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Tratamiento de la hepatitis viral crónica con medicamentos ultradiluidos

Barbara Sarter, PhD, APRN, FNP-C, DiHom; Prasanta Banerji, FMIH; Pratip Banerji, MD(Hom)

GLOBAL ADVANCES IN HEALTH AND MEDICINE (pdf)

Volumen 1, Número 1 • Marzo 2012 • www.gahmj.com

Imagen de tejido hepático afectado por hepatitis viral crónica

RESUMEN

Introducción.- Se presentan aquí dos casos de hepatitis viral en los cuales las terapias convencionales no fueron efectivas. En ambos casos, fueron tratados posteriormente según los protocolos de uso de los medicamentos homeopáticos, como se describe a continuación. En ambos pacientes se produjo una progresiva remisión en un período de 2 años después de serles administrado medicamentos naturales ultradiluidos y de que progresivamente dejaran de utilizar los tratamientos convencionales.

Métodos.- El protocolo incluyó como tratamiento principal el uso de Chelidonium majus 6X (Celidonia mayor) y Thuja 30C (Tuya). Se realizó un seguimiento de los pacientes durante más de 2 años, controlando la carga viral, las enzimas hepáticas y otros marcadores biológicos relevantes de enfermedades hepáticas.

Resultados.- Ambos pacientes viven actualmente (la fecha de publicación de este estudio es de marzo de 2012) y se desenvuelven con normalidad en sus hogares, después de haber transcurrido más de 2 años del inicio del tratamiento.

Discusión.- Analizamos la información relacionada con los principales medicamentos empleados en estos casos y descubrimos que tenían unos efectos terapéuticos conocidos y demostrados, lo que sugería mecanismos de acción convincentes que se podían aplicar en estos casos.

Conclusiones.- Se deben realizar ensayos clínicos de este protocolo de tratamiento homeopático para analizar los potenciales efectos terapéuticos de este tipo de tratamiento de la hepatitis viral.

Las disoluciones ultradiluidas se comportan de una manera completamente diferente de las soluciones normales. Los principios de su comportamientos ya han sido ampliando investigados en todo el mundo [1]. Las disoluciones ultradiluidas en forma de medicamentos homeopáticos se usan ampliamente en todas las partes del mundo. En 1999, el Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos realizó un riguroso estudio y validó la eficacia de los tratamientos en 14 casos de diferentes enfermedades en las que se utilizaron los protocolos homeopáticos medicinales desarrollados por la Fundación de Investigación Homeopática Prasanta Banerji (PBHRF), en Kolkata, India, y estudios realizados en colaboración con la PBHRF [2]. Los estudios publicados también proporcionan pruebas creíbles de los mecanismos de acción y eficacia de algunos protocolos utilizados en la PBHRF para el tratamiento del cáncer [3-7].

Además del cáncer, prácticamente se tratan todas las enfermedades en la PBHRF con protocolos específicos usando medicamentos ultradiluidos. En este artículo, presentamos dos casos bien documentados de hepatitis viral crónica que respondieron a los tratamientos con estos medicamentos basados en el protocolo Banerji.

Caso 1

En un control rutinaria de salud, nos visitó en el año 1994 una mujer de 37 años con unos niveles elevados de enzimas hepáticas. La primera biopsia del hígado, realizado en enero de 1998, mostraba un grado 1 de inflamación (de 4) y la etapa 1 a 2 (de 4) de una fibrosis en puente. Las posteriores pruebas de anticuerpos de la hepatitis C revelaron una hepatitis C crónica. El genotipo determinó que se trataba de tipo 1b con una carga viral de 33.000.000 IU/ml. Se incluyó en un ensayo clínico con interferón pegilado (PEG-INF, peginterferón), administrando subcutáneamente 1,5 µg/kg una vez a la semana durante 4 semanas; después 0,5 µg/kg una vez por semana durante 44 semanas, junto con 1000 mg de ribavirina tomada oralmente y diariamente, que posteriormente se redujo a 600 mg diarios debido a una anemia a la semana 30 de tratamiento . Los niveles en el suero de alanina aminotransferasa reflejaban una respuesta con recaída. Su respuesta virológica utilizando la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), una valoración basada en el ARN del virus de la hepatitis C, mostró una respuesta temporal. La biopsia del hígado realizada 6 meses después del completar el tratamiento (en julio de 2000) dio un grado de inflamación 3 de 4 y la etapa 1 de 4 de fibrosis con necrosis consecuente con recaída. Su carga viral en esos momentos era de 16.000.000 IU/ml. Una biopsia realizada en diciembre de 2003 mostró una inflamación de grado 3 y la etapa 3 de la fibrosis. La paciente mostró con más frecuencia náuseas, fatiga y pérdida de apetito. En abril de 2004, comenzó un segundo período de tratamiento con PEG-INF y ribavirina después de someterse a un tratamiento de hipertermia. Después de 6 meses, se observó que no respondía al tratamiento con interferón y se produjo una interrupción en el tratamiento. La biopsia realizada en noviembre de 2005 mostró una etapa 3 de 4 de fibrosis y una moderada inflamación portal (3 de 4). La carga viral de julio de 2006 era de 14.250.000 IU/ml, y la paciente mostró una persistencia en las fase 3 de fibrosis en puente y grado 3 de inflamación con necrosis.

En agosto de 2006, la paciente inició el tratamiento prescrito por la PBHRF. Se utilizó el siguiente protocolo:

1.- Chelidonium 6X dos veces al día

2.- Thuja 30C dos veces al día

3.- Kalium mutiaticum 3X y Ferrum phosphoricum 3X dos veces al día.

La potencia 6X es la potencia decimal que se consigue por dilución consecutiva y agitación de la tintura madre o extracto alcohólico de la raíz de la planta Chelidonium majus. Thuja 30C es, del mismo modo, la 30ª potencia centesimal obtenida por dilución consecutiva y agitación de la disolución. En este caso, el extracto alcohólico se obtiene a partir de hojas frescas y de pequeñas ramitas de la planta Thuja occidentalis. Kali muriaticum 3X y Ferrum phosphoricum 3X son preparados a la 3ª potencia decimal. Los medicamentos homeopáticos se obtuvieron de un reconocido fabricante, Farmacopea Homeopática de la India.

Chelidonium 6X y Thuja 30C entran dentro de nuestro protocolo estándar para los casos de hepatitis viral crónica. Del Chelidonium se han realizado múltiples investigaciones que apoyan su uso para enfermedades hepáticas y la Thuja, las cuales resultan eficaces en el tratamiento de una amplia variedad de infecciones virales (ver la sección de Discusión). La combinación de Kali muriaticum y Ferrum phosphoricum es nuestro protocolo estándar para el tratamiento de la anemia, que la paciente experimentó como un efecto secundario del tratamiento con interferón y ribavirina.

La paciente mantuvo este tratamiento durante 2 años y se le realizó una nueva biopsia en los Estados Unidos en diciembre de 2008. Su inflamación se redujo a la etapa 1 de 4, y su fibrosis había retrocedido a la fase 0-1a de 4. No recibió ningún otro tratamiento durante este período. Ya no tenía náuseas diarias y recuperó su peso corporal normal. Su carga viral en diciembre de 2009 era de 7 IU/ml. Desde junio de 2011 se observó una remisión y siguió con el tratamiento de Chelidonium 6X dos veces al día. La Tabla 1 proporciona un resumen relevante de los biomarcadores.

Caso 2

A finales de noviembre de 2007, un varón de 28 años fue diagnosticado por la primera institución médica de la India, el Instituto de Ciencias Médicas de la India (AIIMS) en Delhi, de infección vírica de hepatitis B (HBV), una enfermedad crónica que afecta al hígado, descompensada por una infección aguda del virus de la hepatitis E (HEV). También había padecido una peritonitis bacteriana. Su historial clínico incluía ictericia progresiva seguida de edema pedal, ascitis, fiebre y sensibilidad abdominal. Las pruebas de anticuerpos virales revelaron la presencia del antígeno Australia positivo (antígeno de superficie de la hepatitis B), inmunoglobulina negativa M para el antígeno central de la hepatitis B, ADN de HBV, 1300 ejemplares/ml, e inmunoglobulina positiva M para HEV. En el AIIMS fue tratado con 60 ml de glicirricina intravenosa (al 0,2%) diariamente durante 6 semanas, y luego la dosis se redujo a 3 veces por semana. Además, recibió tratamiento diario con diuréticos, furosemida y espirolactona (Lasilactone, Sanofi-Aventis) en dosis de 50 a 75 mg por día, 100 ml de albúmina intravenosa al 20%, diariamente durante los 2 primeros meses de hospitalización, 500 mg de cefuroxime axetil (Ceftum, GlaxoSmithKline), dos veces al día durante 4 semanas, y 100 mg de lamivudina-HBV, diariamente.

Después de 6 semanas de hospitalización y tratamiento en el AIIMS, la bilirrubina presente en el suero del paciente siguió siendo muy elevada y la alanina transaminasa era de 75 veces por encima de lo normal, lo que indicaba el fracaso del tratamiento. Una endoscopia reveló varices esofágicas. Los análisis para el antígeno carcinoembrionario fueron negativos. El paciente y sus padres fueron informados de la necesidad de un trasplante de hígado. Rechazó ser colocado en la lista de pacientes a la espera de trasplante, de modo que salió del hospital y volvió a Kolkata. Después de repetidos episodios de peritonitis bacteriana que requirió de múltiples hospitalizaciones en Kolkata, desarrolló hidrotórax hepático en el lado derecho.

Llegado a este punto, el paciente acudió en busca de tratamiento en la PBHRF. Se presentó por primera vez el 22 de agosto de 2008, con una ascitis severa, disnea sin esfuerzo, dolor abdominal, y marcas de edemas en las extremidades inferiores. El tratamiento se inició con el siguiente protocolo:

1.- 3 gotas diarias 3 veces al día de Chelidonium 6X

2.- 10 gotas de tintura madre de Carduss marianus (cardo de leche)

3.- 2 píldoras de Thuja 30C una vez por la tarde

4.- 3 gotas 3 veces al día de Lycopodium clavatum 30C

5.- Tintura madre cada 10 minutos para el tratamiento del dolor con Belladona 3C alternando con Carduus marianus.

Además del medicamento principal, Chelidonium, también incluimos Carduus marianus, ya que tiene una larga trayectoria como medicina herbaria tradicional para resolver problemas de hígado. La Thuja fue prescrita como un agente antiviral, El Lycopodium fue prescrito como medicamento principal para el tratamiento de los edemas o la retención de líquidos. La belladona es uno de nuestros más apreciados medicamentos para el tratamiento del dolor, en particular los dolores en las vísceras.

Como no se observaba mejoría en el paciente, el 15 de diciembre de 2008 incluimos también tintura madre de Myrica (árbol de arrayán, árbol de la cera), alternando cada 3 horas con Chelidonium 6X, y se interrumpió el uso de Carduus. El 27 de septiembre se añadió ácido acético 30C, otra de nuestras principales medicinas para la retención de líquidos y derrames, 3 gotas 3 veces al día, sustituyendo así al Lycopodium para el tratamiento de la ascitis. El 13 de diciembre de 2008, la efusión pleural del paciente iba remitiendo, la ascitis había disminuido considerablemente y la salida de la orina también había mejorado. El historial clínico recoge que a partir del 7 de enero de 2009, se observó un empeoramiento de la efusión pleural y de las ascitis, pero que con el tratamiento exclusivo con los protocolos de la PBHRF probablemente se observaría de nuevo una mejoría. En marzo de 2009, el paciente dice observar una mejoría en los síntomas y la efusión pleural y la ascitis habían desaparecido completamente. El 3 de junio de 2009, se reveló que las funciones hepáticas estaban casi en situación normal, como se indica en la tabla 2. La tabla 2 también muestra la continua mejora en los análisis del hígado, según pruebas realizadas en diciembre de 2009. Desde junio de 2011, el paciente se encuentra bien, habiéndose observado una remisión de su enfermedad en este período de 2 años.

Discusión

Los protocolos utilizados en estos casos fueron desarrollados a partir de la amplia experiencia de los médicos de la PBHRF, que se extiende a varias generaciones, así como la conocida eficacia de los componentes específicos de los distintos medicamentos. Examinaremos brevemente la literatura científica que está disponible sobre estas sustancias medicinales.

Chelidonium majus (celidonia mayor) es una hierba con propiedades hepatotóxicas reconocidas en su forma de tintura no diluida o en forma herbaria [8-10], pero también  ha demostrado tener propiedades hepatoprotectoras, antitumorales o inmunoestimuladoras [11]. La Thuja occidentalis también es reconocida como hepatoprotectora y con efectos antitumorales [4, 12-17]. La Thuja y las especies relacionadas también son conocidas por sus efectos antivirales [13,18] y propiedades antimetastáticas [4]. La Myrica o árbol de arrayán, es una especie común con un gran contenido en taninos. Hay escasa documentación sobre su eficacia en el tratamiento de enfermedades hepáticas, pero en las referencias homeopáticas se habla de su eficacia contra la ictericia [19]. El Carduus marianus (cardo de leche) fue examinado recientemente en la base de datos Cochrane. Las conclusiones de esta rigurosa revisión fueron las siguientes:

El extracto alcohólico del cardo de leche puede tener potencialmente efectos en enfermedades hepáticas o contra el virus de las hepatitis B o C. Por lo tanto, son necesarios ensayos clínicos aleatorios a gran escala con extractos alcohólicos del cardo de leche para el tratamiento de la hepatitis B o C, en contra de la utilización de placebo [20]”.

La cuestión más importante es saber cómo estas sustancias biológicamente activas, ultradiluidas y agitadas de manera sucesiva, pueden tener efectos terapéuticos aún cuando tales diluciones exceden el número de Avogadro, que es el caso de las diluciones 30C utilizadas en el Protocolo Banerji para la hepatitis. Las preparaciones de Chelidonium han sido diluidas por un factor 1/1.000.000, lo que explicaría la carencia de toxicidad observada frente a la hepatotoxicidad del Chelidonium cuando se utiliza de forma ordinaria, pero no explicaría su eficacia como hepatoprotector. Las nuevas y complejas disciplinas emergentes, las nanosciencias y ciencias de los materiales, ofrecen algunas hipótesis de cómo estos medicamentos ultradiluidos mantienen todavía actividad biológica [11]. El equipo de investigación aboga por la hipótesis, basada en las pruebas científicas existentes y en la lógica, que el camino principal de actuación de los medicamentos homeopáticos ultradiluidos podría establecerse a través de la regulación de la expresión de genes relevantes [1]. Un reciente estudio, realizado por Frenkel et al., proporciona un apoyo sólido a esta hipótesis [3]. Los medicamentos utilizados por la PBHRF para el tratamiento del cáncer de mama fueron probados in vitro en el centro de tratamiento del cáncer MD Anderson de la Universidad de Texas, Houston. Los remedios ejercieron preferentemente efectos citotóxicos en dos líneas celulares del cáncer de mama, provocando en la célula un retraso o detención del ciclo y apoptosis. Los investigadores manifestaron una clara actividad biológica de los productos probados (Phytolacca, Carcinosin, Conium y Thuja) cuando se utilizaban en forma de dosis ultradiluidas. A pesar de la carencia de explicaciones comprobadas de cómo actúan estos medicamentos ultradiluidos, hay pruebas de laboratorio en las que se ha comprobado que toxinas muy diluidas pueden proteger paradójicamente a los mismos tejidos que han sido dañados por dosis mayores de estas sustancias. Hay varios estudios que hablan de una reversión en los daños hepáticos en ratones al emplear ultradiluciones de trióxido de arsénico después de haber estado expuestos a dosis tóxicas de la misma sustancia [5, 22]. Un estudio aleatorizado a doble ciego controlado con placebo documentó mejoras en múltiples marcadores por toxicidad del arsénico después de 2 meses de tratamiento con una ultradilución (1:100, diluida 30 veces) de arsénico [23], o la potencia centesimal 30ª. Una revisión reciente de la investigación in vitro utilizando soluciones ultradiluidas concluyó que los estudios que utilizaron altos estándares metodológicos observaron un efecto de estas soluciones [24].

Se han publicado varios artículos en revistas médicas que denuncian sistemáticamente el uso de los medicamentos homeopáticos, afirmando que no hay pruebas que apoyen la realización de otras investigaciones sobre sus efectos terapéuticos. Claramente, incluso en esta breve revisión de las investigaciones y de historiales médicos, hay suficientes evidencias de que se trata de un área que debiera ser explorada. La era de la nanomedicina está presente actualmente entre nosotros y requiere una mirada sin complejos sobre estos medicamentos ultradiluidos. Una de las principales ventajas del tratamiento de las enfermedades con soluciones ultradiluidas es que prácticamente se eliminan los efectos adversos de los medicamentos. Los historiales médicos que se ofrecen en este artículo ofrecen una cierta esperanza y esperamos que inspiren una mirada fresca y sin complejos y sea motivo para la realización de nuevas investigaciones en esta fascinante y polémica área terapéutica.

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Referencias

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3. Frenkel M, Mishra BM, Sen S, et al. Cytotoxic effects of ultra-diluted remedies on breast cancer cells. Int J Oncol. 2010 Feb;36(2):395-403.

4. Es S, Kuttan G, Kc P, Kuttan R. Effect of homeopathic medicines on transplanted tumors in mice. Asian Pac J Cancer Prev. 2007 Jul-Sep;8(3):390-4.

5. Kundu SN, Mitra K, Khuda Bukhsh AR. Efficacy of a potentized homeopathic drug (Arsenicum-Aalbum-30) in reducing cytotoxic effects produced by arsenic trioxide in mice: IV. Pathological changes, protein profiles, and content of DNA and RNA. Complement Ther Med. 2000 Sep;8(3):157-65.

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13. Hassan HT, Drize NJ, Sadovinkova EYu, et al. TPSg, an anti-human immunodeficiency virus (HIV-1) agent, isolated from the Cupressaceae Thuja occidentale L. (Arborvitae) enhances in vivo hemopoietic progenitor cells recovery in sublethally irradiated mice. Immunol Lett. 1996 Apr;50(1-2):119-22.

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16. Naser B, Lund B, Henneicke-von Zepelin HH, Köhler G, Lehmacher W, Scaglione F. A randomized, double-blind, placebo-controlled, clinical dose-response trial of an extract of Baptisia, Echinacea and Thuja for the treatment of patients with common cold. Phytomedicine. 2005 Nov;12(10):715-22.

17. Sunila ES, Kuttan G. A preliminary study on antimetastatic activity of Thuja occidentalis L. in mice model. Immunopharmacol Immunotoxicol. 2006;28(2):269-80.

18. Bodinet C, Mentel R, Wegner U, Lindequist U, Teuscher E, Freudenstein J. Effect of oral application of an immunomodulating plant extract on Influenza virus type A infection in mice.Planta Med. 2002 Oct;68(10):896-900.

19. Murphy R. Homeopathic clinical repertory. 3rd ed. Blacksburg (VA): Lotus Health Institute; 2005.

20. Rambaldi A, Jacobs BP, Gluud C. Milk thistle for alcoholic and/or hepatitis B or C virus liver diseases. Cochrane Database Syst Rev. 2007 Oct 17;(4):CD003620.

21. Bellavite P, Signorini A, Fisher P. The emerging science of homeopathy: complexity, biodynamics, and nanopharmacology. 2nd ed. Berkeley (CA): North Atlantic Books; 2002.

22. Datta S, Mallick P, Bukhsh AR.Efficacy of a potentized homoeopathic drug (Arsenicum Album-30) in reducing genotoxic effects produced by arsenic trioxide in mice: II. Comparative efficacy of an antibiotic, actinomycin D alone and in combination with either of two microdoses. Complement Ther Med. 1999 Sep;7(3):156-63.

23. Belon P, Banerjee A, Karmakar SR, et al. Homeopathic remedy for arsenic toxicity?: Evidence-based findings from a randomized placebo-controlled double blind human trial. Sci Total Environ. 2007 Oct 1;384(1-3):141-50. Epub 2007 Jul 12.

24. Witt CM, Bluth M, Albrecht H, Weisshuhn TE, Baumgartner S, Willich SN. The in vitro evidence for an effect of high homeopathic potencies—a systematic review of the literature. Complement Ther Med. 2007 Jun;15(2):128-38. Epub 2007 Mar 28.

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20 años de soja transgénica en el Cono Sur de Latinoamérica: 20 razones para su prohibición definitiva

Por GRAIN, 21 de mayo de 2017

Common Dreams

El Servicio Internacional de Adquisición de Aplicaciones Biotecnológicas (ISAAA) acaba de publicar su informe anual, que confirma que el Cono Sur de Latinoamérica es la región del mundo que produce la mayor cantidad de cultivos transgénicos y que tiene la mayor superficie con un monocultivo: más de 54 millones de hectáreas de soja transgénica en Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y el sur de Bolivia.

De lo que la ISAAA no habla, ya que se trata de un brazo de propaganda de las grandes corporaciones de Biotecnología, es de los impactos que este modelo está teniendo en toda la región y en todo mundo después de 20 años de cosechas.

GRAIN, juntos con otras muchas organizaciones, ha estado evaluando e informando sobre las consecuencias socioambientales del modelo de cultivos transgénicos de la Agricultura Industrial, incluso desde antes de que se pusiera en práctica.

Con motivo de este aniversario del cultivo de la soja transgénica resistente al glifosato en el Cono Sur (aproximadamente 175 millones de toneladas), hemos preparado un cartel con el fin de presentar 20 argumentos en contra de este cultivo y su erradicación de una vez por todas.

Descarga del cártel(700 KB), que puede compartir.

1.- En Argentina fue aprobada de forma ilegítima por una Agencia (la Comisión Nacional Consultiva de Biotecnología Agrícola, o CONABIA) formada por representantes de las corporaciones químicas. Y en cuanto a su expansión por Brasil y Paraguay, esta tecnología nunca fue sometida a debate, simplemente empezó su cultivo a gran escala de manera ilegal.

2.- Su imposición ha generado un enorme desierto verde que se extiende por 54 millones de hectáreas, una región que ha sido bautizada como “República Unida de la Soja” por las multinacionales.

3.- Con la introducción de la soja transgénica, el uso del glifosato (que recientemente ha sido clasificado por la Organización Mundial de la Salud como probablemente carcinógeno), aumentó a más de 550 millones de litros al año, con consecuencias dramáticas para la salud de sus habitantes.

4.- Millones de campesinos se han visto obligados a abandonar sus tierras y miles más han dejado de producir alimentos locales, siendo incapaces de coexistir con la soja transgénica.

5.- Cientos de campesinos han sido criminalizados, perseguidos y asesinados en su lucha por defender la tierra, al ser desposeídos por el monocultivo de la soja.

6.- Millones de hectáreas de bosque nativo han sido devastadas en todo el Cono Sur, aradas para dar paso a las explotaciones de soja.

7.- Monsanto ha presionado (y lo sigue haciendo) para que se modifiquen las leyes sobre las semillas para poder controlarlas y tener un monopolio sobre ellas. En Argentina, ha llevado a cabo una campaña de presión durante 15 años para conseguir estas enmiendas, lo que le permite recaudar los derechos a cada productor que guarda las semillas para cultivar de nuevo.

8.- Enfermedades y aumento de la mortalidad se han extendido por toda la región, debido al uso de los productos químicos, provocando las protestas de las comunidades donde se fumigan dichos productos.

9.- Los Gobiernos que trataron de evitar la propagación de la soja y otros cultivos transgénicos fueron agredidos, siendo Paraguay un caso paradigmático de esta interferencia política.

10.- Los suelos han sido agotados y destruidos debido a esta forma de agricultura extractiva, con una pérdida de nutrientes sin precedentes.

11.- Se ha producido una concentración de la propiedad de la tierra. De nuevo el caso paradigmático es Paraguay, donde el 0,4% de los terratenientes se han apropiado del 56% de la tierra.

12.- El pastoreo, que antes se practicaba en rotación con la agricultura, se ha desplazado hacia ecosistemas mucho más frágiles (el Amazonas, el Chaco paraguayo, los humedales, etc), provocando amplia devastación en estas áreas.

13.- Se ha consolidado una alianza entre las Corporaciones que promueven los monocultivos de soja y los medios de comunicación, con el resultado de que apenas ha habido un debate o publicidad sobre los impactos de este modelo.

14.- Los cultivos transgénicos resistentes a los herbicidas han demostrado su completo fracaso desde el punto de vista agronómico: gran cantidad de plantas adventicias han desarrollado resistencia al glifosato, lo que requiere del empleo de mayores cantidades de este y otros herbicidas.

15.- Los estudios científicos que sustentan el desarrollo de los cultivos transgénicos han sido cuestionados por su enfoque mecanicista y una excesiva simplificación de los complejos sistemas genómicos.

16.- Todos los estudios comparativos realizados hasta la fecha han encontrado que las variedades de soja transgénica son menos productivas que las variedades convencionales.

17.- La seguridad alimentaria de la soja transgénica nunca ha sido demostrada. Las dudas no han sido resueltas por los estudios sesgados realizados por las Corporaciones. Cada día que pasa resulta más difícil mantener la falacia de la “equivalencia sustancial”.

18.- La producción en grandes cantidades de soja transgénica ha promovido la expansión de la producción industrial de carne, con graves impactos ambientales, sanitarios y climáticos en todo el mundo.

19.- Cientos de millones de consumidores de todo el mundo se están alimentando esencialmente con soja transgénica, ya que se ha incorporado a los alimentos procesados sin su consentimiento.

20.- Toda la cadena de producción de soja transgénica ha provocado el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, exacerbando la crisis climática mundial.

Notas:

4.- En el año 2007, sólo en Paraguay, el avance del monocultivo de la soja expulsó a 143.000 familias campesinas de su tierra, mientras que en Argentina provocó un éxodo de más de 200.000 campesinos y trabajadores rurales.

5.- En Paraguay, entre 2013 a 2015, 4105 personas fueron desalojadas por la policía debido a conflictos relacionados con la tierra. En Brasil, en 2016, con 60 muertos (un 20% más que el año anterior), se convirtió en el año más violento en el campo desde 2003, cuando 71 personas fueron asesinadas por la promoción de la reforma agraria y la defensa de sus tierras tradicionales.

6.- En el Chaco paraguayo, 6500 hectáreas se han deforestado cada año en los últimos 10 años. En Argentina, desde 2007 a 2014, se han deforestado 2.107.208 hectáreas.

8.- En la provincia meridional de Santa Fe (Argentina), los estudios epidemiológicos realizados por la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario determinaron que la tasa de cáncer en el año 2013 era de casi el doble del promedio nacional (397,4 casos frente a los 217 casos por cada 100.000 habitantes). En Brasil, se registraron 34.147 casos de intoxicación por plaguicidas entre 2007 y 2014.

9.- En 2012, en el curso de un conflicto relacionado con la tierra en Curuguaty, Paraguay, murieron 17 personas bajo el fuego de los mercenarios de las Corporaciones, debido a los intentos de limitar estos negocios agrícolas (en contra de la aprobación del maíz transgénico, límites a las fumigaciones con plaguicidas) por parte del Presidente Lugo, que fue depuesto después de un golpe parlamentario ilegítimo.

10.- En Argentina, el monocultivo de la soja está provocando el rápido agotamiento del suelo, con una pérdida de 19 a 30 toneladas de suelo debido a un manejo inadecuado de los cultivos, como cultivar en pendientes muy pronunciadas y las condiciones climáticas. El agua virtualmente utilizada en el riego de los granos ascendió a 42,5 mil millones de metros cúbicos en la temporada 2004-2005.

11.- En el año 2010, en Argentina, más del 50% de la producción de soja estaba controlada por el 3% de los productores, con explotaciones de más de 5.000 hectáreas. En Uruguay, en el mismo año, el 1% de los productores poseían o controlaban el 35% de la superficie cultivada de soja.

12.- En Paraguay, la mayor expansión ganadera se está produciendo en El Chaco, la tierra ancestral de los pueblos originarios. Ahora hay más de 10 millones de cabezas de ganado en 23 millones de hectáreas.

14.- Durante la temporada 2010-2011, en Argentina, se utilizaron aproximadamente 256 millones de litros de glifosato, lo que representa un 1200% de aumento en sólo 5 años.

16.- Según una revisión de más de 8200 ensayos de diferentes variedades de soja realizados en los Estados Unidos, los cultivos transgénicos Roundup Ready presentan un déficit en los rendimientos de un 6-10% en comparación con las variedades no transgénicas. Faltan estudios similares en el Cono Sur.

18.- Por lo menos la mitad de la carne producida en Argentina proviene de fincas de engorde de animales.

20.- Un informe sobre la situación del medio ambiente en Argentina en el año 2016, encontró que el 44% de las emisiones de gases de efecto invernadero están provocadas por la deforestación y el monocultivo.

Más información

1. Darío Aranda, “15 años de soja: La prueba del delito”, 24 de marzo, 2011, http://www.lavaca.org/notas/15-anos-de-soja-la-prueba-del-delito/

2. GRAIN, “La República Unida de la soja recargada”, 2 de junio, 2013, https://www.grain.org/es/article/entries/4739-la-republica-unida-de-la-soja-recargada

Este material será una infografía que sirva de herramienta para la discusión práctica con grupos, comunidades y organizaciones. Su versión completa con bibliografía y referencias, ver www.grain.org

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Cómo acabar con nuestra adicción al crecimiento

Por Tim Jackson, 17 de mayo de 2017

resilience.org

Un crecimiento económico sin fin, que durante mucho tiempo ha sido el grito de guerra del paradigma convencional, está poniendo en peligro nuestro futuro. El economista ecológico Tim Jackson, autor de “Prosperidad sin crecimiento: Fundamentos para la Economía del Mañana”, explora la necesidad de una economía postcrecimiento junto con Allen White, investigador principal en el Instituto Tellus.

Tim Jackson (TJ).- Usted es un reconocido líder en el campo de la economía postcrecimiento, sin embargo, comenzó su carrera en el campo de las matemáticas y la filosofía. ¿Qué le llevó a este cambio de enfoque?

Allen White (AW).- La física en el Reino Unido a finales de los años 1980 era un lugar de difícil manejo y totalmente insatisfactorio. No encontré ninguna alegría en el ámbito académico, que no estaba interesado por aquellas ideas que a mí me atraían. En ese momento también sentía una profunda pasión por el teatro, y la BBC expuso parte de mi trabajo. Después de doctorarme, me mudé a Londres para ganarme la vida como autor teatral.

Me pareció una buena idea, al menos hasta que recibí mis primeros sueldos. Tuve que realizar extraños trabajos para poder complementar mis escasos ingresos, cuando en abril de 1986 el cuarto reactor de Chernobyl sufrió una fusión del núcleo. Este acontecimiento estimuló mi interés por la Economía, la tecnología y el medio ambiente, y me inspiró el hacer una visita a Greenpeace, donde expresé mi escepticismo por las tecnologías de la energía nuclear y mi deseo de desarrollar y promover alternativas. Empecé a trabajar como voluntario y luego como freelancer, analizando las economía de las tecnologías de las energías renovables. Antes de que me diera cuenta, sin ninguna intención, me convertí en un economista ecológico. El mundo me dijo lo que quería que hiciera. Y no he echado la vista atrás. Después de 30 años, todavía sigo escribiendo obras de teatro. Pero la visita a Greenpeace fue fundamental en mi trayectoria.

TJ.- ¿Tus obras teatrales han ejercido alguna influencia en tu ética ecológica y viceversa?

AW.- Sí, así es, y este intercambio resulta interesante. En 1999 escribí una serie de 30 episodios que la BBC emitió como un thriller ambiental. Reflejaba la tensión entre el desarrollo económico y la resiliencia ecológica. Utilicé los recursos dramáticos para dar voz a las dimensiones no expresadas de mi diálogo interno. En el mundo académico, las evidencias y la racionalidad son fundamentales para obtener conclusiones y avanzar nuevas tesis sobre el funcionamiento del mundo. Es un proceso lógico, pero exento de corazón, que no deja espacio para la emoción o el instinto. Los recursos teatrales me dieron la oportunidad de expresar eso.

En una de mis obras aparece un defensor del desarrollo a cualquier coste. Ha sido probablemente uno de mis personajes más vívidos, y actuó como mi alter ego en un drama ambiental documentado gracias a mi formación académica. Esta y otras obras me han permitido utilizar diferentes personajes para explotar ambos lados de los nexos entre economía y ecología, así como temas relacionados con la psicología social del consumo y la tensión entre altruismo y egoísmo. Mis obras y mis esfuerzos profesionales han sido mutuamente enriquecedores y terapéuticos, un matrimonio entre mente y corazón.

TJ.- En su célebre libro Prosperidad sin crecimiento desacredita la creencia generalizada de que la prosperidad y el crecimiento económico son inseparables. ¿Por qué este creencia tan común resulta errónea y está tan extendida?

AW.- Cuando la Comisión de Desarrollo Sostenible del Reino Unido, en la que estuve trabajando, inició una investigación sobre la relación entre prosperidad y crecimiento, la planteamos como una “redefinición de la prosperidad”. Hablamos sobre cómo el potencial conflicto en una economía basada en el crecimiento y un planeta con un recursos limitados era un tema oportuno, algo esencial que debieran plantearse los gobiernos. Sin embargo, este planteamiento no fue muy bien acogido. Un responsable del Ministerio de Hacienda respondió en una de las primeras reuniones: “Ahora comprendo lo que significa sostenibilidad. Significa volver a vivir en las cuevas. De eso es de lo que se trata, ¿no?”.

Allen White, investigador principal del Instituto Tellus.

Este debate, que se produjo al inicio de la investigación, puso de manifiesto el temor casi visceral que subyacía en los medios políticos a cualquier cuestionamiento del crecimiento, y tuve que aprender a aceptar la legitimidad de tales temores. La Economía, tal y como está actualmente organizada, depende del crecimiento para generar empleos y garantizar una estabilidad financiera. Al mismo tiempo, nuestro sistema financiero, junto con los presupuestos del Gobierno y el control del dinero, sirve como un lubricante que ayudar alcanzar estos objetivos.

La hegemonía de este modelo basado en el crecimiento impide a menudo que la gente cuestione sus supuestos básicos. Dicho de una forma simplista: las creencias convencionales sostienen que todo lo que tenemos depende de este sistema basado en el crecimiento, así que ¿por qué querríamos balancear el bote y situarnos en un camino de regreso hacia las cavernas? Sin embargo, tal y como sostuve al principio de las investigaciones de la Comisión, debemos reconocer abiertamente el dilema en el que estamos atrapados: si el crecimiento sin fin es esencial para la prosperidad, y al mismo tiempo conduce a un desastre ecológico, ¿qué debemos hacer? Trabajar en esta Comisión me recordó en cierto modo al mundo del teatro, un drama en el que los protagonistas no cesaban de repetir: “No toquen el tema del crecimiento, es algo sacrosanto. ¡Quite sus sucias manos de encima!”.

La afinidad estructural, posiblemente psicológica, tal vez religiosa, hacia el crecimiento limita nuestra capacidad de pensar con claridad sobre nuestra actual situación. Durante toda la investigación traté de abrir un espacio, creativo, intelectual y político, para explorar este dilema, que el crecimiento que impulsa la prosperidad erosiona las mismas condiciones previas para su sostenibilidad. Expuse la contradicción entre expansión incesante de los ingresos y los rendimientos, por un lado, y la supervivencia ecológica, por el otro.

TJ.- ¿Usted atribuye el imperativo del crecimiento al sistema capitalista global?

AW.- Hasta cierto punto, sí. Tomemos el ejemplo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, un trabajo de muchas personas y múltiples reuniones que concluyeron aprobando 17 metas y 169 objetivos específicos. En ellos se establece una relación entre “trabajo digno” y “crecimiento económico”, un reflejo de las creencias convencionales que dominan el discurso político. Por supuesto, esta lógica es comprensible, del mismo modo que los temores hacia una economía postcrecimiento. Sin crecimiento, el argumento sobre la creación de empleo vacila, que producirá un elevado desempleo e inestabilidad social, una receta que puede terminar con la carrera de cualquier político.

Sin embargo, la persistencia de este argumento es algo desconcertante. La compleja relación entre crecimiento y empleo está moderada por la productividad del trabajo y los avances tecnológicos. Sin embargo, los políticos están encerrados en una terna, crecimiento-empleo-prosperidad, una mentalidad que es a su vez rehén de la dinámica del Capitalismo moderno.

Para salir de esta ratonera, necesitamos cuestionarnos las suposiciones fundamentales que guían las modernas sociedades capitalistas. Para afrontar las desigualdades que produce el capitalismo, el argumento común implica más de lo mismo, lo que da lugar, en primer lugar, a más desigualdades. Que el crecimiento desenfrenado continúe para que todos los barcos sigan navegando. Sin él, los pobres no podrán salir de su pobreza, y los Gobiernos no tendrán dinero para sus presupuestos. El Capitalismo es algo sacrosanto, la mejor manera de continuar con el crecimiento. Esta lógica se ha instalado en el corazón de las revistas científicas, así como en las principales ideologías políticas como forma de evitar el estancamiento económico, según la vara de medir convencional. Se trata tanto de un fenómeno sociológico como económico.

TJ.-Ha criticado a los optimistas tecnológicos, que creen que podemos lograr la sostenibilidad disminuyendo las emisiones y el uso de otros recursos, pero sin repensar la economía. ¿Por qué esas soluciones técnicas son insuficientes?

AW.- Estoy asombrado por el optimismo tecnológico, en parte porque hace 30 años yo mismo también era un optimista tecnológico. Pero observé la fisión nuclear y me pregunté: “Tenemos mejores opciones que ésta. Tenemos tecnologías para el desarrollo de las energías renovables, podemos hacer que sean más eficientes; disponemos de otras vías más productivas para el desarrollo tecnológico. ¿Por qué no avanzar en este sentido?

Para mis estudiantes, resulta una perspectiva muy tentadora. Un reciente curso de licenciatura lo ilustré con la respuesta de Ronald Reagan a los Límites del Crecimiento: “No hay límites al crecimiento, porque no hay límites al ingenio humano y la creatividad”. Los estudiantes encontraron esta idea de una creatividad humana sin límites muy atractiva. Les mostré un gráfico que ilustraba la relación entre las emisiones de carbono y el crecimiento económico y lo que se necesitaría para lograr importantes avances en la descarbonización. ¿Cuál fue su respuesta? “Seguramente tendremos las tecnologías para alcanzar nuestros objetivos dentro de unas cuantas décadas”. De hecho, esta fue la respuesta que di yo también hace varias décadas. Pero la dificultad, en la situación actual, es que una transición tan dramática, aunque económicamente y tecnológicamente plausible, no puede darse en una sociedad en las que las tan arraigadas fuerzas del capitalismo de libre mercado y la inercia de las instituciones dominantes comprometen u obstruyen ese cambio necesario.

Durante mi trabajo en la Comisión de Desarrollo Sostenible me di cuenta del apetito insaciable de los seres humanos por consumir, junto con un apetito implacable de los capitalistas por acumular, lo cual alimenta esta emergencia planetaria. A pesar del progreso tecnológico, la impía alianza entre la naturaleza humana y la estructura de las instituciones crea una peligrosa obstrucción que merma las perspectivas de un futuro habitable.

TJ.- En su libro identifica cuatro pilares para una economía postcrecimiento: la empresa como un servicio, el trabajo como participación, la inversión como compromiso y el dinero como un bien social. Explíquenos qué entiende por estos factores y cómo pueden ayudarnos a predecir una nueva economía.

AW.- Estos cuatro pilares surgen del llamado teorema de la imposibilidad, que postula que las estructuras del sistema que actualmente hay, junto con ciertos aspectos de la naturaleza humana, hacen que el mundo postcrecimiento no parezca plausible. Así que estamos obligados a preguntarnos: ¿dónde se encuentra ese espacio de solución?, ¿podemos imaginar una economía en la que la empresa proporcione productos que permitan que la gente prospere sin destruir los ecosistemas, donde el trabajo sea tratado con respeto, sea fuente de motivación y de satisfacción para todos, donde una inversión prudente asegure la prosperidad a largo plazo para toda la humanidad, y donde los sistemas de endeudamiento, préstamo y creación de dinero estén firmemente arraigados en la creación de un valor social a largo plazo, más que en el comercio y la especulación?

Dos de esos pilares han estado presentes en las respuestas a la crisis ambiental, durante más de dos décadas, a saber: la empresa como servicio y el concepto de inversión verde o limpia. En el primer caso, la “servicización” es la idea de que el valor de los materiales, sean químicos, energéticos o forestales, no es algo intrínseco a los materiales mismos, sino que proviene de los servicios que ofrecen, por ejemplo, limpieza, calefacción, iluminación, abrigo, envasado. La nueva reformulación del valor abre una amplia gama de vías hacia la desmaterialización. Percibí este concepto hace ya tiempo a través del concepto de servicios energéticos cuando trabajaba para el Stockholm Environment Institute y Amigos de la Tierra. Es algo que siempre he encontrado transformador, y cuanto más ahondo en este concepto, más me doy cuenta de que se puede aplicar a todo tipo de cosas, incluyendo la nutrición, la salud y la vivienda. He visto aparecer esta idea en la legislación sobre responsabilidad de los productos, incluyendo la readquisición y el arrendamiento de productos. Utilizo el término “servicización” para ilustrar cómo un bloqueo del que aparentemente no se puede salir (crecimiento ilimitado en los rendimientos para satisfacer las demandas de consumo) puede ser superado imaginando suposiciones fundamentales sobre la economía y el comportamiento humano.

En el primer caso, la “servicización”

es la idea de que el valor de los materiales,

sean químicos, energéticos o forestales,

no es algo intrínseco a los materiales mismos,

sino que proviene de los servicios que ofrecen,

por ejemplo, limpieza, calefacción,

iluminación, abrigo, envasado.

En el caso de las inversiones, las tecnologías limpias es un ejemplo obvio y urgente. El concepto básico es que el capital financiero debe servir para un propósito más elevado que el de maximizar las ganancias de la inversión. Durante la crisis financiera, cuando estaba escribiendo el informe de la Comisión de Desarrollo Sostenible, surgió el concepto de Green New Deal. El primer ministro del Reino Unido, que en ese momento era Gordon Brown, llevó esta idea a Davos, constituyendo el núcleo central de su propuesta la de favorecer una inversión masiva en una transición a energías con menores emisiones de carbono.

En el caso de las inversiones, las tecnologías limpias

es un ejemplo obvio y urgente.

El concepto básico es que el capital financiero

debe servir para un propósito más elevado

que el de maximizar las ganancias de la inversión.

Estos dos ejemplos demuestran diferentes maneras de afrontar los problemas ambientales, que ahora nos parecen intratables en una Economía impulsada por el crecimiento. Abriendo nuevas posibilidades para desarrollar formas alternativas de empresa, basadas en nuevas estructuras de propiedad y prácticas de trabajo, desmantelando la idea de que el dinero es un fin en sí mismo en lugar de un medio de intercambio para construir sociedades prósperas. Y desde ahí, las nuevas formas de actividad económica pueden conceptualizarse de tal manera que las actividades humanas cambien su forma de actuar, manteniendo una armonía con la naturaleza en lugar de ser un conflicto.

Los bloques para construir una nueva economía están a nuestro alcance. Si bien las tendencias actuales pueden desesperarnos, la historia está repleta de cambios estructurales que redefinen las relaciones económicas, para bien o para mal. Mi objetivo en la Comisión, y mi trabajo desde entonces, ha sido el de poner en evidencia estas nuevas ideas, esclarecer las posibilidades de desvincular crecimiento y prosperidad. Este nueva forma de repensar puede apuntar a un todo coherente, abriendo así las puestas a cambio estructurales.

TJ.- Usted ha recalcado la alineación del concepto andino de “Buen Vivir” con los principios de la economía postcrecimiento. ¿Qué es el “Buen Vivir, y qué podemos aprender de él?

AW.- Enraizado en las creencias indígenas, el concepto del “Buen Vivir” promueve una forma de vida basada en una coexistencia respetuosa e interdependiente entre los seres humanos y la naturaleza. Habla de una cuestión fundamental, de cómo definimos el bienestar, una cuestión que exploré como parte de mi trabajo en la Comisión bajo el amparo del Grupo de Trabajo Whitehall Well-Being. La premisa de ese grupo era que si tuviéramos un objetivo diferente, tales como el bienestar en lugar de un crecimiento per se, veríamos la prosperidad y las políticas para lograrla bajo un prima diferente. Este concepto surgió en el Reino Unido al mismo tiempo que el “Buen Vivir” se convirtió en un proyecto político nacional en Ecuador, aunque no estuve al tanto de tal concurrencia.

