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junio 13th, 2020 — biotecnología, genética dirigida, Transgénicos
por Christophe NOISETTE, 10 de junio de 2020
Inf’OGM

Cultivos de Aedes aegypti infectados con la bacteria Wolbachia
Oxitec desarrolla insectos transgénicos macho estériles. Target Malaria tiene planes para desarrollar mosquitos mediante genética dirigida [forzada]. Otras empresas o consorcios están trabajando en una tercera posibilidad: los mosquitos «Wolbachia». ¿transgénico o no? Un debate complicado con pocas respuestas todavía.
¿Se ha eliminado la fiebre del dengue de Townsville, en Queensland (Australia), mediante la propagación en el medio ambiente de los mosquitos Aedes aegypti infectados con la bacteria Wolbachia? Esa es la afirmación de las autoridades y del Profesor O’Neill de la Universidad de Monash, que es el responsable del proyecto. Después de liberar entre 10.000 y 20.000 mosquitos en un período de diez semanas, más del 80% de la población está compuesta ahora por mosquitos infectados con la bacteria Wolbachia, una bacteria que interfiere con la replicación del virus del dengue. Y seguían portando esta bacteria cuando los investigadores los examinaron dos meses después de que las liberaciones terminaran. Dado que la Wolbachia se transmite de una generación a otra (a través de las hembras), no era necesario que se produjeran liberaciones repetidas: según mecanismos poco conocidos, la bacteria Wolbachia debería invadir las poblaciones de mosquitos, a diferencia de la estrategia Oxitec, que se basa en liberaciones repetidas de machos exclusivamente. Esta estrategia desarrollada a través del consorcio Eliminar el Dengue consiste en liberar a los machos y hembras infectados con Wolbachia. El objetivo es reemplazar las poblaciones silvestres con estas poblaciones infectadas por Wolbachia.
Eficacia aún por determinar
Como explica Julien Cattel, investigador de la Universidad de Reunión, «muchos modelos demuestran que la propagación de la Wolbachia en las poblaciones naturales es rápida, y los datos experimentales también lo demuestran. Algunos datos muestran que esta estrategia funciona bien en virus de ARN como el Zika, el dengue… pero todavía tendremos que esperar los datos relativos a la disminución del número de casos de dengue para validar su eficacia». Interrogado por Inf’OGM, Yvon Perrin (Institut de recherche pour le développement – IRD y Centre National d’Expertise sur les Vecteurs, CNEV) confirma y precisa que «en el laboratorio, el virus está efectivamente ‘bloqueado’ en las hembras portadoras de esta bacteria».
Julien Cattel explica que los investigadores del programa Eliminar el Dengue también se enfrentan a ciertos problemas, en particular a los aumentos de temperatura que pueden afectar a las densidades de Wolbachia. También menciona un estudio reciente que demostró que la presencia de un simple obstáculo podría interrumpir la dispersión de los mosquitos. Además, se dispone de pocos datos sobre la evolución de la virulencia de estos virus para evitar la barrera de Wolbachia. «Hay muchos parámetros que deben tenerse en cuenta para asegurar que los mosquitos que se liberan se dispersen y reemplacen a las poblaciones silvestres. No se trata sólo de inducir un 100% de esterilidad, también se trata de que los mosquitos puedan vivir en la naturaleza, siendo competitivos», dice. Reemplazar estos mosquitos en un sistema complejo no es tan fácil…
Esta estrategia, que se aplica en varios países (Vietnam, India, Indonesia, Nueva Caledonia y otras islas del Pacífico, Brasil, Colombia y Australia), plantea otras cuestiones. Frédéric Jourdain (CNEV) se pregunta, por ejemplo, si esa difusión no fomentará el desarrollo de otros virus. Además, estas liberaciones (llamadas autosuficientes) son, de hecho y en teoría, menos controlables que otras.
Los investigadores también reconocen que el virus del dengue puede evolucionar genéticamente, lo que limitaría la eficacia de estos métodos «wolbachianos». Sin embargo, para Luciano Moreira, de la Fundación Oswaldo Cruz, que ha estado experimentando con la estrategia O’Neill en el Brasil, esta evolución será lenta, reduciendo efectivamente la escala de la epidemia «durante décadas». Para Pablo Tortosa, de la Universidad de la Isla de la Reunión, «la estrategia es claramente atractiva aunque no sabemos si el virus del dengue será capaz de adaptarse a estas nuevas poblaciones de Aedes aegypti infectados y de sortear la barrera de Wolbachia, y sobre todo es difícil prejuzgar la virulencia de un virus tan adaptado».
Esterilizar los mosquitos
Ya en la década de 1960 se propuso otra estrategia [1]: la esterilidad inducida. Cuando un macho portador de la bacteria Wolbachia se reproduce con una hembra no infectada, los huevos producidos no eclosionan. Actualmente está siendo asumida esta estrategia por la Universidad de Kentucky, está siendo desarrollada por Verily, una subsidiaria de Google. Esta estrategia tiene por objeto erradicar (no reemplazar) la población de mosquitos del Aedes aegypti. El proyecto Debug de Verily ha sido probado en los Estados Unidos, Singapur, etc. Para Julien Cattel, «la clave principal de esta estrategia es el sexo. Tienes que ser capaz de tener sexo rápido y eficiente (…) porque no puedes permitirte liberar a las hembras en la naturaleza». A pesar de estas incógnitas y dificultades, esta estrategia también podría aplicarse para erradicar las poblaciones de plagas de insectos de los cultivos agrícolas. La estrategia de eliminación del dengue no tiene interés en el contexto agrícola, sólo tiene por objeto la transmisión de virus a los seres humanos.
Wolbachia: ¿transgénica o no?
Existe, dice Frédéric Jourdain a Inf’OGM, una cierta forma de manipulación genética con la estrategia de Wolbachia que consiste en introducir una bacteria exógena mediante técnicas manuales. El mosquito Aedes aegypti no está infectado naturalmente por la Wolbachia. En el laboratorio, los investigadores recuperan óvulos de drosophila infectados con Wolbachia, toman el citoplasma del óvulo y lo inyectan en un óvulo de A. aegypti. Consideran que esta operación no modifica el genoma del huésped, o sólo de manera extremadamente insignificante. Lo que se logra es sólo una transferencia de la cepa de Wolbachia. Julien Cattel señala que «en la naturaleza, la transmisión horizontal [de un gen] de una especie a otra ha estado ocurriendo durante cientos de miles de años con la Wolbachia. Y se ha demostrado que las transferencias horizontales de genes entre la bacteria y el insecto ya se han producido, pero durante períodos de tiempo muy largos. A nuestra escala, el riesgo de transferencia de genes es cercano a cero y sigue siendo un fenómeno natural». Natural, sí, pero en otras especies de insectos. La infección aquí se lleva a cabo en el laboratorio. Así que Wolbachia tiene que pasar por alto el sistema inmunológico del mosquito para asentarse.
También señala que la infección de Wolbachia puede tener efectos significativos en el fenotipo. Puede alterar la supervivencia del insecto, la fecundidad, etc. No sería sorprendente desde el punto de vista biológico que el mosquito infectado con Wolbachia se considere un organismo transgénico», concluye, «pero, sin embargo, estoy a favor de facilitar el uso de este tipo de transgénicos en la lucha contra los vectores. Son herramientas específicas, baratas y respetuosas con el medio ambiente. A diferencia de la mutagénesis dirigida, como Crispr/Cas9 o la estrategia Oxitec, el riesgo de que los mosquitos desarrollen resistencia a la introducción de estos genes y el riesgo de transferir estos genes letales a otras especies es prácticamente inexistente».
Esta cuestión de la condición de transgénico también ha sido planteada por el Consejo Superior de Biotecnología (HCB). Su Consejo Científico (SC) escribe [2]: «Cualquiera que sea la situación reglamentaria de los insectos infectados artificialmente con la bacteria Wolbachia en la UE, el SC considera que podría llevarse a cabo de manera pertinente una evaluación según los criterios adaptados de la Directiva 2001/18/CE». Más adelante, también señala que «la técnica de propagación (…) es similar (…) a una técnica de forzamiento genético que propagaría un factor que interfiere con la competencia vectorial de los mosquitos».
Transgénicos o no, estos mosquitos son relevantes para el HCB
Según el Comité Económico, Ético y Social del HCB, «los mosquitos como los transinfectados con Wolbachia están efectivamente incluidos en los mosquitos «con patrimonio genético modificado». Por lo tanto, el hecho de que caigan bajo la calificación de «genéticamente modificados», que los incluiría inmediatamente en la actual normativa sobre transgénicos y, por lo tanto, en las preocupaciones del HCB, parece a priori haber sido desestimado por la consulta [del gobierno al HCB]. Sin embargo, muy pronto se hizo evidente que no se puede afirmar, como cuestión de derecho, que existe una diferencia claramente identificada entre «modificado genéticamente» y «manipulado genéticamente»». Una reflexión más profunda ha llevado a la idea de que estos mosquitos podrían estar sujetos a la normativa sobre transgénicos (…). En cualquier caso, sí entran en el ámbito de las «biotecnologías» y, por lo tanto, en las preocupaciones legítimas del HCB» [3].
Esta estrategia sigue siendo un enfoque técnico, con sus interrogantes y limitaciones. En cualquier caso, no debe sustituir la aplicación de políticas de salud pública o de equipo. El dengue es tanto más virulento cuanto que las poblaciones están desnutridas, y la OMS recomienda una mejor gestión de los desechos y la destrucción de los criaderos de mosquitos.
Referencias:
1] En el decenio de 1960 se propuso por primera vez el uso de mosquitos infectados con Wolbachia para el control del mosquito Culex pipiens: se trataba de liberar exclusivamente machos con el fin de inducir la esterilidad (técnica de los insectos incompatibles) con el objetivo de erradicar la población de mosquitos.
