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Medios de Comunicación al borde de un ataque de nervios

Por Media Lens, 7 de marzo de 2018

Dissident Voice

He intentado dedicarme al comercio, pero me di cuenta de que necesitaría por lo menos diez años para ponerme en marcha, y entonces probablemente ya estaría camino del infierno” [1].

Noam Chomsky nos envió una vez un correo electrónico:

Estoy impresionado con el trabajo que están haciendo, aunque sea como intentar mover un camión de 10 toneladas con un palillo de dientes. No van a permitir el quedar al descubierto”. [2]

Estas fueron unas palabras amables de Chomsky, pero de hecho, ellos, los periodistas de los medios de comunicación corporativos, a menudo hacen un excelente trabajo poniéndose al descubierto.

Por ejemplo, uno de nosotros leyó este mensaje en Twiter:

¿Menos de 27? ¿Quieres pasar un año escribiendo sobre política para The Observer, @NewStatesman y @thetimes? El Premio Anthony Howard 2018 ya está convocado: http://anthonyhowardaward.org.uk. Nos permitió a @LOS_Fisher, @ashcowburn, @patrickkmaguire, @Dulce_Lee y a mí abrir el camino en Westminster. ¡Inscríbase!

Respondimos:

Olvídelo. No escriba artículos convencionales, ni por dinero, ni por prestigio. Simplemente lo mejor es encontrar placer en lo que se hace, escribir para inspirar e iluminar a otras personas. Escribir sobre lo que nos parece interesante, importante y verdadero, y darlo gratis”.

Rápidamente el tweet recibió 15 retweets y 40 “me gusta”. Al principio, nadie expresó sentimientos intensos al respecto. Pero luego, varios periodistas y escritores de medios corporativos decidieron encandilar el ambiente sobre lo que habíamos enviado, alimentando una especie de histeria. Emma Kennedy, actriz, autora de diez libros, tuiteó con gracia:

Esto es una completa tontería. Si quieres ser escritor deber saber esto: tienes un valor y mereces que te paguen por ello. Vete a tomar por culo Media Lens”.

Stephen Buranyi, que escribe artículos largos para The Guardian, hizo un gesto:

** cosa tan insensata hizo que me deslizase por el piso como una lavadora desequilibrada**”

Patrick Sawe, periodista destacada de The Telegraph:

Cuénteselo a cualquiera que intenta representar una obra de teatro, pintar un cuadro, montar una película, publicar un libro. Qué disparate es pretender, en aras de la “pureza”, pretender que no hay tal cosa como la economía de mercado”.

Kate Hind, editora de la revista Sunday Showbiz , dijo:

Creo que estos se mueven en la cuerda floja”.

Pressgirl escribió:

He trabajado como periodista durante más de 30 años y sólo aquellos que tienen unos padrinos adinerados pueden permitirse el lujo de hacer lo que les apetezca. La mayoría tenemos que hacer un arduo trabajo en los tribunales, estadios, desastres y hay que ensuciarse las manos”. Todos parecían encontrar su propio significado y el punto de indignación en el tuit. La editora Wendy Rosenfield:

Este es literalmente el peor consejo para los escritores. Escriba para usted, en su propio blog, o para promover su propio trabajo de forma gratuita. Alguien se encargará de todo lo demás. Es un trabajo. Tiene valor y merece una compensación”.

Ian Craig, un reportero de temas políticos:

Aborrecible, Espero que se disculpe por lo que ha dicho”.

Helen Black, novelista, preveía unas sombrías consecuencias:

¿Tiene idea de lo difícil que es lograr una carrera en los medios o las artes para los millones de personas de la clase trabajadora? Un tuit como este sólo sirve para alimentar la división de clases”. En poco tiempo, la indignación se difundió por todas partes.

Desde Nueva York:

Es un pésimo consejo. Verdaderamente horrible”.

Desde España:

Esnobismo moralista de pacotilla…”.

Tenemos lo esencial en las dos primeras palabras.

Incluso Owen Jones de The Guardian, que normalmente nos ignora por completo, respondió:

Los medios corporativos deben ser criticados de manera implacable. Y eso incluye su dependencia de un trabajo no remunerado o mal pagado, lo que supone a) explotación y b) convierte el periodismo en un espacio cerrado donde sólo pueden entrar los privilegiados. Lo cual ha ayudado a justificar”.

Y agregó:

Y sí, claro, habrá quienes recojan su estúpido mensaje de forma oportunista porque generalmente criticas las prácticas de los medios corporativos. Eso no significa que usted este reivindicando el dar cobijo pseudo radical al trabajo no remunerado en los medios”.

A lo cual respondimos:

No es posible que ayudemos a justificar la explotación y el privilegio de los medios corporativos cuando la primera línea de nuestro tuit decía: “Olvídelo. No escriba artículos siguiendo la corriente convencional”.

Jones ha dicho que excluye cualquier crítica a sus colegas. Con esto en mente, agregamos:

También hay un problema con los medios de comunicación corporativos que exigen que los periodistas jóvenes se abstengan de criticar a sus colegas, a su empresa, a sus anunciantes, a sus propietarios, a la Industria. Pero es algo de lo que quizás no esté dispuesto a hablar, ¿o sí?”.

Jones reanudó su política de ignorarnos.

The New Statesman publicó un artículo completo en nuestro tuit, titulado:

Decirles a los periodistas que encuentren placer en lo que hacen escribiendo gratis es lo más antisocialista que se puede decir”.

Los insultos se recogen literalmente:

Pareces un idiota privilegiado. Sólo digo eso.

Jodido new age insulso charlatán. Vete a tomar por culo.

Métete tu felicidad por el culo.

Que te jodan. Hay que pagar a las personas.

Pareces un retrasado”.

Y así sucesivamente, y sirva lo anterior como una pequeña muestra…

Un llamamiento a la aventura

Desde cualquier punto de vista, estas fueron unas respuestas fascinantes a un solo tuit de 279 caracteres. En su excelente respuesta a estas histéricos comentarios, el ex periodista de The Guardian Jonathan Cook escribió que “el grado de indignación de estos periodistas ante un pequeño consejo de Media Lens no tiene precedentes”.

Entonces, ¿qué quiso decir realmente Joseph Campbell, especializado en mitología comparada, cuando hablaba de “perseguir tu dicha”? En una serie de discusiones sobre El poder del mito con el periodista Bill Moyers, Campbell explicaba:

La forma de descubrir la felicidad es mantener la mente en aquello en lo que se sienta más feliz, cuando realmente se es feliz, no emocionado, sino profundamente feliz. Eso requiere de un poco de autoanálisis. ¿Qué es lo que le hace feliz? Quédese con eso, sin importar lo que le digan los demás. Eso es lo que yo llamo “perseguir tu dicha”. [3]

Habiendo descubierto lo que realmente nos inspira, la clave está en no distraerse ni caer en tentaciones menores, menores no porque sean malas o malvadas, sino porque de hecho no son situaciones de satisfacción real:

Puede tener éxito en la vida, pero luego se pone a pensar: ¿qué clase de vida era? ¿de qué ha servido? Nunca he hecho lo que quería en la vida. Siempre les digo a mis alumnos, ve a donde tu cuerpo y tu alma quieran ir. Cuando tenga esa sensación, quédese con ella, y no permita que nadie le haga rechazarla” (página 118).

Campbell no habla de autoayuda. Sus comentarios arraigaron durante más de medio siglo en los estudios dedicados a los mitos, las leyendas y los cuentos populares de todos los rincones del mundo. Estaba particularmente interesado en un notable “mito único (monomito)” recurrente que representa un héroe, no un tedioso superhéroe de estilo Marvel, sino simplemente alguien sensible a sus continuas frustraciones fruto de sus actividades egoístas: dinero, respeto y fama.

Esta alma obstinada, por lo demás muy común, responde a una “llamada a la aventura”, que va más allá de los límites de la vida cotidiana para buscar una respuesta más profunda y satisfactoria de la vida. Al hacerlo, el héroe debe realizar, inevitablemente, un viaje desafiante desde lo familiar y seguro, sometiéndose a un “camino de pruebas” que finalmente lo lleva a un “páramo”. Se trata de un momento crucial de la crisis, si se enfrenta a ella y lo soporta, resulta en un tremendo “don”, una experiencia que deja al héroe completamente transformado.

El consejo específico de Campbell a los escritores que respondieron a esta “llamada a la aventura” es que leyesen a los autores que amasen, y luego leer todo aquello que fuese apreciado por aquel primer grupo de autores, y así sucesivamente. Sugirió que sigamos viajando, investigando cada vez más en lo que encontremos más cautivador y vivificante. Simultáneamente, deberíamos escribir sobre lo que consideremos más interesante, sólo escribir, practicar, experimentar y disfrutar.

De esta manera, afirmó, podremos desarrollar un profundo entusiasmo, el conocimiento y la habilidad que bien puede resultar en un trabajo notable, que sea apreciado y respaldado. Pero este recibimiento positivo no debería ser la motivación, ni siquiera un motivo de preocupación. ¿Acaso quiere decir que el héroe del mito único, Cristo, Buda, Bodhidharma, Saraha, Kabir, Lao-Tse, están buscando la fama y el beneficio económico?

Campbell advirtió que un escritor podría estar durante diez años siguiendo este camino antes de recibir algún tipo de reconocimiento, sin haber recibido ni una moneda. Pero no fue para él un problema, porque el deleite de la aventura compensa más que cualquier pérdida económica. Lo fundamental que señala Campbell es:

Y si te quedas en el centro y no obtienes dinero, aún te queda la dicha”.

Pero por supuesto, las preguntas quedan en el aire, problemas urgentes que explican la bilis de los comentarios a nuestro tuit:

1.- ¿Cómo demonios vamos a vivir?

La columnista de The Guardian Dawn Foster, obtuvo 524 “me gusta” en Twiter con este comentario:

Enviaré un correo electrónico al propietario, al banco y a la compañía de servicios públicos para explicarles que estoy “siguiendo mi dicha”.

Y alguien más escribió:

Cómo diablos vamos a pagar la renta y las cuentas y la comida escribiendo para obtener la felicidad?”.

2.– ¿Por qué diablos un escritor joven trabajaría gratis? ¿Por qué no es una aspiración recibir un sueldo?

De nuevo la escritora Emma Kennedy:

Es totalmente repugnante que abogue porque no se pague a los escritores. Vaya y dígaselo a un fontanero. Es usted una desgracia”.

Un fotógrafo independiente estuvo de acuerdo:

Querida animadora del “Trabaja gratis”. Vete a la mierda, eres una marioneta”.

Reiterando, Campbell argumentó que un escritor creativo primero debe construir la base de su entusiasmo, de su conocimiento y habilidades. Esto puede llevar años y significa seguir la línea de nuestro interés allí donde quiera que vaya.

Lo que importa en estos años es que amemos lo que hacemos y sigamos haciéndolo. Lo que menos importa es si logramos alguna recompensa externa: obtener la atención y recibir un pago por ello. Esto es algo completamente secundario. De hecho, ni siquiera es algo secundario, sino más bien una trampa como Schopenhauer escribió:

Sólo aquel que escribe por el bien de lo que tiene que decir escribe algo que merece la pena escribir. Es como si hubiera una maldición sobre el dinero: los escritores empiezan a escribir mal tan pronto como empiezan a obtener ganancias”. [4].

El maestro budista del siglo XI Ksemendra, hizo una observación similar:

Los pensamientos de riqueza y gloria que surgen primero son como hiedra venenosa: hacen daño simplemente por el roce, encantando y paralizando la mente” [5]

Pero, ¿cómo puede ser una preocupación por el dinero algo realmente venenoso?

Como jóvenes escritores que seguimos nuestra dicha en la década de 1990, también sentimos la tentación de dejar de leer y escribir sobre aquello que encontrábamos más interesante, de modo que empezamos a pensar de forma madura y responsable sobre las demandas del mercado. A medida que los conocimientos y la capacidad aumentan con la práctica, surge la posibilidad y la tentación de recurrir a cuestiones, tal vez relacionadas, pero que paguen por ello. De haberlo hecho así, nos habríamos sentido como se siente cualquiera que trabaja en un despacho de un medio corporativo: escribir con la cabeza y no con el corazón, lo cual es ciertamente una tarea aburrida, sin alegría y mecánica.

Pero lo realmente alarmante de desviarnos de la “llamada a la aventura” es que podemos terminar gastando una gran cantidad de tiempo y energía en este trabajo remunerado. Escribir supone emplear una gran cantidad de energía mental: cualquiera que escriba durante tres o cuatro horas al día no le queda ya más energía para escribir de verdad. Es mucho mejor para los escritores jóvenes evitar escribir por un sueldo y mantenerse de un trabajo remunerado pero que no esté relacionado con la escritura: la enseñanza a tiempo parcial, por ejemplo.

En lugar de preocuparse por ese dinero que todo lo envenena, los jóvenes escritores pueden escribir de aquello en lo que creen y publicarlo, completamente gratis, sin compromisos, a las personas que admiran, a los amigos, a pequeñas revistas, etc. En nuestro caso, enviamos nuestro trabajo a personas como Harold Pinter, John Pilger, Noam Chomsky, Edward Herman, Howard Zinn y Edward Goldsmith; a revistas como Resurgence, The Ecologist, New Internaciolist, Red Pepper y Z Magazine. Debido a que valoraron nuestro trabajo, empezaron a ayudarnos, que en el caso de Pilger fue más allá de todo lo que podíamos imaginar y que continúa hoy en día.

Esa es la razón por la que nuestro tuit decía que los escritores jóvenes deberían escribir y darlo gratuitamente. Hacerlo les permite ser fieles a lo que creen y puede resultar en un apoyo que no depende del conformismo y el compromiso corporativo.

Por cierto, Campbell siguió su propio camino al desaparecer en las colinas para leer durante diez años en pleno apogeo de la Gran Depresión. Como dijo:

Volví a Europa como estudiante en 1929, sólo tres semanas antes del colapso de Wall Street, así que no tuve trabajo durante cinco años. Simplemente, no había trabajos. Fue un momento importante para mí. No me sentía pobre, sólo sentía que no tenía dinero”.

Quemando puentes mediáticos: Media Lens

Consideremos los inicios de Media Lens, en julio de 2001. Los dos que formamos este medio no quisimos pasar por los pequeños círculos de los medios corporativos publicando allí artículos o reseñas de libros, y nunca consideramos cobrar por nuestras críticas y comentarios a los medios de comunicación .

Nuestro objetivo era disfrutar, escribir sobre lo que considerábamos importante, interesante o más acertado sobre los medios corporativos, sin preocuparnos si con ello molestábamos a los editores de periódicos, encargados y similares, personas a las que los jóvenes periodistas tienen miedo a enfrentarse. Sentíamos que esto era algo vital para nosotros.

Nunca se nos ocurrió que con ello pudiéramos ganar dinero. Después de todo, ¿que corporación, sea grande o pequeña, que tiene un cierto dominio sobre los medios de comunicación, quiere que se publiquen materiales que socaven su credibilidad? Tampoco imaginábamos que los lectores iban a enviar donaciones a nuestro pequeño sitio web dirigido por dos periodistas prácticamente desconocidos. Sin embargo, empezamos a quemar nuestros escasos y desvencijados puentes mediáticos.

Pero sólo 18 meses después, con las donaciones que recibíamos, Edwards pudo abandonar su carrera docente de 10 años en Tefl y dedicarse a tiempo completo en Media Lens. Cromwell, que tiene una familia y que por entonces trabajaba como científico, finalmente pudo renunciar y trabajar a tiempo completo a partir de 2010. La respuesta de la gente ha sido asombrosa.

El año pasado, una pareja que iba a casarse, en lugar de pedir a sus invitados que les regalasen las usuales cafeteras y cubiertos, quiso que enviasen donaciones a Media Lens. Como regalo de cumpleaños para su esposo, la esposa de una ávida lector de Suiza nos envió 1000 euros, y sólo nos pidió que les contestásemos con un correo electrónico. Ignorando nuestras protestas, otro lector fijó una donación mensual de 2 libras al mes, a pesar de que a veces no tenía suficiente dinero para terminar el mes. Otro patrocinador pagó 100 copias de nuestro libro Newspeak para que se las enviásemos a los periodistas, editores y gerentes de la BBC (sólo recibimos dos respuestas).

Hay muchas historias de este tipo. La gente tiene un gran poder para apoyar una escritura honesta, y por eso hemos imaginado a un colectivo de escritores y periodistas que se alejan de los medios corporativos y se ponen a disposición de la gente.

Por supuesto, también hemos obtenido una pequeña cantidad de dinero de nuestros dos libros publicados en Pluto Press, de una pequeña sección publicada en New Statesman (2003-2005), y de una columna bimensual en Gulf Today que recicla artículos sobre crítica a medios de comunicación (2004-2009). No estamos en contra de que nos paguen, pero nunca ha estado en nuestra intención y no nos ha determinado el escribir o no. Y sí, aceptamos que esta no es una carrera de las más seguras. De hecho, las donaciones han estado disminuyendo de un tiempo a esta parte y es probable que tengamos que regresar a un puesto de trabajo en los próximos años.

Somos conscientes de que la respuesta de nuestros muchos críticos, que se han tambaleado como lavadoras sobre el suelo, será:

Bueno, decís que seguís vuestra dicha, pero lo que escribís es algo tedioso, ineficaz. Entonces, ¿por qué no…?”.

Y esta es la razón por la que respondimos a muchos de los comentarios en Twiter con un comentario que apareció en nuestro segundo libro de Media Lens, Newspeak (Pluto Press, 2009), tomado del prólogo de John Pilger:

No ha sido desde que Orwell y Chomsky han percibido la realidad que se ha revelado la causa de la verdad”.

La calidad y el impacto de cualquier escrito es una cuestión personal, por supuesto. Pero creemos que las respuestas de personas a las que respetamos indican que Media Lens ha tenido un cierto éxito, considerando que sólo somos dos escritores que han ofrecido sus críticas y comentarios de forma gratuita, exactamente como se dice en nuestro tweet.

La realidad es más amplia

Pero hay otra cuestión crucial en el mencionado tweet, “No escribas para los medios corporativos”, que nuestros críticos de Twiter no tuvieron en cuenta por completo. Se refiere al impacto negativo que tiene en los periodistas jóvenes, de modo que se acomodan dócilmente a ese sistema corporativo, porque estos medios forman parte de un sistema integral de un monstruo dominante que está devastando nuestro planeta. Como escribió Jonathan Cook:

Es como si estos críticos trataran desesperadamente de desviar la atención de las consecuencias de esta realidad. Media Lens y yo hemos pecado de un crimen de honestidad: no sólo sobre qué mundo necesitamos para vivir mejor, sino vivir en este momento, si nosotros y nuestros hijos sobrevivimos al inminente colapso climático y económico.

Los “realistas”, al parecer, preferirían que Media Lens y yo les dijéramos a los periodistas jóvenes que olvidásemos todo esto, agachar la cabeza y seguir como sus predecesores en los medios, que allanaron el camino a estas crisis ambientales y económicas a las que nos enfrentamos”. «>Es imposible escribir sin restricciones sobre asuntos cruciales si uno está dentro del sistema corporativo. Enseguida se ve claro echando simplemente un vistazo a los principales temas que los escritores tratan de manera convencional».

No pueden criticar a su periódicos, revistas y otras empresas de medios: sus propietarios, empresas matrices, editores, colegas, productos y anunciantes. No pueden discutir la naturaleza tóxica del sistema de medios de comunicación corporativos. Por ejemplo, no pueden ni siquiera señalar lo absurdo de un periodismo con fines lucrativos, multimillonario y dependiente de los anunciantes, que informan “imparcialmente” sobre un mundo dominado por las grandes corporaciones, que lo único que buscan son enormes beneficios.

No pueden discutir la razonable afirmación del abogado canadiense Joel Bakan que dice que el sistema corporativo, la fuerza económica más poderosa del mundo, es, en esencia, un enorme psicópata que subordina la vida frente a los beneficios a corto plazo. De esto no se puede hablar, ni siquiera en el contexto de pruebas irrefutables de que los grandes intereses corporativos están, todavía hoy, luchando con uñas y dientes para obstruir acciones contra el cambio climático que amenaza con una catástrofe mundial.

Desde que los Gobiernos son una fuente primordial de noticias de alto nivel y otras noticias subsidiarias (del Gobierno central y varios departamentos, como el de Defensa), los periodistas no pueden discutir el hecho de que la política de partidos es esencialmente propiedad del poder Corporativo. No pueden exponer el papel de los Estados Unidos como un padrino que despliega violencia y terror de alta tecnología para garantizar que los países del llamado Tercer Mundo sirvan a los intereses de las Corporaciones estadounidenses, y todo ello en nombre de los “derechos humanos” y la “autodefensa”.

