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Los vacunados contra la gripe aumentan el riesgo de infectar a los demás, según se sugiere en un nuevo estudio

Por Sayer Ji, 28 de enero de 2018

greenmedinfo.com

Un nuevo estudio sobre la transmisión del virus de la gripe descubrió que las personas vacunadas difunden 6,3 veces más partículas virales en el aire exhalado en comparación con los que no se han vacunado al menos en las últimas dos temporadas.

La vacunación se basa en la creencia pocas veces cuestionada de que se confiere una inmunidad de grupo contra patógenos específicos. Esta es la razón por la cual los dos términos se usan muy a menudo de manera indistinta, vacunación e inmunización, un confusión que rara vez se contrasta. En el caso de la vacuna contra la gripe, la certeza de tal inmunización se aproxima a una creencia sustentada en la fe, en la que las organizaciones relacionadas con la salud hacen el papel de Iglesia, los médicos asumen el papel del clero, y la literatura publicada, las Sagradas Escrituras.

Pero, ¿y si no fuese así? Hay muchos ejemplos que no apoyan esta idea. Hemos recopilado por los menos 500 estudios que muestran los efectos no deseados y adversos de muchas vacunas, superando a los supuestos beneficios.

El último estudio del que hemos tenido conocimiento se titula Difusión de virus infecciosos en el aire exhalado en relación con los casos sintomáticos de gripe estacional”, publicado en PNAS (Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias).

El estudio encontró que los portadores del virus de la gripe exhalan cantidades significativas de virus de la gripe, que contrariamente a lo que creíamos, no se difunden por los estornudos, que son poco frecuentes, y no juegan un importante papel en la difusión aérea de los virus de la gripe, ni tampoco hace falta toser para transmitir estas partículas virales. Simplemente la transmisión se realiza mediante la respiración. El estudio también encontró que los hombres arrojan mayor cantidad de virus de la gripe que las mujeres a través del aire, a pesar de que las mujeres tosen con mayor frecuencia. Pero la más destacado de este estudio es lo siguiente:

Las personas vacunadas esta temporada y la anterior difunden 6,3 veces mayor cantidades de aerosoles (IC del 95%: 1,9 a 21,5), en comparación con los no vacunados en las dos últimas temporadas”.

Aquí más detalles sobre el diseño del estudio:

Se revisaron a 355 voluntarios con síntomas de enfermedades respiratorias agudas y se contabilizaron 142 casos confirmados de infección gripal, que proporcionaron 218 muestras nasofaríngeas (NP) emparejadas y muestras del aire exhalado durante 30 minutos (gruesas >5 µm y fracciones finas de 5 µm) en los días 1 a 3 después de la aparición de los síntomas. Se analizó el número de copias de ARN viral de las distintas muestras, tanto las nasofaríngeas como de aerosoles finos”.

Recuperamos virus infecciosos en 52 de los aerosoles finos (39%) y en 150 de los muestras nasofaríngeas (89%). La media geométrica del número de copias de ARN fue de 3,8×104 en un período de 30 minutos en lo que se refiere a los aerosoles más finos, 1,2×104 en un período de 30 minutos para los aerosoles más gruesos, y 8,2 por 108 para las muestras nasofaríngeas. El ARN viral presente en los aerosoles más finos y de mayor tamaño se asociaron con el índice de masa corporal y el número de veces que se tosía y asoció en sentido inverso al aumento del número de días desde la aparición de los síntomas”.

El ARN viral de los aerosoles finos se asoció positivamente con la vacunación contra la gripe, tanto en la temporada actual como en la anterior. El ARN viral de las muestras nasofaríngeas se asoció positivamente con los síntomas en las vías respiratorios superiores y se asoció negativamente con la edad, pero no se asoció significativamente con el ARN viral presente en los aerosoles finos o gruesos, ni con sus indicadores. Los estornudos eran algo raro, y ni estos ni las toses eran necesarias para producir aerosoles infecciosos. Nuestras observaciones sugieren que la infección por la gripe en las vías respiratorias superiores e inferiores están compartimentadas y son independientes”.

Claramente, si este hallazgo es preciso y reproducible, la vacunación contra la gripe puede hacer que usted sea más propenso a infectar a otros. O peor, también puede aumentar la probabilidad de contraer la gripe en primer lugar. Por ejemplo, un estudio canadiense de 2010 que analizó 4 estudios observacionales encontró que la vacuna contra la gripe H1N1 2008-2009 se asoció con un riesgo 1,4 a 2,5 veces mayor de contraer la gripe y recibir atención médica durante la primavera y el verano de 2009.

Y esto es sólo la punta del iceberg. Hemos estado reportando sobre la evidente falta de pruebas de la efectividad (y seguridad) de la vacuna contra la gripe durante más de una década, basada en gran medida en la falta de información de la Revisión de la Base de Datos Cochrane (Cochrane Database Review) para mostrarlos efectivos (y seguros), a pesar de los cientos de estudios financiados por la industria que han intentado hacerlo.

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¿Puede que el VPH no sea la causa del cáncer cervical?

Por los doctores Norma Erickson y Peter H. Duesberg

sanevax.org

El título de un artículo recientemente publicado por McCormack et al en Molecular Cytogenetics lo dice todo, «Los cariotipos individuales en los orígenes de los carcinomas cervicales». Si las conclusiones de este artículo son ciertas, es muy poco probable que una vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) proteja contra el cáncer cervical.

Según este trabajo, ni la predisposición genética ni las infecciones por VPH son indispensables para el desarrollo del cáncer cervical. Todas las células de cáncer cervical analizadas durante el transcurso de este estudio contenían nuevos cariotipos anormales. La presencia de estos nuevos cariotipos anormales indica que los cánceres cervicales se originaron con estos cariotipos – NO por un virus.

Para poder captar el significado potencial de estas afirmaciones, uno debe comprender los cariotipos. La mayoría de los seres vivos tienen cromosomas, o unidades de información genética, en sus células. El número de cariogramas humanos y la apariencia de los cromosomas varía de una especie a otra. Un cariotipo es el número, tamaño y forma de los cromosomas en cualquier organismo dado.

Vea la representación gráfica del cariotipo humano a la derecha. Cada ser humano tiene 23 pares de cromosomas (46 en total) como se ilustra, y el último par en la parte inferior derecha determina el sexo de cualquier ser humano en particular. Cualquier número diferente indicaría una especie diferente. Por ejemplo, los simios tienen 48 cromosomas y 20 los canguros. El número, tamaño y forma de los cromosomas en cualquier célula dada revela la especie de origen de esa célula.

Explicación de los cariotipos específicos del cáncer

Todos los cánceres tienen cariotipos clonales individuales (células descendientes y genéticamente idénticas a la célula madre: número, tamaño y forma de los cromosomas) y por lo tanto fenotipos (cariotipos físicos expresados). No hay dos cánceres iguales. Vea las matrices de cariotipos en el documento mencionado anteriormente y al final de este artículo.

El cariotipo determina el fenotipo a través de miles de ARN mensajeros (unos mil por cromosoma), que a su vez producen miles de proteínas -en concentraciones (números de copias) que son específicas del cariotipo del cáncer- todas las células cancerosas son individualmente muy diferentes de las células normales. En este sentido, las células cancerosas se asemejan a una nueva especie celular presente en el cuerpo humano, muy parecida a un parásito.

Los genes y proteínas que se encuentran dentro de las células cancerosas se expresan en concentraciones muy anormales en comparación con las células normales que las rodean. Sin embargo, dado que todos los genes y proteínas expresados dentro de las células cancerosas se originaron a partir de células humanas, los cánceres no son inmunogénicos (capaces de producir una respuesta inmunitaria) – a pesar de sus enormes diferencias biológicas con las células normales circundantes. Esta es la razón por la cual el sistema inmunológico no puede «ver» los cánceres.

Desde que los nuevos cariotipos de carcinoma expresan anormalmente miles de genes normales, generan numerosos fenotipos nuevos específicos de cáncer que se correlacionan uno a uno con los nuevos cariotipos de células cancerosas. Las células cancerosas cervicales son un ejemplo.

Piense en el síndrome de Down como modelo; un pequeño cromosoma 21 extra cambia mucho. Los cánceres tienen típicamente 60-70 variaciones cromosómicas comparadas con las 46 +1 del síndrome de Down.

El Virus del Papiloma Humano (VPH) como Hipótesis de la Causa del Cáncer Cervical

Esta hipótesis afirma que el VPH codifica proteínas que causan cánceres a medida que el virus se replica. Al tener proteínas transformadoras comunes, todos los carcinomas cervicales serían más o menos iguales si fueran exactos. Dado que las proteínas virales son extrañas a los seres humanos, los virus, las células infectadas por virus y, posiblemente, las células tumorales transformadas por virus serían inevitablemente inmunogénicas y, como tales, serían eliminadas por el sistema inmunológico del huésped en cuestión de semanas o meses después de la infección.

Esta es la razón por la cual el sistema inmunológico elimina las verrugas inducidas por el VPH en cuestión de semanas a meses después de la infección.

Esta hipótesis plantea cuatro interrogantes:

– ¿Por qué sólo una de cada 10.000 mujeres infectadas con el VPH desarrollaría cáncer cervical?

– ¿Por qué los cánceres cervicales sólo se desarrollarían 20 a 50 años después de la infección? En otras palabras, ¿por qué el virus no causaría cáncer cuando es bioquímicamente activo y causa verrugas, es decir, antes de que sea neutralizado por la inmunidad antiviral natural?

– ¿Por qué son los carcinomas cervicales individualmente muy distintos entre sí en términos de malignidad, resistencia a los medicamentos, histología celular, como fue descrito originalmente por Papanicolaou et al. en Science en 1952, aunque se supone que son causados por las mismas proteínas virales?

– ¿Por qué los carcinomas cervicales que presuntamente son generados por las proteínas del virus del papiloma humano no son inmunogénicos y por lo tanto no son eliminados por los anticuerpos naturales?

A pesar de más de 25 años de investigación sobre el VPH como hipótesis de la causa del cáncer cervical, no hay respuestas directas a estas preguntas.

En cambio, se mencionan «cofactores» mal definidos como «colaboradores» del VPH en la causalidad de los carcinomas. Se mencionan mutaciones celulares mal definidas como las causas de los carcinomas cervicales de mujeres con VPH negativo.

Además, alrededor del 30% de los cánceres cervicales están libres de virus. En estos casos, el virus ni siquiera podría ser teóricamente responsable del cáncer.

La teoría de la especiación cariotípica en el desarrollo del cáncer cervical

El estudio de McCormack et al., «Los cariotipos individuales en los orígenes de los carcinomas cervicales» avanza la teoría de que la carcinogénesis es una forma de especiación (Ver Duesberg et al.,«¿Es la carcinogénesis una forma de especiación?». Cell Cycle 2011).

Según esta teoría, las evoluciones cariotípicas generan nuevas especies de cáncer a partir de células normales después de la exposición a agentes cancerígenos (por ejemplo, humo de cigarrillo o rayos X) o después de accidentes mitóticos espontáneos. La función común de los carcinógenos es la inducción de aneuploidía (dispersión cromosómica, ya sea por aumento o pérdida). Al desequilibrar miles de genes, la aneuploidía desestabiliza automáticamente el cariotipo celular humano normal y cataliza las variaciones cariotípicas aleatorias. Las selecciones de variantes con fenotipos proliferativos forman hiperplasias pre-neoplásicas no clonales (aumento del crecimiento de células no neoplásicas en un tejido u órgano) con cariotipos persistentemente variables. Las variaciones cariotípicas muy raras forman nuevas especies autónomas de cáncer (capaces de replicarse sin la influencia de las células huésped circundantes) con cariotipos clonales individuales. Los cariotipos del cáncer se estabilizan dentro de márgenes estrechos de variación por selección clonal para la autonomía específica del cáncer. Debido a que este mecanismo es muy ineficiente, predice largos periodos latentes de exposición a cancerígenos con cariotipos individuales de cáncer clonal.

De acuerdo con esta teoría, los autores descubrieron nuevos cariotipos y fenotipos específicos del cáncer en todos los carcinomas cervicales analizados hasta ahora, tanto en carcinomas positivos como negativos del ADN del VPH.

Además, descubrieron que los cariotipos individuales de cada carcinoma corresponden uno a uno a sus fenotipos individuales (por ejemplo, capacidad de invasión y resistencia a los fármacos quimioterapéuticos). Esta es una demostración de principio de que estos cariotipos determinan los fenotipos de los cánceres, en lugar de las ADNs del virus del papiloma defectuoso y latente.

De acuerdo con la teoría de la especiación cariotípica, los ADN víricos defectuosos de los carcinomas «positivos para el ADN del VPH» son funcionalmente irrelevantes, porque no expresan ninguna proteína viral. En su lugar, son fósiles no inmunogénicos de infecciones por el virus del papiloma. Como tales, no coinciden con los miles de genes celulares que se expresan anormalmente en los carcinomas cervicales.

La teoría de la especiación cariotipica explica las paradojas presentadas por la hipótesis de que el VPH es la causa del cáncer cervical

¿Por qué sólo una de cada 10.000 mujeres infectadas con el VPH desarrollaría cáncer cervical?

De acuerdo con la teoría del cariotipo del carcinoma , esta discrepancia es el resultado de que la infección por VPH y la carcinogénesis son dos eventos completamente independientes:

– No existe una correlación específica entre el VPH y el carcinoma cervical. El VPH es muy común, entre el 70 y el 80% de la población estadounidense es endémica. El resto de la población está libre del VPH. El virus suele transmitirse sexualmente a una edad temprana. Dado que los carcinomas cervicales se producen tanto en mujeres positivas como negativas al VPH, no existen pruebas correlativas específicas de que el VPH desempeñe algún papel en la causa del cáncer cervical.

– Tampoco existe una correlación funcional específica entre la infección por VPH y la carcinogénesis. Como lo demuestran los cariotipos clonales de los cánceres cervicales, los cánceres se originan a partir de una reorganización importante de los cariotipos de las células normales. Puesto que esto es cierto en el caso de los carcinomas cervicales de mujeres seropositivas y negativas al VPH, y es cierto en el caso de todos los cánceres, no existen pruebas funcionales de que el VPH desempeñe un papel en el desarrollo de los carcinomas.

Esta conclusión es consistente con el hecho de que los carcinomas con nuevos cariotipos clonales surgen sólo cada 20 a 50 años (¡!) después de la infección por VPH, que discutimos a continuación.

Por lo tanto, no existe una correlación específica entre la presencia y/o las funciones, o la falta de funciones del VPH y la carcinogénesis.

¿Por qué el cáncer cervical sólo se desarrollaría 20 a 50 años después de la infección por VPH?

La teoría del cariotipo del cáncer arroja luz sobre los supuestos largos períodos latentes, desde la infección por VPH hasta el cáncer. Este enorme período latente sugiere evidencia de dos eventos completamente independientes:

– Infección por un virus del papiloma humano benigno de transmisión sexual a temprana edad, y

– Un diagnóstico de cáncer de cuello uterino – 90% de los cuales ocurre a partir de los 50 años de edad.

El supuesto largo período latente podría ser el resultado de la baja probabilidad de formar una nueva especie autónoma de cáncer a partir de una célula somática normal mediante reorganizaciones cariotipicas aleatorias. La evolución de una nueva especie individual de células (células cancerígenas cervicales) con la capacidad de reproducirse independientemente de la influencia de las células humanas circundantes mediante variaciones cariotipicas aleatorias de células precursoras, lleva tiempo.

La muy baja probabilidad de desarrollar una nueva especie de cáncer autónomo por evolución cariotípica aleatoria explica no sólo los largos e impredecibles intervalos de tiempo entre la infección por VPH (si se produce) y los carcinomas cervicales, sino también el clásico sesgo de edad de todos los cánceres. El sesgo de edad del cáncer dice que más del 90% de todos los cánceres sólo ocurren a edades por encima de 50 años.

Los autores concluyeron que las discrepancias cronológicas entre la infección por VPH y la carcinogénesis excluyen un mecanismo de acción directa que conecta la infección viral y el desarrollo del cáncer. En su lugar, la evolución dependiente del tiempo de un nuevo cariotipo específico de cáncer apoya la teoría cariotípica del origen de los carcinomas cervicales.