2] http://www.hautconseildesbiotechnologies.fr/sites/www.hautconseildesbiotechnologies.fr/files/file_fields/2018/04/09/aviscshcbmoustiques170607rev180228.pdf
[3] http://www.hautconseildesbiotechnologies.fr/sites/www.hautconseildesbiotechnologies.fr/files/file_fields/2017/10/03/rapportgtceesmoustique.pdf
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septiembre 21st, 2018 — biotecnología, genética dirigida, Transgénicos
Por Sustainable Pulse, 13 de septiembre de 2018

Tras la sentencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas que exige que los organismos desarrollados mediante nuevas técnicas de ingeniería genética se sometan a las misma evaluaciones de riesgo que los transgénicos, varios estudios nuevos revelan » desórdenes genéticos » como resultado de la edición de genes. Amigos de la Tierra y Logos Medio Ambiente publicaron el miércoles un nuevo informe sobre Los organismos modificados genéticamente en la agricultura: Riesgos y consecuencias inesperadas.
Con los cambios vertiginosos de los recientes avances en ingeniería genética que podrían utilizarse para alterar el ADN en plantas, animales, bacterias e incluso seres humanos, el informe examina el creciente conjunto de estudios científicos que ponen de relieve los riesgos y las consecuencias no deseadas del uso de técnicas de ingeniería genética como la edición de genes en la agricultura.
«Cada vez son más las publicaciones científicas que revelan los errores genéticos que la edición genética puede provocar. Cada vez está más claro que, si se van a utilizar organismos editados genéticamente en la agricultura de Estados Unidos, es necesario examinarlos cuidadosamente para detectar cualquier efecto inesperado», dijo la coautora, la Dra. Janet Cotter, de Logos Environmental. «La verdadera pregunta es si los transgénicos son necesarios en la agricultura. El mejoramiento genético convencional avanzado es muy efectivo en la producción de los rasgos en plantas y animales que tanto los agricultores como los consumidores desean y que implican menos riesgos para el medio ambiente y la salud humana».
«Las nuevas técnicas de ingeniería genética, como la edición de genes, son arriesgadas y pueden tener consecuencias sorprendentes para la gente y el planeta», dijo Dana Perls, coautora del informe y activista principal de alimentos y tecnología de Amigos de la Tierra. «Estos nuevos transgénicos deben ser evaluados adecuadamente en cuanto a su impacto en la salud y el medio ambiente antes de que entren en el mercado y en nuestro sistema alimentario.»
En los últimos años se ha debatido mucho sobre cómo las técnicas de edición de genes, como CRISPR, pueden ampliar el alcance de la ingeniería genética en la agricultura. Sin embargo, cada vez está más claro que las técnicas de edición de genes son propensas a errores. En julio de 2018, científicos del Wellcome Sanger Institute del Reino Unido descubrieron que las nuevas técnicas de ingeniería genética como CRISPR pueden causar » desórdenes genéticos «. A principios de este año, los investigadores encontraron grandes deleciones y complejos reordenamientos de ADN cerca del sitio objetivo que no entraban dentro de las intenciones de los investigadores. Dos estudios independientes recientes encontraron que las células genéticamente modificadas con CRISPR «tienen el potencial de generar tumores», o pueden iniciar mutaciones que se convierten en tumores.
Este nuevo informe recopila crecientes evidencias que demuestran las consecuencias no intencionadas y los impactos inesperados que pueden resultar de plantas y animales editados genéticamente, incluyendo la llamada «gene drives» (genética dirigida). Destaca los efectos no deseados y los riesgos potenciales relacionados con las aplicaciones de la edición de genes en la agricultura, según se informa en estudios científicos revisados por expertos, e identifica las lagunas de investigación en el análisis de la forma en que la edición genética en la agricultura puede tener un impacto negativo en la salud humana y en los ecosistemas.
Hallazgos clave:
– Los estudios demuestran que los organismos editados genéticamente son propensos a sufrir efectos no deseados e inesperados a nivel molecular. Estos podrían representar una amenaza para la salud humana y el medio ambiente si se comercializan sin una evaluación y supervisión de la seguridad exhaustiva y obligatoria.
– Las transmisiones genéticas, diseñadas para transmitir un rasgo particular a toda la población de una especie, podrían tener consecuencias negativas impredecibles y de gran alcance para los organismos y el medio ambiente.
– La persistencia de propuestas de plantas modificadas genéticamente y tolerantes a los herbicidas implica que las aplicaciones de edición genética afianzarán aún más un enfoque de la agricultura con uso intensivo de productos químicos.
– Existen lagunas significativas en la investigación sobre cómo las consecuencias no deseadas a nivel genético pueden afectar a todo el organismo o interactuar con factores ambientales complejos.
Recomendaciones del informe:
– Todas las técnicas de ingeniería genética deberían entrar en el ámbito de la supervisión reglamentaria gubernamental de la ingeniería genética y los transgénicos, utilizando el principio de precaución para proteger la salud humana y el medio ambiente.
– La supervisión y reglamentación de los transgénicos, incluidos los organismos modificados genéticamente, debería incluir una evaluación independiente de la inocuidad ambiental y alimentaria y de los efectos a largo plazo antes de entrar en el mercado o en el medio ambiente, y los productos de toda ingeniería genética deberían ser trazables y estar etiquetados como transgénicos.
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abril 1st, 2018 — biotecnología, genética dirigida, Ingeniería Genética
Delft University of Technology, 7 de febrero de 2018
Phys.org
El descubrimiento de la proteína Cas9 ha simplificado la edición genética, e incluso puede hacer posible la eliminación de muchas enfermedades hereditarias en un futuro no muy lejano. Usando Cas9, los investigadores pueden cortar el ADN de una célula para corregir las mutaciones, o insertar nuevas piezas de material genético en el lugar donde se ha realizado el corte. En un principio, la técnica CRISPR-Cas9 parecía ser muy precisa. Sin embargo, ahora ya es sabido que Cas9 a veces corta otras secuencias de ADN similares a las secuencias para las que se programó. Científicos de la Universidad de Tecnología de Delft ha desarrollado un modelo matemático que explica por qué Cas9 corta algunas secuencias de ADN mientras que no lo hace de otras.
Es sistema CRISPR-Cas9 es un mecanismo de defensa que protege a las bacterias frente a los virus. Si un virus se introduce en una bacteria, pero no se apodera de la célula, el sistema de defensa elimina parte del material genético del virus y se almacena en el propio genoma de la bacteria. El ADN viral que se ha incorporado a la bacteria actúa como una memoria genética: si el mismo virus ataca de nuevo a la bacteria (o a sus descendientes), reconoce rápidamente al atacante y puede enviar proteínas Cas-9 para detectarlo. Usando el ADN de los virus como una especie de “hoja de referencia”, la proteína busca el ADN hostil almacenado por la bacteria. Si encuentra una coincidencia, el sistema CRISPR-Cas9 corta el ADN del virus, desactivando la amenaza.
Efectos perjudiciales
En un principio, los científicos pensaban que CRISPR-Cas9 sólo cortaba un trozo de ADN si coincidía exactamente con la hoja de referencia que portaba el ARN. Sin embargo, esa suposición se ha demostrado ahora errónea. La proteína a veces corta secuencias de ADN que se asemejan al material que está buscando, pero que contiene un número de letras diferente. Según el investigador Martin Depken de la Universidad Tecnológica de Delft, cortar secuencias que difieran muy poco unas de otras tiene su lógica desde un punto de vista evolutivo:
“Los virus mutan constantemente, y por lo tanto pueden tener una composición genética diferente de la que Cas9 está buscando. Al cortar también secuencias de ADN que son ligeramente diferentes, el sistema CRISPR-Cas9 puede rastrear la evolución de un virus y proteger de esta manera mejor a la bacteria contra sus enemigos”.
Pero en este caso, lo que puede ser bueno para las bacterias no puede ser bueno para los seres humanos. Si queremos utilizar Cas9 para la edición de genes a partir del ADN, es imprescindible que no se corten genes distintos a los que los investigadores han establecido como objetivo. Destruir otro material genético puede tener consecuencias nefastas.
Los experimentos han demostrado que CRISPR-Cas9 tiene más probabilidades de cortar ciertas secuencias que no coinciden que otras. Científicos del grupo de investigación de Martin Depken, dirigido por la estudiante de doctorado Misha Klein, se preguntó cuál era la física subyacente que determinaba esta preferencia. Depken dice que se trata de la energía que se necesita para producir los pares de bases que se diferencian de la plantilla de ARN.
“Cuando Cas9 comprueba si una secuencia de ADN es compatible, comienza por un extremo de la cadena. Luego, comprueba todas las letras de la cadena, de manera ordenada. Por cada coincidencia, Cas9 es recompensada con energía, mientras que cualquier desajuste supone una pérdida de energía. Cuantos más errores contiene una secuencia de ADN, y más cerca se encuentra del comienzo de la secuencia, es más probable que la proteína se abstenga de cortar, de modo que continuará la búsqueda de un fragmento de material genético que se adapte mejor a su plantilla de ARN”, explica Depken.
Mejores predicciones
Según Depken, el modelo matemático desarrollado por su grupo predice de manera sorprendente el comportamiento de los cortes de Cas9. Si encuentra un error al final de la secuencia, es probable que la proteína haya acumulado suficiente energía para superar ese obstáculo, lo que aumenta la probabilidad de corte. El modelo también explica por qué Cas9 se abstiene de cortar cuando no encuentra una coincidencia al comienzo de una secuencia, o cuando dos desajustes están juntos.
