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Exposición ambiental al glifosato e impactos sobre la salud reproductiva en la población agrícola de Argentina

Autores: Medardo Avila-Vazquez, Flavia S. Difilippo, Bryan Mac Lean, Eduardo Maturano, Agustina Etchegoyen

scirp.org

Resumen

Argentina utiliza anualmente 240.000 toneladas de glifosato en la agricultura industrial y se observa un cambio en el perfil de morbilidad por parte de los médicos de las zonas agrícolas; ahora parecen prevalecer los trastornos reproductivos. El objetivo de este estudio es determinar la concurrencia de la exposición al glifosato y los trastornos reproductivos en un típico pueblo agrícola argentino (Monte Maíz). Se desarrolló un estudio ecológico con un análisis ambiental de las fuentes de contaminación, incluyendo mediciones de glifosato y otros pesticidas, y un estudio transversal de la prevalencia de abortos espontáneos y anomalías congénitas. Se detectó la presencia de glifosato en el suelo y en el polvo de los cereales y se comprobó que su concentración era aún mayor en el suelo de las aldeas que en el de las zonas rurales; en la región se utilizan anualmente 650 toneladas de glifosato y se contamina el suelo y el polvo en suspensión afecta también a los núcleos de población, lo que supone una carga de exposición ambiental al glifosato de 79 kg por persona y año. No encontramos otras fuentes relevantes de contaminación. Las tasas de aborto espontáneo y anormalidades congénitas son tres y dos veces más altas que el promedio nacional registrado por la salud nacional (10% vs. 3% y 3% – 4.3% vs. 1.4% respectivamente). Nuestro estudio verificó una alta exposición ambiental al glifosato en asociación con una mayor frecuencia de trastornos reproductivos (aborto espontáneo y anomalías congénitas) en la aldea agrícola argentina, pero es incapaz de hacer afirmaciones de causa-efecto. Se requieren estudios adicionales con diseños para tales propósitos.

Palabras clave

Glifosato, Abortos espontáneos, Anomalías congénitas, Exposición ambiental, Salud ambiental.

1. Introducción

En 1996, Argentina comenzó a cultivar semillas genéticamente modificadas (GM), y actualmente se emplean 25 millones de hectáreas donde viven 12 millones de personas; estos cultivos han provocado un aumento sustancial en el consumo de plaguicidas. En 2013, Argentina fumigó 240.000 toneladas de glifosato [1][2] . Se percibe un cambio en el perfil de morbilidad y mortalidad por parte de los médicos de las zonas agrícolas; ahora parecen prevalecer los trastornos reproductivos y el cáncer [3] y recientemente la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (International Federation of Gynecology and Obstetrics) expresó su preocupación por los efectos en la salud reproductiva por la exposición a productos químicos tóxicos del medio ambiente [4]. La ciudad de Monte Maíz (Distrito de Unión en la Provincia de Córdoba) se encuentra en el corazón del área agrícola argentina, la región de mayor productividad agrícola del país, donde se cultivan soja, maíz y trigo en el centro del país. En los últimos años, las autoridades del gobierno local, junto con los residentes locales y los médicos, han mostrado su preocupación por un aumento evidente en el número de abortos espontáneos, anormalidades congénitas y cáncer, por lo que solicitaron una evaluación del estado de salud a la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). La comunidad había llevado a cabo un censo de salud en 2007 (no publicado), realizado por maestros y otros voluntarios, en el que se identificaron altas tasas de abortos espontáneos y cáncer. Existen pocos estudios epidemiológicos sobre la salud ambiental de las poblaciones rurales en Argentina y muy pocos han sido publicados hasta la fecha. El objetivo de este estudio es conocer la contaminación ambiental registrada en Monte Maíz, principalmente la presencia de glifosato y otros plaguicidas y comprobar si se ha incrementado la prevalencia de abortos espontáneos y de anomalías congénitas. Nuestro objetivo era verificar la concurrencia de la exposición ambiental al glifosato y esos trastornos reproductivos; también se midieron las tasas de cáncer y este resultado ya ha sido publicado recientemente por los autores [5].

2. Material y Métodos

Se realizó un estudio ecológico exploratorio sobre trastornos reproductivos y contaminación ambiental, consistente por un lado en un estudio epidemiológico (estudio transversal) con una encuesta de salud por hogares dirigida a toda la población (encuesta poblacional), diseñada para ubicar cada registro en la localidad mediante el uso de nueve ratios de censo (R) por parte del Censo del Instituto Nacional de Censos, que dividen el municipio en nueve sectores con mayor peso demográfico, tal y como se observa en el mapa de la Figura 1. A partir de la encuesta de hogares, se verificó la prevalencia del aborto espontáneo

Figura 1.

(mujeres de entre 15 y 45 años que han sufrido o inexplicables en los últimos 5 años y con 5 o más años de residencia en Monte Maíz) y prevalencia de anomalías congénitas (niños con anomalías congénitas mayores vivos en el momento de la entrevista), estas fueron variables dependientes, mientras que el sexo, la edad, la ocupación, la permanencia en la aldea, el tabaquismo, la proporción de residencia censal, el nivel educativo y la presencia de contaminantes ambientales fueron las variables independientes. Por otro lado, un análisis ambiental que registra las fuentes de contaminación tales como vertederos, antenas de telefonía móvil, transformadores de energía eléctrica, sitios industriales, reservas de granos, depósitos de pesticidas y máquinas de fumigación. Entrevistamos a las partes interesadas de la comunidad y del gobierno, dueños de negocios, representantes de la ciudad, maestros, agricultores y trabajadores que fumigaron pesticidas, con el fin de reconocer el funcionamiento de las industrias, los servicios públicos locales y los agronegocios (agua potable, manejo de alcantarillado, desechos domésticos, contaminación de las industrias, prácticas y dosis de uso de pesticidas). El Centro de Investigaciones Ambientales de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata recolectó y analizó muestras de matrices ambientales (agua, suelo, cáscara de granos), seleccionando doce sitios internos y periféricos de la ciudad para examinar la presencia de glifosato, su metabolito ácido aminometilfosfónico (AMPA), y los plaguicidas utilizados actualmente (clorpirifos, endosulfán, cipermetrina, atrazina, 2.4D, y epoxiconazol). Tanto el pretratamiento como el análisis de plaguicidas se realizaron bajo normas internacionales utilizando cromatografía líquida-espectrometría de masas [6] [7] . Se realizó una determinación de arsénico (As) en la red de agua doméstica mediante espectrometría de absorción atómica de generación de hidruros.

El área de estudio fue Monte Maíz, municipio ubicado en la Ruta Provincial N.º 11, 33˚12′ latitud Sur y 62˚36′ longitud Oeste de Greenwich, a una altura sobre el nivel del mar de 114 metros; el municipio tiene 113 años de antigüedad y cuenta con 7788 habitantes (8045 incluyendo residentes de zonas rurales circundantes). La agricultura es la principal actividad económica con industria metalúrgica complementaria que se encuentra en el extremo sur de la ciudad [8].

2.1. Análisis estadístico

Las tasas brutas se obtuvieron a través de una base de datos y una matriz numérica, se realizó un análisis de correlación bivariada Pearson para evaluar la asociación de abortos espontáneos y anomalías congénitas con variables independientes, incluida la distribución espacial de acuerdo a las razones del censo en el que se dividió la ciudad (R09-R18). Construimos mapas para abortos espontáneos y anormalidades congénitas y fuentes de contaminación usando el software Quantum GIS 2.4 y creamos tablas de contingencia para realizar mediciones relacionales entre la exposición y la enfermedad. Para ello se utilizó el siguiente software: INFOSTAT (UNC), SPSS y EPIDAT (OPS). Se compararon las tasas de abortos espontáneos y anormalidades congénitas de Monte Maíz con las tasas nacionales reportadas por el Registro Nacional de Anomalías Congénitas (RENAC) del Ministerio de Salud de la Nación [9].

2.2. Realización del estudio

Los médicos o estudiantes de medicina llevaron a cabo el trabajo de campo durante octubre de 2014; todas las encuestas de salud fueron realizadas por estudiantes de medicina de último año de la UNC y profesores de medicina. El estudio se realizó de acuerdo con la Declaración de Helsinki y en el marco de la Ley 9694 Artículo 2 de la Provincia de Córdoba de acuerdo con la Ley Reguladora de la Investigación Sanitaria y fue aprobado por el Comité de Bioética creado por esta ley para los estudios de observación[10]. Todas las encuestas se realizaron después de obtener el consentimiento informado.

3. Resultados

3.1. Análisis Ambiental

En Monte Maíz la red eléctrica está alimentada por energía de media tensión distribuida en el área urbana, con subestaciones de 33 kV a 380 w, sin alta tensión. Cuenta con un sistema de alcantarillado con una red de recogida doméstica que llega a todos los hogares; los residuos sólidos urbanos son gestionados por un servicio municipal que cuenta con una planta de Residuos Sólidos. El área cuenta con 45.000 ha de soja y 20.000 ha de maíz , que son los principales cultivos de verano y el trigo en una superficie de 15.000 ha como cultivo de invierno. Identificamos un vertedero abierto, a 800 metros al noreste del límite del pueblo, sin evidencia de incendio en los últimos 5 años. Hay una ausencia de silvicultura en la periferia de la ciudad, que es reemplazada por cultivos de soja y maíz, comenzando en el borde inmediato de las casas.

Figura 2.

Estos cultivos son frecuentemente tratados con pesticidas, con maquinaria terrestre y fumigadores. En el suroeste de Monte Maíz encontramos dos fincas ganaderas y, en el lado oeste, una zona de inundación, con estanques, un parque y una planta de tratamiento de aguas residuales entre los campos de cultivo, y dos industrias de equipos agrícolas, ubicadas en el extremo sur del pueblo, que utilizan gas metano como fuente de energía. Las fuentes de radiación electromagnética fueron dos torres de telefonía móvil, ubicadas en R9 y R12, que se destacan en el mapa de factores de contaminación de Monte Maíz en la Figura 2 (hay otras dos torres ubicadas fuera del área urbana). La población de Monte Maíz recibe agua potable de muy buena calidad, potable y libre de arsénico. Dentro de la aldea habitada, hay silos de cereales de donde se desprenden la soja y las hojas de maíz (polvo de cereal) que se muestran en el mapa de la Figura 2 y se identificaron veintidós depósitos para la fumigación y contenedores de pesticidas utilizados en la región. Agrónomos locales y aplicadores de agroquímicos informan que en Monte Maíz los cultivos de soja y maíz transgénicos utilizan 10 kilogramos de glifosato por hectárea y año. Seiscientas cincuenta toneladas de glifosato se pulverizan en la zona, lo que supone una carga general de exposición ambiental al glifosato de 79 kg por persona y año, que varía en función de la actividad agrícola o no agrícola y de la distribución espacial del glifosato. Esta región utiliza novecientas setenta y cinco toneladas de todos los plaguicidas cada año.

3.2. Análisis de Contaminantes Químicos

Se detectó glifosato del herbicida y AMPA en el 100% de las muestras de suelo y cáscara. En la cascarilla de los silos predominaron el glifosato y el AMPA (505 y 607 ppb), seguidos por el clorpirifós (14 ppb) y el epoxiconazol (2,3 ppb) como se muestra en la Tabla 1. El sitio de muestreo N˚ 6 (mapa en la Figura 2), perteneciente a un parque infantil, contenía 68 veces más glifosato que el sitio Nº 5, perteneciente a un campo de cultivo de maíz resistente al glifosato. De manera similar, el sitio N˚ 8, donde la muestra de suelo fue tomada de la acera al lado de los depósitos de pesticidas, tenía la concentración más alta de glifosato (3868 ppb), AMPA (3192 ppb), y otros pesticidas. El glifosato también presentó las concentraciones más altas entre todas las matrices estudiadas (3868 ppb), excediendo por mucho a los otros pesticidas: endosulfán II (337.7 ppb) y clorpirifos (242 ppb) (ver Tabla 1). Había concentraciones mínimas de pesticidas en el agua potable; también, el arsénico en el agua potable era menos de 5 ppb.

3.3. Análisis epidemiológico

En general, se visitaron el 92% de los hogares y el 4,8% corresponde a hogares que se negaron a contestar la encuesta. Algunas casas estaban deshabitadas en el momento de la visita. La información fue recabada de 4859 personas (62% de la población), sus características están disponibles en la Tabla 2.98. Los abortos espontáneos ocurrieron en los últimos 5 años entre 981 mujeres encuestadas en edad reproductiva; 62 de ellas tuvieron un solo episodio, 15 tuvieron dos y 2 de ellas tuvieron tres abortos, una tasa de prevalencia de abortos no intencionales del 10% por cada 100 mujeres en edad reproductiva; 79 mujeres entre 981 fueron las que sufrieron abortos espontáneos (8%).Entre la población estudiada hubo 853 nacimientos en los últimos 10 años, 25 niños presentaron anomalías congénitas mayores y estaban vivos en el momento del estudio (cuatro anomalías del sistema nervioso, cinco genitales, cuatro extremidades, tres renales y urinarias, dos digestivas, cuatro cardiopatías y una atresia biliar, labio leporino y quiste tiroglosal), una tasa de prevalencia del 3% (Tabla 3), sin incluir a los niños malformados que murieron durante este período. Incluyendo a los muertos ( doce casos) la tasa de anomalías congénitas alcanzaría el 4,3% porque la OMS estima una mortalidad por anomalías congénitas del 40% en diez años [11] Los abortos espontáneos que se muestran se correlacionan con las mujeres jóvenes y las mujeres que viven en R16 y R17 con una significación del 0,05%, estos radios (R) son en los que sopla el viento procedente de los almacenes de cereales. Las anormalidades congénitas no mostraron correlación significativa con variables independientes, los niveles de asociación se midieron como la tasa de prevalencia (OR) que surge de las tablas de contingencia (2 × 2); la OR para los abortos espontáneos en mujeres de Radio 16 y Radio 17 con respecto a otros Radios fue de 1,29 (IC: 0,71 – 2,34) con un valor p no significativo, por lo que a pesar de la existencia de riesgo aparente de aborto en esas áreas, no se pudo excluir la presencia de sesgo.

4. Comentarios

Las semillas manipuladas genéticamente que contienen un transgén tienen la capacidad de sobrevivir en ambientes saturados con glifosato, un herbicida utilizado para erradicar otras plantas. El glifosato interfiere con el metabolismo vital de las plantas, pero no con las plantas transgénicas para las que se generó una vía metabólica alternativa a través de la bioingeniería. Desde 1996, año en que se introdujo la soja transgénica en Argentina, su uso ha continuado expandiéndose debido a las altas ganancias generadas por su comercialización y fácil cosecha [12] a medida que aumenta la extensión de este cultivo, también lo hace el uso del glifosato. Actualmente, Argentina utiliza 240.000 toneladas de glifosato al año. Esto ha aumentado año tras año como consecuencia de las malezas resistentes a herbicidas que requieren dosis más altas de glifosato y el uso combinado de otros herbicidas como 2,4D, atrazina, etc. [13] . Este aumento se ha traducido en 5 kg de glifosato por persona al año como carga potencial de exposición para todos los habitantes del país, mayor en las zonas agrícolas.

Monte Maíz muestra los efectos de este modelo agrícola, así como el auge de la producción en la región, el alto nivel de vida de la población y la reubicación de los agricultores locales en la aldea, que abandonaron las zonas rurales y se trasladaron con los equipos y suministros, junto con sus familias. Los depósitos de maquinaría agrícola se están multiplicando dentro de la población (veintidós en total), los mayores depósitos de la ciudad están en R15 y son cinco sitios de almacenamiento de pesticidas. Un total de 650 toneladas de glifosato al año se concentran, manipulan y han rodeado el pueblo, que ahora enfrenta campos que son fumigados diariamente. El glifosato se encontró en el 100% de las muestras de suelo y polvo de la cáscara, la concentración fue 10 veces mayor que la de otros plaguicidas, lo que demuestra que, de todos los plaguicidas que contaminan el medio ambiente, el glifosato es el más frecuente. Las concentraciones encontradas en el centro de la ciudad son varias veces más altas que en el suelo de los campos cultivados (ver tabla 1), lo que reafirma la impresión de que la ciudad está en el centro de operaciones del área fumigada. El glifosato también es alto en el polvo de los cereales, también se acompaña de otros pesticidas cuya presencia conjunta descarta que el glifosato sea alto dentro del pueblo debido a su uso en jardinería.

En las fábricas de metalurgia, no se encontró contaminación significativa; la densidad por km2 de la fuente de radiación electromagnética, como el emplazamiento de las antenas de telefonía móvil, las líneas de alta tensión y los transformadores de tensión eléctrica, es baja en comparación con la densidad de la radiación electromagnética de la fuente en las grandes ciudades, lo que minimiza el valor de esta contaminación; por ejemplo, Nueva Córdoba, un barrio de la ciudad de Córdoba, que está ubicado en la misma superficie que Monte Maíz, con una mayor población, tiene nueve sitios de antenas de telefonía móvil, mientras que sólo hay dos torres en Monte Maíz [14], aunque una debilidad del estudio es la falta de mediciones directas de radiación electromagnética.

Además, el manejo de la basura doméstica, las aguas residuales y el agua libre de contaminantes (desde hace 16 años) eliminan la relación de estos factores contaminantes de las patologías observadas. Así, la contaminación con glifosato y en menor medida con otros plaguicidas es el factor predominante en el análisis de la contaminación ambiental de Monte Maíz.

La tasa de abortos espontáneos en cinco años (10%) en Monte Maíz fue tres veces superior a la reportada en un análisis nacional realizado en 2005 por el Ministerio de Salud Nacional (0,6% anual)[15] , y también superior a la de una encuesta socio-sanitaria realizada recientemente (2016) por nuestro equipo en un barrio de Córdoba donde la prevalencia de abortos espontáneos fue de 3,7% en 5 años [16] . La distribución espacial de los abortos muestra una acumulación de casos en el sector (R16 y R17) que está más contaminado con cáscara de grano impregnada de glifosato, aunque la asociación no es significativa. Esta mayor prevalencia es consistente con los hallazgos de Aiassa et al. que detectaron una tasa de abortos espontáneos del 19% entre 166 hogares de la localidad campesina de Las Vertientes (Córdoba, a 180 km de Monte Maíz)[17]. El «Ontario Farm Family Health Study» (Estudio de Salud Familiar en Granjas de Ontario) refería el 18,7% de la tasa de abortos espontáneos en familias de granjeros con un riesgo significativo de exposición al glifosato antes de la concepción [18]. En nuestra población, las madres jóvenes estaban vinculadas a este resultado perinatal y no al revés; el tabaquismo tampoco estaba vinculado al aborto. La población no es endogámica (es una gran ciudad formada por agricultores y siderúrgicos) y su estructura social muestra un excelente estatus socioeconómico medido en tasa de necesidades básicas insatisfechas. Ni la edad materna, ni los hábitos tóxicos, ni la pobreza pueden explicar la alta tasa de abortos espontáneos en Monte Maíz.

Parece haber una relación clara entre la exposición a plaguicidas, incluido el glifosato, y la interrupción del embarazo, similar a las observaciones realizadas por Settini en Italia [19] , o a las revisiones sistemáticas de la medicina basada en la evidencia de Sanborn et al. en la Universidad MacMaster, Canadá, en 2007 [20] y actualizada en 2012 [21].

Por otro lado, el Registro Nacional de Anomalías Congénitas de Argentina (RENAC) en 2014 informa que entre 281.249 recién nacidos se registraron un total de 4.120 anomalías congénitas estructurales mayores, con una prevalencia del 1,4% [9] ; en Monte Maíz la prevalencia (3%) fue el doble de la prevalencia nacional (ver Tabla 3). Vale la pena mencionar que nuestros datos no incluyen a los niños malformados que murieron, por lo que la diferencia seguramente podría ser aún mayor. Los tipos de anomalías congénitas no difieren significativamente de los reportados por el RENAC para toda la Provincia [9]. La tasa nacional de anomalías se genera a partir de informes mensuales emitidos por los servicios de neonatología, puede haber subregistro de casos. Por el contrario, nuestros datos pueden estar sesgados debido al hecho de que son auto-referenciados, y aunque esto es un factor limitante para cualquier estudio de la enfermedad a través de encuestas, es poco probable en alguna patología menos prevalente donde, por el contrario, el error más común es el tipo II. Los datos recopilados de manera diferente pueden reflejar discrepancias, generando así un sesgo de información. En cualquier caso, la mayor frecuencia de niños nacidos con anomalías congénitas en poblaciones expuestas a agroquímicos se describe en los registros de las maternidades [22], control de casos [23],[24], estudios ecológicos estadounidenses [25],[26], revisiones sistemáticas canadienses [21], entre otros.

En 2010 Paganelli demuestra cómo los herbicidas a base de glifosato producen efectos teratogénicos sobre los vertebrados al perjudicar la señalización del ácido retinoico [27] y en los últimos años se ha publicado información sobre la genotoxicidad del glifosato en modelos experimentales, información que antes se desconocía, utilizando pruebas de aberraciones cromosómicas, micronúcleos y ensayos de cometa han verificado el daño a las cadenas de ADN [28][29] incluso en células humanas [30][31]. Más recientemente, estos mismos estudios se llevaron a cabo en personas ambiental y ocupacionalmente expuestas a plaguicidas en general y al glifosato en particular, los cuales registraron tasas de daño genético muy superiores a las encontradas en poblaciones no expuestas a plaguicidas utilizados como grupos de referencia o de control [32][33].

El Grupo de Trabajo de Monografías de la IARC-OMS para la Evaluación de Riesgos Carcinogénicos en Humanos en 2015 revisó 1000 estudios sobre glifosato y escogió 200 trabajos relevantes para concluir que existe una sólida evidencia de que la exposición a formulaciones a base de glifosato o glifosato es genotóxica basándose en estudios en humanos in vitro y en estudios en animales experimentales [34], la aparición de daños en las cadenas de ADN que, cuando no se reparan o no se extraen las células, pueden conducir a mutaciones de las células germinales con impacto en la salud reproductiva. Cerca de Monte Maíz, en la ciudad de Marcos Juárez, estudios publicados mostraron una doble frecuencia de aberraciones cromosómicas y micronúcleos en personas ambientalmente expuestas al glifosato u otros plaguicidas[35] y genotoxicidad en niños expuestos a plaguicidas en comparación con los que no lo están [36].