¿Por qué los carcinomas cervicales tienen cariotipos y fenotipos individuales en lugar de los fenotipos comunes, como lo predice la hipótesis del virus?

La probabilidad de formar el cariotipo de una nueva especie cancerígena autónoma mediante variaciones aleatorias de cariotipo es muy baja y, por lo tanto, es poco probable que genere la misma nueva especie dos veces -mucho más que en la especiación convencional. Por lo tanto, todos los cánceres causados por la especiación cariotípica tendrán fenotipos individuales, aunque a veces sean similares.

¿Por qué presumiblemente los carcinomas cervicales virales no son inmunogénicos y por lo tanto no son eliminados por anticuerpos naturales?

La teoría de la especiación cariotípica explica por qué los carcinomas cervicales presumiblemente virales no son inmunogénicos y, por lo tanto, pueden crecer en las personas seropositivas dell ADN del VPH, que contienen anticuerpos contra el VPH producidos como resultado de infecciones previas por el virus.

Según la teoría del cariotipo del cáncer, los carcinomas se generan de novo a partir de cromosomas celulares, genes y proteínas, que no son inmunogénicos en el huésped de origen (al igual que todos los demás cánceres). Por el contrario, las hipotéticas células de cáncer generadas por proteínas virales serían inmediatamente eliminadas por la inmunidad antiviral.

Como los carcinomas cervicales tienen cariotipos específicos de carcinoma clonal, sabemos que fueron generados a través de reorganizaciones cromosómicas de miles de genes celulares normales, que no son inmunogénicos.

Según los autores, fragmentos de ADN inerte del VPH encontrados en el 70 al 80% de los cánceres cervicales (¡y en el 70 al 80% de todas las mujeres en los Estados Unidos!) son restos de infecciones o verrugas que ocurrieron entre 20 y 50 años antes de la carcinogénesis. Las infecciones y los síntomas resultantes fueron eliminados por anticuerpos naturales contra el VPH.

Si se demostrara que la Teoría de la especiación cariotípica es correcta, las vacunas contra el VPH no podrían reducir la incidencia del cáncer cervicouterino – o cualquier otro tipo de cáncer.

¿Qué hacemos ahora?

Hasta que los científicos puedan verificar o refutar la Teoría de la especiación cariotípica del desarrollo del cáncer cervical, las publicaciones médicas deben proceder con cautela.

Se trata de un debate científico que no se puede ignorar. Las autoridades de salud pública y los profesionales médicos deben aplicar el principio de precaución suspendiendo el uso de las vacunas contra el VPH y apoyando el método ya probado, seguro y eficaz para controlar el cáncer cervical – la prueba de Papanicolaou.

Es este método que, después de su introducción por George Papanicolaou et al. en la Ciencia en 1952, redujo la incidencia del cáncer cervical en los EE. UU. de los 10 cánceres más comunes de las mujeres a uno que ya no figura en esta lista.

Además, esta prueba comprobada para los carcinomas cervicales, llamada prueba de Papanicolaou, cuesta sólo una pequeña fracción de los 300-500 dólares para las vacunas Gardasil y Cervarix y NO tiene efectos adversos graves.

Se deben realizar estudios independientes inmediatos para descubrir cuáles de las teorías discutidas anteriormente son exactas. Si el VPH no causa cáncer, las vacunas contra el VPH son inútiles.

Si las vacunas contra el VPH son inútiles, ciertamente no vale la pena someterse a sí mismo (o a sus seres queridos) al 2,3-2,5% de riesgo de reacciones adversas graves y al 2,4-3,3% de riesgo de desarrollar una nueva patología médica potencialmente indicativa de trastornos autoinmunes experimentados por los participantes en el ensayo clínico Gardasil 9 de Merck.

EVITAR EL RIESGO Y NO OBTENER NINGÚN BENEFICIO SUPONE UNA ELECCIÓN MÉDICA SABIA EN CUALQUIER CIRCUNSTANCIA.

Referencias:

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¿Y si el Paradigma de la Vacunación fuese erróneo?

Por el Dr. Gary Null y Richard Gale, 17 de noviembre de 2017

Publicado por primera en Global Research el 28 de enero de 2015

globalresearch.ca

Dentro de las comunidades médica y científica se ha extendido una percepción irrefutable de que las vacunas son seguras y efectivas, ya se administren de forma individual o varias a la vez. Dentro del grupo de los niños que han sufrido daños por la vacunación y el movimiento sobre el autismo, también está extendida la creencia de que las vacunas son efectivas, pero no siempre seguras. En este caso, los niños que han sufrido algún tipo de lesión por las vacunas, o los miembros de su familia, consideran que han tenido la mala suerte de ser uno de los pocos casos que recibieron un lote defectuoso o con anomalías biomoleculares, como una disfunción mitocondrial, y sufrieron las consecuencias. Incluso aquellos padres que tienen dos hijos que han sufrido complicaciones neurológicas después de la vacunación continúan con el calendario de vacunación recomendado. Cualquier médico, científico, enfermera, defensor de la salud pública, político o periodista que cuestiones el mito de la seguridad y eficacia de las vacunas es atacado, ridiculizado y señalado como conspirador. De hecho, la máquina de propaganda a favor de la vacunación encarga a doctores y científicos para que participen en los ataques personales contra los disidentes de la vacunación.

Sin embargo, ¿qué pasaría si todos estos individuos y organizaciones, los grupos de presión que actúan en la sombra y los grupos de estudio, estuviesen equivocados? ¿Qué pasaría si el paradigma sobre la vacunación fuese erróneo? ¿Qué pasaría si las vacunas nunca han sido confirmadas como seguras y efectivas? ¿Qué pasaría si el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), los fabricantes de las vacunas y los principales defensores de la vacunación conociesen estas discrepancias y contradicciones, pero las ignoraran de manera intencionada en contra del interés público y el bienestar de la población? Después de varias décadas de estudiar la literatura científica sobre las vacunas, seguir el rastro del dinero y de entrevistar a docenas de toxicólogos, inmunólogos, investigadores médicos, pediatras y periodistas médicos, el paradigma de la vacunación se puede deconstruir con precisión, atendiendo a criterios científicos independientes. El año 2014 fue un año particularmente aciago para el movimiento a favor de la vacunación. A continuación les ofrecemos los descubrimientos científicos que se han producido en los últimos doce meses como indicativo del colapso que se ha producido en el paradigma de la vacunación moderna.

El año pasado, 2014 (este artículo se publicó por primera vez en enero de 2015), bien pudo ser un año decisivo que marque la desaparición de las campañas de vacunación. Sin unos supuestos científicos sólidos en los que confiar que respalden las afirmaciones sobre la seguridad y eficacia de las vacunas, el complejo a favor de la vacunación y sus aliados se han visto obligados a confiar en los tribunales y la ignorancia de los ineptos medios tradicionales para difundir unos mitos erróneos y promover la agenda de la vacunación.

Rara vez surge un denunciante de las agencias federales de salud. Las entidades gubernamentales y corporativas, que son notoriamente jerárquicas, como el CDC, la FDA y los Servicios de Salud y Humanos, impiden la disensión dentro de sus filas. En la era Obama, cuando los denunciantes son más perseguidos que nunca, es un acto de gran valor salir a la luz y desvelar las mentiras del Gobierno, la corrupción y su comportamiento delictivo. Por lo tanto, fue un hecho destacable que el epidemiólogo del CDC, el Dr. William Thompson, actuase en consecuencia y publicase miles de páginas de documentos del CDC con datos de investigación que revelan una larga historia de estudios fraudulentos y encubrimientos médicos que ocultan graves fallos y riesgos para la salud de las vacunas.

El Dr. Thompson es un distinguido científico que ha trabajado en el CDC desde 1998. El Prof. Brian Hooker, un especialista en sistemas moleculares y celulares, y la primera persona con la que el Dr. Thompson se puso en contacto, declaró durante una reciente emisión que los documentos publicados no son simplemente una pistola humeante. Más bien es un «fuego incontrolado». El Dr. Thompson está actualmente cooperando con miembros de un subcomité del Congreso. Miles de padres estadounidenses con niños dañados por la vacuna, que sufren de daño neurológico permanente y autismo, esperan un juicio que finalmente llevará a la justicia a muchos de los principales funcionarios de salud del país.

El Dr. Thompson, coautor y autor de la investigación publicada sobre la presencia de timerosal (compuesto organomercúrico) en las vacunas -incluido todavía en algunas vacunas, especialmente la vacuna contra la gripe- ha admitido que forma parte de una complicidad de los CDC para ocultar las evidencias científicas que demuestran que el timerosal y la vacuna MMR (triple vírica: parotiditis, rubéola y sarampión) son factores causales del autismo. Durante una entrevista en el Autism Media Channel, declaró que nunca le daría a su esposa embarazada una vacuna contra la gripe debido a su alta concentración de mercurio. «No sé por qué todavía se lo dan a las mujeres embarazadas «, dijo el Dr. Thompson. «Esa es la última persona a la que le daría mercurio” (1). Después de revisar algunos de los datos de los CDC recibidos por el Dr. Thompson, así como los registros de datos adquiridos a través de una solicitud de la Ley de Libertad de Información, el Prof. Hooker descubrió que los CDC han sabido desde 2001 que los niños expuestos al timerosal en el útero eran un 800 por ciento más propensos a padecer autismo. Estos datos se excluyeron intencionalmente del artículo de los CDC publicado en la revista Pediatrics en un esfuerzo por refutar una asociación entre timerosal y el autismo. Durante la emisión de radio, el Prof. Hooker presentó pruebas de que los CDC han sabido durante una década que los niños que recibieron las vacunas MMR fueron casi un 300 por ciento más propensos a padecer autismo en comparación con los niños cuyos padres decidieron posponer la vacunación hasta que el niño fuese mayor.

Los estadounidenses están perdiendo rápidamente la confianza en los CDC. Según la encuesta de la National Consumers League, más de dos tercios de los estadounidenses creen que las vacunas causan autismo, lo cual niegan los CDC (2). Casi dos meses después de que los medios de comunicación informaran sobre las revelaciones de Thompson, una encuesta de CBS News mostró que la credibilidad pública de los CDC cayó al 37%, por debajo del 60% del año anterior. Los apologistas de las vacunas y los principales medios de comunicación afirman que esta gran disminución se debe al mal manejo de la crisis del Ébola por parte de los CDC; sin embargo, la denuncia de Thompson recibió más de 750 millones de impresiones en Twitter que indican que la eficacia y seguridad de la vacuna está mucho más presente en la mente del público (3). El apoyo a los CDC se desplomaría aún más si el público supiera de todas las mentiras que los CDC envían al Congreso y su complicidad para cometer fraudes durante más de una docena de años. Imagínese las decenas de miles de niños y familias que se habrían salvado de los daños neurológicos de por vida e inconmensurables sufrimientos si los CDC no se hubieran visto obligados a proteger los productos tóxicos de la Industria Farmacéutica y estuvieran al servicio de la salud y el bienestar de los niños estadounidenses.

El caso del denunciante Thompson es sólo la punta del iceberg y ha generado intranquilidad en el establishment de las vacunas. Sin embargo, 2014 fue un mal año para ellos y otras revelaciones proporcionan un estímulo adicional para que muchos padres retrasen la vacunación, o que incluso la rechacen.

El Consejo de Relaciones Exteriores demuestra accidentalmente que los mayores brotes de enfermedades infecciosas se producen en las poblaciones con tasas más altas de vacunación

Un informe publicado a principios de 2014 por el Consejo de Relaciones Exteriores para identificar los países con las tasas más altas de brotes de enfermedades, reveló accidentalmente que las poblaciones con unas tasas más altas de vacunación son también los que tienen el mayor número de brotes de esas mismas enfermedades infecciosas. Este fue especialmente el caso de los brotes de sarampión, paperas, rubéola, poliomielitis y tos ferina. Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Australia, Nueva Zelanda y Japón – con el mayor número de vacunas obligatorias- encabezaron la lista de naciones. La Oficina de Justicia Médica y Científica, que analizó el informe, llegó a la conclusión de que el informe del Consejo sugiere claramente que la teoría de la «inmunidad de grupo» está fallando o presentaba defectos. Dadas las repetidas incidencias de brotes infecciosos en poblaciones con un 94% o más de cumplimiento con el calendario de vacunación, y la aparición de nuevas cepas virales, el concepto de inmunidad de grupo debe ser olvidado. La Oficina ofrece varias posibilidades para explicar el informe:

1) las vacunas son cada vez menos eficaces y causan «disfunción inmunológica», y

2) las «respuestas de los antígenos de las vacunas» pueden estar reprogramando los virus mientras que debilitan el sistema inmunológico de las personas con mayor número de vacunas (4).

Otro fallo de la Organización Mundial de la Salud sobre la gripe

Predecir las cepas particulares de la gripe para proteger a la población nunca ha sido una de las bellas artes. Es posible que recordemos los escenarios de miseria y desolación difundidos por la OMS y los CDC sobre la gripe porcina H1N1 en el año 2009. Las agencias federales advirtieron de una Apocalipsis provocada por los virus, algo que nunca ocurrió, y que tenían tanta credibilidad como las predicciones mayas del año 2012 y la Nueva Era en el cambio de milenio. En el mejor de los casos, las vacunas contra la gripe siguen teniendo un 60% de eficacia según las estadísticas oficiales de salud. Sin embargo, las predicciones de la Organización Mundial de la Salud sobre las cepas de gripe de este año fueron un fracaso. La apuesta fue un fracaso tal que los CDC se vieron forzados a advertir al público estadounidense que la vacuna contra la gripe 2014-2015 sólo tenía un 23% de efectividad, un 77% menos (5). Dado que la temporada de gripe 2012-2013 fue efectiva sólo en un 27% para el grupo de edad de más de 65 años, se puede estimar que la vacuna contra la gripe de este año fue casi inútil para los ancianos. Las metodologías predictivas para determinar qué cepas de gripe emergen durante cualquier temporada de gripe tienen más en común con la adivinación matemática que una base científica sólida. Para las temporadas de 1992-1993 y 1997-1998, la preparación de la vacuna contra las cepas de gripe sólo fue efectiva en un 16%. Katherine Severyn, que controla los resultados reales de la predicción de la OMS y los compara con las afirmaciones de los CDC, ha declarado que, «dependiendo del estudio citado, la eficacia de la vacuna contra la gripe en realidad oscila entre un 0%». [6]

Año tras año, el gobierno estadounidense gasta aproximadamente mil millones de dólares en comprar vacunas contra la gripe del cártel farmacéutico. Año tras año, estas vacunas demuestran ser capaces de inmunizar sólo a una modesta parte de la población. Dado que los CDC calculan que habrá comprado 151-156 millones de vacunas contra la gripe para desecharlas este año, hay poco más que pueda hacer excepto adulterar los resultados científicos, lanzar propaganda engañosa y continuar distribuyendo un inútil aceite de serpiente.

Más malas noticias sobre la vacuna contra la gripe

Una vacuna estacional ineficaz es el menor de los problemas de las vacunas contra la gripe. En diciembre de 2014, el Departamento de Justicia publicó su informe en el que esbozaba la indemnización pagada a las víctimas de lesiones por vacunas. Con base en las estadísticas, se ha demostrado que la vacuna contra la gripe es la más peligrosa en cuanto a incidencias. El cincuenta y nueve por ciento de las lesiones producidas por las vacunas contra la gripe lo fueron por el síndrome de Guillain-Barré. [7]

Aunque, el informe final de lesiones y muertes por las vacunas contra la gripe de este año no se hará público hasta finales de 2015, las vacunas 2013-2014 representaron más de 93.000 reacciones adversas, incluyendo 8.888 hospitalizaciones y 1.080 muertes según el Sistema de Reporte de Eventos Adversos por Vacunas (VAERS) del gobierno (8). Por omisión de los CDC, la base de datos VAERS sólo representa aproximadamente el 10% de los efectos adversos producidos por las vacunas. Las matemáticas y el número real superan con creces a las complicaciones reportadas por contraer la gripe aviar.

