establecerá una relación entre su cáncer de vejiga y el uso de disolventes y colorantes, pues nada más responderá a las preguntas que se le hagan. Vamos a empezar por las preguntas. Jacques Richaud, neurocirujano en Toulouse, cree que “los profesionales de la salud no pueden tomar otro camino que el de la lucidez, el de la transparencia y el de la responsabilidad, lo cual ya es mucho. Ocupan un lugar privilegiado en la recopilación de datos y pueden ser los que den la voz de alarma”.

Este debate está muy a menudo usurpado por los expertos, sin embargo debería estar presente en cualquier sociedad civil: profesores, investigadores, filósofos, científicos y ciudadanos que se hacen las mismas preguntas y cada uno de ellos tienen elementos de la respuesta. Sin contar los 800.000 enfermos de cáncer, sus familias y sus seres queridos. Habría que repensar el aspecto de nuestros jardines, la importancia de los envases, el uso de detergentes o promover la idea de una sobriedad podría convertirse en algo liberalizador, antes que recurrir a productos y tratamientos. La ciudad de Rennes se ha comprometido a no utilizar herbicidas para combatir la contaminación del agua: los niños ya no juegan más que en espacio saturados de productos químicos; la infiltración a las aguas subterráneas del glifosato ha aumentado de 180 (?) a 1,1 μg por litro, por un ahorro de 14000 euros el primer año. ¿Qué responsables políticos para acabar con las rutinas y qué votantes para reclamar el cambio?

Para acabar con esta negación colectiva, una medida urgente sería la de tener un verdadero registro del cáncer, para saber dónde estamos y no discutir sobre rumores o temores, sino con los hechos establecidos y medidos.

Todavía no existe en Francia una relación completa de los tumores cerebrales o de tiroides que permitan diferenciar los diferentes tipos histológicos y su localización. Mientras nuestros vecinos observan el regreso de la tuberculosis o la progresión de cáncer también en la niñez, en Francia las curvas aparecen planas, pero eso no indica que nuestro sistema de salud sea superior, sino la pobreza de nuestros sistemas de vigilancia. Los investigadores lo único que hacen, la mayor parte de las veces, son unas tristes declaraciones, sin ninguna ambición de investigar. Sin embargo, un registro nunca responderá a posteriori a las preguntas que no se han planteado correctamente. Sólo con la recogida de datos sobre la edad, la ocupación profesional, los hábitos de vida, el tipo de tumor que puede ayudar a formular hipótesis, la verificación de la información, la elaboración de mapas, entonces se entenderá mejor por qué se produce la enfermedad, dónde y cómo. De no ser así, es difícil que retroceda.

Otra serie de medidas a tomar, por supuesto, sería la de reducir o eliminar el mayor número de carcinógenos, limitando el uso de pesticidas, evitando la propagación de contaminantes, no realizando radiografías innecesarias y todo aquello que podría denominarse un mundo intoxicado. Y no se trata de aplicar un principio de precaución para protegerse de un posible peligro, sino que es un reflejo de supervivencia lo que importa desarrollar en un mundo ya enfermo. ¿Cuánto tiempo se necesita para que la Industria acepte que es responsabilidad suya la evaluación de la toxicidad de sus productos? ¿Cuánto tiempo vamos a aceptar la externalización de los riesgos ? ¿Hasta cuando se va a seguir produciendo más y más? Ya lo hemos visto y revisto: a medida que tomamos la determinación de luchar eficazmente contra el cáncer, vemos cómo nos alejamos de la Medicina para volvernos hacia la Política. ¿Cuáles son las aspiraciones de una ciudad, cómo queremos vivir en ella? Por un lado, las medidas políticas no vendrán por sí solas, y las autoridades no  caerán en la tentación de regular la difusión de los productos peligrosos o hacer cumplir la ley si no se ven obligados por la opinión pública. Por otro lado, ¿en qué se convertiría el derecho a vivir en un entorno no degradado si fuese el resultado de medidas incomprendidas, dolorosas, autoritarias?

Vivir en un mundo cancerígeno no es algo inevitable. No es necesario esperar a recomendaciones o prohibiciones: dejemos de comprar los productos sospechosos o innecesarios, limitando de esta forma el poder de los que nos los venden.

