Bayer llega a un acuerdo para negociar 85.000 demandas relacionadas con el cáncer y el herbicida Roundup

Por Jef Feeley, 26 de mayo de 2020
Independent
 
 
 
La empresa química y farmacéutica Bayer ha llegado a acuerdos verbales para resolver una parte sustancial de las aproximadamente 125.000 demandas por cáncer en Estados Unidos por el uso de su herbicida Roundup, según personas conocedoras de las negociaciones.
 
Los acuerdos, que aún no han sido firmados y que cubren alrededor de 50.000 a 85.000 demandas, son parte de un plan de 10.000 millones de dólares (unos 9.100 millones de euros) de Bayer para poner fin a una costosa batalla legal que la compañía heredó cuando adquirió Monsanto en 2018. Mientras que algunos abogados siguen negándose, los pagos por los casos resueltos oscilarán entre algunos millones de dólares y algunos miles de dólares cada uno, dijo una persona, que pidió no ser identificada porque no están autorizados a hablar en público.
 
Es probable que Bayer anuncie los acuerdos, que necesitan la aprobación de la junta de supervisión, en junio, dijeron personas relacionadas con las negociaciones. Ninguno de los acuerdos está firmado, aunque se espera que los abogados de los demandantes lo hagan el día del anuncio, dijo esa persona.
 
Las acciones subieron un 8% el lunes en la bolsa de Frankfurt.
 
Superar el desastre de Roundup es una prioridad para el director ejecutivo Werner Baumann, quien planeó la adquisición de Monsanto por 63.000 millones de dólares y ha sufrido las consecuencias legales desde entonces. El aumento de las demandas de Roundup, junto con tres grandes derrotas en los tribunales de EE.UU., ha afectado a las acciones de la empresa, arrastrando decenas de miles de millones de dólares del valor de mercado y llevando a los accionistas a emitir una reprimenda sin precedentes a Baumann la primavera pasada.
 
Pero desde el verano pasado, el director general ha mantenido a la empresa al margen de más juicios con jurado mientras participaba en conversaciones de mediación de alto nivel. El mes pasado, ganó el voto de confianza anual del 93% de los accionistas en medio de señales de que Bayer podría llegar pronto a una resolución.
 
«Un acuerdo de todas las demandas presentadas en EE.UU. por 10.000 millones de dólares debería ser un importante estímulo para el aumento del precio de las acciones de Bayer», dijo Markus Mayer, un analista del Banco Baader, el lunes por correo electrónico.
 
Una vez que se llegue a una resolución, Baumann tendrá que demostrar que su estrategia de combinar los productos farmacéuticos, la salud del consumidor y la agricultura tiene sentido. Algunos inversores tienen dudas sobre este enfoque.
 
Bayer se negó a comentar los detalles de las conversaciones. Chris Loder, un portavoz que reside en los EE.UU., dijo el viernes que la empresa ha hecho «progresos en las mediaciones» que se derivaron de las demandas. «La compañía no dará detalles sobre los resultados de los acuerdos o el momento en que se produzcan», dijo Loder en un comunicado enviado por correo electrónico. «Como hemos dicho anteriormente, la compañía considerará una resolución si es financieramente razonable y proporciona un proceso para resolver posibles litigios futuros».
 
Aunque el número exacto de acuerdos no está claro hasta el momento, la estimación de al menos 125.000 demandas es más del doble de la cantidad de demandas por Roundup que Bayer había reconocido hasta ahora. La compañía sólo ha reconocido haber presentado y notificado casos de alrededor de 52.500 hasta abril. Decenas de miles más están siendo consideradas en suspenso por los abogados de los demandantes en virtud de los acuerdos con Bayer, dijeron personas familiarizadas con las negociaciones. Ken Feinberg, el mediador principal de Roundup, dijo que en enero el total era de 85.000 y que probablemente aumentaría.
 
Bayer ha dicho que destinará 8.000 millones de dólares para resolver todos los casos actuales, incluidos los que están en suspenso, según algunas personas conocedoras de los acuerdos. Los acuerdos hasta ahora involucran muchas de las demandas más importantes contra la compañía. No está claro cuánto se destinará a los que ya han llegado a un acuerdo y lo que queda para los casos pendientes. Otros 2.000 millones de dólares se reservarán para cubrir futuras demandas que relacionen el herbicida con el linfoma no Hodgkin, dijeron las personas relacionadas con las conversaciones.
 
Según los términos de los acuerdos, Roundup seguirá vendiéndose en los EE.UU. para su uso en patios y explotaciones agrícolas sin ninguna advertencia de seguridad, y los abogados de los demandantes estarán de acuerdo en dejar de aceptar nuevos casos o de hacer publicidad para captar nuevos clientes. Debido a que algunos de los casos de Roundup están consolidados ante el Juez de Distrito de EE.UU. Vince Chhabria en San Francisco, es posible que tenga que aceptar el acuerdo de los que actualmente tiene pendientes.
 
Bayer comparte la responsabilidad después de que el tribunal determinase que Roundup causa cáncer
Sin embargo no hay seguridad de que con las decenas de miles de casos aún sin resolver la empresa tenga suficiente con los 8.000 millones de dólares que ha presupuestado para las demandas presentadas y pendientes. Bayer complicó las cosas el mes pasado al dar marcha atrás en algunos acuerdos y exigir a los abogados que aceptasen menos debido a las pérdidas relacionadas con la pandemia de Covid-19. Eso podría llevar a que más abogados cancelasen el acuerdo con la empresa.
 
Feinberg, el abogado de Washington al que Chhabria recurrió para supervisar las negociaciones del acuerdo, dijo la semana pasada que sigue siendo «cautelosamente optimista de que se alcanzará un acuerdo nacional». Reconoció que las consecuencias de Covid-19 «han ralentizado el impulso» en las conversaciones.
 
Los acuerdos están diseñados para resolver las reclamaciones de que Roundup, cuyo ingrediente activo es el glifosato, causó linfoma no Hodgkin en algunos usuarios. La compañía niega que Roundup o el glifosato causen cáncer, una posición respaldada por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. Aún así, después de que las pérdidas de Bayer en los tribunales estimularan un aumento de nuevas demandas, inversionistas como Elliott Management instaron a la compañía a buscar un acuerdo integral.
 
Feinberg envió mediadores para supervisar las reuniones entre los abogados de Bayer y los abogados de los demandantes, que negociaron únicamente en nombre de sus clientes. La empresa ha elaborado varios calendarios de pagos, aunque ninguno excederá los tres años.
 
En este momento, sólo un puñado de abogados están pidiendo mayores indemnizaciones. James Onder, un abogado de San Luis que maneja más de 24.000 casos de Roundup, dijo la semana pasada que ha rechazado las ofertas de acuerdo que dejarían a sus clientes con tan sólo 5.000 dólares cada uno.
 
Las propuestas de Bayer «han sido insultantes», dijo Onder en una entrevista. La compañía está tratando de «presionar a los más vulnerables de nuestra sociedad para que acepten acuerdos minúsculos, con la esperanza de que se acobarden ante las repetidas y poco convincentes amenazas de bancarrota de Monsanto». Onder dijo que se está preparando para los juicios en St. Louis del año que viene.
 
Las personas relacionadas con las conversaciones han dicho que los abogados de Bayer usaron la amenaza de llevar a Monsanto a la bancarrota para que la gente acepte indemnizaciones más bajas. Otras compañías, incluyendo Purdue Pharma, solicitaron protección a corto plazo de los acreedores para hacer frente a una creciente ola de demandas por su analgésico opiáceo OxyContin.
 
En un movimiento sorprendente, Bayer también está presionando mediante apelaciones en las primeras demandas que perdió en los tribunales. En total, los jurados de tres juicios ordenaron a la compañía pagar un total de 2.400 millones de dólares en daños y perjuicios. Los jueces más tarde redujeron esas indemnizaciones a 191 millones de dólares.
 
El primer veredicto del Roundup proviene de un jurado de un tribunal estatal de California, que consideró a Monsanto responsable de un linfoma no Hodgkin en 2018 y le concedió 289 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios. Un juez más tarde lo redujo a 78,5 millones de dólares. Los alegatos orales de la apelación están programados para el 2 de junio en San Francisco.
 
Negarse a incluir sentencias pasadas en el acuerdo puede ser una señal para futuras reclamaciones de que Bayer no se limitará a dar la espalda y pagar, dijo Carl Tobias, un profesor de la Universidad de Richmond que se especializa en derecho de daños colectivos.
 
«Dice que los defenderán a través de las apelaciones, que pueden tardar años en resolverse», dijo Tobias. «Mientras tanto, la gente morirá».
 
Los acuerdos también limitan la admisibilidad de los pagos en los casos de linfoma no Hodgkin y a aquellos en los que los demandantes murieron de ese cáncer específico en la última década, según una hoja de condiciones de Bayer revisada en enero por Bloomberg News. Los usuarios de Roundup que culpen al producto de causar sus cánceres de mieloma múltiple no recibirán nada según este acuerdo.
 
———————————–

Agroquímicos y corrupción institucional: suplicar al Dueño de los Esclavos no sirve de nada

Por Colin Todhunter, 5 de mayo de 2018

globalresearch.ca

La activista medioambiental Dra. Rosemary Mason acaba de escribir al Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, al Vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, y al Comisario de Sanidad, Vytenis Andruikaitis. Como se expone a continuación, les hace a estos altos funcionarios algunas preguntas muy pertinentes sobre la connivencia de la UE con las corporaciones agroquímicas:

1) Al autorizar el glifosato en nombre del Grupo de trabajo sobre el glifosato dirigido por Monsanto, ¿por qué el Presidente Juncker no ha considerado la evaluación completa de riesgos de la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA)?

2) ¿Por qué la UE se alió con corporaciones que fabricaron gases neurotóxicos para su uso en la guerra química de la Segunda Guerra Mundial y para su uso en los campos de concentración nazis? Estas empresas continúan utilizando productos químicos similares en la agricultura para matar a los `parásitos’, insectos beneficiosos, aves y personas.

3) ¿Podría ser que se deba a que las regulaciones de biocidas en la UE están diseñadas simplemente para que las Corporaciones hagan dinero y el control esté en última instancia en manos de la industria agroquímica?

4) ¿Por qué Monsanto, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la ECHA y el Science Media Centre del Reino Unido, financiado por la industria, no tuvieron en cuenta el estudio de dos años de duración realizado por Gilles-Eric Seralini sobre la alimentación de ratas con semillas transgénicas y Roundup, que produjo daños en órganos y tumores a los cuatro meses?

5) ¿Saben los comisarios que la organización Cancer Research del Reino Unido sufrió la apropiación por parte de la industria agroquímica en 2010 con el pleno conocimiento del gobierno británico? Michael Pragnell, ex presidente de Cancer Research UK (CRUK), fue fundador de Syngenta y ex presidente del grupo de presión de la industria CropLife International. El sitio web de CRUK dice que no hay evidencias convincentes de que los pesticidas causen cáncer. En cambio, CRUK relaciona el cáncer con las opciones de estilo de vida y el comportamiento individual y culpa al consumo de alcohol, la obesidad y el tabaquismo.

6) ¿Por qué los organismos reguladores de la UE y David Cameron, en nombre del gobierno británico, hicieron caso omiso de la Carta firmada por casi 60 milones de estadounidenses, advirtiéndoles que no autorizaran los cultivos transgénicos y Roundup debido a su toxicidad para la salud humana y el medio ambiente?

7) ¿Qué ha pasado con los insectos y aves como resultado de la agricultura química intensiva? El Reino Unido, Alemania, Francia, Dinamarca y Canadá están perdiendo rápidamente biodiversidad. Las tierras agrícolas de EE.UU. que cultivan cultivos transgénicos Roundup Ready se han convertido en un desierto biológico.

