Entries from septiembre 2016 ↓

Del hablar insurrecto y la rebelión de las lenguas

Por Agustín García Calvo

Zamora 1978

agustin_garcia_calvo

En cuestiones de lenguaje no voy a hacer aquí más que salir al paso de dos o tres errores de los que me parecen más divulgados. El primero se refiere a la relación del lenguaje con eso a lo que se llama Cultura: veo una tendencia a incluir de alguna manera la lengua como una parte del aparato cultural; es por tanto preciso insistir en que la relación no puede entenderse así.

La Cultura (en el sentido más amplio que incluiría cosas como las modas del vestido y hasta la agricultura) es algo, por decirlo primero cuantitativamente y con algo de metáfora, enormemente más superficial que la lengua; esta superficialidad implica que los hechos culturales son hasta cierto punto asequibles a la conciencia y a la voluntad de los pueblos y a sus dirigentes. Se puede, por disposiciones de lo alto o por renovación de convenio, alterar el estilo de las instituciones culturales, suprimirlas, sustituirlas, pero la lengua es, en lo esencial, inasequible a la conciencia y voluntad de sus usuarios. Ninguna disposición de arriba, ningún esfuerzo individual o colectivo, ninguna revolución puede hacer prácticamente nada en punto a cambiar el aparato gramatical de una lengua. Sólo las áreas más superficiales del lenguaje y especialmente la más superficial, la del vocabulario, puede padecer una cierta fuerza por obra del ingenio de un poeta, de la pedantería de un dictado académico o de la imposición de un Gobierno o de una Empresa comercial.

Hay otros modos de insistir en la diferencia de la situación de lengua y Cultura, por ejemplo, bien vemos hoy día que una Cultura prácticamente la misma, la que se llama occidental, puede imponerse y extenderse por una multitud de países sin que ello comprometa para nada la estructura de cada lengua diferente, salvo en cuanto a la participación en un cierto vocabulario y especialmente en una trama de nombres propios que son cosas que apenas atañen a la entraña del aparato de la lengua. Ésta no es ni siquiera objeto de consciencia por parte de los hablantes (está sumida en una zona que podemos llamar subconsciencia técnica) y por tanto no se presta a las manipulaciones ni a los actos de importación que a cada paso sufren las instituciones culturales.

Podrá objetarse a esto que hemos sido testigos de cómo una cierta voluntad colectiva y hasta políticamente organizada ha sido capaz de, por ejemplo, extender el latín por el Imperio o, en nuestros días, convertir en lengua hablada nacional una lengua escrita o muerta, el hebreo, o volver a imponer en áreas considerables de la población una lengua en vías de desaparición, el vasco.

Esto toca a otro de los puntos o errores de que quería hablar, a saber: que esa lengua recluida en la subconsciencia, inasequible a la voluntad, de la que hablaba, se refiere propiamente a las lenguas «naturales», es decir, no escritas y máximamente alejadas de una organización estatal. De las lenguas puede bien decirse que son del pueblo o de la gente, que es una manera de decir que no son de nadie y, consecuentemente, no aparecen nunca ni unificadas —sino mudando según se pasa de uno a otro valle—, ni limitadas a un territorio de fronteras definidas.

Pero luego están las lenguas oficiales, cuyo ejemplo más perfecto son las lenguas de los Estados nacionales; éstas, fundadas siempre sobre una lengua escrita (lo cual implica ya consciente de sí misma), pueden llegar hasta cierto punto a manipularse por obra de dirigentes académicos u organizaciones políticas y, por lo tanto, a unificarse en territorios más o menos vastos y de fronteras definidas, a fijarse, es decir, pretenderse eternas y de hecho retardar su evolución y, sobre todo y para ello, a imponerse desde arriba sobre la gente, ya convertida en Población, por medio de la Escuela, de la Academia y de una Cultura literaria establecida como clásica o modelo de lenguaje. Así que si antes las lenguas no eran de nadie, en cambio, estas lenguas oficiales, pueden con justicia decirse que pertenecen a la Institución Política, al Estado del que ellas vienen a ser el principal fundamento de unidad y permanencia; y es a este propósito revelador ver cómo la empresa de fundación de nuevos Estados no puede por menos de reproducir los procedimientos de los más viejos en cuanto a convertir una maraña de lenguas populares y mudables en una Lengua oficial única para todo el territorio, fija y sujeta a un modelo escolar y literario y sometida a los actos voluntarios, morales y políticos como siendo ya no ía lengua que se habla, sino la que se debe hablar. Ya sé que todo esto requeriría más explicaciones, pero no hay sitio hoy para tanto y voy a terminar más bien refiriéndome a otro punto que me parece también un punto de confusión frecuente, que es que hasta aquí he venido hablando de lengua y de las lenguas sin distinguir, como ya desde Saussure está mandado, entre el sistema o aparato de la lengua y el acto de producción en el discurso o la conversación de cada instante; hay que hacer notar ahora que no sólo hay una diferencia entre lo uno y lo otro (la diferencia entre lo estático y lo temporal), sino que puede hablarse de una contradicción entre ambas cosas.

De un lado, por ejemplo, el sistema de la lengua, lo depositado en la subconsciencia de los hablantes, es la instancia fundamental para el establecimiento y consolidación de los conceptos, de las ideas recibidas, de las ideas fijas, pero del otro, la práctica del lenguaje, aunque muchas veces se presente como destinada a confirmar ese establecimiento —cuando se habla para demostrar la razón de ser de una idea previa o cuando se habla para llegar a una conclusión—, sin embargo nos encontramos cada día con que esa producción lingüística de la conversación o del discurso también está haciendo la obra contraria de poner en tela de juicio, volver menos preciso y más dudoso, lo que antes parecía claro y fijo y así, hablando, muchas veces se desmoronan las ideas.

De aquí se desprende —si queréis— una cierta advertencia táctica que es que generalmente los militantes (al igual en esto que los hombres de Empresa y de Estado) se muestran angustiados por la separación entre la teoría (meras palabras que dicen ellos) y aquello a lo que llaman hasta praxis los teóricos de la praxis y, en consecuencia, exigen y se exigen que si se habla sea para llegar a conclusiones determinadas que, a su vez, se conviertan en acción. Pero si este proceso es bueno para las Empresas y las Estados no puede ser bueno para los que están en contra. A ellos desearía recordarles que las conclusiones, los conceptos, las ideas fijas son la muerte de la acción de las palabras, y que las palabras cuando se están produciendo temporalmente son también acción.

Puede que sea muy desconsolador no poder estar cierto de antemano de cuál es el destino al que esa práctica lingüística vaya a conducir, pero esa incertidumbre es probablemente aquella a la que están condenados los rebeldes, las gentes que no son nadie, y al mismo tiempo es la fuente de alguna confianza en que lo que produzca la acción de la lengua y las demás acciones no sea lo que ya estaba escrito.

———————————

La guerra de los transgénicos: el impacto de los transgénicos en la salud humana y animal en todo el mundo (y II)

Por el Dr. Mercola, 25 de septiembre de 2016

articles.mercola.com

Parte 1

transgenic_wars

Patrick Moore y el arroz dorado

Patrick Moore, ex activista de Greenpeace, se ha convertido en un destacado adversario del movimiento contra los transgénicos, Según Moreira, Moore abandonó de malas maneras Greenpeace hace 30 años, y desde entonces se ha hecho un nombre defendiendo toda una serie de prácticas que irían en contra del entorno, incluyendo la energía nuclear, la minería y la Industria de los Transgénicos. “También piensa que el calentamiento global es algo beneficioso para nuestra planeta”, señala Moreira.

Es uno de los principales defensores del arroz dorado, un arroz transgénico, diseñado para contener altas cantidades de beta-caroteno, aparentemente para combatir la deficiencia de vitamina A en los países del Tercer Mundo. Sin embargo hay algunos problemas. Para empezar, el beta-caroteno es una vitamina soluble en las grasas. De acuerdo con el Medical Center de la Universidad de Maryland, se necesitan al menos 3 gramos de grasa para asegurar la absorción de los suplementos de betacaroteno [4].

Este arroz enriquecido con vitamina A estaría destinado a los países más pobres donde las grasas en la dieta son difíciles de conseguir con cierta regularidad, haciendo que este tipo de suplemento sea inútil en el mejor de los casos.

También se desconoce si el betacaroteno presente en el arroz dorado se puede mantener durante el almacenamiento entre una cosecha y otra, o si los métodos de cocción tradicionales utilizados para preparar el arroz destruirían el betacaroteno. Por último, pero no menos importante, el arroz dorado todavía se encuentra en fase de desarrollo, y todos esos supuestos de momento se quedan en una mera ilusión.

Todo estos hechos debieran de haber resuelto el tema del arroz dorado desde el primer momento, pero no pasa mucho tiempo sin que Moore dedique su tiempo y esfuerzo a promoverlo, diciendo que la negativa a que se apruebe la comercialización del arroz dorado es un genocidio y que la oposición de Greenpeace a este arroz es un “crimen contra la humanidad”.

Para construir un sistema alimentario más seguro y sano comience por consumir alimentos locales

Hay problemas que parecen insuperables, pero hay soluciones. El quid de la cuestión es que los agricultores no necesitan utilizan cócteles químicos para producir alimentos. Es necesaria una intervención urgente para mejorar y reconstruir la calidad de los suelos, que han sido destruidos por décadas de una agricultura mecanizada y por productos químicos. Pero algo se puede hacer.

Individualmente podemos favorecer la Industria agrícola hacia sistemas más seguros y sostenibles mediante el cultivo de los propios alimentos o la compra de los mismos a agricultores locales de confianza. Los alimentos procesados son los más propensos a contener ingredientes transgénicos, por lo que habría que evitar en la medida de lo posible estos alimentos, incluidos los condimentos procesados, lo cual también es una forma de evitar los plaguicidas rociados en los cultivos y que todavía quedan en los alimentos como un residuo.

Si todo el mundo rechazase los productos que contienen ingredientes transgénicos, e insistiese en una alimentación libre de pesticidas, libre de transgénicos, la Industria alimentaria no tendría más remedio que responder a esas demandas. No podrían hacer negocios si la gente no comprase sus productos, y si las empresas de alimentación se negasen a comprar ingredientes transgénicos, la Industria de la Biotecnología perdería su poder financiero para corromper y manipular a los Gobiernos.

No deja de ser un efecto colectivo por iniciativas individuales. Es decir tenemos un cierto poder en nuestras manos, aunque a Monsanto y adláteres les gustaría pensar lo contrario.

Hay maneras de salir de este lío, y comienza con nuestras opciones de compra y las decisiones que tomemos respecto a ellas. Ahora hay mayor cantidad de tiendas que venden productos ecológicos, pero es preferible la compra directa al productor, ya que la mayor parte de aquellos productos ecológicos son importados.

Si vive en Valladolid, España, estos son los lugares donde puede adquirir productos ecológicos, aunque la relación no es exhaustiva:

prae

De Bote en Bote

C/ Ferrocarril, 7 47004 Valladolid –

Amplia gama de productos de agricultura y ganadería ecológica: frutas, hortalizas, pan, carnes y embutidos, conservas, cosmética…Servicio a domicilio, hoteles y restaurantes.

Ecogermen

Plaza Elíptica, 15 bis, Barrio Girón (Valladolid).
Autobús  línea  3, C1 y C2.  Parada en Avda. de los Cerros

  • Horario:
    MAÑANAS de 12h a 14h de LUNES a SÁBADO
    TARDES de 18h a 21h de LUNES a VIERNES

Granja Ecológica Crica

Cooperativa familiar que produce lácteos ecológicos de sus vacas lecheras.

Camino de las Viñas s/n, Megeces (Valladolid)

La Dama de Torozos (todavía no disponen de Página web)

Centro agrícola ecológico

Ciguñuela, Calle Tres Huertos, 3.

Huertos ecológicos INEA.

Una parte central de la Finca se dedica al proyecto de Huertos Ecológicos, fruto de un convenio con el Ayuntamiento de Valladolid por el cual se han creado 430 huertos ecológicos para jubilados.

Huertos ecológicos El Maniego.

Huertos ecológicos en alquiler en Laguna de Duero, Valladolid.

Huerto ecológico Las Maduras en Simancas, Valladolid.

Camino de Valdeobispo S/n

Abierto sábados y domingos de 12 a 2.

Amayuelas, Pueblo ecológico.

Matadero de aves

Otro anexo al albergue es el matadero de aves que posibilita la comercialización de los pollos, tanto en el propio albergue como a otros clientes.

Panadería

Hacemos dos tipos de pan, uno con harina integral y masa madre, y otro con una mezcla de harina blanca e integral y una parte de levadura prensada. También elaboramos magdalenas y bizcochos.

Finca de Barrializas

Las Barrializas son 12 hectáreas de superficie para la agricultura y ganadería orgánica, proporcionando hortalizas, huevos y carne de cordero y de pollo, como alimentos sanos, con todas las cualidades nutritivas.