Cuando se trata de la probabilidad de que se corte una secuencia de ADN, las propiedades físicas de la proteína Cas9 también juegan un importante papel. Depken y sus colegas ahora están intentando incorporar esta variable a su modelo. En última instancia, el modelo debería desembocar en unas mejores predicciones de los errores en lo que probablemente caiga Cas9:
“A veces, hay una opción para cortar en el lugar exacto cuando se repara un gen, y nuestro modelo debería determinar qué ubicaciones son las mejores para realizar tal corte”, dice Depken.
La comprensión física proporcionada por el modelo también puede ayudar en los esfuerzos para evitar errores que puedan poner en peligro la vida al editar el ADN.
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marzo 29th, 2018 — genética dirigida, Transgénicos
Por Sustainable Pulse, 28 de febrero de 2018
sustainablepulse

Los movimientos rurales más numerosos de Brasil, que representan a más de un millón de agricultores, protestan contra una nueva regulación brasileña que permitiría el empleo de la genética dirigida (gene drives), la controvertida tecnología de extinción genética, en los ecosistemas y explotaciones agrícolas de Brasil.
Los días 3 y 4 de febrero, la Coalición Nacional de Trabajadores Agrícolas y Pueblos Rurales, Acuáticos y Forestales se reunió cerca de São Paulo, Brasil y dio la voz de alarma sobre los nuevos cambios normativos brasileños – una resolución aprobada el 15 de enero por la Comisión Técnica Nacional de Seguridad de la Biotecnología de Brasil que permitiría la liberación de organismos desarrollados mediante la tecnología de la genética dirigida en el medio ambiente. El efecto de este cambio es que Brasil se convierte en el primer país del mundo en establecer un canal legal para el empleo de la genética dirigida en el medio ambiente. La nueva norma podría facilitar aún más la liberación de un organismo genético vivo que de una semilla transgénica.
A las organizaciones de agricultores les preocupa que los gigantes de la agroindustria distribuyan más semillas transgénicas, pero también intentan cambiar directamente la naturaleza de las plantas y animales silvestres.
João Pedro Stédile, de la Coordinadora Nacional del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), que representa a más de un millón de campesinos sin tierra en Brasil y forma parte del movimiento campesino Vía Campesina, resumió las preocupaciones expresadas en la reunión:
«Brasil vive una grave crisis política, económica, social y ambiental, y el capital transnacional ha apoyado un golpe político. En este contexto, el gobierno está cambiando las leyes y la Constitución para permitir que se apoderen de nuestros recursos naturales. Esta decisión de la CTNBio es ilegal, y permitiría la diseminación de nuevas semillas transgénicas y organismos vivos sin siquiera un mínimo de controles y evaluaciones. No nos mantendremos pasivos ante estos ataques, lucharemos contra esta resolución».
Preocupaciones de científicos y movimientos campesinos sobre la Genética Dirigida
La preocupación de los movimientos también ha sido compartida por los científicos brasileños. «Esta decisión socava algunos de los principios fundamentales de la legislación de bioseguridad en Brasil», dijo Leonardo Melgarejo, ex representante del Ministerio de Desarrollo Social Rural ante la CTNBio. «La CTNBio no tiene autoridad ni mandato para hacer esto. Además, esta decisión tiene un enorme impacto potencial en los agricultores, los consumidores y la biodiversidad de Brasil, pero fue tomada sin consultar a la sociedad civil ni a los movimientos. Muchos expertos que han estado siguiendo la bioseguridad en el país se unirán ahora a los agricultores y otros movimientos para desafiar esta absurda decisión».
La nueva «resolución normativa» de Brasil permite a la Comisión de Bioseguridad aprobar la liberación de productos derivados de lo que ellos denominan «Técnicas Innovadoras de Reproducción de Precisión» sin pasar por una evaluación de riesgo de bioseguridad establecida o requerir etiquetado, si la Comisión de Bioseguridad considera que no son transgénicos. Entre las tecnologías alistadas para tal excepción se encuentran varias nuevas técnicas de modificación genética, entre ellas la tecnología CRISPR y las unidades genéticas.
Acerca de la Genética Dirigida
La Genética Dirigida es una nueva y controvertida tecnología que utiliza CRISPR-Cas9 para propagar un rasgo genético específico a través de toda una especie o población, en algunos casos con el propósito de impulsar a las especies a la extinción. Se han realizado experimentos con insectos, roedores y plantas. Si el rasgo genético insertado resulta en sólo descendencia masculina, como se está intentando para roedores y mosquitos, una población silvestre completa o incluso una especie podría extinguirse. Hasta donde se sabe, la genética dirigida nunca ha sido liberada en el medio ambiente en ninguna parte del mundo.
«Los organismos desarrollados mediante la Genética dirigida representan amenazas únicas para la naturaleza y los medios de subsistencia», dice Silvia Ribeiro, Directora para América Latina del Grupo ETC. «Es la primera vez que la industria biotecnológica ha diseñado intencionadamente transgénicos para propagarse agresivamente en el ambiente natural y contaminar especies silvestres. Parece surrealista que la decisión de imponer tan grandes peligros a un país tan diverso como Brasil sea tomada por una pequeña comisión técnica, sin siquiera involucrar al Congreso o a la sociedad civil».
Preocupaciones sobre la guerra biológica y su uso por parte de los gigantes de la Industria Agroquímica
En el encuentro, los movimientos y organizaciones firmaron una carta abierta afirmando que «rechazan enérgicamente la Resolución Normativa 16/2018 de la CTNBio, que pretende legalizar y liberar sin regulación, evaluación o etiquetado nuevos organismos transgénicos que tendrán un impacto en los campesinos, la soberanía alimentaria, la salud y el medio ambiente». En particular, denunciamos y rechazamos la intención de la CTNBio de legalizar la «Genética Dirigida», es decir, los organismos transgénicos que pueden utilizarse para llevar a las especies a la extinción y como armas biológicas…«.
Debido al poder de la tecnología y a los riesgos inherentes, la genética dirigida se considera una potencial arma biológica. Según los 1.200 correos electrónicos publicados en respuesta a las solicitudes de acceso a la información de un grupo de organizaciones de la sociedad civil, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos se han convertido en uno de los principales financiadores de la investigación sobre la Genética Dirigida a nivel mundial. (Reconocen el uso potencial como arma biológica pero alegan que su interés es sólo defensivo. El segundo mayor financiador de las campañas genéticas es la Fundación Bill y Melinda Gates, que afirma estar apoyando el desarrollo de la tecnología para combatir las plagas, como los mosquitos que portan la malaria, eliminando genéticamente su capacidad de reproducción).
Los movimientos argumentan, en cambio, que serán las gigantescas corporaciones de agronegocios las que se beneficiarán, ya que tratarán de manipular malezas resistentes a los herbicidas para restablecer su susceptibilidad a los productos químicos, y «se verán libres de invadir campos y mercados con nuevos productos genéticamente modificados, libres de evaluaciones, regulaciones o etiquetas, agilizando así las liberaciones y aumentando sus ganancias«.
¿Está Brasil menoscabando las normas de la ONU?
La tecnología de Genética Dirigida se está debatiendo actualmente en el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (CDB), en el que un grupo de expertos (el Grupo Especial de Expertos Técnicos en Biología Sintética) ha advertido recientemente de que plantean nuevos riesgos para el medio ambiente, por lo que las evaluaciones actuales de bioseguridad podrían no ser suficientes o adecuadas.
Las conclusiones del Grupo Especial de Expertos Técnicos (GEET) serán discutidas por el CDB en 2018. Marciano Toledo, de MPA (Movimiento de Pequeños Agricultores, Brasil), uno de los firmantes y también miembro de La Vía Campesina, estuvo presente en la Conferencia de las Partes de la CDB en 2017, donde 160 organizaciones internacionales pidieron a la Convención que estableciera una moratoria sobre la Genética Dirigida.
«La iniciativa de Brasil de incluir ahora esta tecnología en su legislación probablemente tenga por objeto influir en los resultados del debate de las Naciones Unidas en un esfuerzo por anticiparse a una decisión sobre una moratoria. Esto es inaceptable», dijo Toledo. «El CTNBio nunca abrió el espacio para consultas con la sociedad civil o investigadores independientes en su propio país. También optan por hacer caso omiso del debate científico en el CDB, que muestra que todavía no hay capacidad adecuada ni marcos de bioseguridad para evaluar los resultados e impactos de las nuevas biotecnologías, en particular de la Genética Dirigida».
La industria biotecnológica ha intentado eximir a las nuevas biotecnologías de la legislación de bioseguridad en otros países, incluyendo la Unión Europea, los Estados Unidos, Chile, Australia y Nueva Zelanda. Argentina aprobó una resolución normativa similar en 2015, también como una medida administrativa y sin debate. Sin embargo, la resolución brasileña es la primera en incluir explícitamente la genética dirigida en su ámbito de aplicación.
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marzo 4th, 2018 — genética dirigida, Industria química, Ingeniería Genética, Nanotecnología, Transgénicos
¿Seguirán el TJCE y la Comisión el camino emprendido por la Administración Trump de desregular las nuevas tecnologías emergentes (y casi todo lo demás)?
Por el Dr. Steve Suppan, 31 de enero de 2018
iatp.org

«Las normativas por las que regulan los productos obtenidos mediante las nuevas tecnologías resultan sorprendentes e inesperadas… ponen en duda la capacidad científica y la voluntad política de la Comisión Europea para proporcionar una supervisión efectiva de los productos de consumo, agrícolas e industriales obtenidos mediante estas nuevas tecnologías», dice el Dr. Steve Suppan.
El pasado mes de enero, las Agencias de la Unión Europea publicaron tres documentos sobre la supervisión gubernamental de la nanotecnología y las nuevas técnicas de Ingeniería Genética. Juntos, los tres documentos, ponen en duda la capacidad científica y la voluntad política de la Comisión Europea para proporcionar una supervisión efectiva de los productos de consumo, agrícolas e industriales obtenidos mediante estas nuevas tecnologías. En cambio, parece que la Comisión permite que las empresas que desarrollan esos productos, incluidos científicos y empresarios, juzguen si su productos plantean riesgos inaceptables, y quizás inimaginables, para la gente, los trabajadores que fabrican esos productos y el medio ambiente.
Para los defensores de las políticas públicas de los Estados Unidos, acostumbrados durante mucho tiempo a La Guerra de los Republicanos contra la Ciencia y El Abandono del Asesoramiento Científico de la Administración Trump, los documentos de la Agencia de la Unión Europea suponen algo sorprendente e inesperado. Nos hemos acostumbrado a que la aparentemente regulada industria de los Estados Unidos controlé qué estudios científicos presenta para su revisión por parte de las Agencias de Regulación, pero no nos hemos acostumbrado a esta rendición de las Agencias europeas ante las exigencias políticas y las razones económicas de esos científicos/empresarios que les permita comercializar sus productos sin restricciones mediante regulaciones gubernamentales.
En enero, Chemical Watch informó sobre la reunión de la Junta Directiva de European Chemicals (Echa) celebrada en diciembre de 2017 para revisar la aplicación por parte de la Comisión Europea de la regulación de los nanomateriales. El Consejo de la Echa concluyó que la Comisión Europea les había proporcionado una información inadecuada para determinar si los nanomateriales a escala molecular podían usarse de forma segura en los productos comercializados.
La IATP (Instituto para la Agricultura y Política Comercial), como miembro del Diálogo Transatlántico del Consumidor, había solicitado a las autoridades de la UE y de los Estados Unidos, ya en 2013, que proporcionasen “un inventario público sobre todos los nanomateriales que estén sujetos a investigación en la fase previa a la comercialización y que ya se utilizan en ciertos productos”. La Comisión ha ignorado esa recomendación y otras, incluidas las que figuran en una resolución de regulación de sustancias químicas y materiales TACD 2016.
El inventario de los nanomateriales se solicita en un reglamento de la UE del año 2012 para establecer la legislación marco sobre sustancias químicas de la UE, conocida como REACH. La Junta de la ECHA dijo:
“En la actual situación, las autoridades no pueden verificar si los solicitantes [del anexo de nanomateriales REACH] han demostrado el uso seguro de los nanomateriales en toda la cadena de suministro o si se necesitan medidas adicionales de gestión de riesgos. Esto también puede tener consecuencias en cuanto a la confianza del mercado en los nanomateriales. Las grandes oportunidades que la nanotecnología y los nanomateriales pueden ofrecer a la sociedad deben ir de la mano de la demostración transparente por parte de la Industria de su seguridad y sostenibilidad”.
En resumen, la Comisión Europea está permitiendo la comercialización de productos que emplean la nanotecnología sin que se hayan presentado datos verificables de la seguridad de esos productos.
El Consejo de Administración de la ECHA ya había advertido a la Comisión en 2016 que la información presentada sobre los nanomateriales por las empresas que desarrollan estos productos en el registro de nanomateriales en REACH era inadecuada para evaluar la seguridad de los productos que emplean la nanotecnología. En junio de 2017, la Comisión decidió cerrar el registro y abrir un “observatorio” de nanomateriales al cual la Industria y los desarrolladores de productos podían enviar la información de manera voluntaria. El Consejo de Administración de la ECHA concluyó que el observatorio, también ubicado en la ECHA, no ha proporcionado información adecuada para la evaluación de riesgos de los productos que emplean la nanotecnología. De hecho, algunos desarrolladores europeos de productos, como sus contrapartes de los Estados Unidos, creen que incluso informar a la ECHA supone un “estigma” para sus productos y la nanotecnología en general y cuestionar si los requisitos de información de REACH sobre sustancias químicas deberían aplicarse a los nanomateriales.
Nuestro análisis parece, al menos en parte, estar en contradicción con el anuncio del 12 de enero de la consulta por parte de la Autoridad de Seguridad Alimentaria (EFSA) sobre los nanomateriales en los alimentos y la alimentación animal. El borrador del documento de orientación propone un enfoque escalonado para la evaluación de la exposición y de la evaluación de riesgos de los nanomateriales, documento que está abierto para la presentación de comentarios hasta el 4 de marzo. La IATP tiene previsto hacer comentarios, pero señala que la información específica de los nanomateriales que los desarrolladores de dichos productos envíen a las autoridades no requerirá que se haga pública. Si la Industria de procesamiento de los alimentos y de los piensos responde a la EFSA con una información inadecuada, como la Industria Química ha respondido a la ECHA, entonces la EFSA no podrá realizar evaluaciones de seguridad antes de la comercialización de alimentos y productos alimenticios con nanomateriales. (El Gobierno francés exigió informes sobre nanomateriales. En 2016, la Industria informó de 350 usos de nanomateriales en alimentos, piensos y envases alimentarios en el registro de Francia).
Desafortunadamente, la Comisión no sólo está olvidando su promesa de regular la nanotecnología y los nanomateriales según REACH: ahora también está cooperando con la Industria para aprobar leyes que les permita no evaluar o regular los productos derivados de las nuevas técnicas de Ingeniería Genética, como CRISPR y TALEN (nucleasas efectoras de tipo activador de transcripción, por sus siglas en inglés). La IATP, como miembro de TACD (Diálogo Transatlántico de Consumidores), envió una “Resolución sobre las preocupaciones de los consumidores sobre nuevas técnicas de Ingeniería Genética”, incluido un anexo técnico, a la Comisión en septiembre de 2016. La TACD instó a la Comisión a
“regular productos obtenidos mediante las nuevas tecnologías de Ingeniería Genética como modificación genética”. “La regulación requiere una evaluación de seguridad previa a la comercialización: eximir a los productos derivados de la edición de genes de los requisitos de la regulación a la que están sometidos los organismos modificados genéticamente permitiría vender esos productos sin una evaluación obligatoria de la seguridad previa antes de su comercialización”.
La TACD informó sobre la presentación de la Resolución en septiembre de 2017 en un panel de alto nivel en una conferencia patrocinada por la Comisión sobre “Biotecnología moderna en la agricultura”.
En octubre de 2017, L’Info OGM informaba que la Comisión Europea había rechazado en abril la última oferta de la Red Europea de Laboratorios de OGM (ENGL), una fuente de asesoramiento científico a la Comisión, para llevar a cabo un estudio de las nuevas técnicas de modificación genética. La Dirección General de Salud y Protección del Consumidos (DG Santé) dijo que prefería un “debate abierto” sobre las nuevas técnicas antes que la ENGL presentara un estudio científico al que la Comisión tendría que responder públicamente.
Este “debate más abierto” se refiere a la afirmación de la Industria Biotecnológica de que las nuevas técnicas de Ingeniería Genética no producen organismos modificados genéticamente, y que por lo tanto no deberían regirse por la legislación (Directiva) de la UE del año 2001 sobre transgénicos. En abril de 2016, Greenpeace, Corporate Europe Observatory y GeneWatch UK informaron que la Comisión Europea había cedido a la presión del Representante del Comercio de los Estados Unidos para no publicar una opinión legal del Tribunal Europeo de Justicia (ECJ) sobre el estado legal en la UE de las nuevas técnicas de Ingeniería Genética. El 18 de enero, el TJCE finalmente publicó la tan esperada opinión de su Abogado General. Si bien su opinión no es vinculante para los Estados miembro de la UE, Nature informa que cuando el TJCE emita su resolución vinculante sobre el estado legal de las nuevas técnicas de Ingeniería Genética, es muy probable que esté de acuerdo con la opinión de su Abogado General.
Según Nature, “si se considera que los productos editados genéticamente están sujetos a la Directiva, los controles necesarios harían demasiado caro desarrollar tales nuevos productos para el mercado, tanto para los investigadores europeos como para las pequeñas empresas”, afirman los investigadores y los empresarios. “Además, temen que si los nuevos productos obtenidos mediante Ingeniería Genética se consideran organismos modificados genéticamente, la gente los rechazaría, como ya ha sucedido con los transgénicos”.
La suposición de este artículo es que la empresas europeas de Biotecnología no podrían vender las patentes de estos productos, desarrollados por las empresas químicas y de Biotecnología en combinación. O sea, que se puede deducir que si logran evadir la regulación como productos transgénicos, la Comisión y las empresas podrán persuadir a la gente para que compren sus alimentos transgénicos no regulados y presuntamente no etiquetados y derivados de las nuevas técnicas de Ingeniería Genética.
Sin embargo, según el Dr. Michael Antoniou, jefe del Grupo de Expresión y Terapia Génica en el King’s College de Londres, las técnicas analizadas en opinión del Abogado General
“implican el uso de moléculas recombinantes de ácido nucleido, y por lo tanto todos los organismos producidos con estos métodos tendrán que ser regulados como transgénicos, según la definición establecida en la opinión del Abogado General”.
En septiembre de 2017, el Dr. Antoniou y otros 60 científicos elaboraron esta visión en la Declaración ENSSER sobre las Nuevas Técnicas de Modificación Genética. La modificación basada en el ARN es, además, parte de la definición de la Biotecnología moderna en los “Principios para el análisis de los riesgos en los alimentos derivados de la Biotecnología moderna” de la Comisión del Codex Alimentarius, que la Comisión Europea y los Estados Unidos ayudaron a elaborar y en los cuales estuvieron de acuerdo.
Pero los científicos/empresarios aparentemente tienen un argumento en contra de la definición del uso del ARN como modificación genética por parte de la UE. De cuerdo con un análisis de Beyond OGM de la opinión del Abogado General y la respuesta a la misma, la Dra. Wendy Harwood, científica de cultivos en el Centro John Innes del Reino Unido, dijo: “El término ácidos nucleicos recombinantes aún está abierto a interpretación”. Si el TJCE está de acuerdo que el ARN, tal como se utiliza en una amplia gama de técnicas de Ingeniería Genética, no es un término aceptado por consenso por la comunidad científica, podría utilizarse como un argumento legal en sentido contrario, de modo que la Comisión Europea puede unirse a los Estados Unidos, como analizó IATP, en una campaña para no regular los cultivos y animales modificados genéticamente. El TJCE tiene previsto dictaminar a finales de este año sobre la aplicación de la legislación sobre transgénicos en la UE, en lo referente a las nuevas técnicas de Ingeniería Genética. ¿Seguirán el TJCE y la Comisión el camino emprendido por la Administración Trump de desregular las nuevas tecnologías emergentes (y casi todo lo demás)?
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febrero 27th, 2018 — genética dirigida, Ingeniería Genética, Transgénicos
Por Katherine Wilson, 24 de febrero de 2018
smh.com.au

La utilización de la genética dirigida podría acabar con la plaga de ratones de un solo golpe, dice el títular de The Conversation en 2017. Foto: Supplied
Louise Sales, coordinadora de las campañas de Amigos de la Tierra, alquiló un despacho en la parte trasera de un edificio de ladrillos en Hobart. Estando allí recibió un correo electrónico para localizar un gran número de documentos digitales (1200 correos electrónicos, contratos y actas de reuniones).
“Me quedé conmocionada”, dijo Sales, bióloga, con un máster en biodiversidad y conservación. “Y luego indignada: ya había empezado a oler a podrido”.
Unos meses antes, un artículo en The Conversation describía las nuevas tecnologías genéticas que, decía, ofrecen “una forma humana y selectiva de eliminar especies exóticas que provocan plagas, como los ratones… Los conservacionistas estarán, y es algo comprensible, emocionados”.
Los documentos mostraban que los científicos de la CSIRO (Commonwealth Scientific and Industrial Research Organisation) estaban siendo financiados por la Agencia de Proyectos Avanzados de Investigación de Defensa (DARPA), una rama del ejército estadounidense, para desarrollar ratones mediante ingeniería genética en sus laboratorios de Geelong, descritos en un informe de 2017 como “instalaciones de bioseguridad en el empleo de ratones”.
El Informe estaba firmado por la CSIRO, la Universidad de Adelaida, el Departamento de Conservación de Australia Occidental y sus asociados de Estados Unidos, para formar un grupo llamado Genetic Biocontrol of Invasive Roents (GBIRd), que recibía financiación por parte de DARPA, “en torno a 6,4 millones de dólares repartidos de manera casi uniforme” entre los participantes.
Un correo electrónico hablaba de un viaje “de gran éxito” de CSIRO a Washington, “difundiendo las tecnologías de genética dirigida en varias agencias gubernamentales”. El GBIRd gestionó la financiación “que requerirá de un avance agresivo de la genética dirigida en ratones”.
CSIRO ha confirmado a Fairfax que recibió la primera fase de la financiación de “aproximadamente 280.000 dólares”.
Este asunto es uno de los más feroces debates que enfrentan a los conservacionistas, de si estas tecnologías genéticas sirven avanzar en la causa que todos ellos defienden.
La genética dirigida es un controvertido proceso que implica al ADN que puede interferir en las leyes naturales de la herencia. Es un proceso que altera los rasgos genéticos en sucesivas generaciones.

Hola Margaret:
Acabo de regresar de una estancia de una semana en Washington, con mucho éxito, en la que he difundido las tecnologías de la genética dirigida en roedores a varios gobiernos y partes interesadas (por favor, mantenga esta información confidencial por ahora).
Algunos miembros clave del equipo de colaboración visitarán Australia en el mes de mayo, y ¿sería posible llevarlos a los probables objetivos insulares de Australia Occidental, si es que todavía estás interesada? Si es así, ¿tienes tiempo para una rápida reunión? (Correspondencia de CSIRO sobre la tecnología de genética dirigida en roedores en Washington. Obtenido por Edward Hammond/ Third World Network bajo las leyes de acceso a la información).
Los científicos de GBIRd están presionando a los organismos reguladores para que les permitan diseñar “una inversión del sexo en los ratones” para “eliminar los ratones domésticos invasores de los ecosistemas de la isla”.
Teóricamente, los ratones liberados producirían sólo descendencia masculina, lo que finalmente garantizaría el colapso de la población. Siendo algo incontrolable, esto podría condenar a los ratones domésticos a la extinción. “Uno de los lugares propuestos para la liberación es la isla de Boullanger, un destino turístico a sólo un kilómetro del continente australiano”, dijo Sales. “No hay forma de restringir la liberación de ratones transgénicos a este espacio en concreto”.
El impacto ecológico “podría ser catastrófico”, agregó.
Un portavoz de CSIRO dijo: “CSIRO lidera la evaluación de riesgos ambientales, sanitarios y sociales… para prevenir la extinción de especies nativas en las islas amenazadas por las plagas de ratas y ratones”.
Uno de los asociados de GBIRd es el ingeniero del genoma del CSIRO Mark Tizard, que trabaja en el Laboratorio Australiano de Salud Animal (AAHL, por sus siglas en inglés) de Geelong, una fortaleza de hormigón construida a la medida “para ayudar a proteger las multimillonarias industrias ganadera y acuícola de Australia”.
Allí, Tizard ha explorado el potencial de CRISPR, una herramienta de edición de genes con la que, dice, es posible eliminar los genes de toxicidad de los sapos de caña, determinar el sexo de los pollos o del ganado sin cuernos. CRISPR ha sido descrita en la publicidad de un reciente foro celebrado en Melbourne como el haber provocado “una tormenta en la comunidad científica”, según el sitio web de noticias tecnológicas The Verge.
Jennifer Doudna, una de las figuras clave propietaria de la tecnología CRISPR, habló en ese foro en el Centro de Convenciones de Melbourne a principios de este mes.
Describió la investigación para “desarrollar cerdos que serán en principio los mejores donantes de órganos… más parecidos a los humanos” y los peligros de usar CRISPR “para la eugenesia”. También se habla de utilizar la genética dirigida (un proceso facilitado por CRISPR) para eliminar a los gatos callejeros y provocar la extinción de los mosquitos portadores del paludismo.
“La belleza de la genética dirigida es su especificidad a la especie que va dirigida”, dijo Tizard a una audiencia en la Conferencia Australasian Vertebrate Pest Conference en Canberra. “Nos permite colocar un gen que se propagará en una especie que provoca plagas”.
Esto ofrece una alternativa a los cebos para ratones que se han colocado en las islas, que han matando a otras especies no objetivo.
Sin embargo, esta investigación en el campo de la genética tiene potenciales usos agrícolas, militares e industriales: armas biológicas, control de plagas y desarrollo de animales de cría modificados genéticamente.
En un correo electrónico obtenido por la Red del Tercer Mundo, el microbiólogo Royden Saah sugiere “encuadrar esta tecnología” como “una forma de preservar la biodiversidad de las islas”, mencionando “ligeras futuras aplicaciones “.
Pero DARPA “no se ha mostrado tímida en su interés por esta tecnología de manejo de los genes, y no precisamente en asuntos relacionados con la conservación”, informaba la revista Gizmodo.
DARPA es franca en señalar las “múltiples capacidades” de esta investigación, pero dice que su interés es más por motivos de defensa que de ataque: “bioseguridad y herramientas relacionadas con la bioseguridad”.
A lo largo de su historia, DARPA ha estado asociada con la Corporación Agrícola Monsanto para desarrollar productos que van desde armas químicas (incluyendo el Agente Naranja) hasta abejas robóticas. La propia DARPA comenzó como un equipo durante la Guerra Fría, concebido por el químico industrial Charles Thomas, Presidente y Director General de Monsanto.
El biólogo microbiano del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) Kevin Esvelt, que fue pionero en la genética dirigida, dijo que defender esta tecnología para la erradicación de especies fue “un vergonzoso error”. “¿Por qué confiar en los científicos?”, preguntó en el foro de Melbourne, “¿por qué trabajar con esta tecnología en secreto?”.
Sales cree que CSIRO y GBIRd se están desarrollando en secreto. “CSIRO y sus socios de GBIRd ya están desarrollando la genética dirigida en ratones y han seleccionado potenciales islas para su aplicación. Todo ello sin una discusión pública”.
En el mes de mayo, según un correo electrónico obtenido por la Red del Tercer Mundo, DARPA le pidió a GBIRd que “continuara la cooperación para retrasar la participación de los medios de comunicación… por favor, deniegue cortésmente las consultas de los medios de comunicación y remítalos al portavoz de Asuntos Públicos de DARPA”.
Poco antes de redactar este artículo, un portavoz de CSIRO dijo que “no era apropiado que comentásemos este asunto” y envió por correo electrónico una declaración de GBIRd en la que decía que era “importante ver todo esto en un contexto más amplio”.
“En el caso de los ratones de la isla, si no es factible utilizar los métodos tradicionales, como el uso de cebos envenenados, ¿estamos dispuestos a que se extingan las aves marinas?”, preguntó.
Una batalla de valores
En un lugar ajeno al desarrollo del Foro de Melbourne sobre genética dirigida, Sales repartió folletos advirtiendo que Australia podría convertirse en el primer país en permitir la liberación de organismos sintéticos. Dijo que esto representa “serias amenazas potencialmente irreversibles para la biodiversidad” y amenazas a “la soberanía nacional, la paz y la seguridad alimentaria”. Los estudios de Esvelt descubrieron que “las tecnologías de genética dirigida basadas en CRISPR probablemente sean muy invasivas en las poblaciones silvestres” y podrían devastar los ecosistemas.