Los años de investigación sobre el bienestar me han proporcionado importantes conocimientos sobre la red de relaciones entre ingresos y factores como el bienestar, la educación y la esperanza de vida. Este conjunto de trabajos ha identificado una especie de “punto óptimo” que está casi exclusivamente ocupado por las naciones latinoamericanas, donde los países han alcanzado altos niveles de bienestar a pesar de unos niveles de ingresos relativamente bajos. Una cierta mezcla de condiciones culturales, sociales y políticas ha permitido a estos países, muchos de ellos de pequeña y mediana renta, desvincular la prosperidad del crecimiento. Chile, Costa Rica y Cuba en particular vienen a mi mente. En este punto, veo estos ejemplos como un experimento fascinante, pero no necesariamente replicable en países más grandes y otras regiones.

TJ.- Usted ha escrito que “en el momento en el que no se permite cuestionar los supuestos fundamentales de un sistema económico, que es de manera patente disfuncional, termina la libertad política y comienza la represión cultural”. ¿Ve signos de tal represión en el clima político de hoy en día?

AW.- Sí, así es. Lo que está sucediendo hoy en día se puede atribuir en gran medida al fracaso del capitalismo basado en el crecimiento. Es algo perverso pensar que podemos salvarlo volviendo a una versión sobrealimentada del mismo sistema, algo de misoginia, algo de racismo, xenofobia y populismo, todo ello añadido a la mezcla. Veo esto como intentar articular el fracaso del sistema, el mismo fracaso que intenté articular hace casi una década.

Hubo manifestaciones de izquierda, tales como el movimiento Ocuppy que fue una respuesta a las recompensas que recibieron los arquitectos de la crisis financiera en forma de paquetes de rescate, mientras que vimos cómo se reducían las inversiones sociales que beneficiaban a las clases más pobres. Las medidas de austeridad estaban despojando de las infraestructuras para el bienestar básico de los pobres y la clase media, que habían quedado económica y socialmente abandonados. Desgraciadamente, algunas de esas personas se han reconvertido en manifestantes que apoyan a una derecha populista. En los Estados Unidos, esas personas desilusionadas dieron su apoyo a un multimillonario, falso y elitista. Resulta algo paradójico, pero el problema radica en no abordar las deficiencias estructurales del sistema. Todavía tenemos dificultades para abrir debates sobre la naturaleza del sistema, para cuestionar las influencias políticas que buscan perturbar un capitalismo fallido que sigue generando una creciente desigualdad. Eso es para mí represión cultural, y debemos luchar contra ella. De alguna manera, supone un regreso a mi propósito inicial de fomentar un diálogo postcrecimiento: crear el espacio político para este debate que creo es uno de los más importantes de nuestro tiempo.

TJ.- ¿Cómo ve el vínculo entre la economía postcrecimiento y lo que llamamos la Gran Transición, una transformación social basada en el bienestar, la solidaridad y la resiliencia ecológica?

AW.- Veo ambas estrechamente conectadas y mutuamente enriquecedoras. La iniciativa de la Gran Transición surgió para proporcionar un espacio seguro para explorar otro futuro, un ejercicio cada vez más importante que necesita protección durante un período en el que la esperanza y la imaginación son valores escasos. Como he visto la evolución de la Gran Transición, lo que se ha escrito sobre ella y los debates que ha habido, siento admiración por el espacio de seguridad que se ha creado. Sin embargo, debemos reconocer que si bien este enclave de pensamiento puede ser muy reconfortante y esencial para nosotros como comunidad, debemos evitar la excesiva comodidad. Debemos explorar espacios inseguros, así como reunirnos dentro de los seguros. Debemos llevar nuestros debates más allá de los límites de nuestra zona de confort, un desafío que requiere de mucho trabajo y un amplio compromiso. Pero sin tal expansividad no daremos al mundo lo que más necesita: un poderoso sentido de que es posible el cambio, persuasivo y plausible.

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Una transformación imparable de la Industria energética

Los combustibles fósiles han perdido esta batalla. Y el mundo no se ha enterado todavía”

Por Andy Rowell, 19 de mayo de 2017

Common Dreams

Los combustibles fósiles ha perdido esta batalla. El resto del mundo no se ha enterado todavía”, dijo Eddie O’Connor, Director Ejecutivo de la Compañía Mainstream Renewable Power de Irlanda.

O’Connor hizo estas declaraciones al influyente periódico financiero Financial Times en un artículo sobre la rápida transición energética que se está llevando a cabo ahora en el mundo, que está afectando desde los automóviles hasta las centrales de producción de energía, desde los techos solares a las turbinas eólicas, aportando la energía necesaria a los hogares y la industria.

El cambio se está produciendo con mucha más rapidez de lo que la gente piensa, como dice el artículo: “La gran explosión de las energías verdes: las energías renovables se expanden de manera imparable”.

Después de muchos años de unos comienzos titubeantes, el cambio hacia las energías limpias ha comenzado a acelerarse a un ritmo que ha pillado por sorpresa incluso a los expertos con mayor experiencia. Incluso los directivos del sector del petróleo y el gas se han visto obligados a enfrentarse a una cuestión existencial: ¿verá el siglo XXI la desaparición de los combustibles fósiles?”.

Como dice el viejo refrán, la edad de piedra no se terminó por falta de piedras y la era de los hidrocarburos no terminará por quedarnos sin petróleo. Finalizará debido a las preocupaciones sobre el cambio climático y por el hecho de que los combustibles fósiles no podrán competir con unas energías renovables más baratas.

No hace mucho, en un nuevo informe de la Universidad de Stanford se advertía: “Estamos en el momento del cambio más rápido, profundo y consecuente del transporte en la historia”.

Dentro de 10 años podremos presenciar un cambio tecnológico radical en la forma en que la gente se desplaza, pasando de los motores diésel y gasolina a los vehículos eléctricos… el motor de combustión interna pronto podría pasar a los libros de historia”.

Algunas personas se burlaron de este informe de Stanford y de la publicidad sobre los vehículos que circularían sin conductor. Pero no se puede cuestionar el crecimiento de los vehículos eléctricos, debido a un menor coste de las baterías, que se ha reducido a la mitad en los últimos cuatro años. Como observa el Financial Times: “La venta de vehículos eléctricos enchufables aumentó un 42% respecto a 2015, creciendo ocho veces más rápidamente en el mercado mundial”.

Las grandes empresas petroleras están preocupadas, como señala el Financial Times:

Estos avances son demasiado importantes como para que la Industria del gas y del petróleo los ignoren. En los tres primeros meses de este año, los dirigentes de algunas de las mayores compañías petroleras del mundo han hablado de una “transformación global” (Saudi Aramco) que es “imparable” (Royal Dutch Shell) y que está “reestructurando la Industria energética” (Statoil). Isabel Kocher, Directora ejecutiva del grupo francés Engie, lo ha denominado una nueva “revolución industrial que provocará un cambio profundo en nuestra forma de actuar””.

Después de muchas falsas promesas e intentos de un lavado verde, se ha producido un cambio de imagen de BP; con su documento “más allá del petróleo”, en el que se dice:

Algunas empresas de combustibles fósiles están comenzando a invertir en serio en energías verdes, pero estas empresas que producen gas y petróleo quizás debieran de actuar con mayor rapidez ante los ambiciosos planes de otras grandes compañías de energía y puede que tengan éxito”.

El documento de trabajo es interesante porque muchas personas todavía no se han dado cuenta del ritmo de transición hacia las energías limpias, especialmente en “países donde el tema del cambio climático está siendo muy debatido”. Y, por supuesto, uno de esos países, son los Estados Unidos.

El veterano inversionista Jeremy Grantham, cofundador de Boston GMO, argumenta:

Creo que se está produciendo mucho más rápidamente de lo que la mayoría de las gentes de negocios de los Estados Unidos cree”.

Se está produciendo a pesar de tener un Presidente, Donald Trump, que niega el cambio climático. Al parecer, el Presidente está considerando la posibilidad de recortar en un 70% los fondos destinados a la sección de energías renovables del Departamento de Energía (DOE).

Puede intentar detener esta marea de energía verde, pero más pronto que tarde se dará de bruces con la realidad. Como Eddie O’Connor dice: “Los combustibles fósiles han perdido esta batalla”, pero Donald Trump no se ha enterado todavía.

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Andy Rowell pertenece a la organización Oil Change International, además de trabajar como escritor independiente y periodista de investigación especializado en cuestiones ambientales, de salud y grupos de presión. Sígalo en Twiter: @andy_rowell

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¿Son seguros los primeros ensayos con algas transgénicas en estanques abiertos para la producción de biocombustibles?

synbiowatch.org, mayo de 2017

Cyanobacterias. Foto: Christian Fischer.

La organización Biofuelwatch advierte que estas pruebas presentan muchos más riesgos de lo que la mayoría de la gente piensa, y por lo tanto debiera ser un motivo de preocupación, no de alegría, en respuesta a la publicación de los resultados de las pruebas realizadas en estanques abiertos con microalgas transgénicas desarrolladas por la Universidad de California, San Diego y Sapphire Energy.

Se supone, y estos ensayos así lo confirmaron, que las microalgas transgénicas casi con toda seguridad se propaguen al medio ambiente desde los estanques situados al aire libre. Una vez fuera de dichos estanques estos organismos pueden dispersarse, incluso a nivel mundial. No se sabe a ciencia cierta qué impacto pueden tener en el medio ambiente y no hay ninguna manera de revertir dicha dispersión una vez que se produzca.

Biofuelwatch considera irresponsable permitir que tales pruebas se sigan realizando, y reconoce que este puede ser el primer ensayo que se ha hecho en estanques abiertos, pero es probable que sea el comienzo y acelere este tipo de investigaciones y el desarrollo de algas transgénicas para la producción de biocombustibles y otros “bioproductos”, que se están llevando a cabo con muy control normativo.

Los entusiastas de la Industria afirman que las microalgas transgénicas probablemente no sobrevivan en estado salvaje, pero no hay ninguna base científica para tal suposición. De hecho, muchos de los rasgos desarrollados en estas algas para la producción de combustibles, productos químicos y cultivo industrial, son precisamente los rasgos que les darían una ventaja competitiva en la naturaleza. Entre estos rasgos se encuentran una fotosíntesis “mejorada”, la resistencia a depredadores y parásitos, dureza y resistencia que las hace tolerantes al cultivo industrial o la capacidad de acceder y asimilar más eficazmente los nutrientes disponibles, etc.

Además, las microalgas se reproducen con gran rapidez, lo que significa que los rasgos introducidos mediante Ingeniería Genética se pueden propagar con gran rapidez. Las microalgas (especialmente las cyanobacterias) son capaces de “transferencia horizontal de genes”, lo cual quiere decir que los genes pueden transmitirse no sólo a su progenie directa, sino también a otros individuos no relacionados, e incluso a otras especies. Además, existe la preocupación de que los rasgos modificados no se mantengan estables en el tiempo. Todas estas características sugieren que los genes introducidos podrían propagarse rápidamente y quedar fuera de control y cambiar con el tiempo de una manera impredecible.

Biofuelwatch señala además que las microalgas destacan porque pueden producir “algas dañinas” (HAB: colonias de algas dañinas) en las condiciones adecuadas. Con el calentamiento de las aguas, la escorrentía de nutrientes procedentes de la agricultura, esas “condiciones adecuadas” se están haciendo cada vez más comunes y estamos observando un enorme aumento de algas dañinas, incluyendo aquellas que liberan toxinas, como el ácido domoico, una toxina potencialmente letal.

Las microalgas desempeñan un papel fundamental en la regulación de los sistemas terrestres: fuente de la mitad del oxígeno de nuestra atmósfera y base de las cadenas alimentarias acuáticas. En un artículo titulado “Monstruos potenciales se encuentran con potenciales monstruos”, los autores señalan que las microalgas que han sido diseñadas para producir productos químicos y combustibles han alterado la estequiometría, de modo que no resultan apetecibles para los depredadores y los herbívoros que consumen zooplancton, que normalmente son los que mantienen un control de las poblaciones y podría “convertirse en especies de algas dañinas por excelencia”. Afirman además que “…dada la facilidad con que las microalgas transgénicas pueden desplazarse por toda la tierra, el riesgo potencial de las algas transgénicas para la naturaleza no debe ser subestimado… por consiguiente es un argumento de peso para una regulación internacional de las microalgas transgénicas, porque el daño potencial puede tener consecuencias globales, haciéndonos eco de las recientes preocupaciones sobre la geoingeniería”.

Se han invertido miles de millones en el desarrollo de biocombustibles, pero en vano, con poca base para asumir algo que nunca será viable. Continuar con tal ilusión sólo perpetúa la idea de que podemos continuar “con el transporte como de costumbre” ante una crisis climática cada vez más profunda. Mientras tanto, la investigación y el desarrollo de microalgas se centra en nichos de mercado para cosméticos, productos farmacéuticos, nutracéuticos y muchos otros productos de consumo. Los ensayos de La Universidad de California, San Diego, están asociados con los de la empresa Sapphire Energy, que ha recibido numerosas subvenciones, y al parecer comercializa tablas de surf derivadas de algas. Otra empresa, Solazyme, que también ha recibido cuantiosas subvenciones para producir biocombustibles, está produciendo únicamente una crema facial antiarrugas.

Los ensayos realizados por los científicos de la Universidad de California, San Diego, tienen un alcance muy limitado y pocas garantías de que la microalgas transgénicas sean “seguras”. Mientras tanto, tenemos que preguntarnos: ¿valen la los ingresos obtenidos por la comercialización de estos productos frente a los riesgos para nuestra salud y el medio ambiente?

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Estudio comparativo de la salud entre los niños vacunados y no vacunados de los 6 a los 12 años de edad (y III)

Por Anthony R Mawson, Brian D Ray, Azad R Bhuiyan y Binu Jacob

Journal of Translational Science (pdf)

Resumen

Las vacunas han evitado millones de enfermedades infecciosas, hospitalizaciones y muertes entre los niños estadounidenses, pero los resultados a largo plazo de la vacunación todavía son un tanto inciertos. El Instituto de Medicina de los Estados Unidos ha recomendado la realización de estudios para abordar esta cuestión. Este estudio tiene como objetivo:

1.- Comparar diversos parámetros de salud entre los niños vacunados y los no vacunados.

2.- Y comprobar si existe alguna asociación entre la vacunación y trastornos en el desarrollo neurológico (NDD), y si de observarse dicha asociación ver si todavía persiste después de una corrección de otros valores medidos.

Se realizó un estudio transversal en colaboración con madres y asociaciones de padres de niños educados en el hogar, en cuatro estados de los Estados Unidos: Florida, Louisiana, Mississippi y Oregón. Se solicitó a las madres que rellenaran un cuestionario sobre sus hijos comprendidos entre los 6 y los 12 años, sobre cuestiones relacionadas con el embarazo, antecedentes de nacimiento, vacunaciones, enfermedades diagnosticadas por los médicos, medicamentos administrados y servicios de salud utilizados.

Los trastornos en el desarrollo neurológico, una medida de diagnóstico derivada, se definió en función de si presentaban uno o más de los tres diagnósticos estrechamente relacionados:

– dificultades en el aprendizaje

-trastorno por déficit de atención con hiperactividad

– trastorno del espectro autista.

Se evaluó una muestra de conveniencia de 666 niños, de los cuales 261 (39%) no habían sido vacunados. Se observó que los vacunados eran menos propensos que los no vacunados a ser diagnosticados con varicela y tos ferina, pero más propensos a sufrir neumonía, otitis media, alergias y trastorno en el desarrollo neurológico. Tras el correspondiente ajuste, la vacunación, el sexo masculino y el parto prematuro se observaron relacionados con los trastornos en el desarrollo neurológico. Sin embargo, en un modelo ajustado que facilite la interacción, la vacunación, pero no el parto prematuro, permaneció asociada con los trastornos en el desarrollo neurológico, mientras que la interacción del parto prematuro y la vacunación permaneció asociada con un aumento de 6,6 veces en las probabilidades de trastornos en el desarrollo neurológico (IC del 95%: 2.8, 15.5).

En conclusión: se encontró que los niños vacunados tenían una mayor tasa de alergias y trastornos en el desarrollo neurológico que los niños no escolarizados y no vacunados. Aunque la vacunación permaneció significativamente asociada con los trastornos en el desarrollo neurológico después de controlar otros factores, el parto prematuro junto con la vacunación se observaron asociados con un aparente aumento sinérgico de probabilidades de sufrir un trastorno en el desarrollo neurológico.

Es necesario un mayor número de investigaciones que involucren una mayor cantidad de parámetros; se necesitan muestras independientes y diseños de investigación más sólidos que verifiquen y expliquen estos resultados inesperados con el fin de que el impacto de las vacunas en la salud de los niños sea el menor posible.

Abreviaturas:

TDAH: trastorno por déficit de atención con hiperactividad; TEA: trastorno del espectro autista; AOM: Otitis media aguda; CDC: Centros para el Control y Prevención de Enfermedades; CI: Intervalo de confianza; NDD: Trastornos del desarrollo neurológico; NHERI: Instituto de Investigación de Educación en el Hogar; OR: razón de probabilidades; PCV-7: vacuna conjugada neumocócica 7; VAERS: Sistema de notificación de eventos adversos relacionados con las vacunas.

Parte I

Parte II

Posibles limitaciones de este estudio

No hemos intentado comprobar una hipótesis específica sobre la asociación entre la vacunación y la salud. El objetivo del estudio era el de determinar si los resultados de los exámenes de salud de los niños vacunados diferían respecto de los niños no vacunados, dado que las vacunas tienen efectos no específicos sobre la morbilidad y la mortalidad, además de proteger contra patógenes específicos [11]. Las comparaciones se basan en las respuestas dadas en las encuestas entregadas a las madres, que incluían datos sobre el embarazo, el historial de nacimientos, vacunas, enfermedades diagnosticadas por los médicos, medicamentos administrados y uso de los servicios de salud. Pusimos a prueba la hipótesis nula de que no había ninguna diferencia en los resultados utilizando las pruebas de chi-cuadrado, y a continuación la razón de probabilidades y un intervalo de confianza del 96% para determinar la fortaleza y el significado de dicha asociación.

Si los efectos de la vacunación sobre la salud se limitasen a la protección contra unos patógenos específicos, como así se supone [21], no sería de esperar que hubiese una diferencia entre los vacunados y no vacunados, excepto en la incidencia de las enfermedades infecciosas. Sin embargo, en esta muestra homogénea de 666 niños se observaron sorprendentes diferencias en diversas resultados de salud entre los distintos grupos. Los vacunados tenían menos probabilidades de tener varicela o tos ferina, como era de esperar, pero era más probable que se les diagnosticase neumonía e infecciones del oído, así como alergias y trastornos en el desarrollo neurológico.

¿Qué crédito dar a estos hallazgos? Este estudio no se diseñó sobre la base de aplicarlo sobre una muestra representativa de los niños educados en su casa, pero sí se trata de una muestra lo suficientemente amplia como para comprobar si había algunas diferencias significativas en los resultados. Se eligió a los niños educados en el hogar porque su tasa de vacunación es inferior a la de los niños de la población en general. En este sentido, nuestro estudio piloto pudo recabar datos de 261 niños no vacunados.

Para restringir las posibilidades de un sesgo de subjetividad o de una opinión determinada, sólo se solicitó información sobre hechos significativos, tales como enfermedades diagnosticadas por un médico. Para minimizar el sesgo de la información aportada por las madres, todas las comunicaciones hacían hincapié en la neutralidad respecto a la vacunación y la seguridad de las vacunas. Para minimizar el sesgo en lo que se recordaba, se pidió a los encuestados que utilizasen los registros de vacunación de sus hijos. Para mejorar la fiabilidad, las preguntas eran cerradas y cada conjunto de preguntas tenía que se completado antes de poder pasar al siguiente. Para mejorar su validez, se pidió a los padres que informasen sólo de enfermedades diagnosticadas por un médico.

Las respuestas de las madres no pudieron ser validadas por los registros clínicos, porque la encuesta fue diseñada para ser anónima. Sin embargo, las respuestas sobre eventos significativos dan una aproximación válida a pesar de no poder acceder a esos registros administrativos [70]. De haber pedido a las madres que hubiesen entregado copias de los informes médicos, la encuesta no habría sido anónima y habría sido menor el número de cuestionarios rellenados. Las asociaciones de educación en casa ya nos avisaron de que no tendríamos éxito en obtener los datos que queríamos de haber solicitado los informes médicos como requisito para participar en el estudio.

Una limitación adicional es la verificación de las enfermedades de los niños no vacunados. ¿Podría ser que los no vacunados hubiesen reducido de manera artificial las tasas de enfermedades, ya que acuden con menos frecuencia a los médicos y por tanto ser menos propensos a ser diagnosticados de una enfermedad? Los vacunados tenían de hecho más probabilidades de haber acudido al médico para un examen rutinario en los últimos 12 meses (57,5% vs. 37,1%, p <0,001; OR 2,3, IC del 95%: 1.7, 3.1). Estas visitas solían incluir la administración de vacunas, a las que no acuden los niños no vacunados. Sin embargo, menos visitas al médico no significa necesariamente que los niños no vacunados no acudan al médico si su situación así lo requiriese. De hecho, ya que los niños no vacunados son más propensos a ser diagnosticados de varicela o tos ferina, lo cual implica una visita al pediatra, las diferencias en los resultados de salud es poco probable que sean debidas a una menor detección de las enfermedades padecidas.

Las fortalezas de este estudio radican en el diseño único del estudio, la participación de las madres que educan a sus hijos en casa en la encuesta, y una muestra relativamente grande de niños no vacunados, lo que hizo posible comparar los resultados de salud en todo el espectro de la cobertura de la vacunación. Las encuestas realizadas a las madres biológicas también nos permitió probar hipótesis sobre el papel de los factores relacionados con el embarazo y el nacimiento, así como la vacunación, y las trastornos de desarrollo neurológico y otras condiciones específicas. Además, este estudio se realizó dentro de un grupo homogéneo de población, principalmente blanca, con elevados ingresos y estudios universitarios (familias que educan a sus hijos en casa entre los 6 y los 12 años de edad). Se proporcionó una información anónima por parte de las madres, que están bien informadas sobre la vacunación de sus hijos y su estado de salud, lo que probablemente aumenta la validez de los datos obtenidos.

Conclusiones

La evaluación de los efectos a largo plazo de los programas de vacunación en la morbilidad y la mortalidad han sido limitados [71]. En este estudio piloto de niños educados en casa no vacunados y niños vacunados, se encontró que estos tienen menos probabilidades de contraer varicela y tos ferina, como era de esperar, pero no se encontró un aumento en las probabilidades de sufrir otros problemas de salud diagnosticados por los médicos en los niños no vacunados. Aunque el diseño transversal de este estudio limita las interpretaciones causales, la consistencia de los resultados, la aparente relación entre dosis y respuesta, entre el estado de vacunación y varias enfermedades crónicas, y la significativa asociación entre vacunación y trastornos en el desarrollo neurológico, todo ello abre alguna posibilidad de que los actuales programas de vacunación podrían estar contribuyendo a un mayor riesgo de morbilidad infantil. La vacunación también se ha observado significativamente asociada con los trastornos en el desarrollo neurológico después de controlar otros factores, mientras que el parto prematuro, considerado durante mucho tiempo como un importante factor de riesgo de trastornos en el desarrollo neurológico, no parece estar asociado con ellos, después de controlar la interacción entre el parto prematuro y la vacunación. Considerados los dos juntos, el parto prematuro junto con la vacunación parecen estar asociados con un aumento sinérgico en las probabilidades de trastornos en el desarrollo neurológico, si se considera solamente la vacunación. Primero, se necesitan más investigaciones para replicar estos hallazgos, con muestras mayores y diseños de investigación más consistentes. Segundo, sujeto a replicación, los factores potencialmente perjudiciales asociados con el calendario de vacunaciones deben ser identificados y tratados y comprendidos los mecanismos subyacentes. Tales estudios son esenciales para optimizar el impacto de la vacunación en la salud infantil.

[…]

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La contaminación procedente de los vehículos es un 50% más alta de lo que dicen las pruebas realizadas en laboratorio

La nueva investigación se ha realizado después de las pruebas que descubrieron el escándalo de las emisiones de los vehículos diésel de Volkswagen

Por Seth Borenstein, 15 de mayo de 2017

Portland Press Herald

Un Volkswagen Passat del año 2013 c0n motor diésel en una prueba de emisiones realizada en el laboratorio de El Monte, California, en el año 2015. Associated Press / Nick Ut

La contaminación procedentes de los camiones, autobuses y automóviles con motor diésel es un 50% más alta que los niveles indicados en las pruebas llevadas a cabo en los laboratorios gubernamentales, según un nuevo estudio.

Esta contaminación adicional se habría traducido en 30.000 muertes en el año 2015, provocadas por las partículas y los gases emitidos, según estimaciones de los investigadores.

Este estudio fue publicado el pasado lunes en la revista Nature, y se ha realizado como continuación de las pruebas que descubrieron los falsos datos sobre contaminación de los vehículos diésel de la empresa Volkswagen. Los investigadores compararon la cantidad de los principales contaminantes procedentes de los tubos de escape de los vehículos diésel que circulan por las carreteras de 10 países y de la Unión Europea, con los resultados obtenidos para los óxidos de nitrógeno en las pruebas realizadas en los laboratorios gubernamentales.

Pues bien, sus cálculos arrojan 5 millones más de toneladas que los 9,4 millones de toneladas que aseguraban se emitían según las pruebas de laboratorio. Los Gobiernos realizan pruebas rutinarias de emisiones para asegurarse que los nuevos vehículos cumplan con la normativa sobre contaminación.

Los expertos y los investigadores no acusan directamente a los fabricantes de automóviles y camiones de que hagan trampas, pero dicen que dichas pruebas de laboratorio no simulan las condiciones del mundo real.

Este trabajo muestra el coste de un fracaso humano”, dijo Jens Borken-Kleefeld, científico del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados, Austria, que no participó en este estudio.

Los investigadores incluyeron un equipo del Consejo Internacional por un Transporte Limpio, un grupo sin fines de lucro, que fue el que organizó una serie de pruebas que mostraron que los vehículos diésel de Volkswagen fueron manipulados para engañar en las pruebas de emisiones.

Utilizaron datos previamente publicados sobre contaminación procedentes de miles de vehículos, de todos los modelos, para calcular la contaminación adicional en 2015. Las tres cuartas partes de la contaminación adicional de 2015 provino de camiones y autobuses.

Algunas investigaciones muestran una relación entre las partículas y los gases procedentes de los vehículos con enfermedades cardíacas y pulmonares, y tal contaminación mataría de forma prematura a más de 4 millones de personas cada año en todo el mundo, dijo Susan Anenberg, investigadora de Environmental Health Analytics y ex científica del gobierno estadounidense.

Los investigadores calcularon que los óxidos de nitrógeno adicionalmente emitidos fueron responsables de alrededor de 31.400 muertes en 2015 debido a partículas de hollín presentes en el aire y otras 6.600 muertes por contaminación adicional. La Unión Europea, que tiene un parque de automóviles en su mayoría con motor diésel, habría tenido 11.5000 muertes adicionales; China, 10.600; la India 9.300, y los Estados Unidos, 1.100.

En Europa, la nueva reglamentación sobre camiones está funcionando y gran parte del exceso de contaminación procedería de los automóviles, dijo el coautor del estudio, Ray Minjares, del grupo de transporte limpio.

Los autores del estudio y expertos externos dijeron que la solución a este problema es una aplicación más estricta, con mayores regulares y pruebas realizadas.

No encuentro estos resultados sorprendentes, pero son significativos, porque la extensión del problema ha sido subestimada, y es algo que demasiados políticos prefieren barrer bajo la alfombra”, dijo John DeCicco, del Instituto de Energía de la Universidad de Michigan, en un correo electrónico. “Así que la mayor parte de lo que está pasando no es que se hagan trampas, sino que las pruebas son inadecuadas y una normativa que no se cumple”.

Allen Schaeffer, director ejecutivo del grupo industrial estadounidense Diesel Technology Forum, dijo que es imposible diseñar una prueba de laboratorio que cubra todas las situaciones de conducción del mundo real, pero responsables y reguladores de la Industria están trabajando en ello.

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¿Dónde se han ido los insectos?

Por Gretchen Vogel, 10 de mayo de 2017

sciencemag.org

Los entomólogos lo llaman el fenómeno del parabrisas. Wolfgang Wägele, director del Instituto Leibniz para la Diversidad Animal, con sede en Bonn (Alemania), dijo: “Si hablas con la gente, ésta tiene un presentimiento, recuerda cómo los insectos quedaban aplastados contra el parabrisas”. Hoy en día, los conductores tienen que rasparlo y limpiarlo menos. “Soy una persona que se guía por lo que le dicen los datos, pero tienes una reacción visceral cuando te das cuenta de que ya no observas ese desastre”, dice Scott Black, director ejecutivo de la Sociedad Xerces para la Conservación de los Invertebrados, de Portland, Oregón.

Algunos dicen que se debe a que los coches son más aerodinámicos y por lo tanto causan una menor mortalidad entre los insectos. Pero Black dice que cuando era un adolescente iba con su Ford Mustang por Nebraska, un coche con unas líneas muy aerodinámicas y “Tenía que lavar el coche muy a menudo, siempre estaba cubierto de insectos”.

O como dice Martin Sorg, un entomólogo: “Conduzco un Land Rover, que tiene la aerodinámica de un frigorífico, y se mantiene limpio durante mucho tiempo”.

Aunque estas observaciones sobre los insectos que cubren los parabrisas no son científicas, existen pocos datos fiables sobre el destino de las especies más importantes de insectos. Los investigadores sí que han estudiado el alarmante descenso de las abejas, las mariposas monarca y las luciérnagas, pero han prestado poca atención a las polillas, las moscas, los escarabajos y el sin fin de insectos que zumban durante los meses más cálidos. “Ignoramos la mayoría de las especies menos carismáticas”, dice Joe Nocera, un ecólogo de la Universidad de New Brunswick, Canadá.