La Cesta Verde, grupo de consumo ecológico autogestionado en Valladolid.

Uno de los objetivos de la Red Cesta Verde es sensibilizar sobre la importancia de un consumo responsable y de proximidad, de promover otro modelo agrario más respetuoso con el medio ambiente y de las ventajas de este tipo de redes directas, tanto para los productores como para los propios consumidores.

SOLYECO, (Solidaridad y Ecología por un Mundo Nuevo) en Castilla y León.  Detergentes sin perfumes, conservantes ni colorantes… Para lavadoras, lavavajillas, industriales…

Ecotera, huevos ecológicos. **Ecotera** es una pequeña empresa situada en una explotación de 800 metros2 en el Valle del Tera, Zamora y cuenta con una remesa de 3.000 gallinas cuidadas por personal especializado y ubicadas en el mejor entorno posible, rodeadas de montes y lejos de ruido y contaminación.

Productos ecológicos, LA SOLANA.

Calle Solana Baja, Piñel de Abajo, Valladolid.

Come Sano, Come justo, Sociedad Cooperativa.

La tienda está situada en la C/ Ruiz Hernández, 3 de Valladolid.

La Patata Solidaria, Barrio Girón, Valladolid.

El Ajo en Red:

Colectivo de Consumo de Productos Ecológicos
El Ajo Enred.on
Blasco de Garay, 4 local
47010-Valladolid

La Cesta de Pinares, Portillo, Valladolid.

Grupo de Consumo Majuelos, Cigales, Valladolid.

¡BAH!, Bajo el Asfalto está la Huerta

AZACÁN, Productos ecológicos frescos.

Huerta Luis San José, que se dedican a la producción del espárrago ecológico.

Calle Solana Alta 41 47320 Tudela de Duero (Valladolid)

La Regadera Verde, Asociación Pro-Natural Valladolid.

Camino de la Tajada, s/n. Tudela de Duero. Valladolid.

Huertea, Verduras ecológicas.

Camino de la Cistérniga, 47320 Tudela de Duero, Valladolid

Empresa familiar de agricultura ecológica en los campos de la Ribera del Duero. Cultivan verduras ecológicas.

ACONTIA OLEUM, producción de aceite ecológico.

C/Picasso 1 / 47320 / Tudela de Duero / Valladolid / España

Zamora Ecológica. Asociación de consumidores de productos ecológicos de Zamora.

Asociación sin ánimo de lucro de consumidores de productos ecológicos, es decir, libres de productos nocivos para la salud y el medio ambiente.

Cositas buenas, cosmética ecológica.

Villabáñez. Dehesa Peñalba. Valladolid.

Ecoetic

ALIMENTOS ECOLOGICOS

López Gómez, 8, 47002, VALLADOLID

Ecolo Ecologicos

ALIMENTOS ECOLOGICOS

Arzobispo Marcelo González, 21, 47007, VALLADOLID

Raíces Ecotienda

ALIMENTOS ECOLOGICOS

Juan Martínez Villergas, 2, 47014, VALLADOLID

La Ecobotica.

Calle Panaderos, 30 47005 Valladolid

Formación de un grupo colaborativo de personas para entre todos promover una alimentación sana, una economía solidaria y el consumo de productos naturales y ecológicos a mejores precios.

Arae, grupo de agricultores y ganaderos ecológicos.

ARAE es una sociedad cooperativa que se dedica a la comercialización de cereales y forrajes 100% ecológicos para alimentación animal, legumbres para consumo humano y en menor medida productos hortofrutícolas.

La Tienda Justa se encuentra situada en Villanueva del Conde, en el corazón de la Sierra de Francia, al sur de Salamanca

Sobre el director del documental

Paul Moreira, nacido en Lisboa, Portugal, en 1961, es un periodista y documentalista francés que vive en París. Ha dirigido varios documentales de investigación rodados en zonas en conflicto, tales como Irak, Afganistán, Birmania, Israel, República Democrática del Congo y Somalia.

Además, ha contribuido a la aparición de periodismo de investigación en la televisión francesa. En 1999 dirigió un programa llamado 90 minutos para Canal Plus, una cadena europea de televisión. Ha recibido varios premios. Sus documentales han contribuido incluso a la reapertura de investigaciones criminales.

Tras el éxito de su serie, produjo otro de documentales de investigación denominado Lundi Investigación, que han sido premiados y muy difundidos, como Escuadrones de la muerte: la Escuela francesa, de Marie-Monique Robien.

Este documental recibió el premio al documental político “Club Audiovisual” del Senado francés en el año 2003; el mejor documental de investigación en el Festival Internacional de Reportajes de la Actualidad (FIGRA), y un premio de la Asociación de Estudios Latinoamericanos.

En el año 2006, Moreira dejó Canal Plus para crear su propia productora independiente de televisión Primeras Líneas (Premieres Lignes). Desde entonces ha ido produciendo documentales de investigación y serie de temas de interés. Sus documentales han sido emitidos en la mayoría de los países europeos, así como en Canadá, India, Singapur, Australia, Japón y Rusia.

Fuentes y Referencias:

[4] UNM.edu, Beta-Carotene

[5] The Farm to Consumer Legal Defense Fund

[6] The Farm to Consumer Legal Defense Fund, State by State Review of Raw Milk Laws

—————————————–

Este documental se puede ver completo hasta finales de septiembre en la página web del Dr. Mercola:

http://articles.mercola.com/sites/articles/archive/2016/09/24/transgenic-wars-gmo.aspx

———————————————–

La guerra de los transgénicos: el impacto de los transgénicos en la salud humana y animal en todo el mundo (I)

Por el Dr. Mercola, 25 de septiembre de 2016

articles.mercola.com

transgenic_wars

La Guerra de los Transgénicos” es un premiado documental realizado por el periodista francés Paul Moreira, quien ha realizado un recorrido por Europa y América Latina observando los efectos de los cultivos transgénicos en el ganado y la salud humana.

También habla de otras preocupaciones, como son el aumento en el uso de herbicidas a base de glifosato, atrazina y 2,4-D, este último ingrediente del conocido y devastador defoliante Agente Naranja, utilizado con profusión en la guerra de Vietnam.

Monsanto fue el más importante productor del Agente Naranja durante aquella guerra, aunque no es su única contribución a la guerra: participó en el Proyecto Manhattan y en el desarrollo de la bomba atómica. Esta ayuda explica por qué Monsanto es defendido de manera acérrima por el Gobierno de los Estados Unidos.

Una alianza destructiva y a menudo incomprensible que se mantiene hasta nuestros días, con el apoyo del Gobierno de los Estados Unidos en el desarrollo y difusión de los cultivos transgénicos y de productos tóxicos por todo el mundo, de los que ahora se dice que son necesarios para la agricultura.

Monsanto es la empresa líder en semillas transgénicas y en los productos químicos asociados, algo que recibe adecuada atención durante todo el documental. El ex ecologista Patrick Moore, que pasó de formar parte de Greenpeace a ser un apologista de los transgénicos y entrar a formar parte de los lobbies, también aparece.

En un buen documental [1] que ha recibido más de 1,4 millones de visitas. En el documental también aparece el momento en el que Moreira le ofrece un vaso de Roundup a Patrick Moore, para comprobar su afirmación de que el glifosato es inofensivo. Moore se niega, diciendo que él no es tonto.

Criadores de ganado porcino de Dinamarca luchan contra una misteriosa enfermedad

El documental comienza en Dinamarca, donde los criadores de cerdos están luchando para determinar la causa de una misteriosa enfermedad que afecta a los cerdos, que se denomina simplemente “la muerte amarilla”. La enfermedad provoca una fuerte diarrea, y a menudo es letal para los cerdos a los que afecta.

Prácticamente todos los cerdos son alimentos con soja transgénica, y muchos sospechan que éste puede ser el origen del problema. Borup Pedersen es un criador de cerdos de Dinamarca con bastantes años de experiencia.

Cuando empezó a alimentar a sus cerdos con soja transgénica en la década de 1980, la mezcla sólo contenía aproximadamente un 20% de soja transgénica. Con los años la proporción ha ido aumentando, y ya en el año 2002 el 90% de la soja empleada para la alimentación era transgénica.

Del mismo modo que otros ganaderos, Pedersen se esforzó por erradicar la muerte amarilla, una enfermedad que podía llegar a matar hasta el 30% de los lechones nacidos cada año; hasta que un día decidió prescindir de la soja transgénica en la alimentación de sus cerdos. En muy poco tiempo los cambios fueros notables. No volvió a darse ni un solo caso de diarrea entre sus cerdos.

Durante los tres años que lleva alimentando a sus cerdos con piensos no transgénicos, no ha vuelto a aparecer ningún caso de muerte amarilla. Pedersen ha logrado suscitar dudas acerca de la seguridad de la soja transgénica entre los ganadores daneses. Pero Pedersen incluso puede haber profundizado más en el problema, al darse cuenta de dos intrigantes conexiones:

1.- Cuando la soja transgénica procede de Argentina, los ganaderos comprobaron la aparición de brotes de diarrea entre sus cerdos. ¿Qué es lo que hay en la soja transgénica de Argentina que es mucho peor que otras?

2.- Se han podido observar imágenes de niños argentinos con defectos de nacimiento, algo que médicos y científicos locales insisten en que está producido por los plaguicidas, ya que muchas personas viven rodeadas por campos donde se cultivan transgénicos y se emplean gran cantidad de productos químicos tóxicos, que se fumigan de manera impune.

Llama la atención la similitud entre estas deformaciones y las que muestran los lechones. ¿Podría ser que estuviese contaminada la soja transgénica con pesticidas y ser la causa de los problemas de los criadores de cerdos?

Aquí un avance del documental:

Soja transgénica: la destrucción de Argentina

Argentina es el tercer mayor productor mundial de cultivos transgénicos, y el segundo mayor productos de soja transgénica. Los cultivos transgénicos han alterado radicalmente el aspecto del país.

Los cultivos transgénicos han eliminado la necesidad de mucha mano de obra en las explotaciones agrarias, haciendo desaparecer pueblos enteros y extendiendo una pobreza masiva [2]. Ha acabo con la diversidad agrícola de Argentina, de lo cual presumía, reemplazándola por monocultivos transgénicos de maíz, soja y algodón.

Moreira visita Avia Terai, un pequeño núcleo rural rodeado de campos de cultivos transgénicos. En esta localidad se producen muchos nacimientos con raras enfermedades y otras degenerativas de origen desconocido. Una niña presenta enormes marchas por su cara y cuerpo, marcas que ha tenido desde su nacimiento.

Otra persona sufre una enfermedad degenerativa sin diagnóstico, de la que le dicen que es de origen genético, que se ve agravada por la exposición a los herbicidas. Muchos niños presentan deformaciones, y los ancianos mueren de cáncer.

La gente se refiere a Roundup de Monsanto como “el veneno” y hacen todo lo posible para que no sea rociado en los cultivos. Todos temen a los enormes tractores que fumigan los campos con herbicidas, y nadie sabe lo que están esparciendo.

Una mujer dice que se cierra en casa con sus hijos cuando oye el rugido del tractor. Aún así es difícil evitar los venenos cuando se está rodeado de campos y el viento dispersa los herbicidas, que se depositan en el agua potable y en la ropa colgada para secar.

Los agricultores argentinos reconocen que la soja transgénica no es apta para alimentación animal

Resulta revelador cuando un agricultor argentino, que es grabado en secreto por Moreira, dice que no alimenta con esta soja transgénica a sus animales: “Si usted alimenta a sus gallinas con ella, ya no podrá comer sus huevos”. Cuando se le preguntó por qué, dice que los huevos huelen tan mal que no se pueden comer. Esta es la razón por la cual se exporta la soja transgénica.

Mientras tanto, la gente de alrededor sufre las fumigaciones con regularidad. Los esfuerzos para dialogar con los productores de soja transgénica no han conseguido nada, y las empresas propietarias de los campos son tan ricas que las multas que les puedan imponer no les disuade de fumigar dentro del perímetro de seguridad en torno a las zonas residenciales.

En los 15 años de cultivos transgénicos en Argentina, sólo se han producido tres condenas por fumigación ilegal, a pesar de ser algo muy común. En el caso de Avia Terai, el pueblo se encuentra sólo a 200 metros de los campos de soja transgénica.

Por ley, no se permiten las fumigaciones a menos de 1,5 kilómetros de las zonas pobladas.

Pero no se trata de un caso único. De hecho, el problema es tan grave que el Gobierno de Argentina se ha visto obligado a subvencionar centros de discapacidad inducida por plaguicidas para gestionar la creciente crisis sanitaria. Estos centros están llenos de niños procedentes de pueblos donde la gente está expuesta a los productos químicos agrícolas. En general, los defectos de nacimiento son alrededor de un 350% mayor en estas zonas donde se cultivan los transgénicos en comparación con el resto del país [3].

