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Un estudio publicado en Nature pone en duda la patogenicidad innata de los virus

Por Sayer Ji, 29 de noviembre de 2014

Activist Post

virus

Un reciente estudio publicado este mes en la revista Nature

desafía esa vieja suposición ya centenaria sobre la

patogenicidad innata de esas partículas extremadamente

pequeñas, autorreplicantes, conocidas como virus.

En el estudio, titulado : “Un virus entérico puede reemplazar las funciones beneficiosas de las bacterias comensales”, se describen los descubrimientos de los investigadores, un virus entérico de RNA puede reemplazar las funciones beneficiosas de las bacterias comensales del intestino. Conocido como Norovirus murino (MNV), los investigadores encontraron que infectando con el Norovirus murino a los ratones libres de gérmenes o que habían sido tratados con antibióticos “se restauraba la morfología intestinal y las funciones de los linfocitos, sin inducir ningún tipo de inflamación o de enfermedad”.

Es decir, la infección con MNV compensaba los efectos perjudiciales del tratamiento con antibióticos cuando se había producido lesión intestinal o una infección por bacterias patógenas. Estos datos indican que los virus eucariotas tienen la capacidad de apoyar la homeostasis intestinal y la inmunidad de la mucosa intestinal, de manera similar a las bacterias comensales.

En contra de la creencia común de que los virus son vectores de morbilidad y mortalidad, que hay que deshacernos de todos ellos para evitar daños, este nuevo estudio se suma al creciente número de investigaciones que muestran que nuestro genoma en su 80% es de origen vírico. (Véase, por ejemplo, este artículo: LA FUNCIÓN DE LOS VIRUS EN LA EVOLUCIÓN; MÁXIMO SANDÍN, DPTO. BIOLOGÍA U.A.M. (pdf))

Al informar sobre este nuevo estudio, vale la pena mencionar lo que dice la revista Science Daily: “Estos nuevos resultados son la primera sólida evidencia de que los virus presentes en el tracto gastrointestinal pueden ayudar a mantener la salud y curar un intestino dañado”.

Los resultados de este estudio se pueden resumir de la siguiente manera:

Se infectó con MNV a ratones que estaban libres de gérmenes y ratones tratados con antibióticos, y se descubrió que la infección desencadenaba la reparación del tejido intestinal dañado por la inflamación, un creciente número de células intestinales con sus funciones restauradas, y el tejido intestinal normalizado. Estos resultados se observaron sólo 2 semanas después de la infección con MNV.

La infección con MNV también ayudó ayudó a restaurar el sistema inmunológico del intestino. Encontraron un aumento de las vías de señalización con interferones, unas proteínas antivirales del tipo 1, lo que sugiere que el virus juega un papel muy importante en el desarrollo de la respuesta inmune.

Los investigadores también documentaron una duplicación en el nivel de células T en la sangre y la detección de anticuerpos en el intestino y en la sangre de los ratones tratados con antibióticos, después de la infección con MNV. Estas observaciones son compatibles con una normalización de la respuesta inmune. Los autores concluyen que la infección viral del tubo digestivo puede ser útil en los casos de que el tratamiento con antibióticos ha diezmado las bacterias intestinales.

El tratamiento con MNV también fue capaz de aumentar la supervivencia de los ratones que habían sido tratados con antibióticos y presentan el perjudicial dextrano sulfato de sodio.

A medida que aumenta nuestro conocimiento de las funciones críticas de los microorganismos, se está produciendo un cambio en el paradigma médico, aunque sólo está en sus comienzos en la práctica clínica. Si nuestra identidad está íntimamente relacionada con los microorganismos, por ejemplo, las bacterias de nuestro cuerpo representan 10 veces más que el número de células y un 99% más de material genético del que se encuentra en el cuerpo humano, el descubrimiento de que los virus presentes en nuestro cuerpo, cuyo número total se denomina viroma, realiza funciones indispensables para el mantenimiento de nuestra salud, la pregunta ahora es cómo contribuyen al desarrollo de algunas enfermedades humanas y diversas patologías

Cómo informaba el artículo de Science Daily, el investigador principal, Ken Cadwell, PhD, de la Universidad de Nueva York, dice:

Ya sabemos desde hace mucho tiempo que las personas se están continuamente infectado con virus y bacterias, y sin embargo no enferman. Ahora tenemos evidencias científicas de que no todas las infecciones víricas son perjudiciales, sino todo lo contrario, pueden ser beneficiosas para la salud, así como también sabemos que muchas infecciones bacterianas también son positivas para mantener la salud”.