Esta asociación es consistente con respecto a los abortos y malformaciones, la plausibilidad biológica es muy razonable para los problemas reproductivos en su relación causal con los 600.000 kg de glifosato que contaminan el medio ambiente de Monte Maíz, aunque se reconoce que la falacia ecológica no puede descartarse de este análisis y el diseño de este estudio es limitado por causalidad. El cambio en la secuencia temporal no se pudo establecer en este estudio transversal, pero los médicos locales notaron cambios en el perfil de la enfermedad desde la introducción de semillas transgénicas y el uso masivo de glifosato. Aunque las limitaciones metodológicas de esta exploración sugieren que reconocemos su alcance limitado, resalta la asociación a nivel de evidencia y debe ser considerada con cautela dado el pequeño tamaño de la población, la naturaleza autorreferenciada de la encuesta y la modalidad descriptiva del estudio. Los resultados de este estudio también son importantes porque describen un problema de salud en el ambiente donde vive la gente.

5. Conclusión

Esta investigación detectó un ambiente urbano severamente contaminado por glifosato y otros pesticidas con alta exposición ambiental al glifosato en los pobladores e identificó frecuencias elevadas de anormalidades congénitas y abortos espontáneos, sugiriendo un vínculo entre la exposición ambiental al glifosato y los problemas reproductivos, aunque este fue un diseño exploratorio y de observación incapaz de hacer afirmaciones causales directas. Sin embargo, desde el punto de vista de la salud colectiva, este vínculo requiere recomendar la aplicación cautelar de medidas para proteger a la población de esta exposición ambiental.

Agradecimientos

Al Programa SUMA 400, Secretaría de Extensión Universitaria de la UNC que hizo posible viajar con un equipo de 70 personas a Monte Maíz. A la Municipalidad de Monte Maíz, que facilitó la permanencia de nuestro equipo durante los 5 días de trabajo de campo. A los profesores y estudiantes de Medicina y Geografía de la ONU, a los profesores y estudiantes de Química de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad Nacional de La Plata, que realizaron el trabajo de campo en Monte Maíz. Y a «Ayni Translations» que realizó la traducción del original español al inglés.

Conflicto de intereses

Los autores declaran que no tienen intereses financieros competidores reales o potenciales.

Citar este artículo

Avila-Vázquez, M. , Difilippo, F. , Lean, B. , Maturano, E. y Etchegoyen, A. (2018) Environmental Exposure to Glyphosate and Reproductive Health Impacts in Agricultural Population of Argentina. Journal of Environmental Protection, 9, 241-253. doi: 10.4236/jep.2018.93016.

Referencias

Consultar el artículo original.

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Influencia de la epigenética y las enfermedades

El comportamiento de los genes de una persona no sólo depende de la secuencia del ADN de los genes, sino que también se ve afectado por los llamados factores epigenéticos. Los cambios en estos factores pueden jugar un papel importante en las enfermedades.

Por la doctora Danielle Simmons

nature.com

Figura 1

Los efectos del medio ambiente externo sobre los genes pueden influir en la enfermedad, y algunos de estos efectos pueden ser hereditarios. Los estudios que investigan cómo los factores ambientales influyen en la genética de la descendencia de un individuo son difíciles de diseñar. Sin embargo, en ciertas partes del mundo en las que los sistemas sociales están muy centralizados, se puede obtener información ambiental que puede haber influido en las familias. Por ejemplo, científicos suecos llevaron a cabo recientemente investigaciones que examinaron si la nutrición afectaba a la tasa de mortalidad asociada con las enfermedades cardiovasculares y la diabetes y si estos efectos se transmitían de padres a hijos y nietos (Kaati et al., 2002). Estos investigadores calcularon la disponibilidad que los individuos tenían de los alimentos examinando los registros de las cosechas anuales y los precios de los alimentos en Suecia a lo largo de tres generaciones de familias, comenzando en la década de 1890. Estos investigadores encontraron que si un padre no disponía de suficiente comida durante un período crítico de su desarrollo justo antes de la pubertad, sus hijos eran menos propensos a morir de enfermedad cardiovascular. Sorprendentemente, la muerte relacionada con la diabetes aumentó en los niños si la comida era abundante durante este período crítico para el abuelo paterno, pero disminuyó cuando el padre disponía de exceso de comida. Estos hallazgos sugieren que la dieta puede causar cambios en los genes que son transmitidos de generación en generación por los hombres en una familia, y que estas alteraciones pueden afectar la susceptibilidad a ciertas enfermedades. Pero, ¿cuáles son estos cambios y cómo se recuerdan? Las respuestas a estas preguntas se encuentran en el concepto de epigenética.

¿Qué es la epigenética? ¿Cómo afectan los cambios epigenéticos a los genes?

Este diagrama en forma de triángulo (Figura 1) muestra que tres sistemas pueden interactuar para silenciar los genes en las células. Ordenados como puntos en el triángulo, los sistemas son la metilación del ADN, la modificación de las histonas y el ARN. Desde cada uno de los sistemas, las flechas apuntan hacia el interior del triángulo, indicando que estos sistemas pueden producir silenciamiento hereditario, aunque aún no se ha establecido el silenciamiento asociado al ARN en organismos superiores.

La epigenética implica el control genético por factores distintos a la secuencia de ADN de un individuo. Los cambios epigenéticos pueden activar o desactivar genes y determinar qué proteínas se transcriben.

La epigenética está implicada en muchos procesos celulares normales. Considere el hecho de que todas nuestras células tienen el mismo ADN, pero nuestros cuerpos contienen muchos tipos diferentes de células: neuronas, células hepáticas, células pancreáticas, células inflamatorias y otras. ¿Cómo puede ser esto? En resumen, las células, los tejidos y los órganos difieren porque tienen ciertos conjuntos de genes que están «activados» o expresados, así como otros conjuntos que están «desactivados» o inhibidos. El silenciamiento epigenético es una forma de desactivar los genes y puede contribuir a la expresión diferencial. El silenciamiento también podría explicar, en parte, por qué los gemelos genéticos no son fenotípicamente idénticos. Además, la epigenética es importante para la inactivación del cromosoma X en mamíferos hembras, lo cual es necesario para que las hembras no tengan el doble de productos génicos del cromosoma X que los machos (Egger et al., 2004). Por lo tanto, la importancia de desactivar los genes a través de los cambios epigenéticos se deduce fácilmente.

Dentro de las células, hay tres sistemas que pueden interactuar entre sí para silenciar los genes: la metilación del ADN, las modificaciones de las histonas y el silenciamiento asociado al ARN (Figura 1; Egger et al., 2004).

Metilación del ADN

La metilación del ADN es un proceso químico que añade un grupo metilo al ADN. Es específico y siempre ocurre en una región en la cual un nucleótido de citosina está localizado al lado de un nucleótido de guanina que está ligado por un fosfato; esto se llama un sitio CpG (Egger et al., 2004; Jones & Baylin, 2002; Robertson, 2002). Los sitios de CpG son metilados por una de tres enzimas llamadas ADN metiltransferasas (DNMTs) (Egger et al., 2004; Robertson, 2002). La inserción de grupos metilo cambia la apariencia y estructura del ADN, modificando las interacciones de un gen con la maquinaria dentro del núcleo de una célula que se necesita para la transcripción. La metilación del ADN se utiliza en algunos genes para diferenciar qué copia del gen se hereda del padre y qué copia del gen se hereda de la madre, un fenómeno conocido como impronta.

Modificaciones de las histonas

Las histonas son proteínas que son los componentes primarios de la cromatina, que es el complejo de ADN y proteínas que forman los cromosomas. Las histonas actúan como una bobina alrededor de la cual el ADN puede enrollarse. Cuando las histonas se modifican después de convertirse en proteínas (es decir, después de la modificación de la traducción), pueden influir en la forma en que se organiza la cromatina, que, a su vez, puede determinar si el ADN cromosómico asociado se transcribirá. Si la cromatina no se encuentra en forma compacta, se activa y se puede transcribir el ADN asociado. Por el contrario, si la cromatina se condensa (creando un complejo llamado heterocromatina), entonces está inactiva y no se produce la transcripción de ADN.

Hay dos formas principales de modificar las histonas: acetilación y metilación. Estos son procesos químicos que agregan un grupo acetilo o metilo, respectivamente, al aminoácido lisina que se encuentra en las histonas. La acetilación se asocia generalmente con la cromatina activa, mientras que la desacetilación se asocia generalmente con la heterocromatina. Por otro lado, la metilación de las histonas puede ser un marcador para las regiones activas e inactivas de la cromatina. Por ejemplo, la metilación de una lisina en particular (K9) en una histona específica (H3) que marca el ADN silenciado está ampliamente distribuida a lo largo de la heterocromatina. Este es el tipo de cambio epigenético que es responsable del cromosoma X inactivado de las mujeres. En contraste, la metilación de una lisina diferente (K4) en la misma histona (H3) es un marcador de genes activos (Egger et al., 2004).

Silenciamiento asociado al ARN

Los genes también pueden ser desactivados por el ARN cuando está en forma de transcripciones antisentido, ARN sin codificación o ARN de interferencia. El ARN podría afectar la expresión génica causando la formación de heterocromatina, o provocando modificaciones de las histonas y metilación del ADN (Egger et al., 2004).

Epigenética y enfermedades: algunos ejemplos

Esta tabla de tres columnas enumera varias enfermedades causadas por cambios epigenéticos junto con sus síntomas y etiologías.

Aunque los cambios epigenéticos son necesarios para el desarrollo y la salud normales, también pueden ser responsables de algunas enfermedades. La interrupción de cualquiera de los tres sistemas que contribuyen a las alteraciones epigenéticas puede causar activación anormal o silenciamiento de los genes. Estas alteraciones se han asociado con cáncer, síndromes que involucran inestabilidades cromosómicas y retraso mental (Tabla 1).

Tabla 1: Enfermedades epigenéticas y sus causas y síntomas
Los cambios epigenéticos son responsables de las enfermedades, incluyendo el síndrome del cromosoma X frágil, el síndrome de Angelman, el síndrome de Prader-Willi y varios tipos de cáncer. Abreviaturas: Síndrome ATR-X, alfa-talasemia, síndrome de retraso mental, X ligado; BWS, síndrome de Beckwith-Wiedemann; CREB, proteína fijadora de elementos de respuesta cAMP; HAT, histona acetiltransferasa; HMT, histona metiltransferasa; ICF, inmunodeficiencia, inestabilidad de la región centromérica y síndrome de anomalías faciales; UTR, región no traducida.
2004 Nature Publishing Group Egger, G. et al. Epigenetics in human disease and prospects for epigenetic therapy. Nature 429, 459 (2004).

Epigenética y Cáncer

La primera enfermedad humana que se relacionó con la epigenética fue el cáncer, en 1983. Los investigadores encontraron que el tejido enfermo de pacientes con cáncer colorrectal tenía menos metilación del ADN que el tejido normal de los mismos pacientes (Feinberg & Vogelstein, 1983). Debido a que los genes metilados por lo general se desactivan, la pérdida de metilación del ADN puede causar una activación genética anormalmente alta al alterar la disposición de la cromatina. Por otro lado, demasiada metilación puede deshacer el trabajo de los genes protectores supresores del tumor.

Como se mencionó anteriormente, la metilación del ADN ocurre en sitios de CpG, y la mayoría de las citosinas de CpG se metilan en los mamíferos. Sin embargo, hay tramos de ADN cerca de las regiones de los promotores que tienen concentraciones más altas de sitios de CpG (conocidas como islas CpG) que están libres de metilación en las células normales. Estas islas de CpG se metilan excesivamente en las células cancerosas, causando así que los genes que no deben ser silenciados se desactiven. Esta anomalía es el cambio epigenético característico que se produce en los tumores y que ocurre en las primeras etapas del desarrollo del cáncer (Egger et al., 2004; Robertson, 2002; Jones & Baylin, 2002). La hipermetilación de las islas CpG puede causar tumores al desactivar los genes supresores de tumores. De hecho, estos tipos de cambios pueden ser más comunes en el cáncer humano que las mutaciones de la secuencia de ADN (Figura 2).

Además, aunque los cambios epigenéticos no alteran la secuencia del ADN, pueden causar mutaciones. Aproximadamente la mitad de los genes que causan formas familiares o hereditarias de cáncer se desactivan por metilación. La mayoría de estos genes normalmente suprimen la formación de tumores y ayudan a reparar el ADN, incluyendo la O6-metilguanina-ADN metiltransferasa (MGMT), el inhibidor de la quinasa 2B dependiente de ciclina MLH1 (CDKN2B) y el RASSF1A. Por ejemplo, la hipermetilación del promotor de la MGMT hace que el número de mutaciones de G a A aumente (Figura 2).

Figura 2: Mecanismo de acción de los inhibidores análogos de los nucleósidos.
Los análogos de desoxinucleósidos como la 5-aza-2-deoxicitidina (representada por Z) se convierten en el trifosfato dentro de las células en fase S y se incorporan en lugar de la citosina en el ADN. Los ribonucleósidos como la 5-azacitidina o la zebularina se reducen al nivel de difosfato mediante la incorporación de ribonucleótidos reductasa (no se muestra). Una vez en el ADN, las bases fraudulentas forman enlaces covalentes con las metiltransferasas de ADN (DNMT), lo que provoca el agotamiento de las enzimas activas y la desmetilación del ADN. Círculos rosados, CpG metilado; círculos en crema, CpG no metilado.
2004 Nature Publishing Group Egger, G. et al. Epigenetics in human disease and prospects for epigenetic therapy. Nature 429, 460 (2004).

La hipermetilación también puede provocar la inestabilidad de los microsatélites, que son secuencias repetidas de ADN. Los microsatélites son comunes en individuos normales y generalmente consisten en repeticiones del dinucleótido CA. Una excesiva metilación del promotor del gen de reparación del ADN MLH1 puede hacer que un microsatélite sea inestable y alargarlo o acortarlo (Figura 2). La inestabilidad de los microsatélites se ha relacionado con muchos tipos de cáncer, incluidos los cánceres colorrectal, endometrial, ovárico y gástrico (Jones & Baylin, 2002).

Epigenética y Retraso Mental

Esta micrografía muestra 46 cromosomas metafásicos en forma de X sobre un fondo blanco. Una flecha apunta al extremo del brazo largo del cromosoma X donde hay una estrangulación. Debido al estrangulamiento del sitio, el extremo del cromosoma parece desprendido, dando al cromosoma X una apariencia frágil. (Figura 3)

Figura 3.

El síndrome del cromosoma X frágil es la discapacidad mental hereditaria más frecuente, especialmente en los hombres. Ambos sexos pueden verse afectados por esta afección, pero debido a que los hombres sólo tienen un cromosoma X, un cromosoma X frágil los afectará más severamente. De hecho, el síndrome X frágil ocurre en aproximadamente 1 de cada 4.000 hombres y 1 de cada 8.000 mujeres. Las personas con este síndrome tienen discapacidades intelectuales severas, retraso en el desarrollo verbal y comportamiento «autista» (Penagarikano et al., 2007).

El síndrome del cromosoma X frágil toma su nombre de la forma en que la parte del cromosoma X que contiene la anomalía genética se ve bajo un microscopio; generalmente aparece como si estuviera colgando de un hilo y fácilmente rompible (Figura 3). El síndrome es causado por una anomalía en el gen FMR1 (fragile X mental retardation 1). Las personas que no tienen el síndrome X frágil tienen de 6 a 50 repeticiones del trinucleótido CGG en su gen FMR1. Sin embargo, los individuos con más de 200 repeticiones tienen una mutación completa y generalmente muestran síntomas del síndrome. Demasiados CGGs causan que las islas CpG en la región promotora del gen FMR1 se conviertan en metilados; normalmente, no lo son. Esta metilación desactiva el gen, impidiendo que el gen FMR1 produzca una proteína importante llamada proteína frágil X de retraso mental. La pérdida de esta proteína específica causa el síndrome X frágil. Aunque se ha prestado mucha atención a la mutación de expansión de CGG como la causa del X frágil, el cambio epigenético asociado con la metilación FMR1 es el verdadero culpable del síndrome.

El síndrome del cromosoma X frágil no es el único trastorno asociado con el retraso mental que implica cambios epigenéticos. Otras afecciones similares incluyen los síndromes de Rubenstein-Taybi, Coffin-Lowry, Prader-Willi, Angelman, Beckwith-Wiedemann, ATR-X y Rett (Tabla 1).

Combatiendo Enfermedades con Terapia Epigenética

Debido a que muchas enfermedades, como el cáncer, implican cambios epigenéticos, parece razonable tratar de contrarrestar estas modificaciones con tratamientos epigenéticos. Estos cambios parecen un blanco ideal porque son por naturaleza reversibles, a diferencia de las mutaciones de la secuencia de ADN. El más popular de estos tratamientos tiene como objetivo alterar la metilación del ADN o la acetilación de las histonas.

Los inhibidores de la metilación del ADN pueden reactivar los genes que han sido silenciados. Dos ejemplos de estos tipos de medicamentos son la 5-azacitidina y la 5-aza-2′-deoxicitidina (Egger et al., 2004). Estos medicamentos actúan como el nucleótido citosina y se incorporan al ADN mientras se replican. Después de incorporarse al ADN, los medicamentos bloquean la acción de las enzimas DNMT, que inhibe la metilación del ADN.

Los fármacos dirigidos a las modificaciones de las histonas se denominan inhibidores de la histona deacetilasa (HDAC). Los HDAC son enzimas que eliminan los grupos acetilo del ADN, lo que condensa la cromatina y detiene la transcripción. Bloquear este proceso con inhibidores HDAC activa la expresión génica. Los inhibidores más comunes de la HDAC incluyen ácido fenilbutirico, SAHA, depsipéptido y ácido valproico (Egger et al., 2004).

La precaución en el uso de la terapia epigenética es necesaria porque los procesos y cambios epigenéticos están muy extendidos. Para tener éxito, los tratamientos epigenéticos deben ser selectivos con respecto a las células irregulares; de lo contrario, la activación de la transcripción de genes en las células normales podría hacerlas cancerosas, por lo que los tratamientos podrían causar los mismos trastornos que están tratando de contrarrestar. A pesar de este posible inconveniente, los investigadores están encontrando maneras de dirigirse específicamente a las células anormales con un daño mínimo a las células normales, y la terapia epigenética está comenzando a parecer cada vez más prometedora.

Referencias y Lecturas Recomendadas

Egger, G. y otros, Epigenetics in human disease and prospects for epigenetic therapy. Nature 429, 457-463 (2004) doi:10.1038/nature02625 (enlace al artículo)

Feinberg, A.P., & Vogelstein, B. La hipometilación distingue los genes de algunos cánceres humanos de sus contrapartes normales. Nature 301, 89-92 (1983) doi:10.1038/301089a0 (enlace al artículo)

Jones, P. A., & Baylin, S. B. El papel fundamental de los eventos epigenéticos en el cáncer. Nature Reviews Genetics 3, 415-428 (2002) doi:10.1038/nrg816 (enlace al artículo)

Mortalidad cardiovascular y diabetes determinada por la nutrición durante el período de crecimiento lento de los padres y abuelos. Revista Europea de Genética Humana 10, 682-688 (2002)

Penagarikano, O., et al. La fisiopatología del síndrome del cromosoma X frágil. Revista Anual de Genómica y Genética Humana 8, 109-129 (2007) doi:10.1146/annurev.genom.8.080706.092249

Robertson, K.D. DNA methylation and chromatin: Unraveling the tangled web. Oncogene 21, 5361-5379 (2002) doi:10.1038/sj.onc.1205609

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Metabolismo de las células cancerosas: Warburg y más allá

Por Peggy P.Hsu y David M.Sabat

a través de Guérir du Cancer, 4 de enero de 2018

guerir-du-cancer.fr

Figura 1: El metabolismo alterado de las células cancerosas

Conductores (A y B). Las alteraciones metabólicas en las células cancerosas pueden ser el resultado de la selección de células adaptadas al microentorno tumoral, bien por una señalización anómala debido a la activación oncogénica. El microambiente tumoral es heterogéneo en el espacio y en el tiempo, conteniendo regiones con bajo contenido de oxígeno y bajo pH (violeta). Además, muchas vías de señalización del cáncer asociadas con el cáncer inducen una reprogramación metabólica. Los genes diana activados por el factor inducible por hipoxia (HIF) reducen la dependencia de la célula del oxígeno, mientras que Ras, Myc y Akt también pueden regular el consumo de glucosa y la glicólisis. La pérdida de p53 también puede igualmente recapitular las características del efecto Warburg, es decir, el desacoplamiento de la glicólisis de los niveles de oxígeno.

Ventajas (C-E). Las alteraciones en el metabolismo de las células cancerosas pueden conferir varios beneficios proliferativos y de supervivencia, tales como la capacidad de las células cancerosas para la biosíntesis de macromoléculas (C), evitar la apoptosis (D) y participar en la señalización paracrina y autocrina local a partir del metabolito (E).

Pasivos contingentes (F y G). Sin embargo, esta alteración en el metabolismo también puede conferir varias vulnerabilidades a las células cancerosas. Por ejemplo, un metabolismo regulado incrementado puede llevar a la acumulación de metabolitos tóxicos, incluyendo lactato y nucleótidos no canónicos, que deben ser eliminados (F). Además, las células cancerosas también pueden tener una elevada demanda de energía, para lo cual deben aumentar el flujo a través de procesos normales de generación de ATP o depender de una mayor diversidad de fuentes de energía (G).