Aunque investigaciones anteriores han demostrado que las vacunas contra la gripe contribuyen a alteraciones cardiovasculares inflamatorias adversas, que son letales para los adultos mayores, y a inflamación significativa en las mujeres embarazadas que puede estar asociada con un aumento de nacimientos prematuros y la preeclampsia, los nuevos estudios publicados en 2014 deberían ser motivo de mayor preocupación:

Un equipo de científicos finlandeses del Instituto Nacional de Salud y Bienestar de Finlandia registró 800 casos de narcolepsia asociados con la vacuna antigripal de Glaxo Pandemix. Se cree que los ingredientes de las vacunas, aparte del antígeno viral o el componente de diseño, son los principales responsables de las reacciones adversas a la vacuna. La investigación finlandesa, por otra parte, indicó que el nucleótido viral alterado de la vacuna de Glaxo probablemente contribuyó al aumento repentino de la enfermedad de narcolepsia (9). El Dr. Paul Offit, la principal celebridad mediática del establishment de las vacunas, ha afirmado en repetidas ocasiones que los bebés pueden resistir con seguridad decenas de miles de antígenos virales; por lo tanto, según Offit, los padres no deben temer la administración de gran cantidad de vacunas. Este nuevo hallazgo, por el contrario, envía una advertencia a todas las mujeres embarazadas y a los padres de familia de que no son sólo los muchos ingredientes tóxicos de las vacunas lo que causan preocupación, sino que los componentes virales producidos mediante Bioingeniería los que también son potencialmente peligrosos para la vida.

Durante casi una década, los CDC han sabido que las vacunas contra la gripe son ineficaces en los ancianos, pero continúan comercializándolas sin dudarlo. Por lo tanto, en noviembre de 2014, cinco personas de edad avanzada de un Centro de Asistencia de Dacula, Georgia, murieron en una semana después de que todos los residentes fueran vacunados (10). Durante los ensayos de las vacunas contra la gripe del año anterior, Fluzone de Sanofi Pasteur, murieron 23 de los participantes ancianos durante el ensayo de las vacunas. Sin embargo, la vacuna fue aprobada y sigue siendo comercializada para las personas mayores (11).

Vacuna contra las paperas: otra vacuna inútil

La cuestión de si la vacuna contra las paperas debería haber salido al mercado se viene debatiendo desde la década de 1950. Hace más de cincuenta años, el epidemiólogo más importante del país, E. H. Lossing, advirtió que la vacuna contra las paperas, que no proporciona inmunidad de por vida, crearía un problema mucho más peligroso y costoso desde el punto de vista médico para las personas que se infectan en la etapa adulta (12). En el mejor de los casos, la vacuna contra las paperas puede proteger a una persona durante dos años, según el Dr. Greg Poland, jefe del Grupo de Investigación de Vacunas de la Clínica Mayo (13). En 2014, hubo más de 1000 casos de paperas y todos los brotes ocurrieron en poblaciones con altas tasas de vacunación (14). Fue mucho peor en 2006, escribe Lawrence Solomon para el Huffington Post. Durante ese año, el 84% de los 6.500 casos de paperas fueron jóvenes adultos completamente vacunados. Entre los casi 450 casos de paperas en el sur de Estados Unidos el año pasado, sólo 3 lo fueron de no vacunados. Lo que es más preocupante, los investigadores del Hospital Universitario de Burdeos en Francia, descubrieron que los adultos vacunados estaban contrayendo una cepa particularmente maligna de paperas que contribuyó a la meningitis, inflamación de los testículos y discapacidad auditiva.[15]

Transmisión secundaria de sarampión de una mujer totalmente vacunada

Un estudio publicado en una edición de 2014 de la revista Clinical Infectious Diseases confirmó que no sólo pueden contraer sarampión los individuos vacunados, sino que un brote de sarampión en la ciudad de Nueva York en 2011 podría haber tenido su origen en una persona totalmente vacunada. No sólo la mujer vacunada contrajo la enfermedad, sino que también contagió a otras cuatro, dos de las cuales estaban vacunadas. Este es el primer caso médico confirmado de transmisión secundaria de sarampión que provoca un brote de la enfermedad. A principios de año, otro estudio confirmó que las personas vacunadas contra la tos ferina pueden ser portadoras del virus que provoca la infección, y es probable que infecten a otros cuyo sistema inmunológico no responde a la vacuna contra la tos ferina o que no están vacunados (16).

La conclusión es que el individuo vacunado contra B. pertussis ahora pone en peligro la salud de los no vacunados y vacunados por igual.

Pero con anterioridad, un revés mucho mayor contra la eficacia de la vacuna contra el sarampión llegó de la mano del Dr. Gregory Poland, Editor en Jefe de la revista Vaccine y fundador del Grupo de Investigación de Vacunas de la Clínica Mayo, que publicó una declaración sorprendente de que la vacuna contra el sarampión tiene un pobre historial de eficacia. A pesar de una tasa de vacunación del 95% contra el sarampión de los niños que ingresan en la guardería, y la propaganda de los CDC de que la vacuna ha derrotado al virus, los brotes de sarampión están aumentando. En la primera mitad de 2014, hubo 16 brotes importantes de sarampión en los Estados Unidos. El Dr. Poland no cree que esto se deba a las personas no vacunadas, sino al fracaso de la vacuna. [17]

Este tipo de fallos en las vacunas, que también ocurren con mayor frecuencias en los brotes de tos ferina, pone fin a la hipótesis de la inmunidad de grupo.

Un mal año para la vacuna contra la tos ferina

Los brotes de tos ferina han ido aumentando cada año. Sin embargo, las autoridades sanitarias estatales y locales que investigan y recopilan estadísticas sobre los brotes de tos ferina están descubriendo que hay un mayor número de personas infectadas entre los vacunados. Mississippi, con la tasa de vacunación más alta del país, ha experimentado un aumento significativo en los casos de tos ferina, con sólo el 9% de los infectados no vacunados. En todo el país, los más propenso a sufrir una infección son los que han recibido tres o más inyecciones contra la tos ferina y sus correspondientes refuerzos.

Sin embargo, fue en Australia el año pasado cuando el Centro Nacional de Inmunización e Investigación de Enfermedades Prevenibles por Vacunas del gobierno descubrió que la efectividad de la vacuna contra la tos ferina está disminuyendo mucho más rápidamente de lo esperado, incluso entre los niños vacunados de 3 años de edad (18).

Mientras que los principales medios de comunicación principales y el establishment de las vacunas han lanzado una brutal campaña para culpar a los individuos no vacunados por el reciente aumento de las infecciones por tos ferina, los CDC han anunciado públicamente lo contrario. La Dra. Anne Schuchat de los CDC ha declarado:

«Sabemos que hay lugares en todo el país donde hay un gran número de personas que no están vacunadas. Sin embargo, no creemos que esas exenciones estén impulsando esta ola actual. Pensamos que es malo que la gente no se vacune ni se haga exenciones, pero no podemos culpar a ese fenómeno por este rebrote” (19).

Lo que los estadounidenses necesitan saber es que han surgido cepas más virulentas de B. pertussis que no están cubiertas por las actuales vacunas de DpT. Anteriormente, los inmunólogos australianos sugirieron que la aparición de una nueva cepa B. pertussis resistente a las vacunas puede deberse a una sobrevacunación. Lo que el mundo está presenciando con los organismos resistentes a los antibióticos, debido al uso excesivo y abuso de medicamentos antibióticos, está ocurriendo de manera similar con los virus a los que se dirigen las vacunas.

¿Le gustaría tener una depresión por la vacuna de la rubéola?

Es común sentirse triste y deprimido cuando se está enfermo o indispuesto. Pero, ¿podría una vacuna ser la causa de la depresión? En 2014, los departamentos médicos de la Universidad Hebrea de Israel y el Instituto Max Planck de Psiquiatría en Alemania, dos de los institutos más distinguidos del mundo, publicaron un estudio doble ciego que revela que las adolescentes vacunadas de la rubéola con el virus atenuado tuvieron un aumento estadísticamente significativo de ataques inducidos de depresión. El aumento de la depresión posvacunal se produjo entre las niñas en los niveles socioeconómicos más bajos. Hoy en día, con más del 50% de los niños en edad escolar en Estados Unidos que viven en la pobreza, la vacuna contra la rubéola está contribuyendo a graves episodios y problemas psicológicos de los que se informa repetidamente en la literatura psicológica general.[20]

Posponga la vacunación contra la hepatitis B

Aunque se viene debatiendo desde hace más de 15 años la relación entre la esclerosis múltiple y la vacuna contra la hepatitis B, los CDC continúan negando categóricamente esta relación. Sin embargo, un estudio francés retrospectivo del año 2014 que investigó el aumento repentino en los casos de esclerosis múltiple desde 1993, identificó el programa de vacunación masiva contra la hepatitis B en Francia como el causante del aumento de los casos de EM en pocos años. La EM es una enfermedad desmielinizante de los nervios. Los científicos franceses sospechan que una proteína de la vacuna contribuyó a la descomposición de la mielina. Una vez más, no sólo debemos tener miedo de los ingredientes no virales. En los Estados Unidos hay 10.000 nuevos casos de EM al año, y los bebés son vacunados con la vacuna contra la hepatitis B inmediatamente después del nacimiento.[21]

La seguridad de la vacuna Rotateq de Paul Offit vuelve a cuestionarse

Sayer Ji, editor de GreenMedInfo, señaló que la vacuna Rotateq contra el rotavirus, desarrollada por Paul Offit para Merck, contenía un retrovirus de simio que probablemente ha infectado a millones de niños de todo el mundo. El estudio fue publicado en el prestigioso Journal of Virology en 2010. Sin embargo, un estudio más reciente de 2014 publicado en Advances in Virology identificó otro contaminante viral en la vacuna de Offit: un virus endógeno de babuino «probablemente debido a la línea celular del mono en la que se produjo Rotateq». Sólo el tiempo dirá si la vacuna contaminada de Offit tendrá un impacto en la vacuna antipoliomielítica contaminada con el virus carcinógeno S40. [22]

El fraude de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH)

Un artículo de la Universidad de California en Berkeley y que aparece en la edición de octubre de 2013 en Molecular Cytogenetics llamó la atención pública el año pasado acerca de que el cáncer cervical puede no estar causado por el virus del papiloma humano. Si la teoría es correcta, esto podría indicar que las vacunas contra el VPH Gardasil y Cervarix no previenen el cáncer cervical en absoluto.[23]

Además, los investigadores de la Universidad de Guelph en Canadá informaron que la vacuna contra el VPH actúa sobre un «mecanismo» por el cual la vacuna está alterando el proceso de transmisión, lo que lleva a una mayor expresión del oncogén entre las niñas vacunadas. Las implicaciones de esta investigación es que la vacuna está impulsando la evolución de la virulencia viral, similar a lo que se observa con las vacunas contra la tos ferina, las paperas y el sarampión.[24]

Se muestra que la vacuna contra la varicela aumenta las tasas de enfermedad

Nuevamente, 2014 ha sido un año triste para la comunidad a favor de las vacunas. Incluso la vacuna contra la varicela, por mucho tiempo considerada segura y efectiva, está fallando junto a otras. En 2005, Corea del Sur ordenó que se aplicara la vacuna contra la varicela a todos los niños menores de 15 meses. Con una tasa de vacunación del 97%, por encima de las pretensiones de la inmunidad de grupo para erradicar las enfermedades infecciosas por la varicela, las infecciones por varicela no han disminuido y, de hecho, se han triplicado entre 2006 y 2011.[25]

Conclusión

El establishment de las vacunas está desanimado. Los fantasmas de los fraudes científicos, la manipulación de las investigaciones, las mentiras de su propaganda a través de los medios de comunicación y la blogosfera están volviendo a perseguirlos. Los expertos en vacunas están perdiendo credibilidad rápidamente a medida que un número creciente de padres y adultos jóvenes se educan sobre la eficacia de la vacuna y sus riesgos para la salud. Si hubiera un debate científico abierto entre los que están a favor de la vacunación y los que se oponen a las vacunas, los primeros no tendrían bases científicas sólidas para defenderse.

Es hora de que un debate nacional ponga fin a la locura de las vacunas. A medida que vayan surgiendo más investigaciones, a medida que el paradigma de la vacuna vaya desapareciendo, las generaciones futuras verán la vacunación como una práctica bárbara y primitiva.

NOTAS

http://naturalsociety.com/epidemiologist-cdc-says-never-give-pregnant-wife-flu-shot/

http://www.nclnet.org/survey_one_third_of_american_parents_mistakenly_link_vaccines_to_autism

http://naturalsociety.com/american-public-officially-loses-faith-cdc/

http://whitetv.se/sv/inget-fritt-medium-i-sverige/1106-council-on-foreign-relations-cfr-visar-att-ovaccinerade-aer-friskare-aen-vaccinerade.html  (Sweden)

http://america.aljazeera.com/articles/2014/12/3/flu-vaccine-ineffective.html

6  Richard Gale and Gary Null, “Flu Vaccines: Are They Effective and Safe?”  Progressive Radio Network, September 28, 2009

http://healthimpactnews.com/2015/why-are-so-many-healthy-people-dying-from-the-flu-after-receiving-the-flu-shot/#sthash.21InKK2H.dpuf

http://www.thelibertybeacon.com/2014/11/11/last-years-flu-vaccine-killed-and-injured-over-93000-us-citizens-will-this-year-be-any-different/

http://www.globalresearch.ca/finnish-scientists-identify-link-between-glaxosmithklines-swine-flu-vaccine-pandemrix-and-narcolepsy/5423154

10  http://healthimpactnews.com/2014/6-seniors-die-after-flu-shot-at-assisted-care-center-in-georgia/

11  http://healthimpactnews.com/2013/23-seniors-died-after-receiving-this-years-flu-shot-sold-by-pharmacies/

12  http://www.huffingtonpost.ca/lawrence-solomon/mumps-in-nhl_b_6351358.html

13  http://www.forbes.com/sites/tarahaelle/2014/12/16/nhl-mumps-outbreak-whats-up-with-the-vaccine/

14  http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25391635

15  http://cid.oxfordjournals.org/content/early/2014/02/27/cid.ciu105

16  http://cid.oxfordjournals.org/content/early/2014/02/27/cid.ciu105

17  http://www.washingtonpost.com/national/health-science/measles-cases-are-spreading-despite-high-vaccination-rates-whats-going-on/2014/06/23/38c86884-ea97-11e3-93d2-edd4be1f5d9e_story.html

18  http://articles.mercola.com/sites/articles/archive/2012/04/17/pertussis-vaccine-for-whooping-cough-effects.aspx

19  http://www.cdc.gov/media/releases/2012/t0719_pertussis_epidemic.html

20  http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11268375

21  http://link.springer.com/article/10.1007%2Fs12026-014-8574-4#page-1

22  http://www.greenmedinfo.com/blog/breaking-news-millions-children-infected-vaccine-safety-experts-rotateq-vaccine

23  http://sanevax.org/hpv-not-cause-cervical-cancer/

24  http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25429011

25  http://naturalsociety.com/97-compliance-chicken-pox-vaccine-still-causes-outbreaks/

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Artículos relacionados:

Estudio comparativo de la salud entre los niños vacunados y no vacunados de los 6 a los 12 años de edad (I) y las partes II y III

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Información adicional:

http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa071434

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Dra. Tetyana Obukhanych: los niños no vacunados no representan mayor riesgo para los demás que los vacunados

Por la Dra. Tetyana Obukhanych, 25 de noviembre de 2017

healthimpactnews.com

Estimados legisladores:

Mi nombre es Tetyana Obukhanych. Tengo un doctorado en Inmunología. Escribo esta carta con la esperanza de que se corrijan varias percepciones erróneas bastante comunes sobre las vacunas, a fin de ayudar en una comprensión más equilibrada y justa respaldada por la teoría aceptada de la vacunación y los nuevos hallazgos científicos.

¿Los niños no vacunados representan un mayor peligro para el resto que los vacunados?

A menudo se afirma que aquellos que eligen no vacunar a sus hijos por motivos de conciencia ponen en peligro al resto de las personas, y esta es la razón por la cual los legisladores están poniendo fin a las exenciones de vacunación.

Se debe tener en cuenta que la naturaleza de la protección ejercida por muchas vacunas modernas, y eso incluye a la mayoría de las vacunas recomendadas por el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) para los niños, no es consistente con tal afirmación.

