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Investigadores estadounidenses culpan a los rusos de la publicación de las informaciones en contra de los transgénicos

Por Claire Robinson, 27 de febrero de 2018

GMWatch

Investigadores de la Universidad Estatal de Iowa afirman que Rusia está financiando artículos en contra de los transgénicos para dañar la agricultura de los Estados Unidos.

Parece que los rusos son los culpables de todo lo malo que sucede en Occidente, desde las bajas temperaturas en el Reino Unido hasta la elección de Donald Trump en los Estados Unidos, así que sólo era cuestión de tiempo de que también fueran acusados de intentar convencer a los ciudadanos estadounidenses y ponerlos en contra de los transgénicos.

Cómo se informó en un periódico local, el Des Moines Register, dos investigadores de la Universidad Estatal de Iowa (ISU) han publicado una investigación que mostraría que Rusia está financiando a algunos medios que “cuestionan la seguridad de los transgénicos en un esfuerzo de dañar los intereses agrícolas de los Estados Unidos y reforzar su alternativa ecológica a la comida modificada genéticamente”.

Shawn Dorius, profesor asistente de sociología de la Universidad Estatal de Iowa, dijo que poner a los Estados Unidos o al mundo en contra de los transgénicos “tendría un claro efecto negativo en la Industria de los Estados Unidos y podría beneficiar a Rusia”.

Tenemos una deuda de gratitud con Dorius y su coautora, Carolyn Lawrence-Dill, profesora asociada en el Departamento de Genética, Desarrollo y Biología Molecular de la ISU, por demostrar que en buena medida las informaciones negativas sobre los alimentos transgénicos provienen de Rusia, que como nos recuerda Des Moines Register es un “país excomunista”.

Por supuesto, los rusos también podrían decir que la Universidad Estatal de Iowa tiene un largo historial de aceptar financiación de las grandes empresas de Agronegocios y que incluso tiene representantes en las grandes Corporaciones como Monsanto o Pioneer.

Pero es un alivio saber que los artículos que se ceban con los cultivos transgénicos no tienen nada que ver con cuestiones como el colapso agrícola provocado por el herbicida dicamba que se expande de los campos de soja transgénica tolerante a dicamba y daña millones de hectáreas de los cultivos vecinos.

Tampoco tienen nada que ver con el colapso de los principales rasgos de los cultivos transgénicos: tolerancia a los herbicidas y toxinas insecticidas Bt, frente a malezas y plantas resistentes.

Tampoco estamos contentos de saber que se debe a esos artículos que la Industria Biotecnológica contamine con sus productos, mal probados y llenos de pesticidas, los suministros alimentarios mundiales. Y ponga “sin etiquetar” en el caso de los Estados Unidos, donde la Industria ha gastado millones de dólares en la lucha contra el etiquetado que los ciudadanos supieran que alimentos son transgénicos y cuáles no.

Tampoco está relacionado con la Industria la falta de reglamentación para tomar en consideración los hallazgos de daños producidos en animales de laboratorio y de granja alimentados con cultivos transgénicos. O los intentos de la Industria Biotecnológica y sus aliados de manchar la reputación de los científicos cuyo trabajo descubre daños y riesgos relacionados con los alimentos transgénicos y sus plaguicidas asociados.

Gracias a los profesores de la ISU y al Des Moines Register, ahora sabemos que estos artículos que promueven dudas no son más que invenciones motivadas por el infame egoísmo del viejo enemigo estadounidense de la Guerra Fría, que tiene un malvado plan para forrarse los bolsillos a través de la venta de alternativas “ecológicamente limpias” a los transgénicos, mientras que en el proceso fomenta la división entre el pueblo estadounidense.

¿Por qué ahora?

Según Sustainable Pulse, la publicación de esta investigación “parece haberse coordinado cuidadosamente para coincidir con la revisión del regulador antimonopolio de Rusia de la megafusión Monsanto-Bayer por un valor de 64 mil millones de dólares, que según se informa no está yendo nada bien para las dos empresas”.

A principios de febrero, Reuters informó que Bayer había llevado al regulador antimonopolio de Rusia ante los Tribunales por la investigación sobre la fusión entre Monsanto y Bayer. Un portavoz de Bayer dijo que la empresa alemana solicitó a la Corte de Rusia que se le diera más tiempo para discutir las demandas presentadas por la Agencia de Regulación sobre el acuerdo, que de llevarse a cabo formaría la mayor empresa de semillas y pesticidas del mundo.

Sustainable Pulse comentó: “El Servicio Federal Antimonopolio (FAS) de Rusia aún no ha emitido una resolución sobre al adquisición, pero es casi seguro que no permitirá que la fusión continúe en la forma que les gustaría a Bayer y Monsanto, lo que supondría un duro golpe para ambas empresas, ya que Bayer es un fuerza en crecimiento en Rusia”. Por lo tanto, es preciso tener un chivo expiatorio a quien echar la culpa, no sólo por toda la controversia en torno a los transgénicos, sino de cualquier resistencia a esta gigantesca fusión de dos Corporaciones de la Agricultura Industrial.

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¿Podría ser Australia Occidental el campo de pruebas para la aplicación de la Genética Dirigida?

Por Katherine Wilson, 24 de febrero de 2018

smh.com.au

La utilización de la genética dirigida podría acabar con la plaga de ratones de un solo golpe, dice el títular de  The Conversation en 2017. Foto: Supplied

Louise Sales, coordinadora de las campañas de Amigos de la Tierra, alquiló un despacho en la parte trasera de un edificio de ladrillos en Hobart. Estando allí recibió un correo electrónico para localizar un gran número de documentos digitales (1200 correos electrónicos, contratos y actas de reuniones).

Me quedé conmocionada”, dijo Sales, bióloga, con un máster en biodiversidad y conservación. “Y luego indignada: ya había empezado a oler a podrido”.

Unos meses antes, un artículo en The Conversation describía las nuevas tecnologías genéticas que, decía, ofrecen “una forma humana y selectiva de eliminar especies exóticas que provocan plagas, como los ratones… Los conservacionistas estarán, y es algo comprensible, emocionados”.

Los documentos mostraban que los científicos de la CSIRO (Commonwealth Scientific and Industrial Research Organisation) estaban siendo financiados por la Agencia de Proyectos Avanzados de Investigación de Defensa (DARPA), una rama del ejército estadounidense, para desarrollar ratones mediante ingeniería genética en sus laboratorios de Geelong, descritos en un informe de 2017 como “instalaciones de bioseguridad en el empleo de ratones”.

El Informe estaba firmado por la CSIRO, la Universidad de Adelaida, el Departamento de Conservación de Australia Occidental y sus asociados de Estados Unidos, para formar un grupo llamado Genetic Biocontrol of Invasive Roents (GBIRd), que recibía financiación por parte de DARPA, “en torno a 6,4 millones de dólares repartidos de manera casi uniforme” entre los participantes.

Un correo electrónico hablaba de un viaje “de gran éxito” de CSIRO a Washington, “difundiendo las tecnologías de genética dirigida en varias agencias gubernamentales”. El GBIRd gestionó la financiación “que requerirá de un avance agresivo de la genética dirigida en ratones”.

CSIRO ha confirmado a Fairfax que recibió la primera fase de la financiación de “aproximadamente 280.000 dólares”.

Este asunto es uno de los más feroces debates que enfrentan a los conservacionistas, de si estas tecnologías genéticas sirven avanzar en la causa que todos ellos defienden.

La genética dirigida es un controvertido proceso que implica al ADN que puede interferir en las leyes naturales de la herencia. Es un proceso que altera los rasgos genéticos en sucesivas generaciones.

Hola Margaret:
Acabo de regresar de una estancia de una semana en Washington, con mucho éxito, en la que he difundido las tecnologías de la genética dirigida en roedores a varios gobiernos y partes interesadas (por favor, mantenga esta información confidencial por ahora).
Algunos miembros clave del equipo de colaboración visitarán Australia en el mes de mayo, y ¿sería posible llevarlos a los probables objetivos insulares de Australia Occidental, si es que todavía estás interesada? Si es así, ¿tienes tiempo para una rápida reunión? (Correspondencia de CSIRO sobre la tecnología de genética dirigida en roedores en Washington. Obtenido por Edward Hammond/ Third World Network bajo las leyes de acceso a la información).

Los científicos de GBIRd están presionando a los organismos reguladores para que les permitan diseñar “una inversión del sexo en los ratones” para “eliminar los ratones domésticos invasores de los ecosistemas de la isla”.

Teóricamente, los ratones liberados producirían sólo descendencia masculina, lo que finalmente garantizaría el colapso de la población. Siendo algo incontrolable, esto podría condenar a los ratones domésticos a la extinción. “Uno de los lugares propuestos para la liberación es la isla de Boullanger, un destino turístico a sólo un kilómetro del continente australiano”, dijo Sales. “No hay forma de restringir la liberación de ratones transgénicos a este espacio en concreto”.

El impacto ecológico “podría ser catastrófico”, agregó.

Un portavoz de CSIRO dijo: “CSIRO lidera la evaluación de riesgos ambientales, sanitarios y sociales… para prevenir la extinción de especies nativas en las islas amenazadas por las plagas de ratas y ratones”.

Uno de los asociados de GBIRd es el ingeniero del genoma del CSIRO Mark Tizard, que trabaja en el Laboratorio Australiano de Salud Animal (AAHL, por sus siglas en inglés) de Geelong, una fortaleza de hormigón construida a la medida “para ayudar a proteger las multimillonarias industrias ganadera y acuícola de Australia”.

Allí, Tizard ha explorado el potencial de CRISPR, una herramienta de edición de genes con la que, dice, es posible eliminar los genes de toxicidad de los sapos de caña, determinar el sexo de los pollos o del ganado sin cuernos. CRISPR ha sido descrita en la publicidad de un reciente foro celebrado en Melbourne como el haber provocado “una tormenta en la comunidad científica”, según el sitio web de noticias tecnológicas The Verge.

Jennifer Doudna, una de las figuras clave propietaria de la tecnología CRISPR, habló en ese foro en el Centro de Convenciones de Melbourne a principios de este mes.

Describió la investigación para “desarrollar cerdos que serán en principio los mejores donantes de órganos… más parecidos a los humanos” y los peligros de usar CRISPR “para la eugenesia”. También se habla de utilizar la genética dirigida (un proceso facilitado por CRISPR) para eliminar a los gatos callejeros y provocar la extinción de los mosquitos portadores del paludismo.

“La belleza de la genética dirigida es su especificidad a la especie que va dirigida”, dijo Tizard a una audiencia en la Conferencia Australasian Vertebrate Pest Conference en Canberra. “Nos permite colocar un gen que se propagará en una especie que provoca plagas”.

Esto ofrece una alternativa a los cebos para ratones que se han colocado en las islas, que han matando a otras especies no objetivo.

Sin embargo, esta investigación en el campo de la genética tiene potenciales usos agrícolas, militares e industriales: armas biológicas, control de plagas y desarrollo de animales de cría modificados genéticamente.

En un correo electrónico obtenido por la Red del Tercer Mundo, el microbiólogo Royden Saah sugiere “encuadrar esta tecnología” como “una forma de preservar la biodiversidad de las islas”, mencionando “ligeras futuras aplicaciones “.

Pero DARPA “no se ha mostrado tímida en su interés por esta tecnología de manejo de los genes, y no precisamente en asuntos relacionados con la conservación”, informaba la revista Gizmodo.

DARPA es franca en señalar las “múltiples capacidades” de esta investigación, pero dice que su interés es más por motivos de defensa que de ataque: “bioseguridad y herramientas relacionadas con la bioseguridad”.

A lo largo de su historia, DARPA ha estado asociada con la Corporación Agrícola Monsanto para desarrollar productos que van desde armas químicas (incluyendo el Agente Naranja) hasta abejas robóticas. La propia DARPA comenzó como un equipo durante la Guerra Fría, concebido por el químico industrial Charles Thomas, Presidente y Director General de Monsanto.

El biólogo microbiano del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) Kevin Esvelt, que fue pionero en la genética dirigida, dijo que defender esta tecnología para la erradicación de especies fue “un vergonzoso error”. “¿Por qué confiar en los científicos?”, preguntó en el foro de Melbourne, “¿por qué trabajar con esta tecnología en secreto?”.

Sales cree que CSIRO y GBIRd se están desarrollando en secreto. “CSIRO y sus socios de GBIRd ya están desarrollando la genética dirigida en ratones y han seleccionado potenciales islas para su aplicación. Todo ello sin una discusión pública”.

En el mes de mayo, según un correo electrónico obtenido por la Red del Tercer Mundo, DARPA le pidió a GBIRd que “continuara la cooperación para retrasar la participación de los medios de comunicación… por favor, deniegue cortésmente las consultas de los medios de comunicación y remítalos al portavoz de Asuntos Públicos de DARPA”.

Poco antes de redactar este artículo, un portavoz de CSIRO dijo que “no era apropiado que comentásemos este asunto” y envió por correo electrónico una declaración de GBIRd en la que decía que era “importante ver todo esto en un contexto más amplio”.

“En el caso de los ratones de la isla, si no es factible utilizar los métodos tradicionales, como el uso de cebos envenenados, ¿estamos dispuestos a que se extingan las aves marinas?”, preguntó.