Tizard estuvo de acuerdo con Sales, la cual enume4ró otras formas distintas a la modificación genética para combatir a las especies invasoras y la malaria. Explicó que tanto él como Sales llevan el medio ambiente en el corazón.
Es motivo de preocupación la preservación de la biodiversidad en Australia, donde más de 1800 especies y sistemas nativos están en peligro de extinción. Nuestro sistema de conservación es una “desgracia nacional” y está “en crisis”, según los científicos, que acusan al gobierno federal de “negligencia”. El informe más reciente sobre la Situación del Medio Ambiente concluyó que son necesarios con urgencia unos nuevos enfoques.
Pero hay una amplia variedad de valores que deben conservarse. En la última década, las intervenciones de poderosos grupos de presión, incluyendo los “ecomodernistas”, han logrado que retrocedan los avances científicos relacionados con la conservación, como se decía en un manifiesto en Nature: “en batallas vitriólicas y personal en las universidades, conferencias académicas, centros de investigación, organizaciones de conservación e incluso los medios…”. La carta estaba firmada por 240 científicos del campo de la conservación.
El conflicto proviene en gran parte del desafío que supone la invasión de hábitats. Muchos ecomodernistas provienen de campos ajenos a la conservación (entre los firmantes del manifiesto se encuentran economistas e ingenieros genéticos) y creen que los mecanismos del mercado y las “poderosas tecnologías, como la energía nuclear y la ingeniería genética en las plantas” podrían ayudar a los seres humanos a “aumentar su nivel de vida y mejorar el medio ambiente”. Un destacado ecomodernistas, el ex Ministro de Medio Ambiente del Reino Unido, Owen Paterson, argumentó que los humanos pueden “desligarse de su dependencia del medio natural”. Por el contrario, los conservacionistas “ecocentristas” tradicionales consideran a los seres humanos como parte de un ecosistema global, no como algo ajeno a él. Sales respondió al argumento de Paterson citando a Einstein: “No podemos resolver nuestros problemas con los mismos pensamientos que los creó”.
En 2010, el Convenio de la ONU sobre Diversidad Biológica (CDB) observó el inicio de una campaña bien financiada para modificar el papel de la Biología Sintética, pasando de ser vista como una herramienta industrial a una herramienta de conservación. Un grupo de 111 ONG (posteriormente 170) respondiendo solicitando una moratoria sobre la Biología Sintética, describiéndola como “una forma extrema de Ingeniería Genética”.
Otros 200 científicos emitieron una declaración que decía: “Ese consenso del que se habla sobre la seguridad de los organismos modificados genéticamente no es tal”.
Destacados científicos como David Suzuki y Vandana Shiva apoyaron esta moratoria, incluso cuando aparecieron ONG que hablaban del “rescate genético” [es una práctica científica que pretende devolver a la vida algunos de los animales que se extinguieron años atrás], con conferencias, reuniones estratégicas y foros encargados de formular las políticas conservacionistas.
Jim Thomas codirige el grupo conservacionista ETC group, que publicó los documentos obtenidos por Third World Network.
Recuerda haber asistido a uno de estos primeros eventos de “rescate genético”, “una reunión de lujo en Cambridge”. En ese momento dijo: “A pesar de que corría la bebida y la música ambiental, el cortejo no necesariamente transcurría sin problemas”.
Los organizadores de este evento biotecnológico se comportaron como “casementeros persistentes que volvían de manera obstinada a la pregunta de qué proyecto, esquema o técnica útil podrían los dos lados aceptar conjuntamente”.
También en la reunión de Cambridge estuvo Jon Hoekstra, que por entonces era científico en jefe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), que la recuerda de una manera muy diferente.
La reunión fue “una de las primeras veces en que expertos en bioingeniería y ciencia de la conservación se reuniían… para explorar cómo estas áreas de investigación previamente separadas podían trabajar de manera conjunta”, dijo. Su reacción inicial fue “una mezcla de curiosidad y cautela”, pero se sintió atraído porque “el conjunto de herramientas actuales para la conservación no está a la altura, del ritmo, la escala y el alcance de la crisis”.
Se convenció de que la genética dirigida “podría darnos una oportunidad para salvar a especies en extinción”.
Gestión del mensaje
Hoekstra se encuentra formando parte del panel Island Conservation, un equipo que pretende exterminar a los roedores que han invadido las islas. Thomas dice que la idea de GBIRd surgió en un taller celebrado en California en 2015, con publicidad dirigida por el director de comunicaciones de Island Conservation, Heath Packard.
Los archivos obtenidos mediante la Ley de Libertad de Información (FOIA) por la Red del Tercer Mundo contienen los correos electrónicos de Packard. En primer lugar, le pide a GBIRd que “firme y supervise la actividad” de un grupo de ciencias genéticas “dominado por gente orientada hacia la conservación”. Advierte contra los detractores y escépticos que hay entre ellos: “Tenga cuidado, hay algunos periodistas vigilando la situación”.
Nombra a asesores del Foro sobre Biología Sintética del Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (CDB) y recluta a otros miembros del GBIRd. Tizard participa en el Foro de las Naciones Unidas, argumentando en contra de una “regulación rigurosa”, alegando que los ensayos de laboratorio pueden evaluar “vías plausibles que pudieran provocar un daño” antes de la liberación de organismos sintéticos.
Packard advierte sobre “los detractores que intentan fomentar el miedo y la desinformación para reforzar sus objetivos de campaña y establecer moratorias de investigación en entornos políticos globales, como el Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza”. “Estamos ansiosos por ver una visión positiva de esta noticia que no apoye sus opiniones”.
Ofrece “apoyo en el caso de ser atacados en los medios [sic] por aquellos detractores preocupados por el “color” de la financiación de DARPA”. En otro lugar de los documentos, Emerging Ag, una empresa de relaciones públicas de Biotecnología, coordina la “lucha contra los defensores de una moratoria de la genética dirigida”, reclutando a científicos y responsables para los paneles de expertos de la ONU.
En mayo pasado, Todd Kuiken de GBIRd expresó su preocupación sobre DARPA, “que pretende llevar el campo de la Biología Sintética hacia aplicaciones militares”.
En julio, Packard instruyó al grupo para atacar a Kuiken con un “alcance específico” y “recordarle que está en el equipo de GBIRd, a pesar de sus opiniones personales sobre DARPA”. Envió un correo electrónico a Kuiken diciéndole que “amolde sus mensajes” y “evite criticar a GBIRd y su relación con DARPA”.
En otra parte, Kuiken confiesa sentirse “en conflicto” sobre el posible uso dual de las tecnologías, preguntando: “Qué podría significar en términos de tratados internacionales?”. (La convención Enmod de la ONU prohíbe el “uso militar o cualquier uso hostil de la técnicas de modificación ambiental”).
Ciencia y aprobación social
CSIRO ha asignado 3,5 millones de dólares para “investigación comunitaria relacionada con la biología sintética” para asegurarse la “aprobación social” de sus ambiciones en el terreno de la genética dirigida. Sales cree que en realidad se trata de “un ejercicio de marketing repleto de cinismo sobre una tecnología que ya han decidido usar. CSIRO no tiene ningún interés en un verdadero debate social”.
Un portavoz de CSIRO dijo: “Como Agencia de Investigación Nacional de Australia, es necesario que CSIRO entienda que supone un beneficio para la nación, contribuyendo a la investigación en la tecnología genética, que está creciendo a nivel mundial”.
La Oficina de Regulación de Tecnología Genética (OGTR) de Australia tiene una estrecha relación de puertas giratorias con la Industria. Su primera autoridad reguladora, Sue Meek, ocupó un puesto simultáneamente en la Industria Biotecnológica, y Michael Leader, de AgBiotech, dirigió posteriormente el equipo de asuntos regulatorios de Monsanto. El actual regulador jefe, Raj Bhula, tiene experiencia en la industria de los pesticidas y militar, y el comité asesor técnico de OGTR está dirigido por muchas partes interesadas de la Tecnología Agrícola.
El OGTR fue invitado a comentar, pero no respondió.
Mark Tizard de CSIRO, que también es asesor de OGTR, está presionando para “excluir de la regulación ciertas nuevas tecnologías” en función de los resultados. Algunos científicos creen que la tecnología CRISPR (la herramienta que está detrás de la genética dirigida) asegura resultados “precisos” y “seguros” porque supera los riesgos de los métodos anteriores de modificación genética (que pueden dar como resultado nuevas proteínas o mutaciones inesperadas del genoma).
CRISPR funciona como unas “tijeras moleculares”, actuando de una “manera muy precisa que permite los cambios deseados”, dijo Doudna en el Foro de Melbourne. Algunos científicos han argumentado que estas nuevas tecnologías no deberían estar reguladas por las mismas normas que los procesos anteriores de modificación genética. Pero la Red Europea de Científicos por la Responsabilidad Social y Ambiental rechazan esta idea, diciendo que los beneficios alegados por la utilización de CRISPR “no estas justificados científicamente”.
Incluso otros científicos han advertido de los “riesgos potenciales de todas las mutaciones fuera de objetivo provocadas por CRISPR”, ya que han aparecido estudios que muestran unos efectos aleatorios en el genoma. Pero estos estudios son discutidos.
En el libro Gene Editing, Law and the Environmente, el jurista Irus Braverman plantea sus preocupaciones de que la genética dirigida sea “regulada inadecuadamente”, pero Tizard dijo que debiera haber una política “menos restrictiva”, lo cual “alentaría las inversiones para la agricultura y la biotecnología australianas”. Un portavoz de CSIRO dijo que sus científicos “participan de manera rutinaria como expertos en la materia y asesores externos, y que se rigen por estrictos códigos de conducta y confidencialidad”.