Como señala una de las enfermeras de uno de estos centros de discapacidad situado en Sáenz Peña: “Exportamos nuestra soja transgénica a sus países para alimentar a los animales que luego se comen… Pero somos nosotros los que realmente estamos pagando el precio por ello”. La pediatra Dra. María del Carmen Seveso va más lejos y lo califica de genocidio, señalando que la situación en extremadamente preocupante.

Niños con deformaciones, cerdos con deformaciones, ¿son los herbicidas los culpables?

Fueron las imágenes publicadas en Internet de los niños con defectos de nacimiento lo que llevó a pensar a Pedersen, el criador danés de cerdos. Del mismo modo que otros criadores de cerdos, él también sufrió de muchos defectos de nacimiento en las crías.

Hasta entonces no había prestado mucha atención, aparte de reconocer que estas cosas suceden de vez en cuando, pero las deformaciones se habían convertido en algo muy común, y se vio impresionado por la similitud de las deformaciones que vio en los niños argentinos que habían estado expuestos a los pesticidas en el útero.

Cuando se trata de determinar qué pesticidas son los culpables, las preguntas son muy abiertas. El glifosato no es el único producto químico que se utiliza en los campos de soja transgénica de Argentina. A medida que ciertas plantas se hacen resistentes a estos herbicidas, muchos agricultores han recurrido a utilizar más productos químicos en la mezcla que se fumiga, y no está claro qué están utilizando.

La acción sinérgica de varios productos químicos normalmente aumenta la toxicidad de la mezcla, en comparación con un solo producto químico, pero no se han realizado estudios para determinar el nivel de riesgo de tales mezclas.

Moreira se dirige a un tractor que trabaja fumigando en un campo, y no sólo se encuentra que se está esparciendo Roundup de Monsanto, sino también la atrazina, que está prohibida en Europa, pero es muy utilizada en los Estados Unidos, y también 2,4-D.

Una cosa queda clara: la promesa de que los cultivos transgénicos iban a conducir a una agricultura más verde y a un menor uso de productos químicos, no se ha cumplido. En lugar de ello, cada vez se utilizan más para obtener nuestros alimentos y están presentes también en la alimentación del ganado.

Enemigos mutantes

Como los cultivos transgénicos se han apoderado de Argentina, las hierbas resistentes a los herbicidas se han convertido en un problema. Se cultivan en Argentina más de 30 millones de hectáreas de soja transgénica, y el glifosato se aplica en cada uno de esos cultivos al menos tres o cuatro veces al año. Esto ha dado lugar a la aparición de numerosas hierbas resistentes al glifosato, del mismo modo que también lo es el cultivo transgénico.

Para abordar el problema, los agricultores no sólo aplican más herbicida, sino que también los mezclan entre sí para prevenir esas plantas resistentes, ya que si no es uno será otro herbicida el que acabe con ellas. Como resultado, aparte del glifosato se añaden de 3 a 5 productos químicos más. Las nuevas semillas transgénicas están diseñadas para resistir estas tóxicas combinaciones (rasgos apilados).

Como se señala en el documental, no hay pruebas definitivas de que los productos químicos usados en la Agricultura sean los responsables de la crisis sanitaria en Argentina. Pero tampoco hay pruebas de lo contrario, de que no lo sean, y el Gobierno no ha hecho nada para determinar esa responsabilidad o ausencia de ella.

De hecho ocurre más bien lo contrario: el Gobierno de Argentina ha sido y continúa siendo un baluarte de la Industria de los Transgénicos, y los anuncios de Monsanto en la televisión de Argentina son algo común, donde aseguran que sus productos son seguros y efectivos. Sin embargo, se van acumulando cada vez más estudios para determinar si esta mezcla de productos químicos crea peligrosas interacciones o causan los graves problemas de salud que ahora se ven entre los niños de estas zonas agrícolas.

Un asombroso aumento de los casos de cáncer

La única investigación llevada a cabo de manera independiente sobre el impacto de los cultivos transgénicos ha sido realizada por estudiantes de la Universidad de Medicina de Rosario, encontrándose unas tasas de cáncer un 40% más altas en una de las localidades. En otra, la tasa de cáncer se disparó a unos niveles del 250% por encima de la media. Lo que estos dos pueblos tienen en común es que están rodeados por campos de cultivos transgénicos y se fumiga muy cerca de los lugares de residencia.

Desgraciadamente, la economía de Argentina depende ahora totalmente de los cultivos transgénicos. Según Alejandro Mentaberry del Ministerio de Ciencia, Argentina obtuvo en torno a 65 mil millones de dólares de los cultivos transgénicos entre 1996, año en que se introducen estos cultivos, y el año 2011. Mentaberry cree que el país debe su “milagrosa recuperación económica” a la exportación de los cultivos transgénicos.

Pero, ¿ a qué precio se ha producido esta bonanza económica? En abril de 2014, muchos argentinos salieron a las calles de la ciudad de Córdoba para protestar contra Monsanto y el uso de sus productos: ¡Fuera Monsanto, Sí a la vida, No a Monsanto, Monsanto nos envenena! ¡Monsanto es una empresa corrupta!, coreaban muchas personas mientras marchaban por las calles.

El documental pasa a examinar los poderes políticos que apoyan y dirigen a los países que aceptan los cultivos modificados genéticamente. Por ejemplo, Wikileaks reveló cómo los funcionarios del Gobierno de los Estados Unidos hacían el trabajo sucio a favor de la Industria Agroquímica, lanzando veladas amenazas en caso de necesidad. También se ha podido comprobar cómo responsables del Gobierno de los Estados Unidos actuaban como grupos de presión y portavoces de la Industria Biotecnológica.

La Asociación Transatlántica de Comercio e Inversiones (TTIP) también puede acabar con las prohibiciones que se mantienen en algunos países contra los cultivos y productos transgénicos y productos químicos, sobre todo en Europa, donde las leyes de protección de la salud humana y el medio ambiente son más estrictas que en los Estados Unidos. Dependiendo del resultado final de estos acuerdos, es posible que ningún país sea capaz de oponerse a los transgénicos en el futuro, sin importar su coste humano o para el medio ambiente.

Parte 2

Este documental se puede ver completo hasta finales de septiembre en la página web del Dr. Mercola:

http://articles.mercola.com/sites/articles/archive/2016/09/24/transgenic-wars-gmo.aspx

Fuentes y referencias:

[1] Youtube, Lobbyist Claims Monsanto’s Roundup Is Safe To Drink, Freaks Out When Offered A Glass
[2] Organic Consumers Association, GE Soybeans Are Destroying Argentina’s Agriculture
[3] BBC May 14, 2014

—————————————————–

Monsanto adquiere los derechos de la tecnología CRISPR-Cas para el desarrollo de los nuevos cultivos transgénicos

La gigante de la Biotecnología Monsanto se ha asociado recientemente con el Instituto Broad para desarrollar semillas en cuyo proceso se ha empleado la edición de genes.

Por Derrick Broze, 24 de septiembre de 2016

activistpost.com

crispr1

El pasado jueves, Monsanto anunció su alianza con el Instituto Broad, un proyecto del Instituto Tecnológico de Massachuset (MIT) y de Harvard, que se ocupa de la investigación biomédica y genómica. La nueva asociación otorga a Monsanto una licencia no exclusiva para aplicaciones agrícolas de la tecnología CRISPR-cas para su uso en el desarrollo de semillas.

Los derechos para utilizar CRISPR-cas del Instituto Broad permiten acceder a una herramienta con la que podremos expandir las investigaciones en torno a la edición del genoma”, dijo Tom Adams, uno de los responsables de la sección de Biotecnología de Monsanto. “La tecnología de edición de genes complementa nuestras investigaciones y proporciona un recurso increíble para desbloquear nuestras bibliotecas de germoplasma y del genoma, algo en lo que somos líderes en el mundo”.

La utilización de la tecnología CRISPR-cas para el desarrollo de nuevas semillas fue objeto de discusión por parte de un equipo de investigadores italianos en agosto de 2014 en la revista Tendencias en Biotecnología. Estos investigadores analizaron las reacciones públicas contra los transgénicos y consideraron si la gente iba a ser más receptiva con la edición de genes. El equipo tenía la esperanza de que “al tratarse de biotecnologías nuevas y diferentes” se aceptarían con menos oposición estos organismos modificados genéticamente mediante edición de genes que sus contrapartes transgénicas convencionales.

Mientras que los alimentos transgénicos convencionales se desarrollan insertando genes extraños a la planta, la edición de genes supone “la inserción, eliminación o alteración de genes ya existentes”, lo que podría utilizarse para prevenir que los cultivos adquieran una pigmentación de color parda. Monsanto espera que estas diferencias hagan que estos cultivos se puedan comercializar mejor que los transgénicos convencionales.

Monsanto no es la única empresa de Biotecnología que ha invertido en tecnología CRISPR. DuPont Pioneer también ha llegado a un acuerdo con Caribou Biosciencies para adquirir los derechos de utilización de CRISPR y desarrollar sus propios cultivos transgénicos. Monsanto y DuPont tienen la esperanza de que finalmente la gente acabe aceptando los cultivos desarrollados mediante ediciones de genes. Técnicamente un cultivo editado por medio de CRISPR no sería un transgénico, al menos de la manera de que mayor parte de la gente entiende por tal.

Business Insider informa:

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos parece estar de acuerdo con las apreciaciones de Monsanto. La USDA ya ha permitido que cultivos desarrollados mediante CRISPR, en un hongo y en un tipo de maíz, estén más cerca de su comercialización, al optar por no regularlos como transgénicos convencionales. DuPont, una empresa que desarrolla nuevos tipos de maíz, espera que sus cosechas estén presentes en los campos de cultivo en los próximos cinco años”.

CRISPR se ha convertido en la última técnica de edición de genes, lo que permite realizar modificaciones precisas en los genes de la mosca de la fruta, de los peces, los ratones, las plantas y las células humanas. Para ello, el genetista tiene que diseñar y sintetizar una molécula corta de ARN que coincida con una secuencia específica de ADN. Entonces, como en la etapa de selección del sistema bacteriano, este ARN guía transfiere la proteína Cas9 al ADN objetivo, y puede silenciar un gen o cambiar la secuencia de un gen mediante la edición de una plantilla de reparación realizando una modificación específica en la secuencia, que se incorpora al ADN durante el proceso de reparación. El ADN objetivo resulta alterado para llevar a cabo la nueva secuencia

Mae-Wan Ho en CRISPR, la nueva herramienta de modificación genética

En base a este decisión del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), de no regular ni etiquetar los cultivos editados genéticamente, es probable que tanto Monsanto como DuPont sigan invirtiendo en tecnología CRISPR. Business Insider señala que desde 2013 “los investigadores ha estado experimentado con ella para el desarrollo de una serie de cultivos, incluyendo naranjas, patatas, trigo, arroz y tomates”.

Otro aspecto de esta historia es que mediante la tecnología de ingeniería genética CRISPR se pueden desarrollar bebés. En febrero de 2016, según informó Anti Media, un científico que trabaja con células madre del Instituto Francis Crick de Londres, obtuvo permiso para llevar a cabo experimentos que implican el desarrollo de embriones mediante Ingeniería Genética utilizando CRISPR-Cas9. Esto plantea la duda de si empresas con un largo historial en desarrollar armas biológicas no pueden tener un interés especial en crear cierto tipo de seres humanos modificados genéticamente.

El empleo de la Ingeniería Genética en embriones humanos y la edición de genes es una reminiscencia de Un mundo feliz de Aldous Huxley. También es el tema de la película Gattaca de 1997. En Gattaca se muestra un futuro en el que los genes deciden el lugar que va a ocupar en la sociedad. En la práctica, es algo equivalente al sistema de castas. En ese mundo, la élite rica puede permitirse el lujo de diseñar a sus hijos y evitar cualquier posible defecto. Aquellos que son considerados genéticamente inferiores son los “no válidos”. La película trata de la Ingeniería Genética, de la eugenesia y las implicaciones morales de jugar a ser Dioses con la vida humana. Tanto Gattaca como Un mundo feliz, nos dan la oportunidad de reflexionar sobre esta nueva realidad.

Derrick Broze es periodista y activista. Es periodista de investigación para Lead Investigative Reporter y fundador de TheConsciousResistance.com . Es autor de tres: Resistencia consciente: sobre la anarquía y la espiritualidad y Encontrar la libertad en una época de confusión, volúmenes I y II.

——————————————————-

El Gobierno sueco aprueba varias medidas que estimulan la reparación de las cosas antes que la compra de otras nuevas.

Por Adnan Al-Daini, 22 de septiembre de 2016

dissidentvoice.org

desguace_coches

Hace poco tuve un pequeño golpe en el parachoques trasero de mi coche y sufrió ligeros desperfectos. Llevé el coche al servicio oficial, donde me dijeron que el parachoques tenía que ser reemplazado por otro, con un coste desmedido. No sólo eso, el vehículo tenía que ser enviado a otra ciudad para realizar la reparación. Les dije que me lo pensaría.