Una batalla de valores

En un lugar ajeno al desarrollo del Foro de Melbourne sobre genética dirigida, Sales repartió folletos advirtiendo que Australia podría convertirse en el primer país en permitir la liberación de organismos sintéticos. Dijo que esto representa “serias amenazas potencialmente irreversibles para la biodiversidad” y amenazas a “la soberanía nacional, la paz y la seguridad alimentaria”. Los estudios de Esvelt descubrieron que “las tecnologías de genética dirigida basadas en CRISPR probablemente sean muy invasivas en las poblaciones silvestres” y podrían devastar los ecosistemas.

Tizard estuvo de acuerdo con Sales, la cual enume4ró otras formas distintas a la modificación genética para combatir a las especies invasoras y la malaria. Explicó que tanto él como Sales llevan el medio ambiente en el corazón.

Es motivo de preocupación la preservación de la biodiversidad en Australia, donde más de 1800 especies y sistemas nativos están en peligro de extinción. Nuestro sistema de conservación es una “desgracia nacional” y está “en crisis”, según los científicos, que acusan al gobierno federal de “negligencia”. El informe más reciente sobre la Situación del Medio Ambiente concluyó que son necesarios con urgencia unos nuevos enfoques.

Pero hay una amplia variedad de valores que deben conservarse. En la última década, las intervenciones de poderosos grupos de presión, incluyendo los “ecomodernistas”, han logrado que retrocedan los avances científicos relacionados con la conservación, como se decía en un manifiesto en Nature: “en batallas vitriólicas y personal en las universidades, conferencias académicas, centros de investigación, organizaciones de conservación e incluso los medios…”. La carta estaba firmada por 240 científicos del campo de la conservación.

El conflicto proviene en gran parte del desafío que supone la invasión de hábitats. Muchos ecomodernistas provienen de campos ajenos a la conservación (entre los firmantes del manifiesto se encuentran economistas e ingenieros genéticos) y creen que los mecanismos del mercado y las “poderosas tecnologías, como la energía nuclear y la ingeniería genética en las plantas” podrían ayudar a los seres humanos a “aumentar su nivel de vida y mejorar el medio ambiente”. Un destacado ecomodernistas, el ex Ministro de Medio Ambiente del Reino Unido, Owen Paterson, argumentó que los humanos pueden “desligarse de su dependencia del medio natural”. Por el contrario, los conservacionistas “ecocentristas” tradicionales consideran a los seres humanos como parte de un ecosistema global, no como algo ajeno a él. Sales respondió al argumento de Paterson citando a Einstein: “No podemos resolver nuestros problemas con los mismos pensamientos que los creó”.

En 2010, el Convenio de la ONU sobre Diversidad Biológica (CDB) observó el inicio de una campaña bien financiada para modificar el papel de la Biología Sintética, pasando de ser vista como una herramienta industrial a una herramienta de conservación. Un grupo de 111 ONG (posteriormente 170) respondiendo solicitando una moratoria sobre la Biología Sintética, describiéndola como “una forma extrema de Ingeniería Genética”.

Otros 200 científicos emitieron una declaración que decía: “Ese consenso del que se habla sobre la seguridad de los organismos modificados genéticamente no es tal”.

Destacados científicos como David Suzuki y Vandana Shiva apoyaron esta moratoria, incluso cuando aparecieron ONG que hablaban del “rescate genético” [es una práctica científica que pretende devolver a la vida algunos de los animales que se extinguieron años atrás], con conferencias, reuniones estratégicas y foros encargados de formular las políticas conservacionistas.

Jim Thomas codirige el grupo conservacionista ETC group, que publicó los documentos obtenidos por Third World Network.

Recuerda haber asistido a uno de estos primeros eventos de “rescate genético”, “una reunión de lujo en Cambridge”. En ese momento dijo: “A pesar de que corría la bebida y la música ambiental, el cortejo no necesariamente transcurría sin problemas”.

Los organizadores de este evento biotecnológico se comportaron como “casementeros persistentes que volvían de manera obstinada a la pregunta de qué proyecto, esquema o técnica útil podrían los dos lados aceptar conjuntamente”.

También en la reunión de Cambridge estuvo Jon Hoekstra, que por entonces era científico en jefe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), que la recuerda de una manera muy diferente.

La reunión fue “una de las primeras veces en que expertos en bioingeniería y ciencia de la conservación se reuniían… para explorar cómo estas áreas de investigación previamente separadas podían trabajar de manera conjunta”, dijo. Su reacción inicial fue “una mezcla de curiosidad y cautela”, pero se sintió atraído porque “el conjunto de herramientas actuales para la conservación no está a la altura, del ritmo, la escala y el alcance de la crisis”.

Se convenció de que la genética dirigida “podría darnos una oportunidad para salvar a especies en extinción”.

Gestión del mensaje

Hoekstra se encuentra formando parte del panel Island Conservation, un equipo que pretende exterminar a los roedores que han invadido las islas. Thomas dice que la idea de GBIRd surgió en un taller celebrado en California en 2015, con publicidad dirigida por el director de comunicaciones de Island Conservation, Heath Packard.

Los archivos obtenidos mediante la Ley de Libertad de Información (FOIA) por la Red del Tercer Mundo contienen los correos electrónicos de Packard. En primer lugar, le pide a GBIRd que “firme y supervise la actividad” de un grupo de ciencias genéticas “dominado por gente orientada hacia la conservación”. Advierte contra los detractores y escépticos que hay entre ellos: “Tenga cuidado, hay algunos periodistas vigilando la situación”.

Nombra a asesores del Foro sobre Biología Sintética del Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (CDB) y recluta a otros miembros del GBIRd. Tizard participa en el Foro de las Naciones Unidas, argumentando en contra de una “regulación rigurosa”, alegando que los ensayos de laboratorio pueden evaluar “vías plausibles que pudieran provocar un daño” antes de la liberación de organismos sintéticos.

Packard advierte sobre “los detractores que intentan fomentar el miedo y la desinformación para reforzar sus objetivos de campaña y establecer moratorias de investigación en entornos políticos globales, como el Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza”. “Estamos ansiosos por ver una visión positiva de esta noticia que no apoye sus opiniones”.

Ofrece “apoyo en el caso de ser atacados en los medios [sic] por aquellos detractores preocupados por el “color” de la financiación de DARPA”. En otro lugar de los documentos, Emerging Ag, una empresa de relaciones públicas de Biotecnología, coordina la “lucha contra los defensores de una moratoria de la genética dirigida”, reclutando a científicos y responsables para los paneles de expertos de la ONU.

En mayo pasado, Todd Kuiken de GBIRd expresó su preocupación sobre DARPA, “que pretende llevar el campo de la Biología Sintética hacia aplicaciones militares”.

En julio, Packard instruyó al grupo para atacar a Kuiken con un “alcance específico” y “recordarle que está en el equipo de GBIRd, a pesar de sus opiniones personales sobre DARPA”. Envió un correo electrónico a Kuiken diciéndole que “amolde sus mensajes” y “evite criticar a GBIRd y su relación con DARPA”.

En otra parte, Kuiken confiesa sentirse “en conflicto” sobre el posible uso dual de las tecnologías, preguntando: “Qué podría significar en términos de tratados internacionales?”. (La convención Enmod de la ONU prohíbe el “uso militar o cualquier uso hostil de la técnicas de modificación ambiental”).

Ciencia y aprobación social

CSIRO ha asignado 3,5 millones de dólares para “investigación comunitaria relacionada con la biología sintética” para asegurarse la “aprobación social” de sus ambiciones en el terreno de la genética dirigida. Sales cree que en realidad se trata de “un ejercicio de marketing repleto de cinismo sobre una tecnología que ya han decidido usar. CSIRO no tiene ningún interés en un verdadero debate social”.

Un portavoz de CSIRO dijo: Como Agencia de Investigación Nacional de Australia, es necesario que CSIRO entienda que supone un beneficio para la nación, contribuyendo a la investigación en la tecnología genética, que está creciendo a nivel mundial”.

La Oficina de Regulación de Tecnología Genética (OGTR) de Australia tiene una estrecha relación de puertas giratorias con la Industria. Su primera autoridad reguladora, Sue Meek, ocupó un puesto simultáneamente en la Industria Biotecnológica, y Michael Leader, de AgBiotech, dirigió posteriormente el equipo de asuntos regulatorios de Monsanto. El actual regulador jefe, Raj Bhula, tiene experiencia en la industria de los pesticidas y militar, y el comité asesor técnico de OGTR está dirigido por muchas partes interesadas de la Tecnología Agrícola.

El OGTR fue invitado a comentar, pero no respondió.

Mark Tizard de CSIRO, que también es asesor de OGTR, está presionando para “excluir de la regulación ciertas nuevas tecnologías” en función de los resultados. Algunos científicos creen que la tecnología CRISPR (la herramienta que está detrás de la genética dirigida) asegura resultados “precisos” y “seguros” porque supera los riesgos de los métodos anteriores de modificación genética (que pueden dar como resultado nuevas proteínas o mutaciones inesperadas del genoma).

CRISPR funciona como unas “tijeras moleculares”, actuando de una “manera muy precisa que permite los cambios deseados”, dijo Doudna en el Foro de Melbourne. Algunos científicos han argumentado que estas nuevas tecnologías no deberían estar reguladas por las mismas normas que los procesos anteriores de modificación genética. Pero la Red Europea de Científicos por la Responsabilidad Social y Ambiental rechazan esta idea, diciendo que los beneficios alegados por la utilización de CRISPR “no estas justificados científicamente”.

Incluso otros científicos han advertido de los “riesgos potenciales de todas las mutaciones fuera de objetivo provocadas por CRISPR”, ya que han aparecido estudios que muestran unos efectos aleatorios en el genoma. Pero estos estudios son discutidos.

En el libro Gene Editing, Law and the Environmente, el jurista Irus Braverman plantea sus preocupaciones de que la genética dirigida sea “regulada inadecuadamente”, pero Tizard dijo que debiera haber una política “menos restrictiva”, lo cual “alentaría las inversiones para la agricultura y la biotecnología australianas”. Un portavoz de CSIRO dijo que sus científicos “participan de manera rutinaria como expertos en la materia y asesores externos, y que se rigen por estrictos códigos de conducta y confidencialidad”.

Sales cree que esta influencia en las Agencias de Regulación supone “un serio conflicto de intereses. ¿Deberían los defensores de la edición de genes y la genética dirigida aconsejar cómo (o incluso si) estas técnicas deberían estar reguladas?”.

Información: Katherine Wilson tiene acciones fiduciarias en un producto biotecnológico. Emprendió la labor de consultoría para la ONG Gene Ethics hace una década.

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Presencia de aluminio en el tejido cerebral de los pacientes con autismo

Por Matthew Mold, Dorcas Umar, AndrewKing, Christopher Exley , 11 de diciembre de 2017

sciencedirect.com

Resumen

El trastorno del espectro autista es un trastorno de origen desconocido que afecta al desarrollo neurológico. Se ha sugerido que puede tener un origen genético o debido a factores ambientales, incluyendo en estos la presencia de sustancias tóxicas en el ambiente. La exposición humana a la toxina ambiental que es el aluminio, se ha relacionado, aunque como una mera tentativa, con el trastorno del espectro autista. Hemos utilizado la técnica de espectrometría de absorción atómica con horno de grafito calentado transversalmente para medir, por primera vez, el contenido de aluminio del tejido cerebral de los donantes que han sido diagnosticados de autismo. También hemos utilizado flúor selectivo de aluminio para identificar el aluminio del tejido cerebral mediante microscopía de fluorescencia. El contenido en aluminio del tejido cerebral en los autistas era considerablemente alto. El contenido medio (desviación estándar) de aluminio en los 5 individuos estudiados para cada lóbulo cerebral fue de 3,83 (5,42), 2,30 (2,00), 2,79 (4,05) y 3,82 (5,17) μg/g de peso seco, para los lóbulos occipital, frontal, temporal y parietal respectivamente. Estos son los valores más altos registrados hasta ahora en el tejido cerebral humano, y hay que preguntarse por qué, por ejemplo, el contenido de aluminio en el lóbulo occipital de un muchacho de 15 años era de 8,79 μg/g de peso seco. Se utilizó microscopía de fluorescencia selectiva de aluminio para identificar el aluminio en el tejido cerebral de 10 donantes. Mientras que el aluminio se pensaba que estaría asociado a las neuronas, estaba presente en los espacios intracelulares de células similares a la microglía y otras células inflamatorias no neuronales de las meninges, vasos sanguíneos, materia gris y blanca. El predominio de aluminio en los espacios intracelulares asociados con células no neuronales fue una observación destacada en el tejido cerebral de los pacientes autistas y puede ofrecer una pista sobre el origen del aluminio en el tejido cerebral, así como el papel que puede jugar en la aparición del trastorno del espectro autista.