Sales cree que esta influencia en las Agencias de Regulación supone “un serio conflicto de intereses. ¿Deberían los defensores de la edición de genes y la genética dirigida aconsejar cómo (o incluso si) estas técnicas deberían estar reguladas?”.
Información: Katherine Wilson tiene acciones fiduciarias en un producto biotecnológico. Emprendió la labor de consultoría para la ONG Gene Ethics hace una década.
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diciembre 5th, 2017 — biotecnología, genética dirigida, Transgénicos
Por Jonathan Latham, 4 de diciembre de 2017
independentsciencenews.org
La Fundación Bill y Melinda Gates pagó a una empresa de relaciones públicas, Emerging Ag, la cantidad de 1,6 millones de dólares para contratar los servicios de expertos e investigadores con el fin de manipular el proceso de toma de decisiones en la ONU sobre la genética dirigida, de acuerdo con los correos obtenidos a través de solicitudes de Libertad de Información (FOIA).
La genética dirigida es una nueva tecnología de extinción genética muy controvertida. Se ha propuesto como una forma potencialmente capaz de erradicar los mosquitos de la malaria, las plagas que afectan a la agricultura, a las especies invasoras, así como también para potenciales usos militares.
Emerging Ag se autodenomina “una firma de consultoría internacional especializada en servicios de comunicaciones y asuntos públicos”. Su presidente y fundador es Robynne Anderson, es director de comunicaciones internacionales de CropLife, un grupo de presión de la Industria Biotecnológica, semillas y plaguicidas.
Los correos electrónicos obtenidos mediante la FOIA revelan que el proyecto coordinado por Emerging Ag fue bautizado como la “coalición de patrocinadores y simpatizantes de investigación de la Genética Dirigida”. Estaba formada por tres miembros de un comité de la ONU llamado Grupo Especial de Expertos Técnicos en Biología Sintética (AHTEG), más un grupo más amplio formado por 65 científicos y responsables políticos reclutados de manera encubierta, pero aparentemente independientes, todos coordinados por un número aún mayor de responsables gubernamentales (principalmente de países de habla inglesa), asesores de relaciones públicas, académicos y miembros de varios proyectos financiados por Bill Gates.
El AHTEG sobre Biología Sintética forma parte de la Convención de la ONU sobre Diversidad Biológica (CDB). Este AHTEG tiene la tarea de desarrollar un conjunto de recomendaciones para ayudar a los gobiernos a evitar el impacto negativo sobre la biodiversidad. Se supone que sus recomendaciones se basan en las discusiones en un foro de expertos denominado The Un CDB Online Forum on Synthetic Biology.
El AHTEG sobre Biología Sintética está a punto de reunirse, el 5 de diciembre de 2017, en Montreal, donde se espera que las cuestiones relacionadas con la Genética Dirigida planteadas en ese foro sean un motivo de intenso debate.
Los tres miembros de AHTEG que se coordinaron con Emerging Ag son el Dr. Todd Kuiken, de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, Robert Friedman, del J. Craig Venter Institute y el profesor Paul Freemont, del Imperial College de Londres. El primero y el último representan a equipos e instituciones que han recibido al menos 99 millones de dólares, por parte del Ejército de los Estados Unidos, y de diversas instituciones estadounidenses, entre ellas la Fundación Gates, para desarrollar y probar sistemas de Deriva Genética.
El foro en línea del CDB sobre Biología Sintética
De acuerdo con los correos electrónicos, que fueron obtenidos de la Universidad de Carolina del Norte por Edward Hammond de Prickly Research, el dinero aportado por la Fundación Gates a Emerging Ag se hizo para coordinar una “lucha contra los defensores de una moratoria de la Deriva Genética”.
La financiación para Emerging Ag se inició después de la última reunión del Convenio de la ONU sobre Biodiversidad Biológica, celebrada en Cancún, México, en diciembre de 2016, en la que se hicieron llamamientos por parte de países del Sur y más de 170 organizaciones internacionales para establecer una moratoria sobre la Deriva Genética. Siguió a continuación una carta titulada “Un llamamiento a la conservación con Conocimiento: no hay lugar para la Genética Dirigida en la conservación”, firmada por 30 responsables medioambientales, incluida Jane Goodall. En la carta se pedía “detener las propuestas para el uso de tecnologías de Genética Dirigida, pero especialmente las referidas a la conservación”.
El principal cometido de Emerging Ag era la de reclutar a científicos. Un correo electrónico introductorio de Stephanie James de la Fundación de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (FNIH) y el organizador de un curso práctico sobre las tecnologías de Genética Dirigida, ilustra su objetivo:
“Mediante este correo electrónico, me gustaría presentarles a Isabelle Coche [de Emerging Ag]. Isabelle trabajará para obtener una perspectiva científica más amplia que la sostenida en este debate. Está buscando buenos científicos, lo suficientemente maduros, como para poder tratar el tipo de conversaciones que surjan en el ámbito del CDB. A Isabelle le gustaría tener la oportunidad de explicar qué significa todo esto y qué actividades se necesitarán para luchar contra los defensores de una moratoria sobre la Genética Dirigida antes de la próxima reunión del CDB en 2018. Espero que todos ustedes estén lo suficientemente interesados como para volver a ponerse en contacto con ella y aprender más sobre lo que todo esto podría implicar. Lamento decirles que los años venideros van a ser críticos y tendremos que luchar fuera del laboratorio”.
La tarea principal de los científicos reclutados de manera encubierta (los que no estaban en el círculo interno del AHTEG) era el de acaparar el Foro en línea del CDB de la ONU sobre Biología Sintética. Se esperaba que en este foro se discutiera sobre las preocupaciones científicas en torno a la Genética Dirigida. El proceso del CDB de las Naciones Unidas es el único proceso multilateral que actualmente se ocupa de la Genética Dirigida. Reclutados los científicos, estos recibieron informes diarios e instrucciones de Emerging Ag sobre cómo influir en el debate:
“Mi nombre es Ben Robinson, trabajo con Isabelle Coche y Delphine Thizy. Les enviaré actualizaciones regulares sobre los debates que tienen lugar en el contexto del Foro en línea de la CDB sobre Biología Sintética. Controlaré las contribuciones y les proporcionaré resúmenes breves del contenido y de las conversaciones, a la vez que destacaré los temas y publicaciones que desee abordar. Si considera que un tema necesita ser tratado pero no tiene los recursos o experiencia, también puede ayudarle a identificar y coordinar a los más adecuados del grupo para responder a cuestiones particulares”.
El destacado papel de la Fundación Gates
Delphine Thizy, citada en el anterior correo electrónico, trabaja en Target Malaria en Londres, Reino Unido. Target Malaria es un proyecto financiado por Bill Gates utilizando mosquitos en los que se ha aplicado la Genética Dirigida.
Las actividades de Emerging Ag fueron supervisadas por Jeff Chertack, que es el investigador principal de Programas de Política Global y Defensa en la Fundación Bill y Melinda Gates. Ex ejecutivo de Asuntos Públicos de Ogilvy PR, que anteriormente representaba a gigantes de la Biotecnología de la Industria Farmacéutica en Bruselas. Chertack participó en el equipo de coordinación de la Coalición de patrocinadores y simpatizantes de la investigación en Genética Dirigida de Emerging Ag y es citado en varias llamadas telefónicas de estrategia y coordinación.
No es la primera vez que la Fundación Gates utiliza a científicos para influir en la opinión pública y privada sobre las tecnologías de Ingeniería Genética, como lo demuestra su financiación de la Alianza para la Ciencia de Cornell.
Island Conservation
También ha tenido un papel muy activo en la coordinación de la manipulación del AHTEG sobre Biología Sintética la ONG estadounidense Island Conservation, que está dirigiendo la utilización de la Deriva Genética contra especies de mamíferos invasoras.
Island Conservation es el núcleo de otra red, denominada Genetic Biocontrol of Invasive Roents (GBIRd). Heath Packard, director de marketing y comunicaciones de Island Conservation, se puso en contacto con investigadores para que se unieran al proceso de discusión del CDB en un correo electrónico fechado el 30 de mayo de 2017:
“Le instamos a que usted (o un colega) sea propuesto para el Foro Abierto sobre Biología Sintética del CDB de las Naciones Unidas (Julio-septiembre de 2017). Es muy importante contar con expertos como ustedes para ayudar a equilibrar el debate político que de otro modo podría estar inclinado a favor de imponer una moratoria en la investigación de la Genética Dirigida, como vimos el invierno pasado en la Convención sobre la Convocatoria de las Partes del CDB «.
Según los correos electrónicos, Island Conservation cuenta con mucho personal activo en la promoción de las campañas a favor de la Genética Dirigida, no sólo en el CDB, sino también en otros foros científicos y medios de comunicación. El personal de Island Conservation estuvo entre los que asistieron al taller del FNIH sobre las tecnologías de la Genética Dirigida. La agenda del taller incluyó una presentación por parte de Jeff Chertack, de la Fundación Gates, titulada «Presentación de los hallazgos preliminares de los conceptos y la terminología de las pruebas de Genética Dirigida con las partes interesadas e información al público».
Iniciativa Pública de Investigación y Regulación
Los correos electrónicos de la FOIA revelan que Emerging Ag también colaboró con un grupo de presión llamado Public Research and Regulation Initiative (PRRI) que es poco conocido fuera del Convenio sobre la Diversidad Biológica.