Por último, para contabilizar los agentes contaminantes, olvide la Organización General que los autoriza, legitima y que mantiene los tóxicos como algo inevitable del progreso. Su contabilidad sólo atiende a evaluar la producción, pero sin aludir a la destrucción que conlleva resulta falsa, porque son incalculables los enormes daños en términos de salud y medio ambiente. 150.000 muertes por cáncer al año, son las víctimas civiles de una guerra económica, aceptada por todos, pero fuertemente apoyada por unos pocos, en nombre de un confort desigualmente repartido. ¿Todavía usted cree en el crecimiento infinito, el desarrollo sin límites, la conquista y expansión que pronto se extendería a otros planetas? “Me gustaría como Alexander que hubiese otros mundos para poder extender allí mis conquistas amorosas”, dijo Don Juan, lo que resume todo el espíritu de conquista, amorosa, militar y comercial. Esta lógica comercial no incluye ninguna reflexión sobre sus límites, sus vicios y cambios necesarios. El universo es su espacio, la eternidad su unidad de medida, su lenguaje es la única verdad, y si admite daños colaterales lo hace sólo a título accidental, sin cuestionar al glorificación de su discurso secular tecnológico científico, su fe mesiánica en el futuro y la confusión entre novedad y progreso. La higiene o nuevos descubrimientos permitieron la derrota de la tuberculosis o el cólera. Hoy en día, ¿ todavía es necesario el arrebato de llamar progreso cuando sus beneficios desaparecen bajos efectos perversos? ¿Los médicos van a seguir con su discurso las mañanas me las paso cantando y la gran noche terapéutica? Es cierto que la esperanza de vida es alta, ¿seguirá siendo así? Los ancianos de ahora nacieron antes de la difusión de los contaminantes orgánicos persistentes y su sustento no contenía ni dioxinas ni DDT.

El tema excede con mucho las divisiones ideológicas. ¿Es utópico creer que una moratoria sobre los tóxicos podría decretarse, que el coloso de todo químico, o de todo nuclear tenía los pies de barro?

La forma de vida de los estadounidenses no es negociable”, advirtió George W. Bush para indicar que el Protocolo de Kioto no puede justificar ninguna restricción. Que queden las prioridades claras. Sí, quizás nuestro consumidor empuje su carrito dispuesto a pagar por la abundancia, al fin y al cabo la prevención del cáncer no es una prioridad obligatoria. Tal vez es mejor que un lamentable Apocalipsis una supuesta decadencia. Pero cada uno tendrá que decidir sin demora: a bordo del Titanic de la civilización industrial no habrá ningún tipo de botes salvavidas. Michel Foucault ya lo había ilustrado con la reivindicaciones ridículas de los presos, que exigían una ducha extra o una caminata más larga en el patio de la prisión. Sin embargo, un momento, señor verdugo. Sigo un tratamiento, señor doctor. La pregunta crucial no es desear más atención, mejores medicamentos y mayores investigaciones, sino exigir, con fuerza, que haya menos cánceres.

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Extracto de la postdata de 2007

[…] Y las buenas recetas se repiten. Pronto un programa sobre el Alzheimer, inspirado en el plan del cáncer, con un guión ya predecible: los efectos de la edad, animamos a que realicen actividades intelectuales, que jueguen, coman y hagan deporte, desarrollaremos medios de investigación y de atención, y no nos equivocaremos. Pero se evitarán temas espinosos: las sustancias neurotóxicas, aluminio en el agua potable, plomo, mercurio, pesticidas, campos electromagnéticos, disolventes industriales y domésticos, y también el problema de una sociedad amenazada, no sólo por los cancerígenos. Todo esto es lo que algunos llaman un suicidio social.

El aumento del cáncer es signo del fracaso de la Democracia mundial”advirtió Samuel Epstein en el Llamamiento de París. Para Annie Sasco, del INSERM, “actuar con medidas de prevención es una obligación ética”. El cáncer no es sólo una enfermedad, sino también un marcador de la civilización y de la conciencia.