1.- Introducción

El trastorno del espectro autista (TEA) es un grupo de afecciones de origen desconocido que afectan al neurodesarrollo. Es probable que influyan tanto factores genéticos [1] como ambientales [2] en el inicio y progreso del trastorno del espectro autista, mientras que se supone que los mecanismos subyacentes a su etiología sean multifactoriales [3, 6]. La exposición humana al aluminio se ha relacionado con el trastorno del espectro autista, con unas conclusiones erróneas [7-10]. Hasta la fecha, la mayoría de los estudios han utilizado el pelo como indicador de la exposición humana al aluminio, mientras que la presencia de aluminio en la sangre y la orina también se ha utilizado, pero de una forma mucho más limitada. Las vacunas pediátricas que incluyen un adyuvante de aluminio son una medida indirecta de la exposición infantil al aluminio y su uso creciente se ha correlacionado directamente con el aumento de la prevalencia de TEA [11]. Los modelos animales de TEA siguen apoyando la relación entre el aluminio y los adyuvantes de aluminio utilizados en la vacunación humana en particular [12]. Hasta ahora no hay datos previos de la presencia de aluminio en el tejido cerebral de donantes que muriesen con un diagnóstico de TEA. Hemos medido el aluminio en el tejido cerebral de las pacientes con autismo e identificado la ubicación del aluminio en esos tejidos.

2.- Materiales y métodos

[…]

3.- Resultados

3.1. Contenido de aluminio de los tejidos cerebrales

El contenido de aluminio de todos los tejidos osciló entre 0.01 (límite de cuantificación) y 22,11 μg/g de peso seco (Tabla 1). El contenido de aluminio para cerebros enteros (n= 4 ó 5, dependiendo de la disponibilidad de tejido del hipocampo) osciló entre 1,20 (1,06) μg/g de peso seco, para una donante femenina de 44 años (A1) hasta 4,77 (4,79) μg/g de peso seco, para un donante de 33 años (A5). Las mediciones previas de la presencia de aluminio en el cerebro, incluyendo nuestro estudio de 60 cerebros [13], nos ha permitido definir categorías de contenido de aluminio en el cerebro a partir de  ≤ de 1,0 de peso seco como patológicamente benigno (a diferencia del normal). Aproximadamente el 40% de los tejidos (24/59) presentaban un contenido de aluminio considerado patológicamente preocupante (≥ 2,00 μg/g de peso seco), mientras que aproximadamente el 67% de estos tejidos presentaban un contenido de aluminio considerado patológicamente significativo (≥ 3,00 μg/g de peso seco). Los cerebros de los 5 individuos tenían al menos un tejido con un contenido de aluminio patológicamente significativo. Los cerebros de 4 individuos tenían al menos un tejido con un contenido de aluminio de 5,00 μg/g de peso seco, mientras que 3 de ellos tenían por lo menos un tejido con un contenido en aluminio de 10,oo μg/g de peso seco (Tabla 1). El contenido medio de aluminio (SD) en los 5 pacientes para cada lóbulo fue de 3,82 (5,42), 2,30 (2,00), 2,79 (4,05 y 3,82 (5,17) μg/g de peso seco, para los lóbulos occipital, frontal, temporal y parietal respectivamente. No hubo diferencias estadísticamente significativas en el contenido de aluminio entre los 4 lóbulos.

3.2.- Fluorescencia de aluminio en los tejidos cerebrales

Examinamos las secciones de los tejidos cerebrales de 10 individuos (3 hombres y 7 mujeres) que murieron y que estaban diagnosticados con TEA y registramos la presencia de aluminio en estos tejidos (Tabla S1. Ver artículo original). La excitación del complejo de aluminio y la tinción de lumagallion emite una fluorescencia anaranjada característica que aparece cada vez con una mayor intensidad de amarillo brillante a medida que la intensidad de la fluorescencia es mayor. El aluminio, identificado como depósitos reactivos de la tinción de lumogallion, se registró en al menos un tejido de los 10 individuos. La autofluorescencia de las secciones de tejidos adyacentes confirmó la fluorescencia de la tinción de lumogallion como un indicativo de la presencia de aluminio. Los depósitos de aluminio eran más frecuentes en los hombres (129 en 7 individuos) que en las mujeres (21 en 3 individuos). El aluminio se encontró tanto en la materia blanca (62 depósitos) con la gris (88 depósitos). En las mujeres, la mayoría de los depósitos se identificaron como extracelulares (15/21), mientras que en los hombres ocurría lo contrario, con 80 de los 129 depósitos intracelulares. Sólo se nos suministraron 3 secciones de cada tejido, por lo que no pudimos realizar ninguna tinción para la morfología general, lo que significaba que no siempre fue posible determinar qué subtipo de célula mostraba fluorescencia de aluminio.

Se identificaron glóbulos blancos monocluares cargados de aluminio, probablemente linfocitos, en las meninges y posiblemente en el lugar de entrada del sistema linfático en el tejido cerebral (Figura 1). El aluminio se podía ver claramente dentro de las células como depósitos discretos o como una fluorescencia amarilla brillante. El aluminio se localizó en células inflamatorias asociados a los vasos sanguíneos (Figura 2). En un caso, se observó un linfocito o monocito cargado de aluminio dentro de un lumen del vaso sanguíneo rodeado de glóbulos rojos, mientras que otro probable linfocito que muestra fluorescencia amarilla intensa se observó en la túnica adventicia (Figura 2b). Se observaron con frecuencia células gliales que incluían células similares a la microglía, que mostraban fluorescencia positiva de aluminio en el tejido cerebral en las cercanías de los depósitos extracelulares teñidos con aluminio (Figuras 3 y 4). Los depósitos discretos de aluminio de aproximadamente 1 μm de diámetro eran visibles claramente en los cuerpos de células gliales redondas y células similares a la glía, y a menudo en las cercanías o localizadas con lipofuscina (Fig. 5). La microscopía de fluorescencia selectiva de aluminio fue capaz de identificar aluminio en ubicaciones extracelulares e intracelulares en neuronas y células no neuronales y el todos los tejidos cerebrales estudiados (Figura 1-5). El método sólo identifica el aluminio al observar las grandes áreas de tejido cerebral sin ninguna fluorescencia positiva característica del aluminio (Fig. S1).

Figura 1. Células inflamatorias mononucleares (probablemente linfocitos) en membranas leptomeníngeas en el hipocampo y el lóbulo frontal de un donante varón de 50 años (A2), diagnosticado con autismo. El aluminio reactivo a la tintura de lumogallion intracelular se observó a través de la emisión de fluorescencia naranja (flechas blancas) en el hipocampo (a) y el lóbulo frontal (b). Se detectó una emisión de autofluorescencia verde en la sección adyacente no teñida ( (5 μm) (c y d). Los paneles superior e inferior representan inserciones agrandadas marcadas con asteriscos, del canal de fluorescencia y de la superposición de campo brillante. Aumento x 400; barra graduada: 50 μm. (Para la interpretación del color en estas figuras, se remite al lector a la versión web de este artículo).

Figura 2. Aluminio reactivo a la tintura de lumogallion intracelular en los vasos sanguíneos del hipocampo de un donante masculino de 50 años (A2), diagnosticado con autismo. Se destacan las células inflamatorias cargadas de aluminio que se observan en el hipocampo en la pared del vaso (flecha blanca) (a) y que representan fluorescencia naranja en el lumen (b). También se observó una célula inflamatoria en la túnica adventicia del vaso (flecha blanca) (b). El aluminio reactivo con tintura de Lumugallion se identificó a través de una emisión de fluorescencia naranja ( a & b) frente a una emisión de autofluorescencia verde (c & d) de la sección adyacente no teñida (5 μm). Los paneles superior e inferior representan inserciones aumentados marcadas con asteriscos, del canal de fluorescencia y de la superposición de campo brillante. Aumento x 400; barra graduada: 50 μm. (Para la interpretación del color en estas figuras, se remite al lector a la versión web de este artículo).

Figura 3. Aluminio intracelular en células en células morfológicamente compatibles con glía o neuronas en el hipocampo de un donante masculino de 15 años (A4), diagnosticado con autismo. El aluminio celular reactivo de tintura de Lumogallion identificado dentro de las células parecidas a glía en el hipocampo (a) y produciendo una fluorescencia anaranjada en la glía que rodea una probable célula neuronal dentro del lóbulo parietal (b) que se resalta (flechas blancas). El aluminio reactivo con tintura de Lumogallion se identificó a través de una emisión de fluorescencia naranja (a & b) frente a la emisión de autofluorescencia verde (c & d) de la subsecuente sección no teñida (5 μm) (flecha blanca / asterisco). Los paneles superior e inferior representan inserciones aumentadas marcadas con asteriscos, del canal de fluorescencia y de la superposición de campo brillante. Aumento x 400; barra graduada: 50 μm. (Para la interpretación del color en estas figuras, se remite al lector a la versión web de este artículo).

Figura 4. Aluminio intracelular en células morfológicamente compatibles con microglía dentro de los lóbulos parietal y temporal de los donantes masculinas de 29 años (a8) y 15 años (A4), diagnosticados con autismo. Se observó la presencia de aluminio extracelular (flechas blancas) que produce una emisión de fluorescencia naranja alrededor de las probables células de microglía presentes en el lóbulo parietal (a) y temporal (b) de los donantes A8 y A4 respectivamente. Las secciones adyacentes (5 μm)no tintadas, produjeron una débil emisión de autofluorescencia verde en la zona idéntica visualizada la materia blanca (c) y en la materia gris (d) de los lóbulos respectivos. Los paneles superior e inferior representan inserciones aumentadas marcadas con asteriscos, del canal de fluorescencia y de la superposición de campo brillante. Aumento x 400; barra graduada: 50 μm. (Para la interpretación del color en estas figuras, se remite al lector a la versión web de este artículo).

Figura 5. Aluminio con tintura de Lumogallion en células neuronales y probablemente gliales en el lóbulo temporal e hipocampo de un donante masculino de 14 años (A10), diagnosticado con autismo. El aluminio intraneuronal en el lóbulo temporal (a) fue identificado a través de una emisión de fluorescencia naranja, junto con lipofuscina, según lo revelado por una fluorescencia amarilla en la sección (c) de autofluorescencia no tintada (5 μm). La fluorescencia intracelular naranja (flecha blanca) se observó en la glía del hipocampo (b), produciendo una emisión de autofluorescencia verde en la sección no teñida (d). Los paneles superior e inferior representan inserciones aumentadas marcadas con asteriscos, del canal de fluorescencia y de la superposición de campo brillante. Aumento x 400; barra graduada: 50 μm. (Para la interpretación del color en estas figuras, se remite al lector a la versión web de este artículo).

4.- Discusión

El contenido en aluminio de los tejidos cerebrales de los pacientes diagnosticados de TEA fue extremadamente alto (Tabla 1). Mientras que se observó una variabilidad significativa entre los tejidos, entre los lóbulos y entre sujetos, el contenido medio de aluminio en cada lóbulo de los cinco sujetos fue uno de los mayores valores obtenidos de todas las mediciones históricas anteriores del contenido de aluminio en el cerebro, incluyendo trastornos iatrogénicos, como la encefalopatía por diálisis (13, 15, 16-19). Los 4 donantes masculinos tenían concentraciones significativamente más altas de aluminio en el cerebro que la donante femenina. Se registraron algunos de los valores más altos del contenido en aluminio en el cerebro de los medidos en tejidos sanos o enfermos de estos donantes masculinos con trastorno del espectro autista, incluyendo valores de 17,10, 18,57 y 22,11 μg/g de peso seco (Tabla 1). Lo que diferencia estos datos de otros análisis para determinar la presencia de aluminio en el cerebro en otras enfermedades es la edad de los donantes diagnosticados de TEA. ¿Por qué, por ejemplo, un muchacho de 15 años tenía un contenido tan alto de aluminio en sus tejidos cerebrales?. No hay datos comparativos en la literatura científica, siendo los más cercanos los datos de un varón de 42 años con la enfermedad de Alzheimer [19].

La microscopía de fluorescencia selectiva de aluminio ha proporcionado información sobre la ubicación del aluminio en estos tejidos cerebrales de pacientes con TEA (Figuras 1-5). El aluminio se encontró tanto en la sustancia blanca como en la sustancia gris y tanto en una ubicación extra como intracelular. Estos valores fueron muy destacados en estos tejidos de paciente con TEA. Las células que morfológicamente parecían no neuronales y muy cargadas con aluminio estaban asociadas con las meninges (Figura 1), los vasos sanguíneos (Figura 2) y dentro de la materia gris y blanca (Figuras 3-5). Algunas de estas células parecían gliales (probablemente astrocitos), mientras que otras tenían núcleos alargados que daban la apariencia de microglía [5]. Estas últimas se observaron a veces en el entorno de los depósitos de aluminio extracelular. Esto implica que el aluminio, de alguna manera, cruzó la barrera hematoencefálica y fue absorbido por una célula nativa, a saber, células de microglía. Curiosamente, la presencia de células inflamatorias cargadas de aluminio ocasionales en los vasos sanguíneos y en las leptomeninges, abre la posibilidad de un modo de entrada del aluminio distinto en el cerebro, es decir, intracelularmente. Sin embargo, para permitir que este segundo escenario tenga importancia, sería de esperar algún tipo de lesión intracerebral para permitir la salida de linfocitos y monocitos de los vasos sanguíneos [20]. La identificación en este estudio de células no neuronales que incluyen células inflamatorias, células gliales y microglía cargadas de aluminio es una observación destacada para los pacientes con TEA. Por ejemplo, la mayoría de los depósitos de aluminio identificados en el tejido cerebral de pacientes con TEA fueron extracelulares y casi siempre asociados con la materia gris [19]. El aluminio es citotóxico [21] y es poco probable que su asociación con células inflamatorias en los vasos sanguíneos, las meninges y el sistema nervioso central sea de carácter benigno. La microglía cargada de aluminio, mientras permanece potencialmente viable, al menos durante algún tiempo, se verá inevitablemente comprometida y se cree que la disfunción de la microglía está relacionada con la etiología de TEA [22], por ejemplo, en la alteración de la poda sináptica [23]. Además, la sugerencia de que puede entrar aluminio en el cerebro a través de células del sistema inmune que circulan por la sangre y la linfa y este proceso se acelera en pacientes con TEA podría responder la pregunta planteada anteriormente de por qué había tanto aluminio en el cerebro de un niño de 15 años con un trastorno del espectro autista.