8) ¿Ocultaron Monsanto y el Presidente Juncker la clasificación de la ECHA del glifosato como «tóxico para la vida acuática con efectos duraderos» porque explicaría el deterioro acelerado del coral en la Gran Barrera de Coral?

Mason concluye su carta reiterando la condena por parte del Tribunal Internacional de Monsanto emitida en 2017. También envió a los comisarios una carta reciente firmada por 23 organizaciones destacadas en la que criticaba la decisión de la UE de renovar la licencia del glifosato y describía la influencia excesiva de Monsanto en la toma de decisiones.

Junto con su carta, Mason también envió un documento de 22 páginas con información detallada sobre:

Leer más: ¿Cuándo se llevará a los tribunales a ciertas autoridades y a los miembros de los consejos de administración de empresas como Monsanto y Bayer?

¿Cuándo se llevará a los tribunales a ciertas autoridades y a los miembros de los consejos de administración de empresas como Monsanto y Bayer?

– La renovación viciada de la licencia de glifosato por parte de la Comisión Europea

– Las causas de la disminución del coral en la Gran Barrera de Coral

– Legislación europea en beneficio de la industria agroquímica

– Contaminación por glifosato e insecticidas neonicotinoides que causa una disminución dramática en insectos y aves.

– El glifosato está presente en todas partes.

– El Tribunal Internacional de Monsanto y varios informes alarmantes sobre plaguicidas, su uso y sus impactos.

Hasta la fecha, no ha habido respuesta de los comisionados a Mason.

En 2003, el Fondo Mundial para la Naturaleza (Reino Unido) llegó a la conclusión de que todas las personas a las que realizó un análisis en el Reino Unido estaban contaminadas por un cóctel de productos químicos altamente tóxicos, cuyo uso se prohibió en la década de 1970. A lo largo de los años, Mason ha citado una serie de fuentes para demostrar el impacto perjudicial de los plaguicidas y que la cantidad y la variedad de residuos de plaguicidas en los alimentos británicos aumenta anualmente. También observa un aumento generalizado del uso del glifosato entre 2012 y 2014.

En sus numerosos y detallados documentos y cartas (que contienen sus propios puntos de vista sobre todas las cuestiones que plantea a los comisionados) que ha enviado a los responsables a lo largo de los años, Mason ofrece pruebas suficientes para demostrar que la influencia financiera y política de un grupo de poderosas corporaciones agroquímicas y agroindustriales garantizan que sus intereses se vean privilegiados por encima de la salud pública y el medio ambiente en detrimento de ambos. Mason ha hecho todo lo posible para describir los vínculos políticos entre la industria y varios departamentos gubernamentales, agencias reguladoras y comités clave que han asegurado de manera efectiva para que todo siga igual.

Las corporaciones que promueven la agricultura industrial contra los agroquímicos se han integrado profundamente en la maquinaria de elaboración de políticas tanto a nivel nacional como internacional. Desde la falsa consideración de que la agricultura industrial es necesaria para alimentar al mundo, hasta la provisión de generosas subvenciones para investigación y la captación de importantes instituciones encargadas de la formulación de políticas, la agroindustria mundial se ha asegurado una falsa `y excesiva legitimidad‘ dentro de la mentalidad y el discurso de los responsables de la formulación de políticas.

Al referirse al Tribunal de Monsanto, Mason insinúa que los gobiernos, los individuos y los grupos civiles que cooperan con las corporaciones para facilitar el ecocidio y los abusos de los derechos humanos resultantes de las acciones de las corporaciones agroindustriales, deben ser llevados a los tribunales. Tal vez sólo cuando los funcionarios y ejecutivos de la compañía reciban largas sentencias de cárcel por destruir la salud y el medio ambiente, algo es posible que cambie.

Desde Rachel Carson en adelante, el intento de menoscabar el poder de estas corporaciones y sus grupos de presión financiados a gran escala ha tenido un éxito limitado. Unos 34.000 agroquímicos permanecen en el mercado de los EE.UU, muchos de los cuales se encuentran allí debido a la debilidad de las normas regulatorias o al fraude descarado, y desde Argentina hasta Indonesia, el devastador impacto del modelo industrial de la alimentación y la agricultura dependiente de productos químicos sobre la salud y el medio ambiente ha sido documentado por varios informes y periodistas, en profundidad.

Lo que es preocupante es que estas corporaciones están siendo favorecidas por la » autorización del negocio de la agricultura » del Banco Mundial, los acuerdos comerciales como la US-India Knowledge Initiative on Agriculture, la » apertura » de la agricultura africana por parte de la Fundación Gates y la anulación de los procedimientos democráticos a nivel de estados soberanos para imponer monopolios de semillas e insumos patentados a los agricultores e incorporarlos a una cadena de suministro global dominada por estas poderosas empresas.

Por las razones expuestas en mi artículo anterior, en el que rogaba a los responsables públicos que no permitieran una influencia tan descarada de las corporaciones agroquímicas y de la agroindustria, sin embargo consideraba que eso no tendría más relevancia que suplicar al dueño de los esclavos para que los liberara.

En última instancia, la solución depende de que la gente se reúna para desafiar un sistema de capitalismo neoliberal que por diseño facilita la corrupción institucionalizada que vemos junto con la destrucción de la autosuficiencia y los sistemas alimentarios tradicionales. Al mismo tiempo, deben promoverse alternativas basadas en la localización, los principios de un modelo agroecológico (esbozado aquí, aquí y aquí) y un sistema alimentario que sirva al bien público y no a la codicia privada.

*

Colin Todhunter es un colaborador frecuente de Global Research y de Asia-Pacific Research.

————————————

Investigadores estadounidenses culpan a los rusos de la publicación de las informaciones en contra de los transgénicos

Por Claire Robinson, 27 de febrero de 2018

GMWatch

Investigadores de la Universidad Estatal de Iowa afirman que Rusia está financiando artículos en contra de los transgénicos para dañar la agricultura de los Estados Unidos.

Parece que los rusos son los culpables de todo lo malo que sucede en Occidente, desde las bajas temperaturas en el Reino Unido hasta la elección de Donald Trump en los Estados Unidos, así que sólo era cuestión de tiempo de que también fueran acusados de intentar convencer a los ciudadanos estadounidenses y ponerlos en contra de los transgénicos.

Cómo se informó en un periódico local, el Des Moines Register, dos investigadores de la Universidad Estatal de Iowa (ISU) han publicado una investigación que mostraría que Rusia está financiando a algunos medios que “cuestionan la seguridad de los transgénicos en un esfuerzo de dañar los intereses agrícolas de los Estados Unidos y reforzar su alternativa ecológica a la comida modificada genéticamente”.

Shawn Dorius, profesor asistente de sociología de la Universidad Estatal de Iowa, dijo que poner a los Estados Unidos o al mundo en contra de los transgénicos “tendría un claro efecto negativo en la Industria de los Estados Unidos y podría beneficiar a Rusia”.

Tenemos una deuda de gratitud con Dorius y su coautora, Carolyn Lawrence-Dill, profesora asociada en el Departamento de Genética, Desarrollo y Biología Molecular de la ISU, por demostrar que en buena medida las informaciones negativas sobre los alimentos transgénicos provienen de Rusia, que como nos recuerda Des Moines Register es un “país excomunista”.

Por supuesto, los rusos también podrían decir que la Universidad Estatal de Iowa tiene un largo historial de aceptar financiación de las grandes empresas de Agronegocios y que incluso tiene representantes en las grandes Corporaciones como Monsanto o Pioneer.

Pero es un alivio saber que los artículos que se ceban con los cultivos transgénicos no tienen nada que ver con cuestiones como el colapso agrícola provocado por el herbicida dicamba que se expande de los campos de soja transgénica tolerante a dicamba y daña millones de hectáreas de los cultivos vecinos.

Tampoco tienen nada que ver con el colapso de los principales rasgos de los cultivos transgénicos: tolerancia a los herbicidas y toxinas insecticidas Bt, frente a malezas y plantas resistentes.

Tampoco estamos contentos de saber que se debe a esos artículos que la Industria Biotecnológica contamine con sus productos, mal probados y llenos de pesticidas, los suministros alimentarios mundiales. Y ponga “sin etiquetar” en el caso de los Estados Unidos, donde la Industria ha gastado millones de dólares en la lucha contra el etiquetado que los ciudadanos supieran que alimentos son transgénicos y cuáles no.

Tampoco está relacionado con la Industria la falta de reglamentación para tomar en consideración los hallazgos de daños producidos en animales de laboratorio y de granja alimentados con cultivos transgénicos. O los intentos de la Industria Biotecnológica y sus aliados de manchar la reputación de los científicos cuyo trabajo descubre daños y riesgos relacionados con los alimentos transgénicos y sus plaguicidas asociados.

Gracias a los profesores de la ISU y al Des Moines Register, ahora sabemos que estos artículos que promueven dudas no son más que invenciones motivadas por el infame egoísmo del viejo enemigo estadounidense de la Guerra Fría, que tiene un malvado plan para forrarse los bolsillos a través de la venta de alternativas “ecológicamente limpias” a los transgénicos, mientras que en el proceso fomenta la división entre el pueblo estadounidense.

¿Por qué ahora?

Según Sustainable Pulse, la publicación de esta investigación “parece haberse coordinado cuidadosamente para coincidir con la revisión del regulador antimonopolio de Rusia de la megafusión Monsanto-Bayer por un valor de 64 mil millones de dólares, que según se informa no está yendo nada bien para las dos empresas”.

A principios de febrero, Reuters informó que Bayer había llevado al regulador antimonopolio de Rusia ante los Tribunales por la investigación sobre la fusión entre Monsanto y Bayer. Un portavoz de Bayer dijo que la empresa alemana solicitó a la Corte de Rusia que se le diera más tiempo para discutir las demandas presentadas por la Agencia de Regulación sobre el acuerdo, que de llevarse a cabo formaría la mayor empresa de semillas y pesticidas del mundo.

Sustainable Pulse comentó: “El Servicio Federal Antimonopolio (FAS) de Rusia aún no ha emitido una resolución sobre al adquisición, pero es casi seguro que no permitirá que la fusión continúe en la forma que les gustaría a Bayer y Monsanto, lo que supondría un duro golpe para ambas empresas, ya que Bayer es un fuerza en crecimiento en Rusia”. Por lo tanto, es preciso tener un chivo expiatorio a quien echar la culpa, no sólo por toda la controversia en torno a los transgénicos, sino de cualquier resistencia a esta gigantesca fusión de dos Corporaciones de la Agricultura Industrial.

———————————————–

 


Monsanto, Bayer y el Neoliberalismo: hacia un modelo Corporativo de Agricultura Industrial

Por Colin Todhunter, 11 de enero de 2017

Global Research

Un profesional de Marketing que trabaja en Bayer dijo recientemente en Twiter que los críticos de los transgénicos restringían las opciones de los agricultores. Es una acusación bastante corriente entre el lobby protransgénicos. Ya en el artículo anterior hice notar la idea de que los cultivos transgénicos ofrecen más posibilidades a los agricultores es errónea, ya que las corporaciones como Bayer o Monsanto restringen esas posibilidades. Hay numerosas pruebas de que los cultivos transgénicos llevan al agricultor a un callejón sin salida.

Sin embargo, frente a los interminables debates sobre el cómo y los porqués de los transgénicos, se pasa por alto el hecho de que los cultivos transgénicos se inscriben dentro de un modelo particular que cada vez está más cuestionado. Para citar un reciente artículo de Charles Eisenstein, que de lo que deberíamos hablar es de “la elección entre dos sistemas muy diferentes de producción de alimentos, dos visiones de la sociedad y dos formas fundamentalmente diferentes de relacionarse con las plantas, los animales y el suelo” (en la tabla que se ofrece aquí se proporciona una visión concisa de estas dos posturas).