Julio de 2007

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Procedencia del artículo:

http://partage-le.com/2015/04/la-societe-cancerigene-et-les-maladies-de-civilisation/

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Los alimentos procesados y la dieta occidental conllevan una pérdida en la diversidad de las bacterias intestinales

Por Mae Chan, 17 de abril de 2015

preventdisease.com

 

Imagen: http://noticias.lainformacion.com/

Imagen: http://noticias.lainformacion.com/

La dieta occidental y nuestro estilo de vida, comidas rápidas y procesadas, llevan aparejados una menor diversidad de bacterias en el intestino, dicen los investigadores.

Las bacterias beneficiosas del intestino atacan a los agentes patógenos, sintetizan vitaminas e incluso actúan como agentes contra el cáncer. Recientes investigaciones han ido descubriendo el papel de los microbios que viven en el intestino y cómo pueden afectar a lo que sucede en nuestro cuerpo.

 

La microbiota también modula el comportamiento y se la relaciona con anomalías fisiológicas relacionadas con los trastornos en el neurodesarrollo

La microbiota también modula el comportamiento y se la relaciona con anomalías fisiológicas relacionadas con los trastornos en el neurodesarrollo

Cada persona alberga una colección única y variada de bacterias, que es el resultado de lo que ha ido sucediendo en su vida, de sus interacciones con el medio ambiente, con su dieta y con los medicamentos que se haya administrado.

Los nuevos hallazgos, que provienen de un análisis de la diversidad de especies en el microbioma intestinal de personas de Estados en comparación con las personas que viven en zonas rurales de Papúa Nueva Guinea, vienen a reforzar anteriores descubrimientos que relacionan las dietas y el estilo de vida occidental con una reducción de la diversidad en el microbioma.

La comprensión de la diversidad de comunidades y los mecanismos por los cuales cada individuo tiene una en particular, nos permitirá usar su comunidad en particular para evaluar las enfermedades”, dice el autor Patrick D. Schloss, profesor asociado de microbiología e inmunología de la Escuela de Medicina de la UM (Universidad de Michigan).

En Papúa Nueva Guinea existen comunidades con mayor diversidad bacteriana, con una menor variación entre los individuos, con muy diferentes perfiles en cuanto a su abundancia y con linajes bacterianos que no se encuentran entre los residentes de Estados Unidos”, dijeron los autores en la revista Cell.

Los estudios anteriores han sido poco claros en cuanto a la influencia del estilo de vida occidental en la diversidad bacteriana, este nuevo análisis sugiere que la diversidad de especies podría estar relacionada con la capacidad para transmitir especies entre unas personas, que cada vez estaría más limitada.

Hay varios aspectos del estilo de vida occidental que se ha visto pueden alterar el microbioma intestinal y disminuir la diversidad”, dijo el autor principal, Jens Walter del Departamento de Agricultura, Alimentación y Ciencias Nutricionales de la Universidad de Alberta. “Esto incluye la dieta, las instalaciones sanitarias, las prácticas clínicas, tales como el uso de antibióticos o las cesáreas, pero carecemos de una comprensión conceptual de cómo alteran nuestro microbioma”.

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Estos descubrimientos sugieren que un determinado estilo de vida influye en la dispersión bacteriana, específicamente las instalaciones sanitarias y el tratamiento del agua potable, que podría causar una importante alteración del microbioma”, agregó Walter. “Proponemos un modelo basado en una teoría ecológica que proporcione una explicación de la disminución de la diversidad de la microbiota en las sociedades urbanas industrializadas”.

Detalles de la investigación

Walter y sus colegas compararon las bacterias fecales de los adultos de dos regiones rurales no industrializadas de Papúa Nueva Guinea con las de los residentes en Estados Unidos. Papúa Nueva Guinea sigue siendo unos de los países menos urbanizados del mundo y los individuos que fueron estudiados llevaban un estilo de vida tradicional, basado en la agricultura de subsistencia.

El equipo de investigación encontró que en Papúa Nueva Guinea las personas tienen un microbioma con mayor diversidad bacteriana, las variaciones entre los individuos son menores, y su composición tiene un perfil muy diferente de los residentes en Estados Unidos.

Los residentes en Estados Unidos carecen aproximadamente de 50 tipos de bacterias que sí se encuentran en Papúa Nueva Guinea.