Una limitación de nuestro estudio es el pequeño número de casos a los que tuvimos acceso para estudiar y la disponibilidad limitada de tejido. Con respecto a esto último, tener acceso a solo 1 g de tejido congelado y solo 3 secciones de tejido fijado por lóbulo, normalmente se entendería como una importante limitación. Ciertamente, si no hubiéramos identificado depósitos significativos de aluminio en una muestra tan pequeña (el cerebro promedio pesa entre 1500 y 2000 g) de tejido cerebral, tal hallazgo podría considerarse equívoco. Sin embargo, el hecho de que encontramos aluminio en cada muestra del tejido cerebral, congelado o fijo, sugiere de manera consistente que las personas diagnosticadas con TEA tienen unos niveles extremadamente altos de aluminio en su tejido cerebral y que este aluminio está especialmente asociado con células no neuronales que incluyen microglía y otros monocitos inflamatorios.

5.- Conclusiones

Hemos realizado las primeras mediciones de la presencia de aluminio en el tejido cerebral de pacientes con TEA y hemos demostrado que el contenido de aluminio en los tejidos cerebrales es extremadamente alto. Se ha identificado aluminio en el tejido cerebral tanto extracelular como intracelularmente, involucrando en este caso a las neuronas como a las células no neuronales. La presencia de aluminio en las células inflamatorias de las meninges, los vasos sanguíneos, la materia blanca y gris, es una observación destacada y podría implicar al aluminio como origen del trastorno del espectro autista.

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Referencias:

Consultar el artículo original en inglés.

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«Ríos hormonados»: la masiva presencia de plaguicidas contamina las aguas de la Península

En 2016 se detectaron 47 sustancias plaguicidas en los ríos del país, con una presencia mucho mayor en las zonas de agricultura intensiva, según un informe de Pesticide Action Network Europe y Ecologistas en Acción. El 70% de los pesticidas detectados están prohibidos y más de la mitad interfieren con el sistema hormonal.

Por Pablo Rivas

El Salto

La cuenca del Júcar es la más contaminada por plaguicidas, según el informe.

Las aguas superficiales de la península ibérica sufren una elevada contaminación por plaguicidas y todas sus cuencas contienen pesticidas tóxicos. Es lo que afirma el informe Ríos hormonados, realizado por Pesticide Action Network Europe y Ecologistas en Acción, un documento que se basa en los datos oficiales de los Programas de Vigilancia de la Calidad de las Aguas de una decena de confederaciones hidrográficas.

Los datos recabados por las dos organizaciones señalan que, en 2016, se detectaron 47 sustancias plaguicidas de las 104 analizadas. 26 de las encontradas “son o se sospecha que son disruptores endocrinos, sustancias que interfieren en el sistema hormonal”, señalan las organizaciones ecologistas. Además, el 70% de los plaguicidas detectados fueron prohibidos hace años. Es el caso del lindano, el DDT, la atrazina o el endosulfán.

Seguir leyendo…

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¿Qué sustancias tóxicas tenemos en nuestro cuerpo?

En nuestros cuerpos están presentes muchas sustancias tóxicas que proceden de los productos que utilizamos todos los días.

Por Nicholas Kristof, 23 de febrero de 2018

nytimes.com

             

Alimentos enlatados

Botella agua plástico duro

Tickets de la compra

Pasta de dientes

Protector solar

Jabón líquido

Maquillaje

           

Cortina de baño de vinilo

Suavizantes

Bolas de naftalina

Protectores de la tela

Esmalte de uñas

Muebles con espuma

Sustancia química Detalles Producto o lugar donde se puede encontrar esta sustancia química
Antimicrobianos Puede interferir con el tiroides y otras hormonas Pasta de dientes, jabón, desodorante
Benzofenonas Puede imitar a las hormonas naturales como los estrógenos Protector solar, lociones, protector labial
Bisfenoles Puede imitar a las hormonas naturales como los estrógenos Barniz protector para alimentos enlatados, botellas de agua de plástico duro, tickets y recibos impresos en papel térmico.
1,4-diclorobenceno Puede afectar las hormonas tiroideas y puede aumentar el riesgo de cáncer Bolas de naftalina, desodorantes de tocador
Parabenos Pueden imitar a las hormonas naturales como los estrógenos Cosméticos, productos para el cuidado personal como champús, geles para el cabello, lociones
Ftalatos Puede interferir en el desarrollo reproductivo masculino y la fertilidad Cortinas de ducha de vinilo, comida rápida, esmalte de uñas, perfumes / colonias
Productos químicos de fragancia Puede exacerbar los síntomas del asma y alterar las hormonas naturales Perfume / Colonia, productos de limpieza, suavizantes, ambientadores
Sustancias per- y polifluoroalquilos (PFAS) Pueden afectar a las hormonas, la respuesta inmune en los niños y puede aumentar el riesgo de cáncer Compuestos fluorados, como Scotchgard, y otros tratamientos antimanchas, envoltorios de comida rápida
Retardantes de llama Puede afectar el neurodesarrollo y los niveles de hormonas, y puede aumentar el riesgo de cáncer Esmalte de uñas, amortiguación de espuma en los muebles, aislamiento de espuma rígida.

¿Sorprendido? De la misma manera me quedé yo cuando analizaron mi orina para detectar la presencia de estas sustancias químicas. (Es necesaria una prueba de orina o sangre para confirmar si realmente ha estado expuesto a estas sustancias).

Déjeme decirle que yo no esperaba encontrarme tantas sustancias químicas.

Hace casi una década me estremeció un artículo sobre una clase de sustancias tóxicas denominadas disruptores endocrinos. Están relacionadas con el cáncer y la obesidad, y también parece que tienen relación con la feminización de los machos, de modo que caimanes macho han desarrollado unos genitales atrofiados y las percas macho produjeron huevos.

En los seres humanos, Los disruptores endocrinos se han relacionado con la aparición de espermatozoides de dos cabezas y la disminución en el número de espermatozoides. También se ha observado que pueden interferir en un aumento de anomalías de los testículos, que no descienden, y en un defecto congénito que se conoce como hipospadias, en el que la uretra sale del lado o de la base del pene en lugar de hacerlo de la punta.

Estas son historias que se cuentan en las revistas de urología. Si usted es un hombre, no se retuerza las manos mientras lee esto; colóqueles entre la entrepierna.

Así que he intentado durante estos años limitar mi exposición a sustancias químicas que alterasen el sistema endocrino. Siguiendo los consejos del Panel sobre el Cáncer del Presidente, consumo alimentos ecológicos para reducir la exposición a los disruptores endocrinos que se encuentran en los pesticidas. Intento guardar las sobras de la comida en un recipiente de vidrio, no de plástico. Evito manejar los tickets de la compra o de los cajeros automáticos y gasolineras. Intento evitar los muebles con retardantes de llama.

Estas son algunas de las fuentes más comunes de presencia de los tóxicos disruptores endocrinos, así que pensé que mi orina estaría limpia, pura como el agua de un arroyo de montaña.

En el Instituto Silent Spring, cerca de Boston, que estudia la seguridad de las sustancias químicas, se ofrece un “kit de ayuda a la desintoxicación” para que los consumidores puedan determinar qué sustancias dañinas hay en sus cuerpos. Siguiendo las instrucciones, congelé dos muestras de orina (advirtiendo a mi esposa e hijos de que tuviesen cuidado con la comida que sacaban del congelador) y las llevé para su análisis.

Por cierto, la prueba también sirve para las mujeres. Los hombres pueden hacer una mueca de dolor al oír hablar de micropenes de cocodrilo, pero los disruptores endocrinos también se han relacionado con el cáncer de mana y otros cánceres ginecológicos. El Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos advierte a las mujeres que los disruptores endocrinos también pueden provocar abortos, defectos fetales y otros muchos daños.

Mientras esperaba los resultados del laboratorio, continué leyendo las últimas investigaciones. Un investigador me envió un extraño vídeo en el que aparecía un ratón expuesto a un disruptor endocrino de presencia común que no paraba de dar volteretas, como una especie de tic nervioso.

Finalmente recibí noticias del Instituto Silent Spring. Pensé que era un boletín en el que aparecerían muy buenas notas. Ya dije que evito aquellas cosas que puedan dañarme. En mis artículos digo a los lectores cómo pueden evitarlas.

Efectivamente, tenía unos niveles bajos de bisfenoles (BPA), que están presenten en las botellas de plástico, aunque ahora hay algunas en las que pone “libre de BPA”.

Pero incluso un estudiante diligente como yo no tuvo buenas notas. Fueron malas. Tenía unos niveles altos en un sustituto del BPA, el BPF. Ruthann Rudel, un toxicólogo que es jefe de investigación en Silent Spring, me explicó que las empresas están cambiando el BPA por el BPF, el cual puede ser incluso más dañino (el cuerpo tarda más en descomponerlo). El BPF es similar a esa sustancia que hizo que esos ratones no parasen de dar volteretas hacia atrás.

Este tipo de lamentables sustituciones, cuando las empresas eliminan una sustancia química que tiene mala reputación y la sustituyen por otra poco conocida, es algo muy frecuente”, me dijo Rudel. “A veces, los científicos ambientalistas creemos estar jugando al juego del whack-a-mole con la Industria Química”.

Suspiro. Pensé que estaba actuando adecuadamente para evitar los plásticos con BPA, pero puedo incluso estar causando más daño a mi cuerpo.

Mi orina tenía un nivel medio de un disruptor endocrino llamado triclosán, posiblemente presente en el jabón y la pasta de dientes. Como la mayor parte de las personas, también tenía fenoles clorados (tal vez de las bolas de naftalina de mi armario).

Tenía altos niveles de un retardante de llama llamado fosfato de trifenilo, posiblemente de los acabados del piso, sustancia que puede ser neurotóxica. Hmmmm… Cada vez que observe defectos en mis artículos, sepa que se debe a la presencia de sustancias neurotóxicas.

Los resultados de mis análisis realizados en el laboratorio: se encontraron altos niveles de cuatro sustancias químicas

Sustancia química Detalles
1,4-diclorobenceno Puede afectar las hormonas tiroideas y puede aumentar el riesgo de cáncer
Antimicrobianos Puede interferir con el tiroides y otras hormonas
Bisfenoles Puede imitar a las hormonas naturales como los esstrógenos
Retardantes de llama Puede afectar el neurodesarrollo y los niveles de hormonas, y puede aumentar el riesgo de cáncer
Benzofenonas Puede imitar a las hormonas naturales como los estrógenos
Parabenos Puede imitar a las hormonas naturales como los estrógenos

Notas: También se encontraron benzofenonas y parabenos, pero en niveles más bajos que la mayoría de los estadounidenses. No se incluyeron los análisis de la presencia de ftalatos y productos químicos de los ambientadores.

¿Estos disruptores endocrinos me provocarán un cáncer? ¿Me convertirán en una persona obesa? ¿Un deterioro de mis genitales? Al menos no he observado retrocesos, todavía.

Los consejos que sigo me ayudaron, y recomiendo a las personas que consulten las guías del consumidor en ewg.org para intentar reducir la exposición a las sustancias químicas tóxicas. Del mismo modo, si me hubiera descargado la aplicación para el teléfono móvil DetoxMe, me habría desecho de las bolas de naftalina, de los ambientadores y las velas perfumadas. (Lección de ciencias: el uso de menos fragancias supone una orina más limpia).

Sin embargo, mi conclusión es que los grupos de presión de la Industria Química han manipulado el sistema para que los consumidores no podamos protegernos de manera adecuada.

No deberíamos tener un doctorado en toxicología para estar a salvo de tantos productos químicos tóxicos”, me dijo el Dr. Richard Jackson de la UCLA. “Gran parte de las sustancias a las que estamos expuestos no han sometidas a una evaluación de riesgos y mucho menos están reguladas”.

La Administración Trump ha aumentado el problema al aprobar unas leyes más laxas sobre ciertas sustancias como los clorpirifos, el pesticida presente en el gas nervioso fabricado por Dow Chemical. La ciénaga prevalece.

Entonces, la triste lección es que incluso comprendiendo el problema y tratando de protegerse usted y su familia, lo cual les sugiero encarecidamente, su cuerpo no puede evitar estar contaminado. La Industria Química gasta decenas de millones de dólares en publicidad y grupos de presión, de modo que ha conseguido que la regulación sea menos firme y sus ingresos sean superiores al dinero que gastan.

Ellos están llevando a cabo su programa y nosotros somos sus conejillos de indias.

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El fracaso de la certificación forestal sostenible

El Forest Stewardship Council (Consejo de Administración Forestal) fue concebido como un sistema internacional de certificación de la madera procedente de una explotación sostenible de los bosques. Pero los críticos dicen que ha tenido un impacto mínimo en evitar la deforestación tropical y que a veces ha servido para ocultar el tráfico ilegal de madera.