En disonancia con las hipótesis higienistas, las infecciones naturales de la infancia y las posteriores, potencian nuestro sistema inmunológico y ayudan a equilibrar la inmunidad innata (Th1) y la inmunidad adaptativa (Th2), y por lo tanto necesarias para mantener un sistema inmunológico saludable. Las vacunas vienen a romper este equilibrio y pueden estar contribuyendo a una desregulación inmune generalizada, tanto por la supresión de los mecanismos de inmunidad innata, así como por sobreestimulación de la inmunidad adaptativa, lo que contribuye a una autoinmunidad generalizada en las poblaciones expuestas.

A medida que cierta Ciencia y Biología molecular avanza en el conocimiento de la sorprendente relación de nuestro cuerpo con el universo microbiano, nos hacemos una pregunta crucial: el aumento en el número de vacunas que se está publicitando en la actualidad ¿mejora realmente nuestra salud? […]

Para más información sobre las vacuna lea otros artículos que hemos publicado:Why Vaccines Aren’t Paleo y Vaccination Agenda: An Implicit Transhumanism / Dehumanism.

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Este artículo apareció por primera vez en GreenMedInfo.

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Procedencia del artículo:

http://www.activistpost.com/2014/11/why-we-may-need-viruses-more-than.html#more

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Artículos relacionados:

http://noticiasdeabajo.wordpress.com/2013/08/28/la-colaboracion-esencial-de-los-virus-en-el-sistema-inmunologico/

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Apoyo al equipo del profesor Séralini: nueva investigación sobre los transgénicos y el uso de plaguicidas

ESTÁ EN JUEGO SU SALUD

iSiS

Imagen: gmoseralini.org

Imagen: gmoseralini.org

Gilles-Eric Séralini, profesor de Biología Molecular en la Universidad de Caen, Francia, y miembro del Comité Independiente de Investigación e Información sobre Ingeniería Genética (CRIIGEN), es un científico reconocido y respetado por sus investigaciones independientes sobre toxicología de los transgénicos y los plaguicidas durante los últimos 15 años. Él y su equipo publicaron el primer estudio a largo plazo sobre la toxicidad del maíz transgénico y su herbicida asociado (Roundup). Este estudio fue reeditado y ampliado con nuevos datos en junio de 2014. La exposición a los residuos de Roundup y su bioacumulación está todavía mal definida y se necesitan más estudios.

Con la contribución a nuestro proyecto, usted estará apoyando:

  • El análisis de la contaminación de los alimentos por plaguicidas y transgénicos
  • La determinación de la contaminación en las dietas de los animales de laboratorio por los residuos de Roundup y otros contaminantes ambientales
  • El inicio de un programa de investigación sobre la bioacumulación de Roundup en los órganos, que no se pudo realizar en el estudio de toxicidad de 2012

Antecedentes

Séralini llevó a cabo un estudio sobre el maíz transgénico y el herbicida Roundup con 200 ratas durante un período de 2 años. Encontraron un alarmante aumento de muertes prematuras, la aparición de tumores y enfermedades en el hígados y los riñones. El estudio se publicó en 2012 en la revista Food and Chemical Toxicology (FCT), y fue el estudio toxicológico a más largo plazo que se había realizado hasta entonces. Hay que destacar que muchos de los daños en la salud se empezaron a observar a partir de los 90 días de estudio. 90 días es el período establecido por las Agencias de Regulación para la realización de pruebas de alimentación con transgénicos. Es decir, se establece un período muy corto de investigación, insuficiente para descubrir la mayor de los efectos negativos. La actual normativa que regula los transgénicos es deficiente, y se pone en evidencia la propaganda de las empresas de Biotecnología que dicen que los transgénicos son seguros.