Análisis posteriores sugieren la importancia relativa de los procesos ecológicos en la estructuración de la microbiota intestinal, lo que establece una diferencia entre las sociedades occidentalizadas y las no industrializadas, señalando específicamente que la dispersión de bacterias o la capacidad de las bacterias para pasar de un individuo a otro parece ser el proceso dominante para dar forma a la población de bacterias intestinales en los habitantes de Papúa Nueva Guinea, pero no en los residentes en Estados Unidos.

Walter y sus colegas sugieren que estos resultados tienen implicaciones en la dieta y la salud humana, y añaden que un microbioma alterado asociado al modo de vida occidental podría estar contribuyendo al aumento de las enfermedades crónicas no transmisibles, como pasa en los países industrializados.

Mientras que los estilos de vida y las modernas dietas occidentales pueden estar afectando a la microbiota e influir en el riesgo de padecer ciertas enfermedades, el equipo sin embargo se cuida de no cuestionar las formas de vida moderna, señalando que en general, la salud y la esperanza de vida es mayor en las sociedades occidentalizadas.

Sin embargo, debemos pensar en cómo podemos reducir los daños colaterales fruto de las prácticas del estilo de vida moderno y su influencia en el microbioma intestinal, sin perjuicio de los beneficios que aporta”, dijo uno de los coautores del estudio, Andrew Greenhill, de la Federación Universitaria de Australia.

Los resultados de este estudio proporcionan una información que podría ser utilizada para desarrollar estrategias para prevenir y corregir el impacto de la occidentalización y apoyar la dispersión y la transmisión de bacterias de las que ya nos hemos desprendido”, dijo.

Las bacterias presentes en nuestro cuerpo son sus amigas, no sus enemigas. No luche contra ellas, sino déjelas, simplemente, en paz.

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Procedencia del artículo:

http://preventdisease.com/news/15/041715_Processed-Foods-Leading-Reduced-Gut-Microbiome-Diversity.shtml

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Alemania es el corazón delator de la guerra estadounidense de los drones

Por Jeremy Scahill, 18 de abril de 2015

The Intercept

Centro de control de drones de Nuevo México (Imagen: Reuters)

Centro de control de drones de Nuevo México (Imagen: Reuters)

Se trata de una investigación conjunta entre la revista alemana Der Spiegel y The Intercept

En un documento secreto de los Servicios de Inteligencia de Estados Unidos obtenido por The Intercept, sobre la base militar de Ramstein, Alemania, se comprueba que esta base sirve como centro de alta tecnología en el programa de aviones no tripulados de Estados Unidos. En Ramstein se ha construido una estación de retransmisión por satélite que permite a los operadores de los aviones no tripulados del suroeste de Estados Unidos comunicarse con aviones situados a miles de kilómetros de distancia, en Yemen, Somalia, Afganistán y otros países no comunitarios. Una serie de diapositivas clasificadas como TOP SECRET, de julio de 2012, proporcionan una imagen de la estructura utilizada para llevar a cabo los ataques con los drones Predator y Reaper.

En medio de las críticas al feroz programa de asesinatos selectivos por parte de Estados Unidos, tanto Estados Unidos como las autoridades alemanas han restado importancia al papel jugado por la base de Ramstein en las operaciones de aviones estadounidenses no tripulados, y han emitido evasiones cuidadosamente redactadas cuando se les pregunta directamente sobre esta base. Pero las diapositivas muestran que las instalaciones de Ramstein desempeñan una función esencial en los ataques aéreos llevados a cabo por la CIA y el Ejército de Estados Unidos en Oriente Medio, Afganistán y África.

Las diapositivas fueron proporcionadas por una fuente que conoce el programa de aviones no tripulados del Gobierno estadounidense, que solicitó no ser identificado por temor a represalias.

ramstein1Las diapositivas TOP SECRET confirman el papel central jugado por Alemania en las guerra estadounidense de los drones

Según esta fuente, la importancia de Ramstein en la guerra estadounidense de los drones es difícil de exagerar. “Ramstein sirve como intermediario de la señal para indicar al dron lo que debe hacer y devuelve una visualización de las imágenes que toma el avión no tripulado. Sin Ramstein los drones no podrían funcionar, al menos tal y como se hace ahora”, dijo la fuente.