El hecho de que alguien elija comerciar con una gigantesca empresa multinacional dice mucho sobre su lealtad y fe en el poder de las Corporaciones, y mucho menos sobre un sistema económico en el que predomina el beneficio de la empresa y el modelo agrícola que promueve. Aquellas visiones del mundo inspiradas en el modelo de las Corporaciones tienden a definir el tipo de elección: un modelo del mundo dentro de unos parámetros muy estrictos.

Elección, desarrollo y futuro de la agricultura en la India

Si las tendencias actuales continúan en la India, podría significar que la mayor parte la población viviría en megaciudades de hasta 40 millones de habitantes, de modo que sólo del 15-20% de la población (en comparación con el actual 60% o más) viviría en núcleos rurales, un campo vacío. También podría significar que cientos de millones de antiguos residentes en las zonas rurales se quedarían sin trabajo.

Gracias a un modelo de agricultura basado en el lema del “crecimiento”, la trayectoria de este país puede implicar un futuro con vastas extensiones de monocultivos, en las que se desarrollarían cultivos modificados genéticamente tratados con cóctel de plaguicidas patentados, suciedad y polvo.

Monsanto, Bayer , Cargill y otras grandes Corporaciones decidirán qué se debe comer y cómo se deben producir y procesar los alimentos. Desde las semillas hasta el plato, las Corporaciones están tomando el control de la cadena alimentaria, de modo que todo el proceso puede acabar en sus manos.

Eisenstein aprecia las consecuencias de este modelo agrícola que están implantando las Corporaciones:

“… una sucesión interminable de nuevos productos químicos y transgénicos para compensar las consecuencias de una agricultura química mecanizada, que lleva a un agotamiento del suelo, mayor cantidad de hierbas resistentes a los herbicidas y de insectos resistentes a los insecticidas”.

En otras palabras, a medida que los agricultores quedan atrapados en una cadena de alta tecnología impregnada de productos químicos para la agricultura, las opciones cada vez se van restringiendo más en un flujo interminable de insumos patentados, que bajo la bandera de la “innovación” tratarán de abordar los problemas y las fallas resultantes de la aplicación de la tecnología “de vanguardia “ de las Corporaciones.

En la India, el sistema productivo existente basado en un modelo de agricultura a pequeña escala y el procesamiento de los alimentos a pequeña escala, será todo menos un recuerdo, mientras los que resistan se verán exprimidos, trabajando para la proveedores mundiales de semillas y productos agroquímicos, que dominan el mercado.

Los agricultores independientes y los procesadores que trabajan a nivel de las aldeas se habrán visto forzados a abandonar el sistema: la Agricultura Industrial será la norma, a pesar de toda la devastación social, ambiental y sanitaria, con los elevados costes externos que conlleva este modelo.

El modelo de agricultura que se promueve en la actualidad sirve para integrar aún más a la India en un sistema político mundial dominado por los Estados Unidos, que ha desempeñado un papel muy importante en la creación de regiones ricas en alimentos y otras con déficit de alimentos. En gran parte del mundo, el sistema globalizado impuesto por el Capitalismo, con la ayuda de la OMC, el FMI y el Banco Mundial, ha llevado a una desigualdad estructural y a la pobreza: la privatización de las semillas, del conocimiento, de la tierra y el agua; unas políticas desleales de comercio internacional que ha devastado la agricultura indígena; la marginación de los pequeños agricultores, que son la columna vertebral de la producción mundial de alimentos; la especulación con los productos básicos, lo que resulta en una escasez de alimentos; y una agricultura orientada a la exportación y la deuda, que ha minada las economías rurales.

Desafiando la Agenda Neoliberal

No ha ayudado el hecho de que desde la década de 1990 la India se haya atado cada vez más a un sistema de globalización Neoliberal, un sistema insostenible y plagado de crisis que alimenta la deuda nacional y se basa en la transferencia (desmonetización) hacia los Bancos y las Corporaciones. Un sistema basado en una economía de consumo basado en el crédito/deuda, la especulación financiera, los derivados, con países que ya no pueden llevar a cabo sus propias políticas, atados por unos acuerdos comerciales antidemocráticos, comprometidos con las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y siguiendo el camino prescrito por el Banco Mundial, independientemente de cualquier otra voluntad de la gente. Un sistema por el cual los gobiernos se paralizan, ya que sus ojos están puestos en la “confianza de los mercados” y temerosos de la fuga de capitales.

Surge la pregunta sobre qué se podría hacer para evitar que esta futura distopía neoliberal arraigue en la India.

Los autores de este artículo argumentan que las medidas que a largo plazo se pueden llevar a cabo serían: una reforma agraria y la corrección de un mercado manipulado que está en contra de los agricultores:

Se requieren iniciativas políticas perspicaces y sostenidas para proporcionar a los agricultores medios dignos de vida. En una economía impulsada por el crecimiento sin que se cree empleo, la migración de ingentes cantidades de personas a las ciudades se debe a menudo a una migración provocada por una situación angustiosa. Estos migrantes se convierten en los nuevos “siervos” de los servicios informales y del sector de la construcción, mientras que los problemas rurales y agrarios siguen sin resolverse”.

Dichas iniciativas de políticas bien podrían basarse en soluciones agroecológicas que podrían desarrollarse y ampliarse para ir más allá de la dinámica de una pequeña explotación agrícola y formar parte de una agenda más amplia que aborde los problemas políticos y económicos más amplios que afectan a los agricultores y la agricultura.

Varios informes oficiales han argumentado que para alimentar a los hambrientos y asegurar la seguridad alimentaria en las regiones de bajos ingresos se necesita apoyar a las pequeñas explotaciones agrícolas y a los métodos agroecológicos sostenibles, fortaleciendo las economías alimentarias locales [ver este informe del Relator Especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación y este informe (IAASTD)].

Olivier De Schutter, es Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación, dijo:

Las evidencias científicas muestran que los métodos agroecológicos superan al uso de fertilizantes químicos, aumentando la producción de alimentos allí donde viven personas que pasan hambre, especialmente en los entornos más desfavorables”.

El éxito de la agroecología indica lo que podría lograr cuando el desarrollo se pone en manos de los propios agricultores: un sistema descentralizado de producción nacional de alimentos con acceso a los mercados rurales locales, respaldado por accesos, almacenamiento y otras infraestructuras adecuadas, todo ello con prioridad y por delante de los explotadores de los mercados internacionales y las cadenas de suministro dominadas y diseñadas para satisfacer las necesidades de los negocios agrícolas mundiales.

Si los encargados de diseñar las políticas priorizaran y promovieran la agroecología en la misma medida que han apoyado e impulsado las prácticas y las tecnologías de la “Revolución Verde”, podrían resolverse muchos de los problemas que rodean a la pobreza, el desempleo, el aumento de la población y la migración urbana. Con esto en mente, los lectores pueden leer algunas de las cosas importantes que el agricultor y activista Bhaskar Save ha dicho al respecto.

Sin embargo, mientras la agroecología y el compromiso con lo local y la autosuficiencia local/regional continúen marginados, no necesitamos mirar más allá de México para saber lo que puede pasar en la India. Además de destruir la salud del país y la cadena de suministro de alimentos de producción propia, el “libre comercio” establecido en virtud del TLCAN permitió que el maíz estadounidense fuertemente subvencionado se importase al país, alimentando del desempleo y transformando al antiguo campesinado en un grupo problemático.

En lugar de arrastrarse hacia una sentencia de muerte para muchos agricultores provocada por el modelo Neoliberal, la India debe tratar de desvincularse de la globalización capitalista, gestionar el comercio exterior para satisfacer sus propios intereses y expandir la producción nacional, lo cual puede lograrse protegiendo y alentando a los pequeños productores indígenas, y no menos importantes, los pequeños agricultores.

Al fomentar lo local, la autosuficiencia y el apoyo a este tipo de agricultores, se puede generar un trabajo que tenga significado para la mayoría. Lo opuesto a la agenda de la globalización (decenas de millones de personas están en peligro de ver cómo desaparecen sus medios de subsistencia a media que las Corporaciones toman el control).

Una mejor elección

Charles Eisenstein argumenta que si creemos que las principales instituciones de la sociedad están establecidas sólidamente, entonces es irracional oponerse al modelo agrícola de alta tecnología (transgénicos) y el uso intensivo de productos químicos. De manera implícita, también es irracional cuestionar las nociones de “progreso” y “desarrollo” que actualmente impulsan la agenda de globalización neoliberal. Y si damos por hecho la justificación de la continua despoblación del campo, en lugares como en la India, hay pocas alternativas al actual sistema insostenible de destrucción de los medios de subsistencia.

Una vez que se haya prometido lealtad al poder de las Corporaciones y al Capitalismo Neoliberal, y todo lo que eso conlleva, todo encajará en su lugar: cualquier opción ofrecida discurrirá dentro de los estrechos parámetros establecidos por los conglomerados mundiales de alimentos y agronegocios. Mientras lanza la retórica sobre la posibilidad de elegir entre diferentes opciones, cualquier otra alternativa estará siendo marginada.

Sin embargo, una vez que se reconoce la falta de solidez de las instituciones sociales, que las instituciones científicas y los organismos gubernamentales han sido corrompidos constantemente por el dinero, y que la Agenda Neoliberal ha sido poco más que un receta para el saqueo por parte de las Corporaciones, entonces se está en posición de apreciar otras opciones frente a ese futuro distópico de capital desregulado y conglomerados corporativos que no rinden cuentas, y una forma totalmente diferente de ver el mundo y el papel de la agricultura y el papel que ésta debe desempeñar.

————————————————-

 

 

Nuevos estudios sobre los insecticidas neonicotinoides y las abejas

Por Dan Charles, 29 de junio de 2017

The Salt

Investigadores del Centro de Ecología e Hidrología en un cultivo de colza, en el Reino Unido. Imagen cortesía del Centro de Ecología e Hidrología.

En el debate mundial sobre los insecticidas neonicotinoides, la Empresa que fabrica la mayor parte de estos insecticidas está recurriendo a un argumento para defender su producto: que estas sustancias químicas, los comúnmente llamados “neónicos”, se han catalogado como perjudiciales por estudios que se han realizado en condiciones artificiales, mediante alimentación forzada en los laboratorios, en lugar de considerar las condiciones reales de los campos de cultivo. Esta Empresa, Bayer, afirma en su página web que “no se observaron efectos adversos en las colonias de abejas en los estudios de campo realizados en condiciones reales de exposición”.

Bayer tendrá a partir de ahora mayores dificultades para defender este argumento, aunque todavía dispone de otro argumento en la recámara.

Esta semana, la prestigiosa revista Science informa de los resultados del mayor estudio de campo que se ha llevado a cabo sobre las abejas y los insecticidas neonicotinoides, que suelen recubrir las semillas, por ejemplo del maíz y la soja antes de la siembra. Los científicos controlaron las abejas, tanto las abejas melíferas como dos tipos de abejas silvestres, en 33 lugares diferentes de Europa (Reino Unido, Alemania y Hungría). En cada uno de estos lugares, se colocaron las abejas cerca de campos de colza. En algunos de estos campos se habían empleado semillas tratadas con insecticidas neonicotinoides, junto con algún fungicida estándar. En otros campos sólo se habían utilizado semillas de colza tratadas con fungicidas.