El PRRI ha ejercido labores de influencia con anterioridad a Emerging Ag. Su historia como grupo de presión ante el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica en relación con los transgénicos se menciona en los correos electrónicos enviados a un responsable canadiense del Grupo Especial de Expertos de las Naciones Unidas. En ellos, un miembro del PRRI, Piet Vander Meer, se jacta de su «operación de respaldo», las 24 horas del día, los 7 días de la semana, hacia los expertos del gobierno y la industria que se sientan en el AHTEG.
Los correos electrónicos sugieren que los representantes del gobierno de Canadá, Estados Unidos, Reino Unido, Brasil y Holanda estaban siendo apoyados a distancia por el PRRI durante las discusiones a puerta cerrada. Para ayudar al PRRI, la “Gene Drive Research Sponsors and Supporters Coalition” ofreció dirigirse a los representantes del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos en la búsqueda de fondos adicionales para las actividades del PRRI. Se desconocen las fuentes de financiamiento actuales del PRRI, pero entre los antiguos financiadores se encontraban CropLife International, Monsanto y el Consejo de Cereales de los Estados Unidos.
“No hay transparencia acerca de quién está influyendo en las decisiones sobre el futuro de los ecosistemas globales, los medios de subsistencia de las personas o nuestro sistema alimentario «, dijo Dana Perls, de Amigos de la Tierra, EE. UU. » La Genética Dirigida podría tener profundos impactos ecológicos, sanitarios y socioeconómicos, y los correos electrónicos revelan un intento secreto de influir en las decisiones a favor de la Genética Dirigida, con el objetivo de minimizar las regulaciones y la supervisión «.
A pesar de la percepción pública de que la conservación y la salud pública son las que impulsan la investigación en la Genética Dirigida, se sabe que, además de la contribución de la Fundación Gates, la mayoría de los fondos para la investigación sobre la Genética Dirigida provienen del DARPA, el brazo de previsión tecnológica del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.
” La genética dirigida es una nueva tecnología poderosa y peligrosa y una potencial arma biológica, que podría tener efectos desastrosos en la paz, la seguridad alimentaria y el medio ambiente, especialmente si se usa de manera indebida “, dijo Jim Thomas del Grupo ETC. “El hecho de que la genética dirigida esté siendo financiada y organizada por el ejército de los EE. UU. plantea preguntas alarmantes sobre todo este campo “.
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diciembre 4th, 2017 — biotecnología, genética dirigida, Ingeniería Genética
GMWatch

sciencenews.org
Más de 1.200 correos electrónicos publicados bajo la petición de registro abierto revelan que el ejército de los Estados Unidos es ahora el principal financiador e influyente detrás de una controvertida tecnología de extinción genética conocida como «genética dirigida» – invirtiendo 100 millones de dólares en este proyecto. El conjunto de correos electrónicos también arrojó luz sobre una operación de presión en la ONU por valor de 1,6 millones de dólares para el desarrollo de la biotecnología de la genética dirigida, financiada por la Fundación Bill y Melinda Gates.
«Emerging Ag «, una empresa privada de relaciones públicas financiada por la Fundación Gates, está trabajando entre bastidores en las Naciones Unidas para desarrollar los mecanismos de asesoramiento con científicos favorables a la genética dirigida, y ha reclutado a académicos y responsables públicos aparentemente independientes en una colaboración privada para contrarrestar las regulaciones propuestas y resistir los llamamientos de científicos y conservacionistas a favor de una moratoria internacional. Algunos de los seleccionados entraron en los debates de las Naciones Unidas sin divulgar sus conflictos de intereses ni el papel que desempeñaban los consultores políticos remunerados en la elaboración de sus aportaciones.
Los archivos, denominados «The Gene Drive Files», además ponen de relieve el papel central de la misteriosa Agencia de Proyectos Avanzados de Investigación de la Defensa de los Estados Unidos (DARPA) como financiador clave que ahora acelera el desarrollo de la genética dirigida. Por ejemplo, DARPA se ha revelado ahora como el principal patrocinador financiero de los esfuerzos para desarrollar mamíferos según la tecnología de la genética dirigida (ratones) que está liderada por una ONG ambientalista estadounidense, aunque DARPA no tiene ninguna misión en cuanto a la conservación de la biodiversidad, lo que plantea preguntas sobre la intención de la agencia de defensa. Estas revelaciones se suman a una advertencia pública emitida por el investigador líder en genética, el Dr. Kevin Esvelt, de que la genética dirigida es extremadamente intensa como para su uso en la conservación.
» La genética dirigida es una nueva tecnología poderosa y peligrosa y una potencial arma biológica, que podría tener efectos desastrosos en la paz, la seguridad alimentaria y el medio ambiente, especialmente si se usa de manera indebida «, dijo Jim Thomas del Grupo ETC. “El hecho de que la genética dirigida esté siendo financiada y organizada por el ejército de los EE. UU. plantea preguntas alarmantes sobre todo este campo «.
«La genética dirigida podría tener un profundo impacto global, y estos correos electrónicos revelan un intento secreto de explotar el sistema por los defensores de la genética dirigida con el objetivo de minimizar las regulaciones esenciales y la supervisión «, dijo Dana Perls de Amigos de la Tierra de los Estados Unidos. «Necesitamos más transparencia sobre quién influye en las decisiones cruciales sobre el futuro de los ecosistemas globales, los medios de subsistencia de las personas o nuestro sistema alimentario «.
«En respuesta a esta noticia, de que la integridad de los procesos técnicos en el marco del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) podría verse comprometida, los grupos de la sociedad civil plantearán urgentemente la necesidad de una mejor divulgación de los intereses dentro de un marco para abordar el conflicto de intereses en el marco del CDB «, dijo Lim Li Ching de la Red del Tercer Mundo.
«Se han propuesto mosquitos que contienen genes para el control de la malaria en África. Si bien reivindican posibles beneficios para la salud, toda aplicación de estas poderosas tecnologías debe estar sujeta a los más altos estándares de transparencia y divulgación. Lamentablemente, este no parece ser el caso. La liberación de organismos transgénicos peligrosos en los entornos de estos países africanos es indignante y profundamente preocupante «, dijo Mariam Mayet, Directora Ejecutiva del Centro Africano para la Biodiversidad.
La información revelada en los archivos de Gene Drive incluye:
– La Agencia de Proyectos Avanzados de Investigación de la Defensa de los EE. UU. (DARPA) ha dado aproximadamente 100 millones de dólares para la investigación de la genética dirigida, 35 millones de dólares más de lo que se informó anteriormente. Si se confirma, DARPA parece ser el mayor financiador individual de la investigación de la genética dirigida en el planeta.
– Emerging Ag, una empresa privada de relaciones públicas, recibió más de 1,6 millones de dólares de la Fundación Bill y Melinda Gates para trabajar en temas relacionados con la genética dirigida y centrarse en ejercer influencia en el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (CDB), el organismo clave para la gobernanza de la genética dirigida. Después de los llamamientos en 2016 para una moratoria global sobre el uso de la tecnología de la genética dirigida, el CDB recabó la opinión de científicos y expertos en un foro en línea. Según los archivos de Gene Drive, la Agencia Emergente reclutó y coordinó a más de 65 expertos, entre ellos un funcionario de alto rango de la Fundación Gates, un funcionario de DARPA (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa) y científicos gubernamentales y universitarios, en un intento encubierto de saturar el proceso oficial de la ONU con sus aportes coordinados.
– El intento de influenciar de manera encubierta en el proceso de la ONU involucró sobre todo a tres miembros de un comité de expertos asociados de la ONU (el Grupo Ad Hoc de Expertos Técnicos en Biología Sintética). Dos de ellos provienen de instituciones que en conjunto recibieron más de 100 millones de dólares del Ejército de los Estados Unidos para desarrollar y probar sistemas de genética dirigida. Uno de ellos sirvió como «líder entre las múltiples partes interesadas» para un proyecto de desarrollo de Genética Dirigida. El comité de expertos se reúne esta semana en Montreal, Canadá.
– El grupo secreto de asesores militares JASON ha llevado a cabo dos estudios clasificados sobre la edición del genoma y la genética dirigida a petición del gobierno estadounidense. El estudio, que incluyó la contribución de un ejecutivo de Monsanto, se centra en el uso hostil de la genética dirigida y el uso de esta tecnología en la agricultura.
– Se ha revelado que DARPA está financiando un equipo británico de investigadores de alto perfil dirigido a la introducción de mosquitos desarrrollados mediante genética dirigida con destino a las comunidades africanas. Esta financiación no se hizo pública anteriormente.
– Los archivos revelan hasta qué punto los dos equipos líderes en la genética dirigida (Target Malaria para el Reino Unido y GBIRD, con sede en Carolina del Norte) han avanzado hacia la creación de organismos dirigidos genéticamente y se están preparando para ensayos a campo abierto, incluyendo pasos para seleccionar sitios de prueba en Australia, Nueva Zelanda, Burkina Faso, Uganda, Malí y Ghana, y para lograr que el gobierno y la comunidad acepten el uso de los mismos en sitios clave de ensayo.
SOBRE LOS REGISTROS
Se puede acceder a los archivos de Gene Drive en: http://genedrivefiles.synbiowatch.org
Los archivos de Gene Drive consisten en registros publicados recientemente en respuesta a solicitudes de registro abierto en los EE. UU. y Canadá. La mayor parte de los archivos proceden de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, y fueron publicados el 27 de octubre de 2017 a petición de Edward Hammond/Third World Network. Los archivos también incluyen registros de la Texas A&M University, también solicitados por Edward Hammond/Red del Tercer Mundo y publicados el 21 de agosto de 2017 (Solicitud TAMU R001428). Los registros adicionales de una solicitud de acceso a la información presentada en Canadá por ETC Group también se incluyen en el mismo sitio.
Por favor tome nota de la información proporcionada (archivo léame) sobre la correcta citación de los registros.
Fuente: Grupo ETC
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