Descrito hace décadas, el efecto Warburg de la glicólisis aeróbica es una de las principales características metabólicas del cáncer, pero su importancia sigue siendo incierta. En este ensayo, reexaminamos el efecto de Warburg y establecemos un marco para entender su contribución a la alteración del metabolismo de las células cancerosas.

Texto principal

Es difícil iniciar una discusión sobre el metabolismo de las células cancerosas sin mencionar primero a Otto Warburg. Pionero en el estudio de la respiración, Warburg hizo un descubrimiento histórico en la década de 1920. Descubrió que incluso en presencia de abundante oxígeno, las células cancerosas prefieren metabolizar la glucosa por glicólisis, lo que parece paradójico ya que la glicólisis, en comparación con la fosforilación oxidativa, es una forma menos eficiente de producir ATP (Warburg, 1956). Desde entonces, el efecto de Warburg se ha demostrado en diferentes tipos de tumores y el aumento concomitante de la absorción de glucosa se ha aprovechado clínicamente para la detección de tumores mediante tomografía por emisión de positrones por fluorodeoxiglucosa (FDG-PET). Aunque la glicólisis aeróbica es ahora generalmente reconocida como una marca metabólica del cáncer, su relación causal con la progresión del cáncer todavía no está clara. En este estudio, se discuten los posibles factores, beneficios y responsabilidades de la alteración del metabolismo de las células cancerosas (Figura 1). Si bien nuestro enfoque sobre el efecto Warburg refleja la dirección del dominio, también nos gustaría fomentar un enfoque más amplio en el estudio del metabolismo del cáncer que tenga en cuenta las contribuciones de todas las pequeñas vías moleculares interconectadas en la célula.

El microambiente tumoral selecciona un metabolismo alterado

Una idea básica para explicar el efecto de Warburg es que el metabolismo alterado de las células cancerosas confiere una ventaja selectiva para la supervivencia y la proliferación en el microambiente tumoral único. A medida que el tumor se desarrolla, excede los límites de difusión de su aporte sanguíneo local, resultando en hipoxia y estabilización del factor de transcripción inducible por hipoxia, HIF. HIF lanza un programa de transcripción que proporciona múltiples soluciones al estrés hipóxico (revisado en Kaelin y Ratcliffe, 2008). Debido a que la disminución de la dependencia a la respiración aeróbica supone una ventaja, el metabolismo celular se desplaza hacia la glicólisis mediante una mayor expresión de enzimas glicolíticas, transportadores de glucosa e inhibidores del metabolismo mitocondrial. Además, el HIF estimula la angiogénesis (la formación de nuevos vasos sanguíneos) regulando varios factores, incluyendo el factor de crecimiento endotelio vascular más destacado (VEGF).

Sin embargo, los nuevos vasos sanguíneos que aparecen en el microentorno tumoral están desorganizados, pueden no suministrar sangre de manera efectiva y por lo tanto no atenúan completamente la hipoxia (ver Gatenby y Gillies, 2004). Los niveles de oxígeno en un tumor varían espacial y temporalmente, y los ciclos resultantes de la fluctuación de los niveles de oxígeno pueden potencialmente seleccionar aquellos tumores que regulan constitucionalmente la glicólisis. Es interesante observar que, con la posible excepción de los tumores que han perdido la proteína von Hippel-Lindau (VHL), que normalmente es el mediador de la degradación del HIF, el HIF sigue estando asociado a los niveles de oxígeno, como lo demuestra la heterogeneidad de la expresión del HIF en el microentorno tumoral (Wiesener et al, 2001; Zhong et al. 1999). Por lo tanto, el efecto de Warburg -es decir, un desacoplamiento de la glicólisis de los niveles de oxígeno- no puede explicarse únicamente por un aumento de la regulación del HIF. Es probable que otros mecanismos moleculares sean importantes, como los cambios metabólicos inducidos por la activación oncogénica y la pérdida de supresores tumorales.

La activación del oncogén provoca cambios en el metabolismo

No sólo se puede seleccionar el microambiente tumoral para un metabolismo alterado, sino que el estado oncogénico también puede causar cambios metabólicos. Desde la época de Warburg, el estudio bioquímico del metabolismo del cáncer ha estado eclipsado por los esfuerzos para identificar las mutaciones que contribuyen a la iniciación y progresión del cáncer. Sin embargo, trabajos recientes han demostrado que los componentes clave del efecto Warburg -el aumento del consumo de glucosa, la disminución de la fosforilación oxidativa y la consiguiente producción de lactato- son también características distintivas de la activación oncogénica. La molécula de señalización Ras, un potente oncógeno en caso de mutación, promueve la glicólisis (revisado en Dang y Semenza, 1999; Ramanathan et al., 2005). La vía akt/quinasa, una importante molécula de señalización de la vía de señalización de Insulina, asume su papel en la absorción y uso de la glucosa en el contexto del cáncer (revisado en Manning y Cantley, 2007), mientras que el factor de transcripción de Myc regula la expresión de varios genes metabólicos (revisado en Gordan et al., 2007). La ruta más eficaz hacia la tumorigénesis puede ser la activación de nódulos oncogénicos clave que ejecutan un programa de proliferación, cuyo metabolismo puede ser un factor importante. Además, la regulación del metabolismo no es exclusiva de los oncogenes. La pérdida de la proteína supresora del tumor p53 impide la expresión del gen que codifica el SCO2 (la síntesis de la proteína c oxidasa c citocromo), que interfiere con la función de la cadena respiratoria mitocondrial (Matoba et al., 2006). Un segundo efector p53, TIGAR (regulador de glicólisis y apoptosis inducida porTP53), inhibe la glicólisis disminuyendo los niveles de fructosa-2,6-bisfosfato, un potente estimulante de glicólisis e inhibidor de la gluconeogénesis (Bensaad et al., 2006). Otros estudios también sugieren que la regulación del metabolismo de la glucosa por la ruta p53 puede depender del factor de transcripción NF-KB (Kawauchi et al., 2008).

Se ha demostrado que la inhibición de la lactato deshidrogenasa A (LDH-A) inhibe el efecto de Warburg y obliga a las células cancerosas a regresar a la fosforilación oxidativa para reoxidar la NADH y producir ATP (Fantin et al., 2006; Shim et al., 1997). Aunque las células son capaces de respirar, han reducido el crecimiento del tumor, lo que sugiere que la glicólisis aeróbica puede ser esencial para la progresión del cáncer. En un modelo de cultivo celular de fibroblastos primarios con transformación maligna progresiva por sobreexpresión de telomerasa, antígeno T pequeño y grande y oncógeno H-Ras, la creciente tumorigenicidad está correlacionada con la susceptibilidad a la inhibición glicolítica. Este hallazgo sugiere que el efecto de Warburg puede ser inherente a los procesos de transformación molecular (Ramanathan et al., 2005). Sin embargo, la introducción de factores definidos de manera similar en las células madre mesenquimatosas humanas (CMS) ha mostrado que la transformación puede estar asociada con una mayor dependencia de la fosforilación oxidativa (Funes et al., 2007). Es interesante notar que cuando se introducen en vivo, estos MSCs transformados regulan los genes glicolíticos, un efecto que se invierte cuando las células son explotadas y cultivadas bajo condiciones de normosis. Estos modelos contradictorios sugieren que el efecto de Warburg puede depender del contexto, en algunos casos, de los cambios genéticos y en otros, de los requisitos microambientales. Independientemente del hecho de que el microambiente tumoral o la activación oncogénica juegan un papel más importante en el desarrollo de un metabolismo independiente del cáncer, es probable que los cambios resultantes confieran beneficios adaptativos, proliferativos y de supervivencia a la célula cancerosa.

El Metabolismo alterado proporciona sustratos para las vías biosintéticas

Aunque los estudios sobre el metabolismo del cáncer se han enfocado principalmente en la energía, las células que se dividen rápidamente tienen necesidades variables. Las células en proliferación no sólo requieren ATP, sino también nucleótidos, ácidos grasos, lípidos para las membranas y proteínas, y el metabolismo reprogramado puede ser utilizado para apoyar la síntesis macromolecular. Estudios recientes han demostrado que son necesarias varias etapas de la síntesis de lípidos e incluso pueden promover activamente la tumorigénesis. La inhibición de la citrato litasa ATP, la enzima distal que convierte el citrato derivado de las mitocondrias en acetilsalicílico A apostólica, precursora de muchas especies lipídicas, previene la proliferación celular cancerosa y el crecimiento tumoral (Hatzivassiliou et al., 2005). La sintasa de ácidos grasos sintéticos, expresada a bajas concentraciones en tejidos normales, se regula al alza en el cáncer y también puede ser necesaria para la tumorigénesis (revisada en Menéndez y Lupu, 2007). Además, las células cancerosas también pueden mejorar sus capacidades biosintéticas al expresar una forma tumoral específica de piruvato quinasa (PK), M2-PK. La piruvatocinasa cataliza la tercera reacción de glicólisis irreversible, la conversión del fosfenolpiruvato (PEP) a piruvato. Sorprendentemente, se cree que el M2-PK de las células cancerosas es menos activo en la conversión de PEP a piruvato y por lo tanto menos efectivo en la producción de ATP (revisado en Mazurek et al., 2005). Una ventaja importante para la célula cancerosa, sin embargo, es que los intermediarios glicolíticos que incrementan la PEP podrían ser redireccionados a procesos sintéticos. Trabajos recientes han demostrado que el M2-PK específico del cáncer lleva a un aumento en la incorporación de carbohidratos en los lípidos y, al ampliarse el vínculo entre la señalización del factor de crecimiento y el metabolismo del cáncer, puede ser regulado por la fijación de fosfotirosina (Christofk et al., 2008a, 2008b).

Sin embargo, la fabricación de los componentes de la célula conlleva un coste energético y no puede explicar plenamente el efecto de Warburg. La biosíntesis, además de llevar a un aumento inherente en la demanda de ATP para realizar reacciones sintéticas, también se espera que lleve a una disminución en la disponibilidad de ATP a medida que varios intermediarios glicolíticos y los intermediarios en el ciclo de Krebs son desviados. La síntesis de lípidos, por ejemplo, requiere la cooperación de la glicólisis, el ciclo Krebs y la derivación de fosfato pentoso. Puesto que el piruvato debe entrar en la mitocondria en este caso, evita la conversión a lactato y por lo tanto no puede contribuir al ATP derivado de la glicólisis. Además, mientras que el aumento de la biosíntesis puede explicar la necesidad de glucosa de las células cancerosas, no puede explicar el aumento en la producción de ácido láctico originalmente descrito por Warburg, sugiriendo que el lactato también debe ser resultado del metabolismo de sustratos no glucosatados. Recientemente, se ha demostrado que la glutamina es metabolizable por el ciclo del ácido cítrico en las células cancerosas y se ha convertido en lactato, produciendo NADPH para la biosíntesis de lípidos y oxaloacetato para la reconstitución de los intermediarios del anillo de Krebs (DeBerardinis et al., 2007).

Las vías metabólicas que regulan la apoptosis

Además de participar en la proliferación, el metabolismo alterado puede promover otra función importante del cáncer: la prevención de la apoptosis. La pérdida de la diana p53 TIGAR sensibiliza a las células cancerosas a la apoptosis, muy probablemente causando un aumento en las especies reactivas de oxígeno (Bensaad et al., 2006). Por otra parte, la sobreexpresión de gliceroldehído-3-fosfato deshidrogenasa (GAPDH) previene la muerte celular independiente de las caspasas, probablemente estimulando la glicólisis, aumentando los niveles celulares de ATP y promoviendo la autofagia (Colell et al., 2007). Queda por determinar si la GAPDH desempeña o no un papel fisiológico en la regulación de la muerte celular.

Curiosamente, Bonnet et al. (2007) informaron que el tratamiento de las células cancerosas con acetato de dicloro (Dicloroacetato (DCA), un pequeño inhibidor de la piruvato deshidrogenasa quinasa, tiene efectos sorprendentes sobre la supervivencia y el crecimiento de los tumores xenogénicos. El DCA, un tratamiento actualmente aprobado para la acidosis láctica congénita, activa la fosforilación oxidativa y promueve la apoptosis a través de dos mecanismos. En primer lugar, el aumento del flujo a través de la cadena de transporte de electrones provoca la despolarización del potencial de la membrana mitocondrial (que los autores encontraron hiperpolarizado específicamente en las células cancerosas) y la liberación del citocromo efector apoptótico c. En segundo lugar, un aumento en las especies reactivas de oxígeno generadas por fosforilación oxidativa regula el canal K+ activado, llevando al un flujo de iones de potasio y a la activación de la caspa. Su trabajo sugiere que las células cancerosas pueden cambiar su metabolismo a glicólisis para prevenir la muerte celular, y que forzar a las células cancerosas a respirar aeróbicamente puede contrarrestar esta adaptación. Aunque este trabajo preliminar ha llevado a algunos pacientes con cáncer a automedicarse con DCA, un ensayo clínico controlado será esencial para demostrar inequívocamente la seguridad y eficacia del DCA como agente anticancerígeno.

Las células cancerosas pueden señalar localmente en el microambiente tumoral

Las células cancerosas pueden reconfigurar las vías metabólicas para explotar el microentorno tumoral y promover la señalización específica del cáncer. Sin acceso a la circulación central, los metabolitos pueden estar localmente concentrados y alcanzar niveles suprasistémicos, permitiendo que las células cancerosas participen en señales autocrinas y paracrinas mediadas por metabolitos que nos e produce en los tejidos normales. El cáncer de próstata androgénico-independiente de andrógenos sólo puede ser independiente de los andrógenos exógenos sintetizados adrenales. Las células de cáncer de próstata androgeno-independientes androgenadas todavía expresan el receptor de andrógenos y pueden ser capaces de sintetizar sus propios andrógenos autónomamente (Stanbrough et al., 2006).

Tal vez la idea más provocativa pero aún no comprobada es que los metabolitos en el microambiente tumoral de difusión limitada podrían actuar como moléculas de señalización paracrina. Tradicionalmente considerado un residuo glicolítico, el lactato puede ser una de estas señales. Como se mencionó anteriormente, se ha encontrado que la inhibición de la lactato deshidrogenasa puede inhibir el crecimiento del tumor, muy probablemente a través de múltiples mecanismos. Gran parte de las evidencias sobre el lactato como metabolito multifuncional proviene del trabajo sobre la fisiología del ejercicio y el metabolismo muscular (revisado en Philp et al., 2005). Llevado por varios portadores de monocarboxilato, el lactato se puede compartir y metabolizar entre las células, aunque la idea sigue siendo controvertida (Hashimoto et al., 2006; Yoshida et al., 2007). La interconversión de lactato y piruvato podría alterar la relación NAD+/NADH en las células, y el intercambio de lactato podría ser usado para coordinar el metabolismo de un grupo de células. Por lo tanto, la interacción tumor-estroma puede tener un componente metabólico (Koukourakis et al., 2006). Las células cancerosas responden autónomamente a la hipoxia para desencadenar la angiogénesis, así que sería interesante si un metabolito como el lactato pudiera amplificar positivamente este programa angiogénico, un proceso que requiere un esfuerzo semicoordinado entre varias células. De hecho, la acidosis a menudo precede a la angiogénesis, y el lactato puede estimular la expresión HIF independientemente de la hipoxia (Fukumura et al., 2001; Lu et al., 2002; Shi et al., 2001). Las células cancerosas, al participar en una especie de quórum y coordinar su metabolismo, pueden por lo tanto actuar como un pseudoórgano.

El metabolismo como modulador en los niveles superiores de las vías de señalización

No sólo el metabolismo en los niveles inferiores de las vías oncogénicas, sino que un metabolismo modificado en los niveles superiores puede afectar la actividad de las vías de señalización que normalmente detectan el estado celular. Los individuos con mutaciones hereditarias de la succinato deshidrogenasa y la hidratasa fumarosa desarrollan tumores altamente angiogénicos, al igual que aquellos con pérdida de la proteína supresora del tumor BVS que actúa antes del HIF (ver Kaelin y Ratcliffe, 2008). El mecanismo de tumorigénesis en estos síndromes cancerosos sigue siendo controvertido. Sin embargo, se ha propuesto que la pérdida de succinato de deshidrogenasa y fumarato hidratasa causa una acumulación de succinato o fumarato, respectivamente, lo que lleva a la inhibición de prolil-hidroxilasas que marcan HIF para la degradación inducida por la BVS (Isaacs et al., 2005; Pollard et al., 2005; Selak et al., 2005). En este raro caso, succinato de deshidrogenasa y la hidratasa de fumarato actúan como verdaderos supresores tumorales.

Las mutaciones en los genes metabólicos, sin embargo, no tiene por qué ser un fenómeno cancerígeno. Más sutilmente, la activación de varias vías metabólicas podría modular la actividad de los factores pro-cancerosos en los niveles inferiores. Si bien es bien sabido que la señalización del factor de crecimiento generalmente se desregula en el cáncer, la participación de los nutrientes o la señalización energética en el cáncer sigue siendo incierta. En procariotas, varios metabolitos son detectados directamente por la máquina de señalización. Las vías de migración de los mamíferos que responden a la energía y al estado nutricional también pueden interactuar directamente con los metabolitos. Está bien establecido que la AMP-kinasa detecta la proporción AMP/ATP (revisada en Hardie, 2007), mientras que la mTOR (el objetivo de los mamíferos para la rapamicina) detecta concentraciones de aminoácidos celulares (Kim et al., 2008; Sancak et al., 2008). Tanto la AMP-kinasa como la mTOR se han asociado a síndromes tumorales. Es posible que una manera de regular estas vías de señalización que promueven el crecimiento sea aumentar los niveles de los metabolitos normales que perciben.

La regulación del metabolismo genera subproductos tóxicos

Aunque una alteración del metabolismo confiere varias ventajas a la célula cancerosa, no está exenta de inconvenientes. Como resultado del metabolismo perturbado o simplemente hiperactivo, las células cancerosas pueden estar cargadas de subproductos tóxicos que necesitan ser eliminados. Hasta la fecha, hay relativamente pocas evidencias de esta hipótesis en la literatura existente, pero algunos ejemplos sugieren que las células cancerosas necesitan mecanismos de desintoxicación para mantener su supervivencia. Aunque hay enzimas que desintoxican las toxinas exógenas, varias enzimas de «limpieza doméstica», un término acuñado a partir de estudios bacterianos, tratan los metabolitos tóxicos endógenos (revisado en Galperin et al., 2006). Los mejores ejemplos de enzimas de «limpieza doméstica» son las hidrolasas NUDIX (difosfato nucleosídicos no canónicas ligados a otro fragmento X ), una familia de enzimas que actúan como una forma mancomunada de nucleótidos y eliminan los trifosfatos nucleosídicos no canónicos. Cuando se incorporan en el ADN, estos nucleótidos aberrantes pueden conducir a insuficiencias, mutaciones y posiblemente muerte celular. La pirofosfatasa DUTP (DUTP), que hidroliza el dUTP en dUMP y previene la incorporación de los urailatos en el ADN, puede jugar un papel en la resistencia a los inhibidores de la timidilato sintasa. La supresión de la DUT sensibiliza a ciertas células cancerosas a los antimetabolitos de la pirimidina, lo que sugiere que la inhibición de estas enzimas celulares de limpieza doméstica puede ser una estrategia quimioterapéutica adyuvante eficaz (Koehler y Ladner, 2004).

Se cree que la producción de lactato asociado con la transición al metabolismo glicolítico contribuye a la acidificación del microambiente. Se ha demostrado que las células cancerosas capaces de adaptarse e incluso beneficiarse de un entorno ácido regulan los transportadores vacuolares de H+-ATPases, los antiportadores Na+-H+ y monocarboxilatos transportadores ligados a H+ (ver reseñas en Gatenby y Gillies, 2004). La inhibición de estos mecanismos adaptativos puede llevar a una disminución de la viabilidad de las células cancerosas y a una mayor susceptibilidad a los agentes quimioterapéuticos (ver Fais et al., 2007; Fang et al., 2006).

Territorio inexplorado

Muchos misterios permanecen sin resolver sobre nuestra comprensión del metabolismo humano, incluso normal, por no mencionar el de las células cancerosas. Las vías metabólicas de las células de los mamíferos y sus numerosas interconexiones están incompletas, ya que muchas enzimas todavía no se han detectado en el genoma humano. Aunque tenemos suposiciones por homología, las identidades de las enzimas humanas que catalizan las reacciones que sabemos que debemos tener se nos escapan. Además de señalar todos los genes metabólicos humanos, deben medirse y catalogarse los»ins» y «outs» (es decir, los metabolitos que entran y salen de las células). Tampoco está claro qué porcentaje del combustible de las pilas se utiliza normalmente para la producción de ATP, biosíntesis u otros procesos. Con algunas raras excepciones, poco se sabe sobre el metabolismo intercelular. Gran parte de nuestra comprensión del metabolismo ha sido heredada del trabajo en organismos simples; la naturaleza compartimentada del metabolismo humano es una área de exploración potencial emocionante.

Aunque la glicólisis aeróbica es el más acentuado, pero aún confuso, fenómeno metabólico en el cáncer, es probable que muchos otros aspectos del metabolismo del cáncer sean susceptibles de las alteraciones del metabolismo normal y deban aclararse. El estado nutricional del microambiente tumoral aún no se ha examinado cuidadosamente. Las células cancerosas, aunque se dedican a procesos de baja energía, deben ser capaces de mantener los niveles de ATP, ya sea confiando en un mayor flujo por glicólisis o utilizando una variedad de fuentes de combustible. Existen varias hipótesis sobre por qué una fracción de los tumores son refractarios a la imaginería por el FDG-PET. Una posibilidad es que algunas células cancerosas no son principalmente metabolizadores de glucosa, sino que pueden depender de fuentes de combustible alternativas, cuya caracterización detallada puede llevar a la detección y tratamiento de tumores PET negativos. Además, hay preguntas más complejas para responder: ¿Es posible que las células cancerosas presenten una «dependencia metabólica»? ¿Existen vías metabólicas específicas del cáncer únicas o combinaciones de vías metabólicas, usadas por la célula cancerosa pero no por las células normales? ¿Son necesarias las diferentes etapas de adaptación metabólica para que la célula cancerosa pase de la fase tumoral primaria a la invasión y metástasis? ¿El metabolismo del cáncer es adaptable?

Desde un punto de vista terapéutico, el conocimiento de las causas, beneficios y vulnerabilidades del metabolismo de las células cancerosas identificará nuevos objetivos farmacológicos y facilitará el desarrollo de miméticos metabólicos que sólo son asimilados por las células cancerosas o transformados en forma activa por enzimas reguladas en los tumores. El perfil de metabolitos o actividades enzimáticas puede permitirnos desarrollar pruebas diagnósticas para el cáncer, y los derivados del metabolito pueden ser utilizados por la imaginería molecular del cáncer, como lo ilustra el FDG-PET. Estamos buscando la posibilidad de una nueva clase de terapias contra el cáncer y herramientas diagnósticas particularmente interesantes. Por lo tanto, enfatizamos la necesidad de explorar más allá de un modelo de metabolismo del cáncer centrado en la glucosa y la energía a un modelo más amplio que abarque todas las necesidades metabólicas de una célula cancerosa. Tal vez es hora de salir de la sombra de Warburg.

Agradecimientos

Agradecemos a T. DiCesare por su ayuda con la elaboración de la Figura 1

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Estabilización de manera prolongada de un mieloma con curcumina

Estudio realizado por: Abbas Zaidi , Maggie Lai, Jamie Cavenagh

BMJ Reports  2017; doi:10.1136/bcr-2016-218148

Resumen

El mieloma es una patología de origen hematológico que normalmente sigue un curso remitente-recidivante. Mientras que el tratamiento puede controlar el mieloma y mejorar la calidad de vida durante determinados períodos de tiempo, las remisiones generalmente se acortan progresivamente con recaídas posteriores, y los pacientes finalmente entran en una fase final de resistencia. Para ayudar a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida, algunos pacientes utilizan terapias complementarias como complemento de la terapia convencional. Aquí describimos a una paciente con mieloma que comenzó a usar un suplemento dietético diario de curcumina al poco de su tercera recaída. En ausencia de un tratamiento adicional contra el mieloma, la paciente se ha mantenido estable durante los últimos 5 años con una buena calidad de vida.

Antecedentes

El mieloma es una patología que afecta a las células B, que se caracteriza por la expansión monoclonal y la acumulación de células plasmáticas anormales dentro de la médula ósea. Las manifestaciones clínicas incluyen dolor óseo, deterioro renal, infecciones recurrentes y anemia (1). Durante la última década, los avances en la comprensión de la enfermedad, junto con el desarrollo de varios tratamientos novedosos, han llevado a mejoras significativas en la supervivencia general (2).

A pesar de esto, el mieloma sigue siendo incurable, con una media de supervivencia global de 5,2 años a partir del diagnóstico (3). El curso de la enfermedad es típicamente de remisión recurrente y recaída. Sin embargo, los pacientes adquieren progresivamente resistencia al tratamiento y las remisiones posteriores se vuelven cada vez más breves. Eventualmente, o se quedan sin opciones de tratamiento o se vuelven refractarios a ellos.

En un esfuerzo por mejorar los resultados a largo plazo, algunos pacientes con mieloma procuran usar suplementos dietéticos, principalmente con fines paliativos. Aunque pueden ayudar a mejorar la calidad de vida, hay pocas pruebas de que puedan aumentar la supervivencia (4). Entre ellos, la curcumina, el componente activo de la cúrcuma, ha ganado popularidad como una terapia complementaria en varios tipos de cáncer.

Aquí, presentamos un caso de una paciente con mieloma recidivante muy pretratado que, en ausencia de otras opciones de tratamiento en ese momento, comenzó el consumo de curcumina diaria y desde entonces se ha mantenido estable durante los últimos 5 años.

Presentación del caso

A una mujer de 57 años de edad se le diagnosticó inicialmente gammapatía monoclonal de significado incierto (MGUS) en 2007 tras un hallazgo incidental de proteína M (18 g/L) durante la evaluación de la hipertensión arterial.

En un lapso de 15 meses, la paciente progresó rápidamente hacia un mieloma en estadio 3 según el ISS [International Staging System] con proteína M 49 g/l, proteína urinaria 1,3 g/24 horas, proteína Bence-Jones 1,0 g/24 horas, Hb 9,7 g/dL y aumento del dolor de espalda. Inicialmente, declinó el tratamiento del mieloma pero 6 meses más tarde, después del colapso vertebral en T5 y T12, comenzó el tratamiento con ciclofosfamida, talidomida y dexametasona (CTD). Sin embargo, después de una semana, la paciente fue ingresada con síndrome de carácter idiosincrático incluyendo hiponatraemia, una caída en la albúmina y el empeoramiento de los conteos sanguíneos. Recibió una transfusión de glóbulos rojos y sus anomalías electrolíticas fueron cuidadosamente corregidas.

Aunque hubo pruebas de una respuesta a la CTD [ciclofosfamida, talidomida y dexametasona] (proteína M 34 g/l), el tratamiento con bortezomib y dexametasona se inició como alternativa, pero se suspendió después de tres ciclos debido al progreso de la enfermedad (proteína M 49 g/l). A continuación, la paciente fue tratada con lenalidomida y dexametasona con el objetivo de reducir la carga de morbilidad antes de la terapia de altas dosis y el trasplante autólogo de células madre. El tratamiento se interrumpió con frecuencia y la dosis se ajustó para tener en cuenta la neutropenia y a pesar de una respuesta menor después de seis ciclos (iniciando la proteína M en 47 g/l, terminando la proteína M en 34 g/l), en octubre de 2009, se procedió con la movilización de las células madre. Sin embargo, ni la ciclofosfamida ni la imprimación de plerixafor/GCSF tuvieron éxito. Una biopsia de médula ósea reveló un 50% de células de mieloma y un tratamiento con CTD se reinició con una valoración cautelosa de uso de la talidomida.

La paciente obtuvo una respuesta parcial con el nuevo tratamiento con CTD a lo largo de 17 ciclos (proteína M 13 g/l) sin más episodios de síndrome de carácter idiosincrático. Sin embargo, los intentos de extraer células madre en febrero de 2011 y nuevamente meses después, fracasaron. Por entonces, su proteína M había aumentado a 24 g/l y la paciente padecía una elevada neutropenia como para ser considerada para un ensayo clínico

Llegados a este punto, la paciente comenzó un régimen diario de curcumina oral compleja con bioperina (para ayudar a la absorción), como una dosis única de 8 g cada noche con el estómago vacío. Pocos meses más tarde, también emprendió un curso semanal de oxigenoterapia hiperbárica (90 minutos a 2 ATA) que ha mantenido desde entonces. Sus niveles de paraproteína disminuyeron gradualmente llegando a un mínimo de 13 g/l, sus conteos sanguíneos mejoraron constantemente y no hubo evidencia de más enfermedad ósea lítica progresiva.

Resultados y seguimiento

La paciente continúa tomando 8 g de curcumina oral al día sin tratamiento adicional para el mieloma. Durante los últimos 60 meses, su mieloma se ha mantenido estable con fluctuaciones mínimas en el nivel de paraproteína, sus conteos sanguíneos se encuentran dentro del rango normal y ha mantenido una buena calidad de vida durante este período. Un reciente análisis citogenético reveló que no tenía citogenética anormal por hibridación fluorescente in situ.

Discusión

Un pequeño número pero significativo de pacientes con mieloma consume suplementos dietéticos junto con el tratamiento convencional principalmente para ayudar a sobrellevar los efectos secundarios del tratamiento, controlar los síntomas y mejorar el bienestar general. Pocos, si es que los hay, usan suplementos dietéticos como una alternativa a la terapia estándar contra el mieloma. Aquí describimos un caso en el que la curcumina ha mantenido el control durante un largo período de la enfermedad en una paciente con mieloma recidivante múltiple. Hasta donde sabemos, este es el primer informe en el que la curcumina ha demostrado una respuesta objetiva en la enfermedad progresiva en ausencia de tratamiento convencional.

La curcumina es un polifenol derivado de la hierba perenne Curcuma longa (cúrcuma) y ha sido utilizada, durante siglos, como medicina tradicional india. Varios informes publicados a lo largo de las dos décadas han afirmado que la curcumina ha tenido varios beneficios para la salud y esto ha llevado a su creciente popularidad como suplemento dietético para prevenir o tratar diversas enfermedades (5, 6)

La actividad biológica de la curcumina es ciertamente notable. Es una molécula altamente pleiotrópica que posee propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, antisépticas y analgésicas naturales (7). Más recientemente, ha demostrado efectos antiproliferativos en una amplia variedad de células tumorales, incluidas las células de mieloma, y ejerce sus efectos antiproliferativos a través de múltiples dianas celulares que regulan el crecimiento y la supervivencia de las células.

In vitro, la curcumina previene la proliferación celular del mieloma mediante la inhibición de la fosforilación STAT-3 inducida por IL-6 y mediante la modulación de la expresión de proteínas asociadas a NF-kB como IkB , Bcl-2, Bcl-xL, ciclina D1 e IL-68 y moléculas relacionadas con la apoptosis como p53 y Bax. 9. En otros estudios, se demostró que la curcumina elude la resistencia a la dexametasona, la doxorrubicina y el melfalán, además de potenciar los efectos del bortezomib, la talidomida (10) y la lenalidomida (11). Además, la muerte celular inducida por la curcumina no se vio influenciada por la heterogeneidad molecular del mieloma (12).

Sin embargo, los efectos antimieloma de la curcumina en el ámbito clínico son menos claros. Sólo un estudio de fase I/II ha evaluado el tratamiento con curcumina en pacientes con mieloma. Estos pacientes eran asintomáticos, recidivantes o tenían enfermedad en fase de meseta. El tratamiento con curcumina disminuyó la expresión de NFkB, COX-2 y STAT3 en las células mononucleares de la sangre periférica, pero no se observaron respuestas objetivas en ningún subgrupo de pacientes (13). Esto puede ser como resultado del pequeño tamaño de la muestra en este estudio, el seguimiento se limitó a 3 meses y las respuestas clínicas pueden haberse observado con un seguimiento más prolongado. Sin embargo, la desregulación de la expresión NFkB, COX-2 y STAT3 puede no estar correlacionada con la actividad clínica de la curcumina y puede haber otros mecanismos de acción que no estén claros, posiblemente a través de la modulación de otro blanco. No seríamos capaces de identificar ningún mecanismo de actividad específico del paciente en este estudio de caso, ya que la paciente ha estado tomando curcumina desde hace algún tiempo y no se dispone de muestras de sangre periférica o de médula ósea de referencia. Sin embargo, en el contexto de un ensayo clínico, puede ser posible utilizar la secuenciación de próxima generación para ayudar a identificar una mutación que puede ser un blanco potencial para la curcumina.

Otro estudio examinó sus efectos en la prevención de la progresión del MGUS y el mieloma latente al mieloma (14,15). Los resultados mostraron que la curcumina ejerció una cierta actividad biológica con disminuciones modestas en los niveles de cadenas ligeras libres y paraproteínas y una reducción en un marcador de reabsorción ósea con el tratamiento de la curcumina, sugiriendo el potencial terapéutico de la curcumina en el MGUS y el mieloma latente. Sin embargo, se necesitan más estudios para abordar esto en mayor profundidad.

Queda por ver si tales efectos se observan en pacientes con enfermedad activa. El hecho de que nuestra paciente, que tenía una enfermedad avanzada y fue recuperada efectivamente mientras estaba tratándose exclusivamente con curcumina, sugiere un posible efecto antimieloma de la curcumina. Continúa tomando curcumina diaria y se mantiene en condiciones muy satisfactorias con buena calidad de vida. Este caso proporciona más pruebas del beneficio potencial de la curcumina en el mieloma. Recomendamos una evaluación adicional de la curcumina en pacientes con mieloma en el contexto de un ensayo clínico.

Aspectos interesantes a tener en cuenta

– El mieloma es un cáncer recidivante-remitente para el cual actualmente no hay cura.

– La curcumina, un polifenol derivado de la cúrcuma, se ha utilizado durante muchos años en algunas regiones del mundo.

– remedios herbales.

– Informamos de un caso de una paciente con mieloma avanzado que, en ausencia de tratamiento convencional, se ha mantenido estable durante muchos años con el uso diario de curcumina.

– Los suplementos dietéticos, como la curcumina, pueden ser beneficiosos para algunos pacientes con mieloma.

Referencias

En la página original de publicación de este estudio:

http://casereports.bmj.com/content/2017/bcr-2016-218148.full

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Tratamiento con terapias no toxicas dirigidas contra las células madre tumorales (I)

Efectos saludables de la cúrcuma y de los curcuminoides

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“Dígame dónde quiere tener un cáncer y yo le ayudo”

Henri Joyeux, premio internacional de Oncología (1986) por sus trabajos sobre nutrición.

Tengo 72 años. Me licencié y soy profesor de medicina en la Universidad de Montpellier, la más antigua del mundo. Casado, tengo 6 hijos y 16 nietos. Me apasiona lo humano, y a través de la enfermedad he conseguido aprender la salud. Me interesa divulgar cómo permanecer con buena salud. Soy cristiano

El alimento es medicina?

Literalmente es la base de la salud física y psíquica.

¿Cómo llegó a esta conclusión?

En 1972 escribí mi tesis doctoral sobre la nutrición artificial en enfermos terminales de cáncer. Durante quince años conseguí técnicas de nutrición artificial (vía intravenosa) para sacar adelante a los enfermos. En 1985 esas técnicas se difundieron por todo el mundo.

Felicidades.

Durante todo ese tiempo pude observar que a mi consulta venían pacientes que gozaban de buena salud pero padecían cáncer, y di un paso más en la relación entre alimentación y cáncer.

Hizo estudios.

Sí, en animales. Les creé tumores con regímenes alimentarios y comprobé como en función de las calorías, el nitrógeno, las proteínas o el azúcar aumentaban o disminuían los tumores.

¿Qué nos enferma?

El sobrepeso aumenta el riesgo de cáncer de mama, de próstata y linfoma. Mucho cuidado con los alimentos que contienen azúcares con un alto índice glucémico como la pasta, que se acumulan en forma de grasa, y con los edulcorantes que reducen las defensas inmunitarias.

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“No podemos confirmar que Roundup no sea cancerígeno”: Donna Farmer, toxicóloga de Monsanto

La publicación de unos correos electrónicos internos revela que el Gigante Agroquímico Monsanto manipuló los estudios del herbicida Roundup. Los expertos consideran que este producto provoca cáncer, y las consecuencias para la Empresa pueden ser desastrosas

Por Philip Bethge, 24 de octubre de 2017

spiegel.de

(Imagen: Mike Mozart/Flickr)

La reputación de algunas empresas es tan mala que la gente tiene muy escasas expectativas en cuanto a su ética y prácticas empresariales. Pero no deja de ser sorprendente cuando las acusaciones contra ellos se confirman negro sobre blanco.

El Gigante Agroquímico Monsanto está bajo sospecha porque el herbicida estrella de la Empresa, Roundup, cuy o ingrediente activo es el glifosato, posiblemente sea cancerígeno. El permiso para la venta de esta sustancia química en la Unión Europea expira el próximo 15 de diciembre, quedando pendiente la aprobación para su utilización durante 10 años más. Y en medio de esta controversia en torno al glifosato aparecen estos insólitos documentos.

La estrategia de Monsanto de tratar de lavar la imagen del glifosato ha quedado patente en los correos electrónicos internos, las presentaciones y notas. Incluso peor aún: “Estos documentos sugieren que la Empresa ni siquiera parece saber si Roundup es inofensivo para la salud de las personas”.

No se puede confirmar que Roundup no sea cancerígeno. No hemos hecho las pruebas oportunas sobre la formulación para dar por cierta esa afirmación”, escribió el toxicólogo de Monsanto Donna Farmer en uno de los correos electrónicos.

El correo electrónico, enviado el 22 de noviembre de 2003, es uno de los más de 100 documentos que un tribunal de los Estados Unidos ordenó que Monsanto proporcionara como prueba en las aproximadamente 2000 demandas presentadas contra Monsanto. Afirman estos demandantes que Roundup les ha provocado un linfoma no Hodgkin, una forma de cáncer que se origina en los glóbulos blancos llamados linfocitos, o bien a ellos o a miembros de su familia.

Los documentos sugieren que la Empresa ocultó los riesgos, de modo que la publicación de los mismos ha supuesto un desastre para la Empresa. El asunto también será un tema de discusión en Bayer, la empresa química alemana que está en proceso de adquisición de Monsanto.

Los documentos de Monsanto muestran una alarmante historia de escritura fantasma, manipulación científica y ocultación de la información”, dijo Michael Baum, del bufete de abogados Baum, Hedlund, Aristei & Goldman, que lleva uno de los pleitos. Según Baum, Monsanto utilizó las mismas estrategias que la Industria del Tabaco: “crear dudas, atacar a personas, y emplear la escritura fantasma”.

El glifosato es el herbicida más utilizado en el mundo. Las Empresas Monsanto, Syngenta y Bayer producen más de 800.000 t0neladas de esta sustancia cada año y lo venden por todo el mundo. Los agricultores lo utilizan para “limpiar” los campos antes de la nueva temporada de siembra o para fumigarlo sobre las patatas o colza antes de la cosecha, de modo que la recolección se haga con mayor facilidad.

Esta sustancia agrícola se viene utilizando desde hace más de 40 años y ahora se puede encontrar por todas partes: en la orina de las personas y animales, en la cerveza, en los helados, y sobre todos en los alimentos de los Estados Unidos y Brasil. El grano procedente de estos países también acaba alimentado al ganado de toda Europa.

El glifosato se consideró inocuo para la salud humana, porque inhibe una vía metabólica que es esencial para las plantas, pero no en los mamíferos. ¿Pero realmente es inocuo? En marzo de 2015, una de las mayores autoridades mundiales levantó dudas sobre este pesticida. La Agencia Internacional del Cáncer (IARC), organización bajo el paraguas de la Organización Mundial de la Salud, clasificó al glifosato como “probablemente cancerígeno para las personas”. Esta decisión fue el detonante para la presentación de las demandas en los Estados Unidos.

La Empresa esperaba una marcha atrás

Monsanto reaccionó inmediatamente. La evaluación de la IARC contradice “las revisiones de seguridad realizadas por las principales autoridades reguladoras de todo el mundo”, dijo el director técnico Robb Fraley. El Director Ejecutivo, Hugh Grant, se mofó de la revisión, llamándola “Ciencia chatarra”.

Pero resulta que Monsanto esperaba esta decisión de la IARC. Los investigadores de la oficina central con sede en San Luis sabían desde el principio que el grupo de expertos de la IARC darían una advertencia sobre la relación entre el glifosato y el cáncer.

Lo que nos preocupaba desde hace tiempo ha llegado. El glifosato será considerado para su revisión por parte de la IARC en marzo de 2015”, escribió Farmer, el toxicólogo de Monsanto, en septiembre de 2014. Un mes más tarde, otro científico de Monsanto, William Heydens, expresó preocupaciones más concretas. Escribió que Monsanto no sólo tiene una “vulnerabilidad en el área epidemiológica, sino también en otras áreas, de exposición, genotoxicidad y mecanismo de acción”. La genotoxicidad describe si una sustancia causa daño genético, que por otro lado puede causar cáncer.

Los estudios epidemiológicos se utilizan para averiguar si una determinada sustancia causa daño en la salud o no, y ayudó a la IARC en la toma de decisiones. Los estudios realizados en los Estados Unidos, Canadá y Suecia, sugieren que el glifosato aumenta el riesgo de desarrollar cáncer.

Evolución de las ventas mundiales del glifosato

 

Según un correo electrónico, Monsanto no llevó a cabo ninguna «prueba de este tipo» sobre la «carcinogenicidad» de Roundup. Otro dice: «No realizamos estudios subcrónicos, crónicos o de teratogenicidad con nuestras formulaciones». Este último mostraría si Roundup puede causar deformidades, como sugieren algunos estudios. Los embriones de ratas tratados con Roundup diluido, por ejemplo, desarrollaron daños óseos.

Monsanto ni siquiera confiaba en sus propios expertos. Así es como Farmer resumió un análisis del consultor de Monsanto James Parry: «El Dr. Parry concluyó en su evaluación que el glifosato es capaz de ser genotóxico». Pero Farmer no quería que esto fuera visto como una advertencia. En vez de eso, escribió, que se le deberían aportar más estudios para «alejar al Dr. Parry de su posición«.

El glifosato parece no ser tan inofensivo como a la Industria le gusta decir, en parte porque también mata muchos microorganismos además de las plantas. Aunque es poco probable que esto afecte directamente a los seres humanos y a los animales, aparentemente afecta a los millones de bacterias de la flora intestinal conocida como microbioma.

Monika Krüger, veterinaria de Leipzig, ha observado que la prevalencia de ciertos microorganismos en el rumen [panza] cambia cuando el ganado vacuno se alimenta con pienso que contiene glifosato, y que esto afecta a la salud de los animales. Sin embargo, el Instituto Federal Alemán de Investigación de Riesgos (BfR), responsable de la evaluación del glifosato en la UE, no está de acuerdo con sus conclusiones.

Los investigadores de Monsanto también se comportaron irresponsablemente en lo que respecta a la cuestión de la absorción de Roundup por el cuerpo. En sus propios experimentos con animales en 2002, los expertos de la Empresa descubrieron que «entre el 5% y el 10%» de la sustancia penetraba por la piel de las ratas.

La tasa fue mucho más alta de lo esperado y el resultado tuvo el potencial de «reventar» las «Evaluaciones de riesgo de Roundup«, dice un e-mail. Como consecuencia, el autor del correo electrónico escribió: «Decidimos detener el estudio«. Los animales de laboratorio también absorbieron más ingredientes de Roundup a través del tracto digestivo de lo que se esperaba.

Sobre todo, los documentos de Monsanto muestran que los expertos eran conscientes de un hecho que a menudo se olvida en el debate público: además del glifosato, los herbicidas como el Roundup contienen otras sustancias químicas peligrosas que son necesarias para permitir que el ingrediente activo penetre en las duras paredes de las plantas, entre otras cosas. Estos ingredientes son a menudo más dañinos que el ingrediente activo por sí solo.

Diferentes veredictos

Como resultado de años de presión de la industria, muchas agencias reguladoras evalúan la toxicidad del glifosato de forma aislada, sin tener en cuenta las mezclas que se rocían.

La Agencia de Protección del Medio Ambiente de los Estados Unidos (EPA), la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y el BfR llevan a cabo los denominados análisis de riesgos. En los estudios evaluados para este propósito, los investigadores echan glifosato puro en el alimento para ratas. Luego determinan la cantidad de glifosato que no ocasiona ningún daño a los animales. Otros estudios determinan la concentración real de la sustancia en el medio ambiente. La sustancia se considera segura para su uso si los dos valores están muy alejados, como en el caso del glifosato, que es por lo que se consideró no cancerígeno.

La evaluación relacionada con los riesgos que condujo a la decisión de la IARC es diferente. Los investigadores de la agencia investigan si una sustancia es peligrosa en principio, independientemente de la dosis. También evalúan lo que ocurre cuando se pulverizan las mezclas completas, en este caso Roundup. Aunque es difícil controlar con eficacia las condiciones en tales estudios epidemiológicos, son un reflejo más preciso de la realidad – y condujeron al veredicto de la IARC: probablemente carcinogénico.

Los expertos de Monsanto llegaron a una conclusión similar. «El glifosato no provoca daños, pero el producto formulado causa el daño», escribió Heydens, investigador de Monsanto, a Donna Farmer.

Monsanto no hizo nada para advertir al público. En cambio, la Empresa continuó su campaña masiva de presión e hizo todo lo imaginable para desacreditar a los investigadores cuyo trabajo no era de interés para Monsanto.

Una de las víctimas de su campaña fue el toxicólogo francés Gilles-Éric Séralini. Hizo exactamente lo que Monsanto debería haber hecho. Durante dos años, Séralini pulverizó Roundup en el agua potable de ratas de laboratorio y les dio de comer maíz transgénico con glifosato. Lo que encontró fue alarmante: Algunos de los animales desarrollaron daño renal, mientras que las hembras desarrollaron cáncer de mama en tasas notablemente altas.

Cuando la revista Food and Chemical Toxicology publicó el estudio en septiembre de 2012, se desató el infierno en la vida de Séralini. Cientos de investigadores protestaron y Séralini fue acusado de hacer «declaraciones falsas» y «usar animales con fines propagandísticos». La revista retiró la publicación en noviembre de 2013. Puede que haya sido una coincidencia, pero la revista había nombrado a un ex empleado de Monsanto para su junta asesora seis meses antes.

Los documentos internos también confirman cómo Monsanto ejerció presión. David Saltmiras, un experto de Monsanto en ese momento, se jactaba de haber «facilitado con éxito numerosas cartas de terceros al editor«. Describió sus acciones como «en nuestro propio interés» y como «los últimos gestos de credibilidad de Séralini«.

Los métodos de trabajo de Séralini estuvieron sujetos a críticas, lo que facilitó el trabajo del experto de Monsanto. Pero lo mismo ocurrió después de la evaluación de riesgos realizada por la IARC En ese caso, Monsanto incluso preparó un «plan de preparación y compromiso» detallado para cuestionar las conclusiones alcanzadas por los expertos en cáncer de la IARC.

La Empresa contrató un equipo de investigadores y expertos en presión con la esperanza de «orquestar protestas» y desacreditar a la IARC como una organización con un historial de «fallos cuestionables y con un sesgo político «.

Una ola de indignación se desató después de la votación de la IARC y se puso en tela de juicio la financiación de la organización. En junio de este año, se informó falsamente de que un miembro de la IARC había ocultado información.

El plan de batalla de Monsanto también solicitaba «tres nuevos documentos sobre el glifosato«. En 2016 se llevó a cabo una revisión crítica de la evaluación de la IARC. Los documentos internos muestran que Monsanto influyó mucho en su contenido. Al parecer, dos de los autores recibieron dinero directamente de Monsanto. El ex-empleado John Acquavella recibió 20.700 dólares (17.560 euros) por «horas de consulta relacionadas con el panel de expertos en epidemiología del glifosato».

Monsanto niega la acusación de que pretendía influir en la investigación. Pero la empresa no hizo ningún comentario sobre el resto de alegaciones. Varias preguntas siguen sin respuesta. ¿Por qué Monsanto no publica los resultados de su propia investigación? ¿Y por qué la empresa no paga simplemente para que el estudio Séralini se realice por segunda vez de forma independiente, lo que podría disipar todas las dudas?

Un futuro dudoso para Roundup

«Monsanto haría todo lo posible para proteger su producto, Roundup«, dice Daniel Boese, de la organización cívica Avaaz. La empresa engañó a los consumidores e influyó en las opiniones de expertos durante años, explica. Según Boese, Monsanto «destruye los mecanismos de seguridad científica en los que el público confía realmente», y su influencia en los grupos de presión es enorme. Por ejemplo, partes del informe de glifosato de la BfR se han tomado de documentos del Grupo de Trabajo sobre el Glifosato, una asociación industrial liderada por Monsanto. El BfR rechaza la acusación de plagio.

Los políticos europeos deberían examinar más de cerca los documentos de Monsanto antes de autorizar el glifosato durante otros 10 años. Italia, Austria y Francia ya tienen previsto votar en contra de la ampliación. La canciller alemana Angela Merkel aún no se ha decidido.

Los políticos europeos deberían examinar

más de cerca los documentos de Monsanto

antes de autorizar el glifosato durante otros 10 años”

«Haremos todo lo posible para asegurarnos de que se pueda seguir utilizando esta sustancia cuando sea necesario», dijo a los agricultores en el acto del Día del agricultor alemán en junio. Pero Merkel podría encontrar dificultades para cumplir esta promesa en un posible gobierno de coalición con los Verdes, favorables al medio ambiente.

En cualquier caso, los agricultores europeos estarían bien asesorados para considerar la suerte de Jack McCall, cuya viuda Teri es una de las demandantes en los Estados Unidos. El agricultor de California fumigó Roundup en sus huertos durante décadas, donde a menudo lo acompañaba un fiel compañero: su perro Duke. Duke murió de linfoma. McCall murió de linfoma no Hodgkin unos años después.

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La dieta cetogénica

Publicado por ZOELHO, Paul Van Herzele, Doctor en Farmacia.

guerir-du-cancer.fr

Los recién nacidos alimentados exclusivamente con leche materna entran en un estado de cetosis en las 12 horas posteriores al nacimiento, y las cetonas resultantes proveen el 25% de sus necesidades energéticas.

Los cuerpos de nuestros antepasados utilizaban la glucosa para su producción de energía cuando los alimentos disponibles eran principalmente de origen vegetal, o quemaban cetonas durante períodos de hambruna o cuando comían principalmente alimentos de origen animal. Así que estaban principalmente en estado de cetosis, a veces durante meses.

Así que nuestro cuerpo y cerebro crecieron… con cetonas. Pero nuestro estilo de vida actual es completamente diferente. Hoy en día, ¡sólo los esquimales siguen siendo un pueblo cetogénico!

¿Cetosis? ¿Dieta cetogénica?

Algunas explicaciones.

Índice:

Producción energética natural

Las ventajas

El estado de cetosis nutricional

La dieta cetogénica

Las precauciones

El lado práctico

Contenido:

Producción energética natural

Los músculos y órganos pueden extraer su energía de los azúcares, o directamente de los ácidos grasos de las reservas de grasa corporal o de los alimentos ricos en grasa.

De hecho, los azúcares deben degradarse primero en piruvato (glicólisis) en el citoplasma, antes de transformarse en acetil-CoA [acetil coenzima A] por medios enzimáticos en acción aeróbica en la mitocondria (descarboxilación oxidativa), o de una manera que no es muy efectiva en el citoplasma a través de la glicólisis en acción anaeróbica.

Los ácidos grasos son la fuente de energía ideal para todas las células del cuerpo (9 kcal/g grasa vs. 4 kcal/g azúcar) excepto las del cerebro. Por eso, las mitocondrias de las células nerviosas del cerebro no están diseñadas para esta forma ineficaz y dañina de combustión de la grasa, y las enzimas clave necesarias para la degradación de los ácidos grasos (beta oxidación) sólo están presentes en cantidades muy pequeñas. Por otra parte, la combustión de cetonas en las mitocondrias es extremadamente eficiente -incluso más que la de la glucosa- muy rápida y limpia porque produce muy poca ROE y CO2 (-> pulmones).

Sin embargo, a través del ciclo de Krebs, los ácidos grasos se queman débilmente y de una manera bastante sucia: necesitan mucho oxígeno, producen grandes cantidades de radicales libres y especies reactivas ligadas al oxígeno (ROS) dañinas para las células (y sus mitocondrias), y su producción de energía es relativamente lenta. Estos tres factores los hacen incapaces de suministrar la energía que nuestro cerebro muy activo y sensible necesita con suficiente rapidez.

Los ácidos grasos de cadena media (MCFA) de MCT (triglicéridos de cadena media o TCM) de origen dietético pueden ser tratados completamente , por ejemplo en las mitocondrias, mientras que los ácidos grasos de cadena larga requieren un portador, L-carnitina. Estos ácidos grasos pueden ser degradados directamente a acetil-CoA (oxidación beta).

En el caso del exceso de azúcares en los alimentos, la disponibilidad de ácidos grasos de nuestras reservas de grasa para la combustión es mucho más difícil. La ingestión de azúcares inhibe la capacidad del cuerpo para acceder y quemar grasa.

Con la Acetil-CoA, comienza la producción de ATP (nuestra batería química). En las mitocondrias,la acetil-coA se oxida primero, liberando electrones que a través del ciclo de Krebs > la cadena de transporte de electrones (cadena respiratoria)> fosforilación oxidativa > producen moléculas ATP. Este ATP es liberado por las mitocondrias en el citoplasma celular, listo para ser utilizado como fuente de energía en muchas reacciones bioquímicas.

Glucosa, grasa (TAG) + O2 (pulmones) -> AcCoA -> ATP -> CO2 (-> pulmones) + H2O

Además, cuando disminuyen los niveles de glucosa en la sangre (p. ej. en ayunas), se produce un desequilibrio entre la quema de ácidos grasos y azúcares. En respuesta, el ácido oxaloacético (oxaloacetato) del ciclo de Krebs se utilizará preferentemente para producir glucosa adicional vía gluconeogénesis. Esta reacción inevitablemente ralentizará el ciclo de Krebs, y luego también la gluconeogénesis…

Pero cuando la producción de acetil-coA a partir de ácidos grasos dietéticos supera la capacidad de conversión del ciclo de Krebs, se anima a las mitocondrias hepáticas a producir cetonas (acetoacetato (AcAc), acetona y beta-hidroxibutirato (BHB) a partir de acetil-coA que pasan por el torrente sanguíneo: este será el estado de cetosis nutricional (el mismo fenómeno se produce en caso de un ayuno prolongado). Las cetonas pueden ser utilizadas como combustibles en tejidos periféricos, y atraviesan fácilmente la barrera cerebral (excepto la acetona: al no tener significación metabólica, la acetona volátil será eliminada a nivel pulmonar y dará este conocido aliento afrutado en diabéticos (falta de azúcares) y en caso de ayuno prolongado. Ver más adelante la diferencia entre la “cetosis alimentaria” y la “cetoacidosis diabética”.

Las cetonas son el combustible ideal para nuestras células, incluyendo nuestras células cardíacas y cerebrales. De hecho, la combustión de las cetonas en las mitocondrias es un 25% más eficiente que la combustión de los azúcares. Bioquímicamente, la combustión en la mitocondria de 1 molécula de azúcares proporciona 36 moléculas de ATP, mientras que 1 molécula de grasa proporciona ¡48 moléculas de ATP! Además, la combustión de cetonas libera una vez más acetil-CoA, que puede reutilizarse en el ciclo de Krebs para garantizar una mayor producción mitocondrial de NADH [Nicotinamida adenina dinucleótido]. Este último es indispensable como agente reductor en más de 450 reacciones bioquímicas.

Cuanta más energía necesite una célula para estas funciones, mayor será el número de mitocondrias. Los estudios en animales con cetosis mostraron claramente un aumento en el número de mitocondrias y por lo tanto de ATP en las células cerebrales.

La mitocondria tiene su propio genoma (ADNmt) que es más frágil que el ADN contenido en el núcleo celular (DNAn). Además, las mitocondrias regulan el ciclo celular (apoptosis, mitosis) y son responsables de la eliminación de las células que funcionan mal, bacterias, virus… (autofagia). Exotoxinas como pesticidas, metales pesados, radicales libres y partículas de oxígeno activadas (ROS), así como una infección viral similar al herpes (CMV, Epstein-Barr…) pueden causar sobreexcitación e inflamación que puede dañar el ADNmt. La disfunción mitocondrial es la base para el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Parkinson, pero también depresión y pérdida de bienestar.

Principales beneficios

Tener suficiente energía nos hace felices y nos mantiene sanos. La falta de energía, por otra parte, conduce a trastornos como el retraso mental, la demencia, los problemas de memoria… El ayuno intermitente y la dieta cetogénica pueden ayudar a corregir la disfunción mitocondrial gracias al efecto antiinflamatorio de un estado permanente de cetosis. Y puesto que la inflamación crónica es la base de la mayoría de las enfermedades de la civilización…

– A diferencia de los azúcares, los ácidos grasos pueden penetrar en las células sin depender de la insulina. Además, después de la penetración, los azúcares deben convertirse primero en citosol antes de quemarse en las mitocondrias. Los ácidos grasos, por otro lado, pueden ser quemados directamente en las mitocondrias, con un mayor rendimiento por molécula (el ácido BHB es un compuesto más energético que el piruvato).

– Y cuando se pone suficiente grasa a disposición de un organismo, como en una dieta baja en carbohidratos, alta en grasas o una dieta cetogénica, los músculos recuperan energía, incluso cuando se demuestra la resistencia a la insulina. Todos los deportistas de resistencia conocen este fenómeno: es el modo «quema de grasa», que les permite correr un maratón sin tener que consumir constantemente alimentos muy ricos en azúcar. Después de un período de ajuste de 2 a 4 semanas, la resistencia física no parece estar afectada por la cetosis nutricional. Además, la cetosis permite inhibir la degradación de las proteínas: las cetonas, estructuralmente similares a los aminoácidos conectados (BCAA), se quemarán preferentemente (resultando en niveles sanguíneos más altos de estos aminoácidos como la leucina, importante para la creación de masa muscular).

Una dieta cetogénica no desencadena el estado hipoglucémico. La grasa desempeña un papel importante en la supresión de las sensibilidades dietéticas y en la aparición de trastornos glucémicos. La ausencia de factores desencadenantes (histamina, fructosa…) limitará el deseo de azúcar. Sin embargo, con una dieta baja en grasas, es probable que el cuerpo reaccione más fuertemente a los desencadenantes dietéticos después de la pérdida de peso y con más frecuencia experimentan condiciones hipoglucémicas, y por lo tanto antojos de dulces, cuando los carbohidratos se reintroducen en la alimentación (efecto yo-yo).

Las cetonas no causan glicosilación, radicales libres o ROS, y por lo tanto no causan inflamación, pero pueden ser quemadas directamente. A diferencia de la glucosa, las cetonas no excitan el cerebro porque estimulan la producción de GABA (un inhibidor cerebral, un tipo de Valium natural). Esta es la razón por la que las cetonas alivian el dolor, tienen un efecto antiinflamatorio general (muchas enfermedades nacen en un entorno pro-inflamatorio) y ayudan incluso en condiciones neurológicas como la epilepsia (son las sobreexcitaciones la causa). Sin embargo, estas propiedades beneficiosas de la cetona sólo se aplican cuando la glucosa en sangre es baja…

Una dieta cetogénica se apoya en el ayuno intermitente y el entrenamiento de resistencia. Ambos estimulan la producción de cetonas y mantienen el estado de cetosis.

– Las células sanas y cancerosas tienen proteínas GLUT-1 en su membrana externa que actúan como transportadores de glucosa: transportan la glucosa a través de esta membrana. En caso de deficiencia de glucosa, las células sanas tienen la capacidad de aumentar el número de GLUT-1 en su superficie para optimizar la absorción de glucosa. Sin embargo, en tales situaciones, las células cancerosas pierden GLUT-1. Así que incluso con una dieta 100% libre de azúcar, cuando sólo la gluconeogénesis es capaz de producir algo de glucosa, las células cancerosas realmente no pueden aprovechar esta oportunidad.

– Una dieta cetogénica puede tener un impacto terapéutico en el tratamiento de: espasmos infantiles, epilepsia, autismo, tumores cerebrales, Alzheimer, ELA (esclerosis lateral amiotrófica), depresión, accidente cerebrovascular, traumatismo craneal, Parkinson, migraña, trastornos del sueño, esquizofrenia (en ratones), ansiedad, TDA/H, irritabilidad o índrome de ovario poliquístico, síndrome del intestino irritable (IBS), enfermedad de reflujo gastroesofágico, obesidad, enfermedad cardiovascular, acné, diabetes tipo 2, temblores, insuficiencia respiratoria, casi todas las afecciones neurológicas, pero también el cáncer y todas las circunstancias en las que los tejidos necesitan después de haber sufrido una deficiencia de oxígeno.

Se sabe que el ayuno prolongado reduce la inflamación. Los estudios han demostrado que las cetonas (BHBs) son capaces de inhibir la activación del inflamasoma, un complejo proteico responsable de la respuesta inmune involucrado en muchas enfermedades autoinmunes. Las cetonas no inhiben la activación de la caspasa-1, que actúa en respuesta a la aparición de patógenos. De lo contrario, la protección inmunitaria permanece activa.

Las células cancerosas se alimentan principalmente de azúcares no oxigenados (efecto Warburg: glicólisis anaeróbica seguida de fermentación láctica en citosol, en lugar de glicólisis parcial seguida de oxidación del piruvato en las mitocondrias). En oncología, esta propiedad es explotada por la administración de azúcares radiactivos. Esta técnica se utiliza para detectar metástasis de cáncer (PET-scan). La dieta cetogénica es un método terapéutico complementario basado en esta propiedad.

Los pacientes con cáncer necesitan cantidades particularmente grandes de grasa para preservar su masa muscular y mantener la fuerza física suficiente. El cáncer altera el metabolismo de tal manera que los músculos reaccionan peor a la señal de insulina. Al igual que los diabéticos, los pacientes con cáncer se vuelven resistentes a la insulina, lo que hace que sus músculos sean cada vez menos capaces de usar el azúcar como fuente de energía. Cuando sus células carecen de azúcar y no tienen suficientes ácidos grasos para compensar la falta de azúcar, las personas se debilitan y se agotan rápidamente. Desafortunadamente, muchos pacientes con cáncer son conscientes de esta situación.

Cuando el cuerpo no recibe azúcar, son las cetonas las que le dan al cerebro la energía que necesita. Las células cerebrales son particularmente adictas a estas cetonas, lo que las hace particularmente eficaces -quizás por eso la dieta cetogénica es a menudo muy eficaz en epilépticos, cuyas convulsiones disminuyen o incluso desaparecen por completo.

El Estado de cetosis nutricional

La producción de cetonas se asocia a menudo con el ayuno. Sin embargo, con una dieta alta en grasa y en ausencia de azúcares, es posible producir cetonas a partir de grasa.

La cetosis estable puede ser difícil de lograr. Requiere un enfoque individual. Usted debe evaluar y registrar diariamente sus niveles de glucosa en sangre (glucemia) y beta-hidroxibutirato (BHB) y registrarlos.

Pero, ¿cómo empezamos?

1.- Determinar el estado de cetosis:

Se pueden determinar 3 tipos de cetonas: AcAc (especialmente en la orina), ácido BHB (especialmente en la sangre) y acetona (en la respiración).

La medición de AcAc en orina es fácil pero no muy precisa (Ketostix: tiras de reactivo para análisis de orina).

Es preferible medir el ácido BHB en la sangre. El ácido BHB representa el 78% de las cetonas en la sangre. Un estado de cetosis se caracteriza por valores de BHB entre 1 y 3 mmol/l de sangre. Los valores de BHB entre 4 y 7 mmol/l pueden inhibir el crecimiento del tumor, la angiogénesis y la inflamación y favorecer la apoptosis.

Un estado de cetosis, combinado con bajos niveles de azúcar en la sangre y bajos niveles de insulina, es perfectamente natural y saludable. Dispositivos que miden los niveles de azúcar y cetona en una gota de sangre: Precision Xtra (Abbott), Freestyle Optium Neo (Abbott), Nova Max Plus (Nova), GlucoMen LX plus (Menarini)…

Medir el nivel de cetonas en la respiración (acetona) es posible hacerlo en casa con Ketonix°.

Nota:

Se recomienda que la cetosis y/o los niveles de glucosa en sangre no se determinen inmediatamente después de un esfuerzo físico considerable. Durante un esfuerzo físico intenso, el hígado libera glucosa, lo que influye temporalmente en la producción de cetonas. Pero después de unas pocas horas, los niveles de glucosa en la sangre disminuyen y el nivel de cetona se recupera espontáneamente.

2.- Determinar su propio umbral de tolerancia a los carbohidratos (HTCS):

El HTCS difiere de una persona a otra. Algunos atletas pueden mantener la cetosis con 100g de carbohidratos (HC) por día. La mayoría de las personas requieren menos de 50g de HC/día para mantener su estado de cetosis. En caso de síndrome metabólico, el límite de cetosis es aún más bajo: menos de 30g HC/día. Se recomienda comenzar con 20g de HC/día para asegurar su entrada en el estado de cetosis. O empiece con agua, ¡sólo agua! Luego, aumente la dosis diaria de carbohidratos con 5 a 10g durante una semana. Si usted sale del estado de cetosis, sólo tome la dosis de la última semana…

Ayunar por 3 a 5 días (sólo agua) no supondrá ningún problema para una persona que todavía está en buena condición física. Los síntomas de abstinencia pueden ser observados pero no son peligrosos: cabeza ligera, náuseas, dolores de cabeza…

Pero para una persona frágil, será necesaria una introducción gradual a una dieta cetogénica. Sin embargo, en el tratamiento del cáncer, el objetivo principal debe ser la ingesta de carbohidratos < 12g por día, con un límite de ingesta de proteínas de 0,8 – 1,2g/kg de peso corporal (véase más abajo).

Pero tenga cuidado, no basta con comer pocos azúcares. Lo mejor es evitar todos los azúcares al principio. Incluso en este caso, el cuerpo necesita de 2 a 6 semanas antes de que pueda migrar de una combustión de azúcares a una combustión de grasa. Sólo entonces los niveles de cetona en ayunas (BHB) excederán de 0,5.

Al mismo tiempo, los niveles de glucosa en la sangre disminuyen gradualmente a valores por debajo de 100, o incluso hasta 50mg/dl, inversamente proporcionales a la concentración de cetonas, que irá aumentando lentamente con algo de retraso. También se observó una disminución en los niveles de HbA1c.

Se recomienda mantenerse en movimiento. Sin embargo, evite el deporte, porque el ácido láctico producido durante el esfuerzo físico puede convertirse en glucosa (gluconeogénesis)!

3.- Determinar su propio umbral de tolerancia proteica (STP): máx. 30g/comida, máx. 140g por día.

Sustituir los azúcares por grasas (no proteínas) es la esencia de la dieta cetogénica. Si una ingesta de carbohidratos de 20 g/día no permite la entrada en estado de cetosis, es aconsejable reducir la ingesta de proteínas y aumentar la ingesta de grasas. De hecho, puesto que el cuerpo no puede almacenar un exceso de proteínas, las transformará en glucosa vía gluconeogénesis. De este modo se evita la entrada en estado de cetosis del organismo…

En estado de cetosis, el hígado produce una glucosa mínima pero suficiente vía gluconeogénesis. La conversión mínima de la proteína vía gluconeogénesis proporcionará una cantidad suficiente de proteínas para asegurar la función tiroidea.

Comience con 20g de carbohidratos al día + 1g de proteína por kg de peso corporal al día; luego pruebe su estado de cetosis.

4.- Determinar su ingesta de grasas:

Cuando se evitan los azúcares en la dieta, una mayor ingesta de grasa es esencial para calmar la sensación de hambre. La dieta cetogénica es una dieta alta en grasas (80 a 85% de las calorías proporcionadas). Las grasas buenas tendrán que compensar la ingesta baja de carbohidratos y proteínas. Coma grasa hasta que esté lleno. Solamente eso. Con una dieta cetogénica, ¡sin frustraciones ni hambre! Ya no es necesario comer más de 1 o 2 veces al día…

¿Cuáles son las grasas «buenas»?

En ausencia de azúcares, el cuerpo prefiere como combustible los ácidos grasos saturados (MTCs) de cadena corta y media y los ácidos grasos monoinsaturados (MUFAs) como combustible. Los MTC se encuentran en: La mantequilla, ghi (mantequilla clarificada), crema agria, aceite de coco, carne (no magra), productos lácteos integrales fermentados como queso, yogur griego (Yiaourti)… Fuentes de ácidos grasos monoinsaturados: aguacates, aceite de oliva, nueces (de pacán y macadamia).…

– Tan pronto como el organismo se encuentra en un estado estable de cetosis, el ayuno intermitente durante 16 a 24 horas es fácil de llevar a cabo (lo que aumenta la producción de cetonas). Para perder peso, basta con limitar la ingesta de grasas a través de la dieta, para que el cuerpo pueda aprovechar sus propias reservas de grasa. Por otro lado, para ganar masa muscular, ¡moverse lo suficiente es imperativo!

– En el tratamiento del cáncer, se recomienda una dieta cetogénica de «restricción calorífica». Sólo una reducción adicional de calorías (reducción de grasa) podría reducir la glucosa en la sangre lo suficientemente rápido, limitando así el crecimiento del tumor.

– Una dieta cetogénica tiene actividad diurética. Por lo tanto, se aconseja precaución en caso de tratamiento concomitante con antidiuréticos y el riesgo de deficiencias electrolíticas.

– Normalmente el paciente perderá peso con una dieta cetogénica (con o sin restricción calórica). Salvo que la pérdida de peso sea una respuesta metabólica a la restricción calórica. Por otra parte, la pérdida de peso durante la radioterapia o la quimioterapia es causada por sus efectos tóxicos y los efectos del tratamiento sobre el apetito. La ingestión de bebidas energéticas podría favorecer el crecimiento de tumores…

– La administración de cortisona para reducir la inflamación puede elevar los niveles de glucosa en sangre, que alimenta el tumor y por lo tanto promueve su supervivencia.

– Sólo mediante los test diarios, usted puede determinar y mantener su propia respuesta cetogénica. Al principio, 2 veces al día: por la mañana los niveles de cetonas con el estómago vacío y por la noche, 4 horas después de la última comida, la cantidad de glucosa en sangre.

También puede ser interesante probar los niveles de triglicéridos (entre 70 y 100): los niveles altos muestran una dieta demasiado rica en azúcares. Al evitar todos los azúcares, los niveles de triglicéridos disminuirán gradualmente.

Además, los valores de colesterol HDL en la sangre aumentarán y los valores de CRP se normalizarán (ver:»Nutribilan»).

¿Demasiado complicado? Otras personas pueden ayudarle: www.flexibleketogenic.com y recetas cetogénicas de The Charlie Foundation y Ketogenic Diet Resource.

Algunos libros en francés:»Céto-cuisine»,»Le régime cétogène contre le cancer».

[Véase también: http://cancerintegral.com/#sthash.mP8kOgZM.dpbs]

La dieta cetogénica

Suelen ser personas «informadas», que han leído libros, leído artículos de prensa sobre la dieta cetogénica o conocen a alguien que la sigue. Algunas personas simplemente quieren optimizar su salud siguiendo su ejemplo. Y también hay pacientes que han sido diagnosticados con cáncer, pero no sólo.

La dieta cetogénica reduce el número de calorías producidas por la quema de azúcares hasta en un 5 a 10%, por la quema de proteínas hasta en un 10 a 15% y aumenta el número de calorías proporcionadas por la grasa hasta en un 75 a 80%.

La dieta cetogénica es, por lo tanto, una dieta isocalórica muy rica en grasas (por ejemplo, H05 – G75 – P20, que corresponde a una proporción de 3:1 o 4:1 entre las grasas y la pareja Proteína + Carbohidratos), compuesta principalmente de:

– grasas saturadas y no saturadas (aceite de coco, aceite de oliva, mantequilla, huevos, aguacates, aguacates, aguacates, nueces… y evitar los aceites vegetales procesados ricos en ácidos grasos omega6)

– la porción de glicerol de los triglicéridos (principalmente cadena media) se utiliza en la producción de glucosa (gluconeogénesis).

– el glicerol es un azúcar que contiene ácidos grasos

– Gracias a la gluconeogénesis, el cuerpo produce por sí mismo la glucosa, incluso con una dieta 100% libre de azúcar.

– ingerir demasiada grasa puede, por lo tanto, también aumentar los niveles de glucosa en la sangre.

– los ácidos grasos se convertirán en cetonas

– y una ingesta proteica limitada en general (1g/kg de peso corporal = 50 a 70g de proteína por día, para no sobrecargar los riñones),

– particularmente pobre en aminoácidos ramificados (para inhibir la vía metabólica mTOR, ya que el exceso de proteínas puede aumentar el riesgo de cáncer)

– y muy baja en glutamina (las células cancerosas pueden utilizar la glutamina como posible fuente de glucosa vía gluconeogénesis). Los suplementos de cetona (p. ej. aceite de coco) pueden estimular esta vía metabólica. Sería posible «matar de hambre» el cáncer con tal dieta.

Una dieta cetogénica y «baja en calorías», por lo tanto, consiste en suficiente grasa (sólo suficiente), una cantidad limitada de proteínas (baja en aminoácidos y glutamina) y pocos carbohidratos. Este tipo de dieta provoca la producción de cetonas, ¡combustión exclusiva de las células sanas! Este tipo de dieta es por lo tanto particularmente recomendable en el tratamiento del cáncer.

Precaución: Tanto la radioterapia como la quimioterapia causan necrosis tisular e inflamación, lo que puede aumentar los niveles de glutamato en los tejidos. Después de la conversión a glutamina, las células tumorales supervivientes y los macrófagos/monocitos asociados al tumor (TAM) pueden utilizarlo como fuente de energía y para su crecimiento (a través de la fosforilación del sustrato).

Tal dieta reduce los niveles normales de glucosa en la sangre en ayunas de 100 mg/dl a 55-65 mg/dl, mientras que los niveles de cetona corporal (beta-hidroxibutirato, acetoacetato, acetona) aumentan significativamente a medida que la combustión de la grasa domina ahora. El hígado produce cetonas de grasa cada vez que el cuerpo ayuna durante más de un día, o absorbe suficientes calorías de la grasa sin los carbohidratos. Las cetonas incluyen el acetoacetato (ácido acetoacético), la acetona (que se elimina exhalando y produce un olor afrutado cuando una persona repentinamente se encuentra de repente en un estado de fuerte cetosis), y el ácido beta-hidroxibutírico (químicamente hablando, este último no es una cetona, pero fisiológicamente hablando, es asimilado por el cuerpo).

El ayuno se convierte entonces en una respuesta natural al aumento de los niveles de cetonas. Comer (suficientemente) una vez al día día se vuelve algo natural y favorece el ayuno intermitente. Ayunar renunciando completamente a todos los alimentos no es necesario. Cada uno debe determinar cuándo y cuánto comer para sentirse bien.

El hambre es una sensación subjetiva. ¿Tiene hambre o antojo de azúcar? Mejor las grasas y las proteínas.

Precauciones

Una dieta cetogénica puede iniciar la producción de cetonas en pocos días. A veces puede tardar varias semanas. Evite todas las fuentes de carbohidratos. Así también las fibras. Todo el mundo tiene que comprobar cómo reacciona su organismo a ciertos alimentos, si tolera bien la fibra…

En particular, los diabéticos de tipo 2 y los pacientes resistentes a la insulina pueden tener problemas para entrar en el estado de cetosis. La metformina (medicamento) puede ayudarles. A veces son suficientes preparaciones a base de canela.

En las personas que entran fácilmente en cetosis, es posible mantener la cetosis durante la semana y comer el fin de semana a la antigua usanza sin restricción de azúcares y proteínas. Todo el mundo tiene que determinar lo que es bueno para ellos. Sin embargo, si usted tiene problemas para llegar al estado de cetosis, quédese allí. Usted puede vivir sin problemas en estado de cetosis continuo.

Todas los cuerpos cetónicos son ácidos. Normalmente, la sangre es capaz de amortiguar estos ácidos para mantener su pH dentro de los límites normales. Este es el caso de la cetosis nutricional.

Cetosis nutricional: estado de bajo metabolismo glucolítico, caracterizado por bajos niveles de azúcar en la sangre, baja insulina y altos niveles de cetonas en la sangre (< 9 mmol/l). En una situación de hipoglucemia, la citotoxicidad de la metformina aumenta.

cetoacidosis (o acidocetosis): estado de metabolismo glucolítico intensivo caracterizado por niveles muy altos de glucosa en sangre (>250 mg/dL), asociado a valores sanguíneos muy altos de cetonas (15 – 20 mmol/l), que se producen casi exclusivamente en diabéticos de tipo 1 (causas: en el caso de deficiencia de insulina (y/o resistencia a la insulina), la glucosa no puede entrar en las células, obligando al organismo a producir cetonas como combustión alternativa; en caso de valores BHB > 20 mmol puede producirse coma que lleve a la muerte en pocas horas.

La cetoacidosis, que hoy en día es relativamente rara, se manifiesta por sed intensa, orina abundante y frecuente y diversos signos digestivos (dolor abdominal, náuseas, pérdida del apetito). Estos pacientes también tienen un aliento a manzana muy peculiar.

Una cetoacidosis más o menos marcada también puede ser causada por el esfuerzo físico intenso y el abuso de alcohol.

La cetosis nutricional es por lo tanto completamente lo contrario de una condición diabética grave.

SIN EMBARGO: La dieta cetogénica puede causar ciertos problemas, por lo que se aconseja no seguirla sin supervisión médica.

– una dieta cetogénica sólo está indicada para una persona motivada, disciplinada y relativamente sana. El acompañamiento, el compromiso y el apoyo, también de la familia, son esenciales.

– Durante las primeras semanas, puede causar fatiga severa, mareos, náuseas y dolores de cabeza, y el cuerpo necesita acostumbrarse a esta nueva forma de funcionamiento sin reservas de azúcar. Durante la cetosis se han observado síntomas de alergia y dolor, pero estos desaparecen después.

– la dieta cetogénica puede llevar a hiperlipidemia (colesterol, triglicéridos) que se invierte cuando la dieta se detiene, pérdida de peso corporal, problemas intestinales (diarrea debido a la deficiencia de fibra (posiblemente llena de ispaghul (psyllium) o pectina), dolor de cabeza, mareos (pérdida de sodio) y calambres

– están permitidas, sin embargo, las verduras con bajos niveles de azúcares (como col verde, espárragos, berenjena, pepino, brócoli, apio, lechuga, puerros, berros, etc.) y frutas con bajos azúcares (como aguacates), así como todas las grasas, carne, pollo, pescado, huevos, queso, crema, nueces, etc.

– la dieta cetogénica es incompatible con la terapia con corticosteroides (utilizada en el tratamiento de los síntomas relacionados con el cáncer, como edema, parálisis, apetito, etc.). Los corticosteroides impiden que usted tenga bajos niveles de glucosa en la sangre. Además, aceleran el crecimiento del tumor.

– la dieta cetogénica es incompatible con los esfuerzos físicos intensos (a corto plazo), ya que estos esfuerzos pueden inducir a los músculos a liberar lactato y aminoácidos como la glutamina, que pueden ser fuentes de glucosa. Sin embargo, se han obtenido buenos resultados con la dieta cetogénica en los deportes de resistencia.

Nota: La dieta «Warrior» de Ori Hofmekler es una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas basada en el ayuno intermitente y utilizada en entornos deportivos (por ejemplo, el equipo nacional de rugby neozelandés, Les AllBlacks, ganador de la Copa del Mundo de Rugby en 2015).

– La dieta cetogénica se implanta generalmente antes de la extirpación quirúrgica del tumor, si su desarrollo permite esperar («espera vigilante»). La reducción de la inflamación y vascularización del tumor y de los tejidos circundantes, así como la reducción del tumor a través de una dieta cetogénica, permiten una mejor delimitación de la zona a extraer. Además, después de la cirugía, la dieta cetogénica reducirá los efectos tóxicos de la quimioterapia.

– la dieta cetogénica con «restricción calórica», utilizada por ejemplo en el tratamiento del cáncer (hidratos de grasa/carbono + proporción de proteínas = 3:1 o 4:1 con restricción calórica hasta BMR menos 25 – 35% a calcular con la calculadora BMR) no es adecuado para niños pequeños: riesgo de retraso en el crecimiento. Una dieta cetogénica normal (sin restricción calórica) ha sido utilizada con éxito en niños en el tratamiento de la epilepsia.

El ayuno intermitente (ver «Restricción calórica») puede ayudarle a acostumbrarse a una dieta cetogénica.

El lado práctico

Valores sanguíneos recomendados:

– no más de 55-65 mg/dl de glucosa en sangre (menos es mejor)

– de promedio 3 – 5 mmol/l de cetonas (al menos 1 – 3 mmol/l, y en el tratamiento del cáncer: 4 – 7 mmol/l)

Se recomienda un seguimiento semanal: lípidos séricos, glucosa, cetonas, insulina, proteínas.

Cambiar de una dieta tradicional a una dieta cetogénica alta en grasas supone un cambio en los hábitos. En los casos en los que una dieta 100% cetogénica no es factible para el paciente (porque no quiere perderse un vaso de cerveza o fruta ocasional), se recomienda al menos se utilice una dieta Atkins baja en carbohidratos, rica en grasas o una dieta baja en IG (máx. 80 g de carbohidratos por día).

Incluso cuando usted ha tenido una dieta baja en carbohidratos durante mucho tiempo y está convencido de que sabe cómo evaluar el contenido de carbohidratos de los alimentos, a menudo puede cometer un error en sus cálculos. Como resultado, algunas comidas exceden la cantidad de carbohidratos objetivo (dieta cetogénica: máx. 20g de carbohidratos por día).

Es necesario hacer:

– pesar las raciones de comida.

– controlar su concentración de carbohidratos: porque no cumplimos ya con los criterios de la dieta cetogénica (max. 20g de carbohidratos al día) con una porción de requesón en el desayuno y dos comidas ricas en verduras. Incluso cuando se evitan las verduras con el mayor contenido de carbohidratos, las comidas a menudo contienen carbohidratos o, en cualquier caso, no respetan la distribución nutricional correcta (H05 a 10 – G70 a 75 – P20).

– Acompañar todos los alimentos de grasa, mantequilla, aceite…: tenga cuidado de comprar grasas con una buena relación omega-6/omega-3 y buena calidad.

– compensar las posibles pérdidas de sodio y potasio con, por ejemplo, caldo…: para evitar la aparición de dolores de cabeza tras una alteración del equilibrio electrolítico. Los aguacates son también una buena fuente de potasio (los plátanos son demasiado dulces).

– compensar las pérdidas de magnesio (calambres musculares…) con: espinacas, nueces, almendras, pescado, chocolate negro sin azúcar…

– Beber suficiente agua: el agua ayuda a relajar y contraer los músculos

Los suplementos de Vitamina B, D, E, calcio, ácidos grasos omega 3, spueden ser indicados y deben garantizar una ingesta equilibrada de nutrientes… Pero tenga cuidado: algunos suplementos pueden elevar los niveles de glucosa en la sangre.

La prueba de cetona en sangre, originalmente diseñada para identificar la posible cetoacidosis en diabéticos, es más confiable y relevante que la prueba urinaria (prueba de tiras. Da una cifra que corresponde exactamente al nivel real de cetonas en sangre, independientemente de la cantidad de líquido absorbido, etc. Gracias a esta prueba, es posible comprobar si una persona está permanentemente en cetosis, lo que es un incentivo para continuar.

Se recomienda encarecidamente que se recurra a un nutricionista para que controle mejor esta dieta.

La dieta cetogénica no es una fiesta de placer, pero puede mejorar su salud.

Ver también:»The Charlie Foundation for Ketogenic Therapies» con recetas.

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ZOELHO (c) 2006 – 2016, Paul Van Herzele PharmD

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Predisposiciones genéticas humanas: la política oculta de la Ciencia Genómica

Por Jonathan Latham

bioscienceresource.org

Introducción

La mayor parte de la actual investigación médica asume que las predisposiciones genéticas hereditarias subyacen en las actuales epidemias y trastornos (no infecciosos). En una lista no completa se incluyen la diabetes tipo II, las enfermedades cardíacas, el cáncer, el autismo, diversas enfermedades mentales, la miopía y los accidentes cerebrovasculares. Históricamente, este paradigma genético determinista fue impulsado por la Industria Tabacalera. La Industria intentó desviar su responsabilidad en la epidemia de cáncer de pulmón a las “debilidades genéticas” personales, por ejemplo, los supuestos “genes del cáncer de pulmón” y los “genes de la adicción”. Las principales evidencias que apoyaron tales variantes genéticas fueron los experimentos conocidos como estudios de gemelos. Sin embargo, hay buenas razones para pensar que los estudios de gemelos son una metodología insuficiente que sobrestima en gran medida la contribuciones genéticas.

Los recursos que se incluyen en esta página revelan los orígenes no científicos y el consiguiente fracaso científico del paradigma de las enfermedades centradas en los genes. Los recursos están organizados por temas. El primero es El papel político de la investigación genética humana. Se sigue con artículos que muestran cómo Los estudios de gemelos crean unas falsas estimaciones de heredabilidad. Estas estimaciones llevaron a la aparición y subsiguiente Fracaso de la hipótesis de la enfermedad común-variantes comunes (CD-CV). La hipótesis CD-CV suponía que algunas variantes genéticas comunes (es decir, mutaciones) serían las responsables de cada enfermedad. Sus defensores asumieron que el análisis genético de las variantes identificaría a las personas en riesgo de enfermedad y que la identificación de la variante llevaría al desarrollo de nuevos tratamientos. Posteriormente, los investigadores realizaron miles de estudios de asociación entre el genoma completo (GWA) y el gen candidato (CGA) para identificar estas variantes. Sin embargo, se cometieron errores teóricos y experimentales en los estudios GWA y CGA. Los resultados de tales estudios apenas son reproducibles y sus hallazgos no han respaldado la hipótesis CD-CV, ni respaldan un papel destacado de la genética en las enfermedades más comunes.

Desafiando el actual paradigma centrado en los genes, muchos investigadores se han preguntado: ¿En qué pueden beneficiar a la Salud Pública la Genómica y las Pruebas Genéticas? Sugieren, en cambio, ocuparse de la prevención y el tratamiento de enfermedades complejas abordando causas conocidas como la mala alimentación, la falta de ejercicio, la pobreza y la contaminación. Es hora de que se actualice nuestra comprensión de El papel biológico del ADN, para así abordar la complejidad de los organismos y su interacción con el medio ambiente.

Artículos científicos nuevos y los ya considerados clásicos

El papel político de la investigación genética humana:

Pasado y presente

 

Jonathan Latham y Allison Wilson: “La ausencia de datos sobre el ADN: ¿es un espejismo la responsabilidad de los genes en las enfermedades?. Independent Science News. Diciembre de 2010.

Este artículo introductorio revisa la ausencia de estudios de asociación del genoma (GWA) para identificar aquellos genes que predisponen a sus portadores a enfermedades comunes. Argumentan que este hallazgo debe ser considerado como “el avance científico más importante en la comprensión de la salud humana en los últimos veinticinco años”. Se revisan resultados recientes de GWA (estudios de asociación del genoma completo), estudios de gemelos y otros datos, todos los cuales sugieren que los genes no son los mejores predictores de las enfermedades ni los mejores objetivos para la prevención o curación. Los autores sugieren que es hora de reconsiderar la financiación de la investigación científica de las enfermedades comunes, desde enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, el cáncer, la diabetes, hasta trastornos como el autismo, el TDAH y la demencia, y problemas de salud mental como la esquizofrenia y la depresión. El artículo incluye una lista de enlaces a libros y artículos adicionales sobre el tema.

Gundle, Kenneth R., Molly J. Dingel y Barbara A. Koenig. La mayor esperanza de la Industria: el apoyo de la Industria Tabacalera a la investigación sobre la genética de la adicción a la nicotina”. Addiction 105. 6 (2010): 974-983.

El análisis de Legacy Tobacco Documents ilustra cómo “la búsqueda de una base genética para el hábito de fumar responde al plan que durante décadas viene llevando cabo la Industria para desviar la responsabilidad de las empresas de tabaco hacia la constitución genética de los individuos”.

Wallace, Helen M. “La Industria del Tabaco y el genoma humano: ¿manejando el tren de la Ciencia?” Genomics, Society & Policy 5.1 (2009).

La Industria Tabacalera promovió en la década de 1950 la idea de que una una parte de los fumadores está “genéticamente predispuesto” a padecer cáncer de pulmón”. Wallace utiliza documentos de la Industria Tabacalera para investigar su papel en la financiación del “tren de la Ciencia” en el que la genética dominaría la agenda de investigación del cáncer. Wallace concluye “que la Industria Tabacalera ha jugado un importante papel en la configuración de las agendas de investigación, promoviendo la idea de que el análisis individual del genoma sería beneficioso para la salud pública”.

Libro: Campbell, T. Colin y Howard Jacobson. “Una visión integral: Repensando la Ciencia de la Nutrición”. BenBella Books, Inc. 2013.

T. Colin Campbell, a partir de sus 50 años de experiencia en investigación, intenta mostrar cómo el reduccionismo genético y nutricional encaja con poderosos intereses para impedir una mejor comprensión científica. La desinformación resultante perjudica la salud individual y pública. Campbell explica cómo la adopción de un paradigma “integral” revitalizaría la ciencia y revolucionaría el cuidado de la salud.

Libro: Lewontin, Richard C. “La Biología como Ideología: La doctrina del ADN”. House of Anansi. 1991.

Corto y elegante. El genetista Richard Lewontin argumenta que los rasgos (por ejemplo, la altura) son el producto de los genes, el azar y el medio, todos ellos irreductiblemente entrelazados. Discute las falacias lógicas que sustentan la Sociobiología y los peligros del reduccionismo científico para la sociedad. Consulte la reseña del libro en : “La Biología como Ideología: La doctrina del ADN”. Descubra por qué los investigadores, los políticos y tantos otros se sienten atraídos por los argumentos de los deterministas genéticos.

Los estudios de gemelos generan estimaciones erróneas de heredabilidad

Beckwith J. y Morris-Singer CA (2012). Heredabilidad faltante: entorno oculto en los estudios genéticos del comportamiento humano”. Capítulo del libro en: NOMOS LII: Evolución y Moralidad. Ediciones Fleming J, Levison S; Nueva York: NYU Press; páginas 122-136.

La búsqueda de predisposiciones genéticas ha recibido un impulso por las estimaciones de heredabilidad derivados de estudios de gemelos. Los estudios de gemelos estiman el rasgo de “heredabilidad” comparando la concordancia de la enfermedad y los fenotipos de comportamiento entre conjunto de gemelos idénticos y no idénticos. El fracaso sistemático de los estudios GWA para encontrar la variación suficiente que apoye las estimaciones de heredabilidad de los estudios de gemelos se ha denominado «heredabilidad faltante». Beckwith y Morris-Singer muestran que la atribución errónea de influencias ambientales a la genética puede explicar la denominada “heredabilidad faltante”. Los autores cuestionen numerosas suposiciones que subyacen en la genética del comportamiento.

Joseph, Jay. La genética de las actitudes de los conductas políticas: afirmaciones y refutaciones”. Psicología ética y humana y psiquiatría, 12.3 (2010): 200-217.

Explica por qué “la principal suposición teórica del método de los gemelos sostiene que los pares de gemelos monocigóticos y dicigóticos que experimentan entornos iguales (AEMA)” es insostenible. Propone que las estimaciones de los estudios en gemelos de los efectos genéticos pueden explicarse completamente por factores no genéticos.

Richardson, Ken y Sarah H. Norgate. “Análisis crítico de los estudios de coeficiente de inteligencia de los niños adoptados”. Human Development 49.6 (2007): 319-335.

Recientes estudios de IQ en niños adoptados afirman que la varianza genética aditiva subyace en la variación del cociente intelectual. Richard y Norgate identifican los efectos no genéticos (por ejemplo, la edad, la restricción de rango, los efectos del tratamiento familiar) que minan las conclusiones de los estudios de adopción.

Rose, Steven PR. Comentario: Estimaciones de heredabilidad -hace tiempo que sobrepasaron la fecha de caducidad”. International Journal of Epidemiology 35.3 (2006): 525-527.

Los sistemas biológicos son complejos, no lineales y no aditivos. Las estimaciones de heredabilidad son intentos de imponer una dicotomía simplificada y reificada (naturaleza/nutrición) en procesos no dicotómicos”. Recomienda que los investigadores “intenten analizar las causas, no varianzas”. Resume los problemas con las estimaciones de heredabilidad.

Joseph, Jay. “No en sus genes: una visión crítica de la genética del trastorno por déficit de atención con hiperactividad”. Developmental Review 20.4 (2000): 539-567.

Joseph examina tantos los estudios de gemelos como los estudios de adopción en sus consideraciones sobre el TDAH e identifica numerosos factores que invalidan la suposición de un medio ambiente idéntico (AEMA). La validez de un AEMA es fundamental para dar crédito a las estimaciones de heredabilidad de los estudios de gemelos.

Stoltenberg, Scott F. “Ponerse de acuerdo con la Heredabilidad (1997)”. Genetica 99.2-3 (1997): 89-96.

Citando a Stoltenberg: “En un sentido genético, sólo los componentes de los gametos se heredan, los rasgos se desarrollan de nuevo en cada individuo. Sin embargo, cuando los científicos hacen afirmaciones que sugieren que un comportamiento es hereditario, perpetúan el malentendido de que los comportamientos se transmiten de padres a hijos, como un testigo que pasa de un corredor a otro”. Con su cuidadosa discusión de la herencia “técnica” contra “tradicional”, y lo que realmente es heredado, Stoltenberg aclara varios conceptos erróneos y sugiere una nueva palabra, “seleccionabilidad” como una posible solución a la actual confusión tanto de científicos como de la gente sobre las discusiones en torno a la heredabilidad.

El fracaso de la hipótesis de la

enfermedad común-variantes comunes (CD-CV)

Buchanan, Anne V., Kenneth M. Weiss y Stephanie M. Fullerton. “Disección de enfermedades complejas: ¿la búsqueda de la piedra filosofal?”. International Journal of Epidemiology 35.3 (2006): 562-571.

Los autores se preguntan: “¿por qué los métodos tradicionales utilizados en epidemiología y genética no han sido suficientes para determinar las causas de enfermedades complejas, y por qué el riesgo individual es imposible de predecir?”. Discuten las dificultades para determinar las causas genéticas o ambientales específicas de las enfermedades complejas, pero tenga en cuenta que “afortunadamente, muchas de las enfermedades complejas más comunes se pueden prevenir o modificar con cambios en el comportamiento, tales como la dieta y el ejercicio”, lo que permite la prevención o como terapia, aunque no se haya determinada la causa exacta…”tal vez va siendo hora de que los científicos lo tengan en consideración”.

Terwilliger, Joseph D. y Harald HH Göring.”Mapa genético en los siglos XX y XXI: métodos estadísticos, análisis de datos y diseño experimental”. Human Biology 81.5 (2000): 663-728.

En el año 2000, los autores se preguntaron si las suposiciones no probadas y poco realistas obstaculizaban la comprensión por parte de los genetistas de la relación entre los rasgos y las enfermedades complejas. Los autores citan la hipótesis de enfermedad común-variantes comunes (CD-CV), “que asumía que los alelos comunes con elevadas fracciones atribuibles, como APOE4 y la enfermedad de Alzheimer, dominarían la etiología del rasgo”, como un excelente ejemplo de tales suposiciones. Terwilliger y Göring dijeron en su lugar “que es probable que un número mayor de alelos poco comunes participe en la etiología de las enfermedades complejas”.

Terwilliger, Joseph D. y Harald HH Göring.Actualización de Terwilliger y Göring”; Mapa Genético en los siglos XX y XXI (2000): mapa genético cuando las variantes raras son comunes y las variantes comunes son raras” Human biology 81.5/6 (2009): 729-733.

En el año 2000, Terwilliger y Göring argumentaron en contra de la hipótesis de la enfermedad común-variantes comunes (CD-CV) que en ese momento se creía que era el modelo plausible para la genética de las enfermedades complejas (es decir, el cáncer, la diabetes, el Alzheimer, etc)… “Diez años después y millones de dólares de los contribuyentes gastados, nuestra posición, que ante fue considerada extrema, ha reemplazado a la opinión dominante hace una década, ya que la reciente avalancha de datos empíricos de estudios de asociación del genoma arroja resultados que son inconsistentes con la hipótesis CD-CV y los escenarios optimistas sobre una medicina personalizada”. Terwilliger y Göring argumentan (una vez más) que es hora de reconsiderar la investigación sobre la causalidad de las enfermedades comunes.

Jonathan Latham y Allison Wilson. “La ausencia de datos sobre el ADN: ¿se trata de un espejismo la relación entre los genes y las enfermedades?”. Independent Science News. Diciembre de 2010  (Véase el primer recurso bajo el encabezado: El papel político de la investigación genética humana: pasado y presente). Este artículo introductorio también tiene una explicación de la hipótesis CDE-CV y cómo ha sido desmentida por los estudios GWA [ estudios de asociación del genoma completo].

Pearce, Neil. Epidemiología en un mundo en evolución: variación, causalidad y factores ubicuos de riesgo”. International Journal of Epidemiology 40.2 (2011): 503-512.

Muchos factores de riesgo de enfermedad están ahora omnipresentes o casi omnipresentes en ciertas poblaciones: inactividad; altos niveles de consumo de productos animales y alimentos procesados; sustancias químicas causantes de cáncer; y exposición a la radiación, por nombrar algunos. Cuando los factores de riesgo están omnipresentes, las causas de la variación de la enfermedad en las poblaciones pueden atribuirse únicamente a los genes, mientras que a menudo los mejores métodos de prevención o curación serían los cambios en el estilo de vida o la mejora de la salud ambiental. Para ilustrar, «vivimos en un planeta donde casi todo el mundo tiene una dieta alta en fenilalanina….. La PKU (fenilcetonuria) es considerada como una enfermedad clásica de carácter genético, pero la intervención es ambiental. Esto se debe a que la PKU es «causada por el efecto conjunto» del gen y la dieta alta en fenilalanina. De hecho, el 100% de los casos de PKU son causados por el gen (y esencialmente su heredabilidad es del 100%), ya que el 100% de los casos podrían en teoría ser prevenidos eliminando el gen de la población. Sin embargo, el 100% de los casos también pueden prevenirse reduciendo la fenilalanina en la dieta. «Por lo tanto, para desarrollar una comprensión precisa de las causas y métodos eficaces para su prevención o tratamiento, los investigadores deben tener en cuenta factores de riesgo omnipresentes y, por lo tanto, a menudo ocultos”.

Se cometieron errores en los estudios GWA y CGA

[Asociación entre el genoma completo (GWA) y el gen candidato (CGA)]
Ioannidis, John PA, y col. Validez de los estudios de asociación genética”. Nature Genetics 29.3 (2001): 306-309.

Al evaluar por metaanálisis “370 estudios que abordan 36 asociaciones genéticas sobre diversos resultados de la enfermedad”, los autores encontraron que “el primer estudio tendió dar estimaciones más impresionantes de la protección o predisposición a la enfermedad que la posterior investigación”. Discuten el porqué.

Lambert, Christophe G. y Laura J. Black. Aprender de nuestros errores de los estudios de asociación del genoma completo (GWAS): del diseño experimental al método científico”. Biostatistics 13.2 (2012): 195-203.

Lambert y Black discuten sobre los errores básicos de diseño experimental y los “errores por omisión” que siguen plagando los estudios de asociación del genoma completo (GWA). Estos van desde el uso de diferentes fuentes de ADN y la falta de aleatorización de los bloques de casos y controles, hasta la búsqueda de correlaciones en lugar de intentar la falsación de hipótesis. “A menudo, una investigación más profunda sobre lo que parece como un hecho aislado lleva a la apreciación de un problema más amplio”. Señalan el valor de los errores, si aprendemos de ellos. Un valioso recordatorio de lo que hace que la ciencia sea “científica”.

Charney, Evan y William English.Genes candidato y Comportamiento Político”. American Political Science Review 106.01 (2012): 1-34.

Charney y English analizan un artículo del año 2008 que afirmaba haber demostrado que “dos genes predicen la participación de los votantes” (Fowler y Dawes, 2008). Los autores ilustran cómo una enorme cantidad de problemas metodológicos minan la validez de los estudios de Asociación de genes candidatos (CGA). Entre estos problemas se incluyen clasificaciones defectuosas de genotipo y estratificación de la población. Reanalizaron los datos de Fowler y Dawes para mostrar que, de hecho, “dos genes no predicen la participación electoral”.

El coste: ¿La genómica y las pruebas genéticas

pueden beneficiar a la salud pública?

Hall, Wayne D., Rebecca Mathews y Katherine I. Morley. Ser más realistas sobre los efectos en la salud pública de la medicina genómica”. PLoS medicine 7.10 (2010).

Se cuestionan los beneficios para la salud de predecir el riesgo de sufrir una determinada enfermedad a partir de la información de riesgo genético, ahora o en el futuro. También se destacan los costes de las estimaciones de riesgo genético, que incluyen falsos positivos. Otros costes incluyen el despreciar el valor del cambio en el estilo de vida y el uso indebido por parte de la Industria, que evita así sus responsabilidades (por ejemplo, la Industria del Tabaco).

Wallace, Helen M. Análisis genético para determinar la susceptibilidad a la enfermedad”. eLS (2009).

Un artículo muy valioso para comprender el propósito principal detrás del impulso para la realización de las pruebas genéticas. “No existen pruebas de susceptibilidad genética que cumplan los criterios médicos de evaluación, y hay un creciente escepticismo en la literatura científica de que alguna vez lo hagan. Sin embargo, existe un destacado compromiso político y comercial en la detección genética de la susceptibilidad a la enfermedad” , tratando de establecer un vínculo entre los datos del ADN con los registros médicos, de modo que puedan extraerse para predecir y prevenir la enfermedad. Wallace disecciona el impulso científico y las medidas políticas que hay detrás de las pruebas genéticas y los usos propuestos.

Wallace Helen M. Un modelo de interaccione gen-gen y gen-ambiente y sus implicaciones para dirigir las intervenciones ambientales por genotipo”. Theor Biol Med Model . Vol. 3:35 (2006).

El valor práctico de “enfocar las intervenciones ambientales por genotipo depende de las contribuciones ambientales y genéticas a la varianza de las enfermedades comunes, y la magnitud de cualquier interacción entre el gen y el medio ambiente”. Wallace desarrolla un nuevo modelo para examinar estas interacciones y concluye que los beneficios para la salud pública de tales intervenciones dirigidas pueden ser limitados.

Chaufan, Claudia y Jay Joseph. Heredabilidad faltante de las enfermedades comunes: ¿deberían importar a los investigadores de la salud?”. International Journal of Health Services 43.2 (2013): 281-303.

¿Nuestra sociedad está básicamente sana y aquellos que caen enfermos tienen una predisposición genética deficiente? ¿Puede la salud pública beneficiarse de la información genética humana? Los autores argumentan que “centrarse en la genética es una enorme distracción” de la investigación y de las verdaderas políticas de promoción de la salud.

Prevención y tratamiento de las enfermedades complejas

Joseph, Jay. «Una parábola de la genética humana «. Journal of Mind & Behavior 32.3 (2011).

Naturaleza vs. Nutrición o Herencia vs. Medio Ambiente. Ilustra inteligentemente la divergencia de opiniones y estrategias entre quienes creen que las causas y soluciones significativas de los trastornos psiquiátricos y las enfermedades médicas comunes se encontrarán en los genes de un individuo y quienes creen que la evaluación y modificación del medio ambiente (incluyendo la clase social, la educación, la dieta, la exposición ambiental y el estilo de vida) son más prometedoras. Sería un excelente artículo de discusión para los estudiantes.

Chaufan, Claudia. ¿En qué medida puede contribuir un amplio estudio de población sobre genes, entornos, sus interacciones y las enfermedades comunes en la salud de los estadounidenses?”. Social Science & Medicine 65.8 (2007): 1730-1741.

Usando la diabetes tipo II como ejemplo, Chaufan responde a su pregunta y describe cómo debiera ser una política de salud pública significativa.

Booth, Frank W., et al. “La guerra contra las enfermedades crónicas modernas: Prevención primaria a través de la Biología del ejercicio”. Journal of Applied Physiology 88.2 (2000): 774-787.

Sugiere por qué la actual “guerra contra las enfermedades crónicas” de la medicina moderna, que se centra en la causalidad genética y el desarrollo de “tratamientos de enfermedades secundarias y terciarias”, no logra frenar la epidemia de enfermedades crónicas. Propone estrategias de prevención de enfermedades, con un enfoque en la dieta y el ejercicio, como armas más fructíferas. Ilustra cómo la tecnología disminuye la actividad humana y con la inactividad aumenta el riesgo de una mala salud.

Epstein, Samuel S., y col . La crisis en los Estados Unidos y la política internacional contra el cáncer”. International Journal of Health Services 32.4 (2002): 669-707.

El establishment estadounidense en la lucha contra el cáncer lleva luchando contra él durante 40 años y perdiendo “la guerra contra el cáncer”. El National Cancer Institute (NCI) y la American Cancer Society (ACS) en conjunto han gastado miles de millones de dólares de los contribuyentes y donantes en diferentes enfoques fallidos, mientras que la epidemia de cáncer aumenta de manera inexorable. Epstein sostiene que la mayoría de los cánceres se pueden prevenir eliminando los carcinógenos en el lugar de trabajo y el medio ambiente y en los productos de consumo. Sin embargo, los conflictos de interés dentro del establishment del cáncer y el mundo académico aseguran que la gente, los legisladores y las agencias de regulación seguirán sin estar informados sobre la prevención del cáncer. Las consecuencias de estos fracasos llevan a un sufrimiento innecesario y a la muerte prematura de muchas personas víctimas de cáncer, sometiendo a las personas a tratamientos innecesarios debido a falsos positivos durante las pruebas de detección del cáncer.

Epstein, Samuel S.Perdiendo la guerra contra el cáncer: quién tiene la culpa y qué hacer al respecto”. International Journal of Health Services 20.1 (1990): 53-71.

Epstein detalla las principales fuentes de exposición a los carcinógenos. Estos datos son vitales para llevar a cabo una política eficaz de prevención del cáncer. A continuación, describe los diversos obstáculos a la regulación del carcinógeno y otras estrategias de prevención necesarias. Ilustra cómo el NCI y la AEC están «interponiéndose en el camino de la prevención» y esboza la estrategia utilizada por la industria para bloquear una regulación apropiada. También critica el «estilo de vida académico», como Sir Richard Doll y Bruce Ames, de quienes dice que distraen la atención de importantes fuentes de exposición involuntaria a agentes cancerígenos como en el lugar de trabajo y los productos de consumo. El cáncer debe ser considerado como una enfermedad esencialmente prevenible «y Epstein detalla cómo prevenirla.

El papel biológico del ADN

Charney, Evan . Genética del Comportamiento y Postgenómica”. Behavioral and Brain Sciences 35.5 (2012): 331.

¿Será posible predecir el fenotipo a partir del genotipo? Los avances recientes en la ciencia de la genética (desde la actividad retrotransposonible hasta la epigenética) sugieren que el fenotipo de un organismo depende de muchos eventos aleatorios y estocásticos que no han sido incorporados en las teorías del desarrollo perinatal, la función cerebral y el comportamiento. Tampoco se han incorporado en los análisis de la validez de los estudios de asociación de gemelos o genes (GWA).

Libro: Krimsky, Sheldon y Jeremy Gruber. Explicaciones genéticas: Sentido y disparates (2013)”. Harvard University Press, 2013.

En palabras del coeditor Sheldon Krimsky, «Los capítulos de este volumen ofrecen un contrapunto a las afirmaciones exageradas, erróneas o excesivamente simplificadas sobre el papel que desempeña el ADN en las células, los organismos, la evolución, el comportamiento humano y la cultura». Una excelente revisión de este libro y una visión actualizada del papel del ADN que se basa en los hallazgos científicos más recientes. Lea: Ensayo sobre Explicaciones Genéticas” de Evan Charney.

Annila, Arto y Keith Baverstock. “Genes sin protagonismo: una reevaluación de los fundamentos de la Biología”. Journal of The Royal Society Interface 11.94 (2014): 20131017.

La secuenciación del genoma humano plantea dos interrogantes intrigantes: ¿por qué la predicción de la heredabilidad de enfermedades comunes por la presencia de alelos anormales ha demostrado ser tan poco gratificante en la mayoría de los casos y cómo pueden unos 25.000 genes generar una complejidad tan rica y evidente en el fenotipo humano? Annila y Baverstock proponen que «la Biología puede entenderse mejor en términos de la física de los sistemas disipativos complejos (consumidores de energía) y la segunda ley de la termodinámica, donde la capacidad de extraer energía (nutrientes) del medio ambiente proporciona la base para la selección natural«. Al dejar atrás al ADN, consideran el papel de las proteínas, las vías metabólicas, el medio ambiente y la termodinámica en la creación del fenotipo.

Otros sitios web con recursos científicos

Consejo para la Genética Responsable

El Consejo para la Genética Responsable representa el interés público y fomenta el debate público sobre las implicaciones sociales, éticas y ambientales de las tecnologías genéticas «Los temas incluyen: patentes, clonación, pruebas genéticas, determinismo genético, privacidad, guerra biológica y más ”.

GeneWatch UK

GeneWatch UK es una organización sin fines de lucro que tiene como objetivo asegurar que las tecnologías genéticas se desarrollen y utilicen en interés público – para que promuevan la salud humana, protejan el medio ambiente y respeten los derechos humanos y los intereses de los animales. Genewatch cubre la genética humana, los organismos modificados genéticamente (OMG) y las armas biológicas. También supervisan los programas de investigación (incluidas las bases de datos de ADN y los biobancos) y las patentes. GeneWatch UK desempeña un papel esencial para mantener informados a los científicos y al público en general sobre cuestiones genéticas clave.
HealthNewsReview.org

¿Con qué fidelidad reflejan las informaciones sobre temas de salud los hallazgos científicos reales y sus implicaciones? Ofrece un análisis crítico independiente de las noticias sobre salud.
El cuento de la Sirena

Subtitulado Una Conversación sobre la naturaleza de la causalidad genética en la evolución, el desarrollo y la ecología, el blog de cuentos de sirenas ofrece discusiones divertidas y eruditas sobre temas que van desde la causalidad de la enfermedad hasta las probabilidades. Entre los colaboradores se incluyen: Ken Weiss, Anne Buchanan y Holly Dunsworth.

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Cómo Monsanto preparó una “tormenta de protestas e indignación” con antelación a la clasificación del glifosato como probablemente carcinógeno por parte de la IARC

Por Carey Gillam, 19 de septiembre de 2017

The Huffington Post

Hace tres años que los ejecutivos de Monsanto Co. se dieron cuenta de que tenían un grave problema entre sus manos.

Era septiembre de 2014, el producto químico más vendido por la Empresa, el herbicida a base de glifosato, Roundup, había sido seleccionado para ser sometido a un proceso de evaluación de riesgos por parte de la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (IARC). Monsanto llevaba décadas defendiendo la seguridad del glifosato y desacreditando a aquellos investigadores que por el contrario decían que esta sustancia química puede causar cáncer y otras enfermedades. Y a pesar de que todavía faltaban unos meses para que se realizase la revisión por parte de la IARC, los científicos de Monsanto sabían perfectamente cual iba a ser el resultado, y sabían que no sería nada bueno.

Documentos internos de la Empresa muestran no sólo el temor de Monsanto ante la inminente revisión, sino que los responsables de la Empresa esperaban que los científicos de la IARC descubrieran algunas conexiones entre el cáncer y el glifosato. Los científicos de la Empresa vieron que sus esfuerzos en defensa del glifosato eran vulnerables, en medio de múltiples investigaciones desfavorables realizadas en personas y animales expuestos al herbicida. Además de los estudios epidemiológicos, “también hay vulnerabilidades potenciales en otras áreas que la IARC puede considerar, a saber, la exposición, la toxicidad para los genes, y el modo de acción…”, escribió un científico de Monsanto en octubre de 2014. En ese mismo correo electrónico se discutía la necesidad de buscar aliados y organizar un contraataque, eso meses antes de la reunión de la IARC en marzo de 2015.

Y Monsanto predijo, a nivel interno, antes de que la IARC llegara a la conclusión de que la revisión de los estudios científicos resultase en la decisión de que el glifosato “probablemente” fuese carcinógeno. Los responsables de Monsanto establecieron un plan interno ante la más que probable decisión de la IARC, advirtiendo a sus colegas de “debían asumirla y prepararse para el resultado…”. Este documento muestra que Monsanto pensó que lo más probable es que la IARC clasificara al glifosato como “posible carcinógeno para los seres humanos”. La clasificación de probable carcinógeno les pareció “posible pero menos probable”, según un Informe de Monsanto. La IARC clasificó finalmente al glifosato como “probablemente carcinógeno para los seres humanos”.

A medida que avanzaba la reunión de la IARC, documentos internos muestran que Monsanto no esperó a la decisión final de la IARC para actuar. Fichó a un equipo de relaciones públicas, expertos en grupos de presión (lobbies), científicos y otros para la preparación de un plan destinado a crear lo que fue denominado como una tormenta de “protestas” y muestras de “indignación” ante la clasificación por parte de la IARC. La IARC tenía detrás de sí una historia de “sentencias cuestionables y políticamente comprometidas”, dice el Informe del Monsanto.

El plan consistía en provocar la suficiente controversia como para desacreditar la evaluación de la IARC, porque los responsables de Monsanto sabían que las Agencias de Regulación estarían influenciadas por la IARC y podían ponerse en riesgo las ventas del producto químico más vendido y utilizado en todo el mundo.

Es posible que la decisión de la IARC tenga influencia en futuras decisiones de las Agencias de Regulación”, decía Monsanto en su correspondencia interna.

Era un momento crítico porque en 2015 tanto la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) como la Comisión Europea estaban revaluando las autorizaciones para la venta del herbicida de Monsanto. A la espera de la decisión de la IARC, tanto la Unión Europea como la EPA retrasaron sus decisiones finales sobre el glifosato en medio de un debate sobre su seguridad química.

Lo que esto indica es que era obvio para Monsanto que había pruebas de carcinogenicidad. Me parece que a Monsanto no le gusta que la gente se entere de los riesgos de contraer cáncer”, dijo Peter Infante, un epidemiólogo que trabajó durante 24 años para el Gobierno estadounidense estudiando los riesgos de cáncer en los trabajadores expuestos a sustancias tóxicas.

Después de la decisión del IARC, estalló una tormenta de protestas por parte de varios individuos y organizaciones junto con los aullidos de indignación de Monsanto. Algunos cuestionaron las fuentes de financiación de la IARC y Monsanto reiteró falsas informaciones de que el presidente del grupo de trabajo de la IARC había ocultado información crítica al equipo.

El rastro de documentos, que incluye correos electrónicos internos, informes y otras comunicaciones obtenidas de Monsanto por los abogados de los demandantes a través de litigios pendientes en los Estados Unidos, deja claro que el debate sobre la clasificación de la IARC y su impugnación no surgió espontáneamente, sino que fue fabricado por Monsanto antes de la decisión de la IARC y continuado después. El objetivo era – y es – convencer a los reguladores de que descarten los hallazgos del equipo de expertos científicos independientes que formaron el equipo de la IARC que evaluó el glifosato.

Los registros internos obtenidos a través de litigios, junto con los documentos obtenidos a través de la Ley de Libertad de Información (FOIA) y las solicitudes de registros estatales también muestran que las acciones emprendidas para desacreditar a la IARC formaron parte de un patrón de décadas de tácticas fraudulentas de Monsanto para persuadir a los reguladores, legisladores y miembros de la prensa y el público de que el glifosato y el Roundup son seguros. La compañía ha utilizado estas tácticas varias veces a lo largo de los años para desacreditar a varios científicos cuya investigación ha encontrado efectos nocivos asociados con el glifosato.

Protesta organizada

El plan de ataque a la IARC, que fue presentado en un Informe de febrero de 2015, no sólo incluía profesionales de relaciones públicas, científicos y expertos en marketing, sino también a una amplia variedad de actores de la Industria, a los cuales se les asignaron unas determinadas tareas. Las “estrategias y tácticas” incluían:

“Protesta organizada” ante la decisión de la IARC. La Industria llevará a cabo un amplia divulgación en los medios de comunicación social sobre procesos y resultados.

Los documentos muestran que uno de esos “expertos”, el científico Henry Miller, recibió un borrador del artículo para su publicación en Forbes bajo su nombre y sin mencionar la implicación de Monsanto. Forbes se enteró del engaño el mes pasado y rompió sus relaciones con Miller.

Informar/Inocular/Comprometerse con socios de la industria – En particular, los socios de la industria incluidos en la lista eran tres organizaciones que supuestamente son independientes de Monsanto, pero que durante mucho tiempo han sido vistas por los críticos como grupos de vanguardia para la empresa – Monsanto nombró a Academics Review y el Proyecto de Alfabetización Genética, ambos con sede en los Estados Unidos, y Sense About Science, que ha llevado a cabo operaciones en el Reino Unido y los Estados Unidos, como grupos para colaborar en su misión. De hecho, Sense About Science fue el grupo identificado por Monsanto para liderar la respuesta de la industria y «proporcionar una plataforma para los observadores de la IARC» Los grupos hicieron lo que Monsanto había planeado, publicando duros ataques sobre la IARC en sus sitios web.

Compromiso con las agencias reguladoras – Monsanto planificó que las asociaciones de productores/agricultores «escriban a los reguladores con un llamamiento para que se mantengan atentos a la ciencia, no a la decisión políticamente sustentada de la IARC«.

“Presionar en los principales diarios el mismo día de la decisión de la IARC” con la ayuda de la empresa de marketing del Grupo Potomac.

El plan también incluía el apoyo al «desarrollo de tres nuevos documentos sobre el glifosato centrados en epidemiología y toxicología«. Como se había planeado, poco después de la decisión de la IARC, Monsanto dispuso que varios científicos -muchos de ellos ex empleados o consultores asalariados- para que redactaran y publicaran documentos de investigación en apoyo de la seguridad del glifosato. Monsanto, a través de documentos obtenidos, se descubrió que hablaba de escritores fantasma en los periódicos. En un correo electrónico, el científico de la empresa William Heydens dijo a sus colegas que la compañía podía «escribir artículos fantasma que llevarían los nombres de científicos de fuerasimplemente editarían y firmarían con sus nombres por así decirlo «, escribió. Citó como ejemplo un estudio de 2000 que ha sido considerado influyente por las Agencias de Regulación. Los documentos muestran la participación de Monsanto en la labor de redacción y edición en la revisión supuestamente «independiente».

Monsanto ha negado categóricamente la escritura fantasma, pero un informe de agosto de 2015 de los archivos del científico de Monsanto David Saltmiras en realidad usa ese término, afirmando que él «escribió el artículo de revisión, firmado por científicos fantasma, Greim et al (2015)» refiriéndose a un artículo que mostró la autoría del científico alemán Helmut Greim junto con Saltmiras. (Monsanto ha reconocido que Greim trabajó como consultor de la empresa y que parte de su trabajo consistía en publicar datos revisados por pares sobre el glifosato).

Otro correo electrónico interno ilustra la escritura por parte de un científico de Monsanto de un artículo de investigación titulado «Developmental and Reproductive Outcomes… after Glyphosate Exposure» (Resultados reproductivos y del desarrollo… después de la exposición al glifosato) La científica, Donna Farmer, hizo un trabajo exhaustivo, incluyendo lo que ella llamó «cortar y pegar» cierta información. Pero su nombre no se incluyó como autora antes de que el artículo fuera enviado a una revista. La versión publicada, concluyó que no había «ninguna evidencia sólida que vincule la exposición al glifosato con efectos adversos en el desarrollo o la reproducción«.

El registro de documentos también muestra que Monsanto temía que una agencia de salud estadounidense que planeaba revisar el glifosato en 2015 pudiera estar de acuerdo con la IARC y colaboró con la EPA para bloquear a esa agencia – la Agencia de Sustancias Tóxicas y Registro de Enfermedades (ATSDR) – para que no hiciese su revisión. “Estamos tratando de hacer todo lo posible para evitar que ocurra otro incidente como el de la IARC», escribió un responsable de la Empresa.

El registro también muestra que, mucho antes de lo de la IARC, Monsanto ya había reclutado a redes de científicos en los Estados Unidos y Europa para que defendiesen los productos de Monsanto, incluyendo su herbicida, sin declarar sus colaboraciones con Monsanto. Y que estos soldados silenciosos ayudaron a Monsanto a desacreditar a los científicos que revelaron investigaciones que mostraban daños asociados con el glifosato y Roundup, incluyendo en la propuesta de Monsanto intentar la retractación de un estudio del científico francés Gilles-Éric Séralini publicado en una revista científica en septiembre de 2012. La compañía incluso descartó las preocupaciones de uno de sus propios consultores pagados que encontró evidencias de la genotoxicidad del glifosato y se negó a hacer las pruebas adicionales que recomendó.

Si lo que Monsanto dice es cierto, que el glifosato es tan seguro, y que no hay evidencias de que cause cáncer u otros problemas de salud, entonces ¿por qué todo el humo y los espejos? ¿Por qué necesitaría la compañía escribir documentos de investigación para presentarlos a los reguladores? ¿Por qué necesitaría Monsanto establecer redes de científicos para promover la seguridad del glifosato y destruir a los científicos cuya investigación plantea preocupaciones? ¿Por qué Monsanto intentaría bloquear una revisión del glifosato por parte de la ATSDR estadounidense?

Dos comisiones del Parlamento Europeo han programado una audiencia para el 11 de octubre en Bruselas para profundizar en estas y otras cuestiones, ya que la Comisión Europea se enfrenta a la inminente decisión sobre la reautorización del glifosato antes de finales de 2017.

Los legisladores deben tomar nota de las evidencias de que su propia agencia de seguridad alimentaria (EFSA) parece haber dejado de lado las evaluaciones independientes de la investigación sobre el glifosato. Los registros muestran que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) descartó un estudio que relacionaba el herbicida de Monsanto con el cáncer, por recomendación de un responsable de la EPA que Monsanto consideró «útil» y que ahora forma parte de una investigación sobre una posible colusión entre la EPA y Monsanto.

También deberían prestar atención a la noticia de que la EFSA basó su recomendación sobre el glifosato en un informe que copió y pegó de un estudio de Monsanto.

El presidente de Monsanto, Hugh Grant, fue invitado a dirigirse a la reunión del Parlamento en octubre, pero se negó a comparecer o a enviar a cualquier otra persona de Monsanto. El Dr. Roland Solecki, jefe de seguridad química del Instituto Federal Alemán para la Evaluación de Riesgos (BfR), también ha declinado la invitación, según los organizadores. Tengo previsto participar, al igual que un representante de la IARC y varios otros.

A lo largo de este debate, vale la pena recordar que las preocupaciones acerca de la seguridad del glifosato tienen raíces profundas que datan desde al menos 1985 cuando los toxicólogos de la EPA examinaron datos que mostraban tumores raros en ratones con dosis de glifosato y determinaron que el glifosato era «posiblemente cancerígeno para los humanos».

Las protestas de Monsanto finalmente invirtieron esa clasificación, pero a la luz de todas las tácticas fraudulentas reveladas recientemente en los documentos, las palabras de un científico de la EPA hace más de 30 años merecen ser consideradas hoy en día:»El glifosato es sospechoso… el argumento de Monsanto es inaceptable«.

El científico de la EPA en ese informe de 1985 también escribió:

«Nuestro punto de vista es el de proteger la salud pública cuando vemos datos sospechosos. No es nuestro trabajo proteger a los solicitantes de registro…«

Los legisladores europeos debieran recordar estas palabras.

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Nuevo medicamento para el tratamiento del cáncer, pero el tratamiento cuesta cerca de 500.000 dólares

La nueva terapia revolucionaria podría “transformar la medicina” y curar a los niños que sufren leucemia… pero a un precio increíble

Por Jessica Corbett, 31 de agosto de 2017

Common Dreams

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) acaba de aprobar un nuevo tratamiento contra la leucemia infantil, pero a un precio de 475.000 dólares por tratamiento, lo que ha reanudado el debate sobre el coste de la atención de la salud.

El pasado miércoles la FDA aprobó una nueva terapia contra el cáncer, desarrollada por la Empresa farmacéutica Novartis, que los expertos creen va a revolucionar la manera en que los médicos tratan el cáncer, pero al precio de medio millón de dólares, lo que ha provocado un debate sobre el coste de los tratamientos.

En un ensayo clínico de esta terapia celular CAR-T, [Su nombre proviene de las siglas en inglés de Chimeric Antigen Receptor T cells, que significa linfocitos T con receptores antigénicos quiméricos (CAR)], que llegará al mercado con el nombre de Kymriah, en el 83% de los niños con leucemia linfoblástica aguda se observó una remisión completa del cáncer en tan sólo tres meses y una sola dosis.

La terapia consiste en la recolección de glóbulos blancos de los pacientes y se transfieren de nuevo al paciente mediante una infusión. El producto de Novartis es la primera terapia de CAR-T que se presenta para su aprobación ante la FDA, siendo el primero de un paquete de tratamientos que prometen cambiar el modo de afrontar ciertos cánceres agresivos de la sangre”.

Estamos entrando en una nueva frontera de innovaciones médicas, con la capacidad de reprogramar las células de un paciente para que ataque un cáncer mortal”, dijo el comisionado de la FDA Scott Gottlieb. “Las nuevas tecnologías, como las terapias genéticas y celulares, ofrecen el potencial de transformar la medicina”.

¿Pero a qué coste?

El precio de un tratamiento con Kymriah es de 475.000 dólares, sin incluir los honorarios de los médicos o las facturas adicional por el tiempo pasado en el hospital, lo que significa que el coste podría ser aún mucho mayor. Un analista de Wall Street pronosticó que un tratamiento podría alcanzar los 750.000 dólares, y las Agencias de Regulación del Reino Unido dijeron que lo justo sería un precio de 700.000 dólares, informa STAT. Pero con semejante precio, se ha abierto un debate sobre los elevados precios de la asistencia sanitaria, necesaria para salvar vidas.

A pesar del éxito de Kymriah en los ensayos clínicos, Walid Gellad, médico y profesor de la Universidad de Pittsburg, sugirió a Axios que los tratamientos con una eficacia indeterminada, incluso si tienen el potencial de salvar vidas, no deberían costar más que otros tratamientos ya probados, como los trasplantes de riñón o de médula ósea, añadiendo:

Se trata de una terapia increíble, pero tiene que haber un límite en lo que las Empresas cobran a los pacientes desesperados, o a los contribuyentes; son sumas enormes”.

Aunque la decisión de Novartis de fijar un precio de 475.000 dólares por tratamiento puede ser vista por algunos como moderada, creemos que es excesiva”, dijo David Mitchell, fundador y presidente del grupo de abogados Patients For Affordable Drugs. “El sistema de fijación de precios de los medicamentos en los Estados Unidos está completamente descompuesto. Hasta que la política de este país no cambie, el círculo vicioso de los pacientes que luchan contra unos precios excesivos continuará”.

El grupo de Mitchel ha calculado que aproximadamente 200 millones de dólares de fondos federales se han destinado a la investigación relacionado con este tratamiento, y Mitchell dijo que “Novartis no ha reconocido la importancia de las inversiones públicas”, pero el Director Ejecutivo de Novartis, Joseph Jiménez, ante Matthew Herper de la revista Forbes dijo que las inversiones realizadas por su Empresa “eclipsan las cantidades que el Gobierno haya invertido a través de las subvenciones de los Institutos Nacionales de Salud (NIH)”.

Un ejecutivo de la Empresa farmacéutica también le dijo a Herper que espera que esta discusión sobre el coste del medicamento Kymriah pueda llevar a un cambio en la forma en que se cobra a los pacientes por medicamentos que salvan vidas. Forbes dice:

Jiménez considera que el medicamento Kymriah es una oportunidad de poner en práctica nuevas ideas sobre los precios de los medicamentos, algo que ha defendido durante años como una solución a la mala reputación de la Industria Farmacéutica y el aumento insostenible de precios, precios “basados en la indicación” o “basados en el valor”. Los medicamentos, según él, deberían tener un precio según el valor que aportan al sistema de salud, y las aseguradoras y los Gobiernos debieran pagar sobre la base de si los medicamentos funcionan. Esta es la razón por la que Novartis se ha puesto en contacto con los Centros de Medicaid y los Servicios de Medicare y las aseguradoras para que solamente los pacientes que hayan respondido positivamente al tratamiento con Kymriah sean los que paguenn por dicho tratamiento, a pesar del alto coste de administración del medicamento”.

Los periodistas que se ocupan de las noticias relacionadas con la Industria Farmacéutica señalaron que unos precios basados en la respuesta ante un tratamiento en un buen comienzo en el debate sobre el precio de los tratamientos médicos, incluso si el Gobierno negocia un acuerdo para aquellos que dependen de los sistemas Medicare y Medicaid, para los pacientes con cáncer con seguro privado o sin seguro, éste y otros tratamientos que salvan vidas podrían quedar fuera de su alcance.

Los altos costos ya están afectando a los pacientes con cáncer en todo el país. Un análisis reciente de Kaiser Health News encontró que debido al continuo aumento de los costes de los tratamientos para el cáncer, «cientos de miles de pacientes con cáncer están retrasando la atención médica, reduciendo sus dosis a la mitad u omitiendo completamente el tratamiento farmacológico».

Y aunque hay más de 600 terapias genéticas y celulares en los ensayos clínicos actuales, según Bloomberg Technology, se espera que los tratamientos futuros que se asemejan a Kymriah, para diferentes tipos de cáncer y otras enfermedades, lleguen a costos similares o incluso más altos.

Peter Bach, director del Centro de Políticas y Resultados de Salud del Memorial Sloan Kettering, que estudia los precios de los medicamentos, dijo a Bloomberg que ve un aumento sin fin en los precios que fija la Industria.

«Nos hemos sentido tan cómodos con estos números que resultan increíbles para estos agentes«, dijo Bach. «Y este es un sector altamente rentable… Sólo continúan moviendo la línea de meta «por ver cuánto pueden llegar a cobrar las empresas«.

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