Enseguida se desató un gran campaña mundial para desacreditar este estudio, incluyendo al exempleado de Monsanto Richard Goodman, que fue nombrado editor asociado en la revista que publicó el artículo, FCT. Poco después la revista se retractó de su publicación, una retractación sin precedentes, injustificada y en clara violación con las normas éticas internacionales recogidas por la COPE (Comité de Ética en las Publicaciones). Fue un intento descarado de hacer desaparecer hallazgos cruciales, y que no llegasen a conocimiento público. ISIS publicó una carta abierta en contra de la retractación y una campaña de boicot contra la revista, consiguiendo cerca de 6000 firmas, de las cuales 1381 fueron de científicos. El apoyo público y la determinación del equipo fueron cruciales para la reedición del estudio en Ciencias del Medio Ambiente de Europa en junio de 2014.

Esta batalla para que se evalúen de forma transparente y adecuada los transgénicos no es una batalla más. El equipo de Séralini está determinado más que nunca a llevar a cabo nuevas investigaciones sobre asuntos clave, pero para ello necesita su apoyo.

Proyecto

Este nuevo proyecto de investigación determinará la presencia de residuos de Roundup en los órganos después de alimentar a las ratas con una dieta con transgénicos y/o Roundup, a partir de la investigación anteriormente realizada, de cuya publicación la revista FCT se retractó y ahora a vuelto a ver la luz. Se realizarán análisis adicionales con el fin de entender los daños metabólicos encontrados en el hígado y los riñones de las ratas que consumen transgénicos y/o Roundup.

Los científicos todavía no saben de las implicaciones que conlleva la bioacumulación por una dieta rica en transgénicos. Alrededor del 80% de los cultivos transgénicos son tolerantes al herbicida Roundup, que pueden contener, por ley, hasta un máximo de 500 ppm (partes por millón). En la soja transgénica importada por la UE se encuentran de forma rutinaria entre 10 y 100 ppm. Una investigación científica rigurosa arrojaría más información sobre la toxicología de los transgénicos y ayudaría a presionar para que las normas de regulación fuesen más estrictas.

Este proyecto forma parte de un programa integral de investigación sobre evaluación de riesgos de los transgénicos y pesticidas asociados. Más información aquí:

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Y aquí:

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Procedencia del artículo:

http://www.i-sis.org.uk/Support_Seralini_Team_for_New_GMO_Risk_Research.php

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La fractura hidráulica supone una violación de los derechos humanos más básicos

Por Richard Heasman, 28 de noviembre de 2014

DeSmogBlog

Por encargo de la Fundación Biana Jagger por los Derechos Humanos, la Red Mundial para el Estudio de los Derechos Humanos y el Medio Ambiente, el Asesor de Derechos Humanos y el Consorcio por los Derechos Humanos de la Universidad de Londres, han redactado este nuevo informe sobre la fractura hidráulica.

Por encargo de la Fundación Biana Jagger por los Derechos Humanos, la Red Mundial para el Estudio de los Derechos Humanos y el Medio Ambiente, el Asesor de Derechos Humanos y el Consorcio por los Derechos Humanos de la Universidad de Londres, han redactado este nuevo informe sobre la fractura hidráulica.

Un contundente informe encargado por la Fundación Bianca Jagger por los Derechos Humanos fue entregado esta semana a David Cameron, Primer Ministro del Reino Unido, e insta al Gobierno a que estudie el impacto que la fractura hidráulica tiene en los derechos humanos.

En este Informe se recogen los derechos básicos que serían violados en el caso de que la fractura hidráulica sea utilizada como forma de extracción de gas natural. Ha sido redactado por la Red Mundial para el Estudio de los Derechos Humanos y el Medio Ambiente, el Asesor de Derechos Humanos y el Consorcio de Derechos Humanos de la Universidad de Londres.