Al volver a casa, me puse en contacto con un pariente que es dueño de un pequeño taller local. Me dijo que no hacía falta reemplazar el parachoques, que fácilmente se podía soldar y con un coste cinco veces menor que el precio que me dio el servicio oficial. El parachoques fue reparado con tanta habilidad que era imposible saber dónde se había realizado la soldadura. Le dije a mi pariente, de broma, si en realidad no había cambiado el parachoques.

Este incidente demuestra el despilfarro [comunicado urgente contra el despilfarro] energético y el derroche de recursos que se ha instalado en nuestros hábitos de consumo, eso de cambiar antes de reparar. Las emisiones de carbono se reducen si en lugar de cambiar reparamos, de modo que no hay que enviar otro nuevo componente desde la fábrica, o al no tener que enviar el objeto a otro lugar. También se producen menos residuos, algo que se está convirtiendo en un problema en todos los países del mundo.

basura_informatica2

¿Cómo podemos cambiar nuestros hábitos de consumo? No hace falta reinventar la rueda: el Gobierno sueco lo ha pensado por nosotros. Tiene la intención de fomentar la cultura de la reparación en lugar de sustituir, de modo que se reduce sustancialmente el IVA en los artículos que son reparados. Además, las personas pueden reclamar un reembolso equivalente en el  impuesto sobre la renta de la mitad del coste laboral de las reparaciones. El Gobierno sueco espera recoger estas medidas en una ley, que sería aprobada en el mes de enero.

Si otros países siguieran el ejemplo de Suecia, el impacto que esto tendría a nivel mundial sobre las emisiones de CO2 sería enorme. La fabricación de nuevos productos de consumo supone una gran cantidad de energía. La página “Reparar no reemplazar” muestra un ejemplo sobre el iPhone6: el 85% de la huella de carbono que deja durante su ciclo de vida se genera durante el proceso de fabricación, no durante el uso, y otro 3% por los gastos de transporte hasta los lugares de venta.

reparar_no_reemplazarPágina web de Reparar, no reemplazar

El cambio climático está ya presente y se necesitan medidas urgentes. Tal propuesta no debiera ser puesta en duda por ningún partido político: se crearían muchos puestos de trabajo en el país donde se utilicen esas cosas y los consumidores ahorrarían mucho dinero, siendo también beneficioso para el medio ambiente.

¿Se podría hacer algo similar en España? ¿Tendrán que recogerlo los partidos políticos en sus programas electorales antes de que tales medidas se lleven a cabo? No veo motivos de desacuerdo entre ellos. No veo por qué los grupos parlamentarios no podrían aprobar juntos e impulsar tales medidas como las que Suecia ha propuesto.

telefonos_moviles

Por poco sustituyo el parachoques en lugar de repararlo; todos podríamos hacer lo mismo, por nuestro bien y el del medio ambiente. Tenemos que obligar a nuestros Gobiernos a que hagan su parte para que este tipo de medidas salgan adelante.

Adnan Al-Daini (Profesor en la Universidad de Birmingham, Reino Unido) trabajó en la Escuela de Ingeniería. Es un ciudadano británico nacido en Irak. Escribe con regularidad sobre temas de justicia social y sobre Oriente Medio.


Documental: Comprar, tirar, comprar: la historia secreta de la obsolescencia programada

——————————————–

Cómo acabar con el modelo insostenible de Agricultura Capitalista (y III)

… una titánica, pero hermosa lucha”.

Por el Dr. Jonathan Latham, 20 de septiembre de 2016

independentsciencienews.org

Parte 1, Parte 2

food_movement3

Implicaciones en la filosofía alimentaria del movimiento de los alimentos

Los rasgos distintivos del movimiento de los alimentos se puede observar que derivan de aquella filosofía.

La primera característica que explica su filosofía es la autoorganización y la ausencia de líderes. Sus miembros actúan como si siguiesen un guión invisible, y en cierto sentido así es. También explicaría la ausencia, prácticamente, de manejo de dinero. Es una filosofía con valores, que se convierten en la más poderosa fuente de motivación a largo plazo en las conductas humanas.

Las actitudes del movimiento de los alimentos también se refleja en la filosofía. A parte de los puntos 1 y 2 anteriores, también se puede decir de ella que es universal, constructiva, incluyente, flexible y no violenta.

Para ofrecer un ejemplo más detallado: mientras que otros movimientos de los alimentos (a la sombra de la Ilustración) tienden a ver los problemas de salud humana, bienestar animal y y sostenibilidad ecológica y agrícola como cuestiones separadas, el movimiento de los alimentos ve todo ello como un todo conectado, y por tanto irresolubles si no se consideran todos ellos en su conjunto.

Es decir, todas estas cuestiones están íntimamente relacionadas, y los que entran dentro de la órbita de este movimiento tienden a profundizar en ellas. Una persona que comienza comprando huevos de corral, tal vez por razones éticas, pasa a la cría de pollos y tal vez a abastecerse de otras carnes producidas localmente o de una manera más ética. Las personas que se sienten atraídos por carnes más sabrosas, tienden a ampliar su interés por el bienestar animal o a consumir alimentos locales, y así sucesivamente. Por esta razón, el movimiento de los alimentos está profundizando y en rápido crecimiento.

¿Qué significa Monsanto en el mercado mundial de alimentos?

marie_monique_robinLa meta de Monsanto es controlar la cadena alimentaria. Los transgénicos son un medio para esa meta. Y las patentes una forma de lograrlo. La primera etapa de la “revolución verde” ya quedó atrás, fue la de plantas de alto rendimiento con utilización de pesticidas y la contaminación ambiental. Ahora estamos en la segunda etapa de esa “revolución”, donde la clave es hacer valer las patentes sobre los alimentos. Esto no tiene nada que ver con la idea de alimentar al mundo, como se publicitó en su momento. El único fin es aumentar las ganancias de las grandes corporaciones. Monsanto gana en todo. Te vende el paquete tecnológico completo, semillas patentadas y el herbicida obligatorio para esa semilla. Monsanto te hace firmar un contrato por el cual te prohíbe conservar semillas y te obliga a comprar Roundup, no se puede utilizar un glifosato genérico. En este modelo Monsanto gana en todo, y es todo lo contrario de la seguridad alimentaria. De paso, recordemos, que la soja transgénica que se cultiva aquí no es para alimentar a los argentinos, es para alimentar a los puercos europeos. Y qué pasará en Argentina cuando las carnes de Europa deban etiquetarse con que fueron alimentadas con soja transgénica. Se dejará de comprar carnes de ese tipo y Argentina también recibirá el golpe, porque le bajará la demanda de soja.

Entrevista de Darío Aranda a Marie-Monique Robin: (http://webs.chasque.net/~rapaluy1/transgenicos/Prensa/entrevista_Robin.html)

Este mismo razonamiento en torno a la conexión de las cuestiones alimentarias también genera una importante presunción: que avanzando hacia uno de los objetivos también logra avanzan hacia el resto. En consecuencia, las alianzas entre personas y organizaciones tienen a formarse alrededor de objetivos comunes, por lo que el movimiento de los alimentos surge como una sinergia entre los problemas anteriormente identificados, pero de una manera distinta: la canalización de una vasta reserva de energía social positiva en direcciones consistentes.

Estas son algunas explicaciones de la formación y crecimiento de este movimiento social, pero el movimiento de los alimentos no existe para sí mismo: como cualquier movimiento social aspira a resolver los problemas del conjunto de la sociedad. Cuando el movimiento de los alimentos se enfrenta con ahínco a un problema, las características indicadas anteriormente pueden llegar a hacerse sumamente activas y presentes.

Generalmente no se toman decisiones como tal (porque normalmente no hay un líder), sino que la filosofía subyacente conduce a las personas a utilizar todos los recursos que están en su mano de la manera más apropiada. Se argumenta, se escriben cartas, se hacen llamadas, se evitan ciertos productos, se comparte información,l etc, dondequiera que perciben la necesidad o la oportunidad de crecer, del mismo modo que las hormigas o las abejas de la colonia hacen su trabajo sin que se las dé órdenes explícitas. Para las Corporaciones Multinacionales la actividad de este movimiento puede parecerles un frenesí de pirañas alimentándose. Los argumentos se agudizan; de las protestas se informa en los medios de comunicación; llegan los ataques y enconadas protestas, se arraciman los periodistas oportunistas, también, quizás, los legisladores, hasta que finalmente se produce alguna modificación, un etiquetado, se retira un producto, un ingrediente o una publicación.

Este es el conglomerado del movimiento de los alimentos y es lo más parecido a una democracia directa.

Siguiendo su propia filosofía, los alimentos se convierten en una guía para la acción. Usando la racionalización ilustrada, un Gobierno puede instruir a la gente, por ejemplo, diciendo que los alimentos irradiados o los transgénicos son seguros para su consumo. Pero no puede obligar a que los consuman. La resistencia basada en la lógica de la alimentación es probable que supere la lógica de la Ilustración, ya que el tema de la comida es a la vez una cuestión racional y es relativamente fácil que las personas formen sus propias opiniones y destinen su dinero a consumir otro tipo de alimentos. El sistema de alimentación es quizás el único dominio en el que la gente conserva un cierto poder, sin duda más de lo que se puede hacer en cualquier otro ámbito de la vida pública.

Como consecuencia, una y otra vez aparecen los argumentos del movimiento de los alimentos: sobre la seguridad de los transgénicos, los beneficios de los alimentos ecológicos, los peligros del uso de antibióticos para la cría del ganada, los aditivos alimentarios, el etiquetado de los productos transgénicos, y así sucesivamente. Todo ello ha ganado espacio en el dominio público ( sin embargo, no siempre en las políticas públicas que se llevan a cabo). La combinación de una sólida lógica y de poder práctico es algo difícil de contrarrestar. A través de su filosofía, el movimiento de los alimentos está teniendo éxito en su autoconstrucción y obteniendo victorias prácticas.

frances_moore2En los años 80 leí el libro Dieta para un pequeño planeta, de Frances Moore Lappé, como suelo decir, con lápiz y subrayando.  Su lectura me causó impacto, tengo que admitir, ya que explica con sus datos y número en la mano como el hecho de alimentar animales para consumo humano parece ser lo menos ineficiente del mundo.  Algunas afirmaciones de Frances Moore Lappé:

* Hace falta 10 kg. de grano (maíz, soja…) para producir 1 kg. de carne.
* 3/4 partes del terreno cultivado del mundo con variedades alimenticias está dirigido a producir alimentos para animales, que nos devuelven solo un 17% de las calorías consumidas.
* De  la totalidad de calorías consumida por una vaca a lo largo de su vida, sólo proporciona el 3% en forma de carne. Otros animales son más eficientes.
* Producir un kilo de carne necesita 50 veces más de agua que producir un kilo de verduras, 40 veces más que patatas u otras raíces/tubérculos, 9 veces más que grano.

Blog de Isabel Fernández Castillo.

Así que uno puede observar cómo las cuestiones alimentarias son el principio de organización de un gran movimiento social. De hecho, los éxitos del movimiento de los alimentos son más evidentes que los logrados por el viejo movimiento ecologista, o los movimientos a favor de la salud y el bienestar, e incluso el movimiento obrero ha comenzado a replantear sus actividades acercándose al sistema alimentario. Algunos han emigrado de estos movimientos al movimiento de los alimentos. Por ejemplo, la Coalición de Trabajadores de Inmmokalee es mucho más conocida por la gente y ha tenido más éxitos desde que ha establecido conexiones con la alimentación que a través de su sindicato. En gran medida, los movimientos sociales, una vez desgajados, convergen para convertirse en ramas del movimiento de los alimentos.

Podemos resumir este complejo estado de cosas diciendo que la alimentación se ha convertido en un lugar de reunión de extraordinario éxito. Este enfoque resulta novedoso dentro de la mayor parte de los asuntos humanos, con una perspectiva muy distinta de los principios económicos de la Ilustración y alejado del darwinismo social, pero también puede actuar como un principio organizador de las personas y actuar a su alrededor. El movimiento de los alimentos adquiere relevancia en el marco conceptual, ya que sus ideas son antropocéntricas y veraces, y tiene éxito como principio organizativo porque los alimentos establecen vínculos entre cuestiones prácticas y biofísicas. Así, mientras que la mayoría de las Ideologías se construyen en base a realizaciones mentales artificiales, sin ninguna base biológica o física subyacente, el movimiento de los alimentos crea una urdimbre que refleja con precisión una realidad biológica clave, en un requerimiento que es diario y universal para toda la humanidad: los alimentos, los buenos alimentos. Y lo mismo puede decirse del resto de especies. Por lo tanto, la buena alimentación conlleva buenos alimentos… Cualquier persona que adopta esta lógica tiene una gran ventaja, no sólo en la comprensión de cómo funciona el mundo, sino también en cómo actuar gracias a la información de que se dispone.

¿Cuál es el impacto en la sociedad del movimiento de los alimentos?