En la mayor parte de estos sitios, sobre todo en Hungría y el Reino Unido, las abejas que se alimentan en los campos de colza con las semillas tratadas con insecticidas neonicotinoides corrieron peor suerte que aquellas que viven alrededor de los campos de colza de semillas no tratadas. Cuando las abejas se exposieron a los insecticidas neonicotinoides, las abejas melíferas y las abejas silvestres tuvieron más dificultades para reproducirse, y menos colonias de abejas sobrevivieron al invierno.

El científico que dirigió el experimento, Richard Pywell, del Centro de Ecología e Hidrología del Reino Unido, calificó los resultados como de “motivo de preocupación”.

Pero el estudio también descubrió un cuadro un tanto complicado, porque los resultados fueron muy diferentes en Alemania. Allí, las colonias de abejas parecían tener menos problemas a pesar de vivir cerca de campos de colza tratados con neonicotinoides. De hecho, las colonias de abejas cercanas a estos campos produjeron más huevos y más larvas, si bien menos colonias sobrevivieron al invierno, la diferencia no fue estadísticamente significativa.

Sin embargo, Pywell no parecía molesto por esta discrepancia en los resultados: “Creemos que este resultado es muy interesante, que esto puede explicar de algún modo la inconsistencia de los resultados de estudios anteriores”.

Aparentemente, las condiciones del ambiente local juegan un papel importante en si las abejas sufren daños por los insecticidas neonicotinoides: “Creemos que otros factores interactúan con la exposición a los neonicotinoides en los efectos perjudiciales sobre las abejas silvestres y las abejas melíferas”.

Pywell no sabe exactamente cuales son esos “otros factores”, su experimento no estableció como objetivo el examinarlos. Pero sí dio algunas pistas.

Las abejas melíferas de Alemania lograron encontrar una variedad mucho mayor de flores para alimentarse, mientras que en Hungría y el Reino Unido, del 40% al 50% del polen recogido por las abejas procede de las flores de colza; en Alemania sólo es del 10%. En Hungría, dice Pywell, las abejas están rodeadas de enormes campos de colza, y en el Reino Unido, “debido a la expansión de la agricultura industrial, se han perdido muchas de las flores silvestres, y prácticamente sólo quedan las flores de los cultivos en primavera”.

Además, las abejas melíferas de Alemania estaban relativamente libres de parásitos, en comparación con las abejas del Reino Unido y de Hungría.

Pywell sospecha que las abejas son muy vulnerables a los insecticidas neónicos cuando dependen de los cultivos tratados con estos insecticidas y cuando ya están muy debilitadas por las enfermedades.

Esto es lo que Jeffrey Donald, un portavoz de Bayer, dijo en un correo electrónico enviado a The Salt: “El estudio muestra que cuando las colmenas están sanas y relativamente libres de enfermedades y tienen acceso a diversas plantas, los insecticidas neónicos no representan un peligro para la salud de las colmenas”.

Curiosamente, este estudio estuvo financiado en parte por Bayer y otro fabricante de insecticidas neonicotinoides, Syngenta, pero Pywell dice que su equipo de investigadores “trabajó de forma muy independiente”.

En otro estudio de campo, también publicado esta semana en Science, un equipo canadiense de investigadores midió los niveles de insecticidas neonicotinoides a los que estaban expuestas las abejas en varios lugares de Ontario y Quebec. Compararon las colonias situadas cerca de los campos de maíz con las que estaban situadas más lejos.

La primera sorpresa fue que las abejas traían polen de campos contaminados con neonicotinoides durante la mayor parte de la temporada de cultivo, tres o cuatro meses. La siguiente sorpresa fue que la mayor parte del polen, el 99%, provenía de plantas silvestres, no del maíz o de la soja”, dijo Amro Zayed, profesor de Biología de la Universidad de York, en Toronto.

Zayed dice que, aparentemente, los residuos neónicos de los campos de cultivo se disuelven en las aguas subterráneas, y algunos son absorbidos por las raíces de las plantas silvestres.

Zayed y sus colegas no controlaron la salud de las abejas en el campo, pero trataron de replicar la exposición a los insecticidas neónicos que se produce en el campo con las abejas del laboratorio. Lo que encontraron: las abejas expuestas a los neonicotinoides no mantenían sus colmenas tan limpias y perdían sus reinas con mayor frecuencia.

Nigel Raine, especialista en abejas de la Universidad de Gueph, Ontario, dice que estos experimentos han ayudado a completar detalles de una imagen que los científicos aún no entienden del todo: “La historia de las abejas es complicada, pero todos estos estudios, considerados en su conjunto, nos dan las primeras evidencias de que puede haber un impacto medible en aspectos importantes del desarrollo de las colonias y supervivencia de éstas”.

El estudio europeo muestra lo complicado de este cuadro, que los insecticidas neonicotinoides afectan a las abejas, pero también revela la importancia de otros factores.

No debemos ocuparnos sólo de los insecticidas, que son parte del problema, pues si sólo no fijamos en eso y luego simplemente decimos ¡vale!, que el problema ya está arreglado, no creo que consigamos nada. Tenemos que ser claros sobre cómo influye el medio, tanto urbano como agrícola, y cómo un medio más natural favorece la biodiversidad y la salud de los polinizadores”.

Las Agencias de Regulación europeas han establecido una moratoria parcial sobre el uso de los insecticidas neonicotinoides.

En los Estados Unidos, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) está examinando de cerca estos insecticidas, pero no ha propuesto ninguna nueva restricción en su empleo.

————————————————–

Disruptores endocrinos: el discreto regalo del lobby de los pesticidas

La Comisión Europea presentó el pasado día 21 una propuesta para la regulación de estas sustancias químicas. Una laguna legal podría mantener miles de toneladas de los peligrosos plaguicidas en el mercado de la UE

Por Stéphane Horel, 21 de diciembre de 2016

(Crédito: Richard Corfield / flickr )

(Crédito: Richard Corfield / flickr )

Este artículo se publicó originalmente en el diario Le Monde el pasado 20 de diciembre.

Se trata de un párrafo desconectado del texto que le precede, agregado en la parte inferior del documento en el último minuto, con una redacción farragosa e impenetrable, que hace referencia a la introducción de una excepción para aquellos productos que impiden el desarrollo de organismos nocivos. Pero dicho con palabras llanas, no es ni más ni menos que una concesión de la Comisión Europea al lobby de los plaguicidas.

Con tres años de retraso, la Comisión Europea debe someter a votación su propuesta de regulación de los disruptores endocrinos, esas sustancias químicas capaces de interferir con el sistema hormonal de los seres vivos, incluso a dosis muy pequeñas. Se supone que esta propuesta debiera establecer una estricta normativa europea sobre plaguicidas, es decir, la del reconocimiento de los plaguicidas como disruptores endocrinos.

Por lo tanto, se trataría de establecer los criterios que la Comisión Europea ha elaborado y que permitirían identificarlos, y posteriormente los representantes de los Estados miembro deben adoptar o rechazar. La votación tendrá lugar en el Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y Seguridad Animal, después de 6 meses de negociaciones.

Si el diablo se esconde en los detalles, ese párrafo insertado por la Comisión Europea en el último minuto es todo menos algo anecdótico. Mientras que la regulación de los plaguicidas exige la eliminación de los disruptores endocrinos del mercado, ese párrafo crea una excepción en todo un grupo de plaguicidas que tiene la particularidad de… ser disruptores endocrinos. De hecho algunos plaguicidas eliminan insectos o plantas que son considerados como plagas para los cultivos actuando sobre su sistema hormonal bloqueando su desarrollo o crecimiento. En otras palabras, se trata de plaguicidas que han sido diseñados para ser disruptores endocrinos. En lugar de utilizar estos conocimientos para identificarlos y prohibirlos, la Comisión Europea propone que se mantengan.

Solicitud del trío BASF, Bayer y Syngenta

Esta excepción es en realidad una antigua solicitud de la Industria de los Plaguicidas, ese trío de fabricantes de plaguicidas que sería el más afectado por la regulación: el gigante alemán BASF ( líder mundial en productos químicos), Bayer (que ha fusionado con Monsanto) y el grupo suizo Syngenta. En un documento fechado en 2013, los responsables de estos grupos abogan por introducir una excepción en lo que se refiere a los productos diseñados como disruptores endocrinos:

En sentido estricto, estos compuestos cumplen con la definición de lo que es un disruptor endocrino, ya que sus mecanismos endocrinos y sus efectos adversos relevantes en la población han sido mencionados y bien descritos (…) Por consiguiente, debe definirse una excepción a esta categoría de productos químicos…”.

El nuevo párrafo se parece de manera inconfundible a lo escrito por los responsables de los fabricantes de plaguicidas.

Pero el añadir esta excepción supone un problema para los seres vivos, que pueden verse afectos por estos pesticidas que alteran el sistema hormonal, desde las plantas hasta las mariquitas y las ardillas, es decir, aquellos seres vivos que la ley denomina no objetivo, pero que también disponen de un sistema hormonal susceptible de ser alterado por estos productos.

Entre ellos se encuentra

el herbicida 2,4-D, reconocido

como posiblemente carcinógeno

para el ser humano

No se ha realizado una evaluación de las consecuencias de esta cláusula sobre los ecosistemas, aunque sin duda tendrá un impacto positivo en la Industria. Según la información recogida por Le Monde, esta excepción afectaría a 15 insecticidas y un buen número de herbicidas, entre ellos el 2,4-D, un herbicida que ha sido clasificado como “posible carcinógeno para los seres humanos” por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) en 2015.

De acuerdo con los cálculos realizados por la ONG Generaciones Futuras, esta excepción afectaría a 8.700 toneladas de productos al año, sólo en Francia. Francois Veillerette, portavoz de la ONG, se muestra indignado:

Se trata de una aberrante regulación, que pretende eliminar los disruptores endocrinos para proteger los ecosistemas.

Esta petición no proviene de nosotros, sino de las autoridades alemanas”, dijo Graeme Taylor, Director de asuntos públicos de la Asociación Europea de Protección de Cultivos (ECPA). Esta organización de presión de la Industria de los Plaguicidas rechazó la propuesta de la Comisión Europea en su conjunto por considerarla que “no va lo suficientemente lejos”.

Incierta mayoría, una propuesta cercenada en dos partes

Ante la perspectiva de una incierta mayoría, la Comisión Europea presenta su propuesta en dos parte. La primera parte contiene un componente medioambiental, en la que se incluye esta nueva excepción, y un componente relacionado con la salud humana, que también es objeto de fuertes críticas por parte de la comunidad científica, ONGs y algunos Estados miembro, incluida Francia.

Todos ellos han denunciado la insuficiencia del texto para proteger a la población de enfermedades relacionadas con la exposición a disruptores endocrinos (cáncer, problema en el desarrollo cerebral, infertilidad, diabetes, etc).

La segunda parte de la propuesta, que es sobre aspectos reglamentarios, también contiene una destacable excepción. De mantenerse, los riesgos planteados por los plaguicidas que son disruptores endocrinos serían evaluados caso por caso después de su comercialización, pero la ley exige su prohibición a priori. Esto ha sido considerado ilegal por el Parlamento Europeo, ONGs y algunos países, como Le Monde reveló a finales de noviembre, con la documentación que apoya dicha afirmación, señalando que se basaba en conclusiones redactadas de antemano por una agencia oficial europea.

Estas propuestas son inaceptables y no responden a la creciente preocupación y movilización pública a favor de actuaciones que reduzcan de verdad la presencia de disruptores endocrinos en nuestra vida cotidiana”, dijo la Coalición Europa Libre de Disruptores Endocrinos. Una petición en la red de SumOfUS, que solicitaba el rechazo de la propuesta, ha recogido más de 260.000 firmas.

sumofus

En las más altas instancias de la burocracia Europea se considera que se ha hecho un buen trabajo argumentando que había de por medio una controversia científica sobre los disruptores endocrinos que era preciso considerar. Sin embargo, un centenar de reconocidos científicos han advertido a los responsables de la toma de decisiones de que la Industria fabrica dudas para defender sus intereses comerciales que considera amenazados, del mismo modo que la Industria Petrolera hace con el cambio climático (Le Monde, 30 de noviembre). Sin embargo, un representante europeo ha dicho que no se puede hablar de teorías conspirativas.