De los escasos registros que existen, muchos proceden de naturalistas aficionados, ya sean coleccionistas de mariposas u observadores de aves. Ahora está saliendo a la luz un nuevo conjunto de datos, que proceden de un grupo de entomólogos, en su mayoría aficionados, que han contabilizado la abundancia de insectos en más de 100 reservas naturales de Europa Occidental desde la década de 1980.

Durante todo ese tiempo, la Sociedad de Entomología de Krefeld ha visto fluctuar el número de capturas anuales de insectos, algo que era de esperar. Pero en el año 2013 observaron algo alarmante: cuando regresaron a uno de los primeros lugares donde realizaron capturas en el año 1989, la masa total de sus capturas disminuyó en un 80%. Tal vez se trató de un año particularmente malo, así que volvieron con sus trampas en 2014: las capturas fueron igual de bajas. A través de comparaciones más directas, el grupo, que había conservado miles de muestras durante 3 décadas, pudo comprobar un descenso dramático en más de una docena de otros sitios.

Tales pérdidas repercuten en la cadena alimentaria. “Los pájaros que se alimentan de insectos en esas áreas han visto descender en cuatro quintas partes el alimento disponible, que ha desaparecido en el último cuarto de siglo, lo cual es asombroso”, dice Dave Goulson, un ecólogo de la Universidad de Sussex, Reino Unido, que está trabajando con el grupo de Krefeld para analizar y publicar algunos datos. “Uno casi espera que estos datos no sean representativos, que sean anómalos”.

Pero nadie sabe que si estos datos son representativos o no de las tendencias en otros lugares. Pero la precisión de las observaciones ofrece una mirada sobre el estado de algunas de las especies menos apreciadas del planeta. La “Lista Roja” de insectos en peligro de extinción no parece muy alarmante a primera vista, dice Sorg, que cuida la gran colección de especímenes de insectos de la sociedad Krefeld. De pocas especies se dice que están extintas porque todavía se encuentran en uno o dos sitios. Pero lo cierto es que muchas especies han desaparecido de grandes áreas donde antes eran comunes. En Alemania, sólo han desaparecido tres especies de abejorros, pero la región de Krefeld ha perdido más de la mitad de las dos docenas de especies de abejorros que los miembros de la sociedad documentaron a principios del siglo XX.

Atlas y Libro Rojo de los invertebrados amenazados de España. (Especies vulnerables)

Descarga atlas completo (110 MB)

Los miembros de la sociedad de Krefeld han estado observando, grabando y recolectando insectos de la región, y alrededor de todo el mundo, desde el año 1905. Algunos de los aproximadamente 50 miembros, entre los que hay maestros, técnicos de telecomunicaciones y editores de libros, se han convertido en expertos mundiales en sus insectos favoritos. Siegfried Cymorek, por ejemplo, que se mantuvo activo entre los años 50 a 80, nunca terminó los estudios en la Escuela Secundaria, fue reclutado para el ejército cuando era un adolescente, y después de la guerra trabajó en una planta química para la protección de la madera. Sin embargo, debido a sus amplios conocimientos del escarabajo de la madera, el Instituto Federal Suizo de Tecnología de Zurich le concedió un doctorado honorífico en 1979. En dos años, los miembros de esta asociación han escrito más de 200 publicaciones sobre taxonomía, ecología y comportamiento.

La sede de la sociedad está situada en una antigua escuela en el centro de Krefeld, una ciudad industrial a orillas del Rin, que una vez fue famosa por la producción de seda. En las aulas en desuso se almacenan más de un millón de especímenes de insectos, con su correspondiente nombre y colocados en vitrinas. La mayoría de ellos han sido recogidos en las cercanías, pero algunos provienen de lugares más exóticos. Entre las colecciones se encuentra la de un sacerdote de la localidad, que fue miembro activo entre los años 1940 y 1950, que persuadió a sus colegas destinados en las misiones para que le enviaran especímenes. (La colección y el archivo de la sociedad están bajo preservación).

La masa de insectos recogidos en las trampas para el control en la reserva natural Orbroicher Bruch, en el noroeste de Alemania, ha disminuido en un 78% en 24 años.
Tabla: Science

Decenas de millones más de insectos flotan en botellas con alcohol cuidadosamente etiquetadas: son los especímenes recogidos por la sociedad en las reservas naturales de la región. Las reservas, elegidas por su alto valor ecológico, no son espacios prístinos, sino seminaturales, tales como prados de henos, llenos de flores silvestres, aves y pequeños mamíferos e insectos. Incluso algunos incluyen campos agrícolas, que los agricultores pueden cultivar según los métodos convencionales. Heinz Schwan, un químico ya retirado y miembro de la sociedad durante mucho tiempo, que ha pesado miles de trampas en las que se recogen insectos, dice que la sociedad comenzó a realizar registros de la abundancia de insectos en parte por casualidad. A finales de los años 1970 y principios de 1980, las autoridades locales solicitaron ayuda al grupo para evaluar las diferentes estrategias de manejo de las reservas y como éstas afectaban a las poblaciones de insectos y la biodiversidad.

Los miembros controlaban estos sitios una vez cada pocos años, pero instalaban trampas idénticas de insectos en el mismo lugar cada vez para así asegurar que las comparaciones fuesen válidas. Debido a que las trampas que se comercializan varían en la forma de realizar las capturas, el grupo hace las suyas propias. El entomólogo sueco René Malaise realizó un diseño básico en los años 1930; cada trampa se asemeja a una tiendo flotante. La base de la tela es una malla negra, encima una tienda de tela de color blanco, y en lo alto un contenedor para la recolección, que es una jarra de plástico con una abertura en otra jarra de alcohol. Los insectos atrapados vuelan hasta el frasco, donde los vapores del alcohol les aturden y acaban por caer dentro del alcohol. Las trampas recogen sobre todo las especies que vuelan a un metro o más por encima del suelo. Para las personas que crean que estas trampas pueden disminuir las poblaciones de insectos, decirles que cada trampa sólo captura unos pocos gramos al día, el equivalente a la dieta diaria de una musaraña.

Sorg dice que los miembros de la sociedad guardaron todas las muestras porque incluso en la década de 1980 empezaron a reconocer que cada una de ellas representaba una instantánea de las poblaciones potencialmente interesantes. “Nos pareció algo fascinante, a pesar de que en el año 1982 el término biodiversidad apenas era utilizado”, dice. Muchas muestras aún no han sido clasificadas y catalogadas, una labor muy cuidadosa que se realiza con pinzas y un microscopio. Tampoco se han publicado las conclusiones completas del grupo. Pero algunos de los datos están apareciendo poco a poco en las conversaciones de los miembros de la sociedad y han llegado hasta el Bundestag, el parlamento nacional de Alemania, y resultan inquietantes.

Más allá de la inquietante caída en la biomasa total de insectos, los datos apuntan a la desaparición de muchas especies de las que nadie ha realizado registros. En los datos de Krefeld, los sírfidos, importantes polinizadores que a menudo se confunden con las abejas, muestran un declive particularmente pronunciado. En 1989, las trampas de la sociedad recogieron en una reserva 17.291 sírfidos de 143 especies. En 2014, en los mismos lugares, sólo recogieron 2737 individuos de 104 especies.

Desde los hallazgos iniciales del año 2013, el grupo sigue instalando más trampas cada año. Trabajando con investigadores de varias universidades, los miembros de la sociedad buscan correlaciones denodádamente, cambios en la vegetación y otros factores. No se ha encontrado una única causa. Incluso en las reservas donde la diversidad de plantas y el número de ellas ha mejorado, dice Sorg, “el número de insectos también se ha desplomado”.

Los investigadores de Alemania esperan desarrollar

un conjunto de sensores automatizados que controlen

la abundancia y diversidad de plantas, animales y hongos,

con la ayuda de un sistema de reconocimiento

de patrones y análisis químicos y del ADN.

Sírfido. Imagen: Science

 

Los cambios en el uso de la tierra que rodea las reservas probablemente tenga algo que ver. “Se han perdido enormes extensiones de hábitat, lo que seguramente ha contribuido a estos descensos”, dijo Goulson. “Si convertimos todos estos hábitat seminaturales en campos de maíz y trigo, entonces desaparece casi toda la vida de esos campos”. A medida que los campos de cultivo se extienden y los setos desaparecen, las islas que van quedando pueden sostener a menos especies. La fertilización de las tierras por el pastoreo favorece el crecimiento de una mayor variedad de flores silvestres a las que acuden los insectos. Pero cuando el desarrollismo sustituye estas zonas de pastos por campos de cultivo, por urbanizaciones y carreteras, todo esto genera una contaminación lumínica que desvía a los insectos e interfiere en su apareamiento.

Los plaguicidas neonicotinoides, los cuales parecen estar implicados en el descenso generalizado de la población de abejas, son otros de los principales sospechosos. Introducidos en la década de 1980, se han convertido en los insecticidas más utilizados en todo el mundo, inicialmente vistos como relativamente benignos porque a menudo se aplican directamente sobre las semillas en lugar de ser rociados sobre los campos. Pero debido a que son solubles en agua, no se quedan en los campos donde se utilizan. Goulson y sus colegas informaron en el año 2015 que el néctar y el polen de las flores silvestres que se encuentran junto a los campos tratados pueden tener concentraciones más altas de neonicotinoides que las propias plantas de cultivo. Aunque los estudios iniciales de seguridad demostraron que los niveles permisibles de estos compuestos no mataban directamente a las abejas, sí que afectan a la capacidad de los insectos a orientarse y comunicarse, según investigaciones posteriores. Los investigadores encontraron efectos similares en las abejas silvestres y los abejorros.

Se sabe menos de cómo estos productos químicos afectan a otros insectos, pero nuevos estudios sobre las avispas parasitoides sugieren que esos efectos pueden ser significativos. Estas avispas solitarias desempeñan múltiples funciones en los ecosistemas, como polinizadores, depredadoras de otros insectos y presas de animales más grandes. Un equipo de la Universidad de Regensburg, Alemania, señalaba en un Informe Científico del mes de febrero que la exposición de la avispa Nasonia vitripennis a sólo 1 nanogramo de un insecticida neonicotinoide interfiere en su apareamiento, reduciéndolo a la mitad, y disminuyendo la capacidad de las hembras para encontrar un huésped al que parasitar. “Es como si el insectos [expuesto al insecticida] estuviera muerto” desde el punto de vista de las poblaciones, porque no puede producir descendencia, dice Lars Krogmann, entomólogo del Museo de Historia Natural de Sttutgart, Alemania.

Sin embargo, nadie puede demostrar que los plaguicidas sean los responsables de esta disminución: “No hay datos sobre los niveles de insecticidas, especialmente en las reservas naturales”, dice Sorg. El grupo ha tratado de averiguar qué tipos de pesticidas se utilizan en los campos cercanos a las reservas, pero ha resultado difícil: “Simplemente no sabemos cuáles son las causas. No se trata de un experimento, sino la observación de este inmenso declive; los datos son contundentes, pero saber qué hacer al respecto es difícil”.

Los factores que causan problemas a los sírfidos, las polillas y los abejorros, quizás sea una investigación que se debiera realizar en otro lugar, allí donde los parabrisas limpios indiquen que algo está pasando. Desde 1968, los científicos de Rothamsted Research, un centro de investigación agrícola de Harpenden, Reino Unido, han instalado un sistema de trampas de succión mediante tubos de 12 metros de longitud que se dirigen hacia el cielo. Instaladas en los campos para vigilar las plagas agrícolas, estas trampas captan todo tipo de insectos que pasan sobre ellas. “Se trata de aspiradoras que continuamente realizan un muestreo del aire para controlar la migración de los insectos”, dice James Bell, que dirige la Rothamsted Insect Survey.

Entre 1970 y 2002, la biomasa capturada en las trampas del sur de Inglaterra no disminuyó de manera significativa. Sin embargo, las capturas en el sur de Escocia disminuyeron en más de dos tercios durante el mismo período. Bell señala que el número de capturas totales en Escocia eran mucho mayores al inicio del estudio. “Pudiera ser que gran parte de la abundancia de insectos en el sur de Inglaterra ya se hubiera perdido” en 1970, después de los dramáticos cambios acaecidos en el período posterior a la guerra en la agricultura y el uso de la tierra.

Las capturas estables en el sur de Inglaterra se deben en parte a las plagas de áfidos que prosperan cuando se eliminan los depredadores de estos insectos. Estas especies pueden aprovechar una amplia variedad de ambientes, desplazarse a grandes distancias y reproducirse varias veces al año. Algunos incluso pueden beneficiarse de los pesticidas porque se reproducen con la suficiente rapidez como para desarrollar resistencia, mientras que sus depredadores disminuyen. “Así que para algunos insectos esta situación les beneficia, pero no a otros insectos que queremos que prosperen”, dice Black.

Otras criaturas más visibles pueden resentirse de los efectos de la disminución de insectos. A lo largo de América del Norte y de Europa, las especies de aves que se alimentan de insectos, tales como las alondras, las golondrinas y los vencejos, están en rápido declive. La pérdida de hábitats desempeña un importante papel, dice Nocera, “pero el factor obvio que relaciona a todos ellos es la dieta”.

Algunas pistas intrigantes, aunque indirectas, provienen de un raro tesoro ecológico: los excrementos estratificados de las aves. Nocera y sus colegas han estado investigando las chimeneas en desuso en Canadá, en las que las aves han construido sus nidos durante varias generaciones. De los excrementos, él y sus colegas pueden reconstruir las dietas de los pájaros, que comen casi exclusivamente insectos que cogen durante el vuelo.

Las capas revelaron un llamativo cambio en las dietas de los pájaros en los años 1940, que fue cuando se introdujo el DDT. La proporción de escarabajos se vino abajo, lo que sugiere que las aves tuvieron que comer insectos más pequeños y obtenían menos calorías en cada captura. La proporción de escarabajos capturados aumentó ligeramente después de que el DDT fuese prohibido en los años 1970, pero nunca se volvieron a alcanzar los niveles anteriores. La falta de datos directos sobre las poblaciones de insectos es algo frustrante, dice Nocera: “Todo es correlativo: sabemos que las poblaciones de insectos pueden haber afectado a la disminución en la población actual de aves, pero no tenemos los datos, y nunca los tendremos, porque no podemos retroceder en el tiempo”.

Sorg y Wägele están de acuerdo: “Lamentamos no haber colocado más trampas para insectos en los años 1920 y 1930”. Él y otros miembros de la sociedad de Krefeld ahora están trabajando con el grupo de Wägele para desarrollar lo que ellos querían haber tenido antes: un sistema de estaciones de control automatizado que esperan se utilicen conjuntamente con grabaciones de audio, trampas de cámara, filtros de polen y esporas y trampas automatizadas de insectos en una “estación meteorológica de la diversidad”. En lugar del tedioso análisis manual, esperan utilizar una secuencia automatizadas y un código de barras genético para analizar las muestras de insectos. Estos datos podrían ayudar a determinar qué está causando la disminución y dónde habría que poner los esfuerzos para revertirla.