Las ideas son una fuente de poder. El filósofo Peter Singer escribió el libro Liberación animal en el año 1975, dando lugar a un movimiento internacional a favor de los derechos de los animales y surgieron debates en toda la sociedad sobre el uso que hacen los hombres de los animales, sea para investigación o su consumo. Cuarenta años más tarde, la creciente popularidad del veganismo muestra que sus ideas todavía tienen presencia. El logro de Singer fue el mostrar que los pensadores de la Ilustración intentaron racionalizar el concepto de excepcionalidad humana, algo que se remonta a ese dominio sobre la tierra concedido por Dios que aparece en la Biblia. Pero de un solo mazazo, Singer logra destruir los argumentos enarbolados para el maltrato animal y proporciona un perfecto ejemplo de cómo el racionalismo de la Ilustración ha actuado como límite del pensamiento moderno, y muy especialmente contra el potencial humano para hacer el bien.

Ya que van mucho más allá del tratamiento que damos a los animales, extendiéndose al resto de organismos, las ideas del movimiento de los alimentos ahondan más para lograr modificar esta sociedad sometida a un reduccionismo mecanicista. Gran parte de la Economía, de la Biología, tales como el Neodarwinismo (el gen egoísta) y el determinismo genético, la Biología reduccionista y la Medicina, todo ello son las piezas centrales de la educación occidental, que, consideradas bajo una nueva luz, resultan irrelevantes para explicar el funcionamiento de sistemas enteros. Esto es lo que se denominan tumores filosóficos, y que se interponen en el camino del desarrollo humano. Para los cientos de personas que sospechan que el pensamiento Ilustrado es el motor que impulsa nuestras sociedades sobre un abismo ecológico, la filosofía del movimiento de los alimentos ofrece otro marco conceptual completamente distinto.

peter_singerEn aquel texto, yo señalaba con insistencia que a pesar de las diferencias obvias entre los animales humanos y los no humanos, compartimos con ellos la capacidad de sufrir, y que esto significaba que ellos, como nosotros, tenemos intereses. Si ignoramos o no tenemos en cuenta sus intereses basándonos simplemente en que no son miembros de nuestra especie, la lógica de nuestra posición se hace similar a la de los más obvios racistas o sexistas, que piensan que aquellos que pertenecen a su raza o sexo tienen un estatuto moral superior simplemente en virtud de su raza o sexo, y sin respeto por otras características o cualidades. A pesar de que la mayor parte de los humanos pueda ser superior en cuanto al razonamiento y otras capacidades intelectuales respecto de los animales no humanos, esto no es suficiente para justificar la línea que hemos trazado entre humanos y animales. Algunos humanos –los niños y quienes tienen severas disfunciones intelectuales– tienen capacidades intelectuales inferiores a las de algunos animales, pero nos sentiríamos escandalizados, y con razón, si alguien propusiera que infligiéramos muertes penosas y lentas a esos humanos intelectualmente inferiores con la finalidad de probar la seguridad de los productos que se compran para el hogar. Tampoco toleraríamos, por supuesto, que se los confinara en jaulas pequeñas y que luego se los carneara para comerlos. El hecho de que estemos preparados para hacer este tipo de cosas a los animales no humanos es entonces signo de “especismo”, un prejuicio que sobrevive porque es conveniente para el grupo dominante, en este caso ya no blancos o personas de sexo masculino, sino todos los seres humanos.

Peter Singer sobre su libro Liberación Animal

Con el pensamiento ilustrado surgió durante el período de la industrialización una serie de pensadores que forjaron la base para una sociedad meritocrática y mercantilizada como reemplazo del feudalismo, pero la gran ironía es que ellos mismos no adquirieron aceptación únicamente por sus méritos, sino más bien por su carácter utilitarista. Sus ideas justificaban los conceptos necesarios de la nueva sociedad: la mecanización, el individualismo y la competencia. Los filósofos de la Ilustración pertenecían en su mayoría a la clase que dio forma al pensamiento establecido. Hoy en día, se sigue recurriendo a sus ideas para preservar ese orden, pero dada la incomprensión que se está manifestando para entender las crisis ecológicas y el actual orden social, el mismo proceso se está produciendo a la inversa.

Pero hay una cuestión que se viene dirimiendo desde hace mucho tiempo: ¿qué otra forma de pensamiento va a ocupar su lugar?

Cuando estaba terminando este artículo consulté la Historia de la filosofía occidental de Bertrand Russell. Ya en 1946, Russell vio que una resolución filosófica satisfactoria del problema de cómo reconciliar el poder y los beneficios de la cohesión social con la libertad individual todavía no se había alcanzado. Al final de la introducción a su libro, escribe que las más recientes iniciativas científicas no es que se inclinen hacia el lado del poder, sino que también suponen una forma de locura, ya que se da prioridad a la utilización de los medios más extremos. Sin un antídoto filosófico, este desequilibrio se convertirá en peligroso. Concluye: “Para lograr esto es necesaria una nueva filosofía”.

Las ideas de la Ilustración se vienen desarrollando desde hace unos 400 años. Y vemos lo erradas que eran, incluso cuando fueron concebidas. Hay dos buenas razones por las cuales éstas no han sido revisadas, ni siquiera durante los movimientos sociales de los años 1960 o los movimientos ecologistas que surgieron en la década de 1970. En primer lugar, porque no hay una filosofía adecuada que la sustituya. Y en segundo lugar por una razón estrictamente política: ninguna fuerza política o movimiento social las ha puesto en entredicho. El movimiento de los alimentos, sin embargo, cumple ambos requisitos, por lo que supone una revolución social pacífica de pensamiento y acción.

michael_pollanEvita alimentos que citen cualquier clase de azúcares (o edulcorantes) entre sus tres primeros ingredientes: Suele querer decir que contienen demasiada cantidad. Los ingredientes se ordenan por proporciones, de más a menos.

Evita productos que tengan más de cinco ingredientes en su composición: la probabilidad de que estén altamente procesados es muy elevada. Pero sobre todo evita las bebidas refrescantes, “el antialimento por excelencia”.

Evita productos que afirmen ser saludables: “para poder afirmarlo necesitan como soporte una etiqueta y un envase, y todo lo envasado casi siempre equivale a procesado.  (…) Además, sólo los grandes productores disponen de medios para conseguir que las autoridades sanitarias les aprueben esos lemas… afirmaciones que suelen estar fundadas en datos incompletos y en investigaciones deficientes”. La comida sana no tiene apenas dinero para publicitarse.

Evita productos que contengan ingredientes que un niño de primaria no pueda pronunciar: lo simple ofrece muchas más garantías.

Evita alimentos que veas anunciados en televisión: bastante más de las dos terceras partes de los anuncios de tv en EE.UU son de productos procesados.

Come únicamente alimentos cocinados por seres humanos: es más seguro, y hay que pensar que una de las claves del éxito de los alimentos procesados es su durabilidad.  “Las grandes corporaciones aspiran a que sus productos sean inmortales”, lo que implica alteraciones, adiciones.

Compra en las zonas periféricas del super y aléjate del centro (habitualmente los productos frescos se colocan en las zonas laterales).

Come solo alimentos que acabarán pudriéndose: Con algunas excepciones, como la miel, “la comida de verdad está viva… tiene que morir”. Los alimentos que más tardan en caducar son los menos nutritivos y más procesados.

No ingieras nada que haya sido cocinado en lugares donde todo el mundo tiene que llevar mascarilla quirúrgica.

Si te lo sirven por la ventanilla del coche, no es comida.

Si se llama igual en todos los idiomas, no es comida (piensa en Big Mac, Cheetos o Pringles).

No desayunes cereales que cambien el color de la leche (muy procesados, llenos de carbohidratos refinados y aditivos químicos)

Toma una copa de vino con la cena.

Paga más y come menos.

Come muy poco o nada de carne. 

Come comida de verdad, con moderación, y sobre todo vegetales. “De los 75 o 100 elementos que necesitamos para mantenernos sanos, casi todos están en las plantas”.

Pasa tanto tiempo disfrutando de la comida como el que ha tardado en prepararse.

Come siempre sentado a la mesa.

Cocina. Hay estudios que demuestran cómo la salud de la gente que cocina en casa es bastante mejor que la de la gente que come habitualmente fuera.

Cultiva tus propios alimentos. “Todos deberíamos cultivar, aunque sea en la ventana o en los balcones”.

Michael Pollan en su libro 64 reglas básicas para aprender a comer bien

en Ecoagricultor.

[Véase entrevista en la Vanguardia]

Análisis final

En este artículo he tratado de explicar cómo y por qué puede surgir un movimiento social de cierta importancia, que incluso no debiera denominarse un movimiento social, al carecer de todos los apoyos y atributos de los movimientos sociales tradicionales: un fuerte liderazgo, estructuras organizativas, programas formales de divulgación, dinero, etc.

Este análisis atribuye el éxito del movimiento de los alimentos en gran parte a factores internos. Sus miembros comparten una visión que es contagiosa y constructiva, fácil de poner en práctica, sin clases, sin hacer distinción de razas y con una filosofía armoniosa. También es realista, ya que es de naturaleza biológica. Así que mientras el resto de la sociedad se aleja del contacto con el mundo natural mediante la adopción de dispositivos cada vez más elegantes, nuevas aplicaciones de Internet, viajes a alta velocidad, Pokemon Go, etc, el movimiento de los alimentos se ocupa de establecer contactos con ese mundo y alcanzar logros mediante su trabajo.

Una cuestión ausente que no se ha tratado en este análisis es el cambio climático. El movimiento de los alimentos no viene a resolver este problema, sin embargo, cree que dispone de herramientas para resolver este problema en gran medida. Las razones son simples. En primer lugar, hasta el 50% de las emisiones de gases de efecto invernadero resultan de las actividades del sector industrial de la alimentación. En segundo lugar, el carbono puede ser captado del aire y almacenado en el suelo, creando ese tipo de suelo que es deseado por los agricultores ecológicos. Estos agricultores todavía están desarrollando sus técnicas de captura de carbono, pero las evidencias sugieren que se puede captar carbono en el suelo, muchas toneladas por hectárea de suelo, y al mismo tiempo producir alimentos. Por lo tanto, como señalan dos recientes informes, el sistema de alimentación que desea el movimiento de los alimentos puede hacer que nuestro problema con la presencia de carbono en la atmósfera se pudiera resolver por completo.

Esta información no parece haberse tenido en cuenta por los principales movimientos relacionados con el cambio climático. Los líderes de estos movimientos creen que podrán encontrar soluciones en acciones de carácter técnico o social, pero los aerogeneradores, la energía solar, los coches eléctricos, las presas, la desinversión, las protestas contra las infraestructuras, etc, todo ello serían más bien acciones simbólicas. A diferencia de la reducción en el consumo energético mediante la reforma y desarrollar un sistema alimentario local o el almacenamiento de carbono en el suelo, las otras soluciones no logran necesariamente reducir el uso de combustibles fósiles ni impiden la emisión de gases de efecto invernadero, perturbando los ecosistemas. Y lo que es peor, se consumen muchos recursos para generar y almacenar energía. Las soluciones tecnológicas como TECHNOFIX acarrean muchas consecuencias negativas.

Con suerte, más pronto que tarde, el bien intencionado pero equivocado movimiento climático llegará a entender esos errores en los que ha caído ( por lo general como consecuencia del pensamiento Ilustrado) al señalar formas específicas de luchar contra las emisiones de CO2 y metano y unirse al movimiento a favor de los alimentos. Si no, el movimiento de los alimentos puede resolver el problema del cambio climático sin su presencia.

Podemos decir, que el crecimiento del movimiento de los alimentos es la respuesta de la gente ante las ideas defendidas por el reformismo ilustrado. Representa el alineamiento de las fuerzas tectónicas que subyacen en nuestra sociedad y supone un choque de ideas más profundo de lo que se haya visto hasta ahora desde el colapso del feudalismo y la revolución industrial. El resultado de este choque determinará no sólo el futuro de nuestra sociedad, sino también si nuestros descendientes llegaran a vivir en una tierra tal y como la conocemos hoy en día. Los presagios son buenos. El movimiento de los alimentos se está imponiendo, ya que aprovecha las sinergias y potencialidades inherentes a los sistemas biológicos, mientras que las ideas de la Ilustración ignoran, niegan y suprimen estas potencialidades. De hecho, se trata de una hermosa lucha para hacer realidad estas ideas.

——————————————-

Cómo acabar con el modelo insostenible de Agricultura Capitalista (II)

… una titánica, pero hermosa lucha”.

Por el Dr. Jonathan Latham, 20 de septiembre de 2016

independentsciencienews.org

Parte 1

food_movement3

Explicando la filosofía y la sinergia del movimiento de los alimentos

Un movimiento social emergente que tiene tales preocupaciones, aparentemente inconexas, necesita de una detallada explicación, y de hecho hay una: el movimiento de los alimentos representa un profundo cambio de filosofía.

La idea que viene dominando en la política internacional relacionada con los alimentos, especialmente después de 1945, es la de que la comida es una mercancía (cuando no un arma) y la agricultura un negocio. En consecuencia, no tendría mucho que ver con el medio ambiente o la salud. Esta conceptualización que se agota en el aspecto económico es una extensión ideológica de la corriente filosófica occidental dominante, que es la de la Ilustración europea. El principal criterio de esta filosofía es el atomismo y el mecanicismo, lo que significa que en el mundo formal y oficial de los negocios, el Gobierno, la Ley, la educación, etc, serían fenómenos desconectados hasta que se demuestre lo contrario, y por lo general se acepta que ha sido algo comprobado por la Ciencia.

Las evidencias de esta forma de pensar están presentes: separación de los Ministerios de Salud, Agricultura, que se distinguen del de Medio Ambiente. La reducción de los alimentos a una materia prima industrial medible por el rendimiento o por las ganancias es otra de las evidencias. Esta Ideología permite que la Industria Agrícola tenga muchas exenciones en la legislación sobre contaminación, y los médicos no reciben educación en nutrición. Privilegiar los requisitos de la salud y las necesidades alimenticias de una especie (el hombre), solamente de algunos de ellos, por encima del resto de organismos es uno de sus pilares.

Los ciudadanos de los países “modernos” están rodeados en su vida cotidiana de unas instituciones y unas prácticas cuya racionalidad se funda en la Ideología de la desconexión. Gracias a nuestra educación, consideramos este estado como algo natural, a pesar de que ha aparecido hace poco y era algo exclusivo de la sociedad occidental.

Al contrario, el movimiento de los alimentos se fundamenta en unos supuestos muy diferentes, que se pueden resumir de la siguiente manera: que el propósito de la vida es la salud y que la manera más adecuada y justa para que el hombre se mantenga saludable es maximizando la salud de todos los seres vivos, y la forma más efectiva de hacerlo es a través de los alimentos.

Estas ideas derivan de la experiencia práctica. El movimiento de los alimentos ha llegado a comprender ciertas observaciones: el potencial del compost para mejorar el crecimiento de los cultivos y la importancia del suelo, los beneficios para la salud humana de una dieta variada, la posibilidad de sistemas de cultivo sin el uso de productos sintéticos, son algunas de ellas. También se han señalado las estrechas y evidentes relaciones entre la salud, la agricultura, el bienestar animal y el medio ambiente. Estas conexiones permiten establecer un círculo beneficioso en que los cultivos ecológicamente más sanos generan también los alimentos más sanos y de mayor valor nutritivo. Estos cultivos son también los más productivos. Para ver algunos ejemplos puede consultar aquí y un ejemplo sobre el arroz, aquí.

A excepción de las consideraciones subjetivas (como el aprecio de ciertas cosas), no hay nada de científico en estas afirmaciones.

Estamos familiarizados con la narrativa neodarwinista de la vida considerada como una constante competencia, pero esta interpretación se enfrenta a una verdad de mucha mayor relevancia sobre la vida: que antes de que pueda existir competencia, primero tiene que haber al menos dos organismos. La vida puede, y lo hace muy a menudo, existir sin competencia entre los organismos, pero la competencia no puede existir sin la vida. En otras palabras, la visión neodarwinista es obsoleta porque trivializa la biología. La filosofía del movimiento de los alimentos modifica este punto de vista: la vida se desarrolla en presencia de otras formas de vida. Hay muchas pruebas para afirmar esto: decenas de millones de especies de la tierra mantienen una interdependencia entre sí. No podría existir una sola especie si las demás desaparecieran. Por ejemplo, las plantas y las algas emiten oxígeno, algo que necesitan todos los animales. Los animales comen plantas y algas, pero expulsan nitrógeno y fósforo, algo que todas las plantas y algas necesitan.

Del mismo modo, a nivel de los individuos, si somos capaces de mirar más allá de una simple visión mecanicista de la biología, que defienden célebres científicos como el neodarwinista Richard Dawkins, que se hizo conocido por denominar a los organismos “torpes robots”, podemos señalar que todos los organismos biológicos, de hecho, se autooptimizan y se autoreparan. Por lo tanto, tienden a maximizar su vigor y salud, a menos que, como suele ocurrir con frecuencia, se les impida hacerlo de manera activa (por ejemplo, por un entorno limitado o por una dieta deficiente).

De modo que la filosofía inmanente en el movimiento de los alimentos imagina la vida de una forma completamente diferente. Hay una gran diferencia entre ver la naturaleza como lo hacen los biólogos racionalistas, como una especie de robots que sucumben lentamente entre los dientes y las garras de una naturaleza viciada, en comparación con las interacciones, sobre todo de mutuo beneficio, entre sistemas vibrantes y dinámicos. Frente a la triste realidad ofrecida por los supuestos racionalistas, como las recientes investigaciones han demostrado, esta filosofía se ajusta mejor a los hechos que la visión neodarwinista. Prisioneros de su Ideología, los neodarwinistas han pretendido convertir en verdad un mensaje que solo circulaba por sus cabezas.

Los orígenes de la filosofía de los alimentos

La filosofía del movimiento de los alimentos tienen tres antecedentes notables. Uno de ellos es el célebre argumento del filósofo antiespecista Peter Singer que recoge en su libro Liberación animal, señalando que los seres humanos tienen el deber de cuidar a todos los animales, con la diferencia fundamental de que el movimiento de los alimentos amplia este argumento de Singer a todos los organismos, no sólo los animales.

El segundo antecedente es la teoría de Gaia, que propone que las formas de vida crean y mejoran sus propias condiciones de vida. La principal diferencia es que la filosofía de los alimentos aplica esta tesis a todas las escalas, sobre todo al suelo y al entorno.

El tercer antecedente es Barry Commoner y sus cuatro leyes de la ecología. La segunda y la tercera ley son consistentes con la filosofía del movimiento de los alimentos. Sin embargo, la primera ley de Commoner habría que modificarla, la que dice “que todo está relacionado con todo lo demás”. La razón es que todas las cosas no están conectadas entre sí de la misma manera, la mayoría de las conexiones se producen principalmente a través de los alimentos. La cuarta ley dice: “Nada es gratis”. Esta ley se contradice categóricamente con el círculo virtuoso señalado anteriormente. Todos los sistemas ecológicos generan sinergias y las sinergias entre los organismos no tienen coste, por lo que, con la excepción de choques ocasionales como impactos de meteoritos, la diversidad de especies y la productividad biológica de la tierra ha ido aumento durante eones.

El 12 de agosto de 1999 tuvo lugar el controvertido episodio protagonizado por Bové y sus seguidores durante el cual se desmanteló o destruyó parcialmente el edificio en obras que la multinacional estadounidense McDonalds estaba edificando en franquicia en la localidad de Millau. La acción que afectó a una empresa considerada símbolo del capitalismo, fue organizada como protesta por la decisión de la OMC de apoyar el aumento de impuestos comerciales estadounidenses sobre algunos productos europeos, entre ellos el queso de Roquefort producido por el propio Bové.1 El tribunal penal de Millau le condenaría por estos hechos a 3 meses de prisión el 13 de septiembre de 2000.

José Bové en la Wikipedia.

Como toda filosofía, la defendida por el movimiento de los alimentos implica unas consecuencias prácticas. Se trata de una tarea que implica a todo el sistema alimentario, o cualquier parte de él, como los cultivos agrícolas, para maximizar los aspectos positivos de cada componente, por lo que el círculo puede llegar a ser cada vez más beneficioso. Del mismo modo, el movimiento de los alimentos cree que hay una espiral descendente, un empobrecimiento biológico que termina en la aparición de una zona desertificada. Tales consecuencias negativas tienden a ser ignoradas, de modo que muchos Gobiernos y algunas empresas parecen empeñadas en ello, incluso de un modo entusiasta.

Por lo tanto, la filosofía de los alimentos representa una parte importante de la filosofía que ha aparecido frente a la visión racionalista de la vida y la biología, que a los propósitos prácticos representa el universo en que vivimos. Esto pone de manifiesto lo mucho que la Ilustración no llegó a iluminar. Los filósofos de la Ilustración utilización como principio fundacional el “pienso, luego existo”, como una justificación para hacer oídos sordos de todo el pensamiento anterior. Luego afirmaron que sólo las herramientas lógicas y el razonamiento deductivo podrían servir para lograr nuevos conocimientos y superar tiempos anteriores. Pero esta presunción olvidaba otras cosas. Poco a poco el influyente filósofo de la ciencia Paul Feyerabend fue exponiendo los tumores filosóficos que ejemplificaban la pobreza del razonamiento filosófico abstracto. [Contra el método. Esquema de una teoría anarquista del conocimiento].

La filosofía del movimiento de los alimentos entra por tanto dentro de una tradición anterior a la Ilustración, unos principios que surgieron de la observación del mundo. No pregunta: ¿qué nos dice el pensamiento racional acerca de cómo debemos vivir?, sino que se pregunta: ¿qué nos dice la naturaleza sobre cómo debemos vivir?. Esta es la razón por la cual la filosofía del movimiento de los alimentos es una Ideología diferente del Neoliberalismo o el Comunismo; más bien se trata de la ausencia de Ideología. Mientras que el Neolibealismo, el Comunismo y el Socialismo son productos de la Ilustración, la filosofía de los alimentos no lo es, ya que se asienta lo más directamente posible en la tierra.

Simplificando, podríamos resumir la filosofía de los alimentos, más o menos, de la siguiente manera:

1) Las interacciones biológicas permiten la aparición de sinergias entre nuestra salud y la productividad del sistema, que pueden ser aprovechadas para unas buenas prácticas agrícolas.

2) Estas interacciones biológicas se producen sobre todo a través de los alimentos, lo que representa la energía química que pasa por el sistema.

Esta filosofía se hace significativa de dos maneras: en primer lugar, explica, en términos generales, la forma, estructura y composición del movimiento de los alimentos; en segundo lugar, predice el probable impacto del movimiento de los alimentos en el sistema alimentario y la sociedad en su conjunto.

Parte 3

——————————————–

Cómo acabar con el modelo insostenible de Agricultura Capitalista (I)

… una titánica, pero hermosa lucha”.

Por Jonathan Latham, 20 de septiembre de 2016

independentsciencienews.org

food_movement3

En el año 1381, por primera y única vez, el rey de Inglaterra estuvo retenido en la Torre de Londres. Las fuerzas que lo retuvieron no pertenecían a ningún ejército extranjero, sino que eran campesinos que llegaron a decapitar a Lord Canciller y al arzobispo de Canterbury, que eran, después del rey, las personalidades más destacadas del país. Más recientemente, en las elecciones presidenciales estadounidenses de 1892, surgió un movimiento populista radical (Partido del Pueblo) a favor de redistribución de la riqueza y partidario de una profunda reforma económica. Los populistas ganaron en cinco estado. Todos ellos eran de carácter rural.

La descendencia de estos rebeldes es reclamada por sindicatos y grupos de la izquierda política. Pero a lo largo de la historia, la mayor oposición contra las excesivas riquezas y los privilegios no ha venido normalmente de los habitantes de las ciudades, de los trabajadores y los sindicatos, sino de aquellos que tienen una estrecha relación con la alimentación y la tierra, lo que ahora podemos identificar como el movimiento a favor de la alimentación.

José Bové, agricultor y activista

José Bové, agricultor y activista

Incluso hoy en día, en muchos países, los alimentos se han convertido en el principio organizador de los principales desafíos de las estructuras existentes. En El Salvador, el Coordinador Nacional del Movimiento de Agricultura Orgánica es Miguel Ramírez, que recientemente dijo:

Decimos que cada metro cuadrado de tierra que se trabaja según los métodos agroecológicos es un metro de tierra liberado. Lo vemos como una herramienta para transformar las condiciones sociales y económicas de los agricultores. Los vemos como una herramienta de liberación del modelo insostenible de Agricultura Capitalista que oprime a los agricultores”.

El Movimiento de Agricultura Orgánica de El Salvador quiere ir más allá de una simple agricultura mejorada. También busca una mejora de los derechos políticos, la sostenibilidad ecológica a la largo plazo, la equidad social y la salud de la gente. Ramírez lo denomina “esta titánica pero hermosa lucha, reclamando vida para todos los salvadoreños”.

Puede que se trate de pequeños agricultores, pero tienen una gran ambición, algo compartido en todo el mundo. Pero, ¿se trata de un enfoque realista? ¿Podría este movimiento a favor de la alimentación ser el vehículo para un cambio social transformador?

La pregunta es oportuna. No hace mucho, The New York Times afirmó que los pasillos de los supermercados de los Estados Unidos están empezando a llamarse “la morgue” porque las ventas de comida basura están cayendo en picado. Por otro lado, un consultor internacional, dijo en la revista Bloomberg que “se está produciendo una auténtica paranoia”, y que las principales compañías productoras de alimentos están tomándose en serio los movimientos a favor de la alimentación.

