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¿Debemos tener miedo del teflón?

Por Amy Kaufman, 27 de enero de 2018

Los Angeles Times

Primero trató el tema del bisfenol A (BPA), después el del azúcar, y ahora la cineasta Stephanie Soechtig se ocupa del teflón, esa sustancia química que recubre gran parte de la ollas y sartenes antiadherentes.

En su último documental, “El diablo que conocemos”, que se estrenó en el Festival de Cine de Sundance esta semana, Soechtig investiga lo dañino que es el teflón para nuestra salud. Introducido por primera vez para su consumo en 1945 por la Corporación DuPont, el teflón fue publicitado como algo que hacía la vida más fácil. “Su suponía que liberaría a las mujeres de las tareas de la cocina: ¡No tienes que estar fregando las sartenes todo el día”, explica Soechtig.

Así que el teflón pasaría a ser una sustancia omnipresente, una sustancia que se encuentra presente en el 99,7% de los estadounidenses. ¿Y por qué supone un problema? Sólo basta con mirar a Parkersburg, West Virginia, la ciudad donde DuPont tenía su sede central. Cientos de residentes de la ciudad que estuvieron expuestos a esta sustancia química, también conocida como C-8 o PFOA, por estar presente en el agua potable, sufrieron las consecuencias, con enfermedades tales como el cáncer, deformidades faciales al nacer o inmunodeficiencia. El pasado mes de febrero, la Corporación se vio obligada a pagar 670,7 millones de dólares a 3.550 demandantes cuyo agua había sido contaminada, aunque la empresa nunca ha reconocido haber cometido ningún delito. (La Empresa pertenece ahora a Dow Chemical Co., que no respondió a nuestras solicitudes de realizar comentarios).

A pesar del acuerdo en la demanda colectiva, los productos químicos perfluorados como el C-8 siguen apareciendo en nuestros utensilios de cocina – sólo que con diferentes nombres. Soechtig no es ajena a este tipo de polémica: en 2009, su película «Tapped», que examinaba nuestras botellas de agua de plástico potencialmente peligrosas, y «Fed Up», del año 2014, que investigó el vínculo entre la industria de alimentos procesados y la obesidad. En mayo, un juez desestimó una demanda de 12 millones de dólares dirigida contra la cineasta y productora Katie Couric por el documental de Sandy Hook de 2016,»Under the Gun», en el que la Liga de Defensa Ciudadana de Virginia sintió que estaba injustamente tratada en el asunto del control de armas.

El teflón está presente en utensilios de cocina, ropa y accesorios, productos textiles e industriales, productos para el cuidado personal, revestimiento de hornos pirolíticos, prendas impermeables y tejidos repelentes, sellamiento en fontanería, productos eléctricos y electrónicos…Es el componente principal del GoreTex, cajas de pizzas, bolsas de palomitas para microondas, ropas y alfombras…

Unas horas antes de que «The Devil We Know» fuera presentado a los asistentes al festival, hablamos con Soechtig sobre su último documental y por qué considera que debemos tener más en cuenta aquello que ingerimos.

Lo primero es lo primero: ¿Qué es el teflón?

Si es antiadherente, es teflón. Hay toda una categoría de sustancias químicas llamadas sustancias químicas perfluoradas, y el C8 (o PFOA) es sólo una de esas sustancias químicas perfluoradas. Pero si usted recuerda, es impermeable, a prueba de manchas o antiadherente, pero es uno de estos productos químicos que usted debe evitar. Y no sólo en cacerolas. Está en las alfombras donde sus hijos se arrastran. Está en los envoltorios de comida rápida. Está en el hilo dental. Porque no hay nadie que diga: «Estas cosas tienen que cumplir con un criterio de seguridad», están permitidas legalmente en el mercado. Y eso me parece exasperante. Siempre he sido así, incluso desde la secundaria.

El Teflon® (también conocido como Teflón) es la marca comercial
de la empresa DuPont del politetrafluoretileno (PTFE)
que es un polímero similar al polietileno, en el que los átomos
de hidrógeno han sido sustituidos por átomos flúor (es un fluoropolimero). 
 El PTFE (y los fluoropolímeros en general) fue descubierto
por casualidad por un trabajador de DuPont,
Roy J. Plunkett, en 1938. Hasta 1945 no se patentó con el nombre de Teflon.

¿A qué se refiere?

Realmente no me gusta ser víctima de las corporaciones o de la falta de regulaciones. Así que eso siempre me apasiona:«¿Sabe que esto le está pasando a usted, es perfectamente legal y si todos hablamos, las cosas pueden cambiar?». Me gusta gritar cuando las corporaciones o el gobierno nos están jodiendo.

¿Cómo se interesó por el teflón?

Leí algunos artículos al respecto, y para ser honesta, había estado buscando una forma de contar la historia de la contaminación química desde mi primera película,»Tapped». Y fue entonces cuando me enteré de que los productos químicos letales son considerados inofensivos hasta que se demuestre su toxicidad y la responsabilidad de comprobarlo recae en los ciudadanos.

Así que las dos cosas que realmente me interesaban era que este producto químico estaba en el 99.7% de nuestros torrentes sanguíneos y que era una historia muy personal. Me encanta la idea de inspirar a la gente para que actúe. Siento que todos somos tan complacientes y siempre pensamos que alguien más debe resolver el problema, o que no podríamos hacer nada de todos modos. Esperaba que pudiera ser una historia esperanzadora en vez de sólo pesadumbre y pesimismo.

Pero resulta algo abrumador, pensando en todos los productos que hay por ahí que son potencialmente dañinos para nosotros.

Creo que la gente se siente tan abrumada que simplemente desiste, pero no puedes hacer eso, por el bien de tus hijos. Tenemos una obligación con ellos. La gente de Parkersburg no puede darse por vencida. Es cierto, no puedes encargarte de todo lo que hay ahí fuera. Tienes que elegir lo que te apasiona. Pero creo que cuando se trata de cosas que estás metiendo en tu cuerpo y comiendo y consumiendo, eso debería ser una prioridad. Realmente debería ser una prioridad máxima de nuestro gobierno. Para que se produzca el cambio será necesario un esfuerzo concertado de las personas. Cuando se mira el efecto de «Blackfish» o «Una verdad incómoda» – las Corporaciones rápidamente respondieron. Todos los días votamos con los productos que compramos.

Cierto, y lo interesante es que esto está ahí fuera – el acuerdo de DuPont salió en todas las noticias. ¿Cree que estamos haciendo la vista gorda sobre este asunto?

Creo que hay una idea generalizada de que si está en los estantes de los supermercados, es que entonces es seguro. Creo que la gente cree que alguien nos está cuidando. Esto es Estados Unidos, esta agua es segura si la abro – esta crema es segura si la pongo en mi piel. Creo que la gente se sorprende cuando descubre que no, que nadie nos está cuidando. La regulación química en este país es desastrosa.

¿Siempre ha sido muy cautelosa con lo que consume?

Soy muy consciente de ello. Estaba embarazada mientras hacíamos esta película, y alguien me preguntó:»¿Te ha afectado todo lo que hiciste?». Pero no, porque desde entonces he estado usando botellas de acero inoxidable y cocinando en sartenes de hierro fundido. Así que sí, soy esa chica. Etiquetaré algunas botellas y diré a mis amigos: «Esa botella de Nalgene que estás usando probablemente tenga BPA (bisfenol A)». Lo estoy pasando muy bien.

¿Se trata realmente de un problema que se extiende más allá de Parkersburg, donde el producto químico se vertía en grandes cantidades en el suministro de agua de la localidad?

El PFOA ha sido detectado en 6 millones de suministros de agua potable. Está en Milán, los Países Bajos, China. Lo han encontrado en los osos polares. Esta no es una historia sobre Parkersburg. Esta es una historia sobre usted y yo.

Bien, entonces si uno estaba interesado en evitar los productos químicos antiadherentes, ¿cuál es el plan de acción?

Si usted está de compras y ya no sabe qué comprar, un gran recurso es el Grupo de Trabajo Ambiental. Mi familia, personalmente, hemos cambiado a cazuelas de hierro fundido. Siempre pensé en el teflón como presente en las sartenes, lo cual es tan irritante y equívoco. Además, si usted es miembro del sitio web de Williams-Sonoma, todo dice «libre de PFOA», pero hay miles de otros productos químicos que lo están reemplazando».

Si no exigimos cambios, nadie va a cambiar las cosas. Si decimos que ya no vamos a comprar este producto, lo cambiarán. Van a satisfacer la demanda de sus clientes. Significa un poquito de incomodidad: tal vez tus huevos se van a pegar a tu sartén un poquito. Pero necesitamos enviar este mensaje de que no lo vamos a soportar más.

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Noticias relacionadas:

https://www.alainet.org/es/articulo/185527

http://saludhitos.blogspot.com.es/2010/08/el-teflon-serie-materiales-en-la-cocina.html

(muy buen artículo) 

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Una historia de ficción en un Informe del Gobierno sobre los efectos de una guerra nuclear

Por Alexis C. Madrigal, 25 de enero de 2018

The Atlantic

De nuevo se abre la posibilidad de una guerra nuclear. El incidente más sorprendente se produjo hace unos días, cuando un empleado del Estado accionó accidentalmente una alerta de emergencia, que fue transmitida a los teléfonos móviles de todo Hawai. Pero lo sorprendente del caso es que la gente creyó realmente que estaban ante un ataque. En los últimos 30 años, quizás hubiese resultado inverosímil y se habría considerado un error. Pero con el aumento de la tensión entre el presidente Donald Trump y el líder norcoreano Kim Jong, y el intercambio de comentarios sobre sus botones nucleares, se hizo más creíble. Así que la gente está comprando de nuevo pastillas de yoduro de potasio. En el número de diciembre de la revista Harper’s se presentaba a siete escritores que “evaluaban nuestro presente nuclear”. Las armas atómicas y sus terribles efectos han vuelto a la conciencia de las gentes.

Aunque nunca se ha ido del todo esta posibilidad. Una combinación del activismo a favor de la paz, la caída de la antigua Unión Soviética y la aparición de otras amenazas, como la guerra contra el terrorismo, hicieron que tal perspectiva de una guerra nuclear estuviese algo más lejos.

Ahora es posible una consideración más serena, y con un cierto desconcierto, los informes gubernamentales que planificaban la Guerra Fría. Por ejemplo, la Oficina de Correos de los Estados Unidos imprimió 60 millones de tarjetas de cambio de dirección y las envió a las oficinas regionales, y solamente se haría uso de ellas en el caso de que se produje una guerra nuclear que diese lugar a un gran número de refugiados. La Administración Federal de la Defensa Civil diseñó unas caricaturas que mostraban a los niños cómo agacharse y cubrirse, lo cual no habría sido de mucho utilidad en un ataque nuclear que mate a cientos de miles de personas. Se diseñaron planes detallados y prácticos de una posible sucesión el gobierno, basándose en otros interminables informes. Mirando hacia atrás, al año 2003, Slate decía: “Es difícil hoy en día no reírse de las locuras de la Guerra Fría”. Incluso el pasado mes de abril, The Washington Post revisó un libro sobre los planes del Gobierno estadounidense en torno a la Guerra Fría, “encontrando detalles ridículos, directrices repulsivas y diversos escenarios de la guerra, resultando de todo ello algo de aleatorio e incluso cómico en la planificación del Apocalipsis”, escribió Carlos Lozada. “¿Cuántos empleados de Export-Import-Bank deben calificar el rescate? ¿Cuántos del Departamento de Agricultura?”.

El sociólogo Lee Clarke describió este tipo de informes como “documentos de fantasía”. Ante lo impensable, una tragedia equivalente a varias veces lo daños producidos durante la Segunda Guerra Mundial pero en unas pocas horas, con la posibilidad de acabar con nuestra actual civilización, se desarrolló todo un proceso de documentación como una forma de mantener el control. ¿Alguien tiene un plan ante una guerra nuclear? La Burocracia lo diseñó. Y lo utilizaron para asegurarse que tanto ellos como los ciudadanos tenían un plan. Se construyeron refugios antiatómicos con papel. Pero estos eran, como esos sótanos prolijamente abastecidos de linternas y comida enlatada, un ejercicio de la imaginación, o, simplemente, pura ficción.

Incluso el propio Gobierno, en 1978, patrocinó una historia de ficción, que fue insertada en un apéndice de un Informe del Congreso, que sirvió posteriormente como base para la realización de una exitosa serie de televisión.

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El Informe se titulaba Los efectos de la guerra nuclear. Fue elaborado por la Oficina de Evaluación Tecnológica, la OTA, antes de que fuera disuelta por los republicanos en 1995. La OTA era una oficina de investigación independiente que llevaba a cabo investigaciones para los miembros del Congreso. En este caso, el Comité del Senado de Relaciones Exteriores había solicitado a la OTA que “examinase los efectos de la guerra nuclear en la población y las economías de los Estados Unidos y la Unión Soviética”, de tal manera que las “medidas abstractas del poder estratégico” pudieran traducirse en “términos más comprensibles”. Los senadores se estaban preparando para un debate sobre el Tratado de Limitación de Armas ·Estratégicas, que finalmente quedó en nada después de la invasión soviética de Afganistán. No obstante, se redactó el Informe.

El Proyecto estuvo dirigido por Peter Sharfman, el investigador que dirigió los Estudios de Seguridad Nacional en la OTA. El resumen ejecutivo no se anda con rodeos:

Es de esperar que un ataque nuclear plausible desde el punto de vista militar, incluso de carácter limitado, mate a personas y cause unos daños económicos a una escala sin precedentes en la experiencia estadounidense. Un ataque nuclear a gran escala sería in desastre sin precedentes en la historia de la humanidad”, dice el Informe. “La mente se resiste ante el esfuerzo de prever los detalles de tal calamidad, y ante la explicación de las incertidumbres inevitables sobre si las personas morirán por el daño provocado por las explosiones, la radiación incidente o por la inanición durante el invierno posterior”.

El Informe describe varios escenarios diferentes: varias detonaciones, ataques a refinerías de petróleo, ataques a instalaciones militares y una guerra nuclear total que ocasionaría la muerte de al menos 160 millones de estadounidenses.

En este último escenario, los autores proponen que todavía se mantendrían unas ciertas estructuras los días o meses posteriores a la guerra. Durante estos primeros días, la gente buscaría un refugio y trataría de enfrentarse a la situación, sin embargo, el informe predice que “el aburrimiento reemplazará gradualmente al pánico, pero no será fácil de manejar”. Después de un “período de refugio”, seguiría un “período de recuperación”.

Se deben anticipar cambios importantes en la estructura social a medida que los supervivientes intenten adaptarse a un entorno adverso y deprimente, algo nunca experimentado. La pérdida de 100 millones de personas, principalmente en las grandes ciudades, podría plantear una pregunta sobre la conveniencia de reconstruir las ciudades… La población superviviente podría tratar de alterar la estructura social y geopolítica de la nación en reconstrucción, con la esperanza de minimizar los efectos de cualquier otro conflicto futuro”.

Y es a este conjunto de adversidades a largo plazo al que se dirige esa historia de ficción, el Apéndice C, titulado “Charlottesville”. La historia fue escrita por Nan Randall, una periodista que había redactado artículos para The Washington Post y Newsweek, y que había trabajado durante un par de años en el Comité Nacional para una Sensata Política Nuclear, como directora del programa. En la primavera de 1978, el St. Petersburg Times encargó a William Kincade, director ejecutivo de la Asociación de Control de Armas, que escribiera una historia que “tuviese en cuenta el escenario posterior a una guerra nuclear”. Se puso en contacto con Randall, y pensaron en tal escenario: dos bombas nucleares que caen cerca de Tampa Bay, como parte de una guerra nuclear a gran escala. Fue publicado durante cuatro días, en A1, comenzando el 25 de febrero de 1979. Llamaron a la serie “El día del Juicio Final”.

El trabajo se sitúa entre la ficción y no ficción, imaginando la ubicación exacta de las bombas, los movimientos del Presidente, la situación de la familia Wechek, que se atrincheró dentro de “un gran armario situado en el dormitorio principal de su casa” cuando una segunda explosión destruye su hogar; y las ambiciones de los Braggs, que esperan durante las primeras horas dentro de un refugio apenas funcional”.

La historia es rica en detalles. Se sigue el día a día de los Wecheks y los Braggs, y hay escenas muy perturbadores y emocionalmente fuertes. Después de que la Sra. Wechek muere, el sr. Wechek es “reclutado” para construir un almacén de alimentos. “Su hija lo seguía todos los días y lo miraba en silencio. No podía perderlo de vista. No hablaba con nadie y apenas comía. Por la noche, se acurrucaba a los pies de su padre, a pesar de que se encontraba en un dormitorio improvisado para hombres y no se permitía que las niñas estuvieran allí. Durante un tiempo, las autoridades permitieron que la hija y el padre permanecieran juntos, pero finalmente fue enviada tierra adentro, a un departamento especial para ancianos y niños que sufrían la fuerte conmoción”.

Es algo brutal, convincente, a la altura de los documentos fantásticos y otros informes del Gobierno. Este trabajo, o quizás su relación con Kincade, atrajo la atención de la Oficina de Evaluación Tecnológica sobre Randall. Sabemos que ella leyó el Informe y visitó Charlottesville.

En el Informe, la historia está precedida por una breve introducción que explica que la ficción es “un esfuerzo para proporcionar una comprensión más concreta de la situación a la que tendrían que enfrentarse los supervivientes de una guerra nuclear”. Agrega que si bien sólo se considera un posible escenario, “proporciona detalles que agregan una nueva dimensión al abstracto análisis presentado en el Informe”.

Charlottesville” es una mezcla de ficción y diversos hechos, pero faltan los personajes de la historia publicada en el St. Petersburg Times, concentrándose en las relaciones comunitarias en un mundo postnuclear. Se detalla la “construcción del mundo”, algo común a este tipo de ficción, pero después de la exposición detallada de lo sucedido, no se entra en la narración de la vida de las personas.

En las semanas previas a la guerra, los estadounidenses empiezan a abandonar las ciudades, preparándose para la guerra nuclear que está a punto de estallar. Se refugian en distintos lugares, manteniendo a sus hijos lejos de las escuelas, esperando el inicio de la guerra. Antes de que las armas nucleares empiecen a caer, los refugiados ya han llenado todos los refugios de la ciudad. Cuando caen las primeras bombas nucleares, se produce una especie de alivio, ya que Charlottesville conserva su estatus de “santuario distinguido”.

Pero con el paso del tiempo, las cosas empiezan a desmoronarse, a medida que se agotan los alimentos y las personas luchan por volver a una forma de vida agraria, sin acceso a grandes cantidades de petróleo y de electricidad. Los disturbios comienzan cuando el gobierno envía los granos de trigo en crudo, sin moler.

El conflicto se recrudece por el enfrentamiento entre las personas que son de Charlottesville y los han venido de fuera, de las ciudades de los alrededores que han sido destruidas. Forman una subclase que habla de las ansiedades de la lucha racial de los años 1970. “Uno de los principales problemas, algo obvio para todos, era la resistencia de los refugiados hacia el esfuerzo que tenían que realizar para intentar la recuperación” escribe Randall, haciéndose eco de los informes que hablaban de las grandes ciudades del norte y del oeste después de la Gran Migración que llevó a los afroamericanos a estas áreas, y sobre el espíritu cívico de los residentes de Charlottesville, racial y de clase, no vinculado a una visión más amplia de la humanidad.

Los negros desconfían de los blancos, los pobres desconfían de los ricos, y todos desconfían de los refugiados como extraños”, escribe Randall. La actitud de los blancos hacia los negros no se tiene en cuenta.

Las personas no tienen nombre, aunque un “administrador de la ciudad” aparece de vez en cuando para instaurar un “gobierno muy centralizado, casi totalitario” en la ciudad. La perspectiva narrativa es sinóptica, casi académica si no fuera por los detalles coloristas que la distinguen de los escenarios tradicionales que presenta el Gobierno.

Los entusiastas de la radio de banda ciudadana, dicen que “intentaron instalar un sistemas de relevos en las líneas al estilo de un Pony Express electrónico”. También se lee que “ el robo de caballos había vuelto cuando parecía algo ya anacrónico” o que la gente se peleaba por las bicicletas. Al final hay una larga sección dedicada a un grupo postapocalíptico instalado en lo que había sido la Universidad de Virginia.

En buena medida, se observa que se ha consultado la mayoría de las obras de ficción en torno a la guerra nuclear. “Uno podría asumir que la descripción de las consecuencias más inmediatas de una guerra nuclear sería un asunto principal como en la obra de ficción que aquí se considera”, escribió Paul Brians en su investigación literaria “Holocausto Nuclear”. “Nada más lejos de eso. Aparte de unos pocos autores que han tratado el bombardeo atómico de Japón, sólo unos pocos autores se han preocupado de hacer una descripción detallada de los efectos de un bombardeo atómico. Están más interesados en la política o en los efectos sociales a largo plazo de la guerra”.


La gente y la prensa también parecían estar más interesados en eso. El relato ficticio de Randall resultó ser el portal a través del cual los medios de comunicación explorarían las conclusiones del informe. Una revisión del informe en New Scientist encontró a Charlottesville «con mucho la parte más elocuente» del enorme documento. “Los relatos ficticios ciertamente reflejan la naturaleza de la catástrofe mucho más creíblemente que detalles técnicos como la lluvia radiactiva en los mapas de Detroit y Leningrado «, concluye. En un reportaje de la NPR sobre el informe, la historia de Charlottesville fue el tema principal de la entrevista.

Hubo muchas, muchas otras historias de ficción antes de este caso en particular, pero ninguna tenía el sello de los propios investigadores del gobierno. Era un tipo diferente de documento de ficción, uno diseñado para abrir la imaginación a los horrores de la guerra, en lugar de excluirlos.

«Tiendo a pensar que elegimos un escenario algo optimista. Asumimos que el espíritu cívico perdura; que la mayoría de la gente trata bien a sus vecinos; que no hay motines, ni desórdenes, ni saqueos masivos, ni ley marcial. Pero no se puede estar seguro «, dijo Sharfman, el director del informe, a NPR. «Recuerda, en un ambiente de guerra nuclear estás hablando de decenas de millones de personas muriendo. En tal ambiente, una de las cosas que se tiene en cuenta es que una sola vida humana es preciosa. Supongo que ésa es una de las maneras para saber si la guerra ha terminado, que el período de recuperación ha terminado, que los supervivientes habían superado la guerra, el momento en el que la vida humana volviese a tener un valor precioso. Eso podría tardar mucho tiempo «.

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Después de este primer período de atención en torno al informe, éste dejó de ser un tema de interés nacional. Al fin y al cabo, era un documento técnico del gobierno, por muy llamativo que fuera su componente ficticio.

Pero luego una serie de circunstancias lo empujaron a adquirir de nuevo un mayor relieve. En primer lugar, se había desarrollado una oleada de activismo político en torno a impedir que las armas nucleares fueran probadas, producidas o desplegadas. Se conoció como el movimiento de congelación nuclear, que un politólogo describió en 1983 como «el movimiento ciudadano más importante del siglo pasado», que movilizó a millones de personas. Estos activistas se convirtieron en un público que podía sacar a la luz de nuevo aquel Informe.

Y lo hicieron con una serie de artículos de Jonathan Schell en el New Yorker sobre la posibilidad de que un bombardeo nuclear significara la extinción de la humanidad. Estos artículos fueron recogidos en el libro El Destino de la Tierra en la primavera de 1982, y se convirtieron en la parte más oscura del espectro del Holocausto nuclear. “ La maquinaria de destrucción es completa, preparada para saltar a la mínima, esperando que el’ botón’ sea’ presionado’ por un ser humano desequilibrado o trastornado, o que un chip de ordenador defectuoso envíe la instrucción de fuego «, escribe Schell. «Que por un hecho tan fortuito -que el fruto de 4.500 millones de años puede deshacerse en un momento de descuido- es un hecho contra el que se rebela la conciencia.»

Casi al mismo tiempo, un físico de la Universidad de Stanford, escritor científico y editor de libros llamado Michael Riordan estaba preparando para su publicación otro libro sobre los efectos de la guerra nuclear.

Ese libro era The Day After Midnight (El día después de medianoche), una versión revisada del informe de la Oficina de Evaluación Tecnológica que, por ser un documento del gobierno, era de dominio público. Riordan había recibido una información de Sidney Drell, un físico de Stanford que había consultado el informe, y se había enterado de que la administración Reagan estaba tratando de ocultar la investigación negándose a imprimir más copias a través de la Oficina de Imprenta del Gobierno. Riordan, que había publicado libros sobre energía solar (incluida la primera, A Golden Thread) cogió el informe, puso el relato de ficción en primer lugar, hizo algunos otros cambios y lo publicó a través en Cheshire Books.

El «Día después de la Medianoche» entró en el mercado en un momento en que había un exceso de libros sobre la guerra nuclear, al menos 130 según Publisher Weekly, después del éxito del libro de Shell. » Algunos de los libros han estado en circulación durante años, ya que los títulos de temática nuclear han aparecido ocasionalmente en las listas de los editores «, escribió The New York Times en noviembre de 1982. » La diferencia es la gran cantidad de libros este año, muchos de los cuales fueron impresos apresuradamente para comercializar la popularidad del éxito de ventas de Jonathan Schell, El Destino de la Tierra «.

El Times también señalaba que pocos de los libros se vendían bien, pero que The Day After Midnight fue una excepción. “Lo hizo realmente bien «, recordó Riordan. «Vendimos muchas copias y vendimos muchos derechos al extranjero. Nos mantuvo vivos un año más «.

A medida que salían todos estos libros, ABC estaba trabajando para hacer una película que dramatizase el holocausto nuclear. Firmaron con el director de cine Nicholas Meyer, que había hecho The Wrath of Khan, y contrataron al guionista Edward Hume para elaborar un guión original. Y cuando fueron a investigar la historia, encontraron el informe de la OTA, incluyendo la ficción de Charlottesville.

La película, conocida como The Day After (El Día Después), costó unos 7 millones de dólares, un gran presupuesto en ese momento. ABC, a pesar de que los anunciantes se retiraron de la franja horaria, publicitó el estreno, sacando sus propios anuncios por todo el país.

Cuando el 20 de noviembre de 1983, la película rodada para la televisión fue finalmente transmitida, algo así como 100 millones de espectadores en un país de unos 230 millones de personas sintonizó para ver la película. En la historia de las series de televisión, sólo el final de M*A*S*H tuvo más espectadores. Hoy en día, los únicos espectáculos que se acercan a esos números es la Super Bowls de la NFL, y ahora residen 350 millones de personas en los Estados Unidos. Fue un gran, gran negocio. Incluso hubo un debate organizado por Ted Koppel después de la película protagonizada por Henry Kissinger, Carl Sagan, William F. Buckley Jr. y Robert McNamara, con un mensaje del Secretario de Estado de Reagan, George Shultz. “Al obtener su información en gran medida de un estudio realizado por la Oficina de Evaluación de Tecnología de los Estados Unidos, evitó cualquier acusación de exageración «, señaló un revisor en el Boletín de Científicos Atómicos.

Reagan menciona la película en sus diarios.

«Por la mañana en Camp D. Corrí a ver la película que estaban transmitiendo en televisión el 20 de noviembre. Se llama El Día Después. Lawrence, Kansas, aniquilado por una guerra nuclear con Rusia. Tiene fuerza -todos por 7 millones. Vale la pena. Es muy convincente y me dejó muy deprimido. Hasta ahora no han vendido ninguno de los 25 anuncios programados y puedo entender por qué. No puedo decir si será de ayuda para los «anti-nucleares» o no. Mi propia reacción es la de que tenemos que tener elementos de disuasión para que nunca haya una guerra nuclear».

Varios años más tarde, después de que Reagan y Gorbachov firmaron un tratado en Reykjavík, Meyer, el director, dice que la administración Reagan le envió una nota que decía:»No creas que tu película no tiene nada que ver con esto, porque sí lo tuvo».

En resumen, este extraño anexo de una historia breve tuvo un impacto notable, mucho más allá de lo que se podía esperar. En un mundo plagado de estadísticas sobre la supremacía nuclear mundial, una simple ficción sobre la vida cotidiana en un mundo postnuclear sirvió de antídoto a la magia burocrática que se había desarrollado en torno a la posibilidad de conflicto.

«Realmente trajo a nuestra mente lo que sería si esto se convirtiera en una realidad: esto es lo que podría parecer «, dice Riordan, que volvió a publicar el informe. «Y la gente dijo:» ¡No!» Creo que tuvo algún impacto en atenuar el entusiasmo nuclear de la época «.

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10 monos y un Escarabajo: Volkswagen vuelve a engañar con las emisiones de sus vehículos

Por Jack Ewing, 25 de enero de 2018

The New York Times

FRANKFURT – En 2014, para comprobar los efectos nocivos del escape de los vehículos diésel en la salud humana, los científicos de un laboratorio de Albuquerque llevaron a cabo un experimento inusual: Diez monos encerrados en cámaras herméticas, mirando dibujos animados como entretenimiento, mientras inhalaban humos de un Volkswagen Beatle diésel.