Por Richard Conniff, 20 de febrero de 2018

e360.yale.edu

Cuando el Consejo de Administración Forestal (FSC por sus siglas en inglés) comenzó a funcionar en 1993, aquello pareció un triunfo para regular el mercado y una forma rigurosa de gestión y control. Los participantes en la Cumbre de la Tierra de Río de 1992 no habían logrado llegar a un acuerdo sobre la intervención de los gobiernos para controlar la desenfrenada deforestación de los bosques tropicales. En cambio, las organizaciones ecologistas, los movimientos sociales y la Industria se unieron para establecer un sistema voluntario para manejar las prácticas de la Industria de la madera y certificar aquella obtenida mediante prácticas sostenibles.

El Consejo de Administración Forestal estableció con prontitud unos estándares que parecieron atractivos para los movimientos ecologistas y sociales, preservando la conservación y la restauración de los bosques, los derechos de los indígenas y el bienestar económico y social de los trabajadores, entre otros criterios. Para la Industria, la certificación FSC prometía no sólo una buena forma de hacer negocios, sino también unos precios más altos para la madera que llevara la certificación FSC, un distintivo de respeto del medio ambiente.

25 años más tarde, surge la frustración, ya que dicen que no ha funcionado como se planeó en un principio, excepto quizás en los precios más altos que se han alcanzado: la madera de los bosques tropicales que lleva la etiqueta de certificación FSC obtiene unos precios entre un 15% y un 25% más altos. Pero los críticos de los medios ambientalistas y algunos investigadores dicen que el FSC ha tenido poco o ningún efecto en evitar la deforestación de los bosques tropicales. Además, una serie de recientes escándalos en la Industria maderera sugieren que la certificación FSC a veces ha servido simplemente como un lavado de imagen para el tráfico ilegal de madera.

– En un informe de 2014, Greenpeace, miembro del FSC, criticó a la organización por mantenerse al margen mientras que empresas madereras certificadas por el FSC asolaban la taiga rusa, particularmente el Bosque Dvinsky, a más de 700 millas al norte de Moscú. Greenpeace acusó a las empresas madereras de acabar con sumideros naturales de carbono, como recurso no renovable, y de deforestar “áreas que estaban programadas para su protección legal o supuestamente protegidas como parte de la certificación del FSC”.

Camino adyacente a una gran zona deforestada en el bosque de Dvinsky. Los madereros certificados por el Forest Stewardship Council han cortado grandes porciones del bosque Dvinsky en Rusia, incluidas las áreas que se suponía estaban protegidas.Foto cortesía de Greenpeace.

En 2015, la empresa estadounidense de parquet Lumber Liquidators se declaró culpable del contrabando ilegal de madera procedente del último hábitat del tigre siberiano en la zona Oriental de Rusia. Su principal proveedor de parquet de roble macizo era una empresa china llamada Xingjia, que poseía la certificación FSC en la “cadena de custodia”, lo que significa que tenía licencia para comercializar la madera certificad por el FSC. Según un investigador del caso, otra empresa china que comercializaba con los Estados Unidos se ofreció para poner una etiqueta FSC en los suelos de madera ilegal a cambio de un aumento del precio en un 10%.

Lumber Liquidators se convirtió en el principal comprador de pisos del importador chino de madera y fabricante de suelos Xingjia

– En Perú, los investigadores comprobaron que en 2016 más del 90% de la madera de dos recientes cargamentos procedentes de la Amazonia y con destino a México y los Estados Unidos, era de origen ilegal. En lo que se calificó como una “acción sin precedentes”, la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos prohibió en octubre del año pasado toda actividad al principal exportador de esos cargamentos al mercado estadounidense. Esta empresa, Inversiones La Oroza, todavía se jacta en su sitio web de que “cumple con los principios y criterios del FSC” a pesar de que este organismo suspendió su certificación en 2017.

Una controvertida actuación de diplomáticos mexicanos y peruanos logró que, a espaldas de la justicia, se liberara un gigantesco cargamento de madera de origen ilegal extraída del corazón del Amazonas. Es el epílogo de una aventura que involucra a poderosos empresarios y que evidencia las fallas en el sistema de control trasnacional en el millonario negocio de especies forestales. http://ojo-publico.com/especiales/madera-ilegal/del-sur-al-norte-la-ruta-del-trafico-de-madera-del-amazonas/

En 2015, una investigación implicó a una empresa austriaca, certificada por el FSC, Holzindustrie Scheighofer, en la tala ilegal de árboles en Rumanía, incluso dentro de parques nacionales y otras áreas protegidas. Un panel de expertos recomendó al FSC que se desvinculara de Holzindustrie Schweighofer debido a la existencia de pruebas claras y convincentes de la actuación ilegal de este empresa. FSC optó en un principio por la suspensión temporal, pero la protesta de las organizaciones ecologistas hizo que se desvinculara finalmente de dicha empresa, pero el FSC ya está trabajando en una “hoja de ruta” para que Schweighofer vuelva a obtener la certificación.

La mitad de la madera cortada en los últimos diez años en Rumania proviene de fuentes ilegales, dijo Alexander von Bismarck, director ejecutivo de la Agencia de Investigación Ambiental (EIA). El informe de EIA muestra que los austriacos Holzindustrie Schweighofer apoyan a sabiendas y alientan el suministro de madera ilegal, especulando sobre la mala gestión de los bosques. En el período 2000-2011, el EIA, que correlaciona los datos de un mapa de Greenpeace, un área de 280.000 hectáreas de bosques se perdió o se degradó a una tasa de 3 hectáreas por hora.

Los casos de China, Perú y Rumanía fueron descubiertas gracias a la investigación de la Agencia de Investigación Ambiental, una ONG con sede en Washington. Todas ellas fueron investigaciones encubiertas. “No queríamos ir tras el FSC. El FSC seguía apareciendo en los mismos lugares donde se realizaban las talas ilegales”, dice David Gehl, coordinador de los programas de Eurasia de su ONG. Muchas empresas madereras obtienen por parte del FSC la certificación correspondiente para la tala de bosques, que luego utilizan esas certificaci0ones en sus negocios con la madera de otros bosques, con poco respeto para la sostenibilidad e incluso fuera de la legalidad.

Kim Carstensen, Director General de FSC International, con sede en Bonn, Alemania, dice que su organización ha actuado adecuadamente en esos casos. “Yo diría que, en general, nuestros sistemas de control son sólidos y en continuo desarrollo”, añade. Nada es perfecto, y por supuesto que hay problemas con los certificados del FSC. Pero hay partes implicadas que nos ponen sobre aviso y nos hacen actuar en consecuencia. Realizamos constantemente acciones de corrección, y creo que se trata de un sistema riguroso”.

Simon Counsell, Director ejecutivo de Rainforest Foundation UK y uno de los primeros en defender la idea de la certificación forestal, argumenta que más bien lo opuesto es cierto. Su desengaño con la actuación del FSC lo llevó a cofundar el sitio FSC-Watch.com, “donde se pueden consultar muchos ejemplos a lo largo de la vida del FSC, y todos los tipos de bosques y plantaciones gestionados por esta organización, que sugieren que todavía hay muchos problemas sistémicos y serios en el FSC. Uno de ellos es que la secretaría del FSC no puede, y posiblemente no quiera, controlar a los organismos certificadores que son responsables de emitir certificaciones en nombre del FSC”.

Estas agencias certificadoras a menudo muestran una absoluta falta de experiencia en la visitas que realizan durante las operaciones de tala, dice Counsell, junto con “la minimización sistemática de los problemas y una atención inadecuada del fraude y la información errónea”. Esta tolerancia puede venir de los pagos directos de las empresas a las que deben auditar. Las empresas de certificación “emiten certificados incluso a empresas que violan de manera flagrante la ley, sin ninguna repercusión importante por parte del FSC”, dice. Carstensen responde que el FSC toma las decisiones en base a las auditorías independientes de sus empresas de certificación, y la forma de realizar el pago no es muy diferente del de una corporación que paga a una empresa contable para que audite sus cuentas.

La cuestión del dinero es algo que también perjudica al FSC, según sus críticos. La estructura de toma de decisiones de la organización consiste en grupos que tratan las cuestiones ambientales, sociales y económicas (o industriales), cada uno con el mismo valor en la votación. Sin embargo, muchos temas se dilatan en el tiempo, lo que puede llevar años hasta alcanzar un consenso. Y la realidad, dice Counsell, es que los grupos ecologistas y sociales generalmente no pueden igualarse en recursos y tiempo a las empresas madereras con intereses financieros en juego. Carstensen dice que los grupos ecologistas y sociales se mantienen firmes, en parte, gracias a su capacidad para llamar la atención de los medios sobre el mal comportamiento de aquellas empresas.

Cuando finalmente se presenta una moción en las asambleas generales del FSC, que se celebran cada tres años, cada grupo tiene el derecho a veto, es decir, el poder de bloquear cualquier iniciativa que vaya en contra de sus intereses. Pero en la asamblea general de 2017, “el grupo de los temas económicos votó en bloque en contra para bloquear todas las mociones”, dijo Grant Rosomon de Greenpeace, lo que se conoció como “el mar rojo” de los votantes de la Industria con sus tarjetas con un “no” al unísono. Es algo preocupante, sobre todo cuando los asuntos de mayor prioridad para los grupos sociales y ambientales fueron rechazados con los votos en contra sin una explicación, justificación o participación previa en el proceso de preparación de la moción entre los grupos”. Lo llamó un punto de inflexión en la forma de actuar del FSC.

La Industria también está ganando influencia sobre el FSC debido a la competencia de las organizaciones rivales de certificación forestal, especialmente el Programa para la Aprobación de la Certificación Forestal (PEFC). David Gehl, de la Agencia de Investigación Ambiental, dice del PEFC que es “básicamente la certificación de la Industria para la Industria”, menos los grupos ecologistas y sociales. Los compradores a menudo tienen problemas para distinguir lo que Greenpeace llama “certificación forestal falsa” de las válidas. El resultado es que es más difícil para FSC imponer estándares rigurosos a las empresas madereras. Pero el peligro es que unos estándares más laxos también podrían convertir al FSC en un organismo que extienda “falsas certificaciones”.

David Gehl, de la Agencia de Investigación Ambiental, dice del PEFC que es “básicamente la certificación de la Industria para la Industria”… Los compradores a menudo tienen problemas para distinguir lo que Greenpeace llama “certificación forestal falsa” de la válida.

El dinero también provoca un sesgo contra la certificación efectiva de otra importante manera. Aunque el propósito principal del FSC es frenar la deforestación de los bosques tropicales, en buena medida ha estado ausente de estos lugares. Casi el 85% de las aproximadamente 200 millones de hectáreas de bosques que ha certificado se encuentran en América del Norte y en Europa. “Es como si alguien se preparara para embarcarse hacia los trópicos y en su lugar tomara rumbo hacia el norte”.

El cambio de dirección no ha sido deliberado. Obtener la certificación puede ser algo costoso, debido a la necesidad de dejar un 10% del bosque para su conservación, y el coste que también supone la mano de obra y de tala. Las empresas madereras de los países desarrollados están generalmente mejor situadas que las empresas de los trópicos para hacer frente a esos cambios, o ya han realizado esos cambios para cumplir con las leyes locales. El resultado, dice Counsell, es que el FSC “esencialmente recompensa la silvicultura que ya funciona bien porque ya hay un régimen regulador forestal. No ocurre lo mismo en los países tropicales, en el sur, donde no hay un buen régimen forestal, lo que indica que, como medida voluntaria, no es adecuado cambiar las prácticas. Y eso, por supuesto, es motivo de preocupación”.

Un metaanálisis de estudios científicos realizado en 2016 encontró que la certificación FSC en los trópicos ha reducido la degradación ambiental y mejorado las condiciones laborales y ambientales en los bosques afectados, lo cual no es un pequeño logro. Pero otros estudios rigurosos que han analizado la deforestación general, indican que el FSC ha tenido poco impacto o ninguno. Puede ser otra cuestión de dinero, dice Allen Blackman, economista de Resources for the Future y autor principal de un estudio de 2015 sobre la certificación FSC en México. Las operaciones de tala a pequeña escala y de bajo rendimiento son comunes en los trópicos, y probablemente son talas que no se certificarán. El FSC también puede haber tenido poco efecto sobre la deforestación, por la simple razón de que “gran parte de la deforestación en los países en desarrollo no está relacionada con operaciones forestales”, dice Blackman. En cambio, el factor determinante es el cambio ilegal del uso de la tierra, lo que significa la conversión de los bosques naturales en plantaciones de aceite de palma, para la agricultura industrial y la ganadería. La aparente ineficacia de la certificación, dice Blackman y coautores, debería “hacer pensar a los políticos” y que pensasen en la certificación como herramienta para evitar la deforestación.

Junto a las flagrantes evidencias de ilegalidad por parte de las empresas certificadas por el FSC, también debería producirse una reflexión por parte de los consumidores que han puesto su fe en la etiqueta FSC. También debería reflexionar la Industria de productos de la madera, que se ha beneficiado hasta ahora haciendo la vista gorda sobre esas ilegalidades. Tarde o temprano, la Industria tendrá que hacer frente a la dolorosa realidad de que necesita un esquema de certificación forestal mucho más riguroso, junto con la regulación gubernamental, por ejemplo, para detener esas conversiones de tierra, si quiere que haya bosques disponibles para seguir comerciando con la madera.

Richard Conniff es un reconocido escrito que ha obtenido el premio National Magazine, cuyos artículos han aparecido en The New York Times, Smithsonian, National Geographic y otras publicaciones. Su último libro es “La casa de los mundos perdidos: dinosaurios, dinastías y la historia de la vida en la tierra”.


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Cómo una pequeña ciudad prohibió los plaguicidas, preservó su patrimonio alimentario e inspiró un movimiento

Por Allison Wilson, 19 de febrero de 2017

independentsciencenews.org


Era el primer día de las dos semanas del período de votación. El municipio rural de Malles Venosta,en los Alpes italianos, estaba a punto de considerar una posibilidad revolucionaria: votar a favor de un “Malles libre de plaguicidas”. En caso de que se votase sí, se terminaría con el uso de pesticidas en Malles y por lo tanto se iniciaría una transición completa a una agricultura ecológica diversificada.

Los mallesis, al despertarse, se encontraron con el pueblo cubierto por brillantes girasoles amarillos. Las flores aparecían en las puertas y flotaban en las fuentes. Algunos se habían pintado en las tapas de las alcantarillas, otras estaban sobre palos en los jardines públicos. La policía ordenó que se retiraran rápidamente, pero las flores “volvían a crecer” misteriosamente cada noche hasta que se terminó el período de votación de dos semanas.

Esta escaramuza de los girasoles fue el final de una controversia que se desencadenó en el pueblo tras la plantación de los primeros manzanos industriales en Malles. Con este monocultivo también empezaron a rociarse pesticidas muy tóxicos. Estos productos químicos, directa o indirectamente, suponían una amenaza para la cultura tradicional de Malles y para la salud y bienestar de sus gentes. Sin embargo, desafiar el cultivo industrial de la manzana era desafiar el mito del progreso, la creencia de que la adopción de nuevas tecnologías es algo esencial e inevitable.

Una historia de prudencia para todos

Philip Ackerman-Leist publicó “Una historia de prudencia” en noviembre de 2017. Subtitulado Cómo una pequeña ciudad prohibió los plaguicidas, conserva su patrimonio alimentario e inspiró un movimiento”, apareció en el mejor momento. A principios de 2017, tres grupos de los Estados Unidos publicaron fragmentos de documentos sobre la Industria Química (The Poison Papers, Toxidocs y los Documentos de Monsanto). Estas bases de datos exponen no sólo la extrema toxicidad de los productos químicos sintéticos, muchos de ellos utilizados en la Agricultura Industrial, pero la connivencia entre la Industria y las Agencias de Regulación ha logrado mantener a estos productos químicos en el mercado.

Por lo tanto, surge la pregunta: “¿Cómo pueden las personas y las comunidades protegerse a si mismos cuando los sistemas de regulación no lo hacen?”. Una historia de prudencia proporciona una respuesta creativa e inspiradora.

Malles

Malles es el nombre del mayor núcleo rural de un total de 11 poblaciones que forman el municipio de Malles. Se encuentra en la región de los Alpes italianos, formando parte del Alto Valle de Venosta, con un solo alcalde y con una cultura tirolesa única.

Durante siglos, estos pueblos prosperaron dentro de un agroecosistema distintivo formado por pequeñas granjas familiares, pero diversificadas. Incluso hoy en día, las vacas, las cabras, los cerdos y las aves de corral pastan en pequeños campos, donde unos campos se intercalan con otros. También se entremezclan campos de vegetales, campos de cultivos con cereales locales y heno. Castillos históricos, un monasterio y la arquitectura medieval proporcionan vínculos visuales con el pasado. Abundan las montañas y la vida silvestre, algo que atrae a los turistas.

El municipio había elegido recientemente a un joven alcalde en una plataforma de sostenibilidad. Líneas de tren, carriles bici, y muchos agricultores habían iniciado un período de transición hacia una agricultura ecológica. El ecoturismo se convirtió en un negocio en crecimiento.

Buena parte del libro Una historia de prudencia se ocupa de los enérgicos retratos que Ackerman-Leist hace de los temibles mallesis. Las descripciones de sus personalidades, sus medios de vida y sus esfuerzos creativos en nombre de “Un Malles libre de pesticidas”, hacen del libro algo muy agradable de leer.

Ackerman-Leist visita a la conservadora de semillas Edith Berhard, por ejemplo, quien durante décadas ha recolectado y cultivado tomates, hierbas, verduras, frutas y bayas como una reliquia de las semillas locales tradicionales. Sus huertos de exhibición son un derroche de biodiversidad, con tomates que varían en color desde el negro al blanco, y más de 250 hierbas que todavía conserva.

En el año 2000, Edith comenzó a especializarse en cereales históricos de la región del Valle de Venosta. Uno de sus triunfos fue el de lograr rescatar dos cabezas con semillas de espelta que tenían más de 100 años, desarrollándolas en una variedad que llamó Dinkel Burgeis. Se las entregó un albañil que las encontró envueltas en un periódico de 1895 en el ático de una casa vecina. Dinkel Burgeis está siendo cultivada nuevamente por los agricultores del Valle de Venosta. Los panaderos regionales usan granos históricos como la espelta y el centeno, con los que hacen panes tradicionales, y variedades antiguas de frutas como la pera Palabirne.

Antes de la segunda mitad del siglo XX, el pan se horneaba sólo dos o tres veces al año. Era difícil llegar hasta los molinos, hornear el pan era un trabajo duro, y la harina molida debía usarse antes de que se estropeara. Uno de los panes más distintivos de la región era uno de centeno que se podía almacenar durante mucho tiempo. Era tan difícil de cortar que requería de una tabla especial para cortar, con un cuchillo sujeto por su punta para “cortar de manera segura”. La tabla tenía tres lados más altos para atrapar los trozos de pan que saltaban al cortar. Estos trozos de pan se mojaban en sopa, leche o vino antes de comer, presumiblemente para evitar romperse los dientes.

Desde el punto de vista cultural, la región de Malles tenía mucho que perder tras la intromisión de la Agricultura Industrial de la manzana.

La Agricultura Industrial de la manzana

Mientras que la región alpina de Malles fortalecía su economía local, la parte más baja del Valle de Venosta estaba siendo controlada por la Industria de la manzana del Tirol. Un valle con una agricultura tan diversificada en otros tiempos, ahora su parte baja se había transformado en un monocultivo ordenado por vallas, postes de cemento y manzanos enanos dispuestos en espalderas.

En el Valle de Venosta, la Agricultura Industrial de la Manzana había cambiado algo más que la vista. Los productores de manzanas podían rociar legalmente hasta 30 pesticidas diferentes. También podían rociar cada pesticida individualmente de 12 a 14 veces al año. En consecuencia, las tierras adyacentes a los cultivos de manzanas estaban sujetas a la contaminación por los plaguicidas. El impacto podía ser devastador.

Para los agricultores ecológicos del Valle de Venosta, los cultivos de manzanas era una amenaza directa para su sustento. La familia Gluderer, por ejemplo, había desarrollado una próspera empresa de hierbas ecológicas durante muchos años. Cuando aquellos cultivos rodearon su granja, sus hierbas comenzaron a dar positivo en la presencia de plaguicidas. Intentaron bloquear la contaminación mediante la instalación de grandes setos. Sin embargo, ni las barreras ni las zonas de amortiguamiento obligatorias fueron suficientes. Como último recurso, la familia Gluderer cubrió las hierbas con un enorme invernadero de plástico. Sin esa protección, sus hierbas estaban demasiado contaminadas como para poderlas vender.

Su experiencia ofreció una clara advertencia a los agricultores ecológicos de Malles.

La Agricultura Industrial de la manzana plantea serias preguntas en Malles

Eventualmente, los primeros cultivos industriales aparecieron en Malles. Para los agricultores, la Agricultura Industrial de la manzana ofrecía la promesa de grandes ganancias con poca mano de obra. Los precios de la tierra, antes relativamente bajos, comenzaron a aumentar. Algunos mallesis comenzaron a inquietarse. Cuando se puso un cultivo industrial al lado del suyo ecológico y dio positivo en la presencia de pesticidas, Günther Wallnöfer fue a ver al alcalde.

Así se inició un diálogo público sobre el futuro de Malles. La cuestión finalmente involucró a todo el municipio, así como a los propietarios de los huertos y de la Industria de la manzana del Tirol. Su culminación fue una iniciativa para declarar a “Malles libre de pesticidas”.

Al principio, todos esperaban la coexistencia: con una debida atención, los propietarios de los cultivos podían evitar que los cultivos de sus vecinos se contaminaran con los tóxicos pesticidas. Esto permitiría a cada agricultor elegir su forma de agricultura, desde los manzanos industriales hasta las granjas convencionales u ecológicas diversificadas.

Par probar esta posibilidad, un grupo ecologista recogió más de 300 muestras de tierra adyacente a los cultivos industriales. Cada muestra mostró contaminación con mezclas complejas de pesticidas altamente tóxicos: pesticidas organofosforados clorpirifós y el fungicida mancozeb, entre otros. Muchos de estos residuos estaban por encima de los niveles legales. Las muestras también mostraron contaminación con pesticidas en el patio de la escuela de Malles.

Los datos de Malles sobre la presencia de plaguicidas en los cultivos adyacentes, en los cursos de agua, caminos, parques y otras áreas públicas, hizo ver que la coexistencia no era posible.

Guerra de cosmovisiones

Preservar el sistema agrícola diversificado de Malles era esencial para los planes del municipio, que pretendía una economía sostenible basada en la alimentación y el ecoturismo. Sin embargo, la Industria de la manzana del Tirol tenía la intención de continuar su expansión en Malles. Tenía el respaldo del Gobernador de la Provincia de Tirol del Sur al que pertenece Malles. Dos cultivos industriales ya habían sido plantados: su propósito era el de probar qué manzanas y otras frutas se adaptaban mejor a la zona. Las gentes de Malles se dieron cuenta de que tenían que actuar rápido si querían tener alguna opción en cambiar las cosas.

En respuesta, más de 60 residentes formaron el Comité de Defensa de un Malles sin plaguicidas. Solicitaron al alcalde que aprobara leyes que: 1.- protegieran la salud de las personas, la biodiversidad y la economía; 2.- promover una agricultura ecológica y biodinámica; y 3) prohibir pesticidas químicos tóxicos dentro de los límites del municipio.

Entre los partidarios de la iniciativa había agricultores, farmacéuticos, padres y pediatras, hasta conservadores de semillas, ecologistas y propietarios de pequeños negocios locales, Una historia de prudencia describe cómo cada uno aportó algo crucial en el debate. Se buscaron opiniones y análisis de expertos, hubo discusiones públicas, se escribieron cartas en el periódico local y a políticos, se llevaron a cabo diferentes acciones y se celebraron festivales para destacar la cultura y la historia únicas de Malles.

El apoyo popular le dio al alcalde la fuerza necesaria para realizar un referéndum legalmente vinculante sobre la iniciativa “Malles libre de Pesticidas”.

Malles sin pesticidas

Mientras que Ackerman-Leist describe los esfuerzos de la Industria de la manzana para bloquear dicha iniciativa, su historia se centra en los orígenes de la campaña a favor de un Malles sin pesticidas, sus tácticas audaces pero prácticas, y su triunfo final. Cuando llegó el momento del recuento de votos, un 75% había votado sí frente a un 25% que votó no.

Como resultado de la nueva legislación, las escuelas de Malles y otras instituciones públicas servirían alimentos ecológicos. Además, las granjas ecológicas y aquellas que estaban en proceso de convertirse en ecológicas, recibirían apoyo financiero. Esta medida estaba destinada beneficiar a todos los agricultores de Malles, incluidos los que inicialmente se opusieron a la iniciativa, y para alentar el desarrollo de nuevas empresas sostenibles.

¿Un mundo libre de plaguicidas?

¿Cómo pudo imponerse la idea revolucionaria de un Malles sin plaguicidas frente a la poderosa Agricultura Industrial de la manzana? Las tácticas utilizadas por el movimiento Malles Libre de Pesticidas tuvieron éxito, precisamente porque era la táctica de un movimiento mundial más amplio a favor de la alimentación. Si bien no todas las comunidades tienen una cultura histórica tan intacta como la de Malles, todas las comunidades necesitan tierra, agua y aire sanos, alimentos sanos, y una economía inclusiva sostenible. Una historia de precaución proporciona un ejemplo concreto de como el pensamiento holístico y el poder democrático del movimiento a favor de la alimentación podría eliminar los productos químicos tóxicos de la agricultura.

Incluyendo un elocuente llamamiento de la científica y activista Vandana Shiva y un útil “Manual del activista”, con consejos adicionales para activistas, Una historia de prudencia es una guía práctica para un cambio positivo.

Revisión: Allison Wilson, cofundadora y Directora del Proyecto de Recursos Bioscience.

Para obtener más información y fotos que documentan los hechos contados en Una historia de prudencia, vea: Derribar a Goliat.

Para obtener más información sobre pesticidas, problemas y soluciones, ver

PAN, Pesticide Action Network International y Más allá de los Pesticidas.