Se centra sobre todo en las implicaciones que para la salud de las personas de una región tendría la aplicación de los métodos de fractura hidráulica. El Gobierno está “legalmente obligado a respetar y proteger los Derechos Humanos, tanto bajo los auspicios de la Propia Ley de Derecho Humanos de 1998, como el Convenio Europeo de Derechos Humanos”.

El Gobierno está obligado a tener en cuenta el impacto ambiental de esta Industria en los ciudadanos, permitiendo la participación pública, respetando el derecho a la vida, protegiendo a las personas que viven cerca de áreas peligrosas y contaminadas, incluyendo un adecuado suministro de agua.

El Informe también destaca los esfuerzos de los Gobiernos para publicitar los posibles efectos positivos de la fractura hidráulica, con constantes informaciones que señalan que la quema de este tipo de gas produce menos emisiones de efecto invernadero que la quema de carbón.

Esta información queda refutada en el informe, que fue entregado personalmente al Primer Ministro por Bianca Jagger, defensora de los Derechos Humanos y Embajadora del Consejo Europeo de Buena Voluntad, que defiende las tecnologías renovables, ya que ofrecerían menor impacto en el medio ambiente que los combustibles fósiles.

Agenda de la fractura hidráulica

El Informe cita en su presentación que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en 2011, dijo: “El daño ambiental causado por la fractura hidráulica para la obtención de gas natural, representa una nueva amenaza para los Derechos Humanos”.

Hablando del Informe, Jagger dijo: “El Gobierno del Reino Unido promueve una agenda en favor de la fractura hidráulica, a pesar de que está bien documentado el daño en la salud y el impacto ambiental. El Gobierno hace caso omiso de los derechos de las personas.

Se apresuran a realizar cambios legales para así permitir a las empresas de fractura hidráulica horadar bajo sus hogares sin su consentimiento. Esta reelaboración de la Ley se sigue introduciendo, a pesar de las preocupaciones públicas por la salud y el ambiente, y la resistencia abrumadora de las personas en contra de la fractura hidráulica.

El Proyecto de Ley de Infraestructuras ( que desarrolla la extracción de gas mediante fractura hidráulica) es una violación de los derechos Humanos más básicos y va en contra de los procesos democráticos”.

Recientemente, el Gobierno del Reino Unido ha sido objeto de duras críticas por su propuesta de enmienda de la Ley de Infraestructuras, lo que permitiría a las empresas de fractura hidráulica utilizar cualquier tipo de sustancia para la extracción del gas de esquisto.

El Informe de la Fundación concluye del siguiente modo: “No se ha tenido ningún tipo de consideración a nivel político sobre las consecuencias que para la Derechos Humanos tiene la fractura hidráulica”.

El Informe completo será presentado el próximo día 30 de noviembre en la Universidad de Londres.

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Procedencia del artículo:

http://www.desmogblog.com/2014/11/28/fracking-violation-our-basic-human-rights-argues-new-report

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Los costes ocultos de la extracción de gas mediante fractura hidráulica:

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Torres petroleras invaden la tierra argentina de los mapuches

Por Fabiana Frayssinet

SAN PATRICIO DEL CHAÑAR, Argentina – La tierra que hasta hace nada era el lugar de pastoreo de los mapuches en la Patagonia de Argentina, comienza a estar invadida por torres para extraer el petróleo y el gas de esquisto, que han convertido a este país en protagonista de la era de los hidrocarburos no convencionales.

Los pobladores indígenas ven como las tierras que reclaman como propias pasan a formar parte de los yacimientos de la estatal petrolera YPF en la formación geológica de Vaca Muerta, en la sureña provincia de Neuquén.