Debido a que la prensa corporativa trata de vender productos y servicios a millones de consumidores, se muestra reacia a discutir la afirmación de que hay una dicha auténtica e incomparable en el corazón humano y que puede experimentarse al desviar la atención de esas otras fuentes externas de “felicidad”. Y sin embargo, esta es la afirmación de todo gran maestro espiritual durante miles de años. Kabir, por ejemplo, dijo:

No salgas de casa para ver las flores, amigo mío, no molestes en hacer ese viaje. Dentro de tu cuerpo hay flores. Cada flor tiene mil pétalos”.

Estas flores nos están esperando cuando tratamos de encontrar nuestra dicha. Esas flores con mil pétalos que encontró el héroe con mil caras, la Ilustración, que se considera algo pintoresco y poético por aquel periodismo que está atrapado desde la cabeza. Es algo que está en total desacuerdo con los propósitos del poder corporativo, que más allá de unas preocupaciones triviales sobre el estilo de vida y el estrés, no puede considerar.

Una tela de araña de “lineas rojas” espera a cualquiera que intente escribir de manera abierta y honesta desde dentro de este sistema.

Finalmente, ¿por qué tantos periodistas corporativos se sintieron obligados a desahogarse con este pequeño tweet de entre los miles que se publican? Un tweet de un sitio web que no tiene la capacidad de influir o perjudicar sus expectativas financieras. ¿Por qué se molestaron?

La respuesta sólo puede ser que los periodistas de los medios corporativos se sintieron atraídos por el consejo de Campbell, que dijo sobre tales personas:

Sometidos al aburrimiento, el trabajo duro o la “cultura”, el sujeto pierde el poder de acción positiva y se convierte en una víctima. Su floreciente mundo se convierte en un páramo de piedras secas y su vida no tiene sentido, aunque, como el rey Minos, puede lograr un imperio de renombre a través de un titánico esfuerzo”. [6]

Un periodista metido en la maximización de beneficios y las “demandas del mercado” deja de sentir el deseo de “escribir lo que le gusta para inspirar e iluminar a otras personas”. ¿Escribe lo que le parece interesante, importante y más certero?

Pero, ¿qué periodista que tiene que luchar contra una hipoteca, el prestigio, las deudas universitarias de sus hijos, después de décadas trepando por la escala de su carrera, puede atreverse a pensar en términos de seguir su dicha? Parece una idea antipática porque desencadena un conflicto que es inmediato y obvio, y genera dolor.

¿Cómo descartar de manera segura todo este problema? Al indignase con ese consejo final mediante expresiones como: ¡Darlo gratis!, ¡Imposible!, ¡Absurdo! ¡Siembra la división de clases! Por lo tanto, hay que rechazar todas estas “tonterías” y regresar al acomodo y conformidad.

La clave, la pista, radica en la pasión que ponen en este rechazo, en los cientos de tuits histéricos. Después de todo, si fueran tonterías de descartarían con frialdad. Pero cuando algo provoca un conflicto interno, la energía se agota: “La dama protesta demasiado”. El caballero también.

A todos nuestros críticos de los medios corporativos que languidecen en las fétidas entrañas de los medios corporativos, les decimos:

 

No vayas a los despachos de las Corporaciones a ver las flores, amigo mío, no te molestes en ese viaje. Dentro de tu cuerpo hay flores, flores con mil pétalos”.

Referencias:

  1. Thoreau, Walden

  2. Chomsky, email to Media Lens, September 14, 2005.

  3. Joseph Campbell with Bill Moyers, The Power of Myth, Doubleday, 1988, p.155.

  4. Schopenhauer, Essays and Aphorisms, Penguin Books, 1981, p.199.

  5. Ksemendra, Leaves of the Heaven Tree, Dharma Publishing, 1997, p.421.

  6. Campbell, The Hero With A Thousand Faces, Fontana Press, 1949, p.59.

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Cómo las Corporaciones tratan de impedir que se conozcan las informaciones que sobre ellas mismas hay en los registros públicos

Por Camille Fasset, 27 de febrero de 2018

freedom.press

Gary Ruskin, defensor de la transparencia, quería saber cómo las poderosas industrias alimentarias y de agroquímicos influyen en las universidades públicas y su investigación.

Su pequeña organización de defensa de la salud del consumidor, US Right to Know (USRTK), comenzó a investigar las conexiones entre la Industria, sus aliados y la Universidades financiadas por los contribuyentes. Los registros públicos son una importante herramienta que Ruskin utiliza con frecuencia para descubrir detalles de las interacciones entre las Universidades y las Empresas de agroquímicos.

Mi impresión era que: en las relaciones entre las Universidades y la Industria Agroquímica y sus grupos-fachada, habría secretos de la Industria y otras informaciones de interés, cosas que los ciudadanos y los consumidores deberían saber. Entonces, consulté la documentación obtenida mediante la Ley de Libertad de Información (FOIA), y al final vi que tenía razón, encontré más de lo que había imaginado”, dijo Ruskin a la Fundación Freedom of the Press.

Sus numerosas solicitudes de acceso a los registros públicos han puesto al descubierto documentos que exponen las relaciones entre las Universidades y empresas como Monsanto, pero la Industria Agroquímica está luchando para mantener en secreto esos vínculos.

Estas solicitudes incluyen tres presentadas a la Universidad de Florida sobre las comunicaciones entre los empleados universitarios y las personas relacionadas con empresas que fabrican plaguicidas utilizados en la agricultura. Ruskin recibió algunos, pero no todos, de los documentos que solicitó en sus peticiones de las comunicaciones entre la Universidad y empresas como Monsanto, por lo que presentó una demanda contra la Universidad de Florida alegando una violación de la Ley de Sunshine de Florida.

Un profesor jubilado de la Universidad de Oklahoma que ocupa un puesto en la Junta directiva de una organización vinculada a Monsanto, Drew Kershen, intervino en la demanda. Argumentó en su petición de sentencia sumaria, que luego fue denegada, que la divulgación de los documentos solicitados, que incluyen correos electrónicos de la Industria Agroquímica, violaría su derecho a la privacidad.

Kershen presentó una solicitud de descubrimiento el 17 de enero de 2018 para interrogar a Ruskin sobre por qué los correos electrónicos enviados mediante Yahoo debían considerarse registros públicos, y por qué presentó esa solicitud de entrega de documentos.

En su respuesta, Ruskin se negó a contestar a muchas de las preguntas de Kershen, que incluían “describir que es lo que quería saber o tenía la intención de comunicar o formalizar al realizar esa petición de los registros solicitados” y “¿Por qué busca los documentos solicitados de la Universidad de Florida?”. El abogado dice que la Ley de Florida no establece los motivos para solicitar documentos públicos, y los sujetos que solicitan dicha información no tienen que argumentar nada en particular para que esos registros puedan ser consultados. Piensa que es poco probable que el juez le pida que conteste a esas preguntas.

Michael Morisy, cofundador del sitio web de transparencia gubernamental Muckrock, que ayuda a automatizar las solicitudes de consulta de registros públicos, dice que resulta preocupante cuando el juez se toma en serio ese tipo de preguntas.

Según la mayoría de leyes estatales, si los registros están abiertos para usted, están abiertos para todos y no importa por qué el solicitante hace tal petición. La base para su consulta no es la motivación que está detrás de la solicitud. Sería muy raro que los solicitantes se viesen obligados a explicar el porqué”.

Los correos electrónicos que Ruskin recibió fueron esclarecedores. En ellos, Kershen insta a otros miembros de una lista de correo de Yahoo, utilizada como medio de discusión interna de la Industria, a resistir frente a las solicitudes de registros legales de Ruskin.

Exhorto a resistir la divulgación tanto como como sea posible porque USRTK está intentando conseguir los correos electrónicos como sea posible”, escribió Kershen en un correo electrónico dentro de la lista de correo de Yahoo utilizada en la discusión interna de la Industria y que se publica gracias a las solicitudes de acceso a los registros públicos de Ruskin. “Por supuesto, USRTK analizará esos correos electrónicos para ofrecer una narrativa negativa sobre cada uno de nosotros como un gran grupo que conspira y forma una camarilla secreta”.

US Right to Know ya investigó la organización de Kershen, Genetic Literacy Project (Proyecto de Alfabetización Genética), y ha publicado los vínculos financieros con empresas de Ingeniería Agrícola, incluidas Monsanto y Syngenta ( Kershen no respondió a la solicitud de Freedom of the Press Foundation para que hiciera los comentarios que considerase pertinentes).

No es la primera vez que las solicitud de acceso a los registros públicos de Ruskin se han enfrentado a la oposición de la Industria Agroquímica. Los documentos obtenidos a través de sus solicitudes fueron la base para la redacción de un artículo que ocupó la primera plana del New York Times en 2015, que detallaba cómo Monsanto reclutó a investigadores para oponerse al etiquetado de los alimentos transgénicos. En respuesta, Kevin Folta, profesor de la Universidad de Florida, demandó al New York Times y al periodista Eric Lipton por difamación en 2017.

Folta incluso presentó una citación contra Ruskin y otros dos empleados de Right to Know de los Estados Unidos para que testificasen en la demanda y presentasen documentos, incluidas sus comunicaciones con el Times. Ruskin dice que la solicitud exigía esencialmente que la organización entregara más de 100.000 documentos, sólo para su citación. Folta finalmente retiró la solicitud de citación después de que la representación legal de Ruskin presentara una moción para anularla.

Los registros revelan los detalles de las relaciones entre las agencias gubernamentales y las entidades privadas y la importancia de la Ley de Libertad de Información y el acceso a los registros públicos a nivel estatal. Sin embargo, como ya viene siendo algo común, las organizaciones privadas están desplegando cada vez más diversas tácticas para evitar la divulgación de los documentos en los que ellas mismas aparecen.

Las poderosas Corporaciones que se resisten a la consulta de los registros públicos no son exclusivamente del ámbito de la Industria Agroquímica ni de Florida. La Corporación multinacional Landis + Gyr demandó a un solicitante de consulta de un registro público y el sitio web de transparencia MuckRock en 2016 después de que la ciudad de Seatle publicara los registros sobre la nueva red eléctrica de contadores inteligentes de la ciudad. La empresa obtuvo una orden judicial para que MuckRock anulara la publicación de los documentos, e incluso exigió a MuckRock que ayudara a identificar a los lectores que pudieran haber visto los documentos, una enorme violación de la privacidad.

La empresa de Fabricación de autobuses New Flyer demandó a Metro en mayo pasado para que bloquease la difusión de los detalles de su contrato por valor de 500 millones de dólares con la agencia. Cuando un periodista de Texas solicitó las previsiones de tráfico para un proyecto de carretera de peaje construida por una empresa privada, la empresa presentó una demanda para bloquear su difusión.

Facebook ha exigido que las autoridades le notifiquen al menos con tres días de antelación antes de responder a las solicitudes de acceso a registros públicos que involucren a la empresa. En algunos casos, incluso ha pedido a las ciudades que le envíen una copia de la solicitud de acceso a los registros antes de que las autoridades respondan. Facebook, así como otros empresas, incluida Amazon, también ha utilizado nombres en código para proteger sus identidades y ocultar a la gente sus vínculos con las agencias gubernamentales.

La notificación anticipada de las solicitudes de acceso a registros públicos podría permitir a Facebook iniciar una “FOIA inversa”, en la que la empresa intentase bloquear la publicación de documentos al llevar al solicitante a los tribunales. También podría permitir a las empresas determinar qué documentos está buscando el periodista y desarrollar una estrategia para retrasar o detener la difusión de una información que les pudiera resultar desfavorable.

A Gary Ruskin le preocupa la oposición a las solicitudes de acceso a registros públicos y que disuada a futuros periodistas y organizaciones a investigar de manera crítica las fechorías de las Corporaciones, especialmente aquellos con menos recursos.

Si ganamos la demanda de solicitud de acceso a la información (FOIA) de la Universidad de Florida y conseguimos los documentos de interés periodístico, ¿algún periodista escribirá sobre ellos? ¿Escribirán sabiendo que si escriben un artículo que sea comedido y preciso […] pueden ser demandados por difamación?”.

Para Ruskin, la resistencia de la Industria Agroquímica frente a la investigación de Right to Know de los Estados Unidos, sólo reafirma que tiene información que ocultar. Piensa que la información sobre los alimentos que consumimos y los pesticidas que hay en ellos, es algo de interés público, y no dejará de luchar para sacar a la luz la influencia de las Corporaciones en las instituciones científicas.

La presentación de solicitudes de acceso a registros públicos permite conocer las actividades del Gobierno, un inherente acto de periodismo. Los intentos de las Corporaciones e Industrias para bloquear la publicación de la información de los registros públicos cuando les afecta a ellos mismos, suponen una amenaza para la libertad de prensa, ya que actúan contra periódicos, periodistas y ciudadanos. La gente tiene derecho a saber qué hacen las Agencias Gubernamentales con el dinero de los contribuyentes, y el cumplimiento de las leyes por parte de los contratistas, algo que sólo puede garantizarse cuando se divulgue esa información.

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La Policía del Pensamiento del siglo XXI

Por Chris Hedges, 23 de enero de 2017

truthdig.com

La eliminación de la neutralidad en la red y el uso de algoritmos por parte de Facebook, Google, YouTube y Tw¡ter para disuadir a los posibles lectores y espectadores de los sitios críticos, de izquierdas y en contra de la guerra, al mismo tiempo que se demoniza como agentes extranjeros a los periodistas que exponen los crímenes del Capitalismo y del Imperialismo, ha dado a las Corporaciones el poder de anular la libertad de expresión. Por esta razón viajé la semana pasada a Detroit para reunirme con David North, el Presidente del Consejo Editorial del sitio web World Socialist, en un seminario transmitido en directo en el que se pedía la formación de un amplio frente para luchar contra la creciente censura, mientras todavía se disponga de voz. 

El futuro de la Humanidad es una lucha entre los humanos que controlan las máquinas y las máquinas que controlan a los seres humanos”, dijo Julian Assange, fundador de Wikileaks, en un comunicado emitido en apoyo de este evento. “Entre la democratización de la comunicación y la usurpación de la comunicación por la Inteligencia Artificial. Si bien Internet ha provocado una revolución en la capacidad de las personas para aprender, este fenómeno ha acabado por sacudir los bases mismas del establishment existente. Google, Facebook y sus equivalentes en China, integrados desde el punto de vista logístico y financiero con las élites, se han movido y tomado el control para que las aguas vuelvan a su cauce. No se trata de una simple corrección. La masiva influencia social impulsada por la Inteligencia Artificial supone una amenaza para la Humanidad. A pesar de que está en sus inicios, las tendencias se muestran claramente y avanzan geométricamente. El fenómeno difiere de los intentos tradicionales de dar forma a los fenómenos culturales y políticos, ya que ahora se opera a gran escala, con suma rapidez y con una sutileza que eclipsa las capacidades humanas”.

A finales de abril y principios de mayo, el sitio web World Socialist, que se identifica como un grupo Trotskista que se ocupa de los crímenes del Capitalismo, de la difícil situación de la clase obrera y del Imperialismo, comenzó a experimentar un pronunciado descenso en el número de lectores. La disminución continuó en el mes de junio. El tráfico en la página web de World Socialist se ha reducido por término medio en un 75%. Consortium News ha descendido en un 72%, Global Research y Truthdig, también han visto disminuir el número de visitas. Y la situación parece ir cada vez peor.

Estos descensos coincidieron con el cambio de los algoritmos impuestos por Google para combatir las “noticias falsas”. Google dijo que los algoritmos están diseñados para “dar mayor relevancia a los contenidos autorizados” y “marginar aquella información descaradamente falsa, de baja calidad, ofensiva o francamente fraudulenta”. Sin embargo, parece evidente que esa lucha contra la “noticias falsas” por parte de Google, Facebook, YouTube y Twiter están censurando a los sitios críticos, progresistas y pacifistas. Los 150 términos más populares de búsqueda que dirigían a los lectores del sitio web World Socialist, incluidos “socialismo”, “revolución rusa” y “desigualdad”, hoy en día generan ninguno o muy escaso tráfico.

Monika Bickert, Directora de Gestión de las políticas de Facebook, dijo al Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado de los Estados Unidos, en una audiencia el pasado miércoles, que Facebook emplea a un equipo de seguridad formado por entre 7500 a 10.000 personas, las cuales “evalúan la potencial violación de los contenidos” y por eso “a finales de 2018 se duplicará esa cantidad, en torno a las 20.000 personas”. Las empresas de las redes sociales se entrelazan con las agencias de inteligencia, y a menudo trabajan para ellas. Ese ejército de censores es nuestra Policía del Pensamiento.

El grupo, dijo Bockert, incluye “un equipo dedicado al contraterrorismo” formado por “ex agentes de inteligencia y agentes de orden público y fiscales que trabajaron en el área de contraterrorismo”. Dijo que la Inteligencia Artificial señala los contenidos cuestionables. Facebook, dijo, no “espera a que estos… malos actores inserten el contenido en Facebook antes de que pase por nuestros sistemas de detección”. La “propaganda” que Facebook bloquea, dijo, “es un contenido que identificamos antes de que nadie pueda verlo”. Facebook, dijo, junto con más de un docena de empresas de redes sociales, ha creado una lista negra con más de 50.000 “huellas digitales únicas” que pueden evitar la publicación de ciertos contenidos.

Creemos que una parte importante de la lucha contra el extremismo es evitar el reclutamiento de personas por parte de aquellas ideologías que las puede llevar a cometer actos de violencia”, dijo ante el Comité. “Esta es la razón por la que apoyamos los esfuerzos de contraespionaje”.

Eric Smith, que este mes renuncia como Presidente Ejecutivo de la empresa matriz de Google, Alphabet, reconoció que Google está desarrollando algoritmos para “descalificar” los sitios web de noticias como RT y Sputnik de sus servicios de Google News, bloqueándolos de manera efectiva. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos obligó a RT América, donde ofrece un programa, “En contacto”, que da voz a las voces antiimperialistas y anticapitalistas, a registrase como un “agente extranjero”. Google eliminó el canal de Youtube de RT. Twiter ha bloqueado la publicidad de las agencias de noticias rusas RT y Sputnik.

Es una censura mundial. La Ley de Aplicación de la Red del Gobierno alemán penaliza a las empresas de redes sociales que publiquen contenidos supuestamente cuestionables. El Presidente francés Emmanuel Macron, ha prometido eliminar las “noticias falsas” de Internet. Facebook e Instagram borraron las cuentas de Ramzan Kadyrov, el dictador de la República Chechena, porque está en una lista de sancionados por los Estados Unidos. Kadyrov es desde luego una persona odiosa, pero esta prohibición, como lo señala la Unión de Libertades Civiles de los Estados Unidos, faculta al Gobierno de los Estados Unidos a censurar los contenidos de una manera efectiva. Facebook, que trabaja con el Gobierno israelí, ha eliminado más de 100 cuentas de activistas palestinos. Se trata de una ominosa marcha hacia un mundo orwelliano controlado por una policía del pensamiento, en Neolengua” “crimen mental”, o como le gusta decir a Facebook, “descalificación” y “contraespionaje”.

La censura, justificada en nombre de la lucha contra el terrorismo mediante el bloqueo del contenido de los grupos extremistas, también está diseñada para evitar que las gentes accedan a aquellos contenidos que hablan de la opresión de las Corporaciones, del Imperialismo o del Socialismo.

¿No ves que la finalidad de la neolengua es limitar el alcance del pensamiento, estrechar el radio de acción de la mente?”, escribió Orwell en 1984. “En efecto, ¿cómo puede haber crimental si cada concepto se expresa claramente con una sola palabra, una palabra cuyo significado esté decidido rigurosamente y con todos sus significados secundarios eliminados y olvidados para siempre? Cada año habrá menos palabras y el radio de acción de la conciencia será cada vez más pequeño…”.

El capitalismo corporativo y la ideología que lo justifica -el neoliberalismo, el libre mercado, la globalización- ya no tienen credibilidad. Todas las promesas utópicas de la globalización han sido desenmascaradas como mentiras. Permitir que los bancos y las corporaciones determinen cómo debemos ordenar la sociedad humana y gobernarnos no expandió la riqueza global, ni elevó el nivel de vida de los trabajadores o implantó la democracia en todo el mundo. La ideología, predicada en las escuelas de negocios y por hábiles políticos, era una fina tapadera para la avaricia depredadora de las élites, élites que ahora controlan la mayor parte de las riquezas del mundo.

