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La incapacidad de la Comisión Europea para regular la nanotecnología y las nuevas técnicas de Ingeniería Genética

¿Seguirán el TJCE y la Comisión el camino emprendido por la Administración Trump de desregular las nuevas tecnologías emergentes (y casi todo lo demás)?

Por el Dr. Steve Suppan, 31 de enero de 2018

iatp.org

«Las normativas por las que regulan los productos obtenidos mediante las nuevas tecnologías resultan sorprendentes e inesperadas… ponen en duda la capacidad científica y la voluntad política de la Comisión Europea para proporcionar una supervisión efectiva de los productos de consumo, agrícolas e industriales obtenidos mediante estas nuevas tecnologías», dice el Dr. Steve Suppan.

 

El pasado mes de enero, las Agencias de la Unión Europea publicaron tres documentos sobre la supervisión gubernamental de la nanotecnología y las nuevas técnicas de Ingeniería Genética. Juntos, los tres documentos, ponen en duda la capacidad científica y la voluntad política de la Comisión Europea para proporcionar una supervisión efectiva de los productos de consumo, agrícolas e industriales obtenidos mediante estas nuevas tecnologías. En cambio, parece que la Comisión permite que las empresas que desarrollan esos productos, incluidos científicos y empresarios, juzguen si su productos plantean riesgos inaceptables, y quizás inimaginables, para la gente, los trabajadores que fabrican esos productos y el medio ambiente.

Para los defensores de las políticas públicas de los Estados Unidos, acostumbrados durante mucho tiempo a La Guerra de los Republicanos contra la Ciencia y El Abandono del Asesoramiento Científico de la Administración Trump, los documentos de la Agencia de la Unión Europea suponen algo sorprendente e inesperado. Nos hemos acostumbrado a que la aparentemente regulada industria de los Estados Unidos controlé qué estudios científicos presenta para su revisión por parte de las Agencias de Regulación, pero no nos hemos acostumbrado a esta rendición de las Agencias europeas ante las exigencias políticas y las razones económicas de esos científicos/empresarios que les permita comercializar sus productos sin restricciones mediante regulaciones gubernamentales.

En enero, Chemical Watch informó sobre la reunión de la Junta Directiva de European Chemicals (Echa) celebrada en diciembre de 2017 para revisar la aplicación por parte de la Comisión Europea de la regulación de los nanomateriales. El Consejo de la Echa concluyó que la Comisión Europea les había proporcionado una información inadecuada para determinar si los nanomateriales a escala molecular podían usarse de forma segura en los productos comercializados.

La IATP (Instituto para la Agricultura y Política Comercial), como miembro del Diálogo Transatlántico del Consumidor, había solicitado a las autoridades de la UE y de los Estados Unidos, ya en 2013, que proporcionasen “un inventario público sobre todos los nanomateriales que estén sujetos a investigación en la fase previa a la comercialización y que ya se utilizan en ciertos productos”. La Comisión ha ignorado esa recomendación y otras, incluidas las que figuran en una resolución de regulación de sustancias químicas y materiales TACD 2016.

El inventario de los nanomateriales se solicita en un reglamento de la UE del año 2012 para establecer la legislación marco sobre sustancias químicas de la UE, conocida como REACH. La Junta de la ECHA dijo:

En la actual situación, las autoridades no pueden verificar si los solicitantes [del anexo de nanomateriales REACH] han demostrado el uso seguro de los nanomateriales en toda la cadena de suministro o si se necesitan medidas adicionales de gestión de riesgos. Esto también puede tener consecuencias en cuanto a la confianza del mercado en los nanomateriales. Las grandes oportunidades que la nanotecnología y los nanomateriales pueden ofrecer a la sociedad deben ir de la mano de la demostración transparente por parte de la Industria de su seguridad y sostenibilidad”.

En resumen, la Comisión Europea está permitiendo la comercialización de productos que emplean la nanotecnología sin que se hayan presentado datos verificables de la seguridad de esos productos.

El Consejo de Administración de la ECHA ya había advertido a la Comisión en 2016 que la información presentada sobre los nanomateriales por las empresas que desarrollan estos productos en el registro de nanomateriales en REACH era inadecuada para evaluar la seguridad de los productos que emplean la nanotecnología. En junio de 2017, la Comisión decidió cerrar el registro y abrir un “observatorio” de nanomateriales al cual la Industria y los desarrolladores de productos podían enviar la información de manera voluntaria. El Consejo de Administración de la ECHA concluyó que el observatorio, también ubicado en la ECHA, no ha proporcionado información adecuada para la evaluación de riesgos de los productos que emplean la nanotecnología. De hecho, algunos desarrolladores europeos de productos, como sus contrapartes de los Estados Unidos, creen que incluso informar a la ECHA supone un “estigma” para sus productos y la nanotecnología en general y cuestionar si los requisitos de información de REACH sobre sustancias químicas deberían aplicarse a los nanomateriales.

Nuestro análisis parece, al menos en parte, estar en contradicción con el anuncio del 12 de enero de la consulta por parte de la Autoridad de Seguridad Alimentaria (EFSA) sobre los nanomateriales en los alimentos y la alimentación animal. El borrador del documento de orientación propone un enfoque escalonado para la evaluación de la exposición y de la evaluación de riesgos de los nanomateriales, documento que está abierto para la presentación de comentarios hasta el 4 de marzo. La IATP tiene previsto hacer comentarios, pero señala que la información específica de los nanomateriales que los desarrolladores de dichos productos envíen a las autoridades no requerirá que se haga pública. Si la Industria de procesamiento de los alimentos y de los piensos responde a la EFSA con una información inadecuada, como la Industria Química ha respondido a la ECHA, entonces la EFSA no podrá realizar evaluaciones de seguridad antes de la comercialización de alimentos y productos alimenticios con nanomateriales. (El Gobierno francés exigió informes sobre nanomateriales. En 2016, la Industria informó de 350 usos de nanomateriales en alimentos, piensos y envases alimentarios en el registro de Francia).

Desafortunadamente, la Comisión no sólo está olvidando su promesa de regular la nanotecnología y los nanomateriales según REACH: ahora también está cooperando con la Industria para aprobar leyes que les permita no evaluar o regular los productos derivados de las nuevas técnicas de Ingeniería Genética, como CRISPR y TALEN (nucleasas efectoras de tipo activador de transcripción, por sus siglas en inglés). La IATP, como miembro de TACD (Diálogo Transatlántico de Consumidores), envió unaResolución sobre las preocupaciones de los consumidores sobre nuevas técnicas de Ingeniería Genética”, incluido un anexo técnico, a la Comisión en septiembre de 2016. La TACD instó a la Comisión a

regular productos obtenidos mediante las nuevas tecnologías de Ingeniería Genética como modificación genética”. “La regulación requiere una evaluación de seguridad previa a la comercialización: eximir a los productos derivados de la edición de genes de los requisitos de la regulación a la que están sometidos los organismos modificados genéticamente permitiría vender esos productos sin una evaluación obligatoria de la seguridad previa antes de su comercialización”.

La TACD informó sobre la presentación de la Resolución en septiembre de 2017 en un panel de alto nivel en una conferencia patrocinada por la Comisión sobre “Biotecnología moderna en la agricultura”.

En octubre de 2017, L’Info OGM informaba que la Comisión Europea había rechazado en abril la última oferta de la Red Europea de Laboratorios de OGM (ENGL), una fuente de asesoramiento científico a la Comisión, para llevar a cabo un estudio de las nuevas técnicas de modificación genética. La Dirección General de Salud y Protección del Consumidos (DG Santé) dijo que prefería un “debate abierto” sobre las nuevas técnicas antes que la ENGL presentara un estudio científico al que la Comisión tendría que responder públicamente.

Este “debate más abierto” se refiere a la afirmación de la Industria Biotecnológica de que las nuevas técnicas de Ingeniería Genética no producen organismos modificados genéticamente, y que por lo tanto no deberían regirse por la legislación (Directiva) de la UE del año 2001 sobre transgénicos. En abril de 2016, Greenpeace, Corporate Europe Observatory y GeneWatch UK informaron que la Comisión Europea había cedido a la presión del Representante del Comercio de los Estados Unidos para no publicar una opinión legal del Tribunal Europeo de Justicia (ECJ) sobre el estado legal en la UE de las nuevas técnicas de Ingeniería Genética. El 18 de enero, el TJCE finalmente publicó la tan esperada opinión de su Abogado General. Si bien su opinión no es vinculante para los Estados miembro de la UE, Nature informa que cuando el TJCE emita su resolución vinculante sobre el estado legal de las nuevas técnicas de Ingeniería Genética, es muy probable que esté de acuerdo con la opinión de su Abogado General.

Según Nature, “si se considera que los productos editados genéticamente están sujetos a la Directiva, los controles necesarios harían demasiado caro desarrollar tales nuevos productos para el mercado, tanto para los investigadores europeos como para las pequeñas empresas”, afirman los investigadores y los empresarios. Además, temen que si los nuevos productos obtenidos mediante Ingeniería Genética se consideran organismos modificados genéticamente, la gente los rechazaría, como ya ha sucedido con los transgénicos”.

La suposición de este artículo es que la empresas europeas de Biotecnología no podrían vender las patentes de estos productos, desarrollados por las empresas químicas y de Biotecnología en combinación. O sea, que se puede deducir que si logran evadir la regulación como productos transgénicos, la Comisión y las empresas podrán persuadir a la gente para que compren sus alimentos transgénicos no regulados y presuntamente no etiquetados y derivados de las nuevas técnicas de Ingeniería Genética.

Sin embargo, según el Dr. Michael Antoniou, jefe del Grupo de Expresión y Terapia Génica en el King’s College de Londres, las técnicas analizadas en opinión del Abogado General

implican el uso de moléculas recombinantes de ácido nucleido, y por lo tanto todos los organismos producidos con estos métodos tendrán que ser regulados como transgénicos, según la definición establecida en la opinión del Abogado General”.

En septiembre de 2017, el Dr. Antoniou y otros 60 científicos elaboraron esta visión en la Declaración ENSSER sobre las Nuevas Técnicas de Modificación Genética. La modificación basada en el ARN es, además, parte de la definición de la Biotecnología moderna en los Principios para el análisis de los riesgos en los alimentos derivados de la Biotecnología moderna” de la Comisión del Codex Alimentarius, que la Comisión Europea y los Estados Unidos ayudaron a elaborar y en los cuales estuvieron de acuerdo.

Pero los científicos/empresarios aparentemente tienen un argumento en contra de la definición del uso del ARN como modificación genética por parte de la UE. De cuerdo con un análisis de Beyond OGM de la opinión del Abogado General y la respuesta a la misma, la Dra. Wendy Harwood, científica de cultivos en el Centro John Innes del Reino Unido, dijo: El término ácidos nucleicos recombinantes aún está abierto a interpretación”. Si el TJCE está de acuerdo que el ARN, tal como se utiliza en una amplia gama de técnicas de Ingeniería Genética, no es un término aceptado por consenso por la comunidad científica, podría utilizarse como un argumento legal en sentido contrario, de modo que la Comisión Europea puede unirse a los Estados Unidos, como analizó IATP, en una campaña para no regular los cultivos y animales modificados genéticamente. El TJCE tiene previsto dictaminar a finales de este año sobre la aplicación de la legislación sobre transgénicos en la UE, en lo referente a las nuevas técnicas de Ingeniería Genética. ¿Seguirán el TJCE y la Comisión el camino emprendido por la Administración Trump de desregular las nuevas tecnologías emergentes (y casi todo lo demás)?

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Más de 268.000 toneladas de plástico en el mar

Por Magnus Johnson & Melanie Coull, 11 de diciembre de 2014

The Ecologist

Una cría de albatros en descomposición deja ver el plástico presente en su estómago. Chris Jordan, CC BY NC ND

Una cría de albatros en descomposición deja ver el plástico presente en su estómago.
Chris Jordan, CC BY NC ND

Los océanos están repletos de plástico, dicen Magnus Jhonson y Melanie Coull, con graves efectos sobre la fauna, al confundirlo con alimento. Pero no sólo afecta a los tiburones, tortugas y albatros, sino que las consecuencias más perjudiciales no se ven a simple vista: los productos tóxicos que los plásticos contienen.

Hay por lo menos 268 mil toneladas de plástico flotando en los océanos, según una nueva investigación realizada por un equipo internacional de científicos.

En el mundo se generan 288 millones de toneladas de plástico al año, más que el cultivo anual de hortalizas. Sólo el 0,1% de ese plástico se encuentra en el mar.

La nueva investigación muestra lo poco que sabemos de qué ocurre con los residuos plásticos una vez que nos deshacemos de ellos.

¿A dónde van? A la cadena alimentaria…

Lo más obvio son esos antiestéticos residuos que las olas arrastran hasta las playas. Estos grandes trozos de plástico son perjudiciales para las criaturas marinas, ya que no están acostumbrados a ellos. Las tortugas, por ejemplo, se comen las bolsas de plástico al confundirlas con medusas.

En las islas exteriores de Hawai, el albatros de Laysan se alimenta de los restos que se encuentran flotando en el mar. Si bien los adultos pueden regurgitar el plástico que ingieren, sus polluelos no pueden hacerlo. Es corriente encontrar a los jóvenes albatros muertos y con el estómago lleno de tapones de botellas, encendedores y otros desechos de plástico, muriendo de hambre.

Pero estos daños que son bien visibles sólo representan la punta del iceberg. Los trozos de plástico más pequeños, de menos de 2,5 mm de diámetro, que se han ido formando al separarse de los trozos mayores, son muy abundantes en las muestras de zooplancton del Pacífico Oriental.

En algunas regiones del Pacífico Central ahora hay seis veces más plástico que plancton. El plancton sirve de alimento a las aves, a los peces y las ballenas, confundiendo a menudo los trozos de plástico con el krill.

¿Puede distinguir el plástico? NOAA

¿Puede distinguir el plástico? NOAA

Cuanto más pequeños los pedazos, peor

Por razones técnicas, Eriksen y su equipo no consideraron las partículas más pequeñas todavía, que son las más perjudiciales de todas. Estamos hablando de los trozos de menos de 0,5 mm o mucho menos, no visibles a simple vista, que a menudo proceden de cosméticos o medicamentos que contienen nanopartículas o microperlas.

Estas nanopartículas de un tamaño similar a las formas más pequeñas de plancton ( pico y nanoplancton), es el grupo más abundante y el que más contribuye en términos de biomasa y a la producción primaria. Más a medida que es más pequeño.

Todavía no sabemos cómo interactúan las nanopartículas de plástico con la fauna marina, pero sabemos que pueden ser absorbidas por las células. Y lo que es peor, son portadores muy eficientes de moléculas orgánicas como el estradiol, un medicamento utilizado para el control de la natalidad y la fecundación in vitro, que llega al mar a través de nuestras aguas residuales.

Las nanopartículas están siendo investigadas para la administración de fármacos, al considerarse que pueden ser mejor absorbidos los medicamentos por las células.

Por lo tanto, no sólo nos debe preocupar el propio plástico, sino lo que los plásticos llevan, sustancias como las nanopartículas de plástico que pueden dañar gravemente los ecosistemas marinos.

Otro problemas es que nos olvidamos de los daños en nuestra propia salud

Los disruptores endocrinos se pueden encontrar en mayores concentraciones en el fondo que en los plásticos que flotan en la superficie. Estos, los disruptores endocrinos, son ingeridos por los organismos, interfiriendo en el proceso reproductivo. En algunas especies, como los mejillones, se ha visto que los machos se convierten en hembras. ( Sobre los efectos en la salud de los disruptores endocrinos puede consultar: http://noticiasdeabajo.wordpress.com/2014/12/14/dos-nuevos-estudios-alertan-sobre-los-efectos-del-bisfenol-a-en-la-salud/)

Imagen: http://www.plosone.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0111913

Imagen: http://www.plosone.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0111913

Los trozos de plástico que flotan también son colonizados por diferentes organismos, tales como patógenos bacterianos, o insectos marinos que necesitan una superficie dura para poner sus huevos, de modo que el plástico favorece el crecimiento de sus poblaciones.

Estos desechos de plástico son muy persistentes en el tiempo, más que los restos flotantes de origen natural, por lo que podrían ser un vehículo ideal para la introducción de especies invasoras, potencialmente devastadoras.

La contaminación por plásticos del medio marino es la Cenicienta de los problemas medioambientales, con menos atención que sus otras feas hermanas, el cambio climático, la acidificación de los mares, la pesca, las especies invasoras, los residuos de alimentos, pero afecta a todos los ámbitos y merece una mayor atención por parte de la comunidad científica.

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Magnus Jhonson es Profesor de Biología del Medio Marino en la Universidad de Hull

Melanie Coull es investigadora en Biología Ambiental Marina de la Universidad de Hull.

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Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation.

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 Incluimos también la traducción de uno de los comentarios:

Christopher Seymour

“Mi tesis doctoral trató sobre la cantidad de microplásticos presentes en las arenas de la playa. En Escocia encontré de 60.000 a 110.000 trozos por metro cúbico. Estos resultados son similares a los encontrados por otros científicos en otros lugares, hablando por tanto de volúmenes superiores a los señalados en este artículo. En efecto, en la serie de documentos que consulté se hablaba de que la cantidad de plástico presente en el mar es de varios millones de toneladas. Los microplásticos son una balsa muy eficiente para especies invasoras, para bacterias y contaminantes. Parece ser que existe una elevada correlación entre ciertos contaminantes, como los hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAH) y ciertos contaminantes orgánicos persistentes (POP) en el aumento de problemas endocrinos en delfines y ballenas. Tiene múltiples repercusiones; defectos de nacimiento, problemas de hígado y enfermedades de la piel. Todo ellas parecen estar relacionadas con estos contaminantes. Sin embargo, es un tema que parece que todavía no ha logrado despertar mucho interés, sobre todo porque estas cosas no se ven a simple vista. Yo no vi nada hasta que puse las muestras en el microscopio, entonces me di cuenta de la magnitud real del problema. No se trata de ninguna exageración, pero seguro que se convertirá en uno de los problemas ambientales más urgentes en los próximos diez años, pero para entonces ya se habrá hecho mucho daño”. http://theconversation.com/in-the-ocean-the-most-harmful-plastic-is-too-small-to-see-35336

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Nanopartículas: unas toxinas minúsculas

por Daisy Luther

Activist Post

Nanopartículas de óxido de cerio

Nanopartículas de óxido de cerio

 Por si no tuviéramos suficientes quebraderos de cabeza con los alimentos, con los transgénicos, con los aditivos tóxicos, con los pesticidas… ahora tenemos que añadir una nueva preocupación: las nanopartículas.