El contexto en el que surge esta paranoia es que los movimientos a favor de la alimentación están creciendo rápidamente como un fenómeno social y político en casi todo el mundo. Sólo en los Estados Unidos, se ha producido un repentino aumento del interés por las semillas autóctonas, las cervezas artesanales, la tradición de hacer el pan, convertir el jardín en una huerta, en consumir alimentos ecológicos y una creciente oposición a los alimentos transgénicos. Al mismo tiempo, se ha producido un creciente interés por la alimentación en las redes sociales y una renovación de organizaciones como Slow Food de los Estados Unidos o el movimiento Grange, por nombrar algunos de ellos.

Incluso ocupando un espacio marginal dentro de la cadena de valor agroalimentaria, la Agroindustria ha tenido que comprar a científicos y académicos “independientes” y redes sociales para el impulsar el consumo de alimentos transgénicos y el uso de pesticidas.

Así que si hace no mucho tiempo tanto la agricultura como los alimentos no estaban de moda, de repente las personas de todo el mundo han desarrollado un repentino interés, queriendo conocer la procedencia de los alimentos y los procesos seguidos por el sistema alimentario.

Y si este cambio se está produciendo, las preguntas que hay que hacerse son: ¿Por qué? ¿Por qué ahora? Y la pregunta fundamental: ¿Hasta dónde llegará?

mercado_ecologico

¿Qué dirección sigue el movimiento a favor de los alimentos?

La respuesta a estas preguntas se puede enfocar si analizamos los movimientos a favor de los alimentos desde la perspectiva de cinco piezas diferentes de un rompecabezas. De hacer esto, podremos comprobar que hay profundas razones por las cuales el movimiento a favor de los alimentos está en constante crecimiento y obteniendo éxitos.

Este análisis sugiere que el movimiento a favor de los alimentos, en comparación con otros grandes movimientos sociales del siglo XX (como los de los trabajadores, ambientalistas, de derechos civiles, sobre el clima y los movimientos feministas), tiene muchos de sus puntos fuertes, pero no sus debilidades.

Además, el movimiento a favor de los alimentos se ha convertido en un movimiento radical de una forma inesperada, y eso debido a que tiene una filosofía distinta. Esta filosofía es algo único en la historia humana y explicaría esa explosión de los movimientos a favor de los alimentos.

Del mismo modo que cualquier filosofía significativa, este movimiento desafía los patrones dominantes de pensamiento y amenaza las estructuras políticas y económicas construidas por ellos. El concreto, la filosofía del movimiento a favor de los alimentos expone las debilidades de los principios que sustentan el establishment político occidental. En términos más simples: lo puesto a la ideología Neoliberal no sería el Comunismo o el Socialismo, sino el movimiento a favor de los alimentos.

La razón es que, a diferencia de otros sistemas de pensamiento, la filosofía del movimiento a favor de los alimentos se basa en una comprensión de la biología que rige el mundo. Mientras que el Neoliberalismo y el Socialismo son ideologías, el movimiento a favor de los alimentos borra todas las ideologías (al menos en la medida de lo posible), porque todas las ideologías son, en el fondo, impedimentos para una mejor comprensión del mundo y el universo.

Reemplazando esas ideologías por unas ideas basadas en la biología, este movimiento está en condiciones de suministrar aquello de lo que la sociedad carece: mecanismos para armonizar las necesidades humanas con las necesidades de los ecosistemas y los hábitats.

Pero la filosofía del movimiento de los alimentos va más allá, al reconocer que los problemas de todos nosotros, los problemas sociales, en realidad constituyen un único problema. Este movimiento representa el comienzo de un cambio ecológico y social histórico que va a transformar nuestras relaciones con los demás y con el mundo natural.

1) El movimiento de los alimentos es un movimiento sin líderes

La primera pieza importante de este rompecabezas es que este movimiento carece de líderes formales. Sus miembros más conocidos son Frances Moore Lappé, Joel Salatin, José Bové, Vandana Shiva, Wendell Berry, Michael Pollan, Jamie Olivier y otros muchos, pero son líderes en el sentido de ser líderes de opinión. A diferencia de la mayoría de los líderes, incluyendo los movimientos ecologistas, el movimiento obrero o sobre el clima, han alcanzado visibilidad por aclamación popular y el respeto hacia sus actuaciones, sus escritos o sus puntos de vista.

Personas como yo no confían en Monsanto. Tampoco confiamos en la FDA. Ni en el Ministerio de Agricultura. No confiamos en Tyson. Y no creemos en los alimentos que permanecen durante un mes en el interior de un buque mercante chino.

¿Y el resultado?

Cuando la gente ya no confía en sus políticos, ésta empieza a considerar el velar ella misma por su salud y bienestar. Y esto es lo que busca el movimiento local por la alimentación.

Joel Salatin, agricultor y activista.

Ninguno de ellos ha establecido unos objetivos en el sentido convencional, ni una táctica, ni da órdenes, o pretende conseguir algún alto cargo. No son ni burócratas ni agentes del poder, sino líderes en el sentido confuciano en sus aspiraciones. Es una característica notable y algo sin precedentes, un movimiento social que tiene connotaciones ecológicas y anarquistas. Esto no quiere decir que no esté estructurado, ni mucho menos, sino más bien habría que hablar de que es un movimiento autoorganizado. Que esté formado por una gran cantidad de grupos y haya una falta de liderazgo no es un signo de debilidad, sino de fortaleza.

2)El movimiento de los alimentos es un movimiento de base

Una segunda, y complementaria, pieza del rompecabezas es que el movimiento de los alimentos es mucho más amplio que otros movimientos sociales. Está formado por comunidades urbanas y rurales, por ricos y pobres, por gente corriente y expertos, por cocineros domésticos y chefs famosos, agricultores y jardineros, padres y escritores, empleados y desempleados. Es decir, que cualquier persona, sea del ámbito que sea, puede contribuir, aprender o beneficiarse. La mayoría hacen las tres cosas. Es importante destacar también que casi cualquier nivel de habilidad o forma de contribución puede ser asumido por el movimiento. Por poner sólo un ejemplo: ¿en qué otros movimientos puede un niño de 14 años de edad encontrar un cierto estímulo?

Este carácter inclusivo contribuye de varias maneras a su éxito. La primera de ellas es que, a diferencia de las manifestaciones y protestas, no hay un límite para formar parte del movimientos de los alimentos. No establece ningún tipo de oposición, y cualquiera puede formar parte sin ningún tipo de impedimento. Por lo tanto, no hay exclusividad en la participación, algo que a veces se convierte en el talón de Aquiles de los movimientos sociales, pero a pesar de que sus opositores lo han tachado de elitista, no han tenido éxito en encasillarlo como tal. El príncipe Carlos forma parte de este movimiento, pero también los raperos de Oakland, el Movimiento de Campesinos sin Tierra de Brasil, los instigadores de un impuesto a las bebidas azucaradas de México y los movimientos a favor de la agricultura urbana de Detroit, Chicago y Cleveland. Tales grupos ni son de élite ni elitistas. Un análisis detenido llegaría a la conclusión de que cualquier persona puede encontrar espacio bajo el amplio paraguas, debido a que el movimiento de los alimentos no establece discriminaciones por uno u otro motivo, y menos de clase. Va más allá de las bases. La gente encuentra en este movimiento lo que busca, ya que cualquiera puede formar parte de él.

La segunda manera es que el movimiento de los alimentos carece de mínimas barreras de admisión o son inexistentes. Esta es una de las razones por las cuales ha crecido con tanta rapidez. Estos límites un tanto imprecisos hacen que el movimientos de los alimentos sea inusualmente difícil de definir, lo que ha llevado a algunos ha decir que tal movimiento no existe.

Describo lo que está ocurriendo como el “fascismo de los alimentos”, un sistema que sólo se puede mantener a través de un control totalitario. Con las patentes de las semillas se ha establecido un sistema jurídico ilegítimo que ha creado un monopolio con las semillas. Las leyes de semillas establecen uniformidad, penalizando la diversidad y el uso de semillas de polinización abierta. A esto es lo que llamo fascismo. El hecho de demandar a los agricultores después de que hayan sido contaminados sus cultivos con semillas transgénicas, como el caso del agricultor canadiense Percy Schmeiser, es también lo que llamo fascismo. Estas pseudo leyes que penalizan la obtención artesanal de los alimentos, es otro aspecto del fascismo”.

— Vandana Shiva, activista ambiental, científica y filósofa de la India

3) El movimiento de los alimentos es un movimiento internacional

Un tercer atributo no convencional del movimiento de los alimentos es el de ser internacional y multilingüe. En cada lugar asume una forma diferente. The Campaign for Real Ale (Camra), Vía Campesina, los zapatistas, Slow Food y los movimientos en contra de los transgénicos son movimientos muy diferentes, pero en lugar de competir entre sí, tienen propósitos que se solapan y visiones parecidas en muchos aspectos. Esto se pudo ver el invierno pasado en la Conferencia Agrícola de Oxford, donde los productores de alimentos y los defensores de unos mejores alimentos de todo el mundo compartieron escenarios y perspectivas y el efecto fue el de complementar e inspirar a los demás.

4) El movimiento de los alimentos es un movimiento de bajo presupuesto

La cuarta característica distintiva del movimiento de los alimentos es que no necesita de mucho dinero. Puede parecer algo normal que los movimientos sociales dispongan de pocos fondos, pero en realidad es algo muy raro. El movimiento climático dispone de Tom Steyer, y el Tea Party echa mano de los hermanos Koch, el coche de Hitler, chófer, secretario privado y por supuesto sus camisas negras, financiados por Fritz Thyssen, Henry Ford y algunas de las personas más ricas de Alemania. Incluso los movimientos obreros y ecologistas disponen de unos patrocinadores ricos. Por tanto, el movimiento de los alimentos, en una situación un tanto inusual, no dispone de fundaciones filantrópicas o patrocinadores multimillonarios. En su lugar, se trata generalmente de gente corriente, individuos y pequeños grupos, y todo el dinero que han conseguido procede de aportaciones propias. Este es uno de los indicios más significativos del movimiento: espontáneo, vigoroso e impulsado internamente.

5) Un movimiento con muchos valores

La mayoría de los movimientos sociales se organizan en torno a unos valores fundamentales: derechos civiles, igualdad social o el respeto por la naturaleza. Estos son los más comunes. El movimiento de los alimentos tiene varios valores: el interés por la salud humana, el bienestar animal, la sostenibilidad agrícola, la sostenibilidad ecológica, la justicia alimentaria y poder político, pero incluso esta relación no refleja adecuadamente toda la gama de preocupaciones. Es un movimiento con una gran cantidad de componentes.

Parte 2

—————————————————-

Nuevas filtraciones de documentos descubren nuevas amenazas en el Acuerdo Internacional sobre el Comercio de Servicios (TISA)

Este acuerdo comercial, primo hermano de ese otro acuerdo tan denostado, el TTIP, está diseñado para provocar una desregulación en el vasto sector de servicios a nivel mundial”

Por Nika Knight, 20 de septiembre de 2016

commondreams.org

“Ahora sabemos que el acuerdo comercial TISA socava el Acuerdo sobre Cambio Climático COP21, desregula aún más el sector financiero y socava las leyes de privacidad de datos ¿Qué otras cosas mantienen los Gobiernos en secreto?” (Foto: GGAADD / flickr / cc)

“Ahora sabemos que el acuerdo comercial TISA socava el Acuerdo sobre Cambio Climático COP21, desregula aún más el sector financiero y socava las leyes de privacidad de datos ¿Qué otras cosas mantienen los Gobiernos en secreto?” (Foto: GGAADD / flickr / cc)

Greenpeace Holanda ha hecho públicas las amenazas que para la Democracia y los acuerdos sobre el cambio climático supone el Acuerdo Internacional sobre el Comercio de Servicios (TISA), al darse a conocer varios capítulos de este acuerdo comercial, cuyas negociaciones se mantienen en la clandestinidad.

Es un día triste para la Democracia, que la gente común y corriente tenga que conocer las consecuencias de los acuerdos comerciales por las filtraciones de documentos, y que estos sean cocinados tras puertas cerradas”, dijo Nick Dearden, Director de Justicia Global con sede en el Reino Unido.

TISA es quizás uno de los acuerdos comerciales menos conocidos y mantenidos más en secreto: “En cierto modo, TISA se está manteniendo de manera aún más secreta que otros acuerdos comerciales, como CETA, TTIP o PCC (Política Comercial Común), y de hecho hay detalles de las negociaciones que empiezan a conocerse hasta cinco años después de su entrada en vigor”, observa Greenpeace.

Estas últimas filtraciones “confirman lo que los grupos de la sociedad civil, sindicatos y organizaciones de defensa de los consumidores de todo mundo han estado diciendo en contra de dichos acuerdos, y que TISA promueve la privatización y desregulación de los servicios en favor de las Corporaciones, en detrimento del interés común y de la propia Democracia”, agregó Dearden.

De hecho, las filtraciones, de las altamente secretas negociaciones que llevan a cabo 50 países de todo el mundo, vienen a confirman que de descarrillar las negociaciones del Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP), hay otros acuerdos de por medio que también pretenden demoler los principios democráticos.

Este acuerdo comercial, primo hermano de ese otro acuerdo tan denostado, el TTIP, está diseñado para provocar una desregulación en el vasto sector de servicios a nivel mundial, incrementando el comercio internacional, desde la banca a los servicios energéticos”, señala Greenpeace.

En su análisis de las filtraciones de los documentos del acuerdo TISA (pdf), Greenpeace explica que el énfasis puesto en las medidas de desregulación supone una grave amenaza de la capacidad de los países para que estos puedan suscribir los términos acordados en el Acuerdo Climático de París:

    •   A los países que suscriban el TISA se les requerirá que mantengan la liberalización y se les podrá impedir que den marcha atrás a las políticas que hayan fracasado debido a dos cláusulas esenciales: la cláusula de “statu quo” y la de “trinquete”.

    •    La cusula de statu quo bloquea el grado de liberalización en determinados sectores, esto significa que los mercados de los estados que hayan suscrito el TISA no pueden estar menos liberalizados de lo que estaban en el momento de la firma del acuerdo.

    •     Mientras tanto la cláusula de trinquete, que aparece también en otros acuerdos de comercio, impide que los países reintroduzcan las barreras al comercio que hubieran previamente eliminado de manera unilateral.

    •     Juntas, estas dos cláusulas socavan la capacidad de los gobiernos de revertir la liberalización de los servicios, incluso aunque se les hubiera votado para ello. Esto significa que se les podría impedir primero poner a prueba las políticas de liberalización, ya que no podrían dar marcha atrás si algo saliese mal.

    •     Para hacer realidad los objetivos del Acuerdo de París y para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y así evitar los impactos más nocivos del cambio climático, a los gobiernos se les tiene que permitir intervenir y utilizar todas las herramientas políticas

que tengan a su alcance.

    •     Bloquear arbitrariamente a los gobiernos en la desregulación podría tener impactos muy negativos en su capacidad para implementar el tipo de políticas climáticas necesarias para permanecer dentro de los 1,5 ºC.

   •    La muy necesaria regulación por parte de los gobiernos para establecer medidas obligatorias para el sector energético será más difícil en caso de que se acuerde una “congelación”, ya que no se permitirían regulaciones más estrictas.
•    Existe una cláusula que especifica que una vez liberalizados servicios públicos relevantes como la energía, agua potable o educación, estos no podrán volver a ser renacionalizados, y deberán estar en lo sucesivo orientados para el beneficio empresarial.
•    Los agentes económicos y empresariales participarán y podrán evitar la redacción de nuevas regulaciones que pongan en riesgo sus intereses económicos, provocando una drástica pérdida de control democrático y de capacidad de legislar por parte de los gobiernos democráticamente elegidos.
•    No se podrán distinguir entre combustibles fósiles más o menos contaminantes, haciendo imposible una eliminación gradual de los combustibles fósiles más perjudiciales como las arenas bituminosas o el gas
obtenido mediante fractura hidráulica.
•    Los acuerdos comerciales como el TISA darán lugar a un aumento del comercio de combustibles fósiles, pese a que su uso y comercio deberían estar disminuyendo para poder conseguir los objetivos del acuerdo de París.

Greenpeace también señala de que todo va bien “y pasa desapercibido para el público, TISA podría estar concluido a finales de este año”.

Ahora sabemos que el acuerdo comercial TISA socava el Acuerdo sobre Cambio Climático COP21, desregula aún más el sector financiero y socava las leyes de privacidad de datos ¿Qué otras cosas mantienen los Gobiernos en secreto?”

———————————————

Cómo la Industria Azucarera escamoteó su responsabilidad sobre los efectos del azúcar en la salud

Por Anahad O’Connor, 12 de septiembre de 2016

The New York Times

azucar_bebidas_azucaradas

La Industria Azucarera ha estado pagando a científicos desde los años 1960 para que estos diesen menos importancia a la relación entre el azúcar y las enfermedades cardíacas y achacar esos daños en la salud a las grasas saturadas, como demuestran los documentos recientemente publicados.

Los documentos internos de la Industria Azucarera, recientemente descubiertos por una investigadora de la Universidad de California, San Francisco, y publicados el pasado lunes en JAMA Internal Medicine, sugieren que durante cinco décadas de investigación sobre el papel de la nutrición y las enfermedades del corazón, incluyendo muchas de las recomendaciones dietéticas que se siguen hoy en día, puede ser el resultado de una manipulación de la Industria Azucarera.

industria_azucar

Han sido capaces de desbaratar las discusiones sobre el azúcar durante décadas”, dijo Stanton Glantz, profesor de medicina de la Universidad de California, en San Francisco, y uno de los autores del estudio publicado en JAMA Internal Medicine.

Los documentos muestran que un grupo comercial denominado Fundación de Investigación del Azúcar, conocido hoy en día como la Asociación del Azúcar, pagó a tres científicos de Harvard el equivalente a unos 50.000 dólares de hoy en día para que publicasen una revisión de una investigación sobre el azúcar, la grasa y las enfermedades cardíacas, en el año 1967. Los estudios utilizados en la revisión fueron escogidos por la Industria Azucarera, y el artículo, que fue publicado en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine, minimizaba la relación entre el azúcar y las enfermedades del corazón, cargando las tintas en las grasas saturadas.

A pesar de que ese tráfico de influencias se remonta a casi 50 años, las noticias más recientes nos dicen que la Industria Alimentaria ha seguido influyendo en la ciencia nutricional.

El año pasado, un artículo publicado en The New York Times revelaba que Coca-Cola, el mayor productor mundial de bebidas azucaradas, había destinado varios millones de dólares para la realización de investigaciones que minimizasen la relación entre las bebidas azucaradas y la obesidad. En el mes de junio, la Associated Press informaba de que los fabricantes de dulces han financiado investigaciones que afirmaban que los niños que comen golosinas tienden a pesar menos que los que no lo hacen.

Los científicos de Harvard y los ejecutivos de la Industria Azucarera con los que colaboraron ya no están vivos. Uno de los científicos que fue pagado por la Industria Azucarera fue el Dr. Mark Hegsted, que llegó a ser el máximo responsable del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, desde donde en 1977 colaboró en la redacción de las normas dietéticas del Gobierno federal de los Estados Unidos. Otro fue el Dr. Frederick J. Stare, Presidente del Departamento de Nutrición de la Universidad de Harvard.

industria_azucar2

En una declaración realizada en respuesta al estudio publicado en la revista JAMA, la Asociación del Azúcar ha dicho que la revisión de 1967 se publicó en un momento en el que las revistas médicas no solían requerir a los investigadores que publicasen sus fuentes de financiación. The New England Jorunal of Medicine no comenzó a pedir la procedencia de los fondos de investigación hasta el año 1984.

El sector “debería haber tenido mayor transparencia en todas sus actividades de investigación”, decía el comunicado de la Asociación del Azúcar. A pesar de ello, siguen defendiendo que la investigación financiada por esta Industria sigue jugando un importante papel y de información en el debate científico. Dicen que tras varias décadas de investigación se ha llegado a la conclusión de que el azúcar “no es el único que tiene relación con las enfermedades cardíacas”.

Estos descubrimientos son importantes porque el debate sobre los daños relacionados con el azúcar y las grasas saturadas continúa hoy en día”, dijo el Dr. Glantz. Durante décadas, las autoridades sanitarias han animado a la gente a consumir alimentos bajos en grasa y con alto contenido en azúcar, a lo que algunos expertos achacan la actual crisis de obesidad.

El consumo de una comida o bebida con sacarosa se ha asociado con una mejora de la agilidad mental, la memoria, el tiempo de reacción, la atención y la capacidad para resolver problemas matemáticos, así como con una reducción de la sensación de cansancio, tanto en individuos sanos como en enfermos de Alzheimer.

[…]

El azúcar es un carbohidrato que, al igual que el resto de carbohidratos, aporta 4 kcal por gramo en la dieta. A día de hoy, no está demostrada su contribución a la obesidad de manera específica.

Publicidad de la Asociación de Bebidas Refrescantes (ANFARRA)

Fue una excelente maniobra de la Industria Azucarera, porque el estudio de revisión, sobre todo si se consigue que sea publicado en una revista de prestigio, tiende a influir en la discusión científica en general”, dijo el Dr. Glantz.

El Dr. Hegsted utilizó su investigación para influir en las recomendaciones dietéticas del Gobierno, en las que se hace hincapié que las grasas saturadas son las responsables de las enfermedades cardíacas, mientras que el azúcar aportaría solamente calorías, pero relacionándose con la caries dental. Hoy en día, las advertencias sobre las grasas saturadas siguen siendo la piedra angular de las normas dietéticas del Gobierno, aunque en los últimos años la Asociación Americana del Corazón, la Organización Mundial de la Salud y otras autoridades sanitarias también han comenzado a advertir que el exceso de azúcar puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Marion Nestle, profesora de nutrición, estudios alimentarios y salud pública en la Universidad de Nueva York, escribió en un editorial sobre el nuevo documento que proporcionan “convincentes evidencias” de que la Industria Azucarera realizó investigaciones en las que “expresamente se exoneraba al azúcar como un importante factor de riesgo en las enfermedades coronarias… Creo que es algo terrible. Pocas veces vemos ejemplos tan flagrantes como éste”.

El Dr. Water Willet, Presidente del Departamento de Nutrición de la Facultad de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, dijo que las normas académicas sobre los conflictos de interés han cambiado mucho desde la década de 1960, pero que los documentos de la Industria nos recuerdan “el por qué la investigación debe ser financiada con fondos públicos en lugar de depender del dinero de la Industria”.

El Dr. Willet dijo que los investigadores disponen de datos limitados para la evaluación de los riesgos relativos al azúcar y las grasas. “Teniendo en cuenta los datos de que disponemos hoy en día, hemos demostrado que los carbohidratos refinados y especialmente las bebidas azucaradas son un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, aunque también es importante el tipo de grasa presente en la dieta”.

Teniendo en cuenta los datos de que disponemos hoy en día, hemos demostrado que los carbohidratos refinados y especialmente las bebidas azucaradas son un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, aunque también es importante el tipo de grasa presente en la dieta”.

Dr. Walter Willet, Presidente del Departamento de Nutrición de la Facultad de Salud Pública T.H. Chan de Harvard

El estudio publicado en JAMA Internal Medicine se ha basado en las miles de páginas de correspondencias y otros documentos que Cristin E. Kearns, compañera en la U.C.S.F, descubrió en los archivos de Harvard, la Universidad de Illinois y otras bibliotecas.

Los documentos muestran que en 1964, John Hickson, un alto ejecutivo de la Industria Azucarera, discutió un plan con otros ejecutivos de la Industria para modificar la opinión pública “a través de investigaciones, programas de información y modificaciones legislativas”.

En ese momento, los estudios habían comenzado a apuntar a una relación entre las dietas con alto contenido en azúcar y las altas tasas de enfermedades cardíacas. Al mismo tiempo, otros científicos, entre ellos el destacado fisiólogo de Minnesota Ancel Keys, estaban investigando una teoría contraria que aseguraba que las grasas saturadas y el colesterol planteaban el mayor riesgo de enfermedades cardíacas.

El Sr. Hickson propuso contrarrestar los alarmantes hallazgos sobre el azúcar con investigaciones financiadas por la Industria. “Entonces podremos publicar datos y refutar a nuestros detractores”, escribió.

En 1965, el Sr. Hickson enroló a los investigadores de Harvard para que escribiesen artículos que desacreditasen los estudios contra el azúcar. Les pagó la cantidad de 6.500 dólares, lo que viene a equivaler a unos 50.000 dólares de hoy en día. El Sr. Hickson seleccionó aquellos estudios que resultaban favorables al azúcar.

El Dr. Hegsted de Harvard aseguró a los ejecutivos de la Industria Azucarera: “Somos conscientes de su interés en particular y lo haremos lo mejor que podamos”.

Mientras trabajan en crear opinión pública, los investigadores de Harvard compartieron y discutieron los primeros borradores con el Sr. Hickson, quien respondió que estaba satisfecho con lo que estaban escribiendo. Los científicos de Harvard descartaron los datos sobre el azúcar como débiles y dieron más crédito a aquellos que implicaban a las grasas saturadas.

Les aseguro que esto es lo que teníamos en mente, y esperamos que aparezca pronto en prensa”, escribió Hickson.

Después de que se publicase la revisión, el debate sobre el azúcar y las enfermedades cardíacas se calmó, mientras que las dietas bajas en grasa fueron las promovidas por las autoridades sanitarias, dijo el Dr. Glantz.

Para los estándares de hoy en día, podemos decir que su comportamiento es reprochable”, dijo.

—————————————

Artículos relacionados:

https://noticiasdeabajo.wordpress.com/2012/03/06/un-cirujano-reconocido-mundialmente-expone-la-verdadera-causa-de-las-enfermedades-coronarias/

—————————————