Prestar atención a lo que E.O. Wilson llama “las pequeñas cosas que corren por el mundo” vale la pena, dice Sorg. “No exterminaremos a todos los insectos, primero se extinguirán los vertebrados, pero podemos causar un enorme daño a la biodiversidad, unos daños que nos dañan a nosotros mismos”.

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Artículos relacionados:

La conservación de los insectos en España, una cuestión no resuelta

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Estudio comparativo de la salud entre los niños vacunados y no vacunados de los 6 a los 12 años de edad (II)

Por Anthony R Mawson, Brian D Ray, Azad R Bhuiyan y Binu Jacob

Journal of Translational Science (pdf)

Resumen

Las vacunas han evitado millones de enfermedades infecciosas, hospitalizaciones y muertes entre los niños estadounidenses, pero los resultados a largo plazo de la vacunación todavía son un tanto inciertos. El Instituto de Medicina de los Estados Unidos ha recomendado la realización de estudios para abordar esta cuestión. Este estudio tiene como objetivo:

1.- Comparar diversos parámetros de salud entre los niños vacunados y los no vacunados.

2.- Y comprobar si existe alguna asociación entre la vacunación y trastornos en el desarrollo neurológico (NDD), y si de observarse dicha asociación ver si todavía persiste después de una corrección de otros valores medidos.

Se realizó un estudio transversal en colaboración con madres y asociaciones de padres de niños educados en el hogar, en cuatro estados de los Estados Unidos: Florida, Louisiana, Mississippi y Oregón. Se solicitó a las madres que rellenaran un cuestionario sobre sus hijos comprendidos entre los 6 y los 12 años, sobre cuestiones relacionadas con el embarazo, antecedentes de nacimiento, vacunaciones, enfermedades diagnosticadas por los médicos, medicamentos administrados y servicios de salud utilizados.

Los trastornos en el desarrollo neurológico, una medida de diagnóstico derivada, se definió en función de si presentaban uno o más de los tres diagnósticos estrechamente relacionados:

– dificultades en el aprendizaje

-trastorno por déficit de atención con hiperactividad

– trastorno del espectro autista.

Se evaluó una muestra de conveniencia de 666 niños, de los cuales 261 (39%) no habían sido vacunados. Se observó que los vacunados eran menos propensos que los no vacunados a ser diagnosticados con varicela y tos ferina, pero más propensos a sufrir neumonía, otitis media, alergias y trastorno en el desarrollo neurológico. Tras el correspondiente ajuste, la vacunación, el sexo masculino y el parto prematuro se observaron relacionados con los trastornos en el desarrollo neurológico. Sin embargo, en un modelo ajustado que facilite la interacción, la vacunación, pero no el parto prematuro, permaneció asociada con los trastornos en el desarrollo neurológico, mientras que la interacción del parto prematuro y la vacunación permaneció asociada con un aumento de 6,6 veces en las probabilidades de trastornos en el desarrollo neurológico (IC del 95%: 2.8, 15.5).

En conclusión: se encontró que los niños vacunados tenían una mayor tasa de alergias y trastornos en el desarrollo neurológico que los niños no escolarizados y no vacunados. Aunque la vacunación permaneció significativamente asociada con los trastornos en el desarrollo neurológico después de controlar otros factores, el parto prematuro junto con la vacunación se observaron asociados con un aparente aumento sinérgico de probabilidades de sufrir un trastorno en el desarrollo neurológico.

Es necesario un mayor número de investigaciones que tengan en cuenta una mayor cantidad de parámetros relacionados con la salud; se necesitan muestras independientes y diseños de investigación más sólidos que verifiquen y expliquen estos resultados inesperados con el fin de que el impacto de las vacunas en la salud de los niños sea el menor posible.

[Parte 1]

[…]

Discusión

Después de la recomendación del Instituto de Medicina para que se realizasen estudios que comparen los resultados relacionados con la salud de los niños vacunados y no vacunados, se invitó a participar en este estudio a las organizaciones que apoyan la educación en casa (homeschool). Los datos también pretendían determinar si la vacunación tenía una relación expresa con los trastornos de desarrollo neurológico, una característica de diagnóstico derivada que se combina con otros diagnósticos que incluyen las dificultades de aprendizaje, TEA y/o TDAH.

Situación de vacunación

(N=50)

No

(N=616)

Total *

(N=666)

Chi-cuadrado

Valor de p

Razón de probabili-dades

(95% CI)**

Vacunados

42

363

405

12,198

>0,001

3.7 (1.7 – 7.9)

No vacunados

8

253

261

Ref

Raza

No blanca

9

71

80

1,8208

0,177

1,7 (0,7- 3,6)

Blanca

41

544

585

Ref

En razón del género

Niños

32

283

315

5,9471

0,015

2,1 (1,1-3,8)

Niñas

18

331

349

Ref

Efectos ambientales adversos

6

27

33

5,8706

0,053

2,9(1,1-7,4)

No

40

523

563

Ref

Se desconoce

4

66

70

0,8(0,3-2,3)

Medicación durante el embarazo- Antiobióticos

10

61

71

4,950

0,026

2,3(1,1-4,8)

No

40

555

595

Ref

Medicación durante el embarazo-Vacunación

6

32

38

3,965

0,057

2,5(1,0-6,3)

No

44

583

595

Ref

Parto prematuro

12

37

49

22,910

<0,001

4,9(2,4-10,3)

No

38

578

616

Ref

Ecografías

No

3

71

74

5,898

0,052

Ref

De 1 a 3 veces

30

419

449

1,7(0,5-5,7)

< 3 veces

17

124

141

3,2(0,92-11,5)

Tabla 7. Análisis sin ajuste de los factores de riesgo potencial para la aparición de trastornos en el desarrollo neurológico.

* El total puede no coincidir debido a la ausencia de datos o que estos estén incompletos.

** La razón de probabilidades es la relación de las entradas de las tablas 2 por 2 , y son una estimación de la frecuencia relativa ( o riesgo) relacionada con el factor de exposición.

Modelo ajustado (Modelo 1)

Modelo ajustado con interacción (Modelo 2)

Situación de vacunación

Vacunados

3,1(1,4-6,8)

2,5(1,1-5,6)

No vacunados

Ref

Ref

Raza

No blanca

2,3(1,0-5,2)

2,4(1,1-5,4)

Blanca

Ref

Ref

En razón del género

Niños

2,3(1,2-4,3)

2,3(1,2-4,4)

Niñas

Ref

Ref

Parto prematuro

NS

5,0(2,3-11,1)

No

Ref

Interacción entre el parto prematuro y la vacunación

No interacción

No disponible en este modelo

Ref

Prematuro y vacunación

6,6(2,8-15,5)

Tabla 8: Análisis de la regresión logística ajustada de los factores de riesgo y trastorno en el desarrollo neurológico*.

* Número de observaciones realizadas: 666; Número de observaciones útiles: 629; con trastorno en el desarrollo neurológico: 47; sin trastorno en el desarrollo neurológico: 582.

En cuanto a las afecciones agudas y crónicas, los niños vacunados eran considerablemente menos propensos que los no vacunados a padecer varicela y tos ferina, pero, al contrario de lo que sería de esperar, eran considerablemente más propensos a ser diagnosticados con otitis media, pulmonías, rinitis alérgica, eczema y trastornos en el desarrollo neurológico. Los niños vacunados también habían recibido mayor cantidad de antibióticos, medicación contra la fiebre y sufrían un mayor número de alergias; habérseles instalado tubos de ventilación en los oídos, visitas al médico por problemas de salud y haber sido hospitalizados.

La razón de las hospitalizaciones y la edad de los niños no pudieron ser determinadas, pero los últimos datos parecen consecuentes con un estudio de 38.801 informes recogidos en el VAERS (Sistema de notificación de eventos adversos relacionados con las vacunas) por hospitalizaciones o fallecimientos después de haberse administrado las vacunas. El estudio señala una relación lineal entre el número de dosis de vacunas administradas en algún momento y la tasa de hospitalizaciones y muertes [55]. La tasa de hospitalizaciones aumento del 11% cuando se habían administrado 2 dosis de vacuna hasta el 23,5% cuando fueron 8 las dosis administradas (r2=0,91), mientras que la tasa aumentaba del 3,6% si las dosis recibidas eran de 1 a 4, hasta el 5,4% si las dosis recibidas eran de 5 a 8.

Para apoyar la posibilidad de que el número de dosis administradas de vacunas recibidas pudiera tener relación con el riesgo de sufrir enfermedades crónicas asociadas, se realizó una comparación entre niños no vacunados, parcialmente vacunados y niños totalmente vacunados en el presente estudio, y se obtuvo que los niños parcialmente vacunados tenían un aumento intermedio en las probabilidades de sufrir enfermedades crónicas, en relación con los no vacunados y los niños totalmente vacunados, específicamente rinitis alérgica, TDAH, eczema, deficiencias en el aprendizaje y trastornos en el desarrollo neurológico.

Las tasas a nivel nacional de TDAH y dificultades de aprendizaje (LD) son consistentes con las obtenidas en este estudio. La tasa en los Estados Unidos de TDAH para los niños de edades comprendidas entre los 4 y 17 años (2 veces el rango de edad comprendido en este estudio) es del 11% [31]. El rango de TDAH obtenido en este estudio para las edades comprendidas entre los 6 y los 12 es del 3,3%, y del 4,7% si se incluye sólo a los niños vacunados. La tasa nacional de dificultades de aprendizaje es del 5% [32], y las tasas obtenidas en este estudio es del 3,9% para todos los grupos, y del 5,6% cuando solamente se consideran a los niños vacunados. Sin embargo, la prevalencia de los trastornos en el espectro autista (TEA) es del 2,24% según los CDC, más baja que la obtenida en este estudio, que se sitúa en el 3,3%. Los niños vacunados tienen considerablemente más probabilidades que las niñas de ser diagnosticados con rinitis alérgica y trastornos en el desarrollo neurológico. El porcentaje de niños vacunados con un trastorno en el desarrollo neurológico obtenido en este estudio ( el 14,4%) es consecuente con las tasas a nivel nacional obtenidas mediante las respuestas a cuestionarios enviados a las familias, que señalan que el 15% de los niños estadounidenses de entre 3 a 17 años de edad presentaban trastornos en el desarrollo neurológico, entre los años 2006 a 2008 [28]. Los niños son más propensos que las niñas a ser diagnosticados con un trastorno en el desarrollo neurológico y trastornos en el espectro autista, en particular [29].

La vacunación parece tener una estrecha relación con la otitis en el oído medio y con la pulmonía, que se encuentran entre las complicaciones más comunes de infección por sarampión [56, 57]. Las probabilidades de sufrir otitis en el oído medio eran casi cuatro veces más altas entre los vacunados (OR 3.8, 95% CI: 2.1, 6.6) y las probabilidades de sufrir una miringotomía (una incisión en el tímpano) con la colocación de un tubo de drenaje eran 8 veces más altas que entre los niños no vacunados (OR 8.0, 95% CI: 1.0, 66.1). La otitis aguda del oído medio (AOM) es una infección muy frecuente en la infancia, produciéndose hasta 30 millones de visitas anuales al médico en los Estados Unidos y la mayoría prescriben a los niños antiobióticos [58, 59]. La mayor frecuencia de otitis en el oído medio alcanza su punto máximo a la edad de 3 a los 18 meses, y el 80% de los niños han experimentado al menos un episodio de este tipo antes de los 3 años de edad. Las tasas de infección en el oído medio han aumentado en las últimas décadas [60]. A nivel mundial, la frecuencia de infección del oído medio es del 10,9%, con 709 millones de casos cada año, afectando al 51% de los niños menos de 5 años de edad [61]. La infección en el oído medio es una importante preocupación en términos de utilización de la asistencia médica en los Estados Unidos, con un coste anual de 2,88 mil millones de dólares [62].

Los numerosos informes de otitis en el oído medio han sido archivados en el VAERS. Una búsqueda realizada en el VAERS de “casos en los que la edad es menor de 1 y el intervalo de inicio es de cero ó 1 ó 2 ó 3 ó 4 ó 5 ó 6 ó 7 días y síntomas de otitis en el oído medio” [63] reveló que los casos registrados fueron de 438.573 entre 1990 y 2011, a menudo con fiebre y otros signos y síntomas de inflamación y participación del sistema nervioso central. Un estudio [64] evaluó el transporte nasofaríngeo de S. pneumoniae, H. influenzae y M. catarrhalis durante una otitis en el oído medio en niños con inmunización completa, niños parcialmente vacunados con 0 ó 1 dosis de la vacuna conjugada neumocócica 7, y se encontró un aumento en la frecuencia de colonización de M. catarrhalis en el grupo vacunado en comparación con los niños parcialmente vacunados y del grupo de control (76% frente al 62% y el 56%, respectivamente). Unos mayores niveles de Moraxella catarrhalis implican un mayor peligro de otitis en el oído medio [65].

La vacunación contra la infecciones neumocócicas puede provocar la sustitución de este neumococo en el nicho nasofaríngeo por unos serotipos neumocócicos no vacunables y dar origen a enfermedad [66]. La vacunación con la vacuna conjugada neumocócica 7 (PCV-7) tiene un marcado efecto en la composición de la microbiota de las vías respiratorios superiores en los niños, yendo más allá de la distribución de los serotipos neumocócicos y potencialmente patógenos conocidos y dando como resultado una aumento de los microorganismos anaerobios, bacterias grampositivas y gramnegativas. La administración de la vacuna PCV-7 también tiene correlación con la aparición y expansión de especies orofaríngeas.

Estas observaciones sugieren que la erradicación del serotipo neumocócico contra el que va dirigida la vacuna puede seguirse de una colonización de otras especies bacterianas en el nicho nasofaríngeo que queda vacante, llevando a desequilibrios en la composición bacteriana (disbiosis) y un mayor peligro de contraer una otitis del oído medio. A largo plazo, esto ha permitido una mejor comprensión de las implicaciones inducidas por las vacunas en la estructura de la microbiota [67].

El segundo objetivo del estudio se centró en los resultados específicos relacionados con la salud y se trató de determinar si la vacunación estaba asociada con trastornos del desarrollo neurológico (NDD) después de controlar otros factores evaluados. Después del ajuste, los factores que están significativamente asociados con los NDD fueron la vacunación, la raza no blanca, el sexo masculino y el parto prematuro. La aparente fuerte asociación entre vacunación y parto prematuro y los NDD sugirió la posibilidad de interacción entre ambos factores. Esto se demostró en un modelo ajustado con interacción (controlando la interacción del parto prematuro con la vacunación). En este modelo, la vacunación, la raza no blanca y el sexo masculino permanecieron asociados con los NDD, mientras que el parto prematuro no se observó asociado con los NDD. Sin embargo, el parto prematuro combinado con la vacunación se vio asociado con un aumento de 6,6 veces en las probabilidades de sufrir NDD.