En el área, denuncia a IPS el jefe mapuche Albino Blanco, “van 160 pozos más o menos”. “Cuando lleguen a 500 pozos nosotros no tenemos lugar para tener animales, donde siempre tuvimos animales, donde siempre vivimos, y siempre fue nuestro y nos robaron lo que fue nuestro”, se quejó.

[vimeo http://vimeo.com/110230807]

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Costo y oportunidad del petróleo no convencional en Argentina

AÑELO, Argentina – A este pueblo de la Patagonia argentina la vida le cambió para siempre, por ser el municipio más cercano al mayor yacimiento de petróleo y gas no convencionales de América Latina. Añelo tiene ahora 5.000 habitantes, el doble que hace apenas dos años, y se calcula que en 15 años más tendrá 25.000.

El yacimiento de Loma Campana es parte de la formación geológica de Vaca Muerta, cuyos 30.000 kilómetros cuadrados se ubican en la sureña provincia de Neuquén y sus vecinas. Ahí se concentran enormes depósitos de hidrocarburos de esquisto. Pero la fractura hidráulica con se extraen de la roca, alarman a los activistas ambientales y sociales.

IPS constató en el lugar como las opiniones se dividen entre quienes defienden el progreso que a su juicio traerá el esquisto (shale, en inglés), tanto a la región como al país, y quienes alertan sobre los daños al ambiente y a la producción agrícola de la zona, por una energía sucia y que desalienta el impulso de las fuentes renovables.

[vimeo http://vimeo.com/109559138]

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La Junta de Castilla y León, como no,  también defiende la fractura hidráulica:

La Junta cree «irresponsable» cerrar la puerta al fracking para extraer gas

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Los primeros aviones no tripulados utilizados en la caza de Osama bin Laden actuaron desde Alemania

Por Richard Whittle

international.sueddeutsche.de

Centro de control de drones en Nuevo México(Imagen: Reuters)

Centro de control de drones en Nuevo México(Imagen: Reuters)

Algunos de los primeros aviones no tripulados de Estados Unidos utilizados en la caza de Osama bin Laden se pusieron a prueba en la base aérea de Ramstein, Alemania, al parecer sin el conocimiento de las autoridades alemanas.

Los datos para el control de los aviones no tripulados se sabía que discurrían a través Ramstein, pero de acuerdo con algunos documentos internos y de los funcionarios estadounidenses, durante un tiempo los pilotos de los aviones no tripulados se encontraron en esta base.

En el verano del año 2000 ( más de un año antes de los atentados del 11 de septiembre), un equipo de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, 32 Escuadrón de Inteligencia Aérea se trasladó a Renania-Palatinado, Alemania, desde donde se inició la búsqueda mediante aviones no tripulados de Osama bin Laden.

En ese momento, la CIA y el Consejo Nacional de Seguridad estaban desarrollando planes para capturar o matar a bin Laden. Se discutió la idea de utilizar aviones no tripulados con armamento, aunque se trataba de una nueva tecnología y los militares pacerían muy escépticos sobre este asunto.

Los partidarios de su empleo señalaron las ventajas: los aviones no tripulados Predator, todavía utilizados hoy en día por el Ejército de Estados Unidos, pueden permanecer en el aire durante más de 24 horas y pueden enviar imágenes desde varios kilómetros de distancia, en tiempo real. Estos aviones pueden ser pilotados desde una estación de control situada en tierra (GCS), en lo que parece un contenedor de transporte con alta tecnología. El piloto se sienta en la estación de control y puede manejar el avión no tripulado con un joystick. Junto a él se encuentra el operador de los sensores, una especie de copiloto que dirige las cámaras.

En el año 2000, la inteligencia estadounidense creía que bin Laden se encontraba en Afganistán, en un campamento de Al-Qaeda llamado Tarnak, al sur de Kandahar. Pero este avión no tripulado no podía ser controlado a una distancia mayor de 800 kilómetros del objetivo. Trazado un círculo con un radio de 800 kilómetros en torno a Tarnak, pasaba por Irán, Pakistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán. Incluso si uno de estos países daba permiso a Estados Unidos para utