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Al menos 10 raciones de frutas y verduras al día, dicen los científicos

Los científicos dicen que incluso sólo dos y media raciones diarias de frutas y verduras pueden reducir la posibilidad de padecer enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, cáncer o una muerte prematura.

Por Sarah Boseley, 23 de febrero de 2017

The Guardian

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Tomar cinco raciones de frutas y verduras al día es un hábito saludable, pero 10 sería mucho mejor para prevenir hasta 7,8 millones de muertes prematuras al año en todo el mundo, dicen los científicos.

Es uno de los descubrimientos de un estudio dirigido por el Imperial College de Londres, y que a alguna persona puede llevar al abatimiento cuando luchan por ingerir sus tres o cuatro raciones, quizás con algún tomate en el sándwich a la hora del almuerzo, una manzana y algunos guisantes a la hora de cenar.

Sería positivo porque una ingesta diaria de 200 gramos, o dos raciones de 80 gramos, está asociada con un menor riesgo de enfermedad cardíaca, en un 16%; una reducción del 18% en el riesgo de accidentes cerebrovasculares, un 13% menor de sufrir accidentes cardiovasculares, un 4% de reducción en el riesgo de cáncer y una reducción del 15% en el riesgo de una muerte prematura.

Pero el estudio sugiere que deberíamos estar casi de manera continua echando mano de los platos de frutas y verduras si queremos reducir las probabilidad de sufrir enfermedades crónicas o una muerte prematura.

Queríamos investigar la cantidad de frutas y verduras que se necesitan comer para obtener un máximo de protección frente a las enfermedades y muerte prematura. Nuestros resultados sugieren que aunque cinco raciones de frutas y verduras son buenas, 10 al día sería aún mejor”, dijo el Dr. Dagfinn Aune, autor principal de la investigación de la Escuela de Salud Pública del Imperial College.

Comer hasta 800 gramos de frutas y verduras al día equivale a 10 raciones y el doble de la cantidad recomendada, y estaría asociado con una reducción del 24% en las enfermedades cardíacas, un 33% en el riesgo de accidente cerebrovascular; un 28% en accidentes cardiovasculares; un 13% en padecer cáncer y un 31% de muerte prematura?

¿Cuánto supone 800 gramos?

Una ración es de 80 gramos, por lo tanto habría que tomar 10 raciones:

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Y no todas las frutas y verduras tienen la misma consideración. Las manzanas y las peras, los cítricos, las ensaladas y las verduras de hoja verde, como las espinacas, lechugas y endivias, y las verduras crucíferas, como el brócoli, el repollo y la coliflor, se ha encontrado que son los que mejor previenen contra las enfermedades cardíacas y la apoplejía.

Para reducir el riesgo de cáncer, sin embargo, la dieta debe incluir verduras, tales como las judías verdes, verduras amarillas y anaranjadas, como los pimientos y las zanahorias y las verduras crucíferas.

Los investigadores no encontraron ninguna diferencia entre consumir las frutas y verduras cocidas o crudas.

Se ha demostrado que las frutas y verduras reducen los niveles de colesterol, la presión sanguínea, y aumentan la salud de nuestros vasos sanguíneos y el sistema inmunológico”, dijo Aune. “Esto puede deberse a la compleja red de nutrientes que poseen. Por ejemplo, contienen muchos antioxidantes, que pueden reducir los daños en el ADN y llevar a una reducción en el riesgo de contraer cáncer”.

Los compuestos llamados glucosinolatos de las verduras crucíferas, como el brócoli, activan las enzimas que ayudan a prevenir el cáncer. Las frutas y hortalizas también pueden tener un efecto beneficioso sobre las bacterias naturales de nuestro intestino.

Y no sirve embotellas las frutas y verduras o ponerlas en una pastilla. Olvídese de los suplementos:

Lo más probable es que todos los nutrientes beneficiosos que se obtienen consumiendo frutas y verduras que son cruciales para nuestra salud se encuentren en las plantas enteras, en lugar de tomar antioxidantes o suplementos vitamínicos (que no han demostrado una reducción en el riesgo de enfermedades)”.

El análisis realizado en la revista International Journal of Epidemiology recogió más de 95 estudios diferentes, afectando a un número total de personas de unos 2 millones. Evaluaron hasta 43.000 casos de enfermedades cardíacas, 47.000 casos de accidentes cerebrovasculares, 81.000 casos de enfermedades cardiovasculares; 112.000 casos de cáncer y 94.000 fallecimientos.

Aune dijo que se necesitan un mayor número de investigaciones, pero “de este trabajo se desprende que un alto consumo de frutas y verduras tiene enormes beneficios para la salud, y debemos aumentar su ingesta en nuestra dieta”.

Sarah Toule, del Fondo Mundial para la investigación del cáncer, dijo:

Esta interesante investigación demuestra la gran importancia de las verduras y frutas como parte de una dieta saludable. De hecho, son esenciales para mantener un peso correcto, y nuestras evidencias han demostrado que se reduce el riesgo de 11 tipos comunes de cáncer.

La gente debe tratar de comer por lo menos 5 porciones de verduras y frutas al día, pero cuanto más mejor. Si la gente considera que esto es difícil, ¿por qué no empezar agregando una ración extra de frutas y verduras al día en el almuerzo o intentar cambiar uno de sus aperitivos por un trozo de fruta?”.

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Deben revisarse las directrices de seguridad de los herbicidas después del estudio de toxicidad

Universidad de York, 21 de febrero de 2017

University of York

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Científicos de la Universidad de York (Toronto, Ontario) han descubierto por primera vez que la secuencia de exposición a los herbicidas y otros contaminantes, y no sólo la dosis como se venía diciendo con anterioridad, afecta de manera importante en los niveles de toxicidad para la fauna circundante.

Se afirmaba que la “dosis hacía el veneno”, en relación a las sustancias químicas que provocan efectos perjudiciales para la salud humana. Sin embargo, ahora se sabe que cuando un organismo se encuentra expuesto a dos sustancias tóxicas siguiendo una determinada secuencia, la toxicidad puede cambiar si se invierte el orden de exposición.

Este se debe al hecho de que algunas sustancias químicas provocan un daño prolongado a los sistemas del organismo, siendo lenta la recuperación, una transferencia de la toxicidad, a lo que viene a sumarse los efectos de un segundo contaminante.

Secuencias de exposición

Al exponer a un camarón de agua dulce (Gammarus pulex) a diferentes sustancias tóxicas, se descubrió que se producían más daños cuando la primera exposición era a contaminantes que requerían de un mayor tiempo de recuperación, y después a sustancias de las cuales se recuperaban con mayor rapidez. Esto contrasta con los resultados cuando la secuencia se invierte: si se administra primero un tóxico que requiere de poco tiempo de recuperación, seguido de otro que requiere de más tiempo.

Incluso cuando cuando la exposición a los contaminantes se producía en días separados y tienen diferentes mecanismos de acción (es decir, herbicidas que se utilizan para distintos objetivos), los investigadores descubrieron que la mortalidad del camarón aumentaba por encima de las expectativas en relación con una secuencia distinta.

Esto demuestra que las actuales directrices de evaluación de riesgos químicos podrían subestimar los riesgos asociados con diferentes secuencias de exposición.

Efectos en la salud

El Dr. Roman Ashauer, profesor del Departamento de Medio Ambiente de la Universidad de York y autor principal del estudio, dijo:

Esta investigación demuestra por primera vez que se produce una interacción entre las sustancias tóxicas, incluso si la exposición se produce con días de separación y los contaminantes tienen diferente acción química, produciéndose una acumulación de daños toxicodinámicos en los organismos.

Actualmente, los efectos tóxicos de la secuencia de exposición no se tienen en cuenta en la evaluación de riesgo ambiental, por lo que esta investigación tiene consecuencias de gran alcance. Deben revisarse las directrices, de modo que las evaluaciones de seguridad de los productos químicos, como los herbicidas, se comercialicen habiendo considerado antes las mezclas y las diferentes secuencias de exposición a los herbicidas.

Hemos desarrollo un método apropiado para predecir el efecto de la secuencia de las sustancias tóxicas, y esperamos que organismos como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) considere esto a la hora de realizar su trabajo. La exposición a múltiples sustancias tóxicas, en muy diferentes secuencias, es un escenario que se da en la vida de los seres humanos, así como para el resto de organismos, por lo que es vital prestar atención a los posibles efectos perjudiciales para la salud”.

Resumen de la investigación: “Mezclas tóxicas en el tiempo- La secuencia hace el veneno”

Roman Ashauer, Isabel O’Connor y Beate I. Escher

Reinar. Sci. Technol.

DOI: 10.1021 / acs.est.6b06163

Fecha de Publicación (Web): 8 de febrero de 2017

http://pubs.acs.org/doi/abs/10.1021/acs.est.6b06163

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Resumen

La dosis hace el veneno”. Este principio presupone que una vez que un producto químico ha sido eliminado del organismos (recuperación toxicocinética), ya no tiene ningún efecto. Sin embargo, se pasa por alto el proceso de restauración de la homeostasis, recuperación toxicodinámica, que puede ser rápida o lenta, dependiendo de la sustancia química. Por lo tanto, cuando los organismos están expuestos a dos tóxicos en determinada secuencia, la toxicidad puede diferir si se invierte el orden. Probamos esta hipótesis en un crustáceo de agua dulce, Gammarus pulex, y con cuatro sustancias tóxicas que tienen diferentes mecanismos de acción (diazinón, propicozanol, 4,6-dinitro-o-cresol y cloruro de 4-nitrobencilo). Se encontró diferente toxicidad cuando el orden de exposición de dos sustancias tóxicas se invertía, manteniendo la misma dosis. Una recuperación toxicodinámica lenta provocó una especie de transferencia de la toxicidad y por tanto una recuperación más lenta en exposiciones subsiguientes. Se produjeron unos efectos diferentes en función de la secuencia de exposición, pero sólo cuando la recuperación toxicodinámica era lenta durante los intervalos entre exposiciones. Esto sugiere que la transferencia de toxicidad se produce entre productos químicos que tienen diferentes mecanismos de acción y aún cuando la exposición se realiza con varios días de diferencia. Por lo tanto, no se trata únicamente de la dosis, sino también de la secuencia de exposición.

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George Church, úteros artificiales, embriones de elefante y credulidad en los medios científicos

Por John Hawks, 19 de febrero de 2017

medium.com/@johnhawks

Crédito foto: Emanuele CC-BY-SA

Crédito foto: Emanuele CC-BY-SA

De acuerdo con The Guardian, New Scientist y otros medios de la prensa, el genetista George Church de la Universidad de Harvard anunció la semana pasada que va a desarrollar embriones de elefante con genes de mamut lanudo… dentro de dos años.

Los medios de comunicación han publicado durante esta semana más de 60 artículos sobre el anuncio de Church, con algunos titulares como para cortar la respiración:

Mamuts lanudos caminarán por la tierra de nuevo dentro de dos años debido a los grandes avances” o “Mamut lanudo podría “desextinguirse” dentro de 2 años, dice un científico”.

Hay que reconocer que Church es un biólogo inteligente. Sabe que ni él, ni ningún otro científico, va a ser capaz de hacer resurgir de nuevo a los mamuts lanudos en un período de dos años. Sus entrevistas con la prensa, como la que aparece en New Scientist, están llenas de reticencias, admitiendo que todo el proyecto es menos ambicioso que “Jurassic World”. Pero la mayoría de los medios de comunicación han ignorado estas advertencias y han seguido publicando titulares para atraer a los lectores.

¿Es otra información sensacionalista de los medios de comunicación, lo que de otra manera podría ser una buena historia científica? Hay cinco razones por las cuales esta historia sobre clonaciones está más allá del sensacionalismo, es sencillamente una noticia falsa. Y mirando la repercusión que esta noticia ha tenido en los medios de comunicación, la cobertura de la información científica es deprimente.

Un futuro siempre a dos años vista

Creo que conversar abiertamente sobre una investigación en curso es positivo para los científicos y para que la gente comprenda los derroteros que lleva la Ciencia. Hay que permitir que los científicos hablan libre y públicamente sobre los proyectos en los que están trabajando. A largo plazo, la gente debe considerar la credibilidad de los científicos, si sus métodos son transparentes y se pueden replicar, y si sus predicciones se confirman.

Esto significa que deberíamos revisar los archivos. Esto es lo que Church dijo hace dos años, cuando su laboratorio colocó genes de mamuts en células de la piel de elefante:

La investigación aún no ha sido revisada por pares ni publicada en ninguna revista científica, porque todavía hay mucho trabajo por hacer”, dijo Church al Sunday Times del Reino Unido, “pero tenemos planes para hacerlo”.

Un año antes, en el año 2014, Church dijo a un grupo de escritores científicos que su laboratorio estaba a punto de obtener “organoides” de células de elefantes modificadas genéticamente:

Church dijo que tardaría un par de años para poner a prueba los organoides. Una vez que el genoma esté totalmente editado y preparado, los genes del mamuts se insertarán en un embrión de elefante para su implantación y activación”.

Buscando por el nombre del autor y la investigación que cita, no he podido encontrar ninguna investigación científica de Church que hable de mamuts o elefantes, nada en absoluto. El laboratorio de Church ha publicado varios borradores en bioXiv, pero ninguno de ellos habla sobre estos trabajos en torno a los mamuts o los elefantes.

Después de haber trabajado en colaboración en varios proyectos, sé que los retrasos en la publicación, incluso de dos años, son bastante comunes. Es por eso que al informar sobre cualquier trabajo inédito en curso, los periodistas deben hacer algunas preguntas: ¿Podemos ver los datos? ¿Qué falta por hacer para que los expertos acepten los resultados? Si usted está esperando obtener unos excelentes resultados que podría publicar más tarde, ¿por qué se convierte en noticia ahora?

La irónico es que estoy seguro que Church respondería a estas preguntas con franqueza, y los artículos resultantes se ocuparían menos de la personalidad de Church y más de las historias que hay detrás de la Ciencia, siendo más convincentes y precisas.

Cuarenta y cinco genes son muy pocos si hablamos de dos órdenes de magnitud

Los números son un elemento básico de la investigación científica. Si los números no coinciden, los periodistas deben mostrarse escépticos. Según Church, su laboratorio ha logrado insertar hasta ahora 45 ediciones de ADN en células de elefante:

Hasta el momento, 45 ediciones de ADN han logrado empalmarse en el genoma del elefante asiático. Estamos trabajando en las formas de evaluar el impacto de todos las ediciones. La lista de ediciones afecta a aquellos aspectos que contribuyen al éxito de los elefantes en ambientes fríos. Ya sabemos que tiene que ver con orejas pequeñas, grasa subcutánea, el pelo y la sangre”.

Una mirada al genoma de los mamuts demuestra la parquedad del proyecto de Church, en la etapa en que se encuentra actualmente, comparándolo con la historia evolutiva de los mamuts. En el año 2015, Vincent Lynch y su colegas compararon el genoma de los elefantes y de los mamuts e identificaron nada menos que 1,4 millones de variantes únicas de estos animales extintos. Esas variantes provocaban cambios en las proteínas producidas por unos 1600 genes diferentes. Y proteínas distintas quiere decir características distintas, tanto físicas como bioquímicas.

Crédito de la imagen: James St. John CC-BY

Crédito de la imagen: James St. John CC-BY

Esos son muchos cambios. Aún así, supone una enorme subestimación el intentar reconstruir un mamut a partir del genoma de un elefante. Esas 2020 sustituciones no incluyen cambios en los elementos reguladores en cis, los cambios en las secuencias no codificantes que afectan al modo de expresión de los genes, pudiendo haber incluso más de éstas que sustituciones en la codificación de proteínas. Los genetistas también tendrán que averiguar qué cambios evolutivos específicos del elefante asiático necesitan invertir para aproximarse al ancestro común del elefante asiático y el mamut. Y deben determinar en qué medida las duplicaciones de genes o cambios estructurales en el genoma podrían influir en la biología del mamut.

Obviamente, los periodistas que ocultaron estos datos tenían que enfocar sus artículos de una manera muy diferente. ¿Quién haría clic en el artículo si los titulares fuesen exactos?: “Cuarenta y cinco genes de mamut se insertan en células de elefante, faltando todavía 4000”. Pero de citar los números con precisión, se enfatizaría la diferencia entre resucitar una especie extinta y una leve modificación de la vida.

Los embriones de elefante no pueden dar información sobre rasgos

Para ser honestos, el laboratorio de Church no está tratando de revivir un mamut. Están tratando de diseñar rasgos de mamut en el elefante asiático, ocupándose sólo de algunos genes. La investigación de estos genes en las líneas celulares y las células madre modificadas genéticamente es un planteamiento natural. Serían útiles los folículos pilosos in vitro, y las células madre de la sangre también.

Sin embargo, un planteamiento in vito no puede dar información sobre los rasgos de organización o a nivel de sistemas, como los procesos metabólicos, la distribución de la grasa y el modelado del pelo. Los modelos en ratones transgénicos también tienen sus límites. Los genes de mamut probablemente actuarán de una manera muy diferente en un ratón que en un elefante.

La ingeniera genética pretende obtener un mamut a partir de un elefante, al tener un fondo genético más cercano, pues suena más tentador. Pero los elefantes transgénicos son un modelo experimental desmesurado, porque los elefantes son enormes, caros de alimentar, sólo tienen una cría cada vez, y se requiere de muchos años para que lleguen a la edad adulta. Así que Church no está hablando de criar embriones para que nazcan y mucho menos para que alcancen la edad adulta. Está hablando de producir embriones en las etapas tempranas.

Sin embargo, cualquiera puede ver que embriones en las etapas tempranas nunca van a proporcionar evidencias de que los genes implantados realmente produzcan diferentes rasgos de mamut. Un embrión de elefante de 10 días no tiene orejas, ni pelo, ni grasa subcutánea. Los rasgos de los mamuts que Church está tratando de diseñar no pueden ser evaluados a partir de un embrión en su etapa temprana.

Un periodista competente debiera preguntarse: “¿Qué se espera de la investigación con embriones en la etapa temprana?”. Si sólo se trata de una prueba inicial, entonces que lo diga y deje claro que los embriones no pueden dar información sobre rasgos de mamut. Entender los sistemas genéticos en genomas híbridos llevará muchos años

Uno de los conceptos erróneos más básicos de la formación en Biología es la noción de que un rasgo es el producto de un solo gen. Se sabe que los rasgos humanos, tales como la distribución del pelo, la cantidad de grasa y su distribución, la química de la sangre y la forma del oído, se ven afectados por la variación de decenas o cientos de genes. Sabemos mucho más de la biología humana que de la biología del elefante, y estamos empezando a entender cómo interactúan los genes para producir estos rasgos complejos.

Un ejemplo de lo que sabemos acerca de la función de los cambios de aminoácidos específicos de mamut. Las funciones biológicas se deducen de “ratones knockout”, con uno o varios genes desactivados. Un concepto muy aproximado de la función biológica. Figura 2 de Lynch y colegas (2015).

Un ejemplo de lo que sabemos acerca de la función de los cambios de aminoácidos específicos de mamut. Las funciones biológicas se deducen de “ratones knockout”, con uno o varios genes desactivados. Un concepto muy aproximado de la función biológica. Figura 2 de Lynch y colegas (2015).

Por lo tanto, da lugar a confusión Church al decir que “ya sabemos qué genes afectan al oído del mamut, su grasa, el pelo o la sangre”. Todo lo que sabemos es que algunos genes muestran signos de selección positiva en algunas poblaciones de mamut, y tenemos una idea aproximada de algunos de los sistemas biológicos a los que afectan estos genes, observando cómo las versiones humana y del ratón les afecta estas variaciones. En realidad, no sabemos cómo funcionarían estos genes en los mamuts, como se regulaban, qué otros genes eran necesarios para unas funciones biológicas normales o qué efectos secundarios pueden tener cuando se expresan en el genoma de un elefante.

Toro azul belga, una de las razas que a menudo expresan una forma con doble musculatura debido a la deficiencia de miostatina. Ilustra un problema de cambios genéticos con una gran efecto. Crédito de la foto: Roby en Wikipedia.

Toro azul belga, una de las razas que a menudo expresan una forma con doble musculatura debido a la deficiencia de miostatina. Ilustra un problema de cambios genéticos con una gran efecto. Crédito de la foto: Roby en Wikipedia.

Para obtener rasgos de mamut con un manipulación genética mínima, es lógico que se elijan aquellos genes que puedan tener un mayor efecto. Es como aumentar la masa muscular en el ganado eliminando la miostatina. Pero los cambios genéticos que tienen una amplia repercusión tienen unos efectos secundarios no deseables. Además, la introgresión natural [la introgresión es el movimiento de genes de una especie a otra a consecuencia de un proceso de hibridación interespecífica seguido de retrocruzamiento] entre especies estrechamente relacionadas muestra que los genes comunes en una especie son a menudo letales cuando se introducen en una especie hermana.

En otras palabras, la transferencia de 45 genes de mamut, aquellos que pudieran tener un mayor efecto en un elefante, es poco probable que tenga unos resultados beneficiosos o útiles.

Los criadores se enfrentan regularmente a estos desafíos cuando trabajan con híbridos de diferentes razas o especies. Los híbridos de primera generación tienen a menudo escasa viabilidad y fertilidad, pero repetidos retrocruzamientos, con una exhaustiva selección, a veces pueden acabar con las combinaciones letales de genes. Pero para lograr ese nivel de experimentación genética se requerirá de la cría que muchos elefantes con diferentes combinaciones en la línea germinal de mamut.

Como con la razas híbridas comerciales como el beefalo, cuya cría requirió de numerosas pruebas de ensayo y error durante más de cien años. Puede alcanzarse, pero no se trata de un proyecto de dos años.

¿Un útero artificial de elefante? ¿En serio?

No importa cómo se mire, para desarrollar rasgos de mamuts modificados genéticamente se requerirá de animales que nazcan vivos, no sólo embriones. Church dice que su equipo no quiere emplear la ingeniería genética en los elefantes en las fases posteriores. Eso es algo bueno, porque a la larga se requerirían de cientos de nacimientos de elefantes mutantes para evaluar de manera sistemática los efectos de la manipulación genética realizada por Church.

¿Fin de la historia?

Bueno, hasta aquí es donde me llevaron las noticias falsas. Se crea o no, casi los 60 artículos publicados en la prensa repetían la misma idea: que la inminente resurrección de los mamuts se produciría por medio de un “vientre artificial”.

The Guardian informaba más sobre los comentarios de Church en torno a los vientres artificiales:

Añadió que su laboratorio ya es capaz de desarrollar un embrión de ratón en un útero artificial durante 10 días, la mitad del período de gestación.

Estamos probamos el crecimiento de ratones ex vivo. Hay experimentos recogidos en la literatura científica de los años 1980, pero no había demasiado interés por aquel tiempo. Hoy tenemos una nueva tecnología y lo estamos analizando de nuevo”.

Los ratones tienen un período de gestación de 20 días. Experimentos anteriores en otros laboratorios han llevado a cabo la gestación durante más de 10 días mediante la implantación de una estructura tridimensional de células endometriales y nutrientes en cultivo. Este trabajo no es de los años 80, sino de hace 10 años y puede que se esté llevando a cabo en varios laboratorios, revisado por Bulletti et al., (2011). En estos experimentos, después de una etapa de desarrollo, los ratones ex vivo no crecieron de manera normal, y en última instancia murieron antes de que el período de gestación fuese completo, es decir, 20 días. Quizás posteriores investigaciones logren resolver esos problemas, pero por el momento este tipo de propuestas sólo logran obtener embriones en fase temprana.

Mi diagrama favorito de todos los artículos de prensa, debido a que en el paso 5 se produce algo así como “Y entonces se produce un milagro”. Daily Star.

Mi diagrama favorito de todos los artículos de prensa, debido a que en el paso 5 se produce algo así como “Y entonces se produce un milagro”. Daily Star.

Los elefantes tienen un período de gestación de 22 meses. Al nacer, los elefantes pesan 90 kg. Un útero artificial para un elefante requeriría de la manipulación de una enorme superficie de tejido para la inserción placentaria, o algún tipo de reemplazo de la placenta. El reemplazo de la placenta puede que no sea imposible: en un experimento, un feto de cabra se mantuvo vivo durante más de una semana por perfusión de sangre a través del ombligo, con suplementos de oxígeno y nutrientes. Pero está lejos de que se llegue a una gestación completa. Los médicos tienen mucha experiencia con medidas extremas para facilitar la nutrición y el aporte suplementario de oxígeno en los casos de bebes humanos prematuros. Se trata de enormes desafíos, pero con una tasa muy alta de mortalidad.

Si se inventara un útero artificial eficaz, se trataría de una de las noticias más importantes en el proyecto de transferencia de genes de mamuts por parte de Church. Los desafíos técnicos son mucho mayores, y los beneficios de tal tecnología para los seres humanos serían enormes.

Mi conclusión

Cualquier persona que quiera leer más acerca de los límites técnicos y los posibles enfoques para la clonación de mamuts, debiera leer el libro de Beth Shapiro, “Cómo clonar un mamut”, en el que hace un magnífico trabajo describiendo los desafíos científicos al trabajar con el ADN de especies extintas y el potencial de resucitarlas. Beth es una gran comunicadora científica, y tiene una larga lista de publicaciones científicas sobre los genomas de especies extinguidas. Ella sabe de lo que está hablando.

George Church es un experto genetista, un buen comunicador científico, y una especie de pararrayos para la crítica. He estado en un panel científico con él, y he podido comprobar su capacidad para manejar preguntas difíciles, algo que respeto.

Personalmente, yo animaría a Church a que diese más, no menos, información al público sobre el progreso de sus trabajos. Los que realizan la investigación postdoctoral y las personas de las primeras etapas de una carrera que establecen los puntos de referencia, se enfrentan a algunos retos técnicos difíciles. Muéstreles el objeto de investigación. Mostrar, no decir. Veamos esos organoides de elefante con genes de mamuts que funcionan. Deje que la gente vea los embriones de ratón en úteros artificiales. Publique sus impresiones. Todos sabemos que los mamuts no va a caminar por la tierra en los dos próximos años. Difundir en la prensa e informar al público sobre lo que se hace evitará que se difundan noticias falsas.

La Ciencia de hacer clic se reduce a una noticia falsa. Hay un cuento en 65 artículos, la mayoría de los cuales repiten los mismos errores estúpidos. Los científicos necesitan trabajar juntos para hacer que los periodistas hagan un buen trabajo con todo este tipo de historias.

Tenga en cuenta que no he dicho que los periodistas necesiten citar a más críticos. He dicho que el periodismo no es la respuesta en este caso. Lo que se necesita es un respeto por los hechos y hacer mejores preguntas de investigación.

Los científicos también deberían dirigir alabanzas positivas hacia aquellos periodistas que lo hacen bien. Quiero destacar a una periodista: Mary Beth Griggs, de Popular Science. Su artículo titulado “No, el mamut lanudo no resucitará en el año 2019”, desacredita la idea de que el proyecto de Church esté desarrollando mamuts y explicó claramente tanto los límites de la investigación de los embriones como las pretensiones reales del “útero artificial” de Church. Incluso recordó a los lectores que los experimentos que pretenden desarrollar hocicos tipo dinosaurio en embriones de pollo no han conducido a que caminen de nuevo los pollos de dinosaurio. Ese artículo tiene mi aprobación al informar con precisión sobre los objetivos del trabajo en curso.

Veremos más artículos que inciden en lo mismo.

John Hawks es un paleoantropólogo. Ha estudiado la evolución humana y ha trabajado para entender los fósiles y las pruebas genéticas de nuestros antepasados homínidos.

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Nuevos documentos detallan el tratamiento de las semillas de cultivos transgénicos con insecticidas neonicotinoides

Por Emily Unglesbee, 16 de enero de 2017

The Progressive Farmer

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ROCKVILLE, Md. (DTN).- Nuevos documentos de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) exponen los números sobre el uso de los insecticidas neonicotinoides, que se han extendido silenciosamente por los cultivos de maíz y soja de los Estados Unidos durante los últimos 5 a 6 años.

Los datos sobre el uso de clotianidina (Poncho, de Bayer), thiametoxam (Cruiser, de Syngenta) e imidacloprid (Gaucho, de Bayer y Valent USA) eran escasos hasta hace poco, en parte debido a que la EPA no regula los tratamientos de las semillas de la misma manera que hace de las aplicaciones de las hojas de los cultivos o del suelo con esos mismos productos químicos.

Ahora, las evaluaciones de riesgo de tres insecticidas neonicotinoides en tres polinizadores y organismos acuáticos, publicadas el pasado 12 de enero, revelaron lo que ya muchos sospechaban: estos productos químicos se encuentran por todas partes.

La EPA estima que entre 17 y 25 millones de hectáreas de maíz están siendo tratadas cada año con clotianidina (del 45% al 65% de todas las hectáreas de maíz cultivadas en los Estados Unidos) y entre 10 millones y 17 millones de hectáreas de maíz son tratadas con thiametoxam (lo que supone del 26% al 45% de las hectáreas de maíz cultivadas en los Estados Unidos).

Esto significa, que casi la totalidad del maíz cultivado en los Estados Unidos esté probablemente tratado con alguno de estos insecticidas.

En estos mapas se puede observar el aumento de la superficie tratada con el insecticida neonicotinoide imidacloprid, que creció ampliamente entre 2006 y 2014 (Foto cortesía de la EPA y USGS).

En estos mapas se puede observar el aumento de la superficie tratada con el insecticida neonicotinoide imidacloprid, que creció ampliamente entre 2006 y 2014 (Foto cortesía de la EPA y USGS).

 

En los cultivos de soja, de 5 a 8 millones de hectáreas son tratadas con tiametoxam (del 16 al 25% de todas las hectáreas de soja cultivadas en los Estados Unidos); y 800.000 hectáreas son tratadas con clotianidina cada año. Es probable que el número de hectáreas de cultivo de soja tratadas con imidacloprid sean también considerables, aunque la EPA no ha aportado información sobre este insecticida. Sin embargo, la Agencia estimó que se aplicaron 400.000 kilogramos de imidacloprid en la soja en el año 2014. En comparación, esta cantidad es de casi tres veces la cantidad de thiametoxam aplicada en la soja cada año, que representó de 5 millones a 8 millones de hectáreas.

Remolque cargado de semillas recubiertas con un insecticida.

Remolque cargado de semillas recubiertas con un insecticida.

Estos números representan un importante cambio en la comprensión del uso de pesticidas en la agricultura, allí donde se pensaba que únicamente se utilizaban herbicidas. En el año 2014, la USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos) informó que mientras en el 97% de las hectáreas de maíz cultivadas se aplicaban herbicidas, los insecticidas sólo se usaban en el 13%. Así mismo, en el año 2015, la USDA estimó que el 96% de las hectáreas de soja fueron tratadas con herbicidas, y sólo se aplicaron insecticidas en el 22% de esos cultivos de soja.

Estos nuevos números sobre el tratamiento de las semillas con insecticidas neonicotinoides confirman que el uso de insecticidas y herbicidas andan parejos. El uso de los insecticidas se ha mantenido oculto, en forma de tratamiento de las semillas.

La excesiva dependencia del uso de herbicidas, insecticidas y de rasgos genéticos ha generado problemas de resistencia a las plagas.

No es menos cierto que los tratamientos de las semillas con insecticidas neonicotinoides puedan crear problemas similares. El insecticida tiene como objetivo la erradicación de insectos que pican y succionan en los cultivos de maíz y soja, el tratamiento de plagas tales como el gusano de la semilla de maíz, las larvas blancas y el escarabajo de la hoja de la alubia verde.

Dave Fischer, director de seguridad de los polinizadores de Bayer, dijo que las plagas demostraron en el pasado ser mucho más lentas en adquirir resistencia ante los insecticidas neonicotinoides, aunque algunos problemas han aparecido, como el escarabajo de la patata en Colorado.

Fisher defendió la práctica de la Industria de tratar las semillas con productos químicos neonicotinoides, tanto las semillas de maíz como la mayoría de las de soja, independientemente de la posible incidencia de la plaga: “No hay nada malo en asegurar las cosechas. Da mayor flexibilidad al agricultura de suceder esto. Es una práctica parecida a ponerse la vacuna contra la gripe”, dijo.

Es decir, Fisher defiende una “aplicación preventiva” y señaló que es difícil investigar aquellas parásitos presentes en el suelo que los insecticidas neonicotinoides dicen tratar.

A diferencia de la vacuna de la gripe, los plaguicidas neonicotinoides están bajo investigación por el papel que pueden desempeñar en la disminución de la supervivencia y daños en los insectos polinizadores. Estas preocupaciones han llevado a la EPA a realizar evaluaciones de riesgo específicas de los polinizadores y a una revisión de esta clase de productos químicos. Vea la historia de estas evaluaciones aquí:

https://www.dtnpf.com/agriculture/web/ag/news/article/2017/01/13/epa-releases-flurry-risk-assessments

Algunos científicos están siendo muy críticos con el uso generalizado de los insecticidas neonicotinoides. Cuando la EPA publicó un Informe en 2014, las conclusiones determinaron que el tratamiento de las semillas con neonicotinoides no tiene ningún beneficio económico para los productores de soja, y un grupo de científicos de la región central y sureste emitieron declaraciones diciendo que estaban de acuerdo con estas conclusiones.

En una entrevista de DNT con el entomólogo John Tooker, de la Universidad Penn State, comparó el uso por parte de la Industria de los insecticidas neonicotinoides con el uso excesivo del glifosato por parte de muchos agricultores durante la última década.:

Esto parece otro ejemplo más de la Industria Agrícola extendiendo la muerte por doquier. Me gustaría que los agricultores usasen los neonicotinoides cuando fuera necesario, pero al usarlos de manera indiscriminada, su utilidad queda empañada”.

Puede acceder a las evaluaciones de riesgo de la EPA, que contienen datos de uso y superficie cultivada en la que se emplean neonicotinoides: https://www.epa.gov/pollinator-protection/schedule-review-neonicotinoid-pesticides

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La firma del acuerdo comercial CETA pone en riesgo la transparencia y la elección

por parte de los consumidores

Martes, 7 de febrero de 2017

testbiotech.org

clonacion

La investigación llevada a cabo por Testbiotech ha demostrado que descendientes de vacas y toros clonados están siendo registrados en una base de datos profesional de criadores del Reino Unido. Por lo tanto, es probable que un número considerable de animales procedentes de clones hayan entrado ya en la UE. En la actualidad, la UE no tiene una normativa específica sobre etiquetado o registro para este tipo de importaciones, lo que hace que sea prácticamente imposible identificar los animales o la carne procedentes de animales clonados. La investigación fue encargada por el Grupo de los Verdes/ALE del Parlamento Europeo.

El Informe de Testbiotech muestra que cada año entrarían en la UE de 30 a 40 toneladas de esperma de toro procedente de los Estados Unidos con el propósito de la cría de ganado. Otras importaciones provienen de Canadá. Estas importaciones podrían incluir material de reproducción de toros clonados, sobre todo porque se sabe que los Estados Unidos es uno de los países que participa activamente en la clonación en el sector ganadero. El semen está congelado y se comercializa a nivel mundial. Sólo los criadores saben si están utilizando un material reproductivo procedentes de toros clonados, y pueden decidir no dar conocer estos datos al público, ni permitir el acceso a sus registros. El acceso a estos datos en el Reino Unido es algo único dentro del Reino Unido.

El Parlamento Europeo, así como el Bundestag y el Gobierno alemán, están a favor de una prohibición de los animales clonados para su utilización en la producción de alimentos en la UE. Las razones son en su mayoría de carácter ético, ya que la clonación implica un elevado sufrimiento para los animales debido a las interferencias en la regulación genética de estos animales. Por esta razón, el Parlamento Europeo es una de las instituciones que exige que se establezcan sistemas para aumentar la transparencia y el registro de animales clonados, sus descendientes, los productos pertinentes y el material reproductivo. Sin estas medidas, tanto los animales como los alimentos derivados de estos animales podrían entrar en el mercado y pasar completamente desapercibidos. Hasta el momento, hay total falta de transparencia y no hay información por parte de las autoridades competentes, los ganaderos o los productores de alimentos, a disposición de los consumidores.

Como muestra la investigación de Testbiotech, el acuerdo comercial CETA puede impedir que se alcancen unos mayores niveles de transparencia en el futuro. El etiquetado obligatorio de los ciertos productos, según el CETA, podría considerarse simplemente un impedimento sin justificación para el desarrollo comercial. Testbiotech recomienda que el Parlamento Europeo aprueba medidas para establecer una seguridad jurídica y claridad antes de que se lleve a cabo la votación final sobre el acuerdo del libre comercio [Como sabemos el pasado 15 de febrero se realizó dicha votación, siendo aprobado por el Parlamento Europeo. Eurodiputados españoles que votaron a favor del acuerdo comercial CETA , cuya actuación ha sido especialmente penosa]. De lo contrario, la aprobación del CETA podría llevar al Parlamento de la UE a entrar en conflicto con sus propias resoluciones, objetivos políticos y logros anteriores.

Nuestro informe muestra que después de todas las discusiones en torno al CETA, los ganaderos, productores de alimentos y consumidores se quedarán en un estado de incertidumbre si no se puede garantizar la transparencia y la libertad de elección. A menos que no se resuelva esta importante cuestión, el CETA seguirá siendo una pesadilla para todas aquellas personas que consideren que el tratado de libre comercio nunca debería invalidar los derechos de los consumidores”, dijo Christoph Then para Testbiotech.

Informe de Testbiotech (pdf):

ganado_clonado

 

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Miles de estudios médicos habrían resultado inútiles

Por Jon Rappoport, 14 de febrero de 2017

jonrappoport.wordpress.com

A scientist holding a petri dish in the lab with a monitor and microscope in background.

Atención a esos defensores de la supuesta Ciencia establecida por consenso, de los blogueros que enseguida se entusiasman ante cualquier pronunciación oficial sobre los logros publicitados en revistas médicas y firmados por médicos ilustres: miles de estudios publicados, y que reiteradamente se han citado, serían erróneos o irrelevantes, obteniéndose unas conclusiones falsas, y esto lo saben muchas publicaciones médicas y no están haciendo ni diciendo sobre este sentido.

¿Cuál es el problema? Las líneas celulares. Estas líneas celulares son fundamentales en la investigación de laboratorio para determinar la toxicidad de los medicamentos y la producción de proteínas. Saber exactamente qué líneas celulares se están utilizando es algo absolutamente necesario.

Y ahí es donde surge un verdadero problema.

En Statnews.com se publicaron algunas informaciones sobre este asunto, el 21 de julio de 2016:

Recientes estimaciones sugieren que entre el 20% y el 36% de las líneas celulares que utilizan los científicos están contaminadas o erróneamente identificadas, pensando que se trata de células humanas cuando en realidad puede tratarse de células provenientes de cerdos, ratas o ratones, o que las propias células humanas estén contaminadas por otras células desconocidas. Pero a pesar de que es un tema de debate que ya lleva arrastrándose durante más de 35 años, la mayoría de las revistas no han dicho nada sobre los miles de estudios médicos que podrían estar afectados”.

Una línea celular que puede estar comprometida es la de las células HeLa. Estas células cervicales cancerosas, que se denominan así por el nombre de Henrietta Lacks, que fue la primera en cultivarlas a principios de los años 1950, están omnipresentes en los laboratorios, proliferando de manera desmesurada, y por lo tanto contaminado todo tipo de células con las que entra en contacto. Se sabe de dos líneas en particular, Hep-2 e INT 407, que han sido contaminadas por las células HeLa, lo cual quiere decir que cuando los científicos pensaban que estaban trabajando con células Hep-2 e INT 407, de hecho podrían ser células HeLa”.

Christopher Korch, un genetista de la Universidad de Colorado, ha estudiado esta cuestión. Según Korck, casi 5.800 estudios publicados en 1.182 revistas pueden haber confundido HeLa con Hep-2; otros 1.336 estudios publicados en 271 revistas pueden haber mezclado HeLa con INT 407. Juntos hacen más de 7000 documentos que han sido citados aproximadamente unas 214.000 veces, según informó Science el año pasado”.

Y sólo estamos hablando de dos líneas celulares. En total, más de 400 líneas celulares carecen de seguridad sobre su origen o si han sufrido una contaminación cruzada con células humanas u otras células animales en algún momento de su paso por el laboratorio. Las líneas celulares son elegidas a menudo por su capacidad para reproducirse y desarrollarse durante períodos largos de tiempo, pero son difíciles de erradicar de los laboratorios si terminan en los guantes de investigador, por ejemplo. Es bastante fácil que las líneas celulares se contaminen, dijo Amanda Cape-Davis, Presidenta del Comité Internacional de Acreditación de Líneas Celulares, en un artículo publicado en Retraction Watch. Cuando las células se someten por primera vez a un proceso de cultivo, tiene que pasar un período de tiempo en el que se produce escaso crecimiento antes de que se obtenga una línea celular. Una sola célula introducida de otro lugar durante ese período puede proliferar en el cultivo original sin que nadie se dé cuenta del cambio que se ha producido”.

Una enorme cantidad de estudios publicados se basan en saber exactamente qué células están siendo utilizadas y sometidas a experimentación. Y muchas veces los investigadores no lo saben. Ellos fingen saberlo, pero no es así. Por lo tanto, su trabajo sería poco fiable.

Todos los involucrados prefieren mirar hacia otro lado y así durante varias décadas vienen haciéndolo. Un secreto del que nadie quiere hablar: miles y miles de estudios médicos inservibles, con conclusiones infundadas.

Sería como decir: “Bueno, construyamos varios edificios en esta ciudad, pero el hormigón que utilicemos probablemente sea cartón. Pero no hablemos de eso. Esperemos a ver qué pasa”.

Muchos investigadores han probado la toxicidad de muchos fármacos en células que suponían eran las adecuadas, pero no era sí; se dijo que tales medicamentos eran seguros, pero surgen dudas al trabajar con células que no eran las previstas.

Esta es la razón por la que la doctora Barbara Starfield, el 26 de julio de 2000, una destacada experta en salud pública de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins, dijo en la revista de la Asociación Americana que la FDA aprobó medicamentos que podrían haber causado daño a 106.000 pacientes anualmente, lo que hace un millón de personas en una década.

Y esto es algo que todos lo saben: la FDA, el CDC, la Organización Mundial de la Salud, los Departamentos Nacionales de Salud de todo el mundo; las escuelas médicas, muchos investigadores, ejecutivos de hospitales, ejecutivos farmacéuticos, periodistas médicos, revistas médicas… Pero se sigue actuando como si no se supiera.

Jon Rappoport ha escrito “The Matrix Revealed” y “Salida de la Matriz”. Jon ha sido candidato a un escaño en el Congreso de los Estados Unidos por el Distrito 29 de California. Candidato al Premio Pulitzer, lleva trabajando como periodista de investigación desde hace 30 años, escribiendo artículos de política, medicina y salud.

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Científicos cuestionan validez de más de 400 estudios médicos y desatan crisis de confianza

Too many mice are sacrificed for seriously flawed studies

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Arroz Dorado: atrofia en el crecimiento y desarrollo anormal con una menor producción de grano

Por Claire Robinbson, 16 de febrero de 2017

gmwatch.org

Efectos imprevistos en el Arroz Dorado transgénico provocan el estallido de la burbuja en torno a este arroz. El Arroz Dorado es el situado a la izquierda de la imagen, marcado con la letra A.

Efectos imprevistos en el Arroz Dorado transgénico provocan el estallido de la burbuja en torno a este arroz. El Arroz Dorado es el situado a la izquierda de la imagen, marcado con la letra A.

 

Un nuevo estudio muestra unos efectos imprevistos en el Arroz Dorado transgénico, que en principio está diseñado para producir una mayor cantidad de precursores de la vitamina A, los carotenoides. Pero al cruzar el Arroz Dorado con la variedad Swarna de la India, un paso necesario para su comercialización, se llevaron una desagradable sorpresa. Las plantas del Arroz Dorado se presentaban atrofiadas, con gran cantidad de anomalías en su crecimiento, reduciendo el rendimiento en grano en comparación con la variedad Swarna no transgénica.

Los investigadores dieron varias razones para que se produjeran estos efectos imprevistos: las nuevas estructuras genéticas interfieren con el propio gen de la planta en la producción de hormonas de crecimiento y las estructuras genéticas adicionales no estaban activas únicamente en el grano, sino también en las hojas. Esto conllevó una reducción sustancial en el contenido de clorofila, algo que es esencial para las funciones vitales de las plantas.

Estos efectos imprevistos no fueron detectados en las investigaciones previas, y se supuso que las plantas modificadas genéticamente utilizadas en estos ensayos mantendrían su estabilidad genética. De hecho, estos efectos genómicos perjudiciales no se detectaron hasta que las plantas transgénicas se cruzaron con la variedad Swarna, que es un cultivo muy extendido en la India.

Michael Antoniou, genetista molecular, comentó estos resultados:

Siempre he dicho que el proceso de modificación genética utilizado en el desarrollo de los cultivos transgénicos inserta el gen transgénico en regiones activas del genoma (áreas donde los genes en la planta huésped se activan y actúan). Este procedimiento de inserción del gen transgénico en las regiones activas hace que aumenten las posibilidades de interferir en las funciones de uno o más genes de la planta huésped, o con efectos potencialmente adversos, tales como un pobre rendimiento de los cultivos o incluso toxicidad”.

Este descubrimiento sobre la inserciones de genes transgénicos y su interferencia con los genes de la planta huésped en el arroz dorado es un ejemplo típico de este principio. Si los desarrolladores del Arroz Dorado hubiesen llevado a cabo una caracterización molecular adecuada del evento transgénico en el momento en el que se originó, habrían identificado la alteración del gen huésped que condujo a un retraso en el crecimiento y deformaciones en las plantas de arroz. Podrían haber evitado estos resultados negativos en una etapa tan tardía en el desarrollo y de comercialización del Arroz Dorado. Vuelven a los estadios iniciales, con años de trabajo de investigación y millones de dólares despilfarrados”.

El Arroz Dorado transgénico ha sido muy promocionado por los defensores de los cultivos transgénicos, y presentado como el alimento que podría salvar la vida de las personas del Tercer Mundo supliendo sus carencias nutricionales y la deficiencia en vitamina A, que provoca ceguera. El nuevo estudio pone en duda la viabilidad del proyecto del Arroz Dorado, que no ha sido capaz de producir nada de valor a pesar de los 20 años de publicidad y exageraciones. Al contrario, unos enfoques con mayor sentido común para combatir la deficiencia de vitamina A están funcionando en Filipinas, el país objetivo para el cultivo y comercialización del Arroz Dorado transgénico, y que sólo necesitan que se amplíe su área de aplicación.

El fracaso del Arroz Dorado podría poner en peligro la cosecha entera de arroz

Los nuevos descubrimientos son muy importantes para la evaluación de riesgos de las plantas transgénicas. Una vez cultivadas, las plantas transgénicas podrían transmitir sus construcciones transgénicas a las poblaciones de arroz silvestre, así como a otras variedades cultivadas. Además, los efectos genómicos no encontrados en las plantas originales sí podrían darse en la descendencia de la planta. Y en esa etapa de identificación de los peligros, podría resultar imposible eliminar los transgenes del medio ambiente.

En lugar de ayudar a las personas a combatir la malnutrición, estas plantas, de crecer en los campos, pondrían en peligro todas las cosechas de arroz. Es preocupante que los efectos puedan derivarse del cruce de plantas modificadas genéticamente con otras variedades, algo que no se ha considerado en la evaluación de riesgos”, dijo Christoph Then de la plataforma de investigación alemana Testbiotech.

No es la primera vez que se informa de tales problemas: de algunas otras líneas de arroz dorado también se sabe que muestran patrones irregulares de herencia, de acuerdo con Testbiotech. Además, hay incertidumbres sobre la calidad biológica y la seguridad de las plantas. Por ejemplo, en 2016 se describieron cambios añadidos en el metabolismo de los granos de arroz.

Hasta ahora, no ha sido posible obtener variedades comerciales del Arroz Dorado. Según el Instituto Internacional de Investigación del Arroz, IRRI, la seguridad y la utilidad de las plantas para la alimentación necesita de una investigación más detallada.

Fuente: Testbiotech https://www.testbiotech.org/es/node/1859

El nuevo estudio sobre los efectos inesperados en el  genoma del Arroz Dorado transgénico:

http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0169600

Publicación sobre los cambios en el metabolismo de las plantas de Arroz Dorado:

http://journal.frontiersin.org/article/10.3389/fpls.2016.01622/full

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Preguntas sobre el pacto entre la EPA y Monsanto en la demanda judicial por los casos de cáncer

Por Carey Gillam, 13 de febrero de 2017

Huffington Post

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Antecedentes

Ahora es cuando esta cuestión tiene un mayor interés.

Una nueva demanda judicial presentada en nombre de varias decenas de personas que afirman que el herbicida Roundup de Monsanto les causó cáncer, incluye información sobre los supuestos esfuerzos de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) para preservar los intereses de Monsanto y ayudar de esta manera a la Industria Agroquímica.

La documentación, presentada a última hora del viernes por los abogados de los demandantes, recoge la correspondencia de la EPA durante 30 años, acusando al responsable de alto nivel Jess Rowland de llevar a cabo “maniobras políticas en connivencia con la Ciencia” para favorecer a los fabricantes de herbicidas, como Monsanto. Rowland supervisó la evaluación del glifosato y su relación con el cáncer por parte de la EPA. El glifosato es el ingrediente activo de ciertos productos fabricados por Monsanto para eliminar las plantas adventicias. Y Rowland fue así mismo el autor principal de un Informe en el que decía que el glifosato no es carcinógeno. Pero en la correspondencia, la toxicóloga de la EPA Marion Copley cita algunos estudios llevados a cabo con animales y escribe: “Se ha comprobado que el glifosato causa cáncer”.

Los abogados de los demandantes se negaron a decir cómo obtuvieron dicho correo, que tiene fecha de 4 de marzo de 2013. La fecha del correo es posterior al abandono de la EPA por parte de Copley en el año 2012 y poco antes de morir de cáncer de mama a la edad de 66 años, en enero de 2014. Acusa a Rowland de intimidar al personal para modificar los Informes y así favorecer a la Industria, y escribe que la investigación sobre el glifosato, el ingrediente activo de Roundup, muestra que este herbicida debiera clasificarse como “probablemente carcinógeno para los seres humanos”. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), una sección de la Organización Mundial de la Salud, clasificó al glifosato como posible carcinógeno para los seres humanos en marzo de 2015 tras revisar múltiples estudios científicos. Monsanto ha rechazado esta clasificación y ha emprendido una campaña para desacreditar a los científicos de la IARC.

El correo, de ser fidedigno, podría ser una importante baza en el litigio con más de 60 demandantes de todo los Estados Unidos, acusando a Monsanto de encubrir pruebas de que el herbicida Roundup puede causar cáncer. Los demandantes, que sufren de linfoma no Hodgkin (LNH) o perdieron a un ser querido de LNH, han afirmado ante los tribunales que Monsanto ejerció una significativa influencia en la Oficina de Programas de Plaguicidas de la EPA (OPP), señalando en concreto a Rowland, quien hasta el año pasado fue Subdirector de la división de la sección de efectos en la salud de la OPP. Rowland dirigió el trabajo de los científicos que evaluaron los efectos en la salud humana por la exposición a plaguicidas como el glifosato y presidió el Comité de Revisión de la Evaluación del Cáncer (CACR) de la EPA, que determinó que el glifosato “probablemente no sea cancerígeno para los seres humanos”. Rowland dejó la EPA en 2016, poco después de que una copia del Informe del CACR fuese filtrado y utilizado por Monsanto como evidencia de que la clasificación realizada por la IARC era incorrecta.

Los abogados de los demandantes quieren que el juez federal del caso levante los impedimentos para que se conozca el contenido de una serie de documentos que detallan las relaciones de Monsanto con Rowland respecto a la evaluación de seguridad del glifosato por parte de la EPA y su relación con el cáncer. Monsanto envió los documentos, pero llevan el sello de “confidenciales”, una singularidad que creen los abogados de los demandantes es impropia. También quieren la destitución de Rowland, pero tanto Monsanto como la EPA se oponen a esta solicitud, como aparece en los documentos judiciales. No nos pudimos poner en contacto con Rowland para que nos comentase su parecer.

Los demandantes necesitan con apremio que el testimonio del Sr. Rowland confirme su relación con Monsanto y el significativo papel de la EPA en la protección de los intereses del Demandado. El Sr. Rowland actuó bajo la influencia de Monsanto para que las posiciones de la EPA y las publicaciones apoyasen los intereses de Monsanto”, dijeron los abogados de los demandantes en la presentación del litigio en varios distritos el pasado 10 de febrero.

La EPA ha estado evaluando el perfil de seguridad sanitaria y ambiental del glifosato a medida que ha aumentado en todo el mundo la controversia en torno a este producto químico. La Agencia tenía previsto terminar su evaluación de riesgos del glifosato en el año 2015, luego dijo que lo haría en 2016, y últimamente decía que estaría terminada en el primer trimestre de 2017. Pero recientemente ha vuelto a modificar las fechas: dice que no estará terminada hasta finales del tercer trimestre de 2017.

MONSANTO QUIERE QUE LOS DOCUMENTOS SIGAN SIENDO CONFIDENCIALES

Los abogados de Monsanto solicitaron al juez federal que bloquee la petición de los abogados de los demandantes, de modo que el contenido de los documentos presentados ante el tribunal no pueda ser conocido ni por los medios de comunicación y el público. Aducen que los abogados de los demandantes están tratando de que este caso “sea sometido a la opinión pública”, de manera injusta.

Monsanto se quejó en concreto de la organización US Right to Know, que estaría tratando de conseguir documentos confidenciales para así informar al público. La Empresa dijo que los informes sobre “documentos escogidos de manera selectiva” podrían ser “potencialmente perjudiciales” para sus intereses y para el desarrollo del litigio, con un jurado potencialmente contaminado. “Los juicios en la prensa no son de interés público”, declaró Monsanto.

La Empresa pidió al juez Vince Chhabria que custodiara los documentos para que no fuese posible su exhibición pública.

Durante el desarrollo del juicio, Monsanto también dijo que no había pruebas de que Roundup y otros herbicidas con glifosato fuesen “unos productos deficientes o extremadamente peligrosos”, señalando que todos estos productos cumplían con “todas las normas de seguridad aprobadas por el Gobierno”. No hay evidencias de carcinogenicidad en el glifosato o Roundup, afirmó Monsanto en su declaración.

En otra declaración escrita presentada por Monsanto el pasado 8 de febrero, argumentaba que la clasificación del glifosato como probablemente carcinógeno para los seres humanos no es algo de relevancia sobre si Roundup ha causado o no cáncer en los demandantes. El enfoque de la IARC es “menos rigurosa” que la evaluación científica de la EPA, y las conclusiones de la IARC son “científicamente poco fiables”, según el documento. Monsanto dijo al Tribunal que ni las opiniones de la IARC ni de la EPA son necesariamente relevantes para la consideración general del litigio, porque los demandantes tendrán que presentar testimonios de expertos que muestren que los productos fabricados por la Empresa les ha provocado cáncer.

A medida que el litigio avanza, la legislación actual podría beneficiar a Monsanto y a otras muchas empresas que se enfrentan a demandas colectivas por partes de los consumidores. La “Fairness in Class Action Litigation Act of 2017” (H.R. 985) fue introducida en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos por Bob Goodlatte (Richmon, Virginia). Esta ley defiende los intereses empresariales, reduciendo el número de demandas inconsistentes y aseguraría además que la indemnización la recibiesen los demandantes en lugar de enriquecer a los abogados que presentan tales demandas. Pero los que oponen a esta ley dicen que sería casi imposible para las personas con escasos recursos económicos desafiar a las poderosas Corporaciones en los Tribunales. El proyecto de ley se aplicaría tanto a las demandas colectivas pendientes como a las futuras y a los litigios que se desarrollan en varios distritos.

El proyecto de ley esta pensado para que no se puedan presentar demandas colectivas o litigios por parte de nadie”, dijo Joanne Doroshow, Directora Ejecutiva del Centro para la Justicia y la Democracia. “Eliminaría los derechos civiles, de antimonopolio, de los consumidores, esencialmente cualquier tipo de denuncia en los Estados Unidos”.

[Los enlaces en el artículo original]

Carey Gillam es Directora de Investigación de Us Right to Know, un grupo de educación para los consumidores sin ánimo de lucro. Twitter: www.twitter.com/careygillam

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Fukushima: sigue empeorando la situación seis años después del accidente nuclear

Incluso la cadena de televisión Fox News habla de unos “niveles inimaginables” de radiación”

Por William Boardman, 14 de febrero de 2017

Dissident Voice

fukushima_radiacion

Después de una semana de hablar de unos “niveles inimaginables” de radiación en el interior del reactor Nº2, que sufrió una explosión y se derrrumbó (Ver más abajo), NuclearNews.net informaba el 11 de febrero que los niveles de radiación han alcanzado unos valores mucho más allá de lo inimaginable.

Una radiación continua e intensa de 530 sieverts a la hora ( ya 4 sieverts supone un nivel letal), fue ampliamente difundida a principios de febrero de 2017, como si se tratara de un fenómeno nuevo. No lo es. Tres reactores de la central nuclear de Fukushima se fusionaron durante el terremoto y posterior tsunami el 3 de marzo de 2011, y aquella crisis todavía continúa. Los niveles de radiación han estado fuera de control desde entonces. Como se dijo en Fairewinds Energy Education en un correo electrónico el pasado 10 de febrero:

Esta lectura de la radiación utilizando un robot ya se esperaba, ya que el reactor N.º 2 ha tenido unos niveles muy altos de radiación desde que se produjo el desastre hace casi 6 años… Como viene diciendo Fairewinds desde hace 6 años, no hay soluciones fáciles porque el agua subterránea está en contacto directo con el núcleo del reactor (combustible fundido) en Fukushima Daiichi”.

Lo que es nuevo (aunque realmente no lo sea) es el reconocimiento oficial de los altos niveles de radiación que hay en ese lugar, que se han multiplicado por 7 (el máximo reconocido anteriormente era de 73 sieverts por hora en 2012). El nivel más alto de radiación medido en Chernobyl fue de 300 sieverts a la hora. Esto significa, y cualquiera que preste atención lo sabe bien, que la triple fusión en la central nuclear de Fukushima sigue fuera de control.

Sievert” es uno de los muchos términos utilizados para evitar que la mayor parte de la gente entienda de qué niveles se estén hablando. Un siervert equivale aproximadamente a un “gray”, que representa la absorción de un julio de energía ionizante por un kilogramo de material irradiado (no confundir con un “Curie” o “Becquerelio”, o “rem”, “rad” o “Roentgen”). En el Sistema Internacional de Unidades (SI), un julio es una unidad de trabajo o energía, y es el trabajo realizado por una fuerza de un Newton cuando su punto de aplicación se mueve un metro en la dirección de acción de dicha fuerza, es decir, unos 36000 vatios/hora. ¿Entendido?. La jerga no importa mucho en lo que respecta a la seguridad pública. Todas las radiaciones ionizantes son potencialmente mortales. Cuánto más expuesto esté uno, mayor amenaza supone. Physics Stack Exchange ilustra el problema:

La dosis de radiación que es capaz de matar a las células tumorales se dirige directamente a la masa tumoral. Si en lugar de usar un haz de rayos paralelos se usase un haz disperso como terapia, estaríamos tratando el cuerpo en su totalidad y causando gran daño”.

Los niveles de radiación en Fukushima se pueden comparar a los niveles de una explosión nuclear que no cesa. Esta es una de las razones por las que TEPCO, Tokyo Electric Power Co., propietaria de Fukushima, está tratando de tranquilizar al mundo diciendo que la radiación no sale de las instalaciones de la central nuclear de Fukushima. Esto no es verdad. Gran cantidad de radiación, la mayoría de ella no documentada y no medida, se vierte al Océano Pacífico, continuamente, sin pausa. Una razón por la cual estas emisiones radiactivas están fuera de control es porque nadie sabe dónde se encuentra los núcleos de los tres reactores que se han fundido. TEPCO dice que cree que los núcleos fundidos han traspasado las paredes internas de contención de los reactores, pero que todavía se encuentran dentro de las paredes exteriores. Siguen buscando lo mejor que pueden.

El 3 de febrero de 2017, The Guardian informaba de los altos niveles de radiación detectados por una cámara con control remoto enviada al interior del reactor, provista de un brazo telescópico. Prácticamente el mismo artículo aparecía el 6 de febrero en Smithsonian.com, el 7 de febrero en ZeroHedge.com, y el 8 de febrero Fox News informaba que “los niveles de radiación en la planta nuclear de Fukushima se encontraban en unos límites inimaginables”. Al parecer, tales noticias no se han dado ni en la CBS, ni en la NBC, CNN o MSNBC. El 9 de febrero, ABC publicaba un artículo de AP (Associated Press) en el que informaba de la urgencia de sacar el robot del Reactor Nº2 debido a los altos niveles de radiación, sin especificar esos niveles y añadiendo: “Los responsables de TEPCO aseguraron que a pesar de las cifras peligrosamente altas, la radiación no se difunde fuera del reactor”. (PJMedia.com dice que las informaciones de Fox se pueden considerar como noticias falsas, al basarse en un argumento ad hominem y confiar en TEPCO sobre la radiación que se emite al océano, y aceptando los estándares de la EPA sobre los niveles seguros del agua potable, sin desacreditar las informaciones).

El 12 de febrero, el diario Pakistan Defence publicaba el artículo de Ap del 9 de febrero, pero incluyendo los nuevos niveles de radiación, 650 sieverts, que dañó la cámara del robot, agregando:

Los altos niveles de radiación pueden parecer alarmantes, pero hay buenas noticias: la radiación está contenida, y no hay informes de que se estén produciendo fugas en la planta nuclear. Esto significa que la radiación no puede afectar a los municipios cercanos. Estos niveles tan altos también podrían significar que el robot se está acercando a la fuente de radiactividad lo que permitiría poder eliminar adecuadamente el combustible fundido”.

Toda esta cobertura mediática sólo hace referencia al núcleo del reactor fundido de la Unidad 2. No hay noticias fiables sobre el estado de los núcleos de los otros dos reactores que también se fundieron. En el mes de noviembre pasado, en una charla de media hora sobre la crisis de Fukushima, Arnie Gunderson, de Fairewinds Energy Education, habló sobre los tres núcleos desaparecidos de los reactores y dijo sospechar que probablemente no estuvieran dentro del vaso de contención del reactor.

El agua subterránea que fluye hacia y a través del reactor resulta contaminada a su paso por él, y eso está teniendo un amplio impacto en el Océano Pacífico. En Carmel, California, los residentes locales han descubierto que las charcas que quedan tras la bajada de la marea, antes vibrantes de vida, están ahora muertas. Culpan de ello a Fukushima.

Lo que está pasando en Fukushima no es nada bueno, y tiene posibilidades de que todavía empeore más. No resulta demasiado tranquilizante que la empresa responsable de la catástrofe, TEPCO, sea también la encargada de solventar el problema, sobre todo cuando el Gobierno japonés actúa encubriendo los hechos y negando a su gente las información de lo que está ocurriendo. Los investigadores privados han tardado cinco años en darse cuenta de que la radiación por Cesio-137 que se depositó sobre Tokio supuso una forma peligrosa de radiación y no se limpió con eficacia.

Estados Unidos y la mayoría de países del resto del mundo han optado por no considerar el accidente de Fukushima más seriamente que una colisión múltiple de vehículos. Ahora se encuentra a la cabeza del Departamento de Energía de los Estados Unidos Rick Parrey, y Scott Pruit preparado para asumir el cargo en la Agencia de Protección Ambiental (EPA), por lo que podremos esperar grandes cambios, ¿verdad?

Se ha producido un gran cambio en el Departamento de Energía, que utiliza más contratistas que cualquier otra Agencia estadounidense. La Oficina de Responsabilidad del Gobierno (GAO) descubrió que el Departamento de Energía no protegía a los denunciantes que planteaban problemas legítimos de seguridad nuclear y otras preocupaciones. En respuesta, el Departamento de Energía, aprobó nuevas normas para proteger a los denunciantes de las represalias de los contratistas. Pero esa normativa fue bloqueada debido a la congelación en las reglamentaciones establecida por el Presidente Trump el pasado 20 de enero.

En cierto sentido, Fukushima es tal vez una metáfora del momento actual de los Estados Unidos. El terremoto electoral y el tsunami del 11 de septiembre han producido un colapso político de proporciones desconocidas y en expansión sin que se vea forma de controlarlo, causando un enorme sufrimiento humano y en ciernes un futuro oscuro y peligroso.

William M. Boardman tiene más de 40 años de experiencia en el teatro, la radio, la televisión y el periodismo impreso, incluyendo 20 años en el sistema judicial de Vermont. Ha recibido varias distinciones por parte de Writers Guild of America, la Corporación de Radiodifusión Pública, la revista Vermont Life y una candidatura a los Premios Emmy de la Academia de Artes y Ciencias de la Televisión. Artículo publicado en Reader Supported News.

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Gene Drives: argumentos científicos para una prohibición total y perpetua

Por Jonathan Latham, 13 de febrero de 2017

Independent Science News

sciencenews.org

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Uno de los asuntos centrales de nuestros días es el de cómo manejar con seguridad las innovaciones industriales. Los nuevos productos que incorporan nanotecnología, biotecnología, metales raros, microondas, nuevos productos químicos, todo ello entra a diario en el mercado. Sin embargo, ninguno de estos productos se presenta con un conjunto adecuado de datos científicos. Tampoco traen un marco intelectual de referencia en el cual podamos descifrar los riesgos, como lo demuestran las dispuestas sobre el principio de precaución. La mayoría de estos productos no reciben ningún tipo de supervisión por parte de las Agencias de Regulación.

¿Cómo se eliminarán estos productos? ¿Qué poblaciones y qué ecosistemas se pondrán en riesgo debido al uso de dichas tecnologías o productos? ¿Cuáles serán las consecuencias por un accidente durante su uso, fuera de los establecidos o ilegales? Ninguna de estas preguntas son respondidas de manera conveniente por las Agencias de Regulación, al menos que los ciudadanos presionen para que así se haga.

Como consecuencia de estas deficiencias, nos estamos exponiendo a nuevos riesgos cada vez que aparece uno de estos productos. Pero a pesar de su enorme importancia, quizás sea uno de los temas menos discutidos actualmente.

El espectro regulatorio

La regulación de los productos obtenidos en los procesos industriales es muy diversa. En un extremo estaría la Industria aérea estadounidense. Los aviones comerciales están sometidos a un estricto control normativo a lo largo de toda su vida, desde el diseño hasta la producción, el mantenimiento y su empleo. Cuando se producen accidentes de avión, se lleva a cabo una exhaustiva investigación independiente, sin mirar los costes en la búsqueda de las causas, llegando incluso a recuperarse los restos sumergidos en el fondo del mar.

Cuando concluye la investigación, se dan recomendaciones. Con escasa frecuencia se altera el diseño o el mantenimiento de la aeronave, pero a veces los aviones ya fabricados pueden incluso retirarse de la circulación.

Este proceso normativo se caracteriza por una amplia y continua retroalimentación entre todas las partes del sistema: tripulantes, Agencias de Regulación, equipos de mantenimiento, fabricantes, etc. Este tipo de supervisión reguladora iterativa se considera de amplio éxito e incontestable. De hecho, la Industria aérea tienen en su haber pocas muertes a pesar de la naturaleza intrínsecamente peligrosa y antinatural del vuelo.

Un contraste significativo supone la regulación de los productos de la Industria Química. El modelo estándar para los productos químicos sintéticos que no sortean por completo los sistemas de regulación suelen entrar en el mercado tras una única decisión. Esta decisión suele denominarse “aprobación” o “desregulación”. Una vez que se toma la decisión de aprobarlo, a veces se recogen datos adicionales y, a veces, se realiza un nuevo examen, pero la decisión de aprobación es en muchos sentidos irreversible, de modo que su retirada del mercado es prácticamente imposible. Este tipo de regulación, que también se aplica a los productos farmacéuticos, los cultivos biotecnológicos y los dispositivos médicos, se caracteriza por disponer de un componente iterativo mínimo. El contraste, en comparación con la seguridad de los aviones, con su examen sistemático y sus formalidades de retroalimentación y aprendizaje con respecto al producto, es significativo.

La cuestión de las variables

Otro contraste entre la seguridad de los aviones y la seguridad de los productos químicos ( o de los transgénicos) es la cuestión de las variables, es decir, los posibles peligros potenciales que deben tenerse en cuenta. La simplicidad relativa y el éxito de la seguridad aérea da como resultado un número escaso de resultados negativos y estos están bien definidos. Con la excepción del secuestro, un accidente aéreo es casi el único criterio de valoración de la seguridad de un avión.

Cada producto de la Industria Química y Biotecnológica tiene una enorme lista de posibles efectos negativos. En 2007, el Gobierno francés recibió un informe del profesor Dominique Belpomme sobre la salud de la población de las islas del Caribe, La Martinica y Guadalupe. De acuerdo con este informe, los 800.000 habitantes de la islas estarían enfrentándose a un desastre sanitario como resultado de la fumigación de las plataneras con el pesticida clordecona. La mitad de la población masculina desarrollaría cáncer de próstata, una disminución en la fertilidad, y todos los niños están contaminados. La clordecona estará presente en el suelo durante un siglo.

La clordecona forma parte de un patrón. A partir del plomo-arseniato, vía DDT y otros hidrocarburos clorados, y continuando sucesivamente a través de organofosfatos y neonicotinoides, una larga lista de familias de insecticidas químicos se están usando de manera profusa, cuando debieran ser prohibidos o abolidos por sus negativas consecuencias ecológicas y sanitarias.

La principal razón para que se haya dado una insuficiente previsión por parte de las Agencias de Regulación y los expertos, es que cualquier producto químico sintético, tal que un pesticida, puede potencialmente causar una gran cantidad y enorme diversidad de daños. Puede resultar en ser tóxico para la capacidad reproductiva, puede ser neurotóxico o carcinógeno, incluso para un número elevado de especies (a menudo desconocido). Además, estos daños pueden ocurrir cerca o lejos de los lugares donde se utilizó el producto químico. Incluso los productos farmacéuticos, en donde las variables se han limitado históricamente a pacientes individuales, pueden también depararnos sorpresas.

Por ejemplo, los anticonceptivos que entran en el sistema de alcantarillado pueden contaminar posteriormente los cursos de agua y así interferir en los sistemas endocrinos de los peces (Fick et al., 2010).

Algunos autores han argumentado que la historia de la regulación de los productos químicos, desde el punto de vista de la protección de la salud pública y la salud ecológica, se describe como una larga serie de fracasos provocados de manera inevitable por el hecho de que una multitud de variables superan con creces la práctica. Y las limitaciones económicas de la Ciencia. Esto se debe tanto a la potencial diversidad como al número de parámetros negativos, y por cada criterio de valoración se requiere realizar un experimento científico específico o al menos una recopilación específica de datos (3,4).

Por lo tanto, las variables exóticas como las consecuencias reproductivas en los peces por efecto de las hormonas anticonceptivas filtradas por el riñón humano (y luego dispersadas en el sistema de alcantarillado), deben ser considerados de manera explícita y estudiado experimentalmente como parte del sistema de regulación, para evitar mayores daños sanitarios y ecológicos. Sin embargo, las Agencias de Regulación se enfrentan con el verdadero e inevitable dilema de la gran cantidad de potenciales resultados. Hay, en varios órdenes de magnitud, demasiados. El número de posibles criterios toxicológicos de un solo producto químico es enorme, pero al no considerar y estudiar de manera explícita cada uno de ellos podría llevar a un desastre de salud pública a escala de lo ocurrido en La Martinica y Guadalupe o un desastre ecológico a escala de lo acontecido con los neonicotinoides (5).

En resumen, se puede demostrar que las regulaciones sobre los productos de la Industria varían en dos parámetros principales. Estos dos parámetros son:

1) La naturaleza iterativa (u otra) del proceso regulatorio que se les aplica, y

2) El número de potenciales variables negativas que necesitan ser consideradas de manera explícita.

La combinación de estos dos parámetros con algunas estimaciones relativamente incontrovertibles del éxito normativo, sugiere una hipótesis simple: que los productos que tienen menos parámetros de valoración y que están sujetos a procesos regulatorios de manera más iterativa son los que más probabilidades tienen de ser seguros.

La lógica que subyace es sencilla: la iteración permite corregir los errores, mientras que una menor cantidad de variables hace que la valoración sea más sencilla y manejable.

Los variables de la Biotecnología agrícola

En comparación con los productos químicos sintéticos, los transgénicos destinados para uso agrícola tienen un número similar, sino mayor, de variables peligrosas. Pueden dañar a los seres humanos y a otros seres vivos, los suelos, otros cultivos, insectos no objetivo, etc.

Sin embargo, los transgénicos para uso agrícola están en cierto sentido relativamente contenidos respecto a los daños que pueden causar por el hecho de que muchas variedades de cultivos transgénicos tienen limitado su poder reproductivo, o su sensibilidad a las heladas. Entre estos cultivos se encuentran el maíz y la soja, cultivos mayoritarios en los Estados Unidos. Esta contención biológica natural actúa como una severa restricción ante la posibilidad de provocar más daños, eliminando la mayoría de las interacciones a largo plazo fuera del sistema agroalimentario. Por lo tanto, el número de variables que deben considerarse para la evaluación de los riesgos se reduce considerablemente.

Sin embargo, hay algunas variedades de cultivos transgénicos que no están sujetos a esas limitación natural.

La hierba rastrera (Agrostis stolonifera) es una hierba de césped de la cual la Corporación Scotts (en colaboración con Monsanto) ha desarrollado una versión transgénica resistente al herbicida glifosato.

Se realizaron varios ensayos entre 2001 y 2003 con la hierba transgénica de Scotts en campo abierto para su posterior comercialización. Sin embargo, se extendió a otros lugares desde los lugares de ensayo, ya bien por la dispersión del polen o de las semillas, pero actualmente se puede encontrar A. stolonifera tolerante al glifosato en varios condados de Oregón y el vecino estado de Idaho (6). La expansión de esta hierba transgénica está dando problemas para el control de las hierbas adventicias. Dado que A. stolonifera es una especie que se poliniza por el viento, podemos anticipar que si no se interviene de manera contundente, los transgenes de A. stolonifera se extenderán por todo el mundo donde quiera que crezca la hierba de forma natural.

La colza transgénica tolerantes a herbicidas (Brassica napus) ha sido aprobada para su cultivo en Canadá, los Estados Unidos y Australia. Pues bien, en estos países se han encontrado plantas silvestres de colza transgénica resistente a los herbicidas. En Gran Bretaña, Japón y Francia, también se han encontrado poblaciones silvestres de colza transgénica (7).

El tercer ejemplo de un cultivo transgénico que ha logrado expandirse es el maíz en México (8). Los países anteriores pueden considerarse algo afortunados de que haya sido una hierba rastrera y no la colza silvestre transgénica la que haya provocado problemas en la agricultura. El maíz transgénico contiene a menudo uno o varios miembros de la familia de proteínas insecticidas Cry. En gran parte de México, a diferencia de la mayor parte de los Estados Unidos, el cultivo del maíz no se ve restringido por las heladas, lo que significa que las plantas transgénicas que se reproducen se están extendiendo por diferentes suelos. Este maíz representa sin duda un elevado riesgo para los sistemas ecológicos y alimentarios, superando las amenazas de los herbicidas químicos.

Aplicación a la Genética Dirigida (Gene Drives)

La Genética Dirigida, tal como se considera actualmente, y como se explica en otra parte de este artículo, es una técnica para impulsar la herencia de unos alelos específicos. La Genética Dirigida depende de la introducción de CRISPR o ARN guía y proteínas del tipo Cas9, y lo que se pretende con ello es impulsar las frecuencias de un determinado gen. Su objetivo final es el de alterar la composición genética de las poblaciones, incluso con el propósito de disminuir o extinguir ciertas poblaciones.

Debido a que se basan en técnicas in vitro para la introducción de genes extraños, la Genética Dirigida forma parte de las técnicas de la Biotecnología. Sin embargo, desde el punto de vista actual de los riesgos, las principal diferencia entre organismos dirigidos genéticamente y la mayoría de los cultivos transgénicos, es que los los primeros están diseñados explícitamente para sobrevivir y reproducirse en el medio silvestre.

Se nos está diciendo que esta tecnología, la Genética Dirigida, puede ser regulada en el marco convencional estándar (9). Sin embargo, si consideramos los organismos en los términos aquí esbozados, estos organismos que impulsan la herencia de un determinado gen, nos estaríamos acercando a una tormenta perfecta. Son “productos” que probablemente no podrán ser erradicados, por lo que cualquier decisión que los apruebe debe presumirse que será algo definitivo e irreversible. Y sus capacidades reproductivas y de dispersión implican la necesidad de considerar un gran número de variables, tal vez incluso más que los productos químicos sintéticos y los cultivos transgénicos.

Algunos ejemplos y preguntas pueden ilustrar la diversidad de variables relevantes que se podrían considerar para estos organismos obtenidos mediante Genética Dirigida.

Por ejemplo, ¿supondrá un riesgo para los depredadores que se los comen, sean mosquitos o ratones obtenidos mediante la técnica de Genética Dirigida, ya que lo que se pretende es la erradicación de la especie presa (si esa es su intención) , y por tanto dañando a la especie depredadora? Los motivos científicos para plantear esta duda son importantes. Puede haber una imprevisibilidad en los procesos de Ingeniería Genética. Esta imprevisibilidad es especialmente preocupante en los organismos que producen plagas, ya que se supone que la Genética Dirigida se ocupa de ellos, y a que en gran medida no están caracterizados en comparación con las variedades agrícolas que son los objetos estándar de la Ingeniería Genética.

El segundo motivo de preocupación científica acerca de los riesgos de los organismos obtenidos mediante Genética Dirigida es la cuestión de los genes específicos añadidos. Por ejemplo, la polilla dorso de diamante (Plutella Xylostella), que ya está previsto que sea soltada de manera experimental en el estado de Nueva York, contiene ADN de varios patógenos virales, incluido el virus del herpes simple (HSV) (10, 11). Si los genes de los patógenos virales pueden ser insertados y utilizados con seguridad en otros organismos todavía es un cuestión no resuelta (12).

Otras preguntas clave se centran en torno a si la herencia genética se propagará solamente a las especies originales o a otras con las que a veces se pueden cruzar. En primer lugar, su importancia reside en que la Genética Dirigida es probable que afecte negativamente a estas otras especies. Es más, cualquier impacto no deseado e imprevisto de la Genética Dirigida se extenderá más allá de la especie en la que se tenía prevista la intervención, de modo que los genes se extenderán a otras especies.

Un tercer conjunto de preguntas deben ocuparse de si la trayectoria evolutiva de los organismos sometidos a las técnicas de Genética Dirigida puede ser adecuadamente controlada y predicha, dada la complejidad inherente en el concepto de Genética Dirigida.

El planteamiento de todas estas preguntas pone en primer plano un cuestión crucial subyacente: que el número de potenciales variables negativas que necesitan ser investigadas para establecer con seguridad una Genética Dirigida en las numerosas condiciones en que se encontrarán son vastísimas. Y especialmente cuando cada pregunta no puede ser considerada de manera aislada, ya que ninguna de ellas se da de manera aislada. La consecuencia es que ninguna nación tienen los suficientes medios económicos para operar tal programa científico, especialmente cuando estas preguntas sólo representan la punta del iceberg.

El principal problema es que una gran parte de estas variables no pueden ser investigadas de manera creíble fuera de ambientes ecológicamente realistas, y tales experimentos son sumamente costosos y laboriosos. Idealmente, necesitaríamos otro planeta para hacer dichos experimentos.

También hay que considerar que responder a estas preguntas requeriría protocolos científicos únicos y sin precedentes. Imagínense que quisiéramos probar los riesgos de los mosquitos sometidos a las Genética Dirigida en los murciélagos, o probar las características del comportamientos de los mosquitos de Genética Dirigida. Es poco probable que haya tales precedentes científicos, en términos de técnicas y experiencias, para la realización de dichos experimentos.

Estas son las duras realidades que las Agencias de Regulación están ignorando durante mucho tiempo. Habiendo fracaso en proteger a la población contra los productos químicos sintéticos y no protegiendo el medio ambientes de los daños producidos por los cultivos transgénicos, es ilógico esperar que una regulación organizada mediante estrategias convencionales nos proteja de la Genética Dirigida o de cualquier organismo transgénico obtenido mediante esta tecnología.

Esto nos lleva a una sola conclusión, a menos que se pueda inventar un sistema radicalmente nuevo de regulación: debemos olvidarnos de la Genética Dirigida. Del mismo modo que habría sido mejor abandonar pesticidas y fungicidas agrícolas porque los sistemas de regulación carecen de una total falta de rigor en su supervisión, los organismos obtenidos mediante Genética Dirigida no deben ser liberados al medio ambiente.

Referencias

1) ‘Health disaster’ in French Caribbean linked to pesticides.
2) Fick J et al. (2010) Therapeutic Levels
of Levonorgestrel Detected in Blood Plasma of Fish: Results from Screening Rainbow Trout Exposed to Treated Sewage Effluents. Environ. Sci. Technol., 2010, 44 (7), pp 2661–2666.
33 Thornton J. (1999) Pandora’s Poison: Chlorine, Health, and a New Environmental Strategy. The MIT Press
4) Latham JR (2016) Unsafe at any Dose? Diagnosing Chemical Safety Failures, from DDT to BPA.
5) IUCN Taskforce on Systemic Pesticides 2015
6) Zapiola ML et al., (2008) Escape
 and establishment of transgenic glyphosate-resistant creeping bentgrass Agrostis stolonifera in Oregon, USA:
 a 4-year study J. Appl. Ecology 45: 486–494.
7) Schafer, M G. Ross A A., Londo J P., Burdick C A., Lee E. H, Travers S E.,
Van de Water P K., Sagers C L. (2011) The Establishment of Genetically Engineered Canola Populations in the U.S.
8) D Quist & I H. Chapela (2001) Transgenic DNA introgressed 
into traditional maize landraces in Oaxaca, Mexico Nature 414, 541-543 doi:10.1038/35107068; Received 26 July 2001; Accepted 31 October 2001
9) de Andrade, Paulo Paes; Aragão, Francisco José Lima; Colli, Walter; Dellagostin, Odir Antônio; Finardi-Filho, Flávio; et al. 2016) Use of transgenic Aedes aegypti in Brazil: risk perception and assessment. Bulletin of the World Health Organization 94.10 (Oct 2016): 766-771.
10) This tiny moth is stirring up the GMO debate in New York.
Wallace, H. GeneWatch (Nov
2015) Oxitec’s genetically modi-fied moths: summary of concerns.
11) Latham JR, and AK Wilson (2008) Transcomplementation and Synergism in Plants: Implications for Viral Transgenes? Molecular Plant Pathology 9: 85-103.
(This article was originally published in GeneWatch Vol. 30, 2017)

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