————————————————

La alianza Monsanto-Bayer es sólo una de las siete grandes fusiones que amenazan la pérdida de control de las semillas y la seguridad alimentaria

Por el Grupo ETC,15 de septiembre de 2016

synbiowatch.org

Los Tribunales de Defensa de la Competencia todavía podrían bloquear esta fusión. Organizaciones de campesinos continuarán su lucha para asumir el control de sus semillas y por sus derechos.

Los Tribunales de Defensa de la Competencia todavía podrían bloquear esta fusión. Organizaciones de campesinos continuarán su lucha para asumir el control de sus semillas y por sus derechos.

La confirmación el pasado miércoles de que Monsanto y Bayer han acordado una fusión por un valor de 66 mil millones de dólares ( unos 59 mil millones de euros) sería solamente el último de los anuncios de fusiones y adquisiciones, ya que por lo menos hay otras tres fusiones que van a cambiar completamente las reglas del juego. Estas fusiones y adquisiciones no afectarían únicamente a las semillas y pesticidas, sino que se trataría de un control global de todos los insumos agrícolas y de la seguridad alimentaria mundial. Los Tribunales de Defensa de la Competencia podrían bloquear estas fusiones, sobre todo en los mercados emergentes del hemisferio sur, ya que las nuevas Megaempresas ampliarían considerablemente su poder y desplazarían a las empresas nacionales. Cuatro de los 10 principales países compradores de productos agroquímicos del mundo se encuentran en el Sur y representan el 28% del comercio mundial (1). Si alguno de estos países levantan las barreras, los accionistas se rebelarán independientemente de las decisiones de Washington y Bruselas.

Estas fusiones no afectan solamente a las semillas y los pesticidas, sino que también pretenden controlar los macrodatos de la agricultura mundial”, dijo Pat Mooney del Grupo ETC, una organización internacional con sede en Canadá, que supervisa la agroindustria y las tecnologías agrícolas. “Estas Empresas pretenden dominar los macrodatos sobre semillas, el suelo y el clima y avanzar hacia una nueva información genómica, con lo cual habrán establecido un control sobre los insumos agrícolas mundiales: semillas, pesticidas, fertilizantes y maquinaria agrícola”.

Neth Daño, Director de ETC para Asia, continúa diciendo: “Los agricultores y las Agencias de Regulación deberían tener cuidado con la próxima fusión o adquisición: John Deere y su oferta para adquirir la empresa de macrodatos propiedad de Monsanto Precision Planting LLD. Después de la fusión entre Bayer y Monsanto, no está claro si Precision Planting será adquirida por Deere & Co, o si Bayer dispondrá en exclusiva de los macrodatos agrícolas”. Daño, que reside en Filipinas, señala que “Deere estableció la conexión con su maquinaria agrícola mediante GPS en el año 2001 y desde entonces ha invertido mucho en sensores que pueden rastrear y evaluar las semillas, los pesticidas y los fertilizantes a utilizar, metro a metro. La compañía ya dispone de los datos recogidos durante 15 años, así como el acceso a gran cantidad de datos meteorológicos, de producción y de mercado. Literalmente, Deere y otras empresas de maquinaria agrícola ( las tres primeras ya representan la mitad del mercado mundial) administran el lugar donde otras empresas almacenan sus datos. Esto quiere decir que Deere también es propietaria de la información”.

Silvia Ribeiro, Directora de la Oficina de ETC para Latinoamérica, coincide en que las últimas noticias que confirman el acuerdo de Monsanto han “generado alarma en toda América Latina y plantean muchas preocupaciones sobre el aumento de los precios de los insumos agrícolas, la privatización de la investigación y la enorme presión que pueden ejercer estas Grandes Empresas para forzar leyes y normativa en nuestros países que les permitan dominar los mercados, pisotear los derechos de los agricultores y convertir en ilegal el intercambio de semillas”.

A pesar de que las fusiones sean impugnadas a nivel nacional en todo el mundo, Neth Daño en Filipinas y Silvia Ribeiro en México, creen que se va a producir una batalla en diferentes foros internacionales en las próximas semanas y meses. Daño estará en Indonesia del 27 al 30 de septiembre, cuando los Gobiernos, organizaciones de agricultores y de la sociedad civil se reúnan para discutir los derechos de los agricultores como parte de un tratado jurídicamente vinculante destinado a garantizar que los agricultores tengan acceso y puedan utilizar las semillas. “Es una reunión internacional sobre semillas, donde no se podrá evitar el hablar sobre estas fusiones. El tema más candente de la agenda es una propuesta sobre los macrodatos de que disponen las empresas sobre las semillas”.

17 al 21 de octubre: Pat Mooney y Silvia Ribeiro estarán en Roma para asistir al Comité de las Naciones Unidas sobre la Seguridad Alimentaria Mundial. “Prácticamente todos los Gobiernos del mundo estarán allí presentes durante una semana, con el tema de la seguridad alimentaria en la agenda oficial. Veremos a mucha gente enfadada que pretenderá frenar estas fusiones” insiste Ribeiro.

Del 4 al 17 de diciembre: Convención de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica, que se celebrará en México, y donde los temas de la biodiversidad agrícola están presentes en la agenda. En la Convención se hablará del tema de las semillas ya que se quiere establecer una moratoria contra las semillas Terminator (semillas modificadas genéticamente para que no sirvan para la próxima cosecha y los agricultores se vean obligados a comprar nuevas semillas año tras año), y además se establecerá un protocolo sobre el movimiento transfronterizo de semillas transgénicas y otro protocolo que pronto entrará en vigor en relación con los daños y perjuicios por la contaminación transgénica. También se debatirán los riesgos de las nuevas biotecnologías, descritas como Ingeniería Genética Extrema (Biología Sintética) , algo que se está promoviendo por las empresas que se fusionan como una estrategia para eludir las regulaciones sobre Biotecnología. “Donde quiera que vayan estas empresas, se van a encontrar con una enconada lucha en su contra”, dice Silvia Ribeiro.

Fusiones y adquisiciones: algo público y no tan público

La fiebre de las adquisiciones comenzó en julio de 2014 cuando Monsanto ( número 1 del mundo en comercialización de semillas y número 5 en la venta de productos agroquímicos [2]) puso en marcha la primera de ellas con Syngenta ( número 1 en agroquímicos y 3º en comercialización de semillas [3]). Sin embargo todas las ofertas fueron rechazadas. No obstante, esto estableció una estrategia por parte de las Grandes Empresas y se iniciaron los movimientos…

Noviembre de 2015: ChemChina (que posee la 7ª mayor compañía mundial de productos agroquímicos, ADAMA [4]) presentó una oferta por valor de 42 mil millones de dólares para adquirir Syngenta [5]. La oferta ( que llegó hasta los 43 mil millones de dólares) fue aceptada en febrero de 2016 [6]. El acuerdo ha pasado varios obstáculos normativos en los Estados Unidos [7], pero se enfrenta a desafíos en otras numerosas jurisdicciones, incluyendo, al parecer, Canadá, Brasil y la UE. Se espera que el proceso se cierre a finales de 2016 [8]. Esta fusión permitirá a ChemChinauna diversificación más allá de los agroquímicos para entrar en la tecnología de las semillas transgénicas” [9].

Diciembre de 2015: Dupont (número 2 en semillas y 6ª en plaguicidas [10]) y Dow (5ª en semillas y 4ª en plaguicidas [11]) anunciaron su fusión por un valor de 68 mil millones de dólares. Está aún pendiente y sometida a revisión por los Tribunales Antimonopolio [12], pero las empresas afirman con optimismo que el acuerdo estará resuelto a finales de este año.

Mayo de 2016: Bayer (número 2 en agroquímicos y 7ª en semillas [13]) anunció una oferta para adquirir Monsanto [14], llegando a un acuerdo por valor de 66 mil millones de dólares el 14 de septiembre y predicen el cierre de la operación a finales de 2017 [15].

Agosto de 2016: Potash Corp. (número 1 en fertilizantes sintéticos [16]) y 4ª en cuota de mercado [17]) comenzó la negociaciones con Agrium (número 2 en abonos por cuota de mercado [18]). El acuerdo fue pactado el 12 de septiembre de 2016, y fue valorado en 30 mil millones de dólares. Aparte de convertirse en el indiscutible número 1 en fertilizantes, también amplia la base de la empresa al incluir semillas y agroquímicos. Se espera que el acuerdo se cierre al mediados de 2017 [20].

Al observar estas cuatro negociaciones, otras importantes compañías de semillas, abonos y productos químicos han reaccionado con una mezcla de consternación y anticipación. Dado que es muy poco probable que estas cuatro fusiones se puedan realizar sin desinversiones (venta de activos), ETC predice que al menos otras dos opciones de fusión están preparadas en la recámara…

BASF (número 3 en productos químicos para la agricultura y modesta en la comercialización de semillas [21]) tiene que intentar la fusión con algunas otras empresas de semillas y plaguicidas más pequeñas que vayan quedando en el camino. Su segunda opción sería ir tras la estela de otras empresas alemanas, estadounidenses, holandesas y japonesas e intentar un acuerdo.

Otras empresas de segunda fila pueden estar pensando en hacer lo mismo, bien sea recogiendo las sobras o fusionándose entre ellas. Aunque es algo alarmante para las empresas más pequeñas, la fusión en Empresas Gigantes también les deja un nicho de mercado.

Sin embargo, las siete fusiones y adquisiciones se han realizado fuera del escenario y, siendo importantes en sí mismas, es un presagio de cambios mucho más profundos que afectarán a los insumos agrícolas mundiales en los meses y años venideros…

Noviembre de 2015: Deere y Co. (número 1 en maquinaria agrícola, y escasa en la comercialización de semillas y productos químicos [22]), acordó la compra de Precision Planting LLD de Monsanto [23]. En agosto de 2016, Deere ha sido demandada por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos para bloquear el acuerdo [24], debido a que la fusión permitiría que Deere “dominase el mercado de los sistemas de siembra de precisión, aumentando los precios y una innovación más lenta, a expensas de los agricultores estadounidenses que dependen de estos sistemas” [25]. Deere y Precision Planting LLD representarían el 86% de este mercado [26]. Tanto Deere como Monsanto dijeron que recurrirían la decisión [27]. Bayer parece haber cambiado todo esto.

Para mayor información:

Pat Mooney, Executive Director, ETC Group: 1-613-240-0045 o mooney@etcgroup.org

Neth Daño, Asia Director, ETC Group: +63 917 532 9369 o neth@etcgroup.org

Silvia Ribeiro, Latin America Director, ETC Group: + 52 1 5526 5333 30 o silvia@etcgroup.org

Referencias:

[1] Brazil is the world’s largest agrochemical market at US$10 billion, China is the 3rd largest agrochemical market at US$4.5 billion, Argentina is 8th at US$1.5 billion and India is 9th at US$1 billion. Source: ETC Group, “Merge-Santo: New Threat to Food Security.” Briefing Note. March 22, 2016. http://www.etcgroup.org/content/merge-santo-new-threat-food-sovereignty

[2] 2014 data. ETC Group, “Breaking Bad: Big Ag Mega-Mergers in Play.” ETC Group Communique 115. December 2015. http://www.etcgroup.org/sites/www.etcgroup.org/files/files/etc_breakbad_23dec15.pdf

[3] Ibid.

[4] Ibid.

[5] Aaron Kirchfield, Ed Hammond, Dinesh Nair, “ChemChina Is in Talks to Acquire Syngenta.” Bloomberg News, Nov 12 2015 – 5pm EST. http://www.bloomberg.com/news/articles/2015-11-12/chemchina-is-said-to-be-in-talks-to-acquire-syngenta

[6] Anonymous, “ChemChina Offers Over $43 Billion for Syngenta” Bloomberg News, February 3, 2016. http://www.bloomberg.com/news/articles/2016-02-03/chemchina-offers-to-purchase-syngenta-for-record-43-billion

[7] Michael Shields and Greg Roumeliotis, “U.S. Clearance for ChemChina deal sends Syngenta stock soaring.” The Globe and Mail. August 22, 2016. http://www.theglobeandmail.com/report-on-business/international-business/european-business/us-clearance-for-chemchina-deal-sends-syngenta-stock-soaring/article31484832/

[8] Syngenta, “ChemChina and Syngenta receive clearance from the Committee on Foreign Investment in the United States (CFIUS),” Press Release, August 22, 2016. http://www4.syngenta.com/media/media-releases/yr-2016/22-08-2016

[9] Lindsay Whipp and Christian Sheperd, “Takeover green light sparks anger in US.” Financial Times. September 7, 2016. (printed edition).

[10] 2014 data. Anonymous, “Top 20 Global Agrochem Firms: Growth Slowing Down,” Agropages.com. 30 October 2015; company reporting.

[11] Ibid.

[12] Jacob Bunge, “DuPont CEO Says Merger With Dow Still on Track.” The Wall Street Journal. July 26, 2016. http://www.wsj.com/articles/dupont-profit-beats-as-costs-decline-1469529581

[13] 2014 data. Anonymous, “Top 20 Global Agrochem Firms,” Agropages.com

[14] Jacob Bunge and Dana Mattioli, “Bayer Proposes to Acquire Monsanto.” The Wall Street Journal. May 19, 2016. http://www.wsj.com/articles/bayer-makes-takeover-approach-to-monsanto-1463622691

[15] Greg Roumeliotis and Ludwig Burger, “Bayer clinches Monsanto with improved $66 billion bid” Reuters. September 15, 2016. http://www.reuters.com/article/us-monsanto-m-a-bayer-deal-idUSKCN11K128

[16] Reuters, “Agrium and Potash Corp Are Merging to Make a Giant Fertilizing Company.” Fortune. September 12, 2016. http://fortune.com/2016/09/12/agrium-potash-corp-merger/

[17] 2014 Data. ETC Group, “Breaking Bad”

[18] 2014 Data. ETC Group, from publicly available information.

[19] Guy Chazan and James Fontanella-Khan, “Bayer urged by Monsanto shareholders to raise bid further.” Financial Times. September 6, 2016. http://www.ft.com/cms/s/0/9219b46c-7422-11e6-b60a-de4532d5ea35.html#axzz4KGHWYNW5

[20] Rod Nickel and Siddarth Cavale, “Fertilizer majors Potash and Agrium to merge, face tough scrutiny.” Reuters. September 12, 2016. http://www.reuters.com/article/us-agrium-m-a-potashcorp-idUSKCN11I0Z0

[21] 2014 data. Anonymous “Top 20 Global Agrochem Firms.” Agropages.com

[22] ETC Group, compiled from company reports

[23]John Deere & Company, “John Deere and The Climate Corporation Expand Options for Farmers.” Press Release. November 3, 2015. https://www.deere.ca/en_US/corporate/our_company/news_and_media/press_releases/2015/corporate/2015nov03-corporaterelease.page

[24] United States Department of Justice, “Justce Department Sues to Block Deere’s Acquisition of Precision Planting.” Press Release. August 31, 2016. https://www.justice.gov/opa/pr/justice-department-sues-block-deere-s-acquisition-precision-planting

[25] Ibid.

[26] Ibid.

[27] Ibid.

—————————————————-

Transgelandia: el Congreso de AAPRESID por dentro

El gran encuentro anual del agronegocio transgénico expuso durante tres días y en Rosario su relato. Este año además inventaron un verbo: “resiliar”

Por Darío Aranda, agosto de 2016

MU

trasngelandia1

El salón es muy amplio, unos 50 metros de largo y 100 de ancho. Cinco pantallas gigantes, generoso escenario y todas las sillas ocupadas, a tope. Luz tenue, música épica y un locutor sobrio que propone: «Los invitamos a ponernos de pie. Entonaremos el Himno Nacional argentino». El público deja los asientos y comienza con un recitado tibio, pero finaliza con fuerza y la bandera argentina en las pantallas. El locutor retoma: «Damos inicios al vigésimo cuarto congreso de Aapresid (Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa)». Aplausos sostenidos. Bienvenidos al congreso anual de los empresarios rurales y engranaje fundamental de los agronegocios de Argentina. Durante tres días quedará aquí en claro que ellos se consideran la vanguardia técnica y moral del campo.Y que, aunque utilicen millones de litros de agroquímicos, en público hablan de «sustentabilidad» y «cuidado del ambiente».

El origen

Aapresid se presenta como una oenegé técnica » sin fines de lucro», nacida en 19S9 y promotora de la producción sin arar la tierra (siembra directa). Son usuales las palabras emprendedor, entusiasta, eficiencia, sustentabilidad. Desde sus orígenes se diferenció de las organizaciones tradicionales del agro porque no basa su importancia en la tenencia de tierras (llegaron a definirse «somos los Sin Tierra»), sino en el «conocimiento». Se trata de empresarios exitosos que aplican tecnología. Uno de ellos, quizás el más conocido, es Gustavo Grobocopatel, integrante del mayor pool de siembra.

Durante la crisis de 2001-2002 tuvieron una aparición masiva, mediante la «soja solidaria». De la mano de la iglesia católica, el Gobierno y diversas oenegés pusieron en marcha un plan de donación de soja para los comedores barriales y escuelas, daban cursos de cómo cocinada y publicitaban las supuestas bondades alimenticias. Recibió muchos cuestionamientos de organizaciones sociales y nutricionistas, que la acusaban de ofrecer a los chicos carenciados el alimento de los chanchos y aves de Asia y Europa: la soja transgénica. Incluso publicitaban como «leche de soja» al jugo de la oleaginosa, lo que generó toda una confusión respecto a si era equivalente a la leche de vaca. Finalmente, la leche de soja fue considerada no recomendable para menores de 5 años y contraindicada para menores de 2.

Durante «el conflicto del campo» por la resolución 125 (2008), Aapresid mantuvo un perfil propio. Mientras el Gobierno y las entidades tradicionales del campo (Sociedad Rural, Federación Agraria, Confederaciones Rurales y Coninagro-Mesa de Enlace) aumentaban en la escalada de confrontación, Aapresid no entraba al ring, pero fijaba posición: «Rechazamos por inconstitucionales las medidas adoptadas por el Gobierno y celebramos la manifestación espontánea de los ciudadanos del interior del país, con el apoyo de los centros urbanos, es una clara demostración de civismo y conciencia democrática». Llamaron a apoyar a la Mesa de Enlace «para continuar con este esfuerzo conjunto hasta lograr la indeclinable vuelta atrás de la Resolución 125».

Bienvenidos

Centro de Convenciones Metropolitano, parte del Alto Rosario Shopping. Las barreras de ingreso al estacionamiento, que suben y bajan como si fuera hora pico, tienen carteles publicitarios de empresas del agro. Autos último modelo y camionetas 4×4. Una calle interna y un gran arco de ingreso blanco: «Bienvenidos al 24 Congreso Aapresid». Y un auspicio en letras azules: Ministerio de Agroindustria de la Nación.

Un patio al aire libre con una decena de maquinarias. Cosechadoras, tractores («mosquitos») fumigadores gigantes (de unos tres metros de alto), tolvas. En la jerga, «los fierros».

Acreditación y la primera bolsa con folletería y publicidad. Al final del día, serán decenas de bolsas, carpetas, diarios, trípticos.

Cada sala tiene nombre de un auspiciante. La más importante es de Bayer. Le sigue Rizobacter. Tres salas llevan el nombre de productos de la empresa DuPont y otras tres de Basf.

El hall central es amplio, unos 200 metros de cada lado. Muy iluminado, estilo hipermercado. Los stand, de distintos tamaños. Todas las empresas: Syngenta, Bayer, Don Mario, DuPont, Nidera, Basf, YPF, Agrofina (Grupo Los Grobo), Rizobacter, Bioceres, Dow, entre otras. Y gobiernos: Ministerio de Agroindustria de Nación, gobiernos de Santa Fe y Córdoba, Banco Provincia de Buenos Aires. Folletería en abundancia y saturación de promotoras por metro cuadrado. Pantalones hiperajustados, sonrisas en abundancia.

Las mujeres asistentes son clara minoría: dos mujeres por cada ocho hombres. Se las ve poco en las charlas y la desproporción es más evidente en los pasillos.

Los hombres visten informal. Mucho jean, camisas, chalecos polar, zapatillas o zapatos informales. Muy poco traje y corbata. Los pasillos por momentos están saturados . Los organizadores señalan más de 4 000 inscriptos. El acceso tiene precio: 1.000 pesos los estudiantes, 2.600 pesos para las organizaciones amigas y 3.700 los no socios. En los intervalos se ofrecen gratis manzanas, jugo de naranja, café y magdalenas.

Para ingresar a las charlas primero hay que sortear a una joven (claro, promotora) con un lector láser en la mano. Ellas controlan el código de barras de la credencial y habilitarán el paso.

«Somos resilientes»

La inauguración es en la Sala Bayer. Luz tenue, símil cine. Larga fila de sillas. Unos 30 metros de largo y 100 de ancho. Un pasillo en el medio, desde la puerta de ingreso hasta el escenario. Cámaras como en un estudio de televisión, incluso una aérea. Cinco pantallas gigantes y, de un lado, tres publicidades móviles (como en las canchas de fútbol) con productos de Bayer.

La sala está colmada. No alcanzan las sillas. Baja la luz y sube el volumen de la música. Proyectan el video institucional del 24 Congreso. Muestran el proceso de una tortuga recién nacida, intentando desarrollarse, con dificultad. Sube aun más la música. La tortuga está dada vuelta, caparazón abajo, y sigue dando lucha. Intercalan las imágenes con las palabras «constancia», «adaptabilidad», «autoconocimiento», «estrategia», «recuperación». Hasta que la tortuga se sobrepone y se desarrolla. Patas al suelo, la tortuga camina, vive. El mensaje de Aapresid: «Somos sustentables, somos resilientes»

Crear sentido

Cada congreso tiene un eslogan o palabra guía. En 2013 fue «Otra tierra». En 2014 La misión. Y en 2015 Biosapiens, la era del suelo. Este congreso utilizó como verbo la palabra «resiliar». En el diccionario existe «resiliencia», entendida como «capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos».

No existe el verbo, pero Aapresid la creó para su congreso anual y le impuso un sentido: «Reaccionar, rebelarse, sobreponerse a la adversidad, esforzarse, confiar en nosotros mismos, adaptarse modificarse. Seguir adelante. Interactuar con el entorno y recuperar el equilibrio. Afrontar situaciones que nos ponen a prueba, que nos obligan a dar el máximo y generan incertidumbre respecto del futuro. Confiar porque podemos transformarnos y volver a estar en condiciones de superar las adversidades. Entonces se revela el funcionamiento del sistema y su capacidad de recuperarse. Cuidamos, evolucionamos, seguimos aprendiendo, podemos resiliar».

La palabra aparecía en todos los espacios, folleterías, talleres, charlas y era repetida por la mayoría de los expositores, funcionarios incluidos.