¿Qué es una nanopartícula?

As You Sow, un asociación de defensa de los consumidores, lo explica:

Los nanomateriales son considerados a menudo como las sustancias que tienen el potencial de revolucionar la industria alimentaria: producir líquidos más cremosos pero sin contener grasa, mejora del sabor, mejora en la presentación, colores más brillantes, mantener los alimentos frescos durante más tiempo, o indicar cuando ya no se pueden consumir. Se ha informado que la nanotecnología ya se utiliza en algunos alimentos y productos relacionados, pero debido a la poca transparencia que hay sobre el tema, es muy difícil obtener una formación concreta. Debido a su pequeño tamaño, las nanopartículas son capaces de alcanzar lugares del cuerpo donde las partículas más grandes no pueden ir. Las nanopartículas presentes en los alimentos pueden acceder por medio de ingestión, inhalación o a través de la piel. Cuando se las ingiere, las nanopartículas, debido a su pequeño tamaño, son absorbidas por las células y pasan a la sangre, la linfa, circulando por todo el cuerpo y llegar a lugares potencialmente sensibles, como la médula ósea, los ganglios linfáticos, el bazo, el cerebro, el hígado y el corazón. Las nanopartículas que penetran a través de la piel pueden distribuirse por el cuerpo a través de los canales linfáticos. La inhalación de nanopartículas de óxido de titanio se ha observado que actúan como el amianto y silicona, acumulándose en el pulmón, produciendo inflamación, pudiendo afectar a la producción de proteínas por el ADN y a las membranas celulares. (Descargue aquí el Informe completo sobre las nanopartículas).

[Véase también: http://www.uab.es/servlet/Satellite?pagename=UABDivulga/Page/TemplatePageDetallArticleInvestigar&cid=1096481466568&param1=1331797221700]

Al igual que los transgénicos, la tecnología de nanopartículas no ha sido probada adecuadamente antes de formar parte de nuestro suministro de alimentos.

Los pocos estudios que se han hecho han obtenido unos resultados alarmantes

Un estudio realizado en Suecia, corroboró la influencia de las nanopartículas en la barrera hematoencefálica y la formación de edemas cerebrales en las ratas, revelando que las nanopartículas derivadas de los metales de transición, de plata, de cobre, de aluminio, de silicio, de carbono y óxidos metálicos, fácilmente pueden cruzar la barrera hematoencefálica, pudiendo producir daños persistentes al alterar su permeabilidad.

Una investigación dirigida por el Dr. Michael Shuler, de la Universidad de Cornell, estudió como las nanopartículas de poliestireno, una sustancia común que cuenta con la aprobación de la FDA y que se encuentra en aditivos alimentarios, afecta a la absorción del hierro:

Según el estudio, la exposición a las nanopartículas durante un corto período de tiempo producen un bloqueo en la absorción del hierro, mientras que una exposición más prolongada produce un cambio en las estructuras de las células intestinales, lo que permite una mayor absorción de hierro.

Los investigadores comprobaron tanto la exposición a nanopartículas, aguda y crónica, de las células intestinales humanas en placas de Petri y en pollos vivos, obteniendo resultados coincidentes.

Shuler dijo que la investigación sirve para subrayar cómo tales partículas, que se han estudiado ampliamente y se consideraban seguras, pueden producir unos cambios apenas detectables, llevando a la sobreabsorción de otros compuestos, incluso nocivos “. (Fuente)

Uno de los principales problemas con las nanopartículas es que cuando una sustancia se reduce al tamaño nano ( en una escala de alrededor de un mil millonésima), la sustancia se comporta de una forma totalmente diferente.

Según los expertos, el problema es que las sustancias a nanoescala se comportan de forma diferente a las partículas de mayor tamaño. Por ejemplo, las propiedades del grafito son bien conocidas: mantiene una posición específica dentro de las directrices de la toxicología, no considerándose un material peligroso o reactivo en condiciones normales. El Premio Nobel de Física Richard Smalley de la Universidad de Rice, descubrió los nanotubos de carbono y los fullerenos – nanopartículas de carbono- que se clasifican como formas de grafito debido a la forma en que se organizan los átomos de carbono, se comportan de una manera muy diferente al grafito, siendo su clasificación de potencialmente peligrosos.

Los científicos saben que las sustancias se vuelven más reactivas a medida que sus partículas son más pequeñas, debido a que la superficie es mayor en relación con el volumen, proporcionando una superficie más grande sobre la cual se pueden producir reacciones químicas para una cantidad dada de sustancia. Un ejemplo de esto es el hierro. Un clavo de hierro no arde, pero la misma cantidad de hierro en forma de polvo muy fino es extremadamente inflamable cuando se expone al aire. Del mismo modo, sustancias que normalmente son inertes, pueden provocar reacciones químicas inesperadas en el cuerpo humano o en el medio cuando se encuentran en forma de nanopartículas. (Fuente)

Debido a este efecto. No se sabe exactamente cómo pueden afectar las nanopartículas a los seres humanos. Se ha demostrado que alteran los genes, dañan el cerebro de los peces, se acumulan en los animales de laboratorio, y al menos un tipo de nanopartículas son capaces de atravesar la placenta humana, según estudios preliminares.

¿Cuál es la política de la FDA sobre la inclusión de nanopartículas en los alimentos?

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria requiere que sean etiquetados los alimentos que contienen nanopartículas, pero en los Estados Unidos, la FDA no hace este requerimiento a los fabricantes de alimentos, y por tanto no informan de la presencia de nanopartículas en las etiquetas. Irónicamente, la FDA también se niega a decir si las nanopartículas son seguras. “En este momento, no tenemos conocimiento de que cualquier alimento o ingrediente ( sustancia en contacto con los alimentos) intencionalmente diseñado a escala nanométrica, para los que no existen suficientes datos de seguridad disponibles, y por lo tanto no se puede asegurar que el alimento o ingrediente sea GRAS (Generalmente Reconocido como Seguro)”.

La FDA deja en manos de los fabricantes el control del uso de nanomateriales. De acuerdo con la página web de esta Agencia Gubernamental: “La Industria es la responsable de garantizar que sus productos cumples con todos los requisitos legales aplicables, incluyendo las normas de seguridad. Independientemente de si los productos están sujetos a revisión previa a la comercialización o autorización, los fabricantes deben asegurarse de que su producto cumple con las normas de seguridad aplicables y cumple con el resto de disposiciones legales”.

Esto quiere decir que los fabricantes tienen libertad para llevar a cabo las pruebas que ellos determinen, sin la obligación de hacer públicos esos datos, y de informar o no si su producto lleva nanopartículas. Sebastian Cianci, uno de los portavoces de la FDA, dijo:

Conforme a las disposiciones estatutarias y reglamentarias vigentes, los fabricantes pueden incluir voluntariamente información sobre el uso de nanomateriales o nanotecnología en el etiquetado de sus productos, incluida en el contexto de la etiqueta, sin que sea falsa o de lugar a engaño… y no violando ningún otro requisito de etiquetado”.

La FDA no realiza ningún seguimiento de la utilización de nanopartículas, de acuerdo con los correos enviados entre el representante de la Agencia y la revista Emagazine:

“- Emagazine: ¿Qué me puede decir de la presencia de nanomateriales en nuestro suministro de alimentos?

  • Sebastian Cianci: La FDA no tiene una lista de alimentos que contengan nanomateriales.

  • Emagazine: ¿Dónde se encuentran con mayor frecuencia los nanomateriales en los productos alimenticios? ¿En los colorantes y aditivos?

  • Sebastian Cianci: La FDA no dispone de una lista de productos alimenticios que contienen nanomateriales, por lo tanto no podemos responder a su pregunta con fiabilidad. “

La FDA no pregunta porque no quiere saber. Las grandes empresas de alimentación tienen una gran influencia dentro de la Agencia para que se haga una verdadera supervisión.

¿Qué alimentos contienen nanopartículas?

El más frecuente de las nanomateriales es el dióxido de titania, que se utiliza en el recubrimiento del polvo de azúcar en muchos pasteles, dándoles así un aspecto mucho más brillante. ¿Y en su lista de la compra? Las nanopartículas de dióxido de titanio dan una apariencia blanca y brillante a los siguientes productos:

  • Mentos
  • Chicle Trident
  • Chicle Dentyne
  • M & MS
  • Betty Crocker Whipped Cream Frosting
  • Jello Pudding Plátano Crema
  • Vanilla Milkshake Pop Tarts
  • Crema de café original Nestlé

(Tenga en cuenta que se está hablando del mercado estadounidense)

nanoparticulas_grafico

 Dado que los fabricantes no están obligados a informar de la inclusión de nanopartículas y se han realizado pocos análisis de alimentos procesados para determinar su presencia, es imposible proporcionar una lista completa de alimentos que contienen nanopartículas [ En la Unión Europea: http://www.nutrisapiens.com/gazeta/articulo.php?Id=79; http://www.ladep.es/index.asp?ra_id=249]

¿Cómo evitar las nanopartículas?

Las nanopartículas son imposibles de evitar si consume alimentos procesados, y usted no lo sabrá porque la etiqueta no le informa de ello. Mucho más alarmante es el empleo de métodos de cultivo que también utilizan nanopartículas. Las estrategias para evitar las nanopartículas son las mismas que para evitar las toxinas presentes en los alimentos:

  • Cultive sus propios alimentos

  • Compre en el comercio local, en las pequeñas tiendas ( en la granja más cercana)

  • Compre productos ecológicos, en los que está prohibido el uso de nanopartículas

  • Evite los alimentos procesados ( cualquier cosa que tenga una larga lista de ingredientes)

La Industria Alimentaria sigue el mismo camino que con los transgénicos [Enlace de descarga de la Guía Roja y verde de los transgénicos, editada por Greenpeace] . Si no insistimos en la transparencia no nos van a proporcionar información sobre lo que contienen nuestros alimentos. Si lo permitimos, continuarán diciendo que estas pequeñas toxinas son “secreto comercial”. Niéguese a ser un conejillo de indias de las grandes empresas de alimentación.

Daisy Luther es una escritora independiente y editora. Su sitio web , The Organic Prepper, donde apareció este artículo por primera vez. Ofece información sobre alimentación saludable, incluyendo opciones nutricionales de primera calidad. Correo electrónico: daisy@theorganicprepper.ca

Fuente: http://www.activistpost.com/2013/05/nanoparticles-tiniest-toxin.html#more

Más información:

http://www.uab.es/servlet/Satellite?pagename=UABDivulga/Page/TemplatePageDetallArticleInvestigar&cid=1096481466568&param1=1331797221700

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Bioacumulación de nanoparticulas y daños en los cultivos de soja

Por la Dra. Mae-Wan Ho, 3 de septiembre de 2012

Instituto de Ciencia en Sociedad, ISIS

 

 Una nueva investigación sugiere que las nanopartículas son una amenaza para la producción agrícola, así como para la salud, dice la Dra. Mae-Wan Ho.

Los riesgos potenciales para la salud de las nanopartículas se conocen desde hace casi una década ([1] Nanotoxicidad; una nueva disciplina, SiS 28). Una amplia variedad de nanopartículas está inundando el mercado, y la consecuente acumulación de nanopartículas en el medio podría tener también efectos sobre la ecología y la agricultura.

Un estudio publicado por PNAS Early Edition señala que la planta de soja es susceptible a algunas de las nanopartículas más utilizadas en el mercado (4).

El equipo de investigación dirigido por Patricia Holden de la Universidad de Texas en El Pasos cultivó plantas de soja en suelos rociados con nanopartículas fabricadas actualmente en grandes cantidades para numerosas aplicaciones industriales: óxido de cerio (CeO2), que se utiliza como catalizador y el óxido de zinc (ZnO), como aditivo, ampliamente utilizado en los protectores solares. Descubrieron que las nanopartículas de CeO2 afectan al crecimiento de la planta y disminuye el rendimiento, disminuyendo la fijación de nitrógeno en los nódulos de las raíces de las leguminosas a altas concentraciones. En el caso de las nanopartículas de ZnO, el metal se distribuye a través de los tejidos de la planta, lo que puede provocar una sobredosis de zinc para las personas y animales que se alimenten de soja.

Se trata de una mala noticia. Ambas nanopartículas también se ha descubierto que son tóxicas para las células. Las nanopartículas de CeO2 inducen la apoptosis ( muerte celular programada) y la autofagia en células sanguíneas humanas periféricas a dosis relativamente bajas (5), mientras que las células de la piel humana expuestas a ZnO sufrieron estrés oxidativo y daño en el ADN después de 6 horas (6). El estrés oxidativo era evidente incluso a bajas concentraciones, en torno de 0,008 a 0,8 mg/litro. El estrés oxidativo está implicado en el desarrollo del cáncer (Véase (7) El cáncer, una enfermedad epigenética y otros artículos relacionados, SiS 54).

Cómo  penetran en el suelo las nanopartículas

Los científicos están preocupados desde hace algún tiempo sobre la rápida expansión de las nanopartículas al medio, pudiéndose acumular en los suelos y contaminar nuestro suministro de alimentos. Las nanopartículas pueden entrar en los suelos a través de la atmósfera; las nanopartículas de CeO2 usadas como aditivo a los combustibles se libera en los gases de combustión de los vehículos diésel (8). Las nanopartículas también pueden entrar en el suelo a partir de los biosólidos de las plantas de tratamiento de las aguas residuales. Es una importante vía de penetración, ya que la mitad de los biosólidos de los Estados Unidos se esparcen por el suelo (9). La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos aconseja el tratamiento previo de los residuos industriales para limitar la descarga de metales desde las plantas de tratamiento (10). Pero las nanopartículas que se fabrican se hace bajo ningún tipo de regulación ni supervisión, y se sabe que tienen una alta afinidad por las bacterias de los lodos activados (11).

La soja es uno de los principales cultivos básicos y es muy sensible a las nanopartículas

Los investigadores decidieron estudiar la soja ya que es el quinto cultivo de mayor superficie del mundo y el segundo en los Estados Unidos (12). La soja se cultiva intensamente para la fabricación de combustibles en los motores, lo que provoca la deposición de las nanopartículas desde los tubos de escape. Se han tratado los biosólidos de las aguas residuales como una cuestión rutinaria. Estudios previos han demostrado que las plantas de soja bioacumulan productos farmacéuticos (13) y metales (14) a partir de los biosólidos tratados.

Las plantas de soja se desarrollaron hasta la fase de producción de semillas en suelos tratados con nanopartículas de CeO2, en una cantidad entre 0,01 a 0,5 g/kg, de ZnO entre 0,05 a 0,5 g/kg (4). Estas concentraciones ya se observó con anterioridad que afectaban a las plantas cultivadas hidropónicamente y a los microorganismos, pero los efectos sobre las plantas cultivadas en suelo todavía eran desconocidos.

Las plantas que crecían en suelos tratados con ZnO parecían normales, pero el recuento del número de hojas en las plantas cultivadas en suelos con ZnO era significativamente menor que las de control. El número de vainas también variaba con las concentraciones, con un mayor número de vainas a mayores concentraciones que a una concentración menor. Se observaron diferencias significativas en el contenido de agua: los tallos con un alto contenido cuando los suelos fueron tratados con nanopartículas de ZnO; las hojas y las vainas con un menor contenido de agua que las plantas de control. El peso seco de la biomasa que creció por encima del nivel de suelo no difería significativamente de las plantas de control.

Las plantas cultivadas en suelos tratados con CeO2 presentaban un menor número de hojas en todas las concentraciones en comparación con las de control, con un mayor impacto a bajas concentraciones de CeO2. Por otra parte, las plantas cultivadas en suelos con presencia de nanopartículas de CeO2, incluso a bajas concentraciones, dieron cosechas significativamente menores que las plantas de control. Todas estas plantas produjeron menos biomasa en comparación con las de control y la diferencia fue muy significativa en los suelos tratados con altas concentraciones de CeO2.

Las raíces de las plantas cultivadas en suelos con concentraciones medias o altas, tanto de ZnO como de CeO2, estaban considerablemente más secas que las de control. La biomasa de raíz seca se incrementó con altas concentraciones de nanopartículas de ZnO, en comparación con las plantas de control.

El número de nódulos de las raíces era similar en todos los tratamientos y no difería significativamente de las de control. Los nódulos también estaban más secos a concentraciones medias y altas de nanopartículas de ZnO, mientras que la biomasa de nódulos secos fue significativamente mayor a altas concentraciones de ZnO, en comparación con los controles.

El potencial de fijación de nitrógeno por los nódulos era similar en todos los tratamientos de ZnO y plantas de control, y no significativamente diferente a bajas concentraciones de nanopartículas de CeO. Sin embargo, disminuyó en más de un 80% en comparación con las plantas de control a medias y altas concentraciones de nanopartículas de CeO2. El efecto fue similar a una alta concentración de cadmio ( un metal muy tóxico), recogido en estudios realizados con anterioridad.

En resumen, tanto la biomasa por encima del nivel del suelo como subterránea era más abundante, pero más seca, en las plantas cultivadas en presencia de nanopartículas de ZnO, siendo la diferencia significativa para altas concentraciones de ZnO. Sin embargo, en el caso del CeO2, se atrofió el crecimiento de las plantas, tanto por encima como por debajo del nivel del suelo, a todas las concentraciones. Aunque pequeñas cantidades de nanopartículas de CeO2 no alteraban significativamente la fijación del nitrógeno en los nódulos radiculares, sí se observó a altas y medias concentraciones de nanopartículas de CeO2.

Acumulación de cerio y zinc

Se analizaron los tejidos de las plantas secas, tanto cultivadas en presencia de Ce como de Zn. Los resultados mostraron que ambos metales se acumulaban en los tejidos de las plantas. El Ce se acumuló en las raíces. Las nanopartículas de CeO2 también se observaron en los nódulos de las raíces. Las concentraciones de Ce en los diferentes tejidos vegetales se presentan en la Tabla 1.

Tabla 1: concentración de Ce en los tejidos de las plantas.

* Las unidades actuales son mg Ce.kg-1

La acumulación de Zn es bastante diferente (tabla 2). Se produce tanto por encima como por debajo del nivel de suelo. Para altas concentraciones de nanopartículas de ZnO, el Zn se acumula casi 4 veces más en las raíces y 2 en los nódulos que en las plantas de control, 6 veces más en el tallo, 4 veces en las hojas y de 2 a 3 veces en las vainas. Tales acumulaciones altas de Zn podrían tener repercusión a largo plazo en la salud humana y de las plantas.

Tabla 2: Concentraciones de Zn en los tejidos de las plantas

Conclusión

El estudio muestra que dos nanopartículas que se fabrican actualmente en grandes cantidades pueden afectar de manera significativa en la producción de alimentos, tal que un cultivo de tanta importancia como la soja. En el caso de las nanopartículas de ZnO, la calidad de los alimentos se puede ver afectada por la bioacumulación; en el caso del CeO2, la fertilidad del suelo se ve comprometida. Los autores destacan la importancia de las gestión de los flujos de residuos para controlar la exposición de los suelos agrícolas a las nanopartículas que se fabrican actualmente.

( Para acceder a las referencias es preciso estar registrado en el sitio web de ISIS)

Fuente: http://www.i-sis.org.uk/Nanoparticles_Bioaccumulate_and_Harm_Soybean_Crops.php

Otros artículos de la Dra. Mae-Wan Ho

Se confirma que el agua en el nanoespacio presenta coherencia cuántica y es superconductora

Por la Dra. Mae-Wan Ho, 16 de julio de 2012

IsiS

 

 La coherencia cuántica de los protones deslocalizados convierte en superconductora al agua confinada en nanotubos, dice la Dra. Mae-Wan Ho.

Hace algún tiempo ya dije que el agua confinada en nanotubos de carbono podría ser superconductora ([1] First Sighting of Structured Water, SiS 28), sobre la base de la conductividad por el salto de los protones a lo largo de los enlaces de hidrógeno de las moléculas de agua ([2] Positive Electricity Zaps Through Water Chains, SiS 28). Y por analogía, el agua en los nanotubos imbricados en las moléculas de triple hélice del colágeno presentes en la matriz extracelular de todos los organismos pluricelulares, también puede ser superconductora [3] (Collagen Water Structure Revealed, SiS 32). En los últimos 10 años se viene reconociendo que el agua líquida puede tener coherencia cuántica, incluso a temperaturas y presiones ordinarias ([4] Cooperative and Coherent Water, SiS 48).

Una reciente evidencia ha surgido al comprobarse que el agua confinada en un nanoespacio presenta a la vez coherencia cuántica y protones superconductores por deslocalización cuántica, algo que va más allá de la conductividad clásica por saltos. Esto representa un gran impulso para la Biología celular, algo que explico en mi nuevo libro [5] ‘Living Rainbow H2O’ (ISIS publication), y en el que el agua ocupa un lugar central (véase [6] Living H2O, SiS 55).

Los enlaces de hidrógeno no son enlaces clásicos

La clave para las notables propiedades del agua se debe a los enlaces de hidrógeno en sus moléculas. Por lo general, se ha considerado como un enlace clásico electrostático, pero muchas observaciones contradicen esta visión.

El químico y bioquímico norteamericano, premio Nobel, Linus Pauling (1901-1994), fue el primero en sugerir en 1935 que el enlace de hidrógeno y el enlace covalente en el hielo podían cambiar de lugar en virtud de la entropía residual ( aleatoriedad), incluso a temperaturas muy bajas (7). Por ejemplo, el anillo de seis moléculas de agua puede cambiar de configuración, debido a que los protones establecen un enlace covalente con uno u otro átomo de oxígeno (ver figura 1). De este modo, el enlace de hidrógeno es parcialmente covalente.

( Figura 1: Los protones establecen un enlace con un átomo de oxígeno y otro en el anillo de seis moléculas de agua (N. del T: Para acceder a las referencias y los gráficos es preciso estar registrado en el sitio web de IsiS).

Figura alternativa. Imagen procedente de: http://genomasur.com/lecturas/Guia02-1.htm

En 1999, los investigadores de los Laboratorios Bell de Nueva Jersey en los Estados Unidos se reunieron con los de las Instalación Europea de Radiación Sincrotrón de Grenoble, Francia, y los del National Research Council of Canada en Ottawa, para estudiar el enlace de hidrógeno en el hielo Ih mediante dispersión inelástica de rayos X en las instalaciones de Grenoble (8). Con esta técnica, los haces de rayos X rebotan en los electrones, tanto por la energía del electrón como por la modificación producida por los rayos X. Se investigó el perfil de Compton – la intensidad de la dispersión en función de la energía o momento ( masa x velocidad) – en diferentes orientaciones de una placa de hielo cuidadosamente elaborada, recogiendo información de las anisotropías ( cambios de dirección). Encontraron variaciones periódicas de intensidad en las anisotropías del perfil de Compton que alcanzaron su máximo valor a una distancia de 1,72 y 2,85 Å, que está cerca de la longitud del enlace de hidrógeno y la distancia más cercana entre dos átomos de oxígeno vecinos O-O, respectivamente. Este resultado se interpreta como una evidencia directa de la naturaleza sustancialmente covalente del enlace de hidrógeno. En apoyo de esta interpretación, encontraron unos valores cuantitativos muy cercanos entre los datos y un modelo de mecánica cuántica para el hielo Ih y un desacuerdo importante con los modelos clásicos que presentan un modelo de enlace puramente electrostático ( Figura 2).

( Figura 2. Anisotropía en el perfil de Compton del hielo Ih; el recuadro muestra la transformación de Fourier que identifica los períodos espacies de la variación ( ver texto para más detalles).

[(Véase anotación Figura 1) En la Figura 2, la línea continua se ha calculado según un modelo cuántico, mostrando una buena concordancia con los datos experimentales ( puntos en rojo). Como cualquier cálculo cuántico, la covalencia implica la coherencia de fase de la función de onda entre las moléculas vecinas, que produce unas franjas de interferencia representadas por la línea continua ondulante. La línea punteada es el perfil calculado para un modelo clásico de enlace electrostático, lo que demuestra poca anisotropía y no concuerda en absoluto con los datos experimentales.]

Si los electrones de los enlaces de hidrógeno no se encuentran en la configuración predicha por el modelo electrostático clásico, los protones también deben responder a la mecánica cuántica. En otras palabras, un protón podría estar en dos lugares (deslocalizado) a lo largo del eje O-H.:::O que une mediante un enlace covalente la molécula de agua del donante y el hidrógeno de la molécula del aceptor.

Los investigadores del Instituto FOM de Física Atómica y Molecular de los Países Bajos utilizaron pulsaciones de luz infrarroja ultrarrápida femtosegundo ((10-15 s) para excitar y explorar la vibración del enlace covalente O-H en el agua líquida, de tal modo que se pudiesen capturar los protones deslocalizados entre los átomos de oxígeno de las dos moléculas vecinas de agua (9). Se encontró que la energía requerida para esta deslocalización es sorprendentemente baja, correspondiendo a menos del 20% de la energía de disociación del enlace O-H de la molécula de agua en la fase gaseosa.

Esto es debido a la interacción anarmónica – la fuerza aplicada no es proporcional al desplazamiento- entre la amplitud de la vibración del enlace covalente O-H y el enlace de hidrógeno. Usando el cálculo de la mecánica cuántica de las funciones de onda vibracional, los investigadores fueron capaces de reproducir el espectro de absorción experimental. Un diagrama del potencial a lo largo del eje O-H::::O basado en el modelo se representa en la Figura 3.

[Figura 3: Diagrama del potencial a lo largo del eje O-H::::O, los tres de menor energía (v = 0, 1, 2 funciones de onda vibracional con el potencial para R (distancia de O-O) = 2,7 Å]

El protón excitado se puede encontrar simultáneamente a una distancia del punto de equilibrio del enlace O-H, desde el oxígeno de la izquierda en O-H::::O y a la misma distancia del oxígeno a la derecha ( en los dos pozos de potencial), con una energía necesaria mucho menor para el estado excitado ( v=2) como si el enlace de hidrógeno no existiera ( al igual que en la fase gaseosa). Por lo tanto, también aumenta la probabilidad de transferencia de protones. La energía de excitación para v=2 en el estado deslocalizado de 6 500 cm-1 (0.82  eV) es menor del 20% de la energía del enlace O-H de 38 750 cm-1 (4.8 eV).

Medición de la distribución del momento de los protones

Recientemente los investigadores dirigidos por el físico George Reiter de la Universidad de Houston, Texas, obtuvieron una evidencia directa de la coherencia cuántica y de la superconductividad de los protones del agua confinada en nanotubos de carbono y otros nanoespacios. Usaron la dispersión inelástica de neutrones en el Centro ISIS del Rutherford Appleton Laboratory en Oxford, Reino Unido, para medir la distribución del momento de los protones en las moléculas de agua. En esta técnica, un haz intenso de neutrones se disparan contra las moléculas de agua, dispersando los núcleos de los átomos de hidrógeno, es decir, los protones, de modo que tanto la energía del neutrón como la del protón se modifica. El impulso del protón está determinado principalmente por la función de onda del protón en el estado fundamental ( estado de menos energía).

El agua confinada en nanotubos de carbono

Reiter y sus colegas ya habían utilizado con anterioridad la misma técnica para observar el agua confinada en nanotubo de carbono de una sola pared (SWNT) con un diámetro promedio de 14 + 1 Å (1 Å = 10-10m) [10].

Se encontró que la energía cinética de los protones era de 35 meV menor que la de los protones en el hielo Ih a la misma temperatura de 5K, con un alto momento de cola, típico del enlace covalente O-H, estando el modo extendido del agua ausente. La medida del agua de nanotubos a 170 K y 230 K no era distinta de 5 K. Sin embargo, a 268 K se restauró el alto momento de cola. Hay una transición entre 230 y 268 K a un estado coordinado de 3 dimensiones que se asemeja al hielo ordinario en su energía cinética ( 44 meV superior a 5 K) y en presencia de un alto momento de cola. Esta transición se produce muy por encima del valor de 200 K predicha por las simulaciones dinámicas moleculares de la estructura.

Un ajuste de los datos se obtuvo con un modelo simple en el que la función de onda a lo largo de la dirección de unión es la suma de dos curvas gaussianas separadas por una distancia d de 0.21 Å. La escasa separación de los momentos a lo largo de la dirección del vínculo refleja una deslocalización coherente entre las dos posiciones.

La explicación precisa de los resultados es aún incierta, pero indican claramente que el estado cuántico de los protones confinados en un nanoespacio a baja temperatura es cualitativamente diferente de cualquiera de las fases del agua que hemos vista hasta ahora.

El agua no es nada si no es flexible, encontrándose una gran variedad de estructuras cristalinas y cuasicristalinas en nanotubos de diferentes diámetros (11) (véase también el capítulo 19 de Living Rainbow H2O [4]).

En otros experimentos, Reiter y sus colegas descubrieron que el agua confinada en un nanoespacio de 2 nm o aún más pequeños, tienen los protones que están coherentemente deslocalizados en dos estados de momento, en el “doble pozo” (12).

El nanotubo de doble pared (DWNT) con un diámetro interno de 16 + 3 Å se comportó de una forma muy diferente que el nanotubo de pared sencilla (SWNT) de 14 Å. La amplitud de la distribución radial del momento disminuye para el agua en un nanotubo de pared sencilla, ampliándose para el agua en un nanotubo de pared doble, en comparación con el volumen de agua; este cambio tan notable se debe a una diferente tan pequeña de diámetro de sólo 2 Å.

La estructura del agua a 170 K aparece en las simulaciones clásicas como una placa cilíndrica de aproximadamente 0,3 nm de distancia de la pared de carbono, con una sola cadena de moléculas de agua en el centro del nanotubo SWNT, y en el caso del nanotubo DWNT aparece un cilindro interno más pequeño de agua en su centro. Es decir, el estado cuántico de los protones de agua confinada es muy sensible a la naturaleza del confinamiento y responde a la configuración global de la red de los enlaces de hidrógeno (H). Otras diferencias se encuentran en la influencia de la temperatura en la distribución del momento de los protones. Mientras que la distribución del momento del agua en el nanotubo SWNT es independiente de la temperatura hasta 230 K ( ver más arriba), la del agua en el nanotubo DWNT depende mucho de la temperatura (Figura 4).

[Figura 4: Distribución radial del momento del agua en un nanotubo DWNT a diferentes temperaturas en comparación con el volumen de agua a temperatura ambiente; las dos curvas superiores han sido desplazadas hacia arriba 0.02 unidades para mayor claridad]

La dispersión inelástica de los neutrones muestra una deslocalización coherente, algo evidente en la difusión de onda en una distribución bimodal de un sistema también doble. Un importante número de protones del nanotubo DWNT está en ese estado y, además, la separación de los pozos de potencial cambia con la temperatura, tomando cada vez unos valores más pequeños de 4,2 K a 120 K. Sin embargo, toman unos valores mayores a 170 K.

El agua en nanoporos hidrofílicos y canales

Los efectos del confinamiento se observan también en los nanoespacios hidrófilos a temperatura ambiente. La interacción del agua con la superficie del nanotubo se manifiesta principalmente en una repulsión de Coulomb y en una atracción de van de Waals. No se produce ninguna unión química entre el agua y las paredes del nanotubo.

En experimentos anteriores, con xerogeles, se utilizó una esponja de vidrio con Si-OH (silanol) que recubre la superficie de los poros y puede formar enlaces de hidrógeno con el agua (13). La distribución del momento de los protones en los poros de 24 Å a temperatura ambiente puede describirse como si todas las moléculas estuvieran confinadas en un doble pozo de potencial. Para poros más grandes de 82 Å, la distribución promedio del momento estaba más cerca del agua en mayores cantidades, aunque todavía con muchas diferencias ( Figura 5).

[Figura 5: Distribución dinámica radial del agua en los poros de 24 Å en un xerogel ( curva en negro) en comparación con un xerogel con poros de un diámetro de 82 Å (curva en rojo) y el volumen de agua ( curva en azul), todos a temperatura ambiente]

Dos sistemas similares al xerogel son el  ácido perfluorosulfónico de las membranas de Nafion 1120 y Dow 858. Estos son los ionómeros ( polímeros que consisten en la repetición de unidades eléctricamente neutras y una fracción de unidades ionizadas, por lo general no más del 15%), con una cadena principal formada por poli-hidrófobos ((tetrafluoroetileno) (PTFE) y cadenas aleatorias laterales de perfluoréter, terminando con ácido sulfónicos. Cuando se hidrata, aparece una separación en nanofase allí donde los iones del agua se encuentran en los dominios de unos pocos nanómetros de diámetro, rodeado de las cadenas principales hidrofóbicas. El grupo del ácido sulfónico  (-SO3H) dona su protón al agua cuando no hay suficiente agua en los poros, convirtiéndose en muy buen conductor de protones.

La distribución del momento a temperatura ambiente en las dos membranas alcanza valores dramáticos y se corresponde a la diferencia de energía cinética en comparación con mayores volúmenes de agua de + 107 meV/protón para el Nafion y + 124 meV/protón para el Dow 858 (12) (Figura 6).

[Figura 6: Distribución del momento de los protones en las membranas de intercambio de protones en compración con un alto volumen de agua; distribución del momento del protón en xerogel ( véase el texto)]

A una concentración de 14H2O/SO3H para ambos tipos de membranas, Dow 858 tiene una conductividad significativamente mayor que el Nafion, debido a una mayor deslocalización de los protones, a juzgar por la profundidad y la posición de mínimos en la distribución del momento (Figura 5). Un protón que se deslocaliza en dos lugares debe tener una conductividad mayor que uno que se localiza en una sola posoción, y así es.

Los autores concluyeron (12): “Hay una confirmación experimental de que el movimiento de los protones está correlacionado con el espectro de vibración del hielo. Se postula que un fenómeno similar ocurre en el agua, un movimiento correlacionado de los protones que produce una respuesta de los electrones, lo que lleva a la formación del doble pozo de potencial para los protones, y que este estado correlacionado, se produce a más altas energías que en las moléculas individuales del agua a mayores volúmenes, estando lo suficientemente cerca de la energía que puede convertirse en el estado fundamental cuando la red de enlaces de hidrógeno del agua se ven interrumpidos por el confinamiento. Los cambios en el movimiento de punto cero (estado fundamental) de los protones del agua confinada, como ocurre en las células vivas, por ejemplo, es de esperar que juegue un papel importante en la energética celular, donde las distancias típicas entre los componentes son de 20 A°.”

En otras palabras, el confinamiento en sí mismo es suficiente para provocar cambios en la estructura del enlace, excitando el estado fundamental de algua hacia una deslocalización coherente que hace que los protones sean superconductores.

Un trabajo reciente sobre la estructura de los pulsos electromagnéticos (PEM) arroja más luz sobre las propiedades de conductividad de los protones.

Superconductividad de las membranas de protones

La estructura química del Nafion combina moléculas hidrófobas, con una estructura principal parecida al teflón, con grupos laterales hidrófilos iónicos ( Figura 7)

Figura 7: Estructura química del Nafion

En el Nafion hidratado, estos componentes se autoorganizan para producir la dispersión de rayos X fomando un pico a bajos ángulos o la dispersión de los neutrones. Utilizando un algoritmo introducido recientemente, Klaus Schmidt-Rohr y Chen Qiang de la Universidad Estatal de Iowa, han publicado la simulación de los ángulos de dispersión del Nafion Hidratado (14). Mostraron que las características del pico del ionómero forma una estructura larga y paralela, pero por otra parte se formaban al azar canales de agua, rodeados parcialmente por ramas laterales hidrófilas, formándose micelas cilíndricas inversas ( Las micelas inversas se forman por los detergentes, con sus extremos hidrófilos que vueltos hacia dentro y los extremos hidrófobos vueltos hacia afuera). En el 20% del volumen de agua, los canales de agua tienen un diámetro de entre 1,8 y 3,5 nm, con una media de 2,4 nm. Los cristalitos de Nafion ( pequeñas estructuras cristalinas) que constituyen ~ el 10% del volumen, forman una reticula que es crucial para las propiedades mecánicas de las películas de Nafion, son alargadas y paralelas a los canales de agua, con secciones transversales de ~5 nm2 (Figure 8). Una docena de otros modelos no coinciden con los datos experimentales de dispersión.

[Figura 8: Modelo de canal de agua paralelo ( micela cilíndrica inversa ) del Nafion hidratado; a) secciones longitudinal y transversal de una micela cilíndrica inversa; b) recubrimiento casi exagonal de los canales de agua y c) cristalitos de Nafion ( en negro) en una matriz no cristalina de Nafion ( en gris)].

Esta estructura no es diferente a la del citoplasma, con el agua distribuyéndose en los espacios fractales, limitando una esponja de Sierpinski (véase el Capítulo 18 of [5]).

Aunque aproximadamente la mital de agua en el Nafion parece congelarse a ~-20 C, la conductividad y la difusión en el Nafion persiste por debajo de – 2 ºC hasta – 50 º C, con la energía de activación moderadamente más alta que a mayores temperaturas.

Las películas de Nafion tienen una conductividad de protones de 0.1 S/cm (S, Sieman = 1 Amperio/Voltio); entre las más altas de los pulsos electromagnéticos (PEM). ( En comparación, la conductividad eléctrica del cobre, una de las más altas, es de 596 000 S/cm, la del agua 0,00055 S / cm, la del silicio, un semiconductor, 0,156 S / cm [15].) Pero la conductividad de una sola nanofibra de alta pureza de Nafion, fabricada por electrospinning, alcanzó 1,5 S/cm, un orden de magnitud mayor, como demostraron Yossef A Elabd de la Universidad Drexel de Filadelfia en Pennsylvania, EE.UU., y sus colegas (15). También se observó un efecto de confinamiento, donde la conductividad de los protones aumente considerablemente al disminuir el diámetro de la fibra. Una morfología de iones orientados se observó en la nanofibra en contraste con la morflología isotrópica en las películas de mayor grosor.

El electrospinning es una técnica que puede producir polímeros con fibras de un diámetro de unos pocos nanómetros mediante la aplicación de un campo eléctrico de alta tensión a una solución del polímero que es expulsado por una jeringuilla metálica. Los nanofibras de Nafion de alta pureza hechas mediante electrospinnig tenían sólo el 0,1% del peso del polímero portador, el óxido de polietileno (MW 8 000), y con una conductividad de los protones tan alta como 1,5 S/cm se encontró en una fibra con un diámetro de 400 nm. Esto se debe a la alineación de los agregados iónicos interconectados a lo largo de la dirección del eje de la fibra, como se evidencia por dispersión de rayos X. Además, se observó un aumento de la sensibilidad a la humedad de las nanofibras en comparación con películas de mayor grosor.

Como se muestra en la Figura 9, la conductividad de las fibras de Nafion aumenta exponencialmente a medida que disminuye el diámetro de la fibra ( gráfico de la izquierda), La conductividad de los protones de la fibra con un diámetro >2 μm fue similar a una película de Nafion de ∼0.1 S/cm. Sin embargo, cuando el diámetro de la fibra era de <1 μm, la conductividad del protón aumentó mucho a medida que disminuía el diámetro de la fibra, alcanzando un valor tan alto como 1,5 S / cm para las nanofibras de 400 nm de diámetro, por lo menos un orden de magnitud mayor que la película de mayor grosor de Nafion. La conductividad de la fibra también aumenta cien veces cuando se eleva la humedad relativa del 50 al 90% ( Figura 8, gráfico de la derecha); en comparación, la conductividad de la película de Nafion de mayor grosor sólo ha aumentado 10 veces.

[Figura 9: conductividad de la nanofibra de Nafion en función del diámetro (izquierda) y de la humedad relativa (derecha)]

Canales de micelas inversas, citoesqueleto, fibras de colágeno y los meridianos de acupuntura

El modelo de micelas inversas de Nafion es especialmente relevante para la célula viva, donde los intersticios entre las fibras del citoesquelo y las membranas citoplasmáticas forman efectivamente canales de micelas inversas en un nanoespacio, que ahora se sabe alteran drásticamente la enzima/sustrato, y la actividad de la enzima es muy distinta en comparación con la fase termodinámica en los modelos a mayor escala, que todavía dominan la Biología celular convencional [16] (véase el Capítulo 18 of Living Rainbow H2O [4]). El modelo puede ser aún más relevante para el medio extracelular de los animales pluricelulares, que está atravesado por fibras de colágeno alineadas, fibrillas entrelazadas con los nanotubos de agua ([16] (Véase Chapter 20 of Living Rainbow H2O [4]). Estos canales de agua en línea con las fibras de colágeno pueden tener una correlación anatómica con los meridianos de acupuntura de la medicina tradicional china, como sugerimos David Knight y yo por primera vez en 1998 (17), y la hipótesis todavía está muy viva y no probada [(18)Acupuncture, Coherent Energy and Liquid Crystalline Meridians, ISIS Conferencia]. Sería muy sencillo medir la conductivad de los protones en las fibrillas individuales de colágeno para empezar.

Fuente: http://www.i-sis.org.uk/SuperconductingQuantumCoherentWaterinNanospace.php

Otros artículos de la Dra. Mae-Wan Ho:

http://noticiasdeabajo.wordpress.com/page/2/?s=Mae-Wan+Ho&x=0&y=0

No existe ningún tipo de regulación sobre la incidencia en la salud del uso de los nanomateriales

La FDA demandada por falta de supervivisón y etiquetado de los productos con nanomateriales

 Por Rady Ananda, 6 de enero de 2012

Activist Post

http://foodfreedom.wordpress.com/2012/01/06/fda-sued-over-lack-of-nanotech-oversight-labels/

 

 Por primera vez se ha presentado una demanda ante los Tribunales de los Estados Unidos por los riesgos del uso de la nanotecnología por varios grupos contra la Food and Drug Administration (FDA) por su falta de respuesta ante una petición de 2006 en la que se exigía que los productos con nanomateriales llevasen un etiquetado que certificase su seguridad.

Dirigidos por el Centro Internacional de Evaluación Tecnológica (ICTA), entre los demandante también se encuentran Amigos de la Tierra, Food and Water Watch, el Centro de Salud Ambiental, el Grupo ETC, y el Instituto de Agricultura y Política Comercial (IATP).

Es inaceptable que la FDA siga permitiendo que los nanomateriales no estén regulados y sin etiquetar, siendo productos que los consumidores utilizan cada día”, dijo Wenonah Hauter, directora ejecutiva de Food & Water Watch. “Es hora de que este organismo esté a la altura de su misión y proteja la salud pública  mediante la evaluación de los riesgos sanitarios y ambientales de los nanomateriales, y para exigir un etiquetado que informe a los consumidores de que se están utilizando estos nuevos materiales”.

Según se refleja en la literatura científica aparecida hasta el momento, varios cientos de productos deben ser retirados del mercado debido a su toxicidad para los animales de laboratorio y las bacterias.

Gran parte de las quejas de basan en el hecho de que siendo los nanomateriales productos patentados y presentando características únicas por su tamaño, siendo por tanto nuevas sustancias, requieren de una regulación y de pruebas de seguridad. Los demandantes exigen una retirada de todos los productos hasta que su seguridad haya sido demostrada.

Los grupos de consumidores, incluyendo a algunos de los demandantes, también presentaron peticiones para que se regule la nanotecnología como ya hizo la Agencia de Protección Ambiental en 2006 y en 2008, según informa Chemical Regulation Reporter.

La Nanotecnología es la ciencia que manipula materiales a escala atómica o molecular, en el orden de mil millonésimas de metro. La Ingeniería Nanotecnológica de materiales (NEM) se utiliza en los alimentos, en los cosméticos (incluyendo la pasta de dientes y la crema solar), en medicamentos, en fertilizantes y en productos de limpieza para el hogar, pero no existe ningún tipo de regulación. También se encuentran en los helados, se añaden a las sustancias que recubren frutas y verduras, e incluso en latas y botellas, según informó Andrew Schneider en 2010 en sus explicaciones sobre esta nueva tecnología.

La Nanotecnología se utiliza en procesos industriales y aplicaciones militares, incluyendo aviones, equipos de combate y pequeños dispositivos de vigilancia en miniatura. El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha gastado miles de millones de dólares en I+D. En su Informe del año 2007, la nanotecnología decía utilizarse en la “ defensa contra la guerra química y bacteriológica; en materiales de alto rendimiento para las plataformas de armamento; en tecnología de información; en la llamada rompa inteligente; en nuevas formas de energía y en materiales energéticos, en satélites. (Véase también el Plan Nacional de Nanotecnología Estratégica de 2011).

En junio de 2011, tanto la FDA como la Agencia de Protección Ambiental (EPA) emitieron un proyecto de directrices sobre la Nanotecnología. Aunque los pesticidas con nanomateriales ya están en el mercado, la EPA emitió su primera aprobación el mes pasado (diciembre de 2011). La firma suiza HeiQ vende compuestos con nanoplata y nanosílece para su uso en prendas de vestir (para reducir el olor), siendo aprobado por la EPA.

Tras la publicación voluntaria de las directrices por la FDA, Alliance for Natural Health exigió de inmediato que los nanomateriales no tuviesen la certificación de productos ecológicos, como ocurre en Canadá.

La FDA no ha hecho nada para regular la Nanotecnología desde el pasado mes de junio. Al contrario, la FDA ha negado de forma absurda que se estén vendiendo alimentos que contengan nanomateriales:

No es cierto, dicen algunos expertos de la agencia, señalando estudios científicos publicados en revistas sobre ciencias de la alimentación, en los informes de otras agencias de seguridad y en los encuentros de la conferencia del Instituto de Tecnología de la Alimentación”, dice Schneider.

Varios de los demandantes han elaborado informes sobre la Nanotecnología, incluyendo a la IATP, el Instituto de Agricultura y Política Comercial. En Racing Ahead: U.S. Agri-Nanotechnology in the Absence of Regulation, la IATP señala que existen más de 1300 productos en el mercados que contienen nanomateriales. Existían unos 200 en 2006, y siendo conservadores el número puede aumentar a 3400 en 2020. El grupo ETC estima en 1600 los productos con nanomateriales en su informe de 2010: The Big Downturn? Nanogeopolitics.

El Proyecto sobre Nanotecnologías Emergentes (PEN), una asociación, Pew Charitable Trusts, y el Centro Internacional Woodrow Wilson, un centro de investigación del Gobierno de Estados Unidos, señalan que no existe peligro de incluir ingredientes y materiales a nanoescala en los productos y en los procesos industriales.

Es preciso un registro, así como de los productos de consumo”, aconseja la IATP, “con sus componentes para una eventual regulación de la nanotecnología”.

Mientras tanto, algunos productos con nanomateriales se pueden encontrar con la aplicación de PEN para el iPhone, que despliega un Inventario de Productos de Nanotecnología.

 

El tamaño sí es importante

Hay una relación de dependencia entre el tamaño y la toxicidad de las nanopartículas y la superficie, ya que las partículas son extremadamente pequeñas, siendo más propensas a ser tóxicas”, es lo decía que un demandante en su petición de 2006. “Muchos productos químicos relativamente inertes y estables, como el carbón, representan riesgo de toxicidad a nanoescala”.

Ya señaló el científico Ellin Doyle que las nanopartículas son capaces de cruzar la barrera hemato-encefálica. En el año 2006, publicó una revisión sobre la literatura que hacía referencia a la Nanotecnología: “Las nanopartículas son fácilmente absorbidas por muchos tipos de células cuando se cultivan in vitro, pudiendo atravesar la barrera hemato-encefálica y dañar el cerebro”.

A pesar de ello, en 2006, la FDA determinó que “el tamaño de las partículas no es un problema” para la regulación. La Química básica nos dice lo contrario. A escala tan pequeña, las características electroquímicas hace que una partícula interaccione con las sustancias cercanas, incluyendo virus, bacterias y el ADN. El tamaño nanométrico indica que hay más átomos en su superficie que dentro de la propia partícula.

Tanto la Oficia de Patentes de Estados Unidos como Iniciativa Nacional de Nanotecnología, y la National Science Foundation, refutan la postura de la FDA, explicando que el pequeño tamaño de las nanopartículas les permite tener “características novedosas y únicas” que afectan no sólo a las interacciones electroquímicas, sino también ópticas, fotorreacciones, magnéticas, bioacumulación, toxicidad y carácter explosivo.

El aluminio nanométrico, un ingrediente que se sospecha se encuentra en las estelas químicas, se ha demostrado que entra en combustión de forma espontánea. Texas-based Quantum Logic Devices posee la Patente Nº, 7.338.711 que consiste en un “acelerador mediante nanocompuestos que mejora la combustión”, para su uso en combustibles, propulsores y explosivos.

En su informe de 2007, el Grupo de Trabajo sobre Nanotecnología, admite que finalmente la FDA se retractó: “A esta escala las propiedades de los materiales podrían afectar a la seguridad y la eficacia de los productos podría cambiar a medida que entramos en la escala nanométrica”.

Peligros de los nanomateriales

Además existen otros estudios que muestran el daño inducido por las nanopartículas como se recoge en la demanda de 2006, como los 10 estudios en la lista presentada por la ETC, desde 1997 a 2004, y que recogen daño en el ADN y cerebral, disfunción pulmonar y bioacumulación (según el cual las lombrices y otros animales absorben, inhalan e ingieren las nanopartículas y pasan a la cadena alimentaria).

Esto es especialmente significativo en la nanopolución, que crece a medida que se lanzan miles de toneladas de nanomateriales al medio, según señalan Amigos de la Tierra en su informe de 2006: Nanomaterials, sunscreens and cosmetics (Más estudios se pueden encontrar en el Informe FOE).

ETC también se refiere a estudios que muestran que las nanopartículas pueden descomponerse dentro del organismo produciendo un envenenamiento por metales, atravesando la placenta de la madre y afectando al feto.

Un estudio británico de 2010 confirmó que partículas del orden 100 nm plantean riesgos para la salud, ya que pueden acceder a cualquier parte del cuerpo, incluso pueden penetrar en el núcleo de las células donde se encuentra el ADN.

Tan fuerte como el acero, los nanotubos de carbono actúan como el amianto, que causa cáncer de pulmón. Este informe FOE también cita los daños renales en animales de laboratorios expuestos a los nanomateriales.

Bajo las directrices de 2011, la FDA considerará las partículas de 1 a 100 nm de tamaño hasta un micrón, si los productos finales “exhiben propiedades, físicas, químicas o biológicas, que sean atribuibles a sus dimensiones”.

Ignorando la regulación sobre la nanotecnología en los últimos años, la FDA y la EPA han permitido la proliferación de los nanomateriales en los productos de consumo. Al igual sucede con la negativa a etiquetar los alimentos modificados genéticamente, convirtiendo a los consumidores en animales de laboratorio para la Industria Biotecnológica. Esperamos que esta demanda impulse las pruebas de seguridad necesarias para eliminar del mercado los productos peligrosos.

Rady Ananda es una periodista de investigación e investigadora en las áreas de salud, medio ambiente y política y libertades civiles. Dispone de dos sitios web: Freedom Food y Coto Report.

http://foodfreedom.wordpress.com/2012/01/06/fda-sued-over-lack-of-nanotech-oversight-labels/

Información de la Comisión Europea sobre Nanotecnología:

http://ec.europa.eu/research/leaflets/nanotechnology/page_53_es.html

http://ec.europa.eu/nanotechnology/faq/faqs.cfm?lg=es&pg=faq&sub=results&printfaqs=all

http://europa.eu/legislation_summaries/research_innovation/research_in_support_of_other_policies/i23024_es.htm

Pregunta en el Parlamento Europeo de la Parlamentaria Elena Oana Antonescu (PPE), el 6 de mayo de 2010. La pregunta por escrito dice exactamente:

Numerosos productos utilizados en el hogar, desde colorantes hasta vitaminas o cosméticos, contienen nanopartículas de sustancias o elementos químicos. No obstante, los fabricantes no tienen la obligación de indicar en el envase si estos productos contienen nanopartículas o no, a fin de hacer una elección bien fundamentada en la información.

Algunos estudios científicos recientes demuestran que la exposición a nanopartículas de dióxido de titanio y de zinc, que se hallan en estos productos, conduce a inestabilidades genéticas e inflamaciones que incrementan el riesgo de desarrollar alguna forma de cáncer(1). Otras aplicaciones incluyen nanopartículas de zirconio y cerio utilizadas como aditivos en materiales dentarios, o bien fosfatos tricálcicos usados en implantes ortopédicos y nanopartículas de argento utilizadas en productos textiles. Una gran parte de la actividad investigadora desarrollada actualmente en el desarrollo de productos y materiales nuevos se concentra en aprovechar las ventajas que pudieran aportar las nanopartículas para aumentar la efectividad o reducir los costes de un producto.

Habida cuenta del creciente interés de la industria en la utilización de nanopartículas en los productos manufacturados, es importante que su introducción en el mercado no se apremie por motivos económicos antes de que los efectos sobre la salud hayan sido suficientemente clarificados para la seguridad de los consumidores. Los ejemplos arriba mencionados demuestran que algunos productos que contienen nanopartículas han conseguido acceder al mercado antes de que estudios especializados señalaran sus posibles efectos negativos sobre la salud.

1. ¿Qué acciones ha emprendido la Comisión en el caso de aquellos productos con nanopartículas que ya están en el mercado y cuya nocividad para la salud ha sido demostrada en estudios científicos posteriores?

2. ¿Se ha respectado el principio de cautela en el caso de los productos con nanopartículas que pueden tener efectos perjudiciales para la salud y que han sido introducidos en el mercado con anterioridad a que se conozcan sus efectos?

3. ¿Es suficiente el marco legislativo actual para afrontar los problemas específicos de los productos que contienen nanopartículas, o tiene previsto la Comisión alguna iniciativa legislativa para modificar la legislación REACH obligando a los fabricantes a especificar si sus productos contienen nanopartículas?

http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+WQ+E-2010-3147+0+DOC+XML+V0//ES

Proyecto de la Universidad de Zaragoza

Proyecto Nanovalid de la Unión Europea