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El Principio de Precaución plantea cuánto daño se puede evitar, no cuánto daño estamos dispuestos a aceptar

Por Peter Montague, 16 de febrero de 2017

truth-out.org


En 1980, un científico del Gobierno de los Estados Unidos descubrió que la leche materna estaba tan contaminada con DDT, PCB y otros tóxicos industriales que, si fuera leche de vaca, estaría prohibida por la FDA. Después de décadas de fracaso en la regulación de los productos químicos, un estudio del año 2001 mostraba que los bebés de todo el mundo ingerían tóxicos industriales con la leche materna. Pero incluso peor, en el año 2005, un pequeño estudio que analizó la sangre del cordón umbilical de 10 recién nacidos elegidos al azar en los Estados Unidos mostraba que los bebés ya vienen a este mundo cargados de contaminantes, unos 200 compuestos industriales. (A pesar de estas malas noticias, la lactancia materna sigue siendo la mejor manera de alimentar a un bebé).

Tal vez no sea sorprendente que en los Estados Unidos la salud infantil se siga deteriorando. La incidencia de cáncer en los niños ha aumentado un 20% desde 1974. En los 12 años transcurridos entre 1994 y 2006, las enfermedades crónicas infantiles (asma, obesidad, problemas de aprendizaje y de conducta) se duplicaron (del 13% en 1994 al 27% en 2006).

¿Por qué no se puede controlar la contaminación química?

En 1991, los científicos del Laboratorio Nacional de Oak Ridge descubrieron la razón por la que las sustancias tóxicas industriales se están extendiendo por todas partes, en todo el mundo: las Agencias de Regulación se han basado en una técnica sobre la que toman sus decisiones, que se denomina evaluación cuantitativa (o numérica) para determinar el riesgo de las emisiones químicas y qué cantidad es “segura”. Al emitirse cantidades “seguras” de 80.000 sustancias químicas diferentes, las Empresas han contaminado todo el planeta, por lo que ahora nadie está a salvo de los daños producidos por estas sustancias químicas.

Una evaluación numérica del riesgo es una estimación de la probabilidad de que algún daño se pueda estar produciendo. La evaluación numérica de los riesgos se inventó hace cientos de años para reducir las pérdidas en los juegos de azar. Con el auge de la Industria Química a principios del siglo XX, la evaluación de riesgos comenzó a dominar todo tipo de decisiones. En la década de 1980, el Gobierno de los Estados Unidos adoptó una evaluación numérica del riesgo en la “protección del medio ambiente”. Desde entonces, la evaluación de riesgos se ha utilizado para estimar la probabilidad de un accidente catastrófico en una central nuclear o la probabilidad de que una población de osos pardos se extinga porque se destruyó en exceso su hábitat, o la probabilidad de tener un cociente intelectual bajo debido a la exposición al plomo o a los PCB que se encuentran en las inmediaciones de las escuelas construidas al lado de un basurero de residuos tóxicos.

En sus primeros años (1970-1974), la Agencia de Protección Ambiental (EPA) fue atacada por las Corporaciones que emitían desechos tóxicos, alegando que sus decisiones eran arbitrarias y no científicas. Para aumentar su credibilidad, en 1975 la EPA elaboró su primera evaluación numérica de riesgos, estimando el número de personas que contraerían cáncer por la exposición al cloruro de vinilo [que se utiliza en la fabricación del cloruro de polivinilo o PVC), un producto químico tóxico. En 1983, otras agencias federales también empezaron a tomar sus decisiones en base a la evaluación numérica de riesgos y la Academia Nacional de Ciencias publicó su primer manual de “Cómo hacerlo”. Desde entonces, la evaluación de riesgos ha dominado absolutamente todas las decisiones gubernamentales. Esto ha mantenido muy felices a las Corporaciones que emiten desechos tóxicos.

Por qué las Corporaciones que contaminan no pueden evitar la evaluación de riesgos

Las Corporaciones contaminantes están encantadas con la evaluación numérica de riesgos por muchas razones.

La evaluación de riesgos es compleja y requiere de numerosos cálculos matemáticos, por lo que la mayoría de la gente no la entiende, y mucho menos cuestionar sus conclusiones. Por lo tanto, la evaluación de riesgos disminuye la participación de la gente e incluso socava la legitimidad de los Gobiernos. Por definición, las personas no pueden dar su consentimiento informado de algo que no entienden. Un Gobierno más débil deja más espacio de maniobra para las Corporaciones contaminantes.

Además, la evaluación de riesgos se puede manipular fácilmente. Dos grupos de evaluadores de riesgos, cualificados, con datos idénticos, pueden llegar a estimaciones de riesgo muy distintas. Por lo tanto, la evaluación numérica de riesgos falla la prueba de fuego de la ciencia (la reproducción de los resultados) y no se puede calificar como “científica”. La evaluación de riesgos es un arte de la política que utiliza algunos datos científicos. Como escribió el administrador de la EPA William Ruckelshaus en 1984:

Debemos recordar que la evaluación de riesgos puede ser algo así como el espía que es capturado: si lo torturas lo suficiente te dirá cualquier cosa que quieras saber”.

Además, todos los sistemas biológicos (ya sea el cuerpo humano o un bosque) son extremadamente complejos y nunca se llegan a comprender completamente, por lo que las evaluaciones de riesgo siempre se daban en datos incompletos, que se complementan con suposiciones y estimaciones ( a menudo denominadas “mejor juicio profesional”). Como escribió la Academia Nacional de Ciencias en 1991:

Las técnicas de evaluación de riesgos son extremadamente especulativas, y casi todas dependen de múltiples suposiciones de hecho, algunas de las cuales son imposibles de evaluar”.

De modo que si cambian los supuestos, cambian las conclusiones. Por lo tanto, las evaluaciones de riesgo pueden ser objeto de interminables revisiones, oposiciones y cuestionamientos y recursos judiciales.

Debido a que se trata de una evaluación de carácter matemático, la evaluación numérica de riesgos omite todo lo que no se puede representar mediante números. La evaluación de riesgos da un valor 0 a los saberes anteriores, las costumbres y preferencias locales, los valores espirituales, los lugares considerados sagrados, las perspectivas éticas sobre el bien y el mal, la equidad y la injusticia. En las evaluaciones numéricas de riesgos, estas cosas simplemente no cuentan.

Finalmente, todos los seres humanos (y todos los ecosistemas) están sujetos a múltiples tensiones de forma casi continua. En el ejemplo de los productos químicos, la mayoría de las personas están expuestas de manera rutinaria a las emisiones de los vehículos, a los vapores que emiten las alfombras, pegamentos, los suelos, los muebles, las pinturas, los productos de limpieza, los pesticidas, los desinfectantes del agua potable, etc, etc. Las evaluaciones de riesgos no disponen de ningún método confiable de evaluar las múltiples exposiciones a diferentes sustancias químicas. Por lo tanto, crean un mundo imaginario con una exposición a una sola sustancia química. En este mundo imaginario, una exposición a una sustancia química puede declararse “segura”, aunque en realidad puede resultar muy dañina en combinación con el resto de sustancias químicas a las que estamos expuestos.

Una alternativa: el Principio de precaución

A principios de la década de 1990, los daños provocados por una deficiente evaluación de riesgos era algo obvio. En 1992, los Gobiernos europeos comenzaron a considerar una forma diferente de tomar decisiones sobre cuestiones ambientales. Lo llamaron “Principio de precaución”, y se recogió en el Tratado de Maastricht de fundación de la Unión Europea:

La política comunitaria sobre medio ambiente debe apuntar a unos altos niveles de protección… Se basa en el Principio de precaución y sobre los principios de que deben tomarse medidas preventivas, de que el daño ambiental debe ser rectificado prioritariamente en el origen y que el que contamine debe pagar”.

Ese mismo año, las Naciones Unidas publicaron la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo. En ella, el Principio 15 dice:

Con el fin de proteger el medio ambiente, los Estados deben aplicar de manera amplia el principio de precaución según sus capacidades. Cuando existan amenazas de graves o irreversibles daños, la ausencia de certezas científicas no se utilizará como excusa para posponer medidas favorables para prevenir la degradación ambiental”.

Resumiendo, la evaluación de riesgos plantea la cuestión de cuánto daño se puede evitar, no cuánto daño estamos dispuestos a aceptar.

La declaración de Wingspread sobre Precaución

Las primeras declaraciones sobre precaución no fueron objeto de mucha atención hasta enero de 1998, cuando se publicó la Declaración de Wingspread. De repente, había una alternativa a la tradicional evaluación de riesgos. Enfrentados a una nueva incineración de residuos, a una nueva fuente de contaminación por combustible diésel o una propuesta de fractura hidráulica, los activistas podían exigir un enfoque de prevención o cautela para proteger a las personas y el entorno local.

La Declaración de Wingspread fue elaborada por 32 activistas de base, organizaciones laborales, académicos y científicos de los Estados Unidos, Canadá y Europa durante una intensa reunión de un fin de semana en el Centro Wingspread en Racine, Wisconsin. La reunión fue convocada por la Red de Salud Ambiental y Ciencia (SEHN) y el Centro Lowell para la Producción Sostenible de la Universidad de Massachusetts Lowell, y patrocinada por la Fundación Johnson, la Fundación W. Alton Jones y el Fondo CS ( Yo asistí a la reunión y ahora forma parte de SEHN).

La Declaración de Wingspread dice:

Cuando una actividad supone una amenaza para la salud humana o el medio ambiente, se deben tomar medidas de precaución incluso si algunas relaciones de causa y efecto no están completamente establecidas científicamente. En este contexto, el proponente de una actividad, más que la gente, debe asumir la carga de la prueba. El proceso de aplicación del Principio de Precaución debe ser abierto, informado y democrático, y debe incluir a las partes potencialmente afectadas. También debe incluir un examen de todas las posibles alternativas, incluida la de que no se lleve a cabo tal actividad”.

Esta simple declaración contenía cuatro desafíos fundamentales para el dogma de la evaluación numérica de riesgos:

1.- La carga de las pruebas de seguridad debe recaer sobre el proponente de un proyecto o actividad. En un mundo en el que los ecosistemas y la salud humana se encuentran bajo grave amenaza, se supone que los productos químicos industriales y otras intrusiones en el mundo natural son dañinos, a menos que se demuestre lo contrario.

2.- Las decisiones no deber ser tomadas por expertos a puertas cerrada. La gente afectada debe ser totalmente informada y comprometida con las decisiones.

3.- Los que toman las decisiones no deben esperar a que haya certezas científicas de los daños causados antes de tomar medidas preventivas. Es probable que las certezas científicas sólo lleguen después de que se haya producido un daño generalizado.

4.- Los que toman las decisiones deberían considerar una amplia gama de alternativas, incluida la alternativa de considerar el cese de tal actividad o proyecto.

Después de Wingspread

Menos de un mes después de la reunión de Wisconsin, Bette Hileman informaba sobre la Declaración de Wingspread en la muy leída revista Chemical & Enrineering News, calificándola como “una nueva guía para la política ambiental de los Estados Unidos”. Entonces, el Principio de precaución empezó a extenderse como un fuego por la pradera. Una búsqueda en la base de datos de Newsbank revela un fuerte aumento en las noticias mundiales que mencionan el principio de precaución después de la Declaración de Wingspread de 1998 (Figura1).


Las Corporaciones contaminantes y sus sicarios pronto organizaron una campaña de desinformación contra la formulación del Principio de precaución de Wingspread, alegando que no era científica, que era una declaración de carácter emocional, imprudente, mal definida, impracticable y de poner en peligro la civilización occidental. Hasta ahora, con el dinero que corrompe nuestro sistema político, esta campaña contra el Principio de precaución ha sido efectiva en Washington, donde las políticas de precaución federales son poco frecuentes. A nivel local, sin embargo, la cosa es bastante diferente. Los activistas de base han aprovechado el Principio de precaución para utilizarlo como una honda y vencer a Goliat.

En 1999, Carolyn Raffensperger y Joel Tickner publicaron su primer libro en el que presentaban el Principio de precaución. (Raffensperger y Nancy Myers publicaron un segundo libro sobre la aplicación del Principio de precaución por las comunidades en el año 2005). En 1999, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles adoptó el principio de precaución en su programa de manejo de plagas. En 2001, Michael Pollan escribió sobre el Principio de precaución en The New York Times Magazine. Ese mismo año, la ciudad y el condado de San Francisco comenzaron a adoptar el Principio de precaución, formalizándose en 2003. En resumen, ahora está disponible para que las comunidades aboguen por él y lo adopten: hay otra manera de tomar decisiones relacionadas con el medio ambiente y no solamente hacerlo mediante una evaluación numérica de los riesgos.

La evaluación tradicional de los riesgos está perdiendo fuelle

Incluso a nivel federal en los Estados Unidos, la confianza en la evaluación matemática de los riesgos está perdiendo credibilidad, lentamente. Por ejemplo, la EPA tiene un programa de “diseño para el medio ambiente” que aboga por la selección de productos químicos menos nocivos, que es un enfoque del principio de precaución.

Y lo que es más importante, en el año 2009 la Academia Nacional de Ciencias publicó Science and Decisions, con el subtítulo “Evaluación avanzada de riesgos”. A pesar de ese subtítulo, la Academia no presentaba ningún avance en la evaluación de riesgos, más bien hacía todo lo contrario, la degradaba. La Academia venía a decir que las decisiones en la actualidad comienzan con una evaluación alternativa, y se preguntan: “¿Cuáles son las opciones para lograr nuestro objetivo (el que sea) y qué opciones son las menos dañinas? Esta es la esencia del Principio de precaución”. Sólo después de que se hayan presentado diferentes opciones, sólo entonces se debería utilizar una evaluación de riesgos como una herramienta para evaluar cada una de las opciones y encontrar la menos dañina, dijo la Academia. Y, por supuesto, ahora se disponen de otras herramientas de evaluación. El informe de la Academia de 2009 dio un duro golpe a las antiguas decisiones sobre riesgos.