A continuación describo las vacunas recomendadas que no pueden prevenir la transmisión de enfermedades porque no están diseñadas para prevenir la transmisión de la infección (más bien, están destinadas a prevenir los síntomas de la enfermedad), o porque están destinadas a enfermedades no transmisibles.

Las personas que no han recibido las mencionadas vacunas no representan una amenaza mayor para el resto de las personas que aquellas que sí están vacunadas, lo que implica que la discriminación en el entorno escolar contra los niños no vacunados puede que no esté justificada.

Vacuna contra la poliomielitis

La IPV (vacuna de poliovirus inactivada) no previene la transmisión del poliovirus. El poliovirus salvaje fue erradicado en los Estados Unidos por los menos desde hace 20 años [En junio de 2002 se certificó a la Región Europea de la OMS como Región Libre de Polio]

Incluso si el poliovirus salvaje se reintroduce debido a los movimientos de la población, la vacunación contra la poliomielitis con la vacuna IPV no afectaría a la seguridad de los espacios públicos.

Téngase en cuenta que la erradicación del poliovirus salvaje se atribuye a una vacuna diferente, OPV, o vacuna oral contra el poliovirus. .A pesar de ser capaz de prevenir la transmisión del poliovirus salvaje, el uso de OPV se eliminó hace mucho tiempo en los Estados Unidos y reemplazada por la vacuna IPV debido a preocupaciones sobre su seguridad [también en Europa. La complicación más importante que presenta la vacuna oral, Sabin u OPV es que los virus atenuados pueden revertir su estado y volverse virulentos. La enfermedad clínica causada por el poliovirus derivado de la vacuna es indistinguible de la provocada por poliovirus salvajes: Polio iatrogénica o inducida por la vacuna]

Vacuna DTaP

El tétanos no es una enfermedad contagiosa, sino que se adquiere a partir de heridas producidas por una punción profunda con un objeto contaminado con esporas de C. tetani. La vacunación contra el tétanos (a través de la vacuna combinada DTaP) no afecta a la seguridad de los espacios públicos, sino que está destinada únicamente a la protección personal.

Si bien su intención es la de prevenir los efectos causantes de la toxina difteria, la vacuna contra la toxina diftérica (también incluida en la vacuna DTaP) no está diseñada para prevenir la colonización y transmisión de C. diphtheriae. La vacunación contra la difteria no puede afectar a la seguridad de los espacios públicos, sino que también está destinada exclusivamente a la protección personal.

La vacuna contra la tos ferina acelular (aP) (el elemento final de la vacuna combinada DTPa), actualmente en uso en los EE. UU., reemplazó a la vacuna contra la tos ferina de células enteras a finales de los años noventa, lo que produjo un resurgimiento sin precedentes de la tos ferina. Un experimento de infección deliberada por tos ferina en primates reveló que la vacuna contra la tos ferina no es capaz de prevenir la colonización y transmisión de B. pertussis. La FDA ha emitido una advertencia con respecto a este importante hallazgo.

Además, la reunión de 2013 del Consejo de Asesores Científicos de los CDC reveló datos alarmantes adicionales de que las variantes de tos ferina (cepas RPN negativas) que circulan actualmente en los EE. UU. adquirieron una ventaja selectiva para infectar a las personas que están al día en la vacunación con DTaP, lo que significa que las personas que están al día son más propensas a ser infectadas, y por lo tanto contagiosas, que las personas que no están vacunadas.

Vacuna contra la gripe

Entre los numerosos tipos de H. influenzae, la vacuna Hib cubre sólo el tipo b. A pesar de que su única intención es la de reducir el transporte de Hibs sintomático y asintomático (sin enfermedad), la introducción de la vacuna Hib ha desplazado inadvertidamente el predominio de cepas hacia otros tipos de H. influenzae (tipos a hacia la f).

Estos tipos han estado causando enfermedades invasivas de alta gravedad y creciente incidencia en los adultos en la época de vacunación contra el Hib en niños. La población en general resulta ahora más vulnerable a la enfermedad infecciosa que antes del inicio de la campaña de vacunación contra el Hib.

Discriminar a los niños que no están vacuna contra el gripe b no tiene sentido científico en una época en la que se extiende la gripe de tipo no b.

Vacuna contra la Hepatitis B

La hepatitis B es un virus transmitido por la sangre. No se propaga en un entorno comunitario, especialmente entre los niños y niñas que es poco probable que participen en comportamientos de alto riesgo, como el uso compartido de agujas o de relaciones sexuales.

Vacunar a los niños contra la hepatitis B no puede alterar significativamente la seguridad de los espacios públicos.

Además, la admisión en la escuela no está prohibida para los niños que son portadores crónicos de la hepatitis B. Prohibir la admisión en la escuela para aquellos que simplemente no están vacunados -y que ni siquiera tienen hepatitis B- constituiría una discriminación irrazonable e ilógica.

En resumen, una persona que no está vacunada con las vacunas IPV, DTaP, HepB y Hib por razones de conciencia no representa un peligro adicional para el público que una persona que sí lo está. No se justifica discriminación alguna.

Efectos adversos de las vacunas

¿Con qué frecuencia ocurren efectos adversos graves por la administración de vacunas?

A menudo se afirma que la vacunación rara vez conduce a graves efectos adversos.

Desafortunadamente, esta afirmación no está respaldada por la ciencia.

Un estudio reciente realizado en Ontario, Canadá, estableció que la vacunación en realidad lleva a una visita a la sala de urgencias a 1 de cada 168 niños después de un período de 12 meses después de la vacunación y 1 de cada 730 niños después de un período de 18 meses.

Cuando el riesgo de un efecto adverso que requiera una visita a urgencias después de vacunar a un niño sano es tan alto, la vacunación debe seguir siendo una opción para los padres, quienes comprensiblemente pueden estar o no estar dispuestos a asumir este riesgo inmediato para proteger a sus hijos de enfermedades que generalmente se consideran leves o a las que sus hijos nunca estarán probablemente expuestos.

Brotes de sarampión

¿Puede la discriminación contra las familias que se oponen a la vacunación por motivos de conciencia evitar futuros brotes de enfermedades virales transmisibles, como el sarampión?

Los científicos que investigan el sarampión conocen desde hace mucho tiempo la «paradoja del sarampión», cito el artículo de Poland y Jacobson (1994), «El fracaso en alcanzar el objetivo de la eliminación del sarampión: aparente paradoja de las infecciones por sarampión en personas inmunizadas«, Arch Intern Med 154:1815-1820:

» La paradoja aparente es que a medida que las tasas de inmunización contra el sarampión se elevan en una población, el sarampión se convierte en una enfermedad que afecta más a las personas inmunizadas «.

Las investigaciones posteriores determinaron que detrás de la «paradoja del sarampión» hay una fracción de la población que no responde bien a la vacuna, que son aquellos que responden mal a la primera dosis de la vacuna contra el sarampión. Estos individuos entonces desarrollan una respuesta inmune débil a la revacunación posterior y rápidamente regresan al grupo de «susceptibles» al cabo de 2-5 años, a pesar de estar completamente vacunados.

La revacunación no puede corregir la baja respuesta: parece ser un rasgo inmunogenético. Se calcula que la proporción de niños que no respondieron bien fue del 4,7% en los Estados Unidos.

Los estudios sobre brotes de sarampión en Quebec, Canadá y China demuestran que los brotes de sarampión se siguen produciendo, incluso cuando el cumplimiento de la vacunación se encuentra entre los más altos (95-97% o incluso 99%). Esto se debe a que incluso en los que responden bien a la vacuna, los anticuerpos inducidos por la vacuna disminuyen con el tiempo. La inmunidad de la vacuna no es igual a la inmunidad de por vida adquirida después de una exposición natural.

Se ha documentado que las personas vacunadas que desarrollan el sarampión se lo pueden contagiar a otras. De hecho, dos brotes importantes de sarampión en 2011 (en Quebec, Canadá, y en Nueva York, NY) fueron reimportados por individuos previamente vacunados.

En conjunto, estos datos ponen de manifiesto que la eliminación de la exención de vacunación, actualmente utilizado sólo por un pequeño número de familias de todos modos, no resolverá el problema del resurgimiento de la enfermedad ni prevendrá la reimportación y los brotes de enfermedades previamente eliminadas.

¿Es la discriminación contra los objetores de la vacunación por motivos de conciencia la única solución práctica?

La mayoría de los casos de sarampión en los recientes brotes en los Estados Unidos (incluyendo el reciente brote de Disneyland) son adultos y bebés muy pequeños, mientras que en la era previa a la vacunación, el sarampión ocurría principalmente entre los 1 y 15 años de edad.

La exposición natural al sarampión fue seguida por una inmunidad de por vida contra la reinfección, mientras que la inmunidad de la vacuna disminuye con el tiempo, dejando a los adultos desprotegidos por las vacunas de la infancia. El sarampión es más peligroso para los bebés y los adultos que para los niños en edad escolar.

A pesar de las altas probabilidades de exposición en la era de la prevacunación, el sarampión prácticamente nunca se daba en bebés menores de un año de edad debido al robusto mecanismo de transferencia de inmunidad materna.

La vulnerabilidad de los bebés muy pequeños al sarampión hoy en día es el resultado directo de la prolongada campaña de vacunación masiva del pasado, durante la cual sus madres, vacunadas en su infancia, no pudieron experimentar el sarampión de manera natural a una edad escolar segura y establecer la inmunidad de por vida que también se transferiría a sus bebés y protegerlos del sarampión durante el primer año de vida.

Afortunadamente, existe un respaldo terapéutico para imitar la inmunidad materna ahora socavada. Los bebés, así como otras personas vulnerables o inmunodeprimidas, son aptas para recibir inmunoglobulina, una medida potencialmente salvadora, que aporta anticuerpos dirigidos contra el virus para prevenir o mejorar la enfermedad tras la exposición.

Conclusión: La discriminación contra niños no vacunados está injustificada

En resumen:

1) debido a las propiedades de las vacunas modernas, los individuos no vacunados no presentan mayor riesgo de transmisión de polio, difteria, tos ferina y numerosas cepas de H. influenzae que los individuos vacunados; los individuos no vacunados no representan prácticamente ningún peligro de transmisión de la hepatitis B en un entorno escolar, y el tétanos no es transmisible;

2) existe un riesgo significativamente elevado de visitas a la sala de emergencias después de las citas de vacunación infantil, lo que demuestra que la vacunación no está libre de riesgos;

3) los brotes de sarampión no pueden prevenirse por completo, incluso si hubiera un cumplimiento de vacunación casi perfecto;

4) existe un método eficaz para prevenir el sarampión y otras enfermedades virales en los lactantes que pueden ser vacunados y las personas inmunodeprimidas: la inmunoglobulina está disponibles para aquellos que pueden estar expuestos a estas enfermedades.

En conjunto, estos cuatro hechos ponen de manifiesto que la discriminación en un entorno escolar y público contra los niños que no han sido vacunados por motivos de conciencia está totalmente injustificada, ya que esta situación no plantea ningún riesgo indebido para la salud pública.

Atentamente,

Tetyana Obukhanych, PhD

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Los fabricantes de vacunas y las Agencias de Regulación utilizaron trucos estadísticos para ocultar los riesgos de las vacunas contra el VPH

Por Robert F. Kennedy, Jr. , 11 de agosto de 2017

worldmercuryproject.org


Un nuevo estudio publicado en la revista Clinical Rheumatology describe cómo los fabricantes de vacunas utilizaron falsos placebos en los ensayos clínicos para ocultar la gran cantidad de efectos adversos asociados con las vacunas contra el VPH. En lugar de usar placebos inertes y comparar el impacto en la salud durante varios años, como se requiere para la aprobación de la mayoría de los nuevos fármacos, Merck y GlaxoSmithKline añadieron a sus placebos un adyuvante neurotóxico y redujeron los períodos de observación a unos pocos meses.

Investigadores del Instituto Nacional de Cardiología de México revisaron más de 28 estudios publicados hasta enero de 2017, 16 de ellos son ensayos aleatorizados y 12 estudios de casos aparecidos en el período posterior a la comercialización, relacionados con las tres vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH) que actualmente se utilizan a nivel mundial. Los autores, Manuel Martínez-Lavín y Luis Amezcua-Guerra, revelaron la presencia de numerosos efectos adversos, incluyendo lesiones que ponen en riesgo la vida, discapacidades permanentes, hospitalizaciones y muertes, después de la administración de la vacuna bivalente Cervarix de GlaxoSmithKline y las vacunas tetravalente y de nueve valencias de la farmacéutica Merck (Gardasil y Gardasil 9). Los científicos de las empresas farmacéuticas descartan de forma rutinaria, ocultan o minimizan estas lesiones utilizando trucos estadísticos y comparaciones no válidas, diseñadas para disminuir la importancia de las mismas.

De los 16 ensayos aleatorizados sobre las vacunas

contra el VPH, sólo en 2 de ellos se utilizaron

placebos inertes. 10 de los 16 ensayos compararon la vacuna

contra el VPH con un coadyuvante de aluminio,

que es neurotóxico, y 4 de los ensayos utilizaron

una vacuna ya aprobada que contenía

aluminio para su comparación.

Los investigadores científicos consideran que los ensayos a doble ciego con placebo son el estándar de oro para probar nuevos fármacos. Para minimizar una tendencia sesgada, los investigadores asignan aleatoriamente los pacientes a un grupo de tratamiento o a un grupo de control (placebo) y luego comparan los efectos sobre la salud. La práctica habitual es comparar el nuevo fármaco con un placebo que sea farmacológicamente inerte. Para minimizar el sesgo, ni los pacientes ni los investigadores saben qué individuos recibieron el fármaco y cuáles el placebo. Sin embargo, en los ensayos clínicos de las diversas vacunas contra el VPH, los investigadores farmacéuticos evitaron estas medidas de rigor y en su lugar emplearon diversas argucias para enmascarar la gravedad de las lesiones provocadas por la vacuna.

De los 16 ensayos aleatorizados sobre las vacunas contra el VPH, sólo en 2 de ellos se utilizaron placebos inertes. 10 de los 16 ensayos compararon la vacuna contra el VPH con un coadyuvante de aluminio, que es neurotóxico, y 4 de los ensayos utilizaron una vacuna ya aprobada que contenía aluminio para su comparación. No hay que ser científico para entender que el uso de placebos que contienen aluminio es probable que interfieran en la comparación entre los grupos de tratamiento y los grupos de control. Los críticos de la vacuna contra el VPH han señalado que los coadyuvantes de aluminio sean la causa más probable de las reacciones adversas y algunos investigadores han cuestionado la seguridad de usar coadyuvantes de aluminio en las vacunas, debido a su probable papel en la aparición de enfermedades crónicas. Los placebos que contenían aluminio parecían provocar numerosas reacciones adversas ente los pacientes que presuntamente los recibieron sin su conocimiento, permitiendo a los investigadores farmacológicos enmascarar la numerosas reacciones adversas similares entre los grupos que recibieron las vacunas. Aunque los grupos que recibieron el placebo y de tratamiento tuvieron gran cantidad de efectos adversos en estos estudios, las diferencias fueron mínimas entre los dos grupos. Los resultados adversos similares en ambos grupos permitieron a los investigadores de la Industria y las Agencias de Regulación gubernamentales afirmar que las vacunas era perfectamente seguras, a pesar de las múltiples reacciones adversas. La meta-revisión de los investigadores mexicanos confirma la dificultad de determinar las diferencias atribuibles a la vacuna. Los investigadores identificaron sólo un pequeño “aumento significativo de los efectos adversos sistémicos en el grupo que recibió la vacuna del VPH frente al grupo de control en los 16 ensayos previos a las autorización”.