Los fabricantes de automóviles alemanes financiaron el experimento en un intento de probar que los vehículos diésel con la última tecnología eran más limpios que los modelos más antiguos. Pero los científicos estadounidenses que llevaron a cabo la prueba no eran conscientes de un hecho crucial: el Beatle proporcionado por Volkswagen había sido manipulado para producir niveles de contaminación que eran mucho menos dañinos en el laboratorio que en la carretera.

Los resultados fueron manipulados deliberadamente.

La investigación de los monos de Albuquerque, de la que no se había informado con anterioridad, es una nueva vertiente en un escándalo sobre las emisiones que ya ha forzado a Volkswagen a declararse culpable de fraude federal y cargos de conspiración en los Estados Unidos y a pagar más de 26 mil millones de dólares en multas.

La empresa admitió haber instalado software en los vehículos, lo que les permitía hacer trampas en las pruebas de emisiones. Pero los procedimientos legales y los registros del gobierno muestran que Volkswagen y otros fabricantes de automóviles europeos también participaron en un intento prolongado y bien financiado de llevar a cabo investigaciones que esperaban que influyeran en el debate político y preservaran los privilegios fiscales para el combustible diésel.

Los detalles del experimento de Albuquerque han sido divulgados en una demanda judicial presentada contra Volkswagen en los Estados Unidos, ofreciendo una rara visión de la investigación respaldada por la industria. La organización que encargó el estudio, European Research Group on Environment and Health in the Transport Sector, recibió su financiación de Volkswagen, Daimler y BMW. Cerró el año pasado en medio de una controversia sobre su trabajo.

La organización, conocida por sus iniciales en alemán, E. U. G. T., no hizo ninguna investigación por sí misma. Más bien, contrató a científicos para realizar estudios que pudieran defender el uso del vehículo diésel. Patrocinó una investigación que intentaba cuestionar la decisión del año 2012 de la Organización Mundial de la Salud de clasificar los gases de escape de los vehículos diésel como carcinógenos. Financió estudios que arrojaban dudas sobre si la prohibición de los vehículos diésel más antiguos en las ciudades reduciría o no la contaminación. Se produjo una evaluación dudosa de los datos que mostraban que la contaminación de los vehículos diésel superaba con creces los niveles permitidos en ciudades como Barcelona.

Industrias como la alimentaria, química y farmacéutica tienen un largo historial de apoyo a la investigación a favor de sus agendas políticas. Sin embargo, el grupo de fabricantes de automóviles promocionó sistemáticamente la afirmación del sector de que el diésel era respetuoso con el medio ambiente, una afirmación que ahora se veía cuestionada por el escándalo de Volkswagen.

Margaret Douglas, presidenta de un panel que asesora al sistema de salud pública escocés sobre cuestiones de contaminación, comparó el comportamiento de los fabricantes de automóviles con la industria tabacalera. Tal como las compañías tabacaleras promovieron la adicción a la nicotina, dijo la Sra. Douglas, los fabricantes de automóviles presionaron para obtener exenciones fiscales que convirtieron a los conductores europeos en dependientes de los vehículos diésel.

Hay muchos paralelismos entre estas dos industrias en la forma en que tratan de minimizar el daño y alentar a la gente a volverse adicta «, dijo Douglas.

Volkswagen, Daimler y BMW dijeron que el grupo de investigación hizo un trabajo científico legítimo. «Todo el trabajo de investigación comisionado con la E. U. G. T. E. fue acompañado y revisado por un comité asesor de investigación compuesto por científicos de renombradas universidades e institutos de investigación «, dijo Daimler en una declaración.

Daimler y BMW dijeron que no sabían que Volkswagen en el experimento con los monos de Albuquerque había preparado el vehículo para obtener datos falsos. Volkswagen dijo en una declaración que los investigadores no habían logrado publicar un estudio completo.

No fue por falta de esfuerzos.

Documentos presentados en procedimientos legales muestran que en agosto de 2016 Michael Spallek, el director del grupo de investigación de los fabricantes de automóviles, envió un correo electrónico a Lovelace Respiratory Research Institute, la organización de Albuquerque que llevó a cabo las pruebas con monos. «El punto de vista de la E. U. G. T. E. es que es hora de finalizar el informe y presentar o discutir los problemas del estudio de una manera científica lo antes posible «, escribió el Sr. Spallek.

Eso fue casi un año después de que Volkswagen admitiera haber equipado a millones de vehículos diésel vendidos en Estados Unidos y Europa con «dispositivos de manipulación» ilegales que ponían en marcha controles de contaminación cuando el software detectaba que se estaban realizando pruebas en un laboratorio. En otras ocasiones, los dispositivos permanecían desconectados, lo que permitía a los coches producir más óxidos de nitrógeno que un camión que recorre largas distancias.

El Sr. Spallek declinó realizar comentarios, diciendo que su contrato le prohibía discutir el trabajo del grupo de investigación.

En la década de 1990, los fabricantes de automóviles utilizaron su influencia política para persuadir a los líderes europeos de que el diésel ayudaba a luchar contra el cambio climático porque quemaba de manera más eficiente el combustible. Como resultado, casi todos los países europeos ahora gravan el gasóleo a una tasa más baja que la gasolina, haciéndolo más barato en las estaciones de servicio.

Los fabricantes de automóviles sostenían que la moderna tecnología había resuelto el gran inconveniente del diésel: las emisiones de óxidos de nitrógeno y partículas finas de hollín que pueden contribuir al asma, ataques cardíacos y cáncer.

David King, un ex asesor científico jefe del gobierno británico, recordó haber sido enviado a un laboratorio a principios de los años 2000, donde 10 vehículos diésel funcionaban sobre unos rodillos. El aire estaba tan limpio que el Sr. King, un asmático, podía respirar sin problemas.

Lo que el Sr. King no sabía es que la mayoría de los fabricantes de automóviles europeos habían construido sus coches diésel para pasar las pruebas de emisiones de laboratorio y nada más. En el camino, según estudios recientes de los gobiernos de Gran Bretaña, Francia y Alemania, los automóviles diésel de casi todos los fabricantes europeos emitieron gases tóxicos en cantidades muy superiores a las permitidas por la ley.

Todos fuimos engañados por los fabricantes de automóviles «, dijo el Sr. King en una entrevista.

El costo para la salud pública no se puede ignorar. En 2012, 72.000 personas murieron prematuramente en Europa debido a la contaminación por dióxido de nitrógeno, que proviene principalmente de los vehículos diésel, según un informe publicado el año pasado por una comisión del Parlamento Europeo.

La investigación patrocinada por la industria «todos tienen el mismo objetivo fundamental», dijo Joachim Heinrich, un experto en salud ambiental de la Universidad de Munich que ha dedicado su carrera a estudiar los efectos de la contaminación atmosférica,»a saber, debilitar o desacreditar la regulación – para decir’ las pruebas no están tan claras,» no deberíamos tomárnoslo tan en serio,» tenemos que pensar más en este asunto».

El grupo de investigación de los fabricantes de automóviles se creó en 2007, ya que Volkswagen estaba intentado impulsar la comercialización de la tecnología diésel en los Estados Unidos, que tiene unos límites más estrictos en las emisiones de óxido de nitrógeno que Europa. El Sr. Spallek, director ejecutivo, había sido el director médico en jefe de la división de vehículos comerciales de Volkswagen.

Los efectos negativos para la salud del gasóleo empezaban a llamar la atención. Las zonas en las que el gasóleo estaba restringido eran abundantes en Europa, lo que suponía una amenaza para los fabricantes de automóviles, ya que esto desalentaba las ventas de vehículos diésel.

En respuesta, el grupo de investigación financió dos estudios que concluyeron que las zonas de bajas emisiones sólo tenían un efecto marginal en los niveles de contaminación. Pero los estudios utilizaron una metodología dudosa, dijo la Agencia Federal Alemana de Medio Ambiente en un informe publicado el año pasado.

Sin embargo, los estudios del grupo industrial sobre las zonas de bajas emisiones fueron influyentes. Fueron citados en los informes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y del Instituto Nacional para la Excelencia de la Salud y la Atención, un organismo público en Gran Bretaña que proporciona orientación sobre la atención de la salud.

En otra parte, un tribunal regional de Austria citó la investigación en una resolución de 2014 contra los residentes de Graz que habían demandado a las autoridades para que restringiesen el tráfico de los vehículos diésel. La decisión, del Tribunal Administrativo del Estado de la provincia de Estiria, calificó el estudio de «exhaustivo» y dijo que demostraba que el efecto de las zonas de bajas emisiones sobre la contaminación por hollín fino era «menor de lo esperado». La decisión no mencionó que el estudio había sido financiado por la industria automovilística.

Los responsables del grupo de investigación también intentaron influir en el debate público. En 2016, Helmut Greim, presidente de la junta consultiva de investigación del grupo, declaró ante el Parlamento alemán que era imposible establecer una relación directa entre la contaminación por dióxido de nitrógeno y las enfermedades pulmonares. El Sr. Greim es una bestia negra entre los defensores del medio ambiente, que afirman que siempre está de acuerdo con el punto de vista de la industria.

El Sr. Greim, de 82 años, dijo en una entrevista que la investigación del grupo era independiente y sólo se publicó en revistas revisadas por pares. Durante una entrevista en Munich, dijo que el miedo a la contaminación por dióxido de nitrógeno es «muy exagerado».

El grupo de investigación pensó que el experimento de Albuquerque sería una refutación a un hallazgo de 2012 por una división de la Organización Mundial de la Salud que había clasificado los gases de escape diésel como cancerígenos.

El grupo de investigación de los fabricantes de automóviles se propuso demostrar que los nuevos vehículos diesel eran mejores. Contrató al Instituto de Investigación Respiratoria Lovelace, un centro de investigación que también ha hecho trabajos para la Agencia de Protección Ambiental, para llevar a cabo un estudio que compararía las emisiones de un Volkswagen último modelo con las de una camioneta diesel Ford de 1999.

Las pruebas se realizaron en 2014 utilizando 10 monos Cynomolgus macaque, raza ampliamente utilizada en experimentos médicos, según los registros legales. Volkswagen asumió un papel clave en la investigación.

Volkswagen asumió un papel destacado en el estudio. Los ingenieros de la compañía supervisaron la instalación de rodillos que permitirían que los vehículos rodasen mientras el equipo aspiraba los gases de los tubos de escape.

Para mantener a los animales tranquilos durante las cuatro horas en las que respiraron los gases, los trabajadores del laboratorio instalaron una televisión con dibujos animados.

«Les gusta ver dibujos animados «, dijo Jake McDonald, el científico de Lovelace que supervisó los experimentos, en una declaración jurada del año pasado como parte de una demanda judicial presentada por propietarios de vehículos diésel de Volkswagen en busca de que se resarzan los daños y perjuicios más allá de los previstos en un acuerdo colectivo.

Sin embargo, instalaron sistemas de control para que la contaminación de dióxido de nitrógeno, que se ha relacionado con el asma, la bronquitis, los ataques cardíacos y posiblemente el cáncer de pulmón, fuera sólo una pequeña fracción de lo que sería durante la conducción normal.

Aún así, el estudio no proporcionó un hallazgo claro. Los investigadores lucharon por producir un artículo que pudieran publicar, una condición para recibir la cantidad estipulada.

En el correo electrónico de agosto de 2016, el Sr. Spallek se quejó de numerosas deficiencias en la metodología utilizada por el equipo de investigación de Lovelace. Pero nunca mencionó el software ilegal instalado que hacía que el Beatle emitiera unas niveles más bajos de gases contaminantes.

Las discusiones sobre la publicación del estudio continuaron hasta el año pasado, según el Dr. McDonald. Un abogado de Volkswagen, Michael Steinberg, insinuó durante el contrainterrogatorio que el Dr. McDonald había presionado para que se publicasen los resultados para que el instituto pudiera cobrar los 71.000 dólares fijados mediante contrato.

El Dr. McDonald cuestionó esa afirmación. «La decisión de continuar», dijo en una declaración enviada por correo electrónico,«fue elección del cliente».

Aunque el Dr. McDonald y otros empleados del instituto intercambiaron correos electrónicos sobre el dispositivo de manipulación de Volkswagen en el año 2015, el Dr. McDonald testificó que no había seguido de cerca el caso Volkswagen y se había dado cuenta recientemente de que el Beatle utilizado en las pruebas fue manipulado para producir emisiones artificialmente bajas.

«Me siento como un tonto», dijo el Dr. McDonald.

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Pobreza y esperanza de vida

Tras el gatillo molecular que roba un año de vida al ADN de las personas pobres

Hablamos con dos de las investigadoras que buscan el vínculo entre la adversidad social y envejecimiento acelerado.

Por Raúl F. Millares, 26 de enero de 2018

El Salto

Se sabe desde hace años que la clase social está asociada a la esperanza de vida: a menor estatus socioeconómico, menos años de vida. Y sabemos también que algunos problemas de salud relacionados con la edad aparecen antes en personas de clases sociales más depauperadas. Pertenecer a una clase social excluida es tan perjudicial que, cuando un enorme equipo científico analizó los datos de 1,7 millones de personas, encontraron que ese factor –la precariedad social–, aislado de otros hábitos y condicionantes, predecía la muerte prematura —dos años menos de vida— con la misma puntería que el tabaquismo, el sedentarismo, la obesidad, el alcoholismo o la hipertensión.

Una explicación recurrente es que las personas pobres tienen peores hábitos de salud por diversas influencias sociales o culturales externas —ya hemos hablado de esto—. Sin embargo, parece que los condicionantes ambientales no bastan para explicar todo el efecto del estatus socioeconómico en la salud y algunos equipos académicos buscan el mecanismo biológico que explique cómo y por qué las personas pobres muestran antes de tiempo los achaques de la edad. Este es el objeto de estudio del proyecto europeo Lifepath. El Salto ha hablado con dos de las científicas que participan en el programa: Silvia Polidoro, bióloga molecular del Instituto Italiano de Medicina Genómica, y Michelle Kelly-Irving, epidemióloga en el Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica de Francia.

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La Industria Farmacéutica y la contaminación de las aguas con residuos de antibióticos y otros medicamentos

Por The Bureau of Investigate Journalism, 24 de enero de 2018

thebureauinvestigates.com

Muchos de los principales fabricantes de medicamentos del mundo pueden estar derramando antibióticos de sus fábricas al medio ambiente, según un nuevo informe de un grupo de vigilancia de la industria farmacéutica. Esto supone un peligro, ya que pueden surgir más bacterias resistentes a los antibióticos.

En el informe se examinaron grandes empresas de la Industria farmacéutica como GSK, Novartis y Roche, así como empresas que fabrican medicamentos genéricos sin marca.

Ninguna de las 18 empresas analizadas habría revelado la cantidad de antibióticos que vierten al medio ambiente, según el informe independiente del organismo sin fines de lucro, la Fundación Acceso a la Medicina. Sólo ocho dijeron que ponían límites a la cantidad que podían verter a las aguas residuales.

Sólo una de ellas reveló el nombre de sus proveedores, una medida que se considera importante y supone un paso hacia la responsabilidad de las empresas en sus prácticas ambientales.

Comentando el informe, el Dr. Mark Holmes, científico veterinario de la Universidad de Cambridge, dijo:

«La resistencia a los antibióticos es compleja, pero si queremos afrontar este reto, cada sector debe aportar su granito de arena. La industria farmacéutica ha sido un actor clave en la mejora de la salud pública, pero el no abordar los impactos ambientales de la contaminación con antibióticos podría anular gran parte de su buen trabajo «.

Changing Markets, una ONG que ha realizado campañas sobre el tema de los residuos farmacéuticos, añadió:

«Las empresas farmacéuticas tienen una clara responsabilidad para abordar la contaminación en sus cadenas de suministro, entre otras cosas debido a los considerables impactos en la salud humana asociados con los residuos no tratados de la fabricación de productos farmacéuticos, que son los más importantes en la aparición de bacterias resistentes a los medicamentos. A partir de nuestra propia investigación en la India y China, donde se fabrican la mayoría de los medicamentos genéricos del mundo, sabemos que se trata de un problema constante y que se están realizando muy pocos progresos sobre el terreno».

Como también destaca el informe, hay una falta de transparencia sobre las cadenas de suministro farmacéuticas, lo que significa que no sabemos prácticamente nada sobre dónde se fabrican nuestros medicamentos. Esto es un escándalo y las compañías farmacéuticas se enfrentarán a crecientes peticiones para que hagan algo al respecto «.

Según un informe mundial publicado en 2016 por el ex ministro de Finanzas Lord Jim O’ Neill, los residuos de antibióticos de la industria farmacéutica que se filtran al medio ambiente son un factor de resistencia a los antimicrobianos, o RAM. Esto se debe a que los residuos de antibióticos en el medio ambiente exponen a las bacterias a niveles de medicamentos que fomentan la aparición de resistencia. Las’ superbacterias’ que se forman como resultado pueden extenderse por todo el mundo. Para abordar el problema, Lord O’ Neill pidió a los reguladores que establecieran normas mínimas en torno a la evacuación de residuos y que los fabricantes impulsaran normas más estrictas en sus cadenas de suministro.

La RAM ha sido descrita como uno de los mayores problemas de salud a los que se enfrenta el mundo. Sin antibióticos eficaces, las infecciones se vuelven más difíciles de tratar y los procedimientos médicos comunes, como los reemplazos articulares, las secciones C y la atención de quimioterapia contra el cáncer -que dependen de los medicamentos para acabar con las infecciones- podrían suponer un elevado riesgo.

El año pasado, el Bureau of Investigative Journalism informó sobre un estudio que revelaba niveles «excesivamente altos» de medicamentos antimicrobianos -así como también superbacterias- en las aguas residuales de un importante centro de producción de medicamentos en la ciudad india de Hyderabad. Las cantidades encontradas fueron lo suficientemente altas como para tratar a los pacientes, dijeron los científicos. Esto se debió a un informe anterior de la Oficina de Bacterias Resistentes sobre la presencia de estas bacterias en las aguas residuales de una fábrica que suministra antibióticos al Instituto Nacional de Salud (NHS).

El cuadro muestra qué empresas farmacéuticas cuentan con una estrategia para minimizar el impacto ambiental de los vertidos de antibióticos procedentes de la fabricación; si auditan sus propias plantas, a los terceros proveedores o plantas de tratamiento de residuos externas que utilizan para eliminar sus residuos; y si establecen límites para la cantidad de vertidos de antibióticos que se liberan en las aguas residuales (ya sea en sus propias plantas o a través de proveedores externos y plantas de tratamiento de residuos externas). Muestra que sólo ocho empresas han establecido límites para la eliminación de antibióticos, y en la mayoría de los casos estos límites no se aplican en toda su cadena de suministro.
Informe de referencia sobre resistencia a los antimicrobianos 2018 de la Fundación Acceso a los Medicamentos

El informe Antimicrobial Resistant Benchmark 2018 – publicado hoy en la conferencia del Foro Económico Mundial en DAVOS – evaluó la respuesta de la industria farmacéutica a la amenaza de la RAM.

No encontró ninguno que revelara sus niveles reales de vertido -información que los autores consideraron «valiosa y vital», ya que podría permitir a los gobiernos e investigadores comprender la relación entre vertido y desarrollo de superbacterias.

Tres empresas de medicamentos genéricos – Cipla, Lupin y Sun Pharma – no mostraron que dispusieran de una estrategia para minimizar el impacto de su fabricación de antibióticos en el medio ambiente, según el informe, aunque Cipla prometió desarrollar uno este año.

Preocupan especialmente las empresas externas que trabajan para las principales compañías farmacéuticas. Además de las terceras empresas que fabrican y suministran a la mayoría de las compañías farmacéuticas los componentes clave de los antibióticos, conocidos como ingredientes farmacéuticos activos (API), también son motivo de preocupación las plantas de tratamiento de residuos, que muchas empresas farmacéuticas utilizan para procesar sus vertidos de la fabricación de antibióticos. Algunas empresas tienen tratamiento de aguas residuales in situ.

Sólo ocho empresas establecen límites de vertidos para los residuos de antibióticos, y para la mitad de las empresas estos límites sólo se aplican a sus propios emplazamientos y no también a sus proveedores. Sólo dos empresas – GSK y Novartis – exigen que sus plantas externas de tratamiento de residuos respeten sus límites. Sanofi y Roche, por ejemplo, no controlan el vertido realizado por sus plantas externas de tratamiento de residuos, señala el informe.

La Compañía de Medicamentos es la única que estaba dispuesta a identificar a sus terceros fabricantes, una medida que, según el informe, permitiría a los gobiernos e investigadores evaluar el impacto de los fabricantes individuales en la resistencia a los antibióticos. El informe señala que las empresas farmacéuticas que venden antibióticos «pueden ejercer una influencia considerable en la gestión del riesgo ambiental de sus proveedores».

Los grandes empresas farmacéticas evaluadas fueron GSK, Johnson and Johnson, Merck & Co, Novartis, Pfizer, Roche, Sanofi, Shinogi. Las compañías genéricas fueron Aspen, Aurobindo, Cipla, Dr. Reddy’ s, Fresenius Kabi, Lupin, Macleods, Mylan, Sun Pharma y Teva.

Access to Medicine es una ONG con domicilio en Ámsterdam que recibe financiación del Gobierno del Reino Unido, la Fundación Bill & Melinda Gates y el Ministerio de Asuntos Exteriores de los Países Bajos.

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La Policía del Pensamiento del siglo XXI

Por Chris Hedges, 23 de enero de 2017

truthdig.com

La eliminación de la neutralidad en la red y el uso de algoritmos por parte de Facebook, Google, YouTube y Tw¡ter para disuadir a los posibles lectores y espectadores de los sitios críticos, de izquierdas y en contra de la guerra, al mismo tiempo que se demoniza como agentes extranjeros a los periodistas que exponen los crímenes del Capitalismo y del Imperialismo, ha dado a las Corporaciones el poder de anular la libertad de expresión. Por esta razón viajé la semana pasada a Detroit para reunirme con David North, el Presidente del Consejo Editorial del sitio web World Socialist, en un seminario transmitido en directo en el que se pedía la formación de un amplio frente para luchar contra la creciente censura, mientras todavía se disponga de voz. 

El futuro de la Humanidad es una lucha entre los humanos que controlan las máquinas y las máquinas que controlan a los seres humanos”, dijo Julian Assange, fundador de Wikileaks, en un comunicado emitido en apoyo de este evento. “Entre la democratización de la comunicación y la usurpación de la comunicación por la Inteligencia Artificial. Si bien Internet ha provocado una revolución en la capacidad de las personas para aprender, este fenómeno ha acabado por sacudir los bases mismas del establishment existente. Google, Facebook y sus equivalentes en China, integrados desde el punto de vista logístico y financiero con las élites, se han movido y tomado el control para que las aguas vuelvan a su cauce. No se trata de una simple corrección. La masiva influencia social impulsada por la Inteligencia Artificial supone una amenaza para la Humanidad. A pesar de que está en sus inicios, las tendencias se muestran claramente y avanzan geométricamente. El fenómeno difiere de los intentos tradicionales de dar forma a los fenómenos culturales y políticos, ya que ahora se opera a gran escala, con suma rapidez y con una sutileza que eclipsa las capacidades humanas”.

A finales de abril y principios de mayo, el sitio web World Socialist, que se identifica como un grupo Trotskista que se ocupa de los crímenes del Capitalismo, de la difícil situación de la clase obrera y del Imperialismo, comenzó a experimentar un pronunciado descenso en el número de lectores. La disminución continuó en el mes de junio. El tráfico en la página web de World Socialist se ha reducido por término medio en un 75%. Consortium News ha descendido en un 72%, Global Research y Truthdig, también han visto disminuir el número de visitas. Y la situación parece ir cada vez peor.

Estos descensos coincidieron con el cambio de los algoritmos impuestos por Google para combatir las “noticias falsas”. Google dijo que los algoritmos están diseñados para “dar mayor relevancia a los contenidos autorizados” y “marginar aquella información descaradamente falsa, de baja calidad, ofensiva o francamente fraudulenta”. Sin embargo, parece evidente que esa lucha contra la “noticias falsas” por parte de Google, Facebook, YouTube y Twiter están censurando a los sitios críticos, progresistas y pacifistas. Los 150 términos más populares de búsqueda que dirigían a los lectores del sitio web World Socialist, incluidos “socialismo”, “revolución rusa” y “desigualdad”, hoy en día generan ninguno o muy escaso tráfico.

Monika Bickert, Directora de Gestión de las políticas de Facebook, dijo al Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado de los Estados Unidos, en una audiencia el pasado miércoles, que Facebook emplea a un equipo de seguridad formado por entre 7500 a 10.000 personas, las cuales “evalúan la potencial violación de los contenidos” y por eso “a finales de 2018 se duplicará esa cantidad, en torno a las 20.000 personas”. Las empresas de las redes sociales se entrelazan con las agencias de inteligencia, y a menudo trabajan para ellas. Ese ejército de censores es nuestra Policía del Pensamiento.

El grupo, dijo Bockert, incluye “un equipo dedicado al contraterrorismo” formado por “ex agentes de inteligencia y agentes de orden público y fiscales que trabajaron en el área de contraterrorismo”. Dijo que la Inteligencia Artificial señala los contenidos cuestionables. Facebook, dijo, no “espera a que estos… malos actores inserten el contenido en Facebook antes de que pase por nuestros sistemas de detección”. La “propaganda” que Facebook bloquea, dijo, “es un contenido que identificamos antes de que nadie pueda verlo”. Facebook, dijo, junto con más de un docena de empresas de redes sociales, ha creado una lista negra con más de 50.000 “huellas digitales únicas” que pueden evitar la publicación de ciertos contenidos.

Creemos que una parte importante de la lucha contra el extremismo es evitar el reclutamiento de personas por parte de aquellas ideologías que las puede llevar a cometer actos de violencia”, dijo ante el Comité. “Esta es la razón por la que apoyamos los esfuerzos de contraespionaje”.

Eric Smith, que este mes renuncia como Presidente Ejecutivo de la empresa matriz de Google, Alphabet, reconoció que Google está desarrollando algoritmos para “descalificar” los sitios web de noticias como RT y Sputnik de sus servicios de Google News, bloqueándolos de manera efectiva. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos obligó a RT América, donde ofrece un programa, “En contacto”, que da voz a las voces antiimperialistas y anticapitalistas, a registrase como un “agente extranjero”. Google eliminó el canal de Youtube de RT. Twiter ha bloqueado la publicidad de las agencias de noticias rusas RT y Sputnik.

Es una censura mundial. La Ley de Aplicación de la Red del Gobierno alemán penaliza a las empresas de redes sociales que publiquen contenidos supuestamente cuestionables. El Presidente francés Emmanuel Macron, ha prometido eliminar las “noticias falsas” de Internet. Facebook e Instagram borraron las cuentas de Ramzan Kadyrov, el dictador de la República Chechena, porque está en una lista de sancionados por los Estados Unidos. Kadyrov es desde luego una persona odiosa, pero esta prohibición, como lo señala la Unión de Libertades Civiles de los Estados Unidos, faculta al Gobierno de los Estados Unidos a censurar los contenidos de una manera efectiva. Facebook, que trabaja con el Gobierno israelí, ha eliminado más de 100 cuentas de activistas palestinos. Se trata de una ominosa marcha hacia un mundo orwelliano controlado por una policía del pensamiento, en Neolengua” “crimen mental”, o como le gusta decir a Facebook, “descalificación” y “contraespionaje”.

La censura, justificada en nombre de la lucha contra el terrorismo mediante el bloqueo del contenido de los grupos extremistas, también está diseñada para evitar que las gentes accedan a aquellos contenidos que hablan de la opresión de las Corporaciones, del Imperialismo o del Socialismo.

¿No ves que la finalidad de la neolengua es limitar el alcance del pensamiento, estrechar el radio de acción de la mente?”, escribió Orwell en 1984. “En efecto, ¿cómo puede haber crimental si cada concepto se expresa claramente con una sola palabra, una palabra cuyo significado esté decidido rigurosamente y con todos sus significados secundarios eliminados y olvidados para siempre? Cada año habrá menos palabras y el radio de acción de la conciencia será cada vez más pequeño…”.

El capitalismo corporativo y la ideología que lo justifica -el neoliberalismo, el libre mercado, la globalización- ya no tienen credibilidad. Todas las promesas utópicas de la globalización han sido desenmascaradas como mentiras. Permitir que los bancos y las corporaciones determinen cómo debemos ordenar la sociedad humana y gobernarnos no expandió la riqueza global, ni elevó el nivel de vida de los trabajadores o implantó la democracia en todo el mundo. La ideología, predicada en las escuelas de negocios y por hábiles políticos, era una fina tapadera para la avaricia depredadora de las élites, élites que ahora controlan la mayor parte de las riquezas del mundo.

Las élites gobernantes saben que están en problemas. La sumisión de los partidos Republicano y Demócrata al poder corporativo es transparente. Las insurrecciones en los dos partidos que vieron a Bernie Sanders casi derrotar al candidato demócrata aparentemente preordenado, Hillary Clinton, y la elección de Donald Trump aterrorizan a las élites. Las élites, al atacar a los críticos y disidentes como agentes extranjeros de Rusia, intentan desviar la atención de la causa de estas insurgencias: la enorme desigualdad social. Los críticos del estado corporativo y el imperialismo, ya marginados, son ahora peligrosos porque las élites ya no tienen un contraargumento viable. Y por eso hay que silenciar a estos disidentes.

Lo que sí es importante es que en un período de creciente radicalización política entre los jóvenes, entre los trabajadores, comienzan a buscar información crítica, se interesan por el socialismo, la revolución, términos como’ igualdad’, esos términos que antes llevarían a miles de lectores al World Socialist Web Site, ahora no llevaban a ningún lector al World Socialist Web Site «, dijo North. «En otras palabras, han establecido una cuarentena entre aquellos que podrían estar interesados en nuestro sitio y WSWS. Lo que antes era un puente, ahora Google ha establecido una barrera, un guardia que impide el acceso a nuestro sitio «.

Internet, con su capacidad para llegar más allá de las fronteras internacionales, es una potente herramienta para conectar a los trabajadores de todo el mundo que están luchando contra el mismo capitalismo corporativo enemigo. Y el control de Internet, saben las élites, es vital para restringir la información y la toma de conciencia.

» No hay una solución nacional a los problemas del capitalismo estadounidense «, dijo North. «El esfuerzo de Estados Unidos es superar esto a través de una política de guerra. Porque, en última instancia, ¿qué es el imperialismo? La incapacidad de resolver los problemas del estado-nación dentro de las fronteras nacionales impulsa una política de guerra y conquista. Eso es lo que está ocurriendo. En situaciones de guerra, amenaza de guerra, condiciones de creciente e inconmensurable desigualdad, la democracia no puede sobrevivir. La tendencia actual es la represión de la democracia. Y así como no hay una solución nacional para el capitalismo, tampoco hay una solución nacional para la clase obrera «.

«La guerra no es una expresión de la fuerza del sistema «, dijo North. «Es una expresión de una larga y profunda crisis. Trotsky dijo en el Programa de Transición:»Las élites gobernantes se lanzan con los ojos cerrados hacia la catástrofe. En 1939, fueron a la guerra, como en 1914, conscientes de las consecuencias potencialmente desastrosas. Ciertamente, en 1939, sabían cuáles eran las consecuencias de la guerra: la guerra trae la revolución. Pero no podían ver una salida. Los problemas globales que existen sólo pueden ser resueltos de dos maneras: la solución capitalista e imperialista es la guerra y el fascismo. La solución de la clase obrera es la revolución socialista. Esta es, creo, la alternativa a la que nos enfrentamos. Así pues, la pregunta que ha surgido, en el sentido más amplio, es: ¿cuál es la respuesta a los problemas a los que nos enfrentamos? Construyendo un partido revolucionario «.

«Va a haber, y ya se están desarrollando, enormes luchas sociales «, dijo North. «La cuestión de la revolución social no es utópica. Es un proceso que surge objetivamente de las contradicciones del capitalismo. Creo que se puede argumentar -y creo que hemos hecho este razonamiento- que realmente, desde 2008, hemos sido testigos de una aceleración de la crisis. Nunca se ha resuelto y, de hecho, los enormes niveles de desigualdad social no son en sí mismos la expresión de un orden socioeconómico saludable, sino más bien profundamente enfermo. Está alimentando, a todos los niveles, la oposición social. Por supuesto, el gran problema, entonces, es vencer el legado de confusión política, producido, de hecho, por las derrotas y las traiciones del siglo XX: la traición de la Revolución Rusa por el estalinismo; las traiciones de la clase obrera por la socialdemocracia; la subordinación de la clase obrera de los Estados Unidos al Partido Demócrata. Estos son los temas críticos y las lecciones que hay que aprender. La educación de la clase obrera en estos temas, y el desarrollo de la perspectiva, es el punto más crítico… el problema básico no es la falta de coraje. No es una ausencia del deseo de luchar. Es una falta de comprensión.»

«La conciencia socialista debe ser incorporada a la clase obrera», dijo North. «Hay una clase trabajadora. Esa clase obrera está abierta y receptiva a las ideas revolucionarias. Nuestro reto es crear las condiciones. Los trabajadores no aprenderán esto en las universidades. El movimiento marxista, el movimiento trotskista, debe proveer a la clase obrera con las herramientas intelectuales y culturales que requiere, para que entienda lo que debe hacerse. Proporcionará la fuerza, proporcionará la determinación, el combustible emocional y apasionado de cada movimiento revolucionario está presente. Pero lo que requiere es comprensión. Y lo haremos, y estamos intentando defender la libertad de Internet porque queremos hacer uso de este medio, junto con otros, para crear las condiciones para que esta educación y revitalización de la conciencia revolucionaria tenga lugar «.

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Metabolismo de las células cancerosas: Warburg y más allá

Por Peggy P.Hsu y David M.Sabat

a través de Guérir du Cancer, 4 de enero de 2018

guerir-du-cancer.fr

Figura 1: El metabolismo alterado de las células cancerosas

Conductores (A y B). Las alteraciones metabólicas en las células cancerosas pueden ser el resultado de la selección de células adaptadas al microentorno tumoral, bien por una señalización anómala debido a la activación oncogénica. El microambiente tumoral es heterogéneo en el espacio y en el tiempo, conteniendo regiones con bajo contenido de oxígeno y bajo pH (violeta). Además, muchas vías de señalización del cáncer asociadas con el cáncer inducen una reprogramación metabólica. Los genes diana activados por el factor inducible por hipoxia (HIF) reducen la dependencia de la célula del oxígeno, mientras que Ras, Myc y Akt también pueden regular el consumo de glucosa y la glicólisis. La pérdida de p53 también puede igualmente recapitular las características del efecto Warburg, es decir, el desacoplamiento de la glicólisis de los niveles de oxígeno.

Ventajas (C-E). Las alteraciones en el metabolismo de las células cancerosas pueden conferir varios beneficios proliferativos y de supervivencia, tales como la capacidad de las células cancerosas para la biosíntesis de macromoléculas (C), evitar la apoptosis (D) y participar en la señalización paracrina y autocrina local a partir del metabolito (E).

Pasivos contingentes (F y G). Sin embargo, esta alteración en el metabolismo también puede conferir varias vulnerabilidades a las células cancerosas. Por ejemplo, un metabolismo regulado incrementado puede llevar a la acumulación de metabolitos tóxicos, incluyendo lactato y nucleótidos no canónicos, que deben ser eliminados (F). Además, las células cancerosas también pueden tener una elevada demanda de energía, para lo cual deben aumentar el flujo a través de procesos normales de generación de ATP o depender de una mayor diversidad de fuentes de energía (G).

Descrito hace décadas, el efecto Warburg de la glicólisis aeróbica es una de las principales características metabólicas del cáncer, pero su importancia sigue siendo incierta. En este ensayo, reexaminamos el efecto de Warburg y establecemos un marco para entender su contribución a la alteración del metabolismo de las células cancerosas.

Texto principal

Es difícil iniciar una discusión sobre el metabolismo de las células cancerosas sin mencionar primero a Otto Warburg. Pionero en el estudio de la respiración, Warburg hizo un descubrimiento histórico en la década de 1920. Descubrió que incluso en presencia de abundante oxígeno, las células cancerosas prefieren metabolizar la glucosa por glicólisis, lo que parece paradójico ya que la glicólisis, en comparación con la fosforilación oxidativa, es una forma menos eficiente de producir ATP (Warburg, 1956). Desde entonces, el efecto de Warburg se ha demostrado en diferentes tipos de tumores y el aumento concomitante de la absorción de glucosa se ha aprovechado clínicamente para la detección de tumores mediante tomografía por emisión de positrones por fluorodeoxiglucosa (FDG-PET). Aunque la glicólisis aeróbica es ahora generalmente reconocida como una marca metabólica del cáncer, su relación causal con la progresión del cáncer todavía no está clara. En este estudio, se discuten los posibles factores, beneficios y responsabilidades de la alteración del metabolismo de las células cancerosas (Figura 1). Si bien nuestro enfoque sobre el efecto Warburg refleja la dirección del dominio, también nos gustaría fomentar un enfoque más amplio en el estudio del metabolismo del cáncer que tenga en cuenta las contribuciones de todas las pequeñas vías moleculares interconectadas en la célula.

El microambiente tumoral selecciona un metabolismo alterado

Una idea básica para explicar el efecto de Warburg es que el metabolismo alterado de las células cancerosas confiere una ventaja selectiva para la supervivencia y la proliferación en el microambiente tumoral único. A medida que el tumor se desarrolla, excede los límites de difusión de su aporte sanguíneo local, resultando en hipoxia y estabilización del factor de transcripción inducible por hipoxia, HIF. HIF lanza un programa de transcripción que proporciona múltiples soluciones al estrés hipóxico (revisado en Kaelin y Ratcliffe, 2008). Debido a que la disminución de la dependencia a la respiración aeróbica supone una ventaja, el metabolismo celular se desplaza hacia la glicólisis mediante una mayor expresión de enzimas glicolíticas, transportadores de glucosa e inhibidores del metabolismo mitocondrial. Además, el HIF estimula la angiogénesis (la formación de nuevos vasos sanguíneos) regulando varios factores, incluyendo el factor de crecimiento endotelio vascular más destacado (VEGF).

Sin embargo, los nuevos vasos sanguíneos que aparecen en el microentorno tumoral están desorganizados, pueden no suministrar sangre de manera efectiva y por lo tanto no atenúan completamente la hipoxia (ver Gatenby y Gillies, 2004). Los niveles de oxígeno en un tumor varían espacial y temporalmente, y los ciclos resultantes de la fluctuación de los niveles de oxígeno pueden potencialmente seleccionar aquellos tumores que regulan constitucionalmente la glicólisis. Es interesante observar que, con la posible excepción de los tumores que han perdido la proteína von Hippel-Lindau (VHL), que normalmente es el mediador de la degradación del HIF, el HIF sigue estando asociado a los niveles de oxígeno, como lo demuestra la heterogeneidad de la expresión del HIF en el microentorno tumoral (Wiesener et al, 2001; Zhong et al. 1999). Por lo tanto, el efecto de Warburg -es decir, un desacoplamiento de la glicólisis de los niveles de oxígeno- no puede explicarse únicamente por un aumento de la regulación del HIF. Es probable que otros mecanismos moleculares sean importantes, como los cambios metabólicos inducidos por la activación oncogénica y la pérdida de supresores tumorales.

La activación del oncogén provoca cambios en el metabolismo

No sólo se puede seleccionar el microambiente tumoral para un metabolismo alterado, sino que el estado oncogénico también puede causar cambios metabólicos. Desde la época de Warburg, el estudio bioquímico del metabolismo del cáncer ha estado eclipsado por los esfuerzos para identificar las mutaciones que contribuyen a la iniciación y progresión del cáncer. Sin embargo, trabajos recientes han demostrado que los componentes clave del efecto Warburg -el aumento del consumo de glucosa, la disminución de la fosforilación oxidativa y la consiguiente producción de lactato- son también características distintivas de la activación oncogénica. La molécula de señalización Ras, un potente oncógeno en caso de mutación, promueve la glicólisis (revisado en Dang y Semenza, 1999; Ramanathan et al., 2005). La vía akt/quinasa, una importante molécula de señalización de la vía de señalización de Insulina, asume su papel en la absorción y uso de la glucosa en el contexto del cáncer (revisado en Manning y Cantley, 2007), mientras que el factor de transcripción de Myc regula la expresión de varios genes metabólicos (revisado en Gordan et al., 2007). La ruta más eficaz hacia la tumorigénesis puede ser la activación de nódulos oncogénicos clave que ejecutan un programa de proliferación, cuyo metabolismo puede ser un factor importante. Además, la regulación del metabolismo no es exclusiva de los oncogenes. La pérdida de la proteína supresora del tumor p53 impide la expresión del gen que codifica el SCO2 (la síntesis de la proteína c oxidasa c citocromo), que interfiere con la función de la cadena respiratoria mitocondrial (Matoba et al., 2006). Un segundo efector p53, TIGAR (regulador de glicólisis y apoptosis inducida porTP53), inhibe la glicólisis disminuyendo los niveles de fructosa-2,6-bisfosfato, un potente estimulante de glicólisis e inhibidor de la gluconeogénesis (Bensaad et al., 2006). Otros estudios también sugieren que la regulación del metabolismo de la glucosa por la ruta p53 puede depender del factor de transcripción NF-KB (Kawauchi et al., 2008).

Se ha demostrado que la inhibición de la lactato deshidrogenasa A (LDH-A) inhibe el efecto de Warburg y obliga a las células cancerosas a regresar a la fosforilación oxidativa para reoxidar la NADH y producir ATP (Fantin et al., 2006; Shim et al., 1997). Aunque las células son capaces de respirar, han reducido el crecimiento del tumor, lo que sugiere que la glicólisis aeróbica puede ser esencial para la progresión del cáncer. En un modelo de cultivo celular de fibroblastos primarios con transformación maligna progresiva por sobreexpresión de telomerasa, antígeno T pequeño y grande y oncógeno H-Ras, la creciente tumorigenicidad está correlacionada con la susceptibilidad a la inhibición glicolítica. Este hallazgo sugiere que el efecto de Warburg puede ser inherente a los procesos de transformación molecular (Ramanathan et al., 2005). Sin embargo, la introducción de factores definidos de manera similar en las células madre mesenquimatosas humanas (CMS) ha mostrado que la transformación puede estar asociada con una mayor dependencia de la fosforilación oxidativa (Funes et al., 2007). Es interesante notar que cuando se introducen en vivo, estos MSCs transformados regulan los genes glicolíticos, un efecto que se invierte cuando las células son explotadas y cultivadas bajo condiciones de normosis. Estos modelos contradictorios sugieren que el efecto de Warburg puede depender del contexto, en algunos casos, de los cambios genéticos y en otros, de los requisitos microambientales. Independientemente del hecho de que el microambiente tumoral o la activación oncogénica juegan un papel más importante en el desarrollo de un metabolismo independiente del cáncer, es probable que los cambios resultantes confieran beneficios adaptativos, proliferativos y de supervivencia a la célula cancerosa.