Estas nuevas evidencias sitúan a la canciller alemana Angela Merkel es una difícil situación dada la estrecha relación diplomática de Alemania con Estados Unidos. El Gobierno alemán ha concedido a Estados Unidos el derecho a usar su propiedad, pero sólo bajo la condición de que los estadounidenses no realicen acciones que violen la legislación alemana.

El Gobierno estadounidense sostiene que sus ataques aéreos contra Al Qaeda y sus fuerzas asociadas son legales, incluso fuera de las zonas declaras en guerra. Sin embargo, funcionarios del Departamento de Justicia de Alemania han sugerido que tales operaciones sólo se justifican en las zonas declaradas en guerra. Además, Alemania tiene el derecho a enjuiciar “los delitos contra el Derecho Internacional… incluso cuando el delito se haya cometido en el extranjero y no guarde relación con Alemania”, de acuerdo con el Código Criminal contra el Derecho Internacional, que fue aprobado en 2002.

Esto significa que el personal estadounidense que opera desde la estación de Ramstein, en teoría, sería vulnerable a la actuación de la Fiscalía alemana si consiguiese ésta los datos utilizados en los ataques por parte de los pilotos de los aviones no tripulados.

Mientras que el Gobierno alemán se ha mostrado reacio a iniciar tal proceso, quizás las presiones le obligasen a hacerlo. “Estos son, simplemente, asesinatos”, dijo Björn Schiffbauer del Instituto de Derecho Internacional de la Universidad de Colonia. Expertos legales consultados por Der Spiegel afirmaron que el personal estadounidense podría ser acusado de crímenes de guerra por los fiscales alemanes.

Ramstein es una de las mayores bases militares situada fuera de Estados Unidos, y acoge a más de 16.000 entre el personal militar y civil. El centro de retransmisiones de Ramstein, que se terminó a finales de 2013, se encuentra en medio de un bosque y junto a un campo de béisbol utilizado por los estudiantes de Ramstein American High School. Las paredes, hechas de hormigón y mampostería reforzada está encerrado por árboles, tiene un techo inclinado de metal. Dentro de este edificio, los escuadrones de la fuerza aérea pueden coordinar las señales para una variedad de misiones de vigilancia y control de aviones no tripulados. A ambos lados del edificio seis enormes pelotas de golf, que se conocen como dispositivos de retransmisión por satélite.

 

Fuente: Wikipedia

Fuente: Wikipedia

En 2010, en la solicitud para la estación de comunicación por satélite de Ramstein, la Fuerza Aérea de Estados Unidos afirmaba que sin esta sede en Alemania, el programa de aviones no tripulados podría sufrir “un grave menoscabo en su capacidad operativa” que podría “tener un grave impacto en las actuales y futuras misiones”. Los drones Predator y Reaper, además del avión Global Hawk, podría “utilizar este espacio para realizar operaciones” en África y Oriente Medio, de acuerdo con la solicitud. O sea, se declara abiertamente que sin el uso de Ramstein, los aviones no tripulados no podrían realizar sus ataques.

Debido a las operaciones a gran escala, la estación de transmisión SATCOM debe estar ubicada en la Base Aérea de Ramstein para proporcionar la información actualizada al comandante de combate cuando este la exija”. Esta estación, de acuerdo con este documento, podría también ser utilizada para apoyar las operaciones secretas de las Fuerzas Aéreas, las conocidas como “Big Safari”.

El conjunto de diapositivas clasificadas traza una intrincada telaraña de las instalaciones estadounidenses y el resto del mundo: desde los centros de mando de los aviones no tripulados situados en las bases militares de Estados Unidos a Ramstein, pasando por Afganistán, Djibouti, Qatar y Barhein, y de regreso a las instalaciones de la NSA en Washington y Georgia. Lo que está claro es que la mayoría de los caminos dentro de este laberinto para el control de los aviones no tripulados estadounidenses pasan por Ramstein.

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Procedencia del artículo:

https://firstlook.org/theintercept/2015/04/17/ramstein/

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Artículos relacionados:

https://noticiasdeabajo.wordpress.com/2014/11/27/los-primeros-aviones-no-tripulados-utilizados-en-la-caza-de-osama-bin-laden-actuaron-desde-alemania/

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