A los fabricantes de las vacunas contra el VPH les resultó más difícil emplear métodos engañosos en las 12 revisiones de seguridad posteriores al período de comercialización, y los autores mexicanos resumen algunos de sus hallazgos más notables. En España, encontraron que las incidencias de efectos adversos relacionadas con las vacunas contra el VPH fueron 10 veces más altas en comparación con otros tipos de vacunas. En Canadá, encontraron una elevada tasa de visitas a los servicios de urgencias hospitalarias entre los individuos vacunados contra el VPH en los 42 días posteriores a la administración de la vacuna. Sin embargo, los investigadores de la Industria hicieron lo que pudieron para minimizar estas lesiones. Los investigadores mexicanos critican a los autores de los diversos estudios posteriores a la comercialización por no hacerse importantes preguntas, no evaluar los muchos y graves efectos adversos o elaborar sus descubrimientos, a menudo preocupantes.

Recorte en la duración de los ensayos clínicos

Por lo general, la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos) requiere de las Empresas farmacéuticas que solicitan la aprobación de un nuevo fármaco la realización de estudios que determinen las diferencias en el estado de salud de los grupos a los que se administró un placebo y aquellos que recibieron el medicamento, con una duración de 4 a 5 años. Los fabricantes de las vacunas aprovechan las lagunas legales que permiten períodos más cortos, incluso de unas pocas semanas o unos pocos días. Esto quiere decir que las lesiones que se manifiestan, o se diagnostican, más tarde, como por ejemplo trastornos en el desarrollo neurológico, no se tengan en cuenta.

Más cortinas de humo

Martínez-Lavín y Amezcua-Guerra hacen referencia a los datos de los ensayos clínicos publicados en la página web de la FDA sobre la vacuna tetravalente Gardasil, aprobada en 2006. Estos ensayos clínicos desplegaron una amplia panoplia de estratagemas por parte de la Industria y los investigadores del Gobierno. A diferencia de otros muchos ensayos clínicos de la vacuna contra el VPH, estos estudios clínicos emplearon un verdadero placebo salino.

En los estudios clínicos de Gardasil, un grupo de 15.706 mujeres de edades comprendidas entre los 9 y los 45 años de edad y varones entre los 9 y los 26 años recibieron la vacuna tetravalente Gardasil. Un grupo de control formado por 594 personas recibió un placebo inerte. Los investigadores de la Industria nunca explican por qué utilizan un tamaño relativamente pequeño del grupo de control, es decir, aquel grupo de recibe el placebo con solución salina. Es de destacar que un grupo tan pequeño lo que consigue es que los efectos adversos que aparezcan tengan poca relevancia. Sin embargo, un segundo grupo de control formado por 13.023 personas recibió un placebo sazonado con un adyuvante de aluminio (sulfato de hidroxifosfato de aluminio amorfo o AAHS). El mayor tamaño de este grupo que recibió este placebo sugiere que la idea de mantener un grupo pequeño en los que recibieron un placebo salino fue una estrategia.

Dejando de lado la espinosa cuestión ética de si a los participantes en el estudio se les dijo que se les estaba administrando una neurotoxina que tiene una probable asociación con el Alzheimer, demencias y otras enfermedades cerebrales, la inclusión de grupos de control que recibieron un placebo salino y un placebo con aluminio, proporcionó a estos investigadores la oportunidad de hacer verdadera ciencia. Pero la página web de la FDA muestra un inquietante truco que luego fue empleado por la FDA y la empresa farmacéutica Merck, algo que parece deliberadamente diseñado para desenfocar el conjunto de datos y así enmascarar los efectos adversos observados durante los ensayos clínicos. La Tabla 1 muestra las reacciones adversas relativamente pequeñas en el período posterior, de 1 a 5 días, de administración de la vacuna. Aparecen tres columnas distintas para los tres grupos: los que recibieron Gardasil, los receptores de un placebo con aluminio y los receptores del placebo salino. En la tabla “se observan diferencias entre los distintos grupos”, según palabras de los investigadores mexicanos. Por ejemplo, aproximadamente tres veces y media más de niñas/mujeres experimentaron hinchazón en el lugar de la inyección en el grupo que recibió Gardasil en comparación con los del grupo del placebo salino (25,4% frente al 7,3%). De hecho, tanto los receptores de Gardasil como del placebo con aluminio tuvieron de 2 a 3 veces más efectos adversos que los receptores de la solución salina.


Cuando llegó el momento de que Merck informara sobre la aparición de reacciones adversas más graves, “Reacciones Adversas Sistémicas” y “Trastornos Autoinmunes Sistémicos”, por ejemplo, los científicos de la Empresa cambiaron a un formato muy diferente. En estas tablas, la tercera columna que informaba de los resultados de los receptores del placebo con la solución salina, desaparece. En su lugar, Merck combinó los grupos que recibieron el placebo con aluminio y los grupos que recibieron la solución salina en una sola columna (véase más adelante). La fusión de los dos grupos de control hace imposible que se puedan comparar los resultados de Gardasil y el placebo salino, o el placebo salino frente al placebo de aluminio. De esta manera, los investigadores de Merck dieron al traste con cualquier esperanza de poder realizar una comparación significativa en cuanto a la seguridad.


Riesgos y beneficios

Dada la neurotoxicidad del aluminio y su relación con la aparición de condiciones autoinmunes debilitantes, no sorprende que no haya diferencias destacadas entre los grupos que recibieron Gardasil y AHHS/solución salina. Pero a pesar de los esfuerzos de los investigadores de minimizar los efectos adversos, no fueron capaces de ocultar las lesiones provocadas en sus cobayas humanos. La conclusión de estos ensayos revela una verdad sorprendente: ¡un 2,3% de sus grupos de estudios y de control presentaba síntomas de enfermedades autoinmunes! Estos datos son aún más alarmantes cuando se considera que el período de observación se redujo a sólo 6 meses. Con este nivel de riesgo, parece que ningún padre amoroso permitiría que su hija recibiera esta vacuna, especialmente teniendo en cuenta el riesgo comparativamente bajo que representa el VPH en países donde se realizan las pruebas de detección del cáncer cervical. Incluso en países como la India, donde la mortalidad por cáncer de cuello uterino es alta debido a su tardía detección, los médicos indios sostienen que la realización de las pruebas de detección debe ser la principal prioridad del país, en lugar de la panacea de la vacunación contra el VPH.

Considere este datos: de acuerdo con los Institutos Nacional de Salud (NIH) se estima que 2,4 mujeres de cada 100.000 mueren de cáncer cervical en los Estados Unidos cada año. Por otro lado, la Tabla 2 de la FDA muestra que el 2,3% de las niñas y mujeres desarrollaron una “condición potencialmente indicativa de un trastorno autoinmune sistémico” después de participar en el ensayo clínico de Gardasil. Es difícil entender que una Agencia de Regulación permita que más de 2 de cada 100 niñas corran el riesgo de padecer un trastorno autoinmune durante toda su vida, particularmente cuando los frotis de Papanicolaou están realizando un trabajo efectivo de identificación de anormalidades en el cuelo del útero. Los NIH observan que la incidencia y las tasas de mortalidad por cáncer de cuello uterino en los Estados Unidos se redujeron en más de un 60% después de la introducción de las pruebas de Papanicolaou.

Basándose en los resultados numéricos de este estudio,

los investigadores mexicanos calcularon

las probabilidades de los beneficios

o los perjuicios por la administración

de la vacuna contra el VPH de 9 valencias.

Su hallazgo es preocupante: el número

necesario para provocar daño es de sólo 140,

mientras que deberían recibir la vacuna

1757 mujeres para que una sola

de ellas tuviese un beneficio”.

Martínez-Lavín y Amezcua-Guerra hacen un esfuerzo para ilustrar los riesgos y los beneficios asociados a estas vacunas al discutir los resultados de uno de los 16 ensayos clínicos. Ese estudio comparó aproximadamente 14.ooo mujeres que recibieron Gardasil de 9 valencias o el Gardasil tetravalente. Basándose en los resultados numéricos de este estudio, los investigadores mexicanos calcularon las probabilidades de los beneficios o los perjuicios por la administración de la vacuna contra el VPH de 9 valencias. Su hallazgo es preocupante: el número necesario para provocar daño es de sólo 140, mientras que deberían recibir la vacuna 1757 mujeres para que una sola de ellas tuviese un beneficio.

Implicaciones en relación con los coadyuvantes de aluminio

Merck observó que el número de efectos adversos eran los mismos entre los que habían recibido la vacuna Gardasil y el placebo con aluminio. La conclusión inevitable es que los adyuvantes con aluminio pueden ser los principales culpables de las lesiones provocadas por las diversas vacunas contra el VPH. Esta conclusión, de ser cierta, requiere de la reevaluación del uso de coadyuvantes de aluminio en varias vacunas, incluyendo algunas de las administradas a los lactantes. Los niveles de adyuvantes de aluminio se han multiplicado desde que se eliminó el timerosal en el año 2003 de tres vacunas pediátricas. La Tabla 3, preparada por el Dr. Sherri Tenpenny, ilustra la impresionante cantidad de aluminio que está presente en las vacunas.

Diversos estudios revisados por pares han establecido una relación entre la exposición al aluminio con diferentes trastornos autoinmunes y neurológicos, incluyendo demencia y la enfermedad de Alzheimer, que se han convertido en una epidemia coetánea a estas exposiciones al aluminio. Una revisión publicada en la Revista Europea de Nutrición Clínica advierte de la peligrosa acumulación de aluminio en el cerebro, como ocurre con la vacunación, señalando que “los mecanismos gastrointestinales son pasados por alto”. Es hora de volver a reconsiderar las vacunas contra el VPH y los adyuvantes de aluminio. Y lo que es más importante, la FDA debe volver a requerir las mismas pruebas de seguridad que están previstas en la concesión de licencias para las vacunas que hace mucho tiempo ya se requieren para otros fármacos. Todas las vacunas, y en particular aquellas que contienen aluminio, deben revisarse de acuerdo con las normas más estrictas de seguridad.


Artículo relacionado, en el que se incluye una entrevista con el Dr. Manuel Martínez-Lavín:

http://www.migueljara.com/2017/09/22/los-graves-danos-de-la-vacuna-del-papiloma-fueron-obviados-desde-las-primeras-investigaciones/

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Estudio comparativo de la salud entre los niños vacunados y no vacunados de los 6 a los 12 años de edad (y III)

Por Anthony R Mawson, Brian D Ray, Azad R Bhuiyan y Binu Jacob

Journal of Translational Science (pdf)

Resumen

Las vacunas han evitado millones de enfermedades infecciosas, hospitalizaciones y muertes entre los niños estadounidenses, pero los resultados a largo plazo de la vacunación todavía son un tanto inciertos. El Instituto de Medicina de los Estados Unidos ha recomendado la realización de estudios para abordar esta cuestión. Este estudio tiene como objetivo:

1.- Comparar diversos parámetros de salud entre los niños vacunados y los no vacunados.

2.- Y comprobar si existe alguna asociación entre la vacunación y trastornos en el desarrollo neurológico (NDD), y si de observarse dicha asociación ver si todavía persiste después de una corrección de otros valores medidos.

Se realizó un estudio transversal en colaboración con madres y asociaciones de padres de niños educados en el hogar, en cuatro estados de los Estados Unidos: Florida, Louisiana, Mississippi y Oregón. Se solicitó a las madres que rellenaran un cuestionario sobre sus hijos comprendidos entre los 6 y los 12 años, sobre cuestiones relacionadas con el embarazo, antecedentes de nacimiento, vacunaciones, enfermedades diagnosticadas por los médicos, medicamentos administrados y servicios de salud utilizados.

Los trastornos en el desarrollo neurológico, una medida de diagnóstico derivada, se definió en función de si presentaban uno o más de los tres diagnósticos estrechamente relacionados:

– dificultades en el aprendizaje

-trastorno por déficit de atención con hiperactividad

– trastorno del espectro autista.

Se evaluó una muestra de conveniencia de 666 niños, de los cuales 261 (39%) no habían sido vacunados. Se observó que los vacunados eran menos propensos que los no vacunados a ser diagnosticados con varicela y tos ferina, pero más propensos a sufrir neumonía, otitis media, alergias y trastorno en el desarrollo neurológico. Tras el correspondiente ajuste, la vacunación, el sexo masculino y el parto prematuro se observaron relacionados con los trastornos en el desarrollo neurológico. Sin embargo, en un modelo ajustado que facilite la interacción, la vacunación, pero no el parto prematuro, permaneció asociada con los trastornos en el desarrollo neurológico, mientras que la interacción del parto prematuro y la vacunación permaneció asociada con un aumento de 6,6 veces en las probabilidades de trastornos en el desarrollo neurológico (IC del 95%: 2.8, 15.5).

En conclusión: se encontró que los niños vacunados tenían una mayor tasa de alergias y trastornos en el desarrollo neurológico que los niños no escolarizados y no vacunados. Aunque la vacunación permaneció significativamente asociada con los trastornos en el desarrollo neurológico después de controlar otros factores, el parto prematuro junto con la vacunación se observaron asociados con un aparente aumento sinérgico de probabilidades de sufrir un trastorno en el desarrollo neurológico.

Es necesario un mayor número de investigaciones que involucren una mayor cantidad de parámetros; se necesitan muestras independientes y diseños de investigación más sólidos que verifiquen y expliquen estos resultados inesperados con el fin de que el impacto de las vacunas en la salud de los niños sea el menor posible.

Abreviaturas:

TDAH: trastorno por déficit de atención con hiperactividad; TEA: trastorno del espectro autista; AOM: Otitis media aguda; CDC: Centros para el Control y Prevención de Enfermedades; CI: Intervalo de confianza; NDD: Trastornos del desarrollo neurológico; NHERI: Instituto de Investigación de Educación en el Hogar; OR: razón de probabilidades; PCV-7: vacuna conjugada neumocócica 7; VAERS: Sistema de notificación de eventos adversos relacionados con las vacunas.

Parte I

Parte II

Posibles limitaciones de este estudio

No hemos intentado comprobar una hipótesis específica sobre la asociación entre la vacunación y la salud. El objetivo del estudio era el de determinar si los resultados de los exámenes de salud de los niños vacunados diferían respecto de los niños no vacunados, dado que las vacunas tienen efectos no específicos sobre la morbilidad y la mortalidad, además de proteger contra patógenes específicos [11]. Las comparaciones se basan en las respuestas dadas en las encuestas entregadas a las madres, que incluían datos sobre el embarazo, el historial de nacimientos, vacunas, enfermedades diagnosticadas por los médicos, medicamentos administrados y uso de los servicios de salud. Pusimos a prueba la hipótesis nula de que no había ninguna diferencia en los resultados utilizando las pruebas de chi-cuadrado, y a continuación la razón de probabilidades y un intervalo de confianza del 96% para determinar la fortaleza y el significado de dicha asociación.

Si los efectos de la vacunación sobre la salud se limitasen a la protección contra unos patógenos específicos, como así se supone [21], no sería de esperar que hubiese una diferencia entre los vacunados y no vacunados, excepto en la incidencia de las enfermedades infecciosas. Sin embargo, en esta muestra homogénea de 666 niños se observaron sorprendentes diferencias en diversas resultados de salud entre los distintos grupos. Los vacunados tenían menos probabilidades de tener varicela o tos ferina, como era de esperar, pero era más probable que se les diagnosticase neumonía e infecciones del oído, así como alergias y trastornos en el desarrollo neurológico.

¿Qué crédito dar a estos hallazgos? Este estudio no se diseñó sobre la base de aplicarlo sobre una muestra representativa de los niños educados en su casa, pero sí se trata de una muestra lo suficientemente amplia como para comprobar si había algunas diferencias significativas en los resultados. Se eligió a los niños educados en el hogar porque su tasa de vacunación es inferior a la de los niños de la población en general. En este sentido, nuestro estudio piloto pudo recabar datos de 261 niños no vacunados.

Para restringir las posibilidades de un sesgo de subjetividad o de una opinión determinada, sólo se solicitó información sobre hechos significativos, tales como enfermedades diagnosticadas por un médico. Para minimizar el sesgo de la información aportada por las madres, todas las comunicaciones hacían hincapié en la neutralidad respecto a la vacunación y la seguridad de las vacunas. Para minimizar el sesgo en lo que se recordaba, se pidió a los encuestados que utilizasen los registros de vacunación de sus hijos. Para mejorar la fiabilidad, las preguntas eran cerradas y cada conjunto de preguntas tenía que se completado antes de poder pasar al siguiente. Para mejorar su validez, se pidió a los padres que informasen sólo de enfermedades diagnosticadas por un médico.

Las respuestas de las madres no pudieron ser validadas por los registros clínicos, porque la encuesta fue diseñada para ser anónima. Sin embargo, las respuestas sobre eventos significativos dan una aproximación válida a pesar de no poder acceder a esos registros administrativos [70]. De haber pedido a las madres que hubiesen entregado copias de los informes médicos, la encuesta no habría sido anónima y habría sido menor el número de cuestionarios rellenados. Las asociaciones de educación en casa ya nos avisaron de que no tendríamos éxito en obtener los datos que queríamos de haber solicitado los informes médicos como requisito para participar en el estudio.

Una limitación adicional es la verificación de las enfermedades de los niños no vacunados. ¿Podría ser que los no vacunados hubiesen reducido de manera artificial las tasas de enfermedades, ya que acuden con menos frecuencia a los médicos y por tanto ser menos propensos a ser diagnosticados de una enfermedad? Los vacunados tenían de hecho más probabilidades de haber acudido al médico para un examen rutinario en los últimos 12 meses (57,5% vs. 37,1%, p <0,001; OR 2,3, IC del 95%: 1.7, 3.1). Estas visitas solían incluir la administración de vacunas, a las que no acuden los niños no vacunados. Sin embargo, menos visitas al médico no significa necesariamente que los niños no vacunados no acudan al médico si su situación así lo requiriese. De hecho, ya que los niños no vacunados son más propensos a ser diagnosticados de varicela o tos ferina, lo cual implica una visita al pediatra, las diferencias en los resultados de salud es poco probable que sean debidas a una menor detección de las enfermedades padecidas.

Las fortalezas de este estudio radican en el diseño único del estudio, la participación de las madres que educan a sus hijos en casa en la encuesta, y una muestra relativamente grande de niños no vacunados, lo que hizo posible comparar los resultados de salud en todo el espectro de la cobertura de la vacunación. Las encuestas realizadas a las madres biológicas también nos permitió probar hipótesis sobre el papel de los factores relacionados con el embarazo y el nacimiento, así como la vacunación, y las trastornos de desarrollo neurológico y otras condiciones específicas. Además, este estudio se realizó dentro de un grupo homogéneo de población, principalmente blanca, con elevados ingresos y estudios universitarios (familias que educan a sus hijos en casa entre los 6 y los 12 años de edad). Se proporcionó una información anónima por parte de las madres, que están bien informadas sobre la vacunación de sus hijos y su estado de salud, lo que probablemente aumenta la validez de los datos obtenidos.

Conclusiones

La evaluación de los efectos a largo plazo de los programas de vacunación en la morbilidad y la mortalidad han sido limitados [71]. En este estudio piloto de niños educados en casa no vacunados y niños vacunados, se encontró que estos tienen menos probabilidades de contraer varicela y tos ferina, como era de esperar, pero no se encontró un aumento en las probabilidades de sufrir otros problemas de salud diagnosticados por los médicos en los niños no vacunados. Aunque el diseño transversal de este estudio limita las interpretaciones causales, la consistencia de los resultados, la aparente relación entre dosis y respuesta, entre el estado de vacunación y varias enfermedades crónicas, y la significativa asociación entre vacunación y trastornos en el desarrollo neurológico, todo ello abre alguna posibilidad de que los actuales programas de vacunación podrían estar contribuyendo a un mayor riesgo de morbilidad infantil. La vacunación también se ha observado significativamente asociada con los trastornos en el desarrollo neurológico después de controlar otros factores, mientras que el parto prematuro, considerado durante mucho tiempo como un importante factor de riesgo de trastornos en el desarrollo neurológico, no parece estar asociado con ellos, después de controlar la interacción entre el parto prematuro y la vacunación. Considerados los dos juntos, el parto prematuro junto con la vacunación parecen estar asociados con un aumento sinérgico en las probabilidades de trastornos en el desarrollo neurológico, si se considera solamente la vacunación. Primero, se necesitan más investigaciones para replicar estos hallazgos, con muestras mayores y diseños de investigación más consistentes. Segundo, sujeto a replicación, los factores potencialmente perjudiciales asociados con el calendario de vacunaciones deben ser identificados y tratados y comprendidos los mecanismos subyacentes. Tales estudios son esenciales para optimizar el impacto de la vacunación en la salud infantil.

[…]

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Estudio comparativo de la salud entre los niños vacunados y no vacunados de los 6 a los 12 años de edad (II)

Por Anthony R Mawson, Brian D Ray, Azad R Bhuiyan y Binu Jacob

Journal of Translational Science (pdf)

Resumen

Las vacunas han evitado millones de enfermedades infecciosas, hospitalizaciones y muertes entre los niños estadounidenses, pero los resultados a largo plazo de la vacunación todavía son un tanto inciertos. El Instituto de Medicina de los Estados Unidos ha recomendado la realización de estudios para abordar esta cuestión. Este estudio tiene como objetivo:

1.- Comparar diversos parámetros de salud entre los niños vacunados y los no vacunados.

2.- Y comprobar si existe alguna asociación entre la vacunación y trastornos en el desarrollo neurológico (NDD), y si de observarse dicha asociación ver si todavía persiste después de una corrección de otros valores medidos.

Se realizó un estudio transversal en colaboración con madres y asociaciones de padres de niños educados en el hogar, en cuatro estados de los Estados Unidos: Florida, Louisiana, Mississippi y Oregón. Se solicitó a las madres que rellenaran un cuestionario sobre sus hijos comprendidos entre los 6 y los 12 años, sobre cuestiones relacionadas con el embarazo, antecedentes de nacimiento, vacunaciones, enfermedades diagnosticadas por los médicos, medicamentos administrados y servicios de salud utilizados.

Los trastornos en el desarrollo neurológico, una medida de diagnóstico derivada, se definió en función de si presentaban uno o más de los tres diagnósticos estrechamente relacionados:

– dificultades en el aprendizaje

-trastorno por déficit de atención con hiperactividad

– trastorno del espectro autista.

Se evaluó una muestra de conveniencia de 666 niños, de los cuales 261 (39%) no habían sido vacunados. Se observó que los vacunados eran menos propensos que los no vacunados a ser diagnosticados con varicela y tos ferina, pero más propensos a sufrir neumonía, otitis media, alergias y trastorno en el desarrollo neurológico. Tras el correspondiente ajuste, la vacunación, el sexo masculino y el parto prematuro se observaron relacionados con los trastornos en el desarrollo neurológico. Sin embargo, en un modelo ajustado que facilite la interacción, la vacunación, pero no el parto prematuro, permaneció asociada con los trastornos en el desarrollo neurológico, mientras que la interacción del parto prematuro y la vacunación permaneció asociada con un aumento de 6,6 veces en las probabilidades de trastornos en el desarrollo neurológico (IC del 95%: 2.8, 15.5).

En conclusión: se encontró que los niños vacunados tenían una mayor tasa de alergias y trastornos en el desarrollo neurológico que los niños no escolarizados y no vacunados. Aunque la vacunación permaneció significativamente asociada con los trastornos en el desarrollo neurológico después de controlar otros factores, el parto prematuro junto con la vacunación se observaron asociados con un aparente aumento sinérgico de probabilidades de sufrir un trastorno en el desarrollo neurológico.

Es necesario un mayor número de investigaciones que tengan en cuenta una mayor cantidad de parámetros relacionados con la salud; se necesitan muestras independientes y diseños de investigación más sólidos que verifiquen y expliquen estos resultados inesperados con el fin de que el impacto de las vacunas en la salud de los niños sea el menor posible.

[Parte 1]

[…]

Discusión

Después de la recomendación del Instituto de Medicina para que se realizasen estudios que comparen los resultados relacionados con la salud de los niños vacunados y no vacunados, se invitó a participar en este estudio a las organizaciones que apoyan la educación en casa (homeschool). Los datos también pretendían determinar si la vacunación tenía una relación expresa con los trastornos de desarrollo neurológico, una característica de diagnóstico derivada que se combina con otros diagnósticos que incluyen las dificultades de aprendizaje, TEA y/o TDAH.

Situación de vacunación

(N=50)

No

(N=616)

Total *

(N=666)

Chi-cuadrado

Valor de p

Razón de probabili-dades

(95% CI)**

Vacunados

42

363

405

12,198

>0,001

3.7 (1.7 – 7.9)

No vacunados

8

253

261

Ref

Raza

No blanca

9

71

80

1,8208

0,177

1,7 (0,7- 3,6)

Blanca

41

544

585

Ref

En razón del género

Niños

32

283

315

5,9471

0,015

2,1 (1,1-3,8)

Niñas

18

331

349

Ref

Efectos ambientales adversos

6

27

33

5,8706

0,053

2,9(1,1-7,4)

No

40

523

563

Ref

Se desconoce

4

66

70

0,8(0,3-2,3)

Medicación durante el embarazo- Antiobióticos

10

61

71

4,950

0,026

2,3(1,1-4,8)

No

40

555

595

Ref

Medicación durante el embarazo-Vacunación

6

32

38

3,965

0,057

2,5(1,0-6,3)

No

44

583

595

Ref

Parto prematuro

12

37

49

22,910

<0,001

4,9(2,4-10,3)

No

38

578

616

Ref

Ecografías

No

3

71

74

5,898

0,052

Ref

De 1 a 3 veces

30

419

449

1,7(0,5-5,7)

< 3 veces

17

124

141

3,2(0,92-11,5)

Tabla 7. Análisis sin ajuste de los factores de riesgo potencial para la aparición de trastornos en el desarrollo neurológico.

* El total puede no coincidir debido a la ausencia de datos o que estos estén incompletos.

** La razón de probabilidades es la relación de las entradas de las tablas 2 por 2 , y son una estimación de la frecuencia relativa ( o riesgo) relacionada con el factor de exposición.

Modelo ajustado (Modelo 1)

Modelo ajustado con interacción (Modelo 2)

Situación de vacunación

Vacunados

3,1(1,4-6,8)

2,5(1,1-5,6)

No vacunados

Ref

Ref

Raza

No blanca

2,3(1,0-5,2)

2,4(1,1-5,4)

Blanca

Ref

Ref

En razón del género

Niños

2,3(1,2-4,3)

2,3(1,2-4,4)

Niñas

Ref

Ref

Parto prematuro

NS

5,0(2,3-11,1)

No

Ref

Interacción entre el parto prematuro y la vacunación

No interacción

No disponible en este modelo

Ref

Prematuro y vacunación

6,6(2,8-15,5)

Tabla 8: Análisis de la regresión logística ajustada de los factores de riesgo y trastorno en el desarrollo neurológico*.

* Número de observaciones realizadas: 666; Número de observaciones útiles: 629; con trastorno en el desarrollo neurológico: 47; sin trastorno en el desarrollo neurológico: 582.

En cuanto a las afecciones agudas y crónicas, los niños vacunados eran considerablemente menos propensos que los no vacunados a padecer varicela y tos ferina, pero, al contrario de lo que sería de esperar, eran considerablemente más propensos a ser diagnosticados con otitis media, pulmonías, rinitis alérgica, eczema y trastornos en el desarrollo neurológico. Los niños vacunados también habían recibido mayor cantidad de antibióticos, medicación contra la fiebre y sufrían un mayor número de alergias; habérseles instalado tubos de ventilación en los oídos, visitas al médico por problemas de salud y haber sido hospitalizados.

La razón de las hospitalizaciones y la edad de los niños no pudieron ser determinadas, pero los últimos datos parecen consecuentes con un estudio de 38.801 informes recogidos en el VAERS (Sistema de notificación de eventos adversos relacionados con las vacunas) por hospitalizaciones o fallecimientos después de haberse administrado las vacunas. El estudio señala una relación lineal entre el número de dosis de vacunas administradas en algún momento y la tasa de hospitalizaciones y muertes [55]. La tasa de hospitalizaciones aumento del 11% cuando se habían administrado 2 dosis de vacuna hasta el 23,5% cuando fueron 8 las dosis administradas (r2=0,91), mientras que la tasa aumentaba del 3,6% si las dosis recibidas eran de 1 a 4, hasta el 5,4% si las dosis recibidas eran de 5 a 8.

Para apoyar la posibilidad de que el número de dosis administradas de vacunas recibidas pudiera tener relación con el riesgo de sufrir enfermedades crónicas asociadas, se realizó una comparación entre niños no vacunados, parcialmente vacunados y niños totalmente vacunados en el presente estudio, y se obtuvo que los niños parcialmente vacunados tenían un aumento intermedio en las probabilidades de sufrir enfermedades crónicas, en relación con los no vacunados y los niños totalmente vacunados, específicamente rinitis alérgica, TDAH, eczema, deficiencias en el aprendizaje y trastornos en el desarrollo neurológico.

Las tasas a nivel nacional de TDAH y dificultades de aprendizaje (LD) son consistentes con las obtenidas en este estudio. La tasa en los Estados Unidos de TDAH para los niños de edades comprendidas entre los 4 y 17 años (2 veces el rango de edad comprendido en este estudio) es del 11% [31]. El rango de TDAH obtenido en este estudio para las edades comprendidas entre los 6 y los 12 es del 3,3%, y del 4,7% si se incluye sólo a los niños vacunados. La tasa nacional de dificultades de aprendizaje es del 5% [32], y las tasas obtenidas en este estudio es del 3,9% para todos los grupos, y del 5,6% cuando solamente se consideran a los niños vacunados. Sin embargo, la prevalencia de los trastornos en el espectro autista (TEA) es del 2,24% según los CDC, más baja que la obtenida en este estudio, que se sitúa en el 3,3%. Los niños vacunados tienen considerablemente más probabilidades que las niñas de ser diagnosticados con rinitis alérgica y trastornos en el desarrollo neurológico. El porcentaje de niños vacunados con un trastorno en el desarrollo neurológico obtenido en este estudio ( el 14,4%) es consecuente con las tasas a nivel nacional obtenidas mediante las respuestas a cuestionarios enviados a las familias, que señalan que el 15% de los niños estadounidenses de entre 3 a 17 años de edad presentaban trastornos en el desarrollo neurológico, entre los años 2006 a 2008 [28]. Los niños son más propensos que las niñas a ser diagnosticados con un trastorno en el desarrollo neurológico y trastornos en el espectro autista, en particular [29].

La vacunación parece tener una estrecha relación con la otitis en el oído medio y con la pulmonía, que se encuentran entre las complicaciones más comunes de infección por sarampión [56, 57]. Las probabilidades de sufrir otitis en el oído medio eran casi cuatro veces más altas entre los vacunados (OR 3.8, 95% CI: 2.1, 6.6) y las probabilidades de sufrir una miringotomía (una incisión en el tímpano) con la colocación de un tubo de drenaje eran 8 veces más altas que entre los niños no vacunados (OR 8.0, 95% CI: 1.0, 66.1). La otitis aguda del oído medio (AOM) es una infección muy frecuente en la infancia, produciéndose hasta 30 millones de visitas anuales al médico en los Estados Unidos y la mayoría prescriben a los niños antiobióticos [58, 59]. La mayor frecuencia de otitis en el oído medio alcanza su punto máximo a la edad de 3 a los 18 meses, y el 80% de los niños han experimentado al menos un episodio de este tipo antes de los 3 años de edad. Las tasas de infección en el oído medio han aumentado en las últimas décadas [60]. A nivel mundial, la frecuencia de infección del oído medio es del 10,9%, con 709 millones de casos cada año, afectando al 51% de los niños menos de 5 años de edad [61]. La infección en el oído medio es una importante preocupación en términos de utilización de la asistencia médica en los Estados Unidos, con un coste anual de 2,88 mil millones de dólares [62].

Los numerosos informes de otitis en el oído medio han sido archivados en el VAERS. Una búsqueda realizada en el VAERS de “casos en los que la edad es menor de 1 y el intervalo de inicio es de cero ó 1 ó 2 ó 3 ó 4 ó 5 ó 6 ó 7 días y síntomas de otitis en el oído medio” [63] reveló que los casos registrados fueron de 438.573 entre 1990 y 2011, a menudo con fiebre y otros signos y síntomas de inflamación y participación del sistema nervioso central. Un estudio [64] evaluó el transporte nasofaríngeo de S. pneumoniae, H. influenzae y M. catarrhalis durante una otitis en el oído medio en niños con inmunización completa, niños parcialmente vacunados con 0 ó 1 dosis de la vacuna conjugada neumocócica 7, y se encontró un aumento en la frecuencia de colonización de M. catarrhalis en el grupo vacunado en comparación con los niños parcialmente vacunados y del grupo de control (76% frente al 62% y el 56%, respectivamente). Unos mayores niveles de Moraxella catarrhalis implican un mayor peligro de otitis en el oído medio [65].

La vacunación contra la infecciones neumocócicas puede provocar la sustitución de este neumococo en el nicho nasofaríngeo por unos serotipos neumocócicos no vacunables y dar origen a enfermedad [66]. La vacunación con la vacuna conjugada neumocócica 7 (PCV-7) tiene un marcado efecto en la composición de la microbiota de las vías respiratorios superiores en los niños, yendo más allá de la distribución de los serotipos neumocócicos y potencialmente patógenos conocidos y dando como resultado una aumento de los microorganismos anaerobios, bacterias grampositivas y gramnegativas. La administración de la vacuna PCV-7 también tiene correlación con la aparición y expansión de especies orofaríngeas.

Estas observaciones sugieren que la erradicación del serotipo neumocócico contra el que va dirigida la vacuna puede seguirse de una colonización de otras especies bacterianas en el nicho nasofaríngeo que queda vacante, llevando a desequilibrios en la composición bacteriana (disbiosis) y un mayor peligro de contraer una otitis del oído medio. A largo plazo, esto ha permitido una mejor comprensión de las implicaciones inducidas por las vacunas en la estructura de la microbiota [67].

El segundo objetivo del estudio se centró en los resultados específicos relacionados con la salud y se trató de determinar si la vacunación estaba asociada con trastornos del desarrollo neurológico (NDD) después de controlar otros factores evaluados. Después del ajuste, los factores que están significativamente asociados con los NDD fueron la vacunación, la raza no blanca, el sexo masculino y el parto prematuro. La aparente fuerte asociación entre vacunación y parto prematuro y los NDD sugirió la posibilidad de interacción entre ambos factores. Esto se demostró en un modelo ajustado con interacción (controlando la interacción del parto prematuro con la vacunación). En este modelo, la vacunación, la raza no blanca y el sexo masculino permanecieron asociados con los NDD, mientras que el parto prematuro no se observó asociado con los NDD. Sin embargo, el parto prematuro combinado con la vacunación se vio asociado con un aumento de 6,6 veces en las probabilidades de sufrir NDD.

En resumen, la vacunación, la raza no blanca y el sexo masculino se vieron asociados significativamente con los NDD después de ajustar otros factores. El parto prematuro, aunque significativamente asociado con los NDD, en los análisis ajustados y no ajustados, se observó no relacionado con los NDD en el modelo final con interacción. Sin embargo, el parto prematuro combinado con la vacunación se vio fuertemente asociado con los NDD en el modelo ajustado con interacción, más del doble de probabilidades de NDD que sólo con la vacunación. Se sabe desde hace mucho tiempo que el parto prematuro es un factor importante para los NDD [68, 69], pero los neonatos prematuros son vacunados de manera rutinaria, y los efectos separados del parto prematuro y la vacunación no han sido examinados. El presente estudio sugiere que la vacunación podría ser un factor que contribuye en la patogénesis de los NDD, pero también que el parto prematuro por sí mismo puede tener un papel, aunque menor, en los NDD (definidos como TEA, TDAH y/o discapacidades en el aprendizaje) de lo que actualmente se cree. Los hallazgos también sugieren que la vacunación asociada con un parto prematuro podría aumentar las probabilidades de los NDD más allá de solamente la vacunación.

Parte III

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Estudio comparativo de la salud entre los niños vacunados y no vacunados de los 6 a los 12 años de edad (I)

Por Anthony R Mawson, Brian D Ray, Azad R Bhuiyan y Binu Jacob

Journal of Translational Science (pdf)

Resumen

Las vacunas han evitado millones de enfermedades infecciosas, hospitalizaciones y muertes entre los niños estadounidenses, pero los resultados a largo plazo de la vacunación todavía son un tanto inciertos. El Instituto de Medicina de los Estados Unidos ha recomendado la realización de estudios para abordar esta cuestión. Este estudio tiene como objetivo:

1.- Comparar diversos parámetros de salud entre los niños vacunados y los no vacunados.

2.- Y comprobar si existe alguna asociación entre la vacunación y trastornos en el desarrollo neurológico (NDD), y si de observarse dicha asociación ver si todavía persiste después de una corrección de otros valores medidos.

Se realizó un estudio transversal en colaboración con madres y asociaciones de padres de niños educados en el hogar, en cuatro estados de los Estados Unidos: Florida, Louisiana, Mississippi y Oregón. Se solicitó a las madres que rellenaran un cuestionario sobre sus hijos comprendidos entre los 6 y los 12 años, sobre cuestiones relacionadas con el embarazo, antecedentes de nacimiento, vacunaciones, enfermedades diagnosticadas por los médicos, medicamentos administrados y servicios de salud utilizados.

Los trastornos en el desarrollo neurológico, una medida de diagnóstico derivada, se definió en función de si presentaban uno o más de los tres diagnósticos estrechamente relacionados:

– dificultades en el aprendizaje

-trastorno por déficit de atención con hiperactividad

– trastorno del espectro autista.

Se evaluó una muestra de conveniencia de 666 niños, de los cuales 261 (39%) no habían sido vacunados. Se observó que los vacunados eran menos propensos que los no vacunados a ser diagnosticados con varicela y tos ferina, pero más propensos a sufrir neumonía, otitis media, alergias y trastorno en el desarrollo neurológico. Tras el correspondiente ajuste, la vacunación, el sexo masculino y el parto prematuro se observaron relacionados con los trastornos en el desarrollo neurológico. Sin embargo, en un modelo ajustado que facilite la interacción, la vacunación, pero no el parto prematuro, permaneció asociada con los trastornos en el desarrollo neurológico, mientras que la interacción del parto prematuro y la vacunación permaneció asociada con un aumento de 6,6 veces en las probabilidades de trastornos en el desarrollo neurológico (IC del 95%: 2.8, 15.5).

En conclusión: se encontró que los niños vacunados tenían una mayor tasa de alergias y trastornos en el desarrollo neurológico que los niños no escolarizados y no vacunados. Aunque la vacunación permaneció significativamente asociada con los trastornos en el desarrollo neurológico después de controlar otros factores, el parto prematuro junto con la vacunación se observaron asociados con un aparente aumento sinérgico de probabilidades de sufrir un trastorno en el desarrollo neurológico.

Es necesario un mayor número de investigaciones que involucren una mayor cantidad de parámetros; se necesitan muestras independientes y diseños de investigación más sólidos que verifiquen y expliquen estos resultados inesperados con el fin de que el impacto de las vacunas en la salud de los niños sea el menor posible.

Abreviaturas:

TDAH: trastorno por déficit de atención con hiperactividad; TEA: trastorno del espectro autista; AOM: Otitis media aguda; CDC: Centros para el Control y Prevención de Enfermedades; CI: Intervalo de confianza; NDD: Trastornos del desarrollo neurológico; NHERI: Instituto de Investigación de Educación en el Hogar; OR: razón de probabilidades; PCV-7: vacuna conjugada neumocócica 7; VAERS: Sistema de notificación de eventos adversos relacionados con las vacunas.

Introducción

Las vacunas se encuentran entre uno de los mayores logros de la Ciencia y una de las intervenciones de salud pública más eficaces del siglo XX [1]. Entre los niños estadounidenses nacidos entre 1995 y 2013, se estima que la vacunación ha prevenido 322 millones de enfermedades, 21 millones de hospitalizaciones y 732.000 muertes prematuras, con un ahorro estimado de 1,38 billones de dólares [2]. Alrededor del 95% de los niños estadounidenses reciben las vacunas recomendadas como un requisito previo para acceder a la escuela o a las guarderías [3, 4], con el objetivo de prevenir la aparición y propagación de enfermedades infecciosas [5]. Los avances en biotecnología están contribuyendo al desarrollo de nuevas vacunas para su uso generalizado [6].

Dentro del programa de vacunación pediátrica actualmente en vigor [7], los niños estadounidenses reciben hasta 48 dosis de vacunas para 14 enfermedades diferentes, desde el nacimiento hasta los 6 años de edad, cifra que ha aumentado en los últimos 50 años, especialmente desde la aprobación del programa Vacunación para Niños, creado en el año 1944. El programa Vacunación para Niños comenzó con vacunas dirigidas a 9 enfermedades: difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, Haemophilus influenzae tipo B, hepatitis B, sarampión, paperas y rubeola. Entre 1995 y 2013, se han añadido otras 5 nuevas vacunas para niños de 6 años de edad o menos: varicela, hepatitis A, enfermedad neumocócica, gripe y rotavirus.

Aunque se realizan pruebas inmunológicas y de seguridad a corto plazo sobre las vacunas antes de su aprobación por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), los efectos a largo plazo de las vacunas y de los programas de vacunación siguen siendo desconocidos [8]. Se sabe que las vacunas conllevan unos riesgos asociados graves, bien agudos o crónicos, tales como complicaciones neurológicas e incluso fallecimientos [9], pero tales riesgos se consideran tan raros que se cree que los programas de vacunación son seguros y eficaces prácticamente para todos los niños [10].

Hay muy pocos ensayos aleatorios sobre cualquiera de las vacunas recomendadas a los niños, en términos de morbilidad y mortalidad, en parte debido a las implicaciones éticas que supondría el no administrar las vacunas a los niños del grupo de control. Una excepción, la vacuna contra el sarampión, que fue retirada después de varios ensayos aleatorios realizados en África, pues se observó que interactuaba con la de la difteria, tétanos y tos ferina, lo que supuso un aumento significativo del 33% en la mortalidad infantil [11]. Las evidencias de seguridad de los estudios previos incluyen un número limitado de vacunas, por ejemplo, la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubeola, y la hepatitis B, pero no dentro de los programas de vacunación infantil. Los conocimientos son limitados para las vacunas con una largo historial de protección contra las enfermedades infecciosas [12]. Se desconocen todavía los niveles seguros y los efectos a largo plazo de los ingredientes de las vacunas, tales como adyuvantes y conservantes [13]. Otras preocupaciones incluyen la seguridad y el coste/eficacia de las nuevas vacunas contra las enfermedades potencialmente letales para las personas, pero que tienen un menor impacto en la salud de la población, como la vacuna contra el meningococo del grupo B [14].

Existe un sistema de alerta contra los efectos adversos de las vacunas (VAERS), un sistema voluntario que realizan padres y médicos. Sin embargo, la tasa estimada de notificaciones de lesiones graves producidas por las vacunas es < 1% [15]. Debido a esto, el antiguo Instituto de Medicina (actualmente Academia de Medicina) recomendó en el año 2005 que se estableciese un plan quinquenal para la investigación de la seguridad de las vacunas por parte de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) [16, 17]. En sus reseñas del año 2011 y 2013 sobre los efectos adversos de las vacunas, el Instituto de Medicina concluyó que eran pocos los problemas de salud causados o asociados con las vacunas, y no encontró pruebas de que el calendario de vacunaciones fuera inadecuado [18, 19]. Otra revisión sistemática, encargada por la Agencia de Investigación y Calidad de la Salud de los Estados Unidos para identificar los efectos adversos por la vacunación infantil, concluyó que tales efectos adversos después de la vacunación eran muy raros [20]. Sin embargo, los Institutos de Medicina señalaron que se necesitaban más estudios para comparar los resultados relacionados con la salud de los niños vacunados y no vacunados, examinar los efectos acumulativos a largo plazo de las vacunas, el momento de la vacunación en relación con la edad y el estado de los niños, y el número de vacunas administradas al mismo tiempo; el efecto de los ingredientes de las vacunas en relación con la salud, y los mecanismos relacionados con los efectos adversos producidos por las vacunas [19].

Un factor que complica la evaluación del programa de vacunaciones es de si las vacunas contra las enfermedades infecciosas tienen unos efectos no específicos sobre la morbilidad y mortalidad que van más allá de la prevención contra esas enfermedades. La existencia de tales efectos plantea un reto al supuesto de que las vacunas individuales afectan al sistema inmunológico independientemente entre sí y no tienen ningún otro efecto fisiológico que la propia de la protección contra el patógeno contra el que se dirigen [21]. Los efectos no específicos de algunos vacunas parece implicar que serían beneficiosas, mientras que otras parecen aumentar la morbilidad y mortalidad [22, 23]. Por ejemplo, tanto las vacunas contra el sarampión y el Bacillus Calmette-Guérin reducirían la morbilidad y mortalidad en general [24], mientras que las vacunas de la difteria, tétanos y tos ferina [25], y las vacunas contra la hepatitis B [26] tendrían el efecto contrario (el de aumentar la morbilidad y la mortalidad]. Los mecanismos responsables de estos efectos no específicos son desconocidos, pero pueden incluir, entre otras cosas: interacciones entre las vacunas y sus ingredientes, por ejemplo, sin las vacunas están vivas o inactivadas; la vacuna administrada más recientemente; suplementos alimenticios, como la vitamina A; el orden en que se administran las vacunas y sus posibles efectos combinados y acumulativos [21].

Actualmente hay un gran controversia sobre si la vacunación desempeña un papel en los trastornos de desarrollo neurológico (NDD), entre los que se incluyen dificultades de aprendizaje, Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) y trastorno del espectro autista (TEA). La controversia ha aumentado por el hecho de que los Estados Unidos está sufriendo lo que se ha descrito como una “pandemia silenciosa” de desarrollo subclínico de neurotoxicidad para el desarrollo, ya que el 15% de los niños sufre discapacidad, deficiencias sensoriales y retrasos en el desarrollo [27, 28]. En 1996 la prevalencia estimada del Trastorno del Espectro Autista (TEA) era del 0,42%. En el año 2010 ya había aumentado al 1,47% (1 de cada 68 niños), 1 de cada 42 niños y 1 de cada 189 niñas afectadas [29]. Recientemente, sobre la base de una encuesta realizada a los padres por los CDC entre los años 2011-2014, se calculó que el 2,24% de los niños (1 de cada 45) tenían Trastorno del Espectro Autista. Sin embargo, otros trastornos relacionados con discapacidades en el desarrollo, tales como discapacidad intelectual, parálisis cerebral, pérdida de la audición y deterioro de la visión, se mantuvieron sin cambios [30]. Las tasas de prevalencia del Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) también han aumentado notablemente en las últimas décadas [31]. Aumentos en la prevalencia de la discapacidad de aprendizaje han sido seguidos por descensos en las tasas de prevalencia en la mayoría de los estados, posiblemente por cambios en los criterios de diagnóstico [32].

Se cree que gran parte del aumento en el número de diagnósticos en las últimas décadas se debe a la creciente conciencia y sensibilidad hacia el autismo, y por lo tanto sería mayor el número de niños con síntomas leves de autismo. Pero estos efectos no explican todo el aumento [33]. El aumento del TDAH y del TEA sugiere la presencia de un factor ambiental al cual prácticamente todos los niños estarían expuestos. Los productos químicos agrícolas también están sometidos a investigación [34-37].

El posible papel que jugarían las vacunas en el aumento de los trastornos en el desarrollo neurológico sigue siendo desconocido porque no hay datos sobre los resultados de vacunados y no vacunados. La necesidad de estudios se sugiere por el hecho de que Compensación de Lesiones por Vacunas ha pagado 3,2 mil millones en compensación por daños producidos por las vacunas desde su creación en el año 1986 [38]. Un estudio de las reclamaciones por la administración de vacunas al Programa de Compensación por lesiones tales como encefalopatía inducida por las vacunas y el trastorno convulsivo, encontró que 83 de esas reclamaciones fueron reconocidas como debidas a un daño cerebral. En todos los casos, el Tribunal de Reclamaciones estimó que los niños tenían autismo o TEA [39]. Por otra parte, numerosos estudios epidemiológicos no han encontrado una asociación entre las vacunas (en concreto la combinación de vacunas contra el sarampión, las paperas y la rubeola) y el autismo [10, 40-45], y no hay ninguna explicación sobre los mecanismos que las vacunas pudieran inducir autismo [46].

Un importante desafío al comparar niños vacunados y no vacunados ha sido el de encontrar un grupo de niños no vacunados, ya que la gran mayoría de los niños son vacunados en los Estados Unidos. Los niños educados en casa son adecuados para tales estudios, ya que presentan una alta proporción de niños no vacunados en comparación con los niños de las escuelas públicas [47]. Las familias que educan a sus hijos en el hogar tienen una renta media igual a la de las familias de parejas casadas, un mayor nivel de educación formal, y un mayor número de hijos (algo más de 3) en comparación con un promedio de poco más de dos hijos [48-50]. Estas familias tienen mayor representación en el sur, alrededor del 23% no son blancos, y la distribución por edades de los niños en edad escolar en los grados K-12 es similar a la de los niños de todo el país [51]. Aproximadamente el 3% de la población escolar se educó en su propia casa en el año escolar 2011-2012 [52].

Los objetivos de este estudio fueron:

1.- comparar niños vacunados y no vacunados en una amplia gamas de parámetros relacionados con la salud, las condiciones tanto agudas como crónicas, la administración de medicamentos y la utilización de los servicios de salud;

2.- Determinar si hay una asociación entre la vacunación y los trastornos en el desarrollo neurológico, y de haberlos, comprobar si siguen siendo significativa esa asociación después de un ajuste de otros factores medidos.

Parte II

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Algunos datos sobre la gripe y la vacuna contra la gripe

Influenza…Lascia ch’io pianga… e che sospiri la libertà…”.

Por Michel de Lorgeril, Doctor en Medicina e investigador del CNRS

michel.delorgeril.info

vacuna-gripe-aTraduzco esta mezcla de inglés e italiano: la palabra inglesa “influenza” significa gripe y la expresión italiana “Lascia ch’io pianga… e che sospiri la libertà…” viene a decir “déjame llorar… y que suspire por la libertad”.

Se trata de un mensaje codificado que los piratas informáticos (incluso de la Agencia de Inteligencia estadounidense) no van a entender. No leer en voz alta, pues el lobo feroz está a la escucha…

Para ocultar todavía más la misiva, démosles algunas pistas falsas, como ésta:

https://www.youtube.com/watch?v=Z5WUO7hsgCA

Y si siguen insistiendo, otra más:

https://www.youtube.com/watch?v=_WN2A–Sr58

Si usted todavía sigue leyendo esto, es buena señal: eso quiere decir que tiene sentido del humor.

Bueno, voy a resumir la idea general: estamos asistiendo durante estos días a una frenética campaña por parte de las autoridades sanitarias y gubernamentales para que nos vacunemos contra la gripe.

Cuanto más objetivos y fiables son los datos científicos, mayor es la histeria mediática y política que se despliega sin límites ni matices.

Que quede claro: los datos actualmente existentes, que cualquier persona puede consultar, nos dicen claramente dos cosas:

1.- Hasta que no se demuestre lo contrario, las vacunas contra la gripe no son eficaces;

2.- Para apoyar las campañas de vacunación se debe disponer de una mayor cantidad de datos científicos.

Esto cierto tanto para los adultos sanos de más de 65 años de edad, los niños e incluso algunos pacientes, como aquellos que padecen fibrosis quística. Se podría hacer una lista más amplia, pero sobre todo hay que repetir: ¡dennos más información, por favor!

Uno podría decir que la vacunación es una medida de precaución y que si bien quizás no resulte beneficiosa, al menos no provoque daños…

¡Error! Vacunarse no es un acto inofensivo, ¡en absoluto!

Incluso si este corto artículo no tiene la intención de tratar este tema en profundidad, sí que les pongo un gráfico sencillo publicado en el año 2011 y cuyos datos nunca han sido desmentidos, por desgracia.

Se encuentran en : Hum Exp Toxicol. 2011 Sep;30(9):1420-8.

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¿Qué dicen estos datos?

Que la mortalidad infantil por países está directamente correlacionada con el número de dosis de vacunas administradas. Las correlación es lineal y sugiere una estrecha relación de causa.

Se pueden observar algunos posibles factores de confusión en los dos extremos de la derecha: parte inferior izquierda Suecia y parte superior a la derecha los Estados Unidos.

A continuación presentamos dos extractos de la IMR (Tasa de Mortalidad Infantil) en el año 2009: en principio los 5 mejores y debajo los 5 peores.

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Y ahora los datos del número de dosis de vacunas administradas, primero el menor número y debajo el mayor número.

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Bueno, que cada uno saque sus propias conclusiones, después de haber consultado este corto artículo y verificado las tablas y razonamientos…

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Sentencia del Tribunal Supremo Federal de Alemania sobre el virus del sarampión

Por Brendan D. Murphy, 24 de enero de 2017

Global Freedom Movement

 

 

Imagen: BBC.com

Imagen: BBC.com

[Nota: Actualización 29 de enero de 2017

Se dio tal sentencia del Tribunal Supremo de Justicia de Alemania en relación al caso Lanka contra Bardens, pero parece ser el que el juez no entró en los pormenores relacionados con que haya o no un virus del sarampión, sino que fue un defecto de forma el que inclinó la balanza a favor de Stefan Lanka, al menos eso es lo que se dice en algunos sitios web que también recogen la noticia. No hemos leído la sentencia (a fecha de hoy todavía no está disponible en la página web del Tribunal Superior de Justicia de Alemania), sino sólo recogido un artículo que hacía referencia a dicha sentencia y que nos pareció incluía varias declaraciones, entre ellas las del Prof. Andreas Podbielski, que parecían convincentes. Incluimos esta actualización como una aclaración, y serán los lectores, que de interesarles, busquen más detalles de esta noticia]

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Este artículo está protegido por los derechos de autor, cuya propiedad es del Movimiento de Libertad Global. Puede ser reeditado libremente en su totalidad, con la atribución apropiada, con todos los hipervínculos, nombre del autor y biografía. Esta declaración de derechos debe aparecer intacta.


¿Refutada la existencia del virus del sarampión?

Una de las noticias más sorprendente de los últimos años en el campo de la Medicina y de la Ciencia acaba de estallar en Alemania: quizás se haya refutado el que haya como tal un virus del sarampión.

En noviembre del 2011, el biólogo Stefan Lanka desafió a la comunidad científica para que ofreciese pruebas empíricas y definitivas sobre la existencia del virus del sarampión. Estaba tan seguro de que esa creencia, tan difundida y arraigada, no tenía fundamento que ofreció 100.000 dólares a quien pudiera ofrecer pruebas de laboratorio identificando al virus y estableciendo su diámetro.

El desafío fue enseguida considerado por David Bardens y la cuestión ha estado bullendo por el sistema jurídico alemán durante varios años para determinar si el demandante había logrado probar científicamente si hay tal virus, de acuerdo con las exigencias recogidas en el desafío del Lanka. Bardens presentó seis publicaciones [1] que afirmaban dar pruebas de que sí hay tal virus y poco después exigió el pago de la correspondiente recompensa, por medio de un abogado.

Lanka no accedió al pago, de modo que el caso fue llevado a los tribunales. El 10 de abril de 2014 comenzó el juicio oral del caso Lanka/Bardens en el tribunal del distrito de Ravensburg, comenzando una intrincada y complicada saga con multitud de de acusaciones y vericuetos, fallando dicho tribunal en contra de Lanka.

El 16 de febrero de 2016, el Oberlandesgericht Stuttgart (Tribunal Superior de Justicia de Stuttgart) reconsideró la primera sentencia y concluyó que Bardens no había cumplido formalmente con los criterios exigidos en el desafío de Lanka. Entonces Bardens llevó el caso al Tribunal Supremo Federal de Alemania en Karlsruhe a mediados de 2016, con la esperanza de ganar finalmente el caso y recibir el dinero que le correspondía.

Lanka contra Bardens: gana Lanka

Sin embargo, hace unos días (enero de 2017) el tribunal falló en torno a este asunto. El veredicto: Lanka no debía pagar la recompensa; la demanda de Bardens fue desestimada. ¿Había sido refutado el dogma médico ( o al menos desafiado)? De ser así, esto tendría unas enormes repercusiones.

El Tribunal Supremo Federal (BGH) confirmó la sentencia anterior del Tribunal Regional Superior de Stuttgart (OLG) del 16 de febrero de 2016. No sólo Lanka no tiene que hacer ningún pago, sino que también condenó a Bardens al pago de las costas judiciales.

El biólogo Stefan Lanka informó recientemente sobre esta saga legal del sarampión, informando que cinco expertos habían participado en el caso y que se habían presentado los resultados y los análisis de seis estudios clave aportados por Bardens que se utilizaron para defender sí hay tal cosa como un virus del sarampión. Entre los cinco expertos estaba el Prof. Andreas Podbielski, que “ha comprobado sistemáticamente que ninguna de las seis publicaciones que se han presentado contiene pruebas científicas de que haya tal cosa como un presunto virus del sarampión” [1]. Podbielski trabaja en el Instituto de Microbiología Médica, Virología e Higiene de Rostock (Bardens todavía no ha obtenido el doctorado).

¿Podría ser que la idea misma del virus del sarampión no fuese más que otra falacia médica? Ya casi se pueden escuchar los fuertes latidos del corazón de la Gran Industria Farmacéutica.

¿La genética ha destruido tan acariciado mito?

Durante el juicio se presentaron los resultados de la investigación genética sobre el supuesto virus del sarampión:

Dos reconocidos laboratorios, incluyendo el Instituto más prestigioso del mundo, llegaron exactamente a los mismos resultados, de manera independiente. Los resultados demuestran que los autores de las seis publicaciones sobre el virus del sarampión estaban equivocados y, como resultado directo, los virólogos del sarampión se mantienen en dicho error: se han interpretado mal los constituyentes ordinarios de las células como parte de un sospechoso virus del sarampión.

Debido a este error, durante las décadas que se ha mantenido el consenso, se ha creado una construcción mental tal que a partir de los constituyentes de las células se ha formado un modelo del virus del sarampión. Hasta el día de hoy no se ha encontrado en ningún ser humano ni animal una estructura real que corresponda con ese modelo. Con los resultados de las pruebas genéticas, todas las tesis sobre el que haya un virus del sarampión han sido científicamente refutadas [2]”.

Se confirmó que los autores de las seis publicaciones sobre los virus del sarampión (y sus partidarios) no realizaron ningún estudio de control, y por lo tanto no cumplieron con los estándares científicos exigidos. El Dr. Podbielski lo confirmó de manera explícita. Este error, según Lanka, se convirtió en el fundamento de esa creencia de que los virus causan enfermedades. Como dice el Dr. Podbielski: “Han interpretado mal los componentes ordinarios de las células como partes de un sospechoso virus del sarampión [3]”. A lo sumo, sigue sin haberse probado la existencia del virus del sarampión, y en el peor de los casos, se habría refutado y demolido una falsa creencia científica y médica.

¿Qué sucede entonces con la programas de vacunación contra el sarampión?

En base a lo dicho anteriormente, es posible que usted se pregunté sobre la base científica de la vacunación contra el sarampión en estos momentos. Lanka no deja de hacer referencia a esta circunstancia:

Dado que esas seis publicaciones ni ninguna otra publicación demuestren (científicamente) que haya un virus del sarampión, la sentencia del Tribunal Supremo en el juicio sobre el virus del sarampión, y los resultados de las pruebas genéticas, tiene sus consecuencias: el virus del sarampión, la capacidad de infección del virus del sarampión, y los beneficios y seguridad de la vacuna contra el sarampión, carecen de carácter científico y, por lo tanto, han quedado privados de sus fundamentos jurídicos [4]”.

Además, la Directora del Instituto Nacional de Referencia del Sarampión del Instituto Robert Koch (RKI), la Prof. Anette Mankertz, ha reconocido que el “el virus del sarampión” contiene realmente componentes celulares normales, tales como ribosomas, y dado que la vacuna contra el sarampión es una vacuna de “virus enteros”, por lo tanto contiene estructuras celulares estándar. Estas se inyectan directamente en la sangre del receptor, evitando todos los mecanismos naturales de las defensas corporales, se estaría introduciendo un avispero.

Esto explicaría por qué la vacunación contra el sarampión causa frecuentes y más graves alergias y reacciones autoinmunes que otros tipos de vacunación”, afirma Lanka [5].

El experto del Tribunal, el Pof. Podbielski, declaró en varias ocasiones durante los procedimientos judiciales que al admitir el Instituto Robert Kock que el “virus del sarampión” contiene ribosomas, la teoría del virus del sarampión había quedado invalidada.

Además, durante el juicio se puso también de manifiesto que el Instituto Robert Koch, la más destacada autoridad alemana en materia de enfermedades infecciosas, quebrantando su mandato legal [según el § 4 de la Ley de Protección frente a las Infecciones (IfSG)], no había realizado pruebas científicas de la existencia del virus del sarampión, al menos que las haya publicado. El RKI afirmó que había realizado los llamados estudios internos sobre el “virus del sarampión”, pero se niega a publicar o entregar los resultados [6]. Por lo tanto, la visión más lógica de la afirmación de la RKI es que todo es una historia con muy poca sustancia, lo cual es muy típico de aquellas autoridades médicas que han sido pilladas diciendo mentirijillas.

Esperemos a la próxima patada

¿Qué dirá la Industria Farmacéutica, los aliados médicos y los apologistas para negar todo esto? ¿O simplemente lo ignorarán y realizarán una nueva campaña de alarma social contra el sarampión para vender más lotes de vacunas contra el sarampión y luego que el mito se desvanezca en el silencio de la noche, reduciendo así sus pérdidas? ¿Tal vez veamos un equivalente mundial a la gripe porcina o la gripe aviar? O algo más aterrador en este sentido, algo que nos reconcoma de terror, el “sarampión del murciélago”. ¡Consiga el pinchazo antes de que sea mordido!

Éste será uno de los muchos fármacos de los que se hablará en los próximos meses.

No olvidemos que Trump acaba de nombrar a RFK Jr para dirigir una comisión de inocuidad de las vacunas e integridad científica, por lo que la cuestión de la eficacia y seguridad de muchos productos farmacéuticos estará en el candelero, y sin duda veremos nuevos acontecimientos en este sentido.

Del mismo modo que el Dr. William Thompson desencadenó una gran cantidad de denuncias (véase CDC Spider) después de haber confesado su participación en estudios fraudulentos por parte de los CDC que desacreditaban un vínculo entre vacunas y autismo ( creo que veremos nuevas aportaciones, confesiones y exposiciones en los próximos meses).

El Presidente Trump también nos va a aportar sorpresas en este sentido.

Manténgase atento.

Notas:

Los estudios fueron:

  1. Enders JF, Peebles TC. Propagation in tissue cultures of cytopathogenic agents from patients with measles. Proc Soc Exp Biol Med. 1954 Jun;86(2):277–286.
  2. Bech V, Magnus Pv. Studies on measles virus in monkey kidney tissue cultures. Acta Pathol Microbiol Scand. 1959; 42(1): 75–85
  3. Horikami SM, Moyer SA. Structure, Transcription, and Replication of Measles Virus. Curr Top Microbiol Immunol. 1995; 191: 35–50.
  4. Nakai M, Imagawa DT. Electron microscopy of measles virus replication. J Virol. 1969 Feb; 3(2): 187–97.
  5. Lund GA, Tyrell, DL, Bradley RD, Scraba DG. The molecular length of measles virus RNA and the structural organization of measles nucleocapsids. J Gen Virol. 1984 Sep;65 (Pt 9):1535–42.
  6. Daikoku E, Morita C, Kohno T, Sano K. Analysis of Morphology and Infectivity of Measles Virus Particles. Bulletin of the Osaka Medical College. 2007; 53(2): 107–14. (Source: http://positivists.org/blog/archives/3881)
  • http://anonhq.com/anti-vaxxer-biologist-stefan-lanka-bets-100k-measles-isnt-virus-wins-german-federal-supreme-court/
  • Ibid.
  • Ibid.
  • Ibid.
  • Ibid.
  • Ibid.

* Otras fuentes adicionales han sido proporcionadas por un amigo, que amablemente ha realizado algunas traducciones del alemán.

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