El Metabolismo alterado proporciona sustratos para las vías biosintéticas

Aunque los estudios sobre el metabolismo del cáncer se han enfocado principalmente en la energía, las células que se dividen rápidamente tienen necesidades variables. Las células en proliferación no sólo requieren ATP, sino también nucleótidos, ácidos grasos, lípidos para las membranas y proteínas, y el metabolismo reprogramado puede ser utilizado para apoyar la síntesis macromolecular. Estudios recientes han demostrado que son necesarias varias etapas de la síntesis de lípidos e incluso pueden promover activamente la tumorigénesis. La inhibición de la citrato litasa ATP, la enzima distal que convierte el citrato derivado de las mitocondrias en acetilsalicílico A apostólica, precursora de muchas especies lipídicas, previene la proliferación celular cancerosa y el crecimiento tumoral (Hatzivassiliou et al., 2005). La sintasa de ácidos grasos sintéticos, expresada a bajas concentraciones en tejidos normales, se regula al alza en el cáncer y también puede ser necesaria para la tumorigénesis (revisada en Menéndez y Lupu, 2007). Además, las células cancerosas también pueden mejorar sus capacidades biosintéticas al expresar una forma tumoral específica de piruvato quinasa (PK), M2-PK. La piruvatocinasa cataliza la tercera reacción de glicólisis irreversible, la conversión del fosfenolpiruvato (PEP) a piruvato. Sorprendentemente, se cree que el M2-PK de las células cancerosas es menos activo en la conversión de PEP a piruvato y por lo tanto menos efectivo en la producción de ATP (revisado en Mazurek et al., 2005). Una ventaja importante para la célula cancerosa, sin embargo, es que los intermediarios glicolíticos que incrementan la PEP podrían ser redireccionados a procesos sintéticos. Trabajos recientes han demostrado que el M2-PK específico del cáncer lleva a un aumento en la incorporación de carbohidratos en los lípidos y, al ampliarse el vínculo entre la señalización del factor de crecimiento y el metabolismo del cáncer, puede ser regulado por la fijación de fosfotirosina (Christofk et al., 2008a, 2008b).

Sin embargo, la fabricación de los componentes de la célula conlleva un coste energético y no puede explicar plenamente el efecto de Warburg. La biosíntesis, además de llevar a un aumento inherente en la demanda de ATP para realizar reacciones sintéticas, también se espera que lleve a una disminución en la disponibilidad de ATP a medida que varios intermediarios glicolíticos y los intermediarios en el ciclo de Krebs son desviados. La síntesis de lípidos, por ejemplo, requiere la cooperación de la glicólisis, el ciclo Krebs y la derivación de fosfato pentoso. Puesto que el piruvato debe entrar en la mitocondria en este caso, evita la conversión a lactato y por lo tanto no puede contribuir al ATP derivado de la glicólisis. Además, mientras que el aumento de la biosíntesis puede explicar la necesidad de glucosa de las células cancerosas, no puede explicar el aumento en la producción de ácido láctico originalmente descrito por Warburg, sugiriendo que el lactato también debe ser resultado del metabolismo de sustratos no glucosatados. Recientemente, se ha demostrado que la glutamina es metabolizable por el ciclo del ácido cítrico en las células cancerosas y se ha convertido en lactato, produciendo NADPH para la biosíntesis de lípidos y oxaloacetato para la reconstitución de los intermediarios del anillo de Krebs (DeBerardinis et al., 2007).

Las vías metabólicas que regulan la apoptosis

Además de participar en la proliferación, el metabolismo alterado puede promover otra función importante del cáncer: la prevención de la apoptosis. La pérdida de la diana p53 TIGAR sensibiliza a las células cancerosas a la apoptosis, muy probablemente causando un aumento en las especies reactivas de oxígeno (Bensaad et al., 2006). Por otra parte, la sobreexpresión de gliceroldehído-3-fosfato deshidrogenasa (GAPDH) previene la muerte celular independiente de las caspasas, probablemente estimulando la glicólisis, aumentando los niveles celulares de ATP y promoviendo la autofagia (Colell et al., 2007). Queda por determinar si la GAPDH desempeña o no un papel fisiológico en la regulación de la muerte celular.

Curiosamente, Bonnet et al. (2007) informaron que el tratamiento de las células cancerosas con acetato de dicloro (Dicloroacetato (DCA), un pequeño inhibidor de la piruvato deshidrogenasa quinasa, tiene efectos sorprendentes sobre la supervivencia y el crecimiento de los tumores xenogénicos. El DCA, un tratamiento actualmente aprobado para la acidosis láctica congénita, activa la fosforilación oxidativa y promueve la apoptosis a través de dos mecanismos. En primer lugar, el aumento del flujo a través de la cadena de transporte de electrones provoca la despolarización del potencial de la membrana mitocondrial (que los autores encontraron hiperpolarizado específicamente en las células cancerosas) y la liberación del citocromo efector apoptótico c. En segundo lugar, un aumento en las especies reactivas de oxígeno generadas por fosforilación oxidativa regula el canal K+ activado, llevando al un flujo de iones de potasio y a la activación de la caspa. Su trabajo sugiere que las células cancerosas pueden cambiar su metabolismo a glicólisis para prevenir la muerte celular, y que forzar a las células cancerosas a respirar aeróbicamente puede contrarrestar esta adaptación. Aunque este trabajo preliminar ha llevado a algunos pacientes con cáncer a automedicarse con DCA, un ensayo clínico controlado será esencial para demostrar inequívocamente la seguridad y eficacia del DCA como agente anticancerígeno.

Las células cancerosas pueden señalar localmente en el microambiente tumoral

Las células cancerosas pueden reconfigurar las vías metabólicas para explotar el microentorno tumoral y promover la señalización específica del cáncer. Sin acceso a la circulación central, los metabolitos pueden estar localmente concentrados y alcanzar niveles suprasistémicos, permitiendo que las células cancerosas participen en señales autocrinas y paracrinas mediadas por metabolitos que nos e produce en los tejidos normales. El cáncer de próstata androgénico-independiente de andrógenos sólo puede ser independiente de los andrógenos exógenos sintetizados adrenales. Las células de cáncer de próstata androgeno-independientes androgenadas todavía expresan el receptor de andrógenos y pueden ser capaces de sintetizar sus propios andrógenos autónomamente (Stanbrough et al., 2006).

Tal vez la idea más provocativa pero aún no comprobada es que los metabolitos en el microambiente tumoral de difusión limitada podrían actuar como moléculas de señalización paracrina. Tradicionalmente considerado un residuo glicolítico, el lactato puede ser una de estas señales. Como se mencionó anteriormente, se ha encontrado que la inhibición de la lactato deshidrogenasa puede inhibir el crecimiento del tumor, muy probablemente a través de múltiples mecanismos. Gran parte de las evidencias sobre el lactato como metabolito multifuncional proviene del trabajo sobre la fisiología del ejercicio y el metabolismo muscular (revisado en Philp et al., 2005). Llevado por varios portadores de monocarboxilato, el lactato se puede compartir y metabolizar entre las células, aunque la idea sigue siendo controvertida (Hashimoto et al., 2006; Yoshida et al., 2007). La interconversión de lactato y piruvato podría alterar la relación NAD+/NADH en las células, y el intercambio de lactato podría ser usado para coordinar el metabolismo de un grupo de células. Por lo tanto, la interacción tumor-estroma puede tener un componente metabólico (Koukourakis et al., 2006). Las células cancerosas responden autónomamente a la hipoxia para desencadenar la angiogénesis, así que sería interesante si un metabolito como el lactato pudiera amplificar positivamente este programa angiogénico, un proceso que requiere un esfuerzo semicoordinado entre varias células. De hecho, la acidosis a menudo precede a la angiogénesis, y el lactato puede estimular la expresión HIF independientemente de la hipoxia (Fukumura et al., 2001; Lu et al., 2002; Shi et al., 2001). Las células cancerosas, al participar en una especie de quórum y coordinar su metabolismo, pueden por lo tanto actuar como un pseudoórgano.

El metabolismo como modulador en los niveles superiores de las vías de señalización

No sólo el metabolismo en los niveles inferiores de las vías oncogénicas, sino que un metabolismo modificado en los niveles superiores puede afectar la actividad de las vías de señalización que normalmente detectan el estado celular. Los individuos con mutaciones hereditarias de la succinato deshidrogenasa y la hidratasa fumarosa desarrollan tumores altamente angiogénicos, al igual que aquellos con pérdida de la proteína supresora del tumor BVS que actúa antes del HIF (ver Kaelin y Ratcliffe, 2008). El mecanismo de tumorigénesis en estos síndromes cancerosos sigue siendo controvertido. Sin embargo, se ha propuesto que la pérdida de succinato de deshidrogenasa y fumarato hidratasa causa una acumulación de succinato o fumarato, respectivamente, lo que lleva a la inhibición de prolil-hidroxilasas que marcan HIF para la degradación inducida por la BVS (Isaacs et al., 2005; Pollard et al., 2005; Selak et al., 2005). En este raro caso, succinato de deshidrogenasa y la hidratasa de fumarato actúan como verdaderos supresores tumorales.

Las mutaciones en los genes metabólicos, sin embargo, no tiene por qué ser un fenómeno cancerígeno. Más sutilmente, la activación de varias vías metabólicas podría modular la actividad de los factores pro-cancerosos en los niveles inferiores. Si bien es bien sabido que la señalización del factor de crecimiento generalmente se desregula en el cáncer, la participación de los nutrientes o la señalización energética en el cáncer sigue siendo incierta. En procariotas, varios metabolitos son detectados directamente por la máquina de señalización. Las vías de migración de los mamíferos que responden a la energía y al estado nutricional también pueden interactuar directamente con los metabolitos. Está bien establecido que la AMP-kinasa detecta la proporción AMP/ATP (revisada en Hardie, 2007), mientras que la mTOR (el objetivo de los mamíferos para la rapamicina) detecta concentraciones de aminoácidos celulares (Kim et al., 2008; Sancak et al., 2008). Tanto la AMP-kinasa como la mTOR se han asociado a síndromes tumorales. Es posible que una manera de regular estas vías de señalización que promueven el crecimiento sea aumentar los niveles de los metabolitos normales que perciben.

La regulación del metabolismo genera subproductos tóxicos

Aunque una alteración del metabolismo confiere varias ventajas a la célula cancerosa, no está exenta de inconvenientes. Como resultado del metabolismo perturbado o simplemente hiperactivo, las células cancerosas pueden estar cargadas de subproductos tóxicos que necesitan ser eliminados. Hasta la fecha, hay relativamente pocas evidencias de esta hipótesis en la literatura existente, pero algunos ejemplos sugieren que las células cancerosas necesitan mecanismos de desintoxicación para mantener su supervivencia. Aunque hay enzimas que desintoxican las toxinas exógenas, varias enzimas de «limpieza doméstica», un término acuñado a partir de estudios bacterianos, tratan los metabolitos tóxicos endógenos (revisado en Galperin et al., 2006). Los mejores ejemplos de enzimas de «limpieza doméstica» son las hidrolasas NUDIX (difosfato nucleosídicos no canónicas ligados a otro fragmento X ), una familia de enzimas que actúan como una forma mancomunada de nucleótidos y eliminan los trifosfatos nucleosídicos no canónicos. Cuando se incorporan en el ADN, estos nucleótidos aberrantes pueden conducir a insuficiencias, mutaciones y posiblemente muerte celular. La pirofosfatasa DUTP (DUTP), que hidroliza el dUTP en dUMP y previene la incorporación de los urailatos en el ADN, puede jugar un papel en la resistencia a los inhibidores de la timidilato sintasa. La supresión de la DUT sensibiliza a ciertas células cancerosas a los antimetabolitos de la pirimidina, lo que sugiere que la inhibición de estas enzimas celulares de limpieza doméstica puede ser una estrategia quimioterapéutica adyuvante eficaz (Koehler y Ladner, 2004).

Se cree que la producción de lactato asociado con la transición al metabolismo glicolítico contribuye a la acidificación del microambiente. Se ha demostrado que las células cancerosas capaces de adaptarse e incluso beneficiarse de un entorno ácido regulan los transportadores vacuolares de H+-ATPases, los antiportadores Na+-H+ y monocarboxilatos transportadores ligados a H+ (ver reseñas en Gatenby y Gillies, 2004). La inhibición de estos mecanismos adaptativos puede llevar a una disminución de la viabilidad de las células cancerosas y a una mayor susceptibilidad a los agentes quimioterapéuticos (ver Fais et al., 2007; Fang et al., 2006).

Territorio inexplorado

Muchos misterios permanecen sin resolver sobre nuestra comprensión del metabolismo humano, incluso normal, por no mencionar el de las células cancerosas. Las vías metabólicas de las células de los mamíferos y sus numerosas interconexiones están incompletas, ya que muchas enzimas todavía no se han detectado en el genoma humano. Aunque tenemos suposiciones por homología, las identidades de las enzimas humanas que catalizan las reacciones que sabemos que debemos tener se nos escapan. Además de señalar todos los genes metabólicos humanos, deben medirse y catalogarse los»ins» y «outs» (es decir, los metabolitos que entran y salen de las células). Tampoco está claro qué porcentaje del combustible de las pilas se utiliza normalmente para la producción de ATP, biosíntesis u otros procesos. Con algunas raras excepciones, poco se sabe sobre el metabolismo intercelular. Gran parte de nuestra comprensión del metabolismo ha sido heredada del trabajo en organismos simples; la naturaleza compartimentada del metabolismo humano es una área de exploración potencial emocionante.

Aunque la glicólisis aeróbica es el más acentuado, pero aún confuso, fenómeno metabólico en el cáncer, es probable que muchos otros aspectos del metabolismo del cáncer sean susceptibles de las alteraciones del metabolismo normal y deban aclararse. El estado nutricional del microambiente tumoral aún no se ha examinado cuidadosamente. Las células cancerosas, aunque se dedican a procesos de baja energía, deben ser capaces de mantener los niveles de ATP, ya sea confiando en un mayor flujo por glicólisis o utilizando una variedad de fuentes de combustible. Existen varias hipótesis sobre por qué una fracción de los tumores son refractarios a la imaginería por el FDG-PET. Una posibilidad es que algunas células cancerosas no son principalmente metabolizadores de glucosa, sino que pueden depender de fuentes de combustible alternativas, cuya caracterización detallada puede llevar a la detección y tratamiento de tumores PET negativos. Además, hay preguntas más complejas para responder: ¿Es posible que las células cancerosas presenten una «dependencia metabólica»? ¿Existen vías metabólicas específicas del cáncer únicas o combinaciones de vías metabólicas, usadas por la célula cancerosa pero no por las células normales? ¿Son necesarias las diferentes etapas de adaptación metabólica para que la célula cancerosa pase de la fase tumoral primaria a la invasión y metástasis? ¿El metabolismo del cáncer es adaptable?

Desde un punto de vista terapéutico, el conocimiento de las causas, beneficios y vulnerabilidades del metabolismo de las células cancerosas identificará nuevos objetivos farmacológicos y facilitará el desarrollo de miméticos metabólicos que sólo son asimilados por las células cancerosas o transformados en forma activa por enzimas reguladas en los tumores. El perfil de metabolitos o actividades enzimáticas puede permitirnos desarrollar pruebas diagnósticas para el cáncer, y los derivados del metabolito pueden ser utilizados por la imaginería molecular del cáncer, como lo ilustra el FDG-PET. Estamos buscando la posibilidad de una nueva clase de terapias contra el cáncer y herramientas diagnósticas particularmente interesantes. Por lo tanto, enfatizamos la necesidad de explorar más allá de un modelo de metabolismo del cáncer centrado en la glucosa y la energía a un modelo más amplio que abarque todas las necesidades metabólicas de una célula cancerosa. Tal vez es hora de salir de la sombra de Warburg.

Agradecimientos

Agradecemos a T. DiCesare por su ayuda con la elaboración de la Figura 1

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Zhong et al., 1999
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La batalla de los polvos de talco: Documentos internos de Johson & Johnson revelan preocupaciones en torno a la presencia de amianto

Por Myron Levin, 16 de enero de 2017

fairwarning.org

A principios de la década de 1970, un responsable de Johnson & Johnson planteó una pregunta que todavía atormenta a la empresa hoy en día: si los polvos de talco de Johnson contenían amianto en un nivel de, digamos, 1 por ciento, ¿qué cantidad de esta sustancia cancerígena inhala el bebé cuando se espolvorea en su cuerpo?

La nota manuscrita del ejecutivo llegó a lo que, en ese momento, pudo parecer una conclusión reconfortante: la exposición del bebé sería mucho menor que el límite legal para un minero que trabaja en la extracción del amianto, el principal estándar establecido por aquel entonces.

Pero el informe y otros registros internos de la compañía ponen en duda las afirmaciones de J&J de que sus polvos siempre han estado libres de amianto. Si nunca contuvieron esta sustancia cancerígena ¿por qué entonces los responsables se molestaron en estimar la exposición potencial de un bebé?

Extraído de un archivo de unas 175.000 páginas de documentos de J&J, los reveladores documentos han ayudado a desencadenar una oleada de litigios contra el gigante de los productos farmacéuticos y de consumo. Las demandas son por víctimas del mesotelioma, una forma rara y letal de cáncer relacionado con el amianto. La cuestión es si los polvos de talco estaban contaminados por rastros de amianto, y si, después de años de rociar rutinariamente estos polvos, los demandantes inhalaron involuntariamente suficiente cantidad de fibras microscópicas para contraer la enfermedad mortal.

Los miles de páginas de documentos que FairWarning revisó al preparar esta información, incluyendo documentos internos de la compañía y transcripciones de procedimientos legales, así como material obtenido bajo la Ley de Libertad de Información, no han sido notificados previamente.

Los intrigantes documentos no resuelven el problema de seguridad. Pero plantean preguntas sobre la franqueza de J&J en el tema de la presencia de amianto en sus polvos de talco.

J&J, que rechazó las solicitudes de una entrevista, ha dicho que sus polvos son perfectamente seguros, y no podrían haber causado mesotelioma.

En noviembre, la empresa obtuvo una gran victoria en su primer juicio por mesotelioma, cuando un jurado del Tribunal Superior de Los Ángeles determinó que J&J y el coacusado Imerys Talc America no eran responsables del mesotelioma de Tina Herford, de 61 años. Herford, de Camarillo, California, dijo que había usado los polvos de talco de la compañía durante unos 35 años. J&J se enfrentó a un segundo caso, y al menos tendrá que enfrentarse a varias docenas de demandas más. Demandas similares se dirigen a otras compañías, incluyendo Colgate-Palmolive, que solía producir polvo de Cashmere Bouquet.

Los alegatos iniciales se han fijado para el 22 de enero en el próximo juicio contra J&J y un grupo de proveedores de talco, éste en el Tribunal Superior del Condado de Middlesex en New Brunswick, Nueva Jersey. La demanda sostiene que Stephen Lanzo III, desde el momento de su nacimiento en 1972, frecuentemente usó polvo contaminado con amianto, provocándole un mesotelioma.

Los documentos muestran que en contraste con sus garantías públicas, los responsables de J&J reconocieron ya hace décadas que tenían un problema con el amianto. Trataron de persuadir a los reguladores federales de que nadie saldría perjudicado si el talco en polvo tuviera menos de un 1% de amianto. Además, J&J y sus aliados de la industria presionaron con éxito para que se estableciera un protocolo de prueba -que todavía está en los libros hoy en día- que es demasiado burdo como para detectar trazas de carcinógeno en polvos de talco y cosméticos.

El talco, el mineral más blando conocido, tiene una amplia gama de usos en productos cosméticos, farmacéuticos y alimenticios, pero a veces los depósitos de talco están contaminados por amianto natural.

Control de daños

Los documentos se hacen eco del temor que sacudió a la industria de los cosméticos en la década de 1970 sobre la presencia de amianto. El revuelo comenzó cuando investigadores de la Universidad de Nueva York y del Hospital Monte Sinaí informaron por separado que habían encontrado amianto en varios polvos y cosméticos populares a base de talco. Para los fabricantes de productos tan cercanos y personales, ningún estigma podría ser peor, y la industria se apresuró a reducir el daño. Para J&J, la difusión de la noticia suponía una amenaza para su imagen sana y para un producto icónico que un boletín de la empresa llamó «la piedra angular de nuestra franquicia de productos para bebés».

Resultó que los informes de contaminación eran algo exagerados. En ese momento, los métodos analíticos para detectar bajos niveles de amianto en el talco estaban evolucionando – a veces dando falsos negativos o falsos positivos. Otros laboratorios no pudieron confirmar ciertos resultados, y los investigadores de la NYU y el Monte Sinaí terminaron retractándose de algunos de sus resultados positivos.

Por su parte, J&J buscó tranquilizar a los consumidores en un comunicado de prensa del 29 de junio de 1971. » Johnson & Johnson se esfuerza por asegurar la pureza de sus productos. … Más de cincuenta años de investigación y conocimiento en esta área indican que no hay amianto en el polvo fabricado por Johnson & Johnson «.

Pero dentro de la empresa, las conversaciones tenían otro cariz. Poco después del comunicado de prensa, un responsable de la empresa declaró en un documento :»Parece más que apropiado que mejoremos el control de calidad de nuestro talco y polvo para bebés, especialmente en lo que respecta al contenido potencial de amianto».

Otro informe de la empresa de abril de 1973, señaló que «ocasionalmente se encontraron rastros de minerales» en el Baby Powder de Johnson que «podrían clasificarse como fibra de asbesto«.

Los registros muestran que J&J llevó a cabo experimentos para encontrar una manera de destruir o eliminar el amianto de los minerales de talco. En un informe de mayo de 1974, Vernon Zeitz, jefe de investigación y desarrollo de Windsor Minerals, la empresa minera de talco de J&J, dijo que la búsqueda de tales métodos «es urgentemente recomendada por este redactor para proporcionar la protección contra lo que actualmente se considera que son materiales que presentan un grave peligro para la salud y están potencialmente presentes en todos los minerales de talco de uso en este momento».

El pánico en torno a la presencia de amianto reveló una falta general de rigor en la revisión cosmética del talco para niveles bajos de amianto. Los proveedores y fabricantes de talco no estaban haciendo mucho y la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA), que tiene una autoridad limitada sobre la seguridad cosmética, hacía aún menos. Para disipar la preocupación del público, tuvieron que idear un procedimiento de prueba que les permitiera confirmar que su talco estaba libre de amianto.

Pero cuando no se encuentra amianto en las pruebas de detección, puede significar una de dos cosas: O no hay amianto, o el método de prueba no es lo suficientemente sensible para encontrarlo.

Los registros muestran que J&J y sus aliados presionaron con éxito a favor de un protocolo de prueba relativamente permisivo, temiendo que los procedimientos más sensibles diesen lugar a altos costes analíticos y al descubrimiento de rastros de amianto que podrían requerir que descartaran los suministros de talco. También rechazaron los llamamientos a favor de la regulación de la FDA, presionando con éxito para que se realizara una prueba desarrollada por su grupo comercial, la Asociación de Cosméticos, Artículos de Baño y Fragancias (desde entonces rebautizada como Consejo de Productos de Cuidado Personal).

Despliegue de un pequeño ejército

J&J reunió a un pequeño ejército para presionar y conseguir estos objetivos. En un informe de la FDA de diciembre de 1973 que FairWarning obtuvo bajo la Ley de Libertad de Información (FOIA), un representante de la agencia se sorprendió de que «en una reunión que tuvimos con ellos [Johnson & Johnson], 16 técnicos de Estados Unidos y Europa presentaron un seminario sobre métodos analíticos, toxicología y tecnología minera».

Aquí es donde llegaron las comparaciones de los bebés con los mineros. J&J trató de convencer a la FDA de que incluso si pequeñas cantidades de asbesto contaminaban, sin ser detectadas, cosméticos y polvos de talco, nadie sería dañado, porque las exposiciones serían una fracción minúscula de los estándares ocupacionales establecidos en ese momento.

«Nuestros cálculos preliminares indican que una pequeña cantidad de amianto puede ser permitida con seguridad en los polvos de talco para bebés «, escribió un ejecutivo de J&J después de una reunión con la FDA en enero de 1974. El informe señaló que un representante de la FDA «parecía escéptico» e «insinuó que lo que es seguro para un minero podría no serlo para un bebé».

La empresa entonces presionó con este argumento en una carta al Dr. Robert Schaffner, un alto funcionario de la FDA. «El cálculo muestra que se puede esperar un factor de seguridad sustancial aún cuando el talco contenga un 1% de fibras de amianto…. Por lo tanto, los métodos capaces de determinar menos del 1 % de amianto en el talco no son necesarios para garantizar la seguridad del talco cosmético «.

En una reunión de febrero de 1975, sin embargo, Schaffner descartó el argumento como «insensato ya que ninguna madre iba a empolvar a su bebé con el 1% de un carcinógeno conocido, independientemente del gran factor de seguridad», dijo en un informe.

«A mí me parece ridículo que incluso se hiciera ese cálculo «, dijo Celeste Monforton, ex representante del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos que enseña salud ocupacional y ambiental en la Universidad Estatal de Texas. Según Monforton, que revisó algunos de los documentos a petición de FairWarning, «En este período de los años 70 se estableció que el amianto era un cancerígeno, y la idea de que una cierta cantidad está bien mientras sea un poco… es irrazonable».

Existe consenso entre los expertos en que no se ha determinado un nivel seguro de exposición al amianto. En un artículo publicado en 2014, un panel de expertos del USP, un grupo científico sin fines de lucro, señaló que las concentraciones de asbesto «muy por debajo del 1 por ciento en peso… pueden generar exposiciones potencialmente peligrosas». Esta cantidad «puede ser particularmente relevante para el talco utilizado en polvos y cosméticos», decía el artículo.

Por un tiempo pareció que la FDA podría imponer estándares de evaluación por regulación federal, en lugar de dejar que la industria se encargara por sí misma. Un responsable de la FDA se quejó en un informe de que las empresas no se movían lo suficientemente rápido como para abordar el problema. «Si esto es todo lo que se puede esperar de la industria cosmética en relación al análisis de la presencia de amianto en los polvos de talco según lo dicho en 1971«, escribió,» no tenemos mucha elección, sino movernos lo más rápidamente posible con una propuesta de reglamento sobre el amianto «.

Tiempos críticos

Por su parte, las empresas presionaron para que la agencia aceptara el protocolo de prueba propuesto. «Creemos que es crítico… ahora recomendar estos métodos a la FDA antes de que el trabajo avance hacia técnicas más sofisticadas con mayores niveles de sensibilización«, según un informe de un ejecutivo de J&J.

En última instancia, la FDA dio marcha atrás y aceptó el método de prueba propuesto por la Industria, que fue adoptado en 1976.

Aunque un límite de detección del 1% de amianto fue desechado -fue fijado en el 0.5%- muchos expertos dicen que el método de prueba no asegura que se detecten niveles potencialmente peligrosos de amianto. J&J y al menos algunas otras empresas complementan el método con pruebas adicionales.

J&J y al menos algunas otras empresas complementan el método con pruebas adicionales, pero no son obligatorias, un hecho que incluso algunos en la industria han criticado. Como dijo un ejecutivo de la empresa minera de talco Luzenac (ahora llamada Imerys) en un correo electrónico a la FDA en 2001: «Creo que todos reconocemos que los métodos de prueba estándar simplemente no son lo suficientemente sensibles como para proporcionar una garantía completa de que el talco está libre de amianto detectable «.

Representantes de la FDA concluyeron que la prueba propuesto por la Industria tuvo un impacto positivo. En 1986, rechazaron la petición de un ciudadano de exigir una advertencia de la presencia de amianto en los productos de talco, declarando en una carta que la calidad del talco cosmético había «mejorado significativamente». … Su petición no nos ha convencido de que el talco cosmético que se está produciendo actualmente contenga cantidades significativas de minerales asbestiformes «.

Sin embargo, la preocupación ha fluctuado a lo largo de los años. En un artículo publicado en 1991, Alice M. Blount, investigadora de la Universidad de Rutgers, dijo que había encontrado fibras de asbesto en algunas muestras de talco, incluyendo una muestra de Baby Powder de Johnson.

Siguiendo los informes de contaminación de asbestos en algunos productos de consumo, la FDA en 2009-2010 llevó a cabo una encuesta, comprando 34 cosméticos y polvos a base de talco, incluyendo Johnson’s Baby Powder, a minoristas en el área de Washington, D. C. La agencia también pidió a nueve proveedores que proporcionaran muestras de talco bruto, aunque sólo cumplieron cuatro. Las muestras se analizaron mediante un sofisticado método llamado microscopía electrónica de transmisión, que utiliza haces de electrones para lograr un alto nivel de aumento. No se detectó amianto en ninguno de los productos o muestras.

«Los resultados fueron limitados, sin embargo, por el hecho de que sólo cuatro proveedores de talco presentaron muestras y por el número de productos probados «, advirtió la FDA en su informe. En consecuencia, los resultados «no prueban que la mayoría o todos los productos cosméticos que contienen talco o productos cosméticos con talco que actualmente se comercializan en los Estados Unidos estén probablemente libres de contaminación por amianto».

Con muchos recursos

El mesotelioma afecta a un promedio de aproximadamente 3.200 estadounidenses cada año, la mayoría de los cuales mueren en un par de años después del diagnóstico. La mayoría de las víctimas han tenido exposiciones identificables en el lugar de trabajo, pero otras parecen haber tenido poco o ningún contacto con el amianto, excepto con polvos de talco o productos cosméticos que llevan estos polvos. Como resultado, los abogados que trabajan con los casos relacionados con el amianto ahora están apuntando a los fabricantes de estos productos.

Por otro lado, J&J se enfrenta miles de demandas que sostienen que el uso de sus polvos de talco para la higiene femenina les causó cáncer de ovarios.

En el caso del mesotelioma ganado por J&J el año pasado, los abogados de Herford mostraron los informes de prueba de los jurados, en su mayoría de la década de 1970, que parecen mostrar contaminación del mineral de talco e incluso polvos ya preparados para su comercialización. William Longo, un científico de materiales y experto en materiales y demandante, testificó que había analizado recipientes de talco comprados a coleccionistas en eBay, y encontró rastros de asbesto en 17 de los 30 recipientes, incluyendo un recipiente vendido tan recientemente como el 2016.

«Sabían que tenía amianto… Se comportaron de manera imprudente con las vidas de la gente», dijo al jurado Chris Panatier, abogado de Herford.

Abogados y testigos de J&J discutieron todos los hallazgos de contaminación por amianto. Presentaron documentos que, según dijeron, mostraban que las pruebas positivas fueron desacreditadas más tarde en los análisis de seguimiento -un resultado, dijeron, de factores como la contaminación en el laboratorio o los analistas que confunden las partículas de amianto con las que no lo son.

Los informes sobre la contaminación por amianto «nunca han demostrado ser correctos», declaró John Hopkins, un toxicólogo y ex ejecutivo de J&J.

Los abogados defensores mostraron un caso plausible de mesotelioma no provocado por el amianto: los tratamientos agresivos de radiación que recibió para el cáncer de mama en 1998. La radiación terapéutica es una de las únicas causas sospechosas del mesotelioma no provocadas por el amianto.

Después de su victoria, J&J explotó la «teoría infundada» de que sus polvos podrían ser dañinos. «Johnson’s Baby Powder ha estado presente desde 1894 y no contiene asbesto ni causa mesotelioma «, según la declaración de la empresa.

Pero en diciembre, cuando estaba a punto de comenzar un segundo juicio en Los Ángeles, J&J aceptó un acuerdo con la víctima del mesotelioma Barbara Wittman y su esposo John. En ese caso, también, el experto de un demandante había declarado haber encontrado rastros de amianto en un recipiente de Shower to Shower, otro polvo de J&J.

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Monsanto, Bayer y el Neoliberalismo: hacia un modelo Corporativo de Agricultura Industrial

Por Colin Todhunter, 11 de enero de 2017

Global Research

Un profesional de Marketing que trabaja en Bayer dijo recientemente en Twiter que los críticos de los transgénicos restringían las opciones de los agricultores. Es una acusación bastante corriente entre el lobby protransgénicos. Ya en el artículo anterior hice notar la idea de que los cultivos transgénicos ofrecen más posibilidades a los agricultores es errónea, ya que las corporaciones como Bayer o Monsanto restringen esas posibilidades. Hay numerosas pruebas de que los cultivos transgénicos llevan al agricultor a un callejón sin salida.

Sin embargo, frente a los interminables debates sobre el cómo y los porqués de los transgénicos, se pasa por alto el hecho de que los cultivos transgénicos se inscriben dentro de un modelo particular que cada vez está más cuestionado. Para citar un reciente artículo de Charles Eisenstein, que de lo que deberíamos hablar es de “la elección entre dos sistemas muy diferentes de producción de alimentos, dos visiones de la sociedad y dos formas fundamentalmente diferentes de relacionarse con las plantas, los animales y el suelo” (en la tabla que se ofrece aquí se proporciona una visión concisa de estas dos posturas).

El hecho de que alguien elija comerciar con una gigantesca empresa multinacional dice mucho sobre su lealtad y fe en el poder de las Corporaciones, y mucho menos sobre un sistema económico en el que predomina el beneficio de la empresa y el modelo agrícola que promueve. Aquellas visiones del mundo inspiradas en el modelo de las Corporaciones tienden a definir el tipo de elección: un modelo del mundo dentro de unos parámetros muy estrictos.

Elección, desarrollo y futuro de la agricultura en la India

Si las tendencias actuales continúan en la India, podría significar que la mayor parte la población viviría en megaciudades de hasta 40 millones de habitantes, de modo que sólo del 15-20% de la población (en comparación con el actual 60% o más) viviría en núcleos rurales, un campo vacío. También podría significar que cientos de millones de antiguos residentes en las zonas rurales se quedarían sin trabajo.

Gracias a un modelo de agricultura basado en el lema del “crecimiento”, la trayectoria de este país puede implicar un futuro con vastas extensiones de monocultivos, en las que se desarrollarían cultivos modificados genéticamente tratados con cóctel de plaguicidas patentados, suciedad y polvo.

Monsanto, Bayer , Cargill y otras grandes Corporaciones decidirán qué se debe comer y cómo se deben producir y procesar los alimentos. Desde las semillas hasta el plato, las Corporaciones están tomando el control de la cadena alimentaria, de modo que todo el proceso puede acabar en sus manos.

Eisenstein aprecia las consecuencias de este modelo agrícola que están implantando las Corporaciones:

“… una sucesión interminable de nuevos productos químicos y transgénicos para compensar las consecuencias de una agricultura química mecanizada, que lleva a un agotamiento del suelo, mayor cantidad de hierbas resistentes a los herbicidas y de insectos resistentes a los insecticidas”.

En otras palabras, a medida que los agricultores quedan atrapados en una cadena de alta tecnología impregnada de productos químicos para la agricultura, las opciones cada vez se van restringiendo más en un flujo interminable de insumos patentados, que bajo la bandera de la “innovación” tratarán de abordar los problemas y las fallas resultantes de la aplicación de la tecnología “de vanguardia “ de las Corporaciones.

En la India, el sistema productivo existente basado en un modelo de agricultura a pequeña escala y el procesamiento de los alimentos a pequeña escala, será todo menos un recuerdo, mientras los que resistan se verán exprimidos, trabajando para la proveedores mundiales de semillas y productos agroquímicos, que dominan el mercado.

Los agricultores independientes y los procesadores que trabajan a nivel de las aldeas se habrán visto forzados a abandonar el sistema: la Agricultura Industrial será la norma, a pesar de toda la devastación social, ambiental y sanitaria, con los elevados costes externos que conlleva este modelo.

El modelo de agricultura que se promueve en la actualidad sirve para integrar aún más a la India en un sistema político mundial dominado por los Estados Unidos, que ha desempeñado un papel muy importante en la creación de regiones ricas en alimentos y otras con déficit de alimentos. En gran parte del mundo, el sistema globalizado impuesto por el Capitalismo, con la ayuda de la OMC, el FMI y el Banco Mundial, ha llevado a una desigualdad estructural y a la pobreza: la privatización de las semillas, del conocimiento, de la tierra y el agua; unas políticas desleales de comercio internacional que ha devastado la agricultura indígena; la marginación de los pequeños agricultores, que son la columna vertebral de la producción mundial de alimentos; la especulación con los productos básicos, lo que resulta en una escasez de alimentos; y una agricultura orientada a la exportación y la deuda, que ha minada las economías rurales.

Desafiando la Agenda Neoliberal

No ha ayudado el hecho de que desde la década de 1990 la India se haya atado cada vez más a un sistema de globalización Neoliberal, un sistema insostenible y plagado de crisis que alimenta la deuda nacional y se basa en la transferencia (desmonetización) hacia los Bancos y las Corporaciones. Un sistema basado en una economía de consumo basado en el crédito/deuda, la especulación financiera, los derivados, con países que ya no pueden llevar a cabo sus propias políticas, atados por unos acuerdos comerciales antidemocráticos, comprometidos con las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y siguiendo el camino prescrito por el Banco Mundial, independientemente de cualquier otra voluntad de la gente. Un sistema por el cual los gobiernos se paralizan, ya que sus ojos están puestos en la “confianza de los mercados” y temerosos de la fuga de capitales.

Surge la pregunta sobre qué se podría hacer para evitar que esta futura distopía neoliberal arraigue en la India.

Los autores de este artículo argumentan que las medidas que a largo plazo se pueden llevar a cabo serían: una reforma agraria y la corrección de un mercado manipulado que está en contra de los agricultores:

Se requieren iniciativas políticas perspicaces y sostenidas para proporcionar a los agricultores medios dignos de vida. En una economía impulsada por el crecimiento sin que se cree empleo, la migración de ingentes cantidades de personas a las ciudades se debe a menudo a una migración provocada por una situación angustiosa. Estos migrantes se convierten en los nuevos “siervos” de los servicios informales y del sector de la construcción, mientras que los problemas rurales y agrarios siguen sin resolverse”.

Dichas iniciativas de políticas bien podrían basarse en soluciones agroecológicas que podrían desarrollarse y ampliarse para ir más allá de la dinámica de una pequeña explotación agrícola y formar parte de una agenda más amplia que aborde los problemas políticos y económicos más amplios que afectan a los agricultores y la agricultura.

Varios informes oficiales han argumentado que para alimentar a los hambrientos y asegurar la seguridad alimentaria en las regiones de bajos ingresos se necesita apoyar a las pequeñas explotaciones agrícolas y a los métodos agroecológicos sostenibles, fortaleciendo las economías alimentarias locales [ver este informe del Relator Especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación y este informe (IAASTD)].

Olivier De Schutter, es Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación, dijo:

Las evidencias científicas muestran que los métodos agroecológicos superan al uso de fertilizantes químicos, aumentando la producción de alimentos allí donde viven personas que pasan hambre, especialmente en los entornos más desfavorables”.

El éxito de la agroecología indica lo que podría lograr cuando el desarrollo se pone en manos de los propios agricultores: un sistema descentralizado de producción nacional de alimentos con acceso a los mercados rurales locales, respaldado por accesos, almacenamiento y otras infraestructuras adecuadas, todo ello con prioridad y por delante de los explotadores de los mercados internacionales y las cadenas de suministro dominadas y diseñadas para satisfacer las necesidades de los negocios agrícolas mundiales.

Si los encargados de diseñar las políticas priorizaran y promovieran la agroecología en la misma medida que han apoyado e impulsado las prácticas y las tecnologías de la “Revolución Verde”, podrían resolverse muchos de los problemas que rodean a la pobreza, el desempleo, el aumento de la población y la migración urbana. Con esto en mente, los lectores pueden leer algunas de las cosas importantes que el agricultor y activista Bhaskar Save ha dicho al respecto.

Sin embargo, mientras la agroecología y el compromiso con lo local y la autosuficiencia local/regional continúen marginados, no necesitamos mirar más allá de México para saber lo que puede pasar en la India. Además de destruir la salud del país y la cadena de suministro de alimentos de producción propia, el “libre comercio” establecido en virtud del TLCAN permitió que el maíz estadounidense fuertemente subvencionado se importase al país, alimentando del desempleo y transformando al antiguo campesinado en un grupo problemático.

En lugar de arrastrarse hacia una sentencia de muerte para muchos agricultores provocada por el modelo Neoliberal, la India debe tratar de desvincularse de la globalización capitalista, gestionar el comercio exterior para satisfacer sus propios intereses y expandir la producción nacional, lo cual puede lograrse protegiendo y alentando a los pequeños productores indígenas, y no menos importantes, los pequeños agricultores.

Al fomentar lo local, la autosuficiencia y el apoyo a este tipo de agricultores, se puede generar un trabajo que tenga significado para la mayoría. Lo opuesto a la agenda de la globalización (decenas de millones de personas están en peligro de ver cómo desaparecen sus medios de subsistencia a media que las Corporaciones toman el control).

Una mejor elección

Charles Eisenstein argumenta que si creemos que las principales instituciones de la sociedad están establecidas sólidamente, entonces es irracional oponerse al modelo agrícola de alta tecnología (transgénicos) y el uso intensivo de productos químicos. De manera implícita, también es irracional cuestionar las nociones de “progreso” y “desarrollo” que actualmente impulsan la agenda de globalización neoliberal. Y si damos por hecho la justificación de la continua despoblación del campo, en lugares como en la India, hay pocas alternativas al actual sistema insostenible de destrucción de los medios de subsistencia.

Una vez que se haya prometido lealtad al poder de las Corporaciones y al Capitalismo Neoliberal, y todo lo que eso conlleva, todo encajará en su lugar: cualquier opción ofrecida discurrirá dentro de los estrechos parámetros establecidos por los conglomerados mundiales de alimentos y agronegocios. Mientras lanza la retórica sobre la posibilidad de elegir entre diferentes opciones, cualquier otra alternativa estará siendo marginada.

Sin embargo, una vez que se reconoce la falta de solidez de las instituciones sociales, que las instituciones científicas y los organismos gubernamentales han sido corrompidos constantemente por el dinero, y que la Agenda Neoliberal ha sido poco más que un receta para el saqueo por parte de las Corporaciones, entonces se está en posición de apreciar otras opciones frente a ese futuro distópico de capital desregulado y conglomerados corporativos que no rinden cuentas, y una forma totalmente diferente de ver el mundo y el papel de la agricultura y el papel que ésta debe desempeñar.

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Un crimen a cámara lenta o cómo acabar de una vez por todas con las pensiones públicas

Bancos y aseguradoras trabajan para transferir los ingentes ahorros de la población española al sector privado.

Por Martín Cúneo, 14 de enero de 2018

El Salto

Todo crimen tiene un móvil. Para descubrirlo y, de paso, desenmascarar a sus responsables solo hay que seguir el rastro del dinero. En este caso, es difícil encontrar un botín más atractivo. En España, los actuales planes de pensiones privados llevan ahorrados 109.244 millones de euros, una décima parte del PIB. Un monto que representa, sin embargo, una minúscula muestra de lo que podría ser el negocio de las pensiones para los grandes bancos y aseguradoras si desaparece su principal competidor: las pensiones públicas. Ya lo han hecho en muchos países de América Latina. Ahora quieren terminar el trabajo iniciado en España.

La estrategia utilizada por los lobbies de los planes de pensiones no puede ser más vieja: convencer de que el sistema público no tiene futuro, y garantizar que no lo tenga, dejándolo sin recursos, de forma que la primera previsión se cumpla. 

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