Las élites gobernantes saben que están en problemas. La sumisión de los partidos Republicano y Demócrata al poder corporativo es transparente. Las insurrecciones en los dos partidos que vieron a Bernie Sanders casi derrotar al candidato demócrata aparentemente preordenado, Hillary Clinton, y la elección de Donald Trump aterrorizan a las élites. Las élites, al atacar a los críticos y disidentes como agentes extranjeros de Rusia, intentan desviar la atención de la causa de estas insurgencias: la enorme desigualdad social. Los críticos del estado corporativo y el imperialismo, ya marginados, son ahora peligrosos porque las élites ya no tienen un contraargumento viable. Y por eso hay que silenciar a estos disidentes.

Lo que sí es importante es que en un período de creciente radicalización política entre los jóvenes, entre los trabajadores, comienzan a buscar información crítica, se interesan por el socialismo, la revolución, términos como’ igualdad’, esos términos que antes llevarían a miles de lectores al World Socialist Web Site, ahora no llevaban a ningún lector al World Socialist Web Site «, dijo North. «En otras palabras, han establecido una cuarentena entre aquellos que podrían estar interesados en nuestro sitio y WSWS. Lo que antes era un puente, ahora Google ha establecido una barrera, un guardia que impide el acceso a nuestro sitio «.

Internet, con su capacidad para llegar más allá de las fronteras internacionales, es una potente herramienta para conectar a los trabajadores de todo el mundo que están luchando contra el mismo capitalismo corporativo enemigo. Y el control de Internet, saben las élites, es vital para restringir la información y la toma de conciencia.

» No hay una solución nacional a los problemas del capitalismo estadounidense «, dijo North. «El esfuerzo de Estados Unidos es superar esto a través de una política de guerra. Porque, en última instancia, ¿qué es el imperialismo? La incapacidad de resolver los problemas del estado-nación dentro de las fronteras nacionales impulsa una política de guerra y conquista. Eso es lo que está ocurriendo. En situaciones de guerra, amenaza de guerra, condiciones de creciente e inconmensurable desigualdad, la democracia no puede sobrevivir. La tendencia actual es la represión de la democracia. Y así como no hay una solución nacional para el capitalismo, tampoco hay una solución nacional para la clase obrera «.

«La guerra no es una expresión de la fuerza del sistema «, dijo North. «Es una expresión de una larga y profunda crisis. Trotsky dijo en el Programa de Transición:»Las élites gobernantes se lanzan con los ojos cerrados hacia la catástrofe. En 1939, fueron a la guerra, como en 1914, conscientes de las consecuencias potencialmente desastrosas. Ciertamente, en 1939, sabían cuáles eran las consecuencias de la guerra: la guerra trae la revolución. Pero no podían ver una salida. Los problemas globales que existen sólo pueden ser resueltos de dos maneras: la solución capitalista e imperialista es la guerra y el fascismo. La solución de la clase obrera es la revolución socialista. Esta es, creo, la alternativa a la que nos enfrentamos. Así pues, la pregunta que ha surgido, en el sentido más amplio, es: ¿cuál es la respuesta a los problemas a los que nos enfrentamos? Construyendo un partido revolucionario «.

«Va a haber, y ya se están desarrollando, enormes luchas sociales «, dijo North. «La cuestión de la revolución social no es utópica. Es un proceso que surge objetivamente de las contradicciones del capitalismo. Creo que se puede argumentar -y creo que hemos hecho este razonamiento- que realmente, desde 2008, hemos sido testigos de una aceleración de la crisis. Nunca se ha resuelto y, de hecho, los enormes niveles de desigualdad social no son en sí mismos la expresión de un orden socioeconómico saludable, sino más bien profundamente enfermo. Está alimentando, a todos los niveles, la oposición social. Por supuesto, el gran problema, entonces, es vencer el legado de confusión política, producido, de hecho, por las derrotas y las traiciones del siglo XX: la traición de la Revolución Rusa por el estalinismo; las traiciones de la clase obrera por la socialdemocracia; la subordinación de la clase obrera de los Estados Unidos al Partido Demócrata. Estos son los temas críticos y las lecciones que hay que aprender. La educación de la clase obrera en estos temas, y el desarrollo de la perspectiva, es el punto más crítico… el problema básico no es la falta de coraje. No es una ausencia del deseo de luchar. Es una falta de comprensión.»

«La conciencia socialista debe ser incorporada a la clase obrera», dijo North. «Hay una clase trabajadora. Esa clase obrera está abierta y receptiva a las ideas revolucionarias. Nuestro reto es crear las condiciones. Los trabajadores no aprenderán esto en las universidades. El movimiento marxista, el movimiento trotskista, debe proveer a la clase obrera con las herramientas intelectuales y culturales que requiere, para que entienda lo que debe hacerse. Proporcionará la fuerza, proporcionará la determinación, el combustible emocional y apasionado de cada movimiento revolucionario está presente. Pero lo que requiere es comprensión. Y lo haremos, y estamos intentando defender la libertad de Internet porque queremos hacer uso de este medio, junto con otros, para crear las condiciones para que esta educación y revitalización de la conciencia revolucionaria tenga lugar «.

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Atentados del 11 de septiembre: ¿Qué ha pasado con el periodismo de investigación? (I)

Investigando la destrucción de los tres rascacielos del World Trade Center el 11 de septiembre

Por Frances T. Shure

Global Research, 1 de enero de 2018

“ El propósito fundamental de recabar y distribuir noticias y opiniones es servir al bienestar general informando a la gente y permitiéndole emitir juicios sobre los temas de actualidad” .(1) – Declaración de principios de la Sociedad Estadounidense de Editores de Periódicos (American Society of Newspaper Editors)

¿En qué han fallado los medios de comunicación occidentales? ¿Por qué no han aprovechado la oportunidad para informar sobre la primicia del siglo: las abundantes evidencias que demostrarían que el Gobierno ha estado mintiendo sobre los ataques del 11 de septiembre de 2001 durante los últimos 16 años?

Esa es una pregunta con la que muchos de nosotros de la Truth Community del 11 de septiembre hemos luchado -incluso hasta la extenuación- desde ese día trágico y que cambió radicalmente el mundo.

Considere, pues, cuántos periodistas de investigación, preparados para profundizar en lo ocurrido y cumplir con los principios de su profesión antes mencionados, han estado consternados -no sólo desde el 11 de septiembre, sino durante décadas- por la desastrosa degradación de la prensa. Algunos de ellos han escrito volúmenes sobre su frustración y desilusión, y en esos volúmenes han analizado las causas de esa ruptura.

Ahora que he leído sus profusos y abundantes análisis sobre el actual estado de la prensa occidental, ¿cómo puedo resumir las conclusiones de estos periodistas de investigación para que mis lectores entiendan la enormidad del problema?

El periodista y crítico británico Nick Davies resume mi dilema con esta astuta observación:

«. . . hay una dificultad más acuciante que, puesto que estamos hablando del fracaso de los medios de comunicación a escala mundial, el problema es simplemente tan enorme como para que se pueda evaluar con precisión. Es como si una hormiga intentase medir a un elefante». (2)

Precisamente.

Sin embargo, debido a que el papel de los medios de comunicación sea posiblemente la razón más poderosa por la que la buena gente se queda en silencio – o peor aún – sobre el 11 de septiembre, de modo haré todo lo que pueda para medir y describir a este elefante.

Abordaré el tema como si nosotros – mis lectores y yo – estuviéramos asistiendo a una audiencia en la judicatura, escuchando el testimonio de un testigo tras otro. En esta sala de audiencia, todos nuestros testigos son periodistas premiados y/o denunciantes, convertidos en periodistas. Cada uno de ellos tiene un distinguido historial de intentar contar la verdad. Después de escucharles y presentar sus pruebas, que han expuesto en numerosos libros, artículos y entrevistas, intentaré resumir este testimonio en un breve resumen, destacando las razones fundamentales de la censura mediática que observamos hoy.

Volviendo y concluyendo a nuestra reflexión sobre los resultados de la encuesta Gallup, la confianza en los medios de comunicación está disminuyendo constantemente, pero un tercio de los estadounidenses sigue manteniendo a los medios de comunicación tradicionales en alta estima, a pesar del doloroso deterioro obvio de los estándares del periodismo en las últimas décadas. Se aferran a la noción tradicional de que los medios de comunicación están manteniendo siempre sus ojos vigilantes, y dirigiendo sus preguntas siempre escépticas a todas las ramas y capas del gobierno para mantener el control sobre nuestros responsables políticos. Tales mitos sagrados y creencias superadas presentan una inercia enorme, como hemos visto con el urbanita en la fiesta de inauguración de la casa mi amiga. Sufren una muerte prolongada, como descubrimos en la Parte 8 sobre investigación del cerebro. Pero al menos acaban muriendo, como confirman las encuestas de Gallup, a veces cuando la gente cambia su punto de vista para adaptarse a los nuevos hechos, y otras veces, desafortunadamente, por la muerte de miembros de la actual generación de más edad. Las personas más jóvenes no están tan calcificadas en su visión del mundo, por lo que el cambio puede ocurrir a menudo cuando ocupan su lugar como adultos en la sociedad, hecho que también se refleja en estas encuestas.

Lo anterior demuestra que si los medios de comunicación sacaran a relucir los chanchullos del gobierno, se pusieran del lado de la verdad, recobrarían así la admiración que se ganaron a mediados de los años setenta, de modo que el público volvería a confiar en las investigaciones realizadas por periodistas respetados en prestigiosas publicaciones. El público incluso confiaría en las noticias que realmente desafían los pronunciamientos presidenciales, si cualquier periodista de investigación fuera lo suficientemente audaz como para escribirlas.

Algunos de nosotros recordamos los días en que a los periodistas detectives alguna vez sus jefes les permitieron buscar, encontrar y compartir la verdad, sin importar los inconvenientes. Llevaban el manto de esta terrible y maravillosa responsabilidad con orgullo. ¿Qué ha pasado con esos estimados miembros del cuarto estado?

Entonces, basándome en este resumen, explicaré por qué no ha habido una búsqueda por parte de los medios de comunicación de lo ocurrido aquel 11 de septiembre de 2001. Desafortunadamente, lo mismo ha podido ocurrir, desgraciadamente, por la incapacidad de descubrir la verdad en muchos de los medios alternativos. Mi atención se centrará en los medios de comunicación estadounidenses, pero habrá referencias ocasionales a los medios de comunicación internacionales, que también se han negado a violar el tabú contra el cuestionamiento de la versión oficial del 11 de septiembre.

Las próximas cuatro entregas -o «actos» – de esta serie se centrarán en los medios de comunicación. (Los términos «medios» y «prensa» se utilizarán indistintamente a lo largo de todo el texto):

– ¿Quiénes y cuáles son los obstáculos para informar sobre la historia más crucial del siglo XXI?

– ¿Existe alguna posibilidad de que el tema del 11 de septiembre sea tratado seriamente e investigado honestamente por los medios de comunicación en un futuro cercano?

– ¿Cuál es la realidad de los medios de comunicación?

– ¿Cómo han cambiado con el tiempo las instituciones encargadas de difundir las noticias?

– ¿Cómo reconocemos la propaganda y la desinformación?

– ¿Cómo podemos descubrir la verdad en un mundo donde la mendacidad y la calumnia son la norma?

– Por último, ¿cuáles son las soluciones a este triste fracaso de los medios de comunicación para cumplir con su deber primordial -a saber, informar la verdad- de modo que los ciudadanos puedan tomar decisiones informadas?

Para ilustrar la magnitud del problema, contaré una historia sobre mi encuentro con un estadounidense bien socializado que confía firmemente en la libertad sin restricciones de la prensa de este país.

Un urbanita en el patio

Fue un hermoso día de verano del año 2005. Estaba en la fiesta de inauguración de una casa en las faldas de las Montañas Rocosas de Denver, Colorado, charlando amistosamente con un urbanita que acababa de conocer en el patio de piedra roja de la hermosa casa de mi amiga. Entre bocados de aperitivos y sorbos de bebidas, nos encontramos inadvertidamente en el sensible tema del 11 de septiembre. Así que mencioné que estaba leyendo un artículo que indicaba que nuestro gobierno al menos podría haber cooperado con los que nos atacaron.

Sus ojos se abrieron de par en par cuando replicó sin dudarlo:

«¡Nunca había oído hablar de esto y leo The New York Times! Seguramente, si hubiera habido algo relacionado con lo que me dices, habríamos oído hablar de ella en nuestros medios de comunicación liberales. El Times está constantemente atacando a Bush, de modo que un periodista liberal habría informado de tales hechos, si fueran creíbles «.

En esos momentos yo todavía era bastante ingenuo sobre los medios de comunicación, pero al menos era consciente de que no eran nada «liberales» (3). De haberlo sido, habríamos visto a expertos políticos al menos cuestionando la cordura de bombardear e invadir Irak. En lugar de ello, los columnistas y periodistas estuvieron alentando las invasiones tanto de Afganistán como de Irak.

Respondí a su comentario describiendo las impresionantes evidencias del fracaso de la defensa aérea que había visto en el documental de Barrie Zwicker, «The Great Conspiracy: The 9/11 News Special You Never Saw». (4) (La Gran Conspiración: Las Noticias del 11 de septiembre que nunca viste). También mencioné la falta de informes de los servicios de inteligencia como se describe en el libro de Nafeez Mossadeq Ahmed, «The War on Freedom: How and Why America was Attacked, 11 de septiembre de 2001″(5). Luego concluí señalando que parecía haber un apagón mediático en las evidencias que contradecían la versión oficial.

Al oírme cuestionar la integridad de los medios de comunicación, los ojos de mi conocido se entrecerraron con sospechas. Su lenguaje corporal me hizo saber que no quería darme más de su valioso tiempo en esta hermosa y soleada tarde. Se dirigió bruscamente hacia la bandeja de los bocadillos del otro lado del patio, dejándome allí solo. Claramente, su fe en la «prensa libre» de los Estados Unidos era inquebrantable.

Los escépticos de la historia oficial del 11 de septiembre somos dolorosamente conscientes de la naturaleza mitológica de nuestra «prensa libre y liberal». Esta conciencia, sin embargo, no es algo único de nosotros. Tampoco poseemos la distinción de ser los únicos que recibimos un trato de silencio y ridiculización por parte de la corriente dominante, así como de muchos de los llamados medios de comunicación alternativos, como se verá en los siguientes relatos de nuestros «testigos». Se impuso una censura similar a los primeros opositores de la esclavitud y a los sufragistas. Al estudiar estos ejemplos históricos, puede alentarnos a pensar que la burla de los medios de comunicación no puede impedir el éxito final de aquellos que se esfuerzan por revertir políticas y prácticas atroces. (6)

Un paso atrás

Pero retrocedamos un momento. Un lector novato de este asunto puede preguntarse si los periodistas deberían publicar material que contradiga la narrativa oficial del 11 de septiembre. Después de todo, ¿hay realmente pruebas suficientemente sólidas para justificar su desviación de la versión autorizada de estos acontecimientos catastróficos?

Mi respuesta es un sí incondicional. Por un lado, muchos de los familiares de las víctimas del atentado del 11 de septiembre plantearon preguntas que nunca fueron respondidas por la Comisión del 11 de Septiembre, a pesar de sus promesas a estas familias afligidas. Por otra parte, una gran cantidad de libros, DVDs y sitios web ya han abordado la evidencias contradictorias, que son voluminosas. Un libro que refuta hábilmente la línea oficial sobre el 11 de septiembre es «Towers of Deception: The Media Cover-up of 9/11», escrito por el periodista y crítico canadiense Barrie Zwicker. Dedica un capítulo completo a la lista de 26 «pruebas» del 11 de septiembre que, a su juicio, justifican una investigación por parte de los periodistas. Si se hubiera permitido escribir y publicar estos artículos, observa Zwicker, los periódicos en los que aparecían se habrían vendido como rosquillas (7).

Remito a los lectores a varias «notas precipitadas» sobre estudios prácticos en las anotaciones finales (8).

La razón por la que las buenas gentes se callan

Reiterando, el papel de los medios de comunicación es la razón principal por la que las buenas gentes se quedan en silencio – o peor – sobre los sucesos del 11 de septiembre. El protagonismo de los medios de comunicación está tan arraigado en nuestra cultura que no debe subestimarse su influencia. Como se señala en la Parte 2, son los primeros que influyen en la población para considerar -o no considerar- la realidad de una nueva idea. En la nuestra, no es ni el chamán, ni el jefe tribal, ni el sabio anciano cuyos edictos, opiniones e ideas tenemos en tan alta estima.

Más bien, en las sociedades occidentales modernas, si una nueva idea se aborda de manera seria en la televisión o en el periódico, entonces, y sólo entonces, se considera «real». Bueno, al menos se puede discutir en compañía educada.

Pero, en el momento de escribir este artículo, 16 años después del 11 de septiembre, la idea de qué elementos dentro del gobierno de los Estados Unidos podrían llevar a cabo una operación tan inmensa de falsa bandera como el 11 de septiembre todavía no es discutible en compañía educada. Para muchos estadounidenses, la noción misma es chocante y desagradable, o al menos desconcertante. Es como para empañar cualquier fiesta.

Imaginemos que, poco después del 11 de septiembre, algunos de los principales medios de comunicación hubieran comenzado a investigar y cuestionar cuidadosamente aspectos del relato oficial de los acontecimientos del día. Es justo decir que los lectores y oyentes se habrían dado cuenta de que ellos también tenían permiso para cuestionar la narrativa sancionada por el gobierno, incluso en compañía educada. De haber sido así, la historia oficial no habría logrado tal consenso.

Pero eso no es lo que pasó. En cambio, los medios de comunicación se convirtieron en taquígrafos leales del relato del gobierno, lo que resultó en que la historia oficial se afianzó firmemente en la mente del público (9).

En otras palabras, si, al principio, los medios de comunicación hubieran investigado y cuestionado honestamente los pronunciamientos oficiales sobre el 11 de septiembre, y hubieran seguido siendo honestos, muchos de nosotros no habríamos estado tan fuertemente atrapados en la trampa de las dinámicas psicológicas que se explican en los pasajes anteriores de esta serie.

Encuestas y tercera vía

Para una perspectiva más amplia, vamos a explorar por un momento dos instituciones en las que los estadounidenses están dispuestos a confiar: los medios de comunicación y nuestros líderes políticos, a quienes hemos elegido para que sean nuestros representantes. Ambas son figuras con autoridad, y en la Parte 3 de esta serie, aprenderemos que dos tercios de nosotros creemos y obedecemos a las autoridades, aun cuando al hacerlo traicionamos algunos de nuestros valores más sagrados.

Pero en los últimos años los límites de esa confianza se han desvanecido. La encuesta Gallup ha estado examinando las opiniones de los encuestados sobre los medios de comunicación desde 1972. En 2016, los encuestadores descubrieron que «la confianza de los estadounidenses en los medios de comunicación ‘ que informan de las novedades, precisa y justamente’ estaban. . . en su nivel más bajo en la historia de las encuestas Gallup, con un 32% que decían tener mucha o bastante confianza en los medios de comunicación (10).

Ese porcentaje, si se compara con los máximos del 72% en 1976, tras la difusión de noticias sobre la guerra de Vietnam y el escándalo de Watergate, cuando los estadounidenses apreciaron claramente la honestidad de los medios de comunicación y los altos estándares profesionales, es muy bajo (11).

Si analizamos los resultados de la encuesta de 2016, nos enteramos de que la confianza en los medios de comunicación se desplomó entre los votantes más jóvenes y los republicanos -probablemente impulsada por la controvertida elección presidencial. En las mismas encuestas, sólo hubo una disminución marginal de la confianza en los medios de comunicación entre los votantes mayores y los demócratas. Esa brecha no debe sorprender, considerando que durante los últimos 20 años, la confianza de los demócratas en el cuarto estado ha superado sistemáticamente la de los republicanos (12).

Según Gallup:

«Antes de 2004, era común que la mayoría de los estadounidenses profesara por lo menos algo de confianza en los medios de comunicación, pero desde entonces, menos de la mitad de los estadounidenses piensan lo mismo. Ahora, sólo alrededor de un tercio de los Estados Unidos tiene alguna confianza en el Cuarto Estado, una evolución impresionante para una institución diseñada para informar al público.” (13)

En 2016, los medios de comunicación impresos se comportaron peor que los medios de comunicación en general. Como lo expresó Gallup:

«El 20% de los estadounidenses que confían en los periódicos como institución alcanzó su mínimo histórico este año, marcando el décimo año consecutivo en que más estadounidenses expresan poca o ninguna confianza en la institución, en lugar de una alta confianza»(14).

Gallup ha estado comprobando el nivel de confianza de los estadounidenses en 14 instituciones durante más de tres décadas. Encontraron que entre 2006 y 2016, la confianza en los bancos, la religión organizada, los medios de comunicación y el Congreso cayó más bruscamente que las otras 10 instituciones – y más que en las dos décadas anteriores. Teniendo la confianza de sólo el 9% del público en 2016, «el Congreso tiene la ignominiosa distinción de ser la única institución que genera poca o ninguna confianza en una mayoría de estadounidenses», declaró Gallup. De hecho, la empresa de encuestas afirmó: «Incluso cuando los estadounidenses recuperan la confianza en la economía. . . siguen siendo reacios a poner mucha fe en [la mayoría de estas 14] instituciones situadas en el centro de la sociedad estadounidense.” (15).

La confianza en el poder ejecutivo del gobierno federal fluctúa mucho, dependiendo de las circunstancias. En tiempos de guerra, el Comandante en Jefe generalmente recibe altas calificaciones. Por ejemplo, en marzo de 1991, poco después de que Irak fuera expulsado de Kuwait en la Guerra del Golfo, George H. W. Bush disfrutó de la mayor confianza que ningún presidente haya recibido jamás: 72%. De manera similar, inmediatamente después del 11 de septiembre de 2001, las calificaciones de George W. Bush aumentaron al 58%, antes de descender al 25% en su séptimo año de mandato, un récord sin precedentes para cualquier presidente de los EE. UU (16). Las encuestas semanales de «aprobación de la labor realizada» indican, sin embargo, que al final de su mandato, el presidente Donald Trump podría establecer un nuevo mínimo en la confianza de los estadounidenses en el poder ejecutivo (17).

Entonces, ¿en qué instituciones confían más los estadounidenses? Bueno, tanto los medios de comunicación como el Congreso se encuentran en sus niveles más bajos, pero la respuesta real depende de las circunstancias así como de las circunstancias en las que se pregunte a los estadounidenses. Por ejemplo, una persona mayor que vota a la candidatura demócrata, cuando un republicano es presidente probablemente confiará más en los medios de comunicación durante esos años. Un republicano que apoya a Donald Trump, por otra parte, probablemente tendrá una visión muy pobre de los medios de comunicación, que lo han despreciado, pero un alto grado de confianza en el presidente (18).

Al igual que los ciudadanos de otros países, los ciudadanos de los Estados Unidos quieren creer que sus líderes son dignos de confianza. Después de todo, están ostensiblemente allí para protegernos y representarnos. Esta podría ser una de las razones por las que, en tiempos de guerra, la mayoría de los estadounidenses se reúnen en torno al Comandante en Jefe.

A pesar de su escasa confianza en los medios de comunicación, los lectores todavía parecen estar influidos por la decisión monolítica de esa institución en lo que dice o deja de decir. ¿Alguna vez se ha dado cuenta de que sólo cuando una fuente de noticias reconocible publica una historia sobre un tema, siente que en cierto sentido se le ha dado permiso para discutir el tema con seguridad? Si, por otro lado, una historia es omitida por los medios de comunicación tradicionales, ¿se muestran reacios a discutirla por temor a ser rechazados? Y si esa historia también es ignorada por los medios de comunicación alternativos, ¿se muestran aún más reacios a compartirla, excepto con conocidos de ideas afines?

Veo pruebas de primera mano de ese fenómeno cuando participo en protestas callejeras en Colorado. Cuando el tema del 11 de septiembre surge por parte de algunos de los visitantes a nuestro stand de la Feria Popular, por ejemplo, no es una sorpresa escucharlos exclamar: «¡Oh, sí, vi algo sobre eso en la televisión!». Hacen referencia a alguno de los varios programas emitidos en los últimos años en el Canal 12 de la Televisión Pública de Colorado (CPT12) – quizás 9/11: Blueprint for Truth o 9/11: Explosive Evidence – Experts Speak Out. Mi punto de vista: El tema se puede discutir gracias a la valiente decisión de la emisora de tratar el muy popular tema del 11 de septiembre.

El término «tercera vía» es una metáfora que se refiere al tercer raíl de alta tensión en algunos sistemas ferroviarios eléctricos. Por lo tanto, las cuestiones políticas de la tercera vía son aquellas que se consideran «con una fuerte carga» e «intocables», prometiendo que cualquier responsable público o medio de comunicación que se atreva a abordar seriamente estos temas sufrirá. Esta es una lección que la valiente ex congresista estadounidense Cynthia McKinney (D-GA) aprendió por las malas cuando cuestionó la narrativa oficial del 11 de septiembre en el Congreso. En teoría, un grupo de políticos podría, no obstante, escapar a la «electrocución» si trabajasen juntos, especialmente si quisieran recibir un tratamiento mínimamente serio por parte de la prensa.

Volviendo y concluyendo a nuestra reflexión sobre los resultados de la encuesta Gallup, la confianza en los medios de comunicación está disminuyendo constantemente, pero un tercio de los estadounidenses sigue manteniendo a los medios de comunicación tradicionales en alta estima, a pesar del doloroso deterioro obvio de los estándares del periodismo en las últimas décadas. Se aferran a la noción tradicional de que los medios de comunicación están manteniendo siempre sus ojos vigilantes, y dirigiendo sus preguntas siempre escépticas a todas las ramas y capas del gobierno para mantener el control sobre nuestros responsables políticos. Tales mitos sagrados y creencias superadas presentan una inercia enorme, como hemos visto con el urbanita en la fiesta de inauguración de la casa mi amiga. Sufren una muerte prolongada, como descubrimos en la Parte 8 sobre investigación del cerebro. Pero al menos acaban muriendo, como confirman las encuestas de Gallup, a veces cuando la gente cambia su punto de vista para adaptarse a los nuevos hechos, y otras veces, desafortunadamente, por la muerte de miembros de la actual generación de más edad. Las personas más jóvenes no están tan calcificadas en su visión del mundo, por lo que el cambio puede ocurrir a menudo cuando ocupan su lugar como adultos en la sociedad, hecho que también se refleja en estas encuestas.

Lo anterior demuestra que si los medios de comunicación sacaran a relucir los chanchullos del gobierno, se pusieran del lado de la verdad, recobrarían así la admiración que se ganaron a mediados de los años setenta, de modo que el público volvería a confiar en las investigaciones realizadas por periodistas respetados en prestigiosas publicaciones. El público incluso confiaría en las noticias que realmente desafían los pronunciamientos presidenciales, si cualquier periodista de investigación fuera lo suficientemente audaz como para escribirlas.

Algunos de nosotros recordamos los días en que a los periodistas detectives alguna vez sus jefes les permitieron buscar, encontrar y compartir la verdad, sin importar los inconvenientes. Llevaban el manto de esta terrible y maravillosa responsabilidad con orgullo. ¿Qué ha pasado con esos estimados miembros del cuarto estado?

Notas:

1 See “ASNE Statement of Principles,” http://asne.org/content.asp?pl=24&sl=171&contentid=171.

Also see Elizabeth Woodworth, “Ethical Reflections on the 9/11 Controversy: The Responsibility of the Media to Tell the Truth,” https://www.globalresearch.ca/ethical-reflections-on-the-9-11-controversy-the-responsibility-of-the-media-to-to-tell-the-truth/21156.

2 Nick Davies, Flat Earth News: An award-winning reporter exposes falsehood, distortion and propaganda in the global media (Vintage, 2009), 32.

3 Edward S. Herman, The Myth of the Liberal Media: An Edward S. Herman Reader (Peter Lang Inc., International Academic Publishers, November 1999).

Also, see the documentary “The Myth of the Liberal Media: The Propaganda Model of News.” For a summary of the points made in this documentary, see http://hope.journ.wwu.edu/tpilgrim/j190/mythlibmediavidsum.html.

4 This DVD can be found within the covers of Canadian journalist and media-critic Barrie Zwicker’s seminal book Towers of Deception: The Media Cover-up of 9/11 (New Society Publishers, 2006). Towers of Deception remains at the time of this writing the only book dedicated to analyzing the media cover-up of evidence that challenges the official 9/11 account. Find more information about this DVD at https://en.wikipedia.org/wiki/Barrie_Zwicker or at https://www.amazon.com/Towers-Deception-Media-Cover-up-11/dp/0865715734.

5 Nafeez Mosaddeq Ahmed, The War on Freedom: How and Why America Was Attacked on September 11, 2001 (Tree of Life Publications, 2002).

6 For an example, see J. R. Thorpe, “How Were Suffragettes Treated by the Media?” at https://www.bustle.com/p/how-were-suffragettes-treated-by-the-media-55319.

7 Barrie Zwicker, Towers of Deception: The Media Cover-up of 9/11(New Society Publishers, 2006), chap. 2.

8 Be aware that there are many websites, books, and DVDs that, while glitzy in their appearance and seductive in their allure, appear to be misinformation or disinformation, disseminated perhaps malevolently, perhaps innocently. The following are a few of the credible resources for your perusal and further study. The information contained in them is accessible to a wide range of readers, from the layperson to the scientifically minded:

9 The “anchoring effect” refers to the common human proclivity to rely heavily on the first piece of information offered (“the anchor”) when making a decision or judgment. There is a cognitive bias toward interpreting other information in relation to the anchor.

10 See http://www.gallup.com/poll/195542/americans-trust-mass-media-sinks-new-low.aspx.

11 For research on what makes people trust and rely on news, see https://www.americanpressinstitute.org/publications/reports/survey-research/trust-news/single-page.

12 See http://www.gallup.com/poll/195542/americans-trust-mass-media-sinks-new-low.aspx.

13 Ibid.

14 See http://www.gallup.com/poll/192665/americans-confidence-newspapers-new-low.aspx?g_source=position2&g_medium=related&g_campaign=tiles.

15 See http://www.gallup.com/poll/192581/americans-confidence-institutions-stays-low.aspx?g_source=position1&g_medium=related&g_campaign=tiles.

16 See http://www.gallup.com/poll/183605/confidence-branches-government-remains-low.aspx?g_source=position3&g_medium=related&g_campaign=tiles.

17 See http://www.gallup.com/poll/203207/trump-job-approval-weekly.aspx and http://www.gallup.com/poll/202811/trump-sets-new-low-point-inaugural-approval-rating.aspx.

18 See https://www.forbes.com/sites/brettedkins/2017/02/23/poll-finds-that-more-americans-trust-the-media-than-donald-trump/#1cf5af01105d.

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En Europa las leyes contra la incitación al odio se están utilizando para reprimir las críticas y los puntos de vista de la Izquierda

Por Glenn Greenwald, 29 de agosto de 2017

The Intercept

Los atentados terroristas, y las emociones que estos provocan, casi siempre fomentan llamamientos para que se recorten los derechos jurídicos fundamentales en nombre de la prevención de futuros ataques. La fórmula es ya rutinaria: las víctimas de una brutal violencia se presentan como prueba de que debe haber restricciones en la defensa de cualquier ideología que impulse a cometer dichas acciones violentas.

En 2006, después de una serie de ataques perpetrados por los musulmanes, el republicano Newt Gingrich pidió «un debate serio sobre la Primera Enmienda» para que «los que luchan sin atenerse a las leyes, los que usan armas de destrucción masiva y los que atacan a civiles estén, de hecho, sujetos a reglas totalmente diferentes«.

Sobre los radicales islámicos, el ex presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos argumentó que no creen en la Constitución ni en la libertad de expresión, y que Estados Unidos debería «usar toda la tecnología disponible para impedir su capacidad de usar Internet, su capacidad de usar la libertad de expresión y perseguir a las personas que quieren matarnos impidiendo que recluten a más seguidores». En un artículo que defiende sus comentarios, Gingrich argumentó que «la libertad de expresión no debe ser una opción aceptable para las personas que planean matar a otras que tienen unos derechos inalienables«, añadiendo que «lo cierto es que no todo discurso está permitido por la Constitución«.

La violencia nacionalista blanca en Charlottesville ha desembocado en argumentos similares. Si bien los datos de las encuestas y evidencias circunstanciales han mostrado desde hace mucho tiempo una pérdida de credibilidad en la libertad de expresión entre los estadounidenses más jóvenes, incluyendo a aquellos que se identifican como liberales o izquierdistas, Charlottesville ha provocado un debate a escala nacional sobre los beneficios de mantener el derecho a expresar «discursos de odio», sea cual fuere su definición.

Un excelente artículo de Julia Carrie Wong en de The Guardian, publicado el pasado lunes, examina las implicaciones del creciente interés de los liberales y de la izquierda para que se restrinja el «discurso de odio», ya sea por parte del Estado que ejerce el poder de aprobar leyes contra el «discurso de odio» o las plataformas tecnológicas para que prohíben el uso de las mismas para difundir lo que ellos consideran «ideas de odio». Como Wong señala correctamente,»Muchos estadounidenses están cada vez más a favor de las limitaciones al estilo europeo en el discurso del odio«. Numerosos artículos de opinión y blogs han hecho un llamamiento explícito a favor de tales restricciones. En consecuencia, vale la pena examinar cómo funcionan en la práctica esas «limitaciones de estilo europeo» y contra quiénes se aplican.

Muchos estadounidenses desean que las restricciones europeas a los discursos de incitación al odio sean asumidas por esas leyes y se utilicen para prohibir y castigar la expresión de ideas de intolerancia: racismo, homofobia, islamofobia, misoginia. A menudo, tales leyes se utilizan de esa manera. Hay numerosos casos en Europa occidental y Canadá de extremistas de extrema derecha arrestados, multados o incluso encarcelados por manifestar públicamente este tipo de intolerancia.

Sin embargo, en esos países se utilizan las restricciones en la difusión del discurso de odio para suprimir, prohibir y castigar algo más que la intolerancia de extrema derecha. Esas leyes se han utilizado con frecuencia para restringir y condenar una amplia gama de opiniones políticas que muchos defensores de este tipo de censura, incluso siendo de izquierdas, nunca pensarían que fueran consideradas «odiosas», e incluso contra opiniones que muchos de ellos probablemente comparten.

Francia es probablemente el caso más extremo de aprobación de leyes en contra de la incitación al odio en las que se abusa de esta manera. En 2015, el Tribunal Supremo de Francia confirmó la condena a 12 activistas pro palestinos por violar las restricciones contra las expresiones de odio. ¿Su crimen? Llevar camisetas que abogaban por un boicot a Israel – «Viva Palestina, boicot a Israel«, se podía leer en las camisetas – que, según sentenció el tribunal, violaba la ley francesa que «prescribe encarcelamiento o una multa de hasta 50.000 dólares para aquellos que provocan discriminación, odio o violencia hacia una persona o grupo de personas por su origen, pertenencia o no pertenencia a un grupo étnico, una nación, una raza o un grupo de personas por motivos de su origen, su pertenencia o su no pertenencia a un grupo étnico, una nación o una religión.«

Como ya dijimos en su momento, el uso por Francia de las leyes de incitación al odio para prohibir el activismo contra la política israelí -basándose en que constituye «antisemitismo» y odio contra las personas por su origen nacional- forma parte de una tendencia mundial. En mayo del año pasado, el entonces gobierno conservador de Canadá amenazó con utilizar las rigurosas leyes de incitación al odio de la nación para procesar a los defensores del boicot de Israel sobre la base de que tal activismo es «la nueva cara del antisemitismo» Como informó Haaretz acerca de los procesamientos franceses:»Activistas pro-israelíes en la vecina Bélgica están presionando por una ley similar a la de Lellouche, esperando que también pueda hacer mella en las actividades de BDS en ese país«. Otros activistas franceses han sido condenados por «incitar al odio racial» por colocar pegatinas de boicot a las verduras importadas de Israel.

No cabe duda de que si tal facultad de prohibir el «discurso de odio» estuviera en manos de responsables o tribunales estadounidenses, ocurriría lo mismo. Es un consenso bipartidista prácticamente incuestionable que abogar por un boicot a Israel constituye odio y antisemitismo. En su discurso de AIPAC en 2016, Hillary Clinton citó el movimiento de boicot como evidencia de que «el antisemitismo está aumentando en todo el mundo«. Un grupo de legisladores estadounidenses está actualmente promoviendo una legislación para que sea ilegal que las empresas participen en cualquier boicot internacional a Israel, un proyecto de ley que la Unión Americana de Libertades Civiles dice que puede ser utilizado para criminalizar la defensa de los boicots.

Los estudiantes pro-israelíes afirman a menudo que abogar por un boicot a Israel equivale a hostigamiento y antisemitismo. Sin embargo, se aplica una mayor censura en los campus universitarios de los Estados Unidos contra los grupos pro palestinos.

¿Alguien duda de que en la lista de «discursos de odio» para muchos responsables, jueces y funcionarios estadounidenses habría grupos como Black Lives Matter y antifascistas, grupos de extrema izquierda que luchan contra los supremacistas blancos? Más allá de lo que muchos dirigentes hablan del odio de estos grupos hacia los policías, también «señalan que esos grupos también acusan a Israel de llevar a cabo un genocidio contra los palestinos«.

En el Reino Unido, el «discurso de odio» ha llegado a incluir a cualquiera que exprese una crítica vehemente contra los soldados británicos que luchan en la guerra. En 2012, un adolescente musulmán británico, Azhar Ahmed, fue arrestado por cometer un «delito de orden público agravado por motivos raciales«. Después de que soldados británicos muriesen en Afganistán, citó en su página de Facebook a los innumerables afganos inocentes asesinados por soldados británicos y escribió:»¡Todos los soldados deben morir e ir al INFIERNO!THE LOWLIFE F*****N SCUM! y desearles el infierno porque allí es donde deben ir

El portavoz de la policía que justificó el arresto del adolescente dijo:»No lo ha hecho muy bien y por eso se ha metido en problemas«, por lo que aquellos de ustedes que ansían las leyes europeas contra la incitación al odio quieren dar facultades a la policía -y luego a los jueces- para decidir cuándo algo es lo suficientemente inapropiado y ofensivo como para justificar el arresto. Ahmed evitó la pena de cárcel, y en última instancia recibió «unicamente una multa» y prestar servicios a la comunidad, pero sólo «porque rápidamente eliminó su comentario y trató de disculparse con los ofendidos«.


Al escribir sobre el caso de Ahmed en The Independent, el periodista Jerome Taylor documentó cómo las leyes contra la «incitación al odio» en el Reino Unido se han extendido rápidamente para incluir cualquier opinión que se considere molesta:

«En los últimos años hemos comenzado a criminalizar cada vez más la crítica, un precedente que debería ser profundamente preocupante para cualquiera que se preocupe por la importancia de la libertad de expresión«.»

En The Guardian, Richard Seymour fue más allá y dijo que «Ahmed es la última víctima de un esfuerzo coordinado para redefinir el racismo como’ cualquier cosa que pueda ofender a los blancos‘.»

Así es como se usan las leyes de incitación al odio en prácticamente todos los países en los que existen: no sólo para castigar la intolerancia de la extrema derecha que muchos defensores creen que será una forma de reprimirla, sino también una amplia gama de puntos de vista que muchos de la izquierda consideran que deberían ser permisibles, incluso directamente aceptados. Por supuesto, eso es cierto: en última instancia, lo que constituya «discurso de odio» será decidido por las mayorías, lo que significa que las opiniones minoritarias serán las más vulnerables a la represión.

En 2010, un ateo militante fue sentenciado a seis meses de prisión condicional por dejar a un piloto no cristiano y otro no islámico en una sala religiosa del aeropuerto de Liverpool; según la BBC, «los jurados lo declararon culpable acusando de hostigamiento religioso intencional agravado» En Singapur, «las leyes de incitación al odio» se utilizan habitualmente para castigar a los activistas de derechos humanos que critican el cristianismo, o a los musulmanes que han defendido o promovido a los musulmanes. En Turquía, son frecuentes los casos de ciudadanos que han sido enjuiciados con arreglo a las leyes de incitación al odio por criticar a los responsables del gobierno o al ejército. Los imanes radicales son enjuiciados en Europa si son demasiado enérgicos en su apoyo a la sharia o en su defensa de la violencia contra la agresión occidental.

En Francia, un activista de izquierdas fue condenado y multado por insultar al ex presidente francés Nicolas Sarkozy sosteniendo un cartel que decía «Desaparece, idiota». Irónicamente, esas fueron las mismas palabras que el propio Sarkozy pronunció cuando un ciudadano se negó a estrechar su mano en una feria pública (el Tribunal Europeo de Derechos Humanos anuló finalmente la condena). En 2013, como Salon’s Nico Lang señala, «los jueces multaron a Laure Pora, ex-jefa de la sección de París de ACT UP, por usar el término homófobo durante una manifestación de 2013 contra el grupo pro-vida Fundación Lejeune y La Manif Pour Tous«.

Un informe de 2015 de Freedom House informaba que «la libertad de Internet en todo el mundo ha disminuido por quinto año consecutivo, con más gobiernos censurando información de interés público«. Específicamente,»las autoridades estatales también han encarcelado a más usuarios por sus comentarios online» El informe indica que las protecciones de la libertad de expresión están disminuyendo en aproximadamente la mitad en los países en los que se realizó la encuesta. Las descensos más significativos se produjeron en Libia, Ucrania y Francia. En este país debido principalmente a las políticas controvertidas adoptadas tras el ataque terrorista de Charlie Hebdo, como las restricciones a los contenidos que podrían considerarse como «disculpas por el terrorismo», «el enjuiciamiento de los usuarios y un aumento significativo de la vigilancia».

A principios de esta semana, el gobierno alemán ordenó el cierre de un influyente sitio web de izquierdas porque «provocó» disturbios en la cumbre del G-20 en Hamburgo y se utilizó para incitar a la violencia. Al calificar el sitio como la «plataforma más influyente para los extremistas de izquierdas más violentos de Alemania«, los responsables políticos dijeron que «el sitio web se había referido a los agentes de policía como’ cerdos’ y’ asesinos’, y habían dado instrucciones para la fabricación de cócteles molotov«.


La clausura de este sitio de izquierdas forma parte de una larga tradición en Alemania, donde cualquier idea que se considere una amenaza para el orden dominante puede ser prohibida. En la década de 1950, un tribunal europeo confirmó la orden del gobierno alemán de disolver y prohibir al Partido Comunista y confiscar todos sus activos, alegando que se oponía a los principios en los que se basaba el gobierno alemán.

Incluso si las leyes de «incitación al odio» fueran aplicadas milagrosamente por las autoridades exactamente como lo desearían los defensores – por medio de las cuales sólo las ideas que uno odia serían silenciadas y castigadas mientras que las ideas que uno quiere podrían aflorar – todavía habría muy buenas razones para oponerse a tales leyes. Escribí extensamente sobre esas razones hace varios años en The Guardian y otra vez la semana pasada, y el director legal de ACLU David Cole escribió esta semana en el New York Review of Books acerca de por qué la ACLU defiende todos los discursos, incluso los más odiosos.

En particular, la suposición de que la censura debilitará a los grupos que fomentan el odio y los hará desaparecer es completamente contraproducente. Nada fortalece más a los grupos de odio que ser censurados, ya que los convierte en mártires de la libertad de expresión, alimenta su sentido del dolor y los obliga a buscar medios de activismo más destructivos.

Cuando yo representaba los derechos de libertad de expresión de grupos como abogado, no había otra cosa que les gustase más que se hiciese referencia a los intentos de censura, porque sabían que nada fortalecería más eficazmente su causa. Por el contrario, como lo ha demostrado la secuela de Charlottesville, dejando expresarse a estos grupos es como se expone su verdadera, y que por tanto los debilita.

Irónicamente, aquellos que abogan a favor de que los neonazis y otros grupos que fomentan el odio sean censurados por la fuerza están haciendo más para darles cancha que cualquier otra cosa. Como escribió Cole:

«Cuando los supremacistas blancos convocaron un mitin la semana siguiente en Boston, sólo reunieron a un puñado de seguidores. Fueron ampliamente superados en número por decenas de miles de contra-protestantes que marcharon pacíficamente por las calles para condenar la supremacía blanca, el racismo y el odio. Boston demostró una vez más que la respuesta más poderosa al discurso que odiamos no es la censura, sino más discurso «.

Pero lo más importante es que la aplicación ideal de la censura, que los defensores de los derechos humanos prevén, no es cómo se aplican tales leyes. Y nunca lo será. Si se faculta a las autoridades estatales para decidir qué ideas están permitidas y cuáles no, para evaluar qué ideas contienen suficiente «odio» como para justificar la prohibición, es probable que esas leyes se utilicen en última instancia para prohibir las ideas que no te gustan. Como dijo Cole,

«Es virtualmente imposible articular una norma de censura del discurso que no permita a los responsables del gobierno una discrecionalidad peligrosamente amplia e invite a la discriminación contra puntos de vista particulares«.

Como recientemente explicó Conor Friedersdorf en The Atlantic, hay mucha ironía en el corazón de estos nuevos deseos liberales a favor de la las leyes de censura del «discurso de odio»: las personas que las implementarán e interpretarán son aquellos que ostentan el poder, gente como Donald Trump, Jeff Sessions, gobernadores y legisladores republicanos y su letanía de jueces de derechas. Se necesita poca imaginación para ver cómo se aplicarían tales leyes, y contra quién. De hecho, la historia de los Estados Unidos al permitir tales restricciones es que han sido utilizadas exactamente contra los grupos que los defensores de la censura piensan que están protegiendo. Como escribió Cole:

Nuestra historia demuestra que, a menos que esté muy restringida, el poder de limitar la defensa de la violencia es una invitación a castigar al disidente político. A. Mitchell Palmer, J. Edgar Hoover y Joseph McCarthy usaron la defensa de la violencia como justificación para castigar a las personas que se asociaban con comunistas, socialistas o grupos de derechos civiles”.

De hecho, la ACLU surgió del intento del ex presidente Woodrow Wilson de criminalizar la crítica a su política de involucrar a Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial. Luego pasó décadas luchando contra los intentos de censura dirigidos contra comunistas, socialistas, grupos de derechos civiles y activistas LGBT. Cuando se otorga a la sociedad el derecho a prohibir las ideas, el odio se afianza, volviéndose más vulnerable. Los abogados defensores de las libertades civiles lograron defender a esos grupos sólo defendiendo el principio de que la censura estatal de los puntos de vista políticos es siempre inadmisible.

Pero para ver cuáles son los efectos reales de las leyes de incitación al odio, no es necesario especular, ni tampoco es necesario escarbar en la historia de Estados Unidos en el siglo XX. Basta con ver cómo se están aplicando estas leyes en Europa, y contra quién. ¿Quién podría ver eso y verlo como aceptable?

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El asedio de los medios de comunicación: diferencias en la cobertura informativa de Mosul y Alepo

Por Media Lens, 17 de julio de 2017

Dissident Voice


Cuando las fuerzas rusas y sirias bombardearon el año pasado la zona oriental de Aleppo, los periódicos y las pantallas de televisión se llenaron de artículos angustiados sobre la situación de los civiles muertos, heridos, atrapados, traumatizados o huyendo de manera desesperada. El Presidente Sirio, Bashar al-Assad y el líder ruso Vladimir Putin, ambos enemigos del oficialismo, fueron denunciados y demonizados, de acuerdo con el habitual mensaje propagandístico. Un artículo del Evening Standar describía a Assad como un “monstruo” y otro de Boris Johnson en The Telegraph se refería tanto a Putin como a Assad como “Diablos”.

Como dijo el respetado y veterano periodista Patrick Cockburn:

La información partidista del asedio de Aleppo Oriental se presentó como una batalla entre el bien y el mal: el Señor de los Anillos, con Assad y Putin como Saruman y Sauron”.

Este sería, dijo, “el punto más bajo de la cobertura informativa de la prensa occidental sobre las guerras de Irak y Siria”. Los artículos de los medios de comunicación occidentales han ofrecido un enfoque similar a los mensajes o tweets de Alepo. Relatos desgarradores de familias, niños, ancianos, todos ellos atrapados en terribles condiciones, sometidos por un brutal Assad y su Régimen. Fueron innumerables las fotografías que representaban el dolor y el sufrimiento que desgarraban el corazón.

Por el contrario, la cobertura informativa de la ciudad iraquí de Mosul mostró poco de esa situación, con una población cercana al millón de personas, que estaba siendo pulverizada por la coalición dirigida por los Estados Unidos desde 2015, especialmente desde el intenso asalto lanzado en octubre pasado para liberar la ciudad de ISIS, con la victoria que fue declarada hace unos días. Evidentemente, los medios occidentales no han demonizado a los Estados Unidos por infligir muerte y sufrimiento a los habitantes de Mosul.

Como señala Cockburn, había “muchas similitudes entre los asedios de Mosul y Aleppo Oriental, pero se informó de manera muy diferente”.

Cuando mueren los civiles o sus casas son destruidas en el bombardeo de Mosul por el ejército estadounidense, se dice que es el Estado Islámico el responsable de dichas muertes: estaban siendo utilizados como escudos humanos. Cuando Siria o Rusia bombardean edificios de Aleppo Oriental, Rusia o Siria son los culpables: los rebeldes no tienen nada que ver en ello”.

Por ejemplo:

Por todo el mundo se difundieron imágenes de Aleppo Oriental que mostraban a niños muertes, heridos y conmocionados. Pero cuando el 12 de enero se difundió por Internet un vídeo que mostraba a personas que buscaban cuerpos entre las ruinas de un edificio de Mosul que parecía haber sido destruido por un ataque aéreo de la coalición liderada por los Estados Unidos, ninguna emisora de televisión occidental ofreció dichas imágenes”.

Cockburn resume:

En Mosul, la pérdida de vidas de civiles se atribuye a ISIS, con su uso indiscriminado de morteros y terroristas suicidas, mientras que el ejército iraquí y su apoyo aéreo se abren paso libremente. […] Contrasta con las descripciones de los medios occidentales del inhumano salvajismo de la fuerzas del Presidente Assad que indiscriminadamente matan a civiles sin importar que permanezcan en la ciudad o intenten huir”.

Acabando con los focos de resistencia

En octubre de 2016, la coalición encabezada por los Estados Unidos intensificó su ofensiva con bombas y ataques de artillería a Mosul, de forma más contundente de lo que había sido hasta entonces, una intensa campaña militar después de la toma de Mosul por ISIS en 2014. Según un nuevo Informe de Amnistía Internacional, 5.805 civiles murieron como resultado de esos ataque lanzados por la coalición entre febrero y junio de 2017. Del mismo modo que con las cifras de Iraq Body Count [un grupo de investigación británico], es probable que esta cifra sea una estimación a la baja. Además, se excluyen las muertes de los primeros meses y la últimas semanas del bombardeo.

Amnistía dice que el pueblo de Mosul fue sometido a:

Un aterrador ataque con fuego de armas que nunca deberían  ser usadas en áreas civiles densamente pobladas”.

El periodista estadounidense Bill Van Auken comenta:

Siendo generalmente cautelosas las informaciones de Amnistía sobre el Gobierno de los Estados Unidos, el informe afirma que “las fuerzas de la coalición encabezada por los Estados Unidos parecen haber cometido repetidas violaciones del Derecho Internacional, algunas de las cuales pueden calificarse de crímenes de guerra”.

Mientras que Amnistía trata con mayor dureza a ISIS que al Gobierno de los Estados Unidos, no plantea ninguna pregunta sobre quiénes son los responsables de la aparición de ISIS, y mucho menos de las raíces históricas de la catástrofe humana infligida en Mosul”.

ISIS había sido bien armado, financiado y entrenado para ser utilizado como una fuerza sustituta en las guerras debido a los cambios de régimen orquestados por la CIA y los aliados regionales de Washington, primero en Libia y luego en Siria”.

Todo esto firma parte de un panorama más amplio, lo que ha supuesto décadas de:

Guerra, las sanciones, la invasión y la ocupación perpetrada por el imperialismo estadounidense contra un país rico en petróleo ha resultado en una sociedad en decadencia, la pérdida de más de 1.000.000 de vidas y convertir a varios millones en refugiados sin hogar”.

La cobertura informativa de la victoria sobre ISIS en Mosul ha omitido esta historia, por supuesto. Es cierto que ahora han aparecido informaciones sobre la difícil situación de los civiles que abandonan Mosul, y la BBC ha recogido las acusaciones de Amnistía, al mismo tiempo que otorgaba a un destacado miembro de la coalición tiempo para responder a las acusaciones de Amnistía, que calificaba como “irresponsables y un insulto”. Pero si la BBC fuera más imparcial, durante los últimos meses habría dado cuenta de la destrucción provocada por la coalición liderada por los Estados Unidos, con especial énfasis en los civiles muertos. En cambio, este titular de la BBC nos habla de la postura amistosa respecto de la coalición:

Batalla de Mosul: el ejército iraquí limpia los últimos focos de resistencia de ISIS”.

La primera línea del artículo decía:

El ejército iraquí ha acabado con los últimos focos de resistencia de los militantes islámicos en Mosul, después de una larga batalla para recuperar la ciudad”.

¿Y cuántos civiles han muerto por las acciones de estas fuerzas respaldadas por los Estados Unidos para liberar la ciudad? El artículo no lo decía.

El 17 de marzo de este año, hasta 240 civiles murieron durante un ataque aéreo contra Mosul realizado por la coalición. Patrick Cockburn informaba de que tres edificios fueron reducidos a escombros, mientras que muchas personas buscaban refugio en las bodegas.

Meses antes y después de estas atrocidades, BBC News presentó varios reportajes de su corresponsal Jonathan Beale que acompañaba a las tropas iraquíes. Estos artículos tenían como título: “Con las fuerzas iraquíes sobre el terreno en la batalla por Mosul “, y estaban recargas con frases de propaganda tales como:

La coalición liderada por los Estados Unidos parece confiar en que sean derrotados en Mosul los combatientes del llamado Estado Islámico (ISIS)”

Lucha brutal por el control de las calles”

Se recrudeció la batalla y las tropas se sintieron fatigadas”

Escuchamos la os aviones de la coalición. Luego un zumbido y un ruido sordo, seguido de una explosión… Otro zumbido, otro ruido sordo y boom, un penacho de humo procedente de un ataque aéreo”.

Nadie puede cuestionar la valentía de las fuerzas iraquíes”

Esta es una guerra urbana implacable y para las fuerzas iraquíes todavía queda una montaña por escalar”.

Este es el estilo explosivo del periodismo, que bien tapaba o blanqueaba las muertes de los civiles en la “Batalla de Mosul”, como una y otra vez la cadena BBC New calificó al bombardeo de esta ciudad. Siempre fue la “Batalla por Mosul”, nunca dijeron que los ataques aéreos estadounidenses matasen a civiles o que “los Estados Unidos buscan la hegemonía en Oriente Medio”. Los buenos contra los malos. El sitio web de la BBC sólo ofreció un artículo, titulado: “¿Se pueden evitar la muerte de civiles en los ataques aéreos con ISIS?”, como buscando un cierto equilibrio con la propaganda pro-coalición. Curiosamente, el artículo de Beale reveló su postura al cerrar dicho artículo con las palabras de Johnny Stringer de la fuerza aérea estadounidense:

Nos enfrentamos a un oponente que nos odia y a todo lo que representamos. Tenemos que lidiar con eso y derrotarlos militarmente. Y por eso estamos aquí”.

Beale añade una línea de su propia cosecha, indicando que el corresponsal de la BBC estaba al lado de la coalición:

Están luchando contra un enemigo brutal, que a diferencia de ellos, no se preocupa si mata a civiles”.

Una vez que los “últimos focos de resistencia” de Mosul fueron limpiados, la BBC pudo publicar un artículo para blanquear. Lo hizo en su sitio web: “Mosul: el Primer Ministro de Irak celebra la victoria sobre ISIS”. Y por supuesto, nadie se hizo preguntas sobre las credenciales democráticas del Gobierno iraquí que había liberado Mosul. ¿Se celebran en Irak elecciones libres, hay una prensa libre y un pleno respeto por los derechos humanos? Estas cuestiones han sido de muy escasa atención en los medios corporativos desde que un gobierno títere fue instaurado, en medio de otras posturas, en 2004.

Una lucha heroica contra los terroristas”

El tono de propaganda de la BBC News hacia el poder viene de antiguo, de hecho, ya se dijo por sus orígenes reithianos, como ya hemos repetido muchas veces. Este sesgo propagandístico es más obvio cuando sus reporteros hacen referencia a la propaganda de los Enemigos Oficiales, alegremente inconscientes de cómo se refleja en ellos mismos y en su empleador.

El 15 de diciembre de 2016, la corresponsal en Moscú, Sarah Rainsford dio un ejemplo clásico hablando de Alepo en este reportaje de la BBC News, que también la BBC publicó en este artículo.

Considere estas palabras:

Sobre el terreno, en Siria, con las fuerzas especiales de Rusia, que aparecen por primera vez en la televisión estatal. Dicen que se trata de una heroica lucha contra los terroristas. Pero nada dicen de los civiles atrapados en este duro enfrentamiento”.

Imagínense a Rainsford diciendo lo mismo de la actuación de las fuerzas occidentales en Mosul:

Dicen que se trata de una heroica lucha contra los terroristas. Nada dicen de los civiles atrapados en estos duros enfrentamientos”.

Y luego, frente a la cámara, Rainsford dijo:

Este conflicto de Siria se encuentra entre los propósitos de Rusia de extender su poder e influencia. Mientras Occidente se quedó paralizado [sic], Moscú se movió. El mensaje que transmiten los rusos aquí es el de que están ayudando a luchar contra el terrorismo. El mensaje al mundo: que la Rusia bajo Vladimir Putin es un poder político y militar con el que hay que contar”.

Un periodista de la BBC News nunca diría de que la guerra en Oriente Medio es una forma de que los Estados Unidos proyecten su poder e influencia.

Rainsford continuó, mostrando imágenes de los severos daños causados por las fuerzas rusas en Grozny:

En cuanto a los brutales bombardeos, Rusia ya lo había hecho antes. Esto no es Alepo, sino Grozny, en Chechenia, una ciudad aplastada por una guerra que el Presidente Putin ha calificado de lucha contra el terrorismo. En este último conflicto, no ha habido llamamientos a favor de la moderación”.

Finalmente, sobre unas imágenes de los soldados de ISIS con el arsenal ruso capturado en Palmira:

Pero, puesta la atención en Alepo, esto ha sucedido. Las tropas rusas se vieron obligadas a abandonar sus posiciones en Palmira, a medida que las tropas de ISIS reiniciaron los combates para recuperar la ciudad siria, algo que una vez Rusia proclamó como una gran victoria”.

¿Se puede alguien imaginar que la BBC News hiciera algo semejante al analizar la propaganda estadounidense o británica sobre el asalto a Mosul? ¿O Sirte en Libia? ¿O Fallujah? ¿O Belgrado? ¿Es que los periodistas de la BBC News han anunciado cada una de estas acciones como una gran victoria para Occidente?

Por lo tanto, es tarea digna de la BBC el analizar la propaganda del enemigo, pero no la de los que están a nuestro lado. Otra característica muy común de la BBC News, del mismo modo que otros medios de comunicación corporativos, es la de identificarse con las víctimas de las acciones militares del Enemigo Oficial, pero no tanto con las víctimas de nuestras acciones militares. Así el año pasado, Bridget Kendall, informaba de esta manera para la BBC:

Parece que un avión de combate ruso sobrevuela los cielos del norte de Siria. Se sospecha que lleva bombas de racimo. Imagínense estar en uno de esos edificios del norte de la ciudad de Alepo” (BBC News at Ten, 1 de febrero de 2016, recogido por un lector de Media Lens, Daniel Collins en este tweet).

Un periodista de la BBC News nunca invitaría a la audiencia a “imaginarse estar en uno de esos edificios”, de Mosul, de Bagdad o de Gaza, por ejemplo, mientras son bombeados por los nuestros o uno de nuestros aliados, como Israel.

Del mismo modo que la BBC, The Guardian ha publicado editoriales como éste, en el pasado mes de octubre destacando una cita de Assad sobre Alepo, donde tuvo que:

Mantener limpia esta zona y empujar a los terroristas hacia Turquía, para que volviesen de donde venían, o bien para aniquilarlos”.

El editorial continúa:

La diplomacia internacional está a favor de considerar tales acciones, si se demuestran, como crímenes de guerra”.

¿Y qué dice sobre Mosul?

Occidente también tiene la oportunidad de demostrar que respeta las limitaciones del Derecho Internacional. Pronto, las fuerzas iraquíes apoyadas por Occidente intentarán volver a conquistar Mosul, el último bastión importante del Estado Islámico en el país. Su actuación en la batalla determinará si la victoria ha tenido un coste humanitario inaceptable”.

The Guardian parece olvidar el hecho de que Occidente, durante décadas, se ha burlado de manera regular de “las restricciones del Derecho Internacional”. Esta ceguera e ignorancia ya era evidente en el título del editorial de The Guardian, que incluía un alegato tragicómico:

Los crímenes cometidos en las guerras de Oriente Medio debe ser castigados al terminar. Mientras tanto, Occidente no debiera aumentarlos”.

Como si Occidente no hubiera contribuido a la mayoría de los crímenes cometidos en Oriente Medio.

Desde octubre de 2016, no hemos podido encontrar en The Guardian ni un solo editorial que haga una crítica del asalto contra Mosul liderado por los Estados Unidos. El contraste con sus angustiados comentarios sobre Alepo es patente. En junio de 2016, el periódico daba su opinión sobre la batalla de Alepo, diciendo simplemente: “hay que detenerlo ahora” y “se trata de una urgente catástrofe humanitaria”.

En octubre de 2016, un editorial de The Guardian decía que “los aviones de combate rusos y sirios que volaban por encima de Alepo estaban atacando de manera intencionada a los civiles” y exigía la aplicación del Derecho Internacional. Y en noviembre de 2016, The Guardian hablaba del “sombrío fracaso de Occidente para detener un desastre humanitario y militar”. El editorial también decía:

La maquinaria de propaganda rusa está trabajando con ahínco junto al régimen sirio, tratando de dar la idea de que estas acciones son para liberar a una población descrita como rehén de los terroristas islámicos”.

Así que repetimos, para poner mayor énfasis en este hecho: que no ha habido ningún editorial de The Guardian que examinara la victoria de la coalición liderada por los Estados Unidos en Mosul y dijera “que el coste humanitario es inaceptable”, o exponiendo la campaña de propaganda de Occidente que dice promover la “liberación”. No se trata de ninguna sorpresa. Después de todo, eso sería acercarse mucho a la demolición del mito de la benevolencia de Occidente. El papel de The Guardian es el de mantener dicha ficción.

Conclusión

Neil Clark observa con razón que:

Las diferentes maneras de representar las respectivas “liberaciones” de Alepo y Mosul nos habla de cómo funciona la propaganda de guerra en el llamado mundo libre”.

La conclusión es que lo que estamos viendo en Irak, y en gran parte del resto del mundo, es un proyecto imperialista de occidente dirigido hacia países que:

1.- No se ajustan a los dictados de Occidente;

2.- Son incapaces de defenderse de manera adecuada (a diferencia de China, Irán o Corea del Norte, por ejemplo).

Clark señala que:

La verdad de lo que ha estado sucediendo es demasiado chocante y terrible para que sea admitido por los medios de comunicación de Occidente. Es decir, que desde la desaparición de la Unión Soviética, los Estados Unidos y sus aliados han elegido estados independientes, ricos en recursos y estratégicamente importantes, uno por uno”.

David Whyte y Gregg Muttitt señalan que cuando el Reino Unido invadió Irak, el país tenía casi la décima parte de las reservas de petróleo del mundo, y que documentos del Gobierno revelaron que ese fue el motivo de la guerra. Pero el Informe Chilcot evitó de manera vergonzosa dar cuenta de esta evidencia e ignoró el petróleo como la fuerza motriz de la invasión.

Como dice Mark Curtis, tras la invasión ilegal y un millón de muertos iraquíes, el Ministro de Comercio británico, Greg Hands, recientemente tuvo el descaro de jactarse de que:

Las empresas y marcas del Reino Unido ya están establecidas en Irak: desde BP a Standard Chartered, de G4S a JLR”.

El Ministro agregó:

Irak tiene la cuarta mayor reserva de petróleo del mundo, la sexta mayor reserva de gas y un enorme potencial todavía no explotado”.

El Ministro proclamó con orgullo que las Empresas del Reino Unido están estratégicamente bien situadas para explotar este enorme potencial.

¿No se expresa con claridad meridiana los motivos de la guerra de 2003?

Por otra parte, esta guerra perpetua es un negocio muy lucrativo para los fabricantes de armas y la Industria militar de occidente. Como señala Bill Van Auken:

Los comandantes del Ejército estadounidense han dejado claro que no ven a las fuerzas estadounidenses salir del país en un futuro previsible. El Pentágono ha solicitado casi 1.300 millones de dólares de presupuesto para el año 2018 para financiar el apoyo continuo a las fuerzas de seguridad iraquíes”.

Y no olvidemos que la venta de armas del Reino Unido a Arabia Saudí ha sido considerada legal por el Tribunal Supremo “después de tener acceso a documentos secretos”. Con la pesadilla de un ataque liderado por Arabia Saudí, con el apoyo de los Estados Unidos/Reino Unido contra Yemen, acosado por una crisis de hambre, pobreza y una epidemia de cólera, se vuelve a exponer la terrible realidad de las Democracias Occidentales.

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¿De nuevo los medios de comunicación Occidentales presionan para que se produzca una mayor intervención militar de Estados Unidos en Siria?

Carta abierta a Amy Goodman y a Democracy Now

Por Veteranos por la Paz, Sección 162, 15 de abril de 2017

Dissident Voice

Querida Amy Goodman de Democracy Now:

Somos un grupos de militares veteranos que esperan no desaparecer de la faz de la tierra por una guerra nuclear que parece precipitarse dados los acontecimientos en Siria.

Estados Unidos está más cerca de enfrentarse a Rusia con armas nucleares en Siria. Esta situación fue desencadenada por Assad-Lo-Hizo-de-Nuevo “atacando con gases a su propia gente”, algo que ya oímos por primera vez en 2013. Una vez más faltan pruebas y, peor aún, hay un total desinterés por encontrar alguna evidencia, o hacerse las preguntas obvias por el motivo de tal acción.

Como ex militares no vemos ninguna ventaja ni justificación para que el régimen de Assad use gases tóxicos en estas situaciones. Por otro lado, hay gente que está encantada de que Estados Unidos se lance a tal guerra. Esto parece claro incluso para el observador ocasional, y sin embargo es algo que están ignorando los medios de comunicación.

¿Por qué son necesarias las pruebas? Esto nos parece una repetición de lo ocurrido en el “Golfo de Tonkín”, “ o las Armas de Destrucción Masiva de Irak”, y muchas otras falsas provocaciones que se remontan a 1898 con el hundimiento del Maine. Una vez más, los medios de comunicación presionan para que haya una guerra. Se apresuran a realizar juicios sin hacerse las preguntas pertinentes.

Desafortunadamente, salvo raras excepciones, Democracy Now tampoco se ha planteado tales preguntas en relación con la guerra de Siria. En su programa del pasado 7 de abril, usted invitó a varios expertos que hablaron de la cuestión Siria, algunos acusando abiertamente a Assad, pero nadie se hizo preguntas por las evidencias. Los oyentes de su programa dieron por sentado que el régimen de Assad es culpable, como se supone.

Esto resulta especialmente decepcionante para todos nosotros, ya que somos oyentes de su programa desde hace mucho tiempo. Hemos confiado en usted como una fuente fiable de información.

Le estamos pidiendo que investigue más profundamente sobre lo que está ocurriendo en Siria. Considere las investigaciones de Seymour Hersh y otros, incluyendo los Veteranos de Inteligencia por la Cordura (VIPS), sobre el incidente con armas químicas del 21 de agosto de 2013. Sus informes indican que las armas químicas fueron utilizadas por la oposición no por el Gobierno sirio. Esto parece relevante dada la situación actual.

Y por favor, invite a personas que conozcan Siria y tengan una perspectiva diferente de sus invitados habituales. Por ejemplo, el Vicepresidente de Veteranos por la Paz estuvo en Siria el año pasado. Otros muchos también lo han hecho, y estaremos encantados de proporcionarle la información de contacto.

Esto es importante, ya que las actuaciones del Presidente Donald Trump en Siria parece que nos están llevando hacia un enfrentamiento con Rusia utilizando armas nucleares, y nos preguntamos si Vladimir Putin puede darse el lujo de retroceder. ¿Y si no lo hiciera? ¿Estaremos vivos pisando este suelo dentro de un año?

Que la esperanza se mantenga viva.

Daniel Borgström

en nombre de

VETERANOS POR LA PAZ, Este de la Bahía, Sección 162.

Veteranos por la Paz es una organización no gubernamental representada en la ONU.


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¿Qué es el periodismo objetivo?

Son los hechos, señora”

Por Media Lens, 21 de marzo de 2017

Dissident Voice

¿Qué es el periodismo objetivo e imparcial?

La opinión más aceptada es la que ofreció en el año 2001 el entonces editor político de la BBC, Andrew Marr:

Cuando empecé a trabajar en la BBC, mis Órganos de Opinión fueron formalmente extirpados” (1).

O lo que dijo Nick Robinson cuando describió su papel como redactor político de ITN (Independent Television News) durante la guerra de Irak:

Mi trabajo consiste en informar de lo que estaban haciendo o pensar lo que estaban haciendo los que tenían poder… Eso es todo lo que puede hacer alguien que tiene este tipo de trabajo” (2).

Son los hechos, señora”, como describió de manera irónica Matt Taibbi de Rolling Stone esta situación en el periodismo.

Es por esta razón que si usted le pide a un periodista de la BBC o de la ITN que elija entre describir la guerra de Irak como “un error” o como “un crimen”, se negará porque dirá que se le exige ser “objetivo” e “imparcial”.

Pero en realidad hay cinco buenas razones para rechazar este argumento como fundamentalmente falso y dañino.

En primer lugar, resulta que la mayoría de los periodistas sólo se ponen nerviosos al expresar opiniones personales cuando se trata de criticar a los poderosos. Andrew Marr no puede decir de la guerra de Irak que sea un “crimen”, pero sí puede decir que la toma de Bagdad en abril de 2003 significó que Tony Blair “es ahora un hombre de más prestigio y un Primer Ministro que como resultado se afianza en su cargo” (3). Nick Robinson puede informar que “cientos de soldados (británicos) arriesgan sus vidas para llevar la paz y la seguridad a las calles de Irak” (4).

Tal vez se trate de la versión “Aquí te pillo aquí te mato, Señora” de la “imparcialidad”.

A los periodistas se les permite olvidar su “objetividad” de esta manera, pero no de la otra, es decir, de aquella que pueda ofender a los poderosos. Sharon Beder, analista de los medios de comunicación australianos, ofrece otro ejemplo del mismo doble rasero:

Equilibrio significa garantizar que las declaraciones de los que cuestionan el establishment se equilibren con las declaraciones de aquellos que son criticados, pero no necesariamente al revés” (5).

El segundo problema con el argumento de no dar opiniones personales es que no es posible quedar al margen de las opiniones y sólo expresar “los hechos”. Los hechos que destacamos o ignoramos, el tono y las palabras utilizadas que usamos para enfatizar o minimizar estos hechos, todo ello refleja de manera inevitable nuestra opinión personal.

El tercer problema viene reseñado en el título de la autobiografía del historiador Howard Zinn: No puedes ser neutral en un tren en movimiento. Incluso si creemos que es posible renunciar a nuestra opinión personal al informar sobre los hechos, aún así seguiremos tomando partido. Zinn lo explicó:

Como digo a mis alumnos al comienzo de mis cursos “No se puede ser neutral en un tren en movimiento”. El mundo ya se está moviendo en ciertas direcciones, muchas de ellas aterradoras. Niños que pasan hambre, gente que muere en las guerras. Ser neutral en tal situación es colaborar con lo que está pasando” (6).

Matt Taibbi da un ejemplo muy llamativo:

A pesar de poner toda su buena voluntad, un punto de vista siempre asoma en los artículos. Abra cualquier periódico de los años 30 o 40, consulte la página de deportes: el tipo que escribió las anotaciones de los puntos obtenidos, ¿tenía alguna intencionalidad política? Probablemente no crea que sea así. Pero visto en retrospectiva 70 u 80 años después, cuando la información sobre el béisbol no podía dejar de mencionar el hecho de ser negro, es apología y disculpa. Cualquier periodista medianamente avispado sabe que hay un sesgo encerrado en la forma de presentar la información…”.

Un cuarto problema, estrechamente relacionado, es aberrante: no tomar partido, por ejemplo, contra la tortura, ni contra los grandes países que explotan a los pequeños, ni contra la venta de armas a los tiranos, ni contra el relego del cambio climático en lugar de informar de él. Un médico cuando trata a un paciente presenta un sesgo al tratar de identificar y resolver un problema de salud. Nadie puede argumentar que el médico deba mantenerse neutral entre la enfermedad y la salud. ¿No es evidente que todos debemos debemos tener un sesgo en contra del sufrimiento”.

Por último, ¿por qué la responsabilidad periodística de relegar la opinión personal se pone por encima de la responsabilidad de denunciar los delitos del Estado de los que somos responsables como ciudadanos que viven en una Democracia? Si el Gobierno masacra a los ciudadanos, ¿los periodistas deben negarse a hablar? ¿Por qué el contrato profesional de los medios de comunicación está por encima del contrato social? Los periodistas podrían responder que el periodismo “libre de opiniones personales” es vital para una Democracia saludable. Pero si no hay una disidencia que desafíe los actos criminales, la Democracia se desintegra rápidamente en una tiranía. Este es el caso, por ejemplo, si seguimos siendo “imparciales” cuando nuestros Gobiernos bombardean, invaden y matan a 100.000 personas en el exterior. Un periodista que se niega a describir la guerra de Irak como un crimen está tejiendo un panorama que normaliza lo inconcebible. La “imparcialidad” periodística en Irak favoreció los posteriores crímenes de Gran Bretaña y Estados Unidos en Libia, Siria y Yemen.

Este es el absurdo de esa idea inocente de que los “órganos de opinión” de los periodistas pueden y deben ser extirpados.

Así que si rechazamos esta versión aberrante e inmoral de la objetividad, detrás de la cual se esconden tantos periodistas, ¿qué es entonces el periodismo objetivo” ¿Abogamos por un sesgo descarado, libre de prejuicios, desconectado de cualquier intento de justicia? De ningún modo.

Igualando el yo y el otro

El periodismo objetivo e imparcial debe echar sus raíces en el hecho de que “mi” felicidad y sufrimiento no importan más que “tu” felicidad y sufrimiento. Es irracional, cruel e injusto considerar lo contrario. El periodismo objetivo debe rechazar los análisis que priorizan determinados “intereses”: mi cuenta bancaria, mi seguridad financiera, la empresa, la nación, mi clase, sobre los intereses del otro.

El periodismo objetivo no se pone de “nuestro” lado, de modo que contabilizamos nuestros muertos e ignoramos sus muertos. No se niega a juzgar a nuestros líderes políticos, mientras condenan también a sus líderes. No hablan de que nuestros estándares morales están por encima del resto. No aceptan que nuestra Nación sea “excepcional”, que tengamos un destino manifiesto para dominar a los otros, y que nosotros seamos de alguna manera los elegidos.

Una afirmación central de las tradiciones budistas y otras tradiciones místicas hablan de que podemos “igualar el yo y el otro” de esta manera. Muchos intelectuales, incluyendo a los de izquierdas, descartan este tipo de análisis como una filfa irrelevante. Pero en el momento en el que los vikingos estaban devastando Europa, el sabio budista Shantideva del siglo IX se preguntó:

Puesto que yo y otros seres, ambos,

al ansiar la felicidad nos hacemos iguales y semejantes,

¿qué diferencia hay para distinguirnos?

¿Por qué debería esforzarme para obtener sólo mi dicha” (7).

Es un pensamiento asombrosamente razonable, pero todavía disponemos de una declaración aún más notable:

La intención, un océano de dicha

que busca para todos los seres un estado de bienaventuranza,

y cada acción para el beneficio de todos:

tal es mi deleite y toda mi alegría” (8).

Después de 4.000 millones de años de evolución de “crueldad despiadada”, Shantideva afirma que buscar el bien de los demás es una fuente de alegría y felicidad que supera con mucho el simple placer de las ganancias personales.

Tales apreciaciones son, por supuesto, recibidas con recelo por una sociedad que promueve la codicia sin restricciones para maximizar los beneficios. Pero si dejamos a un lado a nuestro grupo y volvemos a mirarlo, en realidad se trata de una cuestión de experiencia común. El maestro espiritual indio, Osho, dijo:

¿Nunca has sentido satisfacción por haber sonreído a un extraño en la calle? ¿No tuviste luego un remanso de paz? No hay límite a la alegría que se siente al levantar a un hombre caído, cuando asistes a una persona que se siente desfallecer, cuando llevas flores a un enfermo, pero no por deber, no porque sea tu padre o tu madre. No, a una persona cualquiera, simplemente dar un regalo es en sí una recompensa, un gran placer”.

Esta tipo de recompensa ha sido confirmada por la ciencia, algo creíble (véase aquí).

El periodismo objetivo se basa en dos afirmaciones:

1.- que los seres humanos son capaces de considerar la felicidad y el sufrimiento de los demás como de igual importancia a la felicidad y el sufrimiento de los demás.

2.- que, tal vez contrariamente a la intuición generalizada en nuestra sociedad, los individuos y las sociedades mejoran drásticamente su bienestar cuando “se iguala a uno mismo y al otro”.

En otras palabras, y no se trata de puro sentimentalismo, los seres humanos que practican la justicia experimentan beneficios por el mero hecho de hacerlo.

El valor del periodismo objetivo en ese sentido es bastante claro. Sabemos por las investigaciones (véase aquí) y por nuestra propia experiencia que las personas que sólo piensan en sí mismas son, aparte de miserables, tremendamente tendenciosos.

En su colección de discursos espontáneos, “Ta Hui, el gran maestro del Zen”, Osho ofreció un incomparable ejemplo de objetividad, en el sentido del que aquí se habla:

Sucedió en mi pueblo, entre mi casa y el templo había un pedazo de tierra, y que por alguna razón técnica mi padre fue capaz de apropiarse de aquel terreno cuando acudió a los tribunales, sólo, como ya digo, por razones técnicas. La tierra no era nuestra, sino que pertenecía al templo. La razón técnica esa ésta: que en los planos no aparecía la tierra como propiedad del templo. Fue un error del personal administro del ayuntamiento: habían incluido ese pedazo de tierra en las propiedades de mi padre.

Naturalmente, ante los tribunales no cabía ninguna duda. El templo no podía decir que aquella tierra era suya. Laq tierra tenía un gran valor: estaba en la calle principal. Todas las cuestiones técnicas y legales estaban del lado de mi padre. Y llevó el caso a los tribunales.

Yo le dije: Escucha, no tenía por entonces más de 11 años de edad, voy a acudir al tribunal y defender al templo. Nada tengo que ver con el templo, ni siquiera una vez he entrado en él, pero sabes muy bien que la tierra no es tuya.

Él me dijo: ¿Qué clase de hijo eres? ¿Actuarás como un testigo contra tu padre?

Le dije: No se trata de padre e hijo. En los tribunales de defiende la verdad. Y no sólo estará tu hijo, sino que también he convencido a tu padre.

– ¡Qué!

Tenía una gran amistad con mi abuelo, por lo que hablé con él de este asunto. Yo le dije: Tienes que apoyarme porque sólo tengo 11 años. El Tribunal no puede aceptar mi testimonio porque no soy un adulto, por lo que necesito tu apoyo. Sabes muy bien que esa tierra no es nuestra.

Él me dijo: “Tienes mi apoyo”.

Así que le dije a mi padre: “Escucha a ambos, a tu padre y a tu hijo… y retira la demanda, de lo contrario estarás en un problema, perderás el caso. Sólo se trata de un problema técnico. No vamos a apoyar un error técnico por parte del secretario municipal.

Me dijo: No entiendes una cosa tan simple, lo que significa una familia… tienes que apoyar a tu familia”.

Le dije: No, apoyaré a la familia si la familia tiene razón. Apoyaré a quien tenga razón”.

Luego habló con mi abuelo, que le dijo: He prometido que apoyaré a tu hijo, iré con él.

Mi padre le contestó: !Eso significa que tendré que retirar la demanda y perder un valioso trozo de tierra!

Mi abuelo dijo: ¿Qué se puede hacer al respecto? Tu hijo te va a crear problemas, y viendo la situación, que de ninguna manera vas a poder persuadirle, he decidido apoyarlo, sólo para que su posición tenga más fuerza. Es mejor retirarse que ser derrotado.

Mi padre dijo: Esta es una familia muy extraña. Trabajo por el bien de vosotros. Trabajo por ti, trabajo por mi hijo, no estoy trabajando para mí. Si podemos tener una hermosa tienda en esa tierra, tendrás una vejez mejor y más cómoda, mi hijo tendrá una educación mejor y podrá ir a la Universidad. Y tú estás en mi contra.

Mi abuelo dijo: No estoy en contra de nadie, pero he de cumplir mi promesa, no puedo faltar a mi palabra, al menos en lo que a él respecta, porque sería peligroso, y me generaría problemas. No puedo engañarle: Diré lo que él diga. Y está diciendo la verdad… y eso tú lo sabes.

Así que mi padre se vio obligado a retirar la denuncia, a regañadientes… Le pedí a mi abuelo que trajera algunos dulces para distribuirlos entre los vecinos. Mi padre ha recobrado la razón. Dijo: Eso me parece lo correcto.

Cuando mi padre vio que estaba dando dulces, preguntó: ¿Qué estás haciendo? ¿Qué ha sucedido?

Le dije: Ha recobrado la razón. La verdad ha resultado victoriosa. Así que le di a él también un dulce.

Él se rio y me dijo: Puedo entender tu punto de vista, y mi padre te apoya, así que pensé que sería mejor que yo también te apoyase. Es mejor retirarse sin tener problemas. Pero he aprendido la lección: No puedo depender de mi familia. Si hay algún problema, no me van a apoyar por ser mi padre o mi hijo, o hermano. Me apoyarán si la causa es justa.

Y desde entonces no se presentó ningún otro problema, porque no hizo nada en lo que no estuviéramos de acuerdo. Defendió la sinceridad.

Muchas veces en su vida me dijo: Actuaste bien, de lo contrario me habría apropiado de esa tierra y habría cometido un delito a sabiendas. Me has impedido, no sólo que hubiera cometido un delito, sino que desde entonces no lo he vuelto a cometer. Siempre que se ha dado una situación similar, siempre he defendido la verdad, cualquiera que fuesen las pérdidas. Ahora puedo ver con claridad:; la verdad es el tesoro que poseemos. Puedes perder tu vida, pero no perderás de vista la verdad” (9).

El periodismo objetivo insiste en la idea de que “yo apoyaré a mi familia sólo si mi familia tiene razón. Apoyare a quien tenga razón”. Si la guerra de Irak fue una guerra de agresión, el periodismo objetivo debiera describirlo como tal.

Sin embargo, la mayor parte del periodismo corporativo dice:

Apoyaré a mi familia, a mi partido, mi periódico, mi Corporación, los publicistas, mi Industria de armas, mi ejército, mi país, mi clase, estén o no en búsqueda de la verdad. Apoyaré aquello que me beneficie personalmente. Destacaré los hechos en un tono que beneficie los intereses de los poderosos, que me premiarán por ello. Ignoraré los hechos y las voces que podrían perjudicar mi carrera». 

El padre de Osho percibió el desafío de su hijo como un ataque: “Estás en mi contra”. Pero Osho no estaba en contra de su padre, ni a favor del templo, estaba al lado de la justicia.

En el año 2012, Media Lens comparó la reacción de los medios de comunicación ante la matanza de 16 civiles afganos por parte de soldados estadounidense con una matanza de 108 personas en Houla, Siria, de la cual los medios occidentales encontraron responsable al Presidente sirio Bashar al-Assad. Preguntamos entonces qué pruebas debieran encontrar los periodistas para hacer personalmente responsable de la matanza al Presidente Obama. Obviamente, debiera en primer lugar comprobarse la participación de las fuerzas estadounidenses. Presumiblemente, Obama debiera de haber firmado dichas órdenes, o haber sido consciente de ellas y haberlas aceptado. Pero las fuerzas sirias fueron inmediatamente declaradas responsables, siendo Assad considerado el responsable último, incluso antes de que los asesinos fueron identificados.

Invitamos a los lectores a que consideren si los periodistas independientes, aparentemente libres de ataduras, tratan a los Gobiernos extranjeros, especialmente a los enemigos oficiales del Estado, de la misma manera que tratan al propio Gobierno y a sus principales aliados. No estábamos en contra de Obama más de lo que lo estábamos en contra de Assad, estábamos buscando la verdad.

Irónicamente, nuestros intentos de desafiar los artículos tendenciosos de esta manera son denunciados como un ejemplo de ser vergonzosamente tendenciosos, y se nos describe como pro-Assad, pro-Gadafi, pro-Putin, apologistas de la tiranía, y así sucesivamente, por la misma gente que emprende una campaña de propaganda contra cualquier que desafíe al poder establecido.

Recientemente comentábamos la ausencia de cobertura informativa de la matanza de 38 personas en un hospital afgano:

Si el ataque del Estado Islámico se hubiera producido en un hospital francés, disparando contra médicos y pacientes, habría sido uno de los mayores traumas de 2017”.

No se trata, de nuevo, de un comentario pro-afgano o anti-francés, señalando una deriva tendenciosa y peligrosa en la forma que los medios de comunicación responde al sufrimiento del mundo, sea quien sea.

¿Por qué nos preocupamos por la tendenciosidad? Porque, como sugiere la anécdota de Osho, todo no es lo que parece. Resulta que hay costes ocultos ante tanta mendacidad, del mismo modo que beneficios ocultos en la verdad.

Después de décadas destinadas a perfeccionar sus modos de ocultar los hechos y las opiniones que les resultan hostiles, los medios corporativos se han vuelto incapaces de ver la verdad incluso ante un desastre inminente. Los costes, en esta era del catastrófico cambio climático, están siendo muy claros.

1.-Marr, The Independent, January 13, 2001. [↩]

2.-Robinson, ‘”Remember the last time you shouted like that?” I asked the spin doctor, The Times, July 16, 2004. [↩]

3.-Marr, BBC 1, News At Ten, April 9, 2003. [↩]

4.-ITN, September 8, 2003. [↩]

5.-Sharon Beder, ‘Global Spin’, Green Books, 1997, p.203. [↩]

6.-The Zinn Reader, Seven Stories Press, Howard Zinn, 1997, p.17. [↩]

7.-Shantideva, ‘The Way of the Bodhisattva’, Shambhala, 1997, p.123. [↩]

8.-Ibid, p. 49. [↩]

9.-Osho, ‘Ta Hui – The Great Zen Master’, 1987, free e-book. [↩]

Media Lens es un organismo de control de los medios de comunicación del Reino Unido, encabezado por David Edwards y David Cromvell. El segundo libro de Media Lens, Neolengua en el siglo XXI, por David Edwards y David Cromwell, fue publicado en 2009 por Pluto Press. Visite Media Lens’s website.

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George Church, úteros artificiales, embriones de elefante y credulidad en los medios científicos

Por John Hawks, 19 de febrero de 2017

medium.com/@johnhawks

Crédito foto: Emanuele CC-BY-SA

Crédito foto: Emanuele CC-BY-SA

De acuerdo con The Guardian, New Scientist y otros medios de la prensa, el genetista George Church de la Universidad de Harvard anunció la semana pasada que va a desarrollar embriones de elefante con genes de mamut lanudo… dentro de dos años.

Los medios de comunicación han publicado durante esta semana más de 60 artículos sobre el anuncio de Church, con algunos titulares como para cortar la respiración:

Mamuts lanudos caminarán por la tierra de nuevo dentro de dos años debido a los grandes avances” o “Mamut lanudo podría “desextinguirse” dentro de 2 años, dice un científico”.

Hay que reconocer que Church es un biólogo inteligente. Sabe que ni él, ni ningún otro científico, va a ser capaz de hacer resurgir de nuevo a los mamuts lanudos en un período de dos años. Sus entrevistas con la prensa, como la que aparece en New Scientist, están llenas de reticencias, admitiendo que todo el proyecto es menos ambicioso que “Jurassic World”. Pero la mayoría de los medios de comunicación han ignorado estas advertencias y han seguido publicando titulares para atraer a los lectores.

¿Es otra información sensacionalista de los medios de comunicación, lo que de otra manera podría ser una buena historia científica? Hay cinco razones por las cuales esta historia sobre clonaciones está más allá del sensacionalismo, es sencillamente una noticia falsa. Y mirando la repercusión que esta noticia ha tenido en los medios de comunicación, la cobertura de la información científica es deprimente.

Un futuro siempre a dos años vista

Creo que conversar abiertamente sobre una investigación en curso es positivo para los científicos y para que la gente comprenda los derroteros que lleva la Ciencia. Hay que permitir que los científicos hablan libre y públicamente sobre los proyectos en los que están trabajando. A largo plazo, la gente debe considerar la credibilidad de los científicos, si sus métodos son transparentes y se pueden replicar, y si sus predicciones se confirman.

Esto significa que deberíamos revisar los archivos. Esto es lo que Church dijo hace dos años, cuando su laboratorio colocó genes de mamuts en células de la piel de elefante:

La investigación aún no ha sido revisada por pares ni publicada en ninguna revista científica, porque todavía hay mucho trabajo por hacer”, dijo Church al Sunday Times del Reino Unido, “pero tenemos planes para hacerlo”.

Un año antes, en el año 2014, Church dijo a un grupo de escritores científicos que su laboratorio estaba a punto de obtener “organoides” de células de elefantes modificadas genéticamente:

Church dijo que tardaría un par de años para poner a prueba los organoides. Una vez que el genoma esté totalmente editado y preparado, los genes del mamuts se insertarán en un embrión de elefante para su implantación y activación”.

Buscando por el nombre del autor y la investigación que cita, no he podido encontrar ninguna investigación científica de Church que hable de mamuts o elefantes, nada en absoluto. El laboratorio de Church ha publicado varios borradores en bioXiv, pero ninguno de ellos habla sobre estos trabajos en torno a los mamuts o los elefantes.

Después de haber trabajado en colaboración en varios proyectos, sé que los retrasos en la publicación, incluso de dos años, son bastante comunes. Es por eso que al informar sobre cualquier trabajo inédito en curso, los periodistas deben hacer algunas preguntas: ¿Podemos ver los datos? ¿Qué falta por hacer para que los expertos acepten los resultados? Si usted está esperando obtener unos excelentes resultados que podría publicar más tarde, ¿por qué se convierte en noticia ahora?

La irónico es que estoy seguro que Church respondería a estas preguntas con franqueza, y los artículos resultantes se ocuparían menos de la personalidad de Church y más de las historias que hay detrás de la Ciencia, siendo más convincentes y precisas.

Cuarenta y cinco genes son muy pocos si hablamos de dos órdenes de magnitud

Los números son un elemento básico de la investigación científica. Si los números no coinciden, los periodistas deben mostrarse escépticos. Según Church, su laboratorio ha logrado insertar hasta ahora 45 ediciones de ADN en células de elefante:

Hasta el momento, 45 ediciones de ADN han logrado empalmarse en el genoma del elefante asiático. Estamos trabajando en las formas de evaluar el impacto de todos las ediciones. La lista de ediciones afecta a aquellos aspectos que contribuyen al éxito de los elefantes en ambientes fríos. Ya sabemos que tiene que ver con orejas pequeñas, grasa subcutánea, el pelo y la sangre”.

Una mirada al genoma de los mamuts demuestra la parquedad del proyecto de Church, en la etapa en que se encuentra actualmente, comparándolo con la historia evolutiva de los mamuts. En el año 2015, Vincent Lynch y su colegas compararon el genoma de los elefantes y de los mamuts e identificaron nada menos que 1,4 millones de variantes únicas de estos animales extintos. Esas variantes provocaban cambios en las proteínas producidas por unos 1600 genes diferentes. Y proteínas distintas quiere decir características distintas, tanto físicas como bioquímicas.

Crédito de la imagen: James St. John CC-BY

Crédito de la imagen: James St. John CC-BY

Esos son muchos cambios. Aún así, supone una enorme subestimación el intentar reconstruir un mamut a partir del genoma de un elefante. Esas 2020 sustituciones no incluyen cambios en los elementos reguladores en cis, los cambios en las secuencias no codificantes que afectan al modo de expresión de los genes, pudiendo haber incluso más de éstas que sustituciones en la codificación de proteínas. Los genetistas también tendrán que averiguar qué cambios evolutivos específicos del elefante asiático necesitan invertir para aproximarse al ancestro común del elefante asiático y el mamut. Y deben determinar en qué medida las duplicaciones de genes o cambios estructurales en el genoma podrían influir en la biología del mamut.

Obviamente, los periodistas que ocultaron estos datos tenían que enfocar sus artículos de una manera muy diferente. ¿Quién haría clic en el artículo si los titulares fuesen exactos?: “Cuarenta y cinco genes de mamut se insertan en células de elefante, faltando todavía 4000”. Pero de citar los números con precisión, se enfatizaría la diferencia entre resucitar una especie extinta y una leve modificación de la vida.

Los embriones de elefante no pueden dar información sobre rasgos

Para ser honestos, el laboratorio de Church no está tratando de revivir un mamut. Están tratando de diseñar rasgos de mamut en el elefante asiático, ocupándose sólo de algunos genes. La investigación de estos genes en las líneas celulares y las células madre modificadas genéticamente es un planteamiento natural. Serían útiles los folículos pilosos in vitro, y las células madre de la sangre también.

Sin embargo, un planteamiento in vito no puede dar información sobre los rasgos de organización o a nivel de sistemas, como los procesos metabólicos, la distribución de la grasa y el modelado del pelo. Los modelos en ratones transgénicos también tienen sus límites. Los genes de mamut probablemente actuarán de una manera muy diferente en un ratón que en un elefante.

La ingeniera genética pretende obtener un mamut a partir de un elefante, al tener un fondo genético más cercano, pues suena más tentador. Pero los elefantes transgénicos son un modelo experimental desmesurado, porque los elefantes son enormes, caros de alimentar, sólo tienen una cría cada vez, y se requiere de muchos años para que lleguen a la edad adulta. Así que Church no está hablando de criar embriones para que nazcan y mucho menos para que alcancen la edad adulta. Está hablando de producir embriones en las etapas tempranas.

Sin embargo, cualquiera puede ver que embriones en las etapas tempranas nunca van a proporcionar evidencias de que los genes implantados realmente produzcan diferentes rasgos de mamut. Un embrión de elefante de 10 días no tiene orejas, ni pelo, ni grasa subcutánea. Los rasgos de los mamuts que Church está tratando de diseñar no pueden ser evaluados a partir de un embrión en su etapa temprana.

Un periodista competente debiera preguntarse: “¿Qué se espera de la investigación con embriones en la etapa temprana?”. Si sólo se trata de una prueba inicial, entonces que lo diga y deje claro que los embriones no pueden dar información sobre rasgos de mamut. Entender los sistemas genéticos en genomas híbridos llevará muchos años

Uno de los conceptos erróneos más básicos de la formación en Biología es la noción de que un rasgo es el producto de un solo gen. Se sabe que los rasgos humanos, tales como la distribución del pelo, la cantidad de grasa y su distribución, la química de la sangre y la forma del oído, se ven afectados por la variación de decenas o cientos de genes. Sabemos mucho más de la biología humana que de la biología del elefante, y estamos empezando a entender cómo interactúan los genes para producir estos rasgos complejos.

Un ejemplo de lo que sabemos acerca de la función de los cambios de aminoácidos específicos de mamut. Las funciones biológicas se deducen de “ratones knockout”, con uno o varios genes desactivados. Un concepto muy aproximado de la función biológica. Figura 2 de Lynch y colegas (2015).

Un ejemplo de lo que sabemos acerca de la función de los cambios de aminoácidos específicos de mamut. Las funciones biológicas se deducen de “ratones knockout”, con uno o varios genes desactivados. Un concepto muy aproximado de la función biológica. Figura 2 de Lynch y colegas (2015).

Por lo tanto, da lugar a confusión Church al decir que “ya sabemos qué genes afectan al oído del mamut, su grasa, el pelo o la sangre”. Todo lo que sabemos es que algunos genes muestran signos de selección positiva en algunas poblaciones de mamut, y tenemos una idea aproximada de algunos de los sistemas biológicos a los que afectan estos genes, observando cómo las versiones humana y del ratón les afecta estas variaciones. En realidad, no sabemos cómo funcionarían estos genes en los mamuts, como se regulaban, qué otros genes eran necesarios para unas funciones biológicas normales o qué efectos secundarios pueden tener cuando se expresan en el genoma de un elefante.

Toro azul belga, una de las razas que a menudo expresan una forma con doble musculatura debido a la deficiencia de miostatina. Ilustra un problema de cambios genéticos con una gran efecto. Crédito de la foto: Roby en Wikipedia.

Toro azul belga, una de las razas que a menudo expresan una forma con doble musculatura debido a la deficiencia de miostatina. Ilustra un problema de cambios genéticos con una gran efecto. Crédito de la foto: Roby en Wikipedia.

Para obtener rasgos de mamut con un manipulación genética mínima, es lógico que se elijan aquellos genes que puedan tener un mayor efecto. Es como aumentar la masa muscular en el ganado eliminando la miostatina. Pero los cambios genéticos que tienen una amplia repercusión tienen unos efectos secundarios no deseables. Además, la introgresión natural [la introgresión es el movimiento de genes de una especie a otra a consecuencia de un proceso de hibridación interespecífica seguido de retrocruzamiento] entre especies estrechamente relacionadas muestra que los genes comunes en una especie son a menudo letales cuando se introducen en una especie hermana.

En otras palabras, la transferencia de 45 genes de mamut, aquellos que pudieran tener un mayor efecto en un elefante, es poco probable que tenga unos resultados beneficiosos o útiles.

Los criadores se enfrentan regularmente a estos desafíos cuando trabajan con híbridos de diferentes razas o especies. Los híbridos de primera generación tienen a menudo escasa viabilidad y fertilidad, pero repetidos retrocruzamientos, con una exhaustiva selección, a veces pueden acabar con las combinaciones letales de genes. Pero para lograr ese nivel de experimentación genética se requerirá de la cría que muchos elefantes con diferentes combinaciones en la línea germinal de mamut.

Como con la razas híbridas comerciales como el beefalo, cuya cría requirió de numerosas pruebas de ensayo y error durante más de cien años. Puede alcanzarse, pero no se trata de un proyecto de dos años.

¿Un útero artificial de elefante? ¿En serio?

No importa cómo se mire, para desarrollar rasgos de mamuts modificados genéticamente se requerirá de animales que nazcan vivos, no sólo embriones. Church dice que su equipo no quiere emplear la ingeniería genética en los elefantes en las fases posteriores. Eso es algo bueno, porque a la larga se requerirían de cientos de nacimientos de elefantes mutantes para evaluar de manera sistemática los efectos de la manipulación genética realizada por Church.

¿Fin de la historia?

Bueno, hasta aquí es donde me llevaron las noticias falsas. Se crea o no, casi los 60 artículos publicados en la prensa repetían la misma idea: que la inminente resurrección de los mamuts se produciría por medio de un “vientre artificial”.

The Guardian informaba más sobre los comentarios de Church en torno a los vientres artificiales:

Añadió que su laboratorio ya es capaz de desarrollar un embrión de ratón en un útero artificial durante 10 días, la mitad del período de gestación.

Estamos probamos el crecimiento de ratones ex vivo. Hay experimentos recogidos en la literatura científica de los años 1980, pero no había demasiado interés por aquel tiempo. Hoy tenemos una nueva tecnología y lo estamos analizando de nuevo”.

Los ratones tienen un período de gestación de 20 días. Experimentos anteriores en otros laboratorios han llevado a cabo la gestación durante más de 10 días mediante la implantación de una estructura tridimensional de células endometriales y nutrientes en cultivo. Este trabajo no es de los años 80, sino de hace 10 años y puede que se esté llevando a cabo en varios laboratorios, revisado por Bulletti et al., (2011). En estos experimentos, después de una etapa de desarrollo, los ratones ex vivo no crecieron de manera normal, y en última instancia murieron antes de que el período de gestación fuese completo, es decir, 20 días. Quizás posteriores investigaciones logren resolver esos problemas, pero por el momento este tipo de propuestas sólo logran obtener embriones en fase temprana.

Mi diagrama favorito de todos los artículos de prensa, debido a que en el paso 5 se produce algo así como “Y entonces se produce un milagro”. Daily Star.

Mi diagrama favorito de todos los artículos de prensa, debido a que en el paso 5 se produce algo así como “Y entonces se produce un milagro”. Daily Star.