Aún así, el Principio de precaución, mejor prevenir que curar, ahora se encuentra bajo un nuevo ataque en Europa, el Reino Unido y en los Estados Unidos. El monstruo de la extrema derecha, asentado en el Partido Republicano ( y que Nancy MacLean describe como una “quinta columna” que intenta subvertir de manera permanente la Democracia) ha puesto su punto de mira en la eliminación del Principio de cautela. El abandono del Acuerdo de París es sólo un ejemplo.

A medida que los ecosistemas globales de deterioran y el calentamiento global altera los patrones hídricos, de modo que el crecimiento económico es cada vez más precario, las élites globales de extrema derecha confían en nuevas tecnologías para estimular el crecimiento económico: geoingeniería (para modificar el clima planetario y contrarrestar el calentamiento global); nanotecnología (para manipular el mundo a nivel molecular y desarrollar materiales novedosos) y biología sintética (para desarrollar formas de vida completamente nuevas, previamente desconocidas en la naturaleza). Estas tecnologías son potencialmente más poderosas que incluso la energía atómica, por lo que se pide un enfoque prudente y de cautela ante los ensayos y su posible aplicación. Desafortunadamente, mientras las Corporaciones contaminantes disfruten de una capacidad ilimitada de inyectar dinero corrupto en las decisiones políticas, especialmente en los Estados Unidos, la evaluación de riesgos al estilo antiguo continuará dominando porque sirve muy bien a los interés y propósitos de las Corporaciones.

Sin embargo, 20 años después de Wingspread, ahora está claro que para que tengamos un futuro habitable es necesario aplicar el Principio de precaución. La elección es fatal e irrevocable.

Peter Montague es historiador y periodista, cuyo trabajo ha aparecido en Counterpunch, Huffington Post, The Nation y muchas otras publicaciones. Es coautor de dos libros sobre metales pesados tóxicos.

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Harvey: “Ahora no construimos ciudades para que la gente viva sino para que se invierta en ellas”

La segunda parte de esta larga entrevista a David Harvey aborda temas como el auge de internet, el camino de China o la configuración de nuestras ciudades.

Por Jeremy Scahill, 17 de febrero de 2018

El Salto

En la primera parte de esta larga entrevista, publicada el diez de octubre, el geógrafo y estudioso del marxismo David Harvey (Gillingham, Reino Unido, 1935) explicaba cómo los mecanismos de la deuda están determinando el ciclo económico y social en el que vivimos.

La entrevista de Jeremy Scahill para The Intercepted, que ha sido leída en su versión traducida por El Salto por más de 15.000 personas en una semana, continúa en esta segunda y última entrega, y aborda temas sobre Rusia, las experiencias del comunismo real y el espacio que internet tiene en nuestras vidas.

Con la discusión en torno a Trump y la conspiración y Rusia […] ¿Hay algo de verdad en la idea de que Rusia todavía tiene algún vínculo con lo que una vez fue la Unión Soviética? Quiero decir, porque me parece que Putin es un gángster muy sofisticado que dirige una institución muy capitalista en el estado ruso.
No soy un experto en todo esto, pero no veo nada particularmente redentor sobre lo que Putin está haciendo. Y no creo que tenga nada que ver con el socialismo o si incluso hay una preocupación residual sobre cualquier tipo de valores socialistas. Mientras que en el caso de China sí veo cierta preocupación por este tipo de cuestiones y están cambiando, por ejemplo, para examinar cuestiones medioambientales y tomar la iniciativa ahora en energías renovables y cosas de ese tipo.

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Amazon y la venta de pesticidas ilegales

Amazon llega a un acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), aceptando el pago de una multa de 1,2 millones de dólares

Por Christine Clarridge y Lynda V. Mapes, 15 de febrero de 2018

seattletimes.com

El acuerdo entre Amazon y la Agencia de Protección Ambiental intenta dar por finalizadas las violaciones de la Ley Federal de Insecticidas, Fungicidas y Rodenticidas. Algunos de estos pesticidas podrían fácilmente confundirse con un trozo de tiza, dice la EPA.

La Empresa Amazon, con sede en Seatle, llegó a un acuerdo para el pago de una sanción administrativa de 1,2 millones de dólares, como parte de un acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, que según la Agencia protegerá a los consumidores de los pesticidas ilegales y mal etiquetados que han sido vendido por dicha Empresa a través de la red.

Este anuncio se hizo público el pasado jueves, y la EPA dijo que este acuerdo resuelve las acusaciones de que en los últimos cinco años Amazon ha violado en casi 4.000 ocasiones la Ley Federal de Insecticidas, Fungicidas y Rodenticidas, al permitir a terceros vender y distribuir productos plaguicidas importados desde los almacenes de Amazon, a pesar de que dichos pesticidas no estaban autorizados para su venta.

Este acuerdo reducirá considerablemente la venta a través de la red de pesticidas ilegales, que representan una seria amenaza para la salud pública…”, dijo el administrador de la Región 10 de la EPA, Chris Hladick, en un comunicado de prensa.

Es una de las mayores sanciones impuesta por la Agencia, dijo Ed Kowalski, Director de la Oficina de Cumplimiento en la Región 10 de la EPA. Al aceptar el acuerdo, Amazon no admitió ni negó los hechos específicos alegados por la EPA.

Pero como resultado del acuerdo, Amazon indicó que ahora está “comprometida a seguir de cerca y eliminar los plaguicidas ilegales que venden en su sitio web”, dijo Hladick en el comunicado de prensa de la Agencia.

Entre los productos más preocupantes para la venta se encuentran productos que parecen una tiza, y que son utilizados por los clientes para dibujar una barrera cargada de pesticidas en una superficie que el usuario no quiere que el insecto cruce o que no sobreviva.

Vienen estos productos en un envase brillante, de colores alegres y de fácil apertura, es decir que se pueden confundir con una tiza, con un juguete o incluso con caramelos. Cualquier niño podría abrirlo y jugar con estos productos tóxicos.

Se podría recibir el paquete por correo, y un niño abrirlo y estar expuesto al producto”, dice el responsable de la aplicación correcta de pesticidas de la Región 10 de la EPA. “El riesgo es real”.

El número de paquetes involucrados en la venta fue pequeño, y por lo tanto la cantidad total de productos que llegó a los hogares de los clientes no es grande, dijo Schulze. Sin embargo, la toxicidad de los productos ilegales y el posible atractivo para los niños los hacen especialmente peligrosos.

Amazon también ha vendido pesticidas prohibidos en la UE, como el clorato de sodio, que está prohibido en Europa desde el año 2009. http://www.landscapejuice.com/2014/08/amazon-selling-the-banned-weed-killer-sodium-chlorate.html

La EPA dijo que la investigación sobre la venta de productos ilegales comenzó el pasado verano con la revisión de los pesticidas no registrados ofrecidos a través de la red por los minoristas. Debido a la enorme cantidad de minoristas , “se trata de una vía en la que es difícil obtener muestras de los mismos”, dijo Schulze. Al preguntarle cuantos productos ilegales se venden todavía, dijo que “muchos”.

“… esta es la razón por la queríamos adoptar una postura firme en relación con este asunto”, dijo Schulze.

Amazon, en una declaración, dijo que el cumplimiento de la normativa es una de las principales prioridades de la Empresa y que los vendedores externos también deben cumplir con todas las leyes y normativas pertinentes que se venden a través de Amazon.

Cuando los vendedores no cumplen con nuestros términos, rápidamente tomamos medidas en nombre de los clientes. Continuaremos innovando en nombre de nuestros clientes y trabajando con marcas, fabricantes, agencias gubernamentales, agentes de la ley y otros para proteger la integridad de nuestro mercado”, decía el comunicado de Amazon.

Los términos del acuerdo con Amazon incluye la realización de cursos de capacitación sobre regulaciones y políticas sobre plaguicidas, en un esfuerzo por reducir el número de plaguicidas ilegales disponibles a través de la red, dijo la EPA.

Estos cursos de capacitación serán obligatorios para todas las entidades que pretendan vender pesticidas en Amazon, y estarán disponibles para el público y los especialistas en marketing en inglés, español y en chino.

La EPA comenzó la investigación de la venta y distribución de pesticidas a finales de 2014, según el comunicado de prensa.

En 2015 realizó una inspección en las instalaciones que Amazon tiene en Lexington, Kentucky, y los inspectores de la oficina de la Región 10 de la EPA encontraron pesticidas ilegales.

En agosto de 2015, la EPA emitió una orden a Amazon para que prohibiera la venta de los plaguicidas ilegales, algunos de los cuales podrían confundirse con una tiza de pizarra por los niños.

En enero de 2016, se emitió la orden de “paralización de la venta” contra Amazon, después de que se descubriera que otros productos, como cebos insecticidas no registrados o etiquetados erróneamente, también se ofrecieran para su venta.

Amazon retiró inmediatamente los productos del mercado, prohibió a los vendedores externos vender plaguicidas y cooperó con la EPA durante su investigación posterior”, dijo la Agencia en su comunicado de prensa. “Las órdenes emitidas, así como el compromiso de la EPA con la Empresa, llevaron a Amazon a controlar de manera más exhaustiva su sitio web en busca de plaguicidas ilegales. Como resultado, Amazon se ha comprometido a desarrollar un programa de cumplimiento, formado por un sofisticado sistema de evaluación informática y por un numeroso personal capacitado”.

En octubre de 2016, Amazon notificó a los clientes que habían comprado los plaguicidas ilegales entre 2013 y 2016 las preocupaciones de seguridad en torno a estos productos y reclamó que se deshicieran de ellos. Amazon reembolsó aproximadamente 130.000 dólares a esos clientes.

Los gerentes de la EPA advirtieron que, debido a que habrá muchos más plaguicidas ilegales en la red, los clientes deben verificar la etiqueta de registro de la EPA de cualquier producto que compren. Cualquier producto que no lleve tal registro no es de venta legal en los Estados Unidos. [En la UE: Actualmente todos los productos fitosanitarios (y la mayoría de los productos químicos que se comercializan) llevan en su registro y en su etiqueta la clasificación toxicológica y medioambiental que se identifica con pictogramas (Xn, Xi, N) y frases R y S.  Esto viene regulado por la Directiva de Preparados Peligrosos (DPD, Dangerous Preparations Directive” : https://fertitienda.com/blog/reglamento-sobre-clasificacion-y-etiquetado-de-fitosanitarios-n37].

Otra posible señal de advertencia es un nombre del producto en inglés no estándar. Los nombres de los productos ilegales que fueron objeto del acuerdo incluyen “cebo en polvo para matar moscas y cucarachas y hormigas en forma de tiza” [«Green Leaf Powder Killing Fly Killing Bait» y «Cockroach Cockroach Cockroaches Bugs Ants Roach Kills Chalk»].

Cualquier cliente que haya comprado los productos debe dejar de usarlos inmediatamente, ya que los productos atacan el sistema nervioso, pueden causar enfermedades e incluso la muerte, especialmente en los niños. Deseche los productos en la basura, pero no los arroja por el inodoro ni los desagües. No abra el paquete y manipúlelo con guantes.

Llame al Centro Nacional de Información sobre Pesticidas para obtener más información. [ En España el número de teléfono del Servicio de Información Toxicológica es el 91 562 04 20 . http://www.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/Portal/es/ministerio/organismos-ministerio-justicia/instituto-nacional/servicio-informacion1]

Estas acciones de la EPA se producen incluso en un momento en el que los consumidores y defensores de la salud pública se sienten frustrados sobre la actitud de la EPA hacia muchos plaguicidas, como la reciente decisión de revertir la prohibición de usar clorpirifós, un pesticida, en los alimentos. Los propios científicos de la EPA concluyeron que ingerir incluso una pequeña cantidad de sustancia química puede interferir en el desarrollo cerebral de los fetos y los bebés.

En las personas, la exposición por poco tiempo (un día) a niveles bajos (miligramos) de clorpirifos puede causar mareos, fatiga, secreción nasal, lagrimeo, salivación, náusea, molestia intestinal, sudor y cambios en el ritmo cardíaco. La exposición oral de corta duración a niveles más altos (gramos) de clorpirifos puede causar parálisis, convulsiones, desmayos y muerte. Los informes también muestran que la exposición al clorpirifos por poco tiempo puede causar debilidad muscular en las personas, semanas después de la desaparición de los síntomas originales. Otras consecuencias de la exposición al clorpirifos abarcan cambios de conducta o hábitos de sueños, cambios de humor y efectos en el sistema nervioso y en los músculos de las extremidades (que pueden manifestarse a través de sensaciones extrañas como insensibilidad u hormigueo o como debilidad muscular). La EPA no ha clasificado el clorpirifos por su carcinogenicidad (Clase D). https://www.atsdr.cdc.gov/es/phs/es_phs84.html

El Administrador de la EPA, Scott Pruitt, revirtió la orden de prohibición de los clorpirifós, que fue ordenada por la Administración de Obama, poco después de su nombramiento por el Presidente Donald Trump.

La aplicación de las medidas contra Amazon indica los pesticidas que ya son de venta ilegal en los Estados Unidos.

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