Argentinidad

El1 locutor invita a entonar el Himno Nacional. Las pantallas muestran paisajes de las distintas provincias. De norte a sur. Comienzan a cantar el Himno de manera tímida, como en los actos escolares, pero va tomando fuerza con las estrofas. Terminan con pasión al momento de «juremos con gloria morir». En las cinco pantallas flamea la bandera nacional. Aplauso sostenido. Nacionalismo recargado.

En el panel de apertura están el presidente de Aapresid, Pedro Vigneau; el secretario de Valor Agregado del Ministerio de Agroindustria, Néstor Roulet (faltó el ministro Ricardo Buryaile); el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz; y la intendenta de Rosario, Mónica Fein.

Vigneau, de saco y corbata, pasa al atriL Enumera logros de los últimos meses:

El trabajo de la Red de Malezas Resistentes, espacio comandado por Aapresid que estudia las plantas no deseadas. También participan INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), universidades, Senasa y empresas de transgénicos.

Certificación de «buenas prácticas agrícolas (BPA)» junto a Casafe (cámara de las empresas de agroquímicos). «BPA» es un término que justifica el uso masivo de plaguicidas y culpa al «mal uso» (y no al modelo) de las consecuencias sanitarias y ambientales.

Un trabajo conjunto a las facultades de Agronomía y Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires con » nuevos conocimientos para la sustentabilidad».

El crecimiento de Aapresid,con un grupo incluso en Brasil.

Y no le escapó a la coyuntura política: «Se siente un ambiente distinto. Se respira esperanza. Por primera vez en muchas décadas, la pelota esta de nuestro lado». El auditorio le respondió con aplausos.

trasngelandia2

En casa

La intendente señaló que es un «gran orgullo» que Aapresid haya elegido Rosario y, en sintonía con el discurso de los productores, celebró la «innovación, la ciencia, las buenas prácticas agrícolas, la sustenbilidad». Y, por si quedaban dudas: «Coincido en que existen aires de cambio, que espero fortalezcan el diálogo para plasmar políticas de Estado. Comparto también con Aapresid el espíritu de resiliencia». Y pidió que Aapresid se sienta «como en su casa».

Néstor Roulet, ex vicepresidente de CRA (Confederaciones Rurales Argentinas) y actual secretario de Valor Agregado, recordó su participación como productor y como disertante en los congresos anteriores. «Es la primera vez que Argentina tiene política agroindustrial. Estamos trabajando en la presión impositiva (bajar impuestos) y mejorar el crédito», comenzó. Y arrancó las primeras señales de aprobación. Prometió que el país producirá más para llegar al «hambre cero», felicitó a Aapresid por ser parte de ese avance.

A tono con el congreso, reiteró la importancia de «cumplir en lo ambiental» y destacó que el país está en la vanguardia mundial de la biotecnología (transgénica).

Prometió avanzar en nuevas variedades de soja y en el «arroz dorado», transgénico muy cuestionado a nivel internacional.

El gobernador Lifschitz dio el discurso más largo, monocorde y complaciente. «Nuestra capital social es nuestra fortaleza. Y Aapresid es nuestro mejor ejemplo, que muestra la interacción privada, del Estado y científica»,celebró. Explicó que acortó su gira por Estados Unidos para estar presente en el panel de apertura. «Celebro esta nueva edición del congreso. Ustedes han sorteado todas las políticas y contratiempos (del gobierno anterior). Pero están acá, esta provincia es su casa. Compartimos sus metas de producir más alimentos, con menos recursos y con una agricultura sustentable». Y finalizó: «Celebro resiliar».

Aapresid crea conceptos y relatos. La clase política los hace propios, los repite e impulsa las políticas públicas sugeridas por la institución. Lo empresario se impone a lo público. Aapresid lo hizo.

Las críticas al agronegocios siempre fue catalogada por Aapresid como como «ideológicas» o «políticas». Por contraposición, Aapresid hizo (y hace) hincapié es su perfil técnico y no partidario. Pero llegó Cambiemos: Ignacio Garciarena, de la Regional Aapresid 25 de Mayo, asumió como Director Nacional de Agricultura. «Un orgullo para Aapresid», señaló la gacetilla de prensa de la entidad el 5 de enero. Muy activo en las redes sociales, el 17 de octubre twiteó: «Día de la lealtad clientelista».

Gran impacto produjo la designación de la saliente presidenta de Aapresid, María Beatriz Pilu Giraudo, en el Ministerio de Agroindustria. Se le creó un área especial –coordinadora de Políticas Públicas para el Desarrollo Sustentable- que depende directamente del ministro Ricardo Buryaile y tiene injerencia en todas las áreas de la cartera. Es la referente ambientaldel Ministerio.

Explicó que su principal tarea será implementar en todo el país las «buenas prácticas agrícolas» para fumigar a distancias mínimas de las viviendas y «sincronizar las diversas legislaciones». Las empresas del agro desean desde hace años una ley naciónal que legitíme las fumigaciones.

«Tenemos que enamorar a los argentinos, convencerlos de que no contaminamos», explicó Giraudo al sitio Agrovoz y explicó el objetivo en la función pública: «En definitiva, vamos a tomar lo que veníamos impulsando desde Aapresid como política pública y convertirlo en una marca país».

Lo no dicho

Durante los tres días se hizo eje en la agricultura sustentable, el cuidado del ambiente e, incluso, cómo el modelo agropecuario ayudaría a mitigar el cambio climático. Ningún dirigente de Aapresid, ni asociado ni expositor vinculó el modelo impulsado por la entidad con hechos menos publicitados:

Aumento de uso de agroquímicos. 70 millones de litros en 1996. Más de 300 millones de litros en 2012.

Desmontes. El agronegocios avanzó sobre zonas extra pampeanas, conocido como «corrimiento de la frontera agropecuaria». Más de 5 millones de hectáreas desmontadas.

Concentración de tierras en pocas manos: el 2% de las explotaciones agropecuarias concentran el 50% de la tierra cultivada. El 57% delaschacras sólo tienen el 3%

Desalojos y represión sobre campesinos y pueblos indígenas. Solo en el norte del país, donde más avanzó el modelo agropecuario, existen once millones de hectáreas en disputa. Relacionado: profundización del éxodo del campo a la ciudad. El propio INTA, brazo técnico-estatal del agronegocios, alertó en diciembre pasado: «El principal objetivo del modelo agropecuarioactuales maximizar la renta con una mirada de corto plazo, poniendo en situación crítica al sistema agroalimentario (…) No se ha tenido en cuenta que el uso excesivo de plaguicidas pone en serio riesgo al recurso suelo «.

Postales transgénicas

Resumen de la veintena de entrevistados en los pasillos. Asistentes: productores-empresarios de Bolívar, Totoras, Paraná, San Jorge, Río Cuarto, Marcos Juárez y Junín, entre otros. Conceptos recurrentes: sustenlabilidad, eficiencia, tecnología en el agro, producir para combatir el hambre del mundo. Al mismo tiempo que impulsan el uso masivo de transgénicos y agroquímicos (lo llaman «fitosanitarios»), niegan consecuencias del modelo. Ninguno vive en el campo, si en los pueblos o ciudades cercanas a la explotación agropecuaria. No se definen como empresarios, sí como productores o «emprendedores». Otra coincidencia: rechazo al kirchnerismo y apoyo a Macri.

El 6,7,8, agropecuario: stand de los diarios La Capital (Rosario), La Nación, Clarín; radios La Red, Continental, Mitre, Cadena 3; Agro TV, Infocampo y Chacra, entre otros. Medios de apoyo explícito al modelo agropecuario y con generosas pautas de las mismas empresas. Hubo un panel específico sobre periodismo: Desafíos en la comunicación del campo a la sociedad, a cargo de Casafe y Nidera. El eje: cómo comunicar mejor las bondades del agronegocios.

Uso correcto de fitosanitarios para el cuidado de las comunidades y el ambiente fue el nombre del panel donde Edda Vülaamil Lepori (Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA) y Olga Heredia (Facultad de Agronomía de la UBA) exhibieron parte de los resultados de un trabajo sobre agroquímicos en Pergamino y Chivücoy. Ambas científicas (junto a otros de la UBA), fueron cuestionadas por la Asamblea por la Protección de la Vida, la Salud y el Ambiente de Pergamino. Entre muchas críticas (detalladas en lavaca. org) demostraron que las académicas no buscaron los químicos más usados en la actualidad (glifosato, atrazina, 2-4-D), no realizaron estudios imprescindibles (de orina y de daño genético) y minimizaron los resultados. Fue un «estudio» para legitimar a los agroquímicos.

En el mismo panel, Ramiro Cid (INTA) y Eduardo Moavro (Ministerio de Agroindustria) celebraron el proyecto de ley con media sanción en Buenos Aires que permite fumigar hasta diez metros de las viviendas y despreciaron a los críticos: «Son malintencionados que carecen de fundamentos científicos-técnicos». El ministro de Agroindustria de Buenos Aires y ex gerente de Monsanto, Leonardo Sarquís, adelantó que la Cámara de Diputados bonaerense transformará en ley este proyecto.

El ministro de Ambiente, Sergio Bergman, también estuvo presente. A tono con los dueños de casa, celebró las «buenas prácticas» agrícolas y pidió que «las iniciativas de la sociedad civil, como Aapresid, se transformen en políticas públicas».

En síntesis: el 24 Congreso de Aapresid emito un discurso técnico y supuestamente apolítico. Utilizó términos ambientales y relatos de superación. Exhibió su alianza con medios de comunicación, políticos, transnacionales y científicos. Expuso su darwinismo empresario, construcción de hegemonía e impulso de políticas públicas en favor de las empresas.

Tres jornadas en las que Aapresid ratificó por qué es un engranaje fundamental del agronegocios local, cómo acumula poder y promete ir por más.

—————————————————————————–

Cócteles de plaguicidas: Los efectos en la salud y el medio ambiente

Una investigación realizada en los Estados Unidos viene a demostrar que las Agencias de regulación hacen la vista gorda ante las mezclas tóxicas de varios productos químicos

Por Lauren McCauley, 19 de julio de 2016

Common Dreams

A pesar de las afirmaciones de la EPA (Agencia de Protección Ambiental ), sí hay información sobre los peligrosos efectos sinérgicos de varios productos químicos. De hecho, las Grandes Empresas de productos para la Agricultura los recopilan ellas mismas.

A pesar de las afirmaciones de la EPA (Agencia de Protección Ambiental ), sí hay información sobre los peligrosos efectos sinérgicos de varios productos químicos. De hecho, las Grandes Empresas de productos para la Agricultura los recopilan ellas mismas.

Es alarmante ver la alegría con que la EPA ha ignorado cómo estas mezclas de sustancias químicas pueden poner en peligro la salud y nuestro medio ambiente”, dijo Nathan Donley, científico del Centro para la Diversidad Biológica y autor del estudio.

Mientras que una sola sustancia química tóxica, bien presente en nuestros alimentos, en el césped, o en otros lugares, ya supone un riesgo inherente, los científicos advierten que la combinación de dos o más de tales sustancias, presentes por ejemplo en los pesticidas más comunes, podrían tener un efecto aún más nocivo, algo que normalmente se pasa por alto.

De hecho, una investigación publicada el pasado martes por el Centro de Vigilancia del Medio Ambiente para la Diversidad Biológica (CDB), encontró que en los últimos seis años la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) ha aprobado casi 100 nuevos plaguicidas que contienen estos compuestos que actúan en conjunto, que efectivamente “aumentan los peligros para los polinizadores y las plantas exóticas”.

Como explica el CDB, “la sinergia se produce cuando dos o más productos químicos interactúan entre sí para aumentar sus efectos tóxicos… de modo que lo que normalmente se considera un nivel seguro de exposición resulta en un daño considerable”.