Los elefantes tienen un período de gestación de 22 meses. Al nacer, los elefantes pesan 90 kg. Un útero artificial para un elefante requeriría de la manipulación de una enorme superficie de tejido para la inserción placentaria, o algún tipo de reemplazo de la placenta. El reemplazo de la placenta puede que no sea imposible: en un experimento, un feto de cabra se mantuvo vivo durante más de una semana por perfusión de sangre a través del ombligo, con suplementos de oxígeno y nutrientes. Pero está lejos de que se llegue a una gestación completa. Los médicos tienen mucha experiencia con medidas extremas para facilitar la nutrición y el aporte suplementario de oxígeno en los casos de bebes humanos prematuros. Se trata de enormes desafíos, pero con una tasa muy alta de mortalidad.

Si se inventara un útero artificial eficaz, se trataría de una de las noticias más importantes en el proyecto de transferencia de genes de mamuts por parte de Church. Los desafíos técnicos son mucho mayores, y los beneficios de tal tecnología para los seres humanos serían enormes.

Mi conclusión

Cualquier persona que quiera leer más acerca de los límites técnicos y los posibles enfoques para la clonación de mamuts, debiera leer el libro de Beth Shapiro, “Cómo clonar un mamut”, en el que hace un magnífico trabajo describiendo los desafíos científicos al trabajar con el ADN de especies extintas y el potencial de resucitarlas. Beth es una gran comunicadora científica, y tiene una larga lista de publicaciones científicas sobre los genomas de especies extinguidas. Ella sabe de lo que está hablando.

George Church es un experto genetista, un buen comunicador científico, y una especie de pararrayos para la crítica. He estado en un panel científico con él, y he podido comprobar su capacidad para manejar preguntas difíciles, algo que respeto.

Personalmente, yo animaría a Church a que diese más, no menos, información al público sobre el progreso de sus trabajos. Los que realizan la investigación postdoctoral y las personas de las primeras etapas de una carrera que establecen los puntos de referencia, se enfrentan a algunos retos técnicos difíciles. Muéstreles el objeto de investigación. Mostrar, no decir. Veamos esos organoides de elefante con genes de mamuts que funcionan. Deje que la gente vea los embriones de ratón en úteros artificiales. Publique sus impresiones. Todos sabemos que los mamuts no va a caminar por la tierra en los dos próximos años. Difundir en la prensa e informar al público sobre lo que se hace evitará que se difundan noticias falsas.

La Ciencia de hacer clic se reduce a una noticia falsa. Hay un cuento en 65 artículos, la mayoría de los cuales repiten los mismos errores estúpidos. Los científicos necesitan trabajar juntos para hacer que los periodistas hagan un buen trabajo con todo este tipo de historias.

Tenga en cuenta que no he dicho que los periodistas necesiten citar a más críticos. He dicho que el periodismo no es la respuesta en este caso. Lo que se necesita es un respeto por los hechos y hacer mejores preguntas de investigación.

Los científicos también deberían dirigir alabanzas positivas hacia aquellos periodistas que lo hacen bien. Quiero destacar a una periodista: Mary Beth Griggs, de Popular Science. Su artículo titulado “No, el mamut lanudo no resucitará en el año 2019”, desacredita la idea de que el proyecto de Church esté desarrollando mamuts y explicó claramente tanto los límites de la investigación de los embriones como las pretensiones reales del “útero artificial” de Church. Incluso recordó a los lectores que los experimentos que pretenden desarrollar hocicos tipo dinosaurio en embriones de pollo no han conducido a que caminen de nuevo los pollos de dinosaurio. Ese artículo tiene mi aprobación al informar con precisión sobre los objetivos del trabajo en curso.

Veremos más artículos que inciden en lo mismo.

John Hawks es un paleoantropólogo. Ha estudiado la evolución humana y ha trabajado para entender los fósiles y las pruebas genéticas de nuestros antepasados homínidos.

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La complicidad de los medios de comunicación en la crisis climática

Por Media Lens, 30 de enero de 2017

Dissident Voice

crisis_climaticaEn un reciente libro del escritor indio Amitav Ghosh se hace referencia a la actual crisis climática impulsada por los procesos industriales como “La Gran Locura”. Durante casi 12.000 años, desde la última Edad del Hielo, la humanidad ha vivido en un período de relativa estabilidad climática, período que se conoce con el nombre de Holoceno. Cuando el Homo sapiens pasó de ser un cazador-recolector nómada a llevar una vida más sedentaria con base en la agricultura, la ciudades crecieron, los seres humanos empezaron a ocupar el espacio y la población mundial alcanzó más de 7 mil millones de personas.

Muchos científicos creen que hemos entrado en una nueva era geológica denominada Antropoceno, en la cual las actividades humanas han “comenzado a tener un fuerte impacto en la geología y los ecosistemas de la tierra”. De hecho, nos enfrentamos a una severa inestabilidad climática inducida por el hombre y a una catástrofe en la pérdida de especies: la sexta extinción masiva en 4 mil quinientos millones de años de historia geológica, pero la única provocada por nosotros mismos.

El jueves pasado, el Boletín de los Científicos Atómicos adelantó el simbólico reloj del Juicio Final 30 segundos, situándose ahora a dos minutos y medio de la medianoche, la hora más cercana a ese fatídico punto desde 1953. Históricamente, el Reloj del Juicio Final ha representado la amenaza ante una guerra nuclear, pero ahora el cambio climático también se reconoce como un peligro extremo.

Las generaciones futuras, advierte Ghosh, quizás miren hacia atrás y se pregunten si estábamos locos para continuar como si nada estuviese ocurriendo. De hecho, muchas personas de hoy en día así lo piensan. Se ha puesto de manifiesto que los Gobiernos prestan un mal servicio a la urgente necesidad de abordar el calentamiento global ( que a veces ni siquiera consideran), mientras que por el contrario abundan en políticas que profundizan la crisis climática. Como dice el escritor y activista Bill McKibben, el Presidente Trump ha nombrado en altos cargos relacionados con la energía y medio ambiente a hombres que:

Nada saben de Ciencia, pero les encanta el carbón, el petróleo y el gas, provienen de Estados con abundantes reservas de combustibles fósiles, como Oklahoma y Texas, y sus carreras han estado lubricada con el dinero del petróleo”.

Rex Tillerson, Secretario de Estado de la Administración Trump, ex Presidente de la empresa petrolera ExxonMobil, una vez dijo a sus accionistas que “de que vale reducir la producción de petróleo si la humanidad iba a sufrir”.

En cuanto al legado de Obama en relación al clima, el célebre científico James Hansen sólo le da una nota “D” (deficiente). Obama habría perdido una oportunidad de oro. Si bien empleó las palabras correctas, evitó tomar las medidas necesarias que se necesitan. Esto contrasta con la opinión del diario The Guardian sobre el legado de Obama, ya que “habría colocado a los Estados Unidos como líder mundial del cambio climático”. El escritor Ian Sinclair se percató de las discrepancias entre los escasos logros de Obama sobre el clima y los comentarios de los medios de comunicación, especialmente de la BBC y The Guardian:

A pesar de la veneración que tienen los medios liberales al ex Presidente de los Estados Unidos, Obama hizo muy poco para proteger el medio ambiente”.

Y así vamos, mientras los líderes políticos se niegan a cambiar el rumbo hacia el desastre, los banqueros y los especuladores financieros continúan arriesgando el futuro de la humanidad con tal de ganar más dinero; las industrias de combustibles fósiles continúan quemando las reservas; las Grandes Empresas contaminan y arrasan los ecosistemas; las guerras, las intervenciones y los acuerdos armamentísticos luchan por unos objetivos geopolíticos de poder, eso sí, con mensajes envueltos en palabras como “paz”, “seguridad” y “Democracia”. Y los medios de comunicación corporativos promueven a todos ellos, actuando como cómplices. “La Gran Locura” está en marcha.

Consideremos, por ejemplo, a los conocidos hermanos Koch, de los Estados Unidos, que han utilizado su inmensa riqueza para asegurar que el sistema político estadounidense no lleve a cabo acciones contra el cambio climático. El científico Michael Mann es franco en este sentido:

Han contaminado el discurso público. Han censurado la información de los medios sobre las evidencias científicas en torno al cambio climático. Han comprado a los políticos”.

Y continúa diciendo:

El número de vidas que se perderán debido al perjudicial impacto del cambio climático será de cientos de millones de personas […] Para mí, no se trata sólo de un crimen contra la humanidad, sino un crimen contra la tierra”.

Pero los hermanos Koch son sólo una mínima parte de un sistema estatal-Corporativo que está camino de llevar al Homo sapiens hacia una catástrofe final.

A principios del mes de enero, las principales agencias climáticas del mundo confirmaron que el año 2016 fue el más cálido de todo el registro moderno. La temperatura global es ahora de 1º C más alta que en los tiempos preindustriales, y los tres últimos años han visto superar sucesivamente un récord tras otro, la primera vez que esto sucede.

Hacia finales de 2016, los científicos informaron de unas condiciones climáticas extraordinariamente cálidas. Los investigadores daneses y estadounidenses se “sorprendieron y alarmaron por las temperaturas del aire, hasta 20º C por encima de lo normal en esa época del año”. Uno de los científicos dijo:

Estas temperaturas se salen literalmente fuera de las gráficas que debieran dibujarse en esta época del año. Es algo que impacta”.

Otro investigador destacó:

Esto va mucho más rápido que los modelos que hemos desarrollado. Es una situación alarmante porque tiene sus consecuencias”.

Son terribles consecuencias. Los científicos han advertido que la fusión del hielo del Ártico, cada con mayor rapidez, podría provocar un cambio climático a nivel mundial incontrolable.

La situación empeora. Un nuevo estudio sugiere que el calentamiento mundial está provocando un aumento del nivel del mar de entre seis y nueve metros, cubriendo las ciudades costeras situadas alrededor del mundo. Mann describe este descubrimiento como algo muy serio y añade:

Pues muy bien podríamos estar en camino de ver un aumento del nivel del mar de varios metros, cuando el sistema climático se vea comprometido por todo el dióxido de carbono que hemos lanzado a la atmósfera”.

O sea, todavía peor.

El Acuerdo sobre el Clima de París del año 2015 supuso un compromiso internacional para mantener el calentamiento mundial por debajo de los 2ºC. Incluso este aumento ya supone una amenaza para la vida tal y como la conocemos. Cuando se solicitó a una docena de climatólogos que dieran su opinión sincera sobre si este objetivo podría cumplirse, ninguno de ellos se mostró optimista. Bill McGuire, profesor emérito de riesgos geofísicos y climáticos en el Colegio Universitario de Londres, fue el que se mostró más firme:

No tenemos más oportunidades que un gato en el infierno [de mantener el aumento de la temperatura media por debajo de los 2ºC]”.

Pero aún hay noticias más alarmantes. El calentamiento mundial podría producirse de una manera tan rápida que podría suponer el “Final de la Partida”. El clima de la Tierra podría ser tan sensible a los gases de efecto invernadero que podríamos incluso llegar a un aumento de las temperaturas de 7ºC en el plazo de la duración de una vida. Mark Lynas, autor del reconocido libro Seis grados: nuestro futuro en un Planeta más Cálido, se sorprendió del estudio de los investigadores, al que describió como “el lado apocalíptico del mal”.

Ocultando los problemas del cambio climático

Teniendo en cuenta todo lo anterior, ¿qué decir del Gobierno británico que quiere ocultar un informe alarmante sobre los probables impactos del cambio climático en el Reino Unido? Estos impactos serían:

Una duplicación de las muertes durante las olas de calor; un riesgo significativo para los suministros alimentarios y perspectiva de daños en las infraestructuras por inundaciones”.

En un momento marcado por las llamadas falsas noticias y la política de la post-verdad, ¿no se produce el divorcio con la realidad cuando el Gobierno prefiere ignorar tan destacado informe y mucho menos abordar seriamente la urgencia de la crisis climática?

Un artículo aparecido en The Independent señaló que el informe climático apenas tuvo repercusión cuando fue publicado el pasado 18 de enero en el sito web del Gobierno, el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra):

A pesar de su indudable importancia, la Secretaria de Medio Ambiente Andrea Leadsom no dio ningún discurso ni emitió ninguna declaración, e incluso la cuenta de Twiter de Defra se mantuvo en silencio. Ningún medio de comunicación, que sepamos, dio noticia de este informe”.

El Gobierno dice en el Informe que el cambio climático es una de las prioridades urgentes que deben ser tratadas, incluyendo el considerable aumento de las muertes relacionadas con el calor, las inundaciones en las zonas costeras y los riesgos significativos para la disponibilidad de alimentos en el Reino Unido. Al menos labia sí que tienen. Pero Bob Ward, director de políticas y comunicaciones del Instituto de Investigaciones Grantham sobre Cambio Climático y Medio Ambiente, de Londres, dijo que se estaba asombrado de que el Gobierno hubiera hecho tan poco para dar conocer dicho Informe:

Es como si estuvieran tratando de escabullirse sin que la gente se diera cuenta”.

Las autoridades, los jefes de los servicios de inteligencia y sus aliados los medios de comunicación, no hacen otra cosa que advertirnos de las amenazas a nuestra seguridad, que con frecuencia no suponen otra cosa que un retroceso en la política exterior de Occidente, o para justificar sus propias agendas de creación de un estado de temor. Esto nos quiere decir que se trata de una mentira escondida bajo la retórica del Gobierno y los servicios de seguridad, y no es una preocupación real por el bienestar de la población. La verdad es que los que detentan el poder lo único que pretenden es preservar y aumentar la consecución de sus propias intereses, en su propio beneficio, seguir manteniendo su dominio.

Amitav Ghosh señala con razón que los Estados más poderosos mantienen su posición de privilegio en gran parte por unas economías basadas en el carbono, precisamente aquello que amenaza al mundo:

Vivimos en un mundo que ha sido profundamente remodelado por el Imperio y sus contrastes. El contraste entre el poder de las diferentes naciones quizás sea hoy en día mayor que nunca. Estas diferencias están estrechamente relacionadas con las emisiones de carbono. Por lo tanto, la distribución del poder en el mundo está en el meollo de la crisis climática”. (Ghosh, “La Gran Locura”, Universidad de Chicago, Press, 2016, página 146, énfasis nuestro)

Por tanto, enfrentarse al cambio climático supone abordar el problema de la injusticia. Esto requiere no sólo un compromiso con la “redistribución de la riqueza, sino también una redistribución del poder”. Hace hincapié en un punto crucial:

Desde el punto de vista del establishment de la seguridad orientado hacia el mantenimiento de un dominio mundial, este es precisamente el escenario más temible. Desde esta perspectiva, la continuación del statu quo sería la situación más deseable” (Ibid., pág. 143, énfasis nuestro).

El mito del periodismo libre y sin miedos

Los medios de comunicación corporativos no están de ninguna manera separados de este statu quo del poder estatal-corporativo, y no son una valiente ventana neutral frente a los poderos sectores de la sociedad. Al contrario, los principales medios de comunicación son un componente intrínseco de este sistema dirigido en beneficio de las élites. Los medios de comunicación son, de hecho, la facción de relaciones públicas de un red mundial de explotación, abuso y destrucción. La crisis climática es el síntoma más grave de este terrible aparato global.

Por ejemplo, los Informes económicos suelen estar desconectados de los informes sobre la crisis climática. A juzgar por la falta de atención dada al tema del clima en el Autumn Statement del año pasado, ya fuera por parte del propio Philip Hammond o por los medios de comunicación que informaron sobre ello, la emergencia del calentamiento global había desaparecido casi milagrosamente. Es como si hubiera dos planetas separados: uno donde sólo se dan hechos económicos y otro acosado por las incertidumbres del cambio climático.

Algunos lectores dirán: “¿Pero al menos los medios de mayor difusión sí que informarán sobre las cuestiones relacionadas con el clima con algo de honestidad?”. Sí, hacen un buen trabajo en informar sobre asuntos científicos (aunque a veces la BBC ha sido acusada de tratar el tema con bastante parcialidad). Pero rara vez hablan de las medidas necesarias y radicales que hay que tomar para hacer frente a la crisis climática, o la naturaleza y alcance de los negacionistas del cambio climático. Es un tema tabú, pero algo no menos importante, y eso porque plantearía preguntas incómodas sobre el desenfrenado neoliberalismo, que por ejemplo abordó Naomi Klein en sus libro “La Doctrina del Shock” y “Esto lo cambia todo”.

Como observa Ghosh, el Capitalismo y el Imperialismo están entrelazados en provocar la crisis climática. Pero, ¿cuándo en la BBC en alguna de sus secciones se ha denunciado esta obvia verdad? Su silencio es vergonzoso, tanto más por su responsabilidad declarada hacia aquellos que la financian. Incluso por el hecho de que “vivamos en un mundo profundamente remodelado por el Imperio y sus contrastes… permanece en gran medida sin reconocer”. (Ibid., pág. 146). Desde luego que no es algo que reconozca la propia BBC y el resto de los principales medios de comunicación hacia los que la gente se supone que debiera estar agradecida. La BBC todavía refleja sus orígenes en el Imperio y el establishment, al mismo tiempo que falsamente declara su independencia e imparcialidad. Consideremos, por ejemplo, al ex Vicegobernador del Banco de Inglaterra, David Clementi, que acaba de ser confirmado como el nuevo Presidente de la BBC. Así es como funciona el sistema estatal de medios corporativos. Un ex banquero será el nuevo Presidente de una BBC que se dice independiente, y nombrado por el Gobierno. Todo esto forma parte de la ficción de la pluralidad de medios, de la “imparcialidad” y la “libertad” sin “interferencia política”.

Incluso cuando The Guardian publicó una página sobre el cambio climático el día en que el Presidente Trump asumió el cargo, bajo el título “¿Quiere ser un activista del clima?”. Quería dar una evidente visión comprometida. En el sitio web de The Guardian se decía con orgullo:

Al entrar en la Casa Blanca un escéptico del cambio climático, The Guardian pasará las próximas 24 horas tratando el tema del cambio climático, algo que está sucediendo ahora mismo, y qué podemos hacer para proteger la tierra”.

Pero hemos buscado en vano algún análisis en profundidad de cómo los Grandes Negocios, junto con sus Gobiernos de los que se han apoderado, han empleado enormes recursos para sofocar cualquier progreso en la lucha contra el cambio climático y lo que podemos hacer al respecto. En concreto, ningún compromiso por parte de The Guardian para dejar de incluir publicidad relacionada con los combustibles fósiles. La propuesta de rechazar los anuncios de los villanos medioambientales ha sido adelantada varias veces, incluso por parte del periodista George Monbiot en 2009, tras un reto por parte de Media Lens, pero que no llegó a ninguna parte. La cobertura sobre el clima que da The Guardian se aleja de su propio comportamiento y de sus relaciones con el dinero, el poder y la élite. Mientras tanto, el periódico está plagado de anuncios que promueven emisiones de carbono, especialmente vuelos de corta distancia y vehículos, que irónicamente aparecen al lado de los artículos que hablan de los peligros del calentamiento global.

A pesar de tales flagrantes contradicciones, las omisiones y silencios se vuelven cada vez más falsos de cara a los lectores de The Guardian, que hace repetidos llamamientos a los lectores para que aflojen sus bolsillos. Cuando Trump ganó en las elecciones estadounidenses de noviembre pasado, Lee Glendinning, editor de The Guardian en los Estados Unidos, dijo:

El mundo nunca ha necesitado más del periodismo independiente… que ahora, que es el momento de apoyar el periodismo libre sin miedo”.

La retórica estándar de The Guardian:

Debido a que The Guardian no está obligado con unos accionistas o un propietario multimillonario, podemos informar sin miedo, libres de las influencias comerciales y políticas”.

Al repetir una y otra vez el mito que The Guardian está “libre de influencias comerciales y políticas”, se supone que no hay ninguna duda sobre su naturaleza pública. Pero los lectores se dan cuenta de que están siendo engañados. Y ya no caen en la trampa.

El papel de cómplice que ejerce The Guardian, un guardián liberal de la verdad, no puede ser tratado con honestidad por el propio periódico, ni por los bien recompensados periodistas y comentaristas que escriben regularmente en sus páginas.

La era actual de la “Gran Locura” durará mientras la gente permita que las noticias y los debates estén manipulados por un sistema estatal de medios corporativos, convirtiéndose en cómplices de los daños a la tierra. Necesitamos urgentemente considerar alternativas por el bien de la humanidad.

Media Lens es un organismo de control de los medios de comunicación del Reino Unido, encabezado por David Edwards y David Cromvell. El segundo libro de Media Lens, Neolengua en el siglo XXI, por David Edwards y David Cromwell, fue publicado en 2009 por Pluto Press. Visite Media Lens’s website.

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