En resumen, la vacunación, la raza no blanca y el sexo masculino se vieron asociados significativamente con los NDD después de ajustar otros factores. El parto prematuro, aunque significativamente asociado con los NDD, en los análisis ajustados y no ajustados, se observó no relacionado con los NDD en el modelo final con interacción. Sin embargo, el parto prematuro combinado con la vacunación se vio fuertemente asociado con los NDD en el modelo ajustado con interacción, más del doble de probabilidades de NDD que sólo con la vacunación. Se sabe desde hace mucho tiempo que el parto prematuro es un factor importante para los NDD [68, 69], pero los neonatos prematuros son vacunados de manera rutinaria, y los efectos separados del parto prematuro y la vacunación no han sido examinados. El presente estudio sugiere que la vacunación podría ser un factor que contribuye en la patogénesis de los NDD, pero también que el parto prematuro por sí mismo puede tener un papel, aunque menor, en los NDD (definidos como TEA, TDAH y/o discapacidades en el aprendizaje) de lo que actualmente se cree. Los hallazgos también sugieren que la vacunación asociada con un parto prematuro podría aumentar las probabilidades de los NDD más allá de solamente la vacunación.

Parte III

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Estudio comparativo de la salud entre los niños vacunados y no vacunados de los 6 a los 12 años de edad (I)

Por Anthony R Mawson, Brian D Ray, Azad R Bhuiyan y Binu Jacob

Journal of Translational Science (pdf)

Resumen

Las vacunas han evitado millones de enfermedades infecciosas, hospitalizaciones y muertes entre los niños estadounidenses, pero los resultados a largo plazo de la vacunación todavía son un tanto inciertos. El Instituto de Medicina de los Estados Unidos ha recomendado la realización de estudios para abordar esta cuestión. Este estudio tiene como objetivo:

1.- Comparar diversos parámetros de salud entre los niños vacunados y los no vacunados.

2.- Y comprobar si existe alguna asociación entre la vacunación y trastornos en el desarrollo neurológico (NDD), y si de observarse dicha asociación ver si todavía persiste después de una corrección de otros valores medidos.

Se realizó un estudio transversal en colaboración con madres y asociaciones de padres de niños educados en el hogar, en cuatro estados de los Estados Unidos: Florida, Louisiana, Mississippi y Oregón. Se solicitó a las madres que rellenaran un cuestionario sobre sus hijos comprendidos entre los 6 y los 12 años, sobre cuestiones relacionadas con el embarazo, antecedentes de nacimiento, vacunaciones, enfermedades diagnosticadas por los médicos, medicamentos administrados y servicios de salud utilizados.

Los trastornos en el desarrollo neurológico, una medida de diagnóstico derivada, se definió en función de si presentaban uno o más de los tres diagnósticos estrechamente relacionados:

– dificultades en el aprendizaje

-trastorno por déficit de atención con hiperactividad

– trastorno del espectro autista.

Se evaluó una muestra de conveniencia de 666 niños, de los cuales 261 (39%) no habían sido vacunados. Se observó que los vacunados eran menos propensos que los no vacunados a ser diagnosticados con varicela y tos ferina, pero más propensos a sufrir neumonía, otitis media, alergias y trastorno en el desarrollo neurológico. Tras el correspondiente ajuste, la vacunación, el sexo masculino y el parto prematuro se observaron relacionados con los trastornos en el desarrollo neurológico. Sin embargo, en un modelo ajustado que facilite la interacción, la vacunación, pero no el parto prematuro, permaneció asociada con los trastornos en el desarrollo neurológico, mientras que la interacción del parto prematuro y la vacunación permaneció asociada con un aumento de 6,6 veces en las probabilidades de trastornos en el desarrollo neurológico (IC del 95%: 2.8, 15.5).

En conclusión: se encontró que los niños vacunados tenían una mayor tasa de alergias y trastornos en el desarrollo neurológico que los niños no escolarizados y no vacunados. Aunque la vacunación permaneció significativamente asociada con los trastornos en el desarrollo neurológico después de controlar otros factores, el parto prematuro junto con la vacunación se observaron asociados con un aparente aumento sinérgico de probabilidades de sufrir un trastorno en el desarrollo neurológico.

Es necesario un mayor número de investigaciones que involucren una mayor cantidad de parámetros; se necesitan muestras independientes y diseños de investigación más sólidos que verifiquen y expliquen estos resultados inesperados con el fin de que el impacto de las vacunas en la salud de los niños sea el menor posible.

Abreviaturas:

TDAH: trastorno por déficit de atención con hiperactividad; TEA: trastorno del espectro autista; AOM: Otitis media aguda; CDC: Centros para el Control y Prevención de Enfermedades; CI: Intervalo de confianza; NDD: Trastornos del desarrollo neurológico; NHERI: Instituto de Investigación de Educación en el Hogar; OR: razón de probabilidades; PCV-7: vacuna conjugada neumocócica 7; VAERS: Sistema de notificación de eventos adversos relacionados con las vacunas.

Introducción

Las vacunas se encuentran entre uno de los mayores logros de la Ciencia y una de las intervenciones de salud pública más eficaces del siglo XX [1]. Entre los niños estadounidenses nacidos entre 1995 y 2013, se estima que la vacunación ha prevenido 322 millones de enfermedades, 21 millones de hospitalizaciones y 732.000 muertes prematuras, con un ahorro estimado de 1,38 billones de dólares [2]. Alrededor del 95% de los niños estadounidenses reciben las vacunas recomendadas como un requisito previo para acceder a la escuela o a las guarderías [3, 4], con el objetivo de prevenir la aparición y propagación de enfermedades infecciosas [5]. Los avances en biotecnología están contribuyendo al desarrollo de nuevas vacunas para su uso generalizado [6].

Dentro del programa de vacunación pediátrica actualmente en vigor [7], los niños estadounidenses reciben hasta 48 dosis de vacunas para 14 enfermedades diferentes, desde el nacimiento hasta los 6 años de edad, cifra que ha aumentado en los últimos 50 años, especialmente desde la aprobación del programa Vacunación para Niños, creado en el año 1944. El programa Vacunación para Niños comenzó con vacunas dirigidas a 9 enfermedades: difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, Haemophilus influenzae tipo B, hepatitis B, sarampión, paperas y rubeola. Entre 1995 y 2013, se han añadido otras 5 nuevas vacunas para niños de 6 años de edad o menos: varicela, hepatitis A, enfermedad neumocócica, gripe y rotavirus.

Aunque se realizan pruebas inmunológicas y de seguridad a corto plazo sobre las vacunas antes de su aprobación por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), los efectos a largo plazo de las vacunas y de los programas de vacunación siguen siendo desconocidos [8]. Se sabe que las vacunas conllevan unos riesgos asociados graves, bien agudos o crónicos, tales como complicaciones neurológicas e incluso fallecimientos [9], pero tales riesgos se consideran tan raros que se cree que los programas de vacunación son seguros y eficaces prácticamente para todos los niños [10].

Hay muy pocos ensayos aleatorios sobre cualquiera de las vacunas recomendadas a los niños, en términos de morbilidad y mortalidad, en parte debido a las implicaciones éticas que supondría el no administrar las vacunas a los niños del grupo de control. Una excepción, la vacuna contra el sarampión, que fue retirada después de varios ensayos aleatorios realizados en África, pues se observó que interactuaba con la de la difteria, tétanos y tos ferina, lo que supuso un aumento significativo del 33% en la mortalidad infantil [11]. Las evidencias de seguridad de los estudios previos incluyen un número limitado de vacunas, por ejemplo, la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubeola, y la hepatitis B, pero no dentro de los programas de vacunación infantil. Los conocimientos son limitados para las vacunas con una largo historial de protección contra las enfermedades infecciosas [12]. Se desconocen todavía los niveles seguros y los efectos a largo plazo de los ingredientes de las vacunas, tales como adyuvantes y conservantes [13]. Otras preocupaciones incluyen la seguridad y el coste/eficacia de las nuevas vacunas contra las enfermedades potencialmente letales para las personas, pero que tienen un menor impacto en la salud de la población, como la vacuna contra el meningococo del grupo B [14].

Existe un sistema de alerta contra los efectos adversos de las vacunas (VAERS), un sistema voluntario que realizan padres y médicos. Sin embargo, la tasa estimada de notificaciones de lesiones graves producidas por las vacunas es < 1% [15]. Debido a esto, el antiguo Instituto de Medicina (actualmente Academia de Medicina) recomendó en el año 2005 que se estableciese un plan quinquenal para la investigación de la seguridad de las vacunas por parte de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) [16, 17]. En sus reseñas del año 2011 y 2013 sobre los efectos adversos de las vacunas, el Instituto de Medicina concluyó que eran pocos los problemas de salud causados o asociados con las vacunas, y no encontró pruebas de que el calendario de vacunaciones fuera inadecuado [18, 19]. Otra revisión sistemática, encargada por la Agencia de Investigación y Calidad de la Salud de los Estados Unidos para identificar los efectos adversos por la vacunación infantil, concluyó que tales efectos adversos después de la vacunación eran muy raros [20]. Sin embargo, los Institutos de Medicina señalaron que se necesitaban más estudios para comparar los resultados relacionados con la salud de los niños vacunados y no vacunados, examinar los efectos acumulativos a largo plazo de las vacunas, el momento de la vacunación en relación con la edad y el estado de los niños, y el número de vacunas administradas al mismo tiempo; el efecto de los ingredientes de las vacunas en relación con la salud, y los mecanismos relacionados con los efectos adversos producidos por las vacunas [19].

Un factor que complica la evaluación del programa de vacunaciones es de si las vacunas contra las enfermedades infecciosas tienen unos efectos no específicos sobre la morbilidad y mortalidad que van más allá de la prevención contra esas enfermedades. La existencia de tales efectos plantea un reto al supuesto de que las vacunas individuales afectan al sistema inmunológico independientemente entre sí y no tienen ningún otro efecto fisiológico que la propia de la protección contra el patógeno contra el que se dirigen [21]. Los efectos no específicos de algunos vacunas parece implicar que serían beneficiosas, mientras que otras parecen aumentar la morbilidad y mortalidad [22, 23]. Por ejemplo, tanto las vacunas contra el sarampión y el Bacillus Calmette-Guérin reducirían la morbilidad y mortalidad en general [24], mientras que las vacunas de la difteria, tétanos y tos ferina [25], y las vacunas contra la hepatitis B [26] tendrían el efecto contrario (el de aumentar la morbilidad y la mortalidad]. Los mecanismos responsables de estos efectos no específicos son desconocidos, pero pueden incluir, entre otras cosas: interacciones entre las vacunas y sus ingredientes, por ejemplo, sin las vacunas están vivas o inactivadas; la vacuna administrada más recientemente; suplementos alimenticios, como la vitamina A; el orden en que se administran las vacunas y sus posibles efectos combinados y acumulativos [21].

Actualmente hay un gran controversia sobre si la vacunación desempeña un papel en los trastornos de desarrollo neurológico (NDD), entre los que se incluyen dificultades de aprendizaje, Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) y trastorno del espectro autista (TEA). La controversia ha aumentado por el hecho de que los Estados Unidos está sufriendo lo que se ha descrito como una “pandemia silenciosa” de desarrollo subclínico de neurotoxicidad para el desarrollo, ya que el 15% de los niños sufre discapacidad, deficiencias sensoriales y retrasos en el desarrollo [27, 28]. En 1996 la prevalencia estimada del Trastorno del Espectro Autista (TEA) era del 0,42%. En el año 2010 ya había aumentado al 1,47% (1 de cada 68 niños), 1 de cada 42 niños y 1 de cada 189 niñas afectadas [29]. Recientemente, sobre la base de una encuesta realizada a los padres por los CDC entre los años 2011-2014, se calculó que el 2,24% de los niños (1 de cada 45) tenían Trastorno del Espectro Autista. Sin embargo, otros trastornos relacionados con discapacidades en el desarrollo, tales como discapacidad intelectual, parálisis cerebral, pérdida de la audición y deterioro de la visión, se mantuvieron sin cambios [30]. Las tasas de prevalencia del Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) también han aumentado notablemente en las últimas décadas [31]. Aumentos en la prevalencia de la discapacidad de aprendizaje han sido seguidos por descensos en las tasas de prevalencia en la mayoría de los estados, posiblemente por cambios en los criterios de diagnóstico [32].

Se cree que gran parte del aumento en el número de diagnósticos en las últimas décadas se debe a la creciente conciencia y sensibilidad hacia el autismo, y por lo tanto sería mayor el número de niños con síntomas leves de autismo. Pero estos efectos no explican todo el aumento [33]. El aumento del TDAH y del TEA sugiere la presencia de un factor ambiental al cual prácticamente todos los niños estarían expuestos. Los productos químicos agrícolas también están sometidos a investigación [34-37].

El posible papel que jugarían las vacunas en el aumento de los trastornos en el desarrollo neurológico sigue siendo desconocido porque no hay datos sobre los resultados de vacunados y no vacunados. La necesidad de estudios se sugiere por el hecho de que Compensación de Lesiones por Vacunas ha pagado 3,2 mil millones en compensación por daños producidos por las vacunas desde su creación en el año 1986 [38]. Un estudio de las reclamaciones por la administración de vacunas al Programa de Compensación por lesiones tales como encefalopatía inducida por las vacunas y el trastorno convulsivo, encontró que 83 de esas reclamaciones fueron reconocidas como debidas a un daño cerebral. En todos los casos, el Tribunal de Reclamaciones estimó que los niños tenían autismo o TEA [39]. Por otra parte, numerosos estudios epidemiológicos no han encontrado una asociación entre las vacunas (en concreto la combinación de vacunas contra el sarampión, las paperas y la rubeola) y el autismo [10, 40-45], y no hay ninguna explicación sobre los mecanismos que las vacunas pudieran inducir autismo [46].

Un importante desafío al comparar niños vacunados y no vacunados ha sido el de encontrar un grupo de niños no vacunados, ya que la gran mayoría de los niños son vacunados en los Estados Unidos. Los niños educados en casa son adecuados para tales estudios, ya que presentan una alta proporción de niños no vacunados en comparación con los niños de las escuelas públicas [47]. Las familias que educan a sus hijos en el hogar tienen una renta media igual a la de las familias de parejas casadas, un mayor nivel de educación formal, y un mayor número de hijos (algo más de 3) en comparación con un promedio de poco más de dos hijos [48-50]. Estas familias tienen mayor representación en el sur, alrededor del 23% no son blancos, y la distribución por edades de los niños en edad escolar en los grados K-12 es similar a la de los niños de todo el país [51]. Aproximadamente el 3% de la población escolar se educó en su propia casa en el año escolar 2011-2012 [52].

Los objetivos de este estudio fueron:

1.- comparar niños vacunados y no vacunados en una amplia gamas de parámetros relacionados con la salud, las condiciones tanto agudas como crónicas, la administración de medicamentos y la utilización de los servicios de salud;

2.- Determinar si hay una asociación entre la vacunación y los trastornos en el desarrollo neurológico, y de haberlos, comprobar si siguen siendo significativa esa asociación después de un ajuste de otros factores medidos.

Parte II

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