La Agencias gubernamentales se supone que deben proteger a las personas y el medio ambiente frente a los peligros de los pesticidas. Pero con el efecto sinérgico de varios pesticidas, ¿la EPA no ha decidido mirar hacia otro lado y hacernos pagar un peaje por ello?”, preguntó Nathan Donley, uno de los científicos del Centro y autor del informe: “Cócteles tóxicos: cómo la EPA ha ignorado los peligros de la combinación de varios plaguicidas” (pdf).

Uno de estos cócteles tóxicos que ha merecido algo de atención es el Dow AgroScience Enlist Duo, que contiene dos de los pesticidas que de uso más común: el 2,4-D y el glifosato. La EPA aprobó su uso el pasado mes de octubre, pero revocó la licencia después de descubrir que en la solicitud de patente presentada en la Oficina de Patentas y Marcas de Estados Unidos, se advertía de la toxicidad para la plantas por la acción de ambos productos.

Siguiendo el ejemplo de la EPA, Donley analizó la base de datos de las patentes de otros pesticidas recientemente aprobados por la EPA y presentados por las Grandes Empresas Agroquímicas: Bayer, Dow, Monsanto y Syngenta.

De acuerdo con Donley, entre sus principales conclusiones están:

→ El 69% de estos productos (96 de 140) tenían al menos una solicitud de patente en la que se hablaba o demostraba una acción sinérgica entre los ingredientes activos del producto.

→El 72% de las solicitudes de patentes que hablan o demuestran una acción sinérgica hacen referencia a los pesticidas más utilizados en los Estados Unidos, entre los cuales se encuentran el glifosato, la atrazina, 2,4-D, dicamba, el neonicotinoide tiametoxam, imidacloprid y la clotianidina, entre otros. [La situación también es preocupante en Europa. Véase a este respecto los apartados correspondientes del informe de TestBiotech (pdf)]

Como señalan las notas de la investigación, un ejemplo de unos pesticidas de uso común que han demostrado actuar de manera sinérgica con otras sustancias son los neonicotinoides, en los cuales la EPA también ha fallado para determinar los impactos de los daños producidos en las abejas.

Es alarmante ver la alegría con que la EPA ha ignorado cómo estas mezclas de sustancias químicas pueden poner en peligro la salud y nuestro medio ambiente”, dijo Donley.

Está bastante claro que las Empresas Químicas conocían estos potenciales peligros, pero la EPA nunca se ha preocupado de exigir esta información o investigar por su cuenta para obtener más información al respecto”.

Andre Leu, un agricultor ecológico que reside en Australia y es Presidente de la Federación Internacional de Movimientos a favor de la Agricultura Ecológica (IFOAM), ha realizado una amplia investigación sobre el tema de la sinergia entre compuestos.

En el Informe publicado por Ley en el año 2014, Los mitos de la seguridad de los pesticidas (pdf), se establece de manera inequívoca que se trata de un mito que las formulaciones de pesticidas estén rigurosamente probadas.

Leu escribe:

Teniendo en cuenta que el resto de ingredientes químicos son químicamente activos y se añaden para conseguir que el ingrediente activo actúe de manera más eficaz, la suposición de que son inertes y no va a aumentar la toxicidad de la formulación carece de credibilidad científica. Algunos estudios científicos que se han limitado a algunas formulaciones de plaguicidas demuestran que son ciento de veces más tóxicas para los humanos que el ingrediente activo por sí solo”.

Donley dijo que “la EPA ha mirado hacia otro lado durante demasiado tiempo a la realidad de las mezclas de pesticidas y los peligrosos efectos sinérgicos que eso puede tener. Ahora que disponemos de datos, la EPA debe tomar medidas para asegurar que la vida silvestre y el medio ambiente estén protegidos de estos cócteles químicos”.

Donley dijo que «la EPA ha hecho la vista gorda durante demasiado tiempo a la realidad que las mezclas de pesticidas pueden tener efectos sinérgicos peligrosas. Ahora que sabemos acerca de todos los datos que están ahí fuera, la EPA deben tomar medidas para asegurar que la vida silvestre y el medio ambiente estén protegidos de estos cócteles químicos «.

———————————————–

Procedencia del artículo:

http://www.commondreams.org/news/2016/07/19/damning-probe-finds-epa-turning-blind-eye-toxic-chemical-cocktails

—————————————


Disruptores endocrinos: la historia secreta de un escándalo

La próxima semana, según diversas fuentes, la Comisión Europea se va a ocupar de las directrices relacionadas con los disruptores endocrinos. Lástima que todo este asunto se vea envuelto en la más oscura de las negociaciones, digna de secretos de Estados.

Por Stéphane Horel, 8 de junio de 2016

environmentalhealthnews.org

Imagen: AUREL

Imagen: AUREL

Es uno de los secretos mejor guardados de Europa. Está encerrado en el laberinto de pasillos de la Comisión Europea, en un ambiente protegido al que sólo tienen acceso 40 burócratas acreditados. Y sólo con lápiz y papel. No se les permite el uso de teléfonos móviles.

Se trata de uno de los protocolos de seguridad más estrictos, mayor incluso que el de las negociaciones de la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversiones (TTIP) entre la Unión Europea y Estados Unidos: si los miembros del Parlamento Europeo quieren acceder a la documentación del TTIP sólo pueden hacerlo en la sala de lectura, comprobando con anterioridad el contenido de su bolsillos.

Es un Informe secreto de 250 páginas. Su título, en la jerga de la Comisión, es el de “Evaluación del Impacto”.

Se evalúa el impacto socieconómico de los reglamentos relacionados con un grupo de contaminantes químicos, conocidos como disruptores endocrinos. Estos productos químicos son capaces de interferir en el sistema hormonal de las especies animales, incluyendo los seres humanos, y se cree que es la causa de muchas enfermedades graves: cáncer, infertilidad, obesidad, diabetes, trastornos neurológicos.

Se encuentran en multitud de artículos de consumo, cosméticos, pesticidas y plásticos, tales como el bisfenol A (o BPA). Los sectores industriales se verán afectados por la regulación de estos productos químicos a medio plazo. Miles de millones de euros están en juego.

Una trama digna de una serie de televisión

La perspectiva de que haya restricciones, incluso tal vez prohibiciones, plantea serias preocupaciones entre los fabricantes. La Industria de los plaguicidas nunca ha ocultado su hostilidad a la aprobación de una normativa europea sobre los plaguicidas, con una serie de idas y venidas más propia de una serie de televisión.

El Parlamento se comprometió en el año 2009 a aprobar un texto en el que se diese tratamiento especial a los plaguicidas: los reconocidos como disruptores endocrinos no se permitirían en el mercado. Pero es algo que todavía no han llevado a buen término.

En concreto, el trabajo consistía en establecer unos criterios para identificar a estas sustancias. Sin estos criterios, la ley no puede ser aprobada. La Comisión tenía la obligación de que se pudiera discernir entre los disruptores endocrinos de otros productos químicos, es decir, los criterios para identificar estas sustancias.

Las autoridades nacionales de salud, la Industria y ONG están a la espera de una decisión sobre esos criterios de identificación, un instrumento que permita la regulación: restricciones en el uso de estas sustancias, o incluso la prohibición de determinados disruptores endocrinos.

De eso hace 7 años y todavía no se han redactado esos criterios.

Esta Evaluación de Impacto, con sus conclusiones tan extremadamente confidenciales (algo tan secreto como la ubicación de la Fuente de la Eterna Juventud) , es la responsable de este retraso. No formaba inicialmente parte del plan, pero la Industria la solicitó con objeto de debilitar las directrices de regulación.

Tuvieron éxito en el verano de 2013, después de las grandes presiones ejercidas por la Industria de los Plaguicidas y de los Productos Químicos, que trabajan en tándem. La actividades fueron coordinadas principalmente a través de sus organizaciones de presión con sede en Bruselas: European Crop Protection Association y European Chemical Industry Council.

Unos archivos hipersensibles

Las grandes empresas de producción de agroquímicos, los dos pesos pesados alemanes, BASF y Bayer, y la multinacional suiza Syngenta, están presentes en este campo de batalla.

La Secretaria General de la Comisión, Catherine Day, finalmente ha cedido a la petición de una Evaluación de Impacto en base a los opiniones divergentes dentro de la Comunidad Científica y los “potenciales impactos en los sectores de la Industria Química y del Comercio Internacional”, en referencia directa al TTIP, que está en fase de negociación.

En un Informe del 2 de julio de 2013, el entonces máximo responsable de la Unión Europea describía los criterios de regulación de los disruptores endocrinos como un “tema delicado”.

Un tema delicado era, y en un tema delicado se quedó.

El Parlamento Europeo dio una fecha límite para que la Comisión redactase los criterios: diciembre de 2013. Al ver que no se aprobaban, Suecia llevó a la Comisión ante los Tribunales. Este movimiento fue apoyado por Francia, Dinamarca, Finlandia y los Países Bajos, y también por el Parlamento Europeo y el Consejo, una configuración un tanto extraña dentro de Europa.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea no se retrasó en su respuesta.

Antes de Navidad de 2015, dictaminó que la Comisión, que es guardiana de los tratados, había violado “las leyes de la Unión Europea”. La sentencia decía que no veía esa “supuesta necesidad de evaluación de impacto de los criterios científicos” que la Comisión Europea había colocado en el centro de su defensa.

Pero ese mismo día, el portavoz de Lituania Vitenis Andriukaitis , Comisario Europeo de Salud, anunció sin rodeos que ese estudio de impacto se iba a realizar.

Es decir, que si ya de por sí el tema era hipersensible, se convirtió en inflamable.

¿Cuál es el coste de la enfermedad?

Los Parlamentarios europeos están indignados. Algunos de ellos han enviado cartas al Presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker. Pero no tuvieron ningún efecto.

El pasado 13 de enero de 2016, el Presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, escribió a Juncker: el retraso de la Comisión es inaceptable. Se continúa con la Evaluación de Impacto, agregó Schulz, “haciendo caso omiso de la sentencia” del más alto Tribunal de la UE, y solicitó a la Comisión que se “cumpliese sin demora”. Este mensaje fue repetido en una segunda carta fechada el 10 de marzo.

Algunos estudios elevan los costes en la salud por la exposición a los disruptores endocrinos entre 157.000 millones y 288.000 millones de euros

Suecia, por su parte, sigue haciendo presión. En un documento de fecha de 13 de mayo, al que Le Monde ha tenido acceso, Suecia recordaba a la Comisión que el Tribunal “prohíbe el uso de consideraciones económicas para definir los criterios”.

Entonces. ¿cuál es la naturaleza de las consideraciones económicas contenidas en las 250 páginas del Estudio de Impacto custodiado bajo siete llaves?

Además del impacto en la Industria, se tendrá en cuenta el coste de las enfermedades relacionadas con la exposición a los disruptores endocrinos en Europa, que ha sido estimado por estudios independientes de entre 157.000 millones y 288.000 millones de euros al año.

La trama se dará por concluida el próximo 15 de junio, de acuerdo con nuestras fuentes: la propuesta final sobre los criterios para la identificación de los disruptores endocrinos será presentada en una reunión del College of European Commissioners ese mismo día.

Más información:

Entrevista con la Ministra de Medio Ambiente de Francia, Ségolène Royal, sobre los contaminantes químicos.

Disruptores endocrinos: maniobras finales de la comunidad científica ligada a la Industria en Bruselas.

Parte 2

——————————————–

Procedencia del artículo:

http://www.environmentalhealthnews.org/ehs/news/2016/june/endocrine-disrupters-the-secret-history-of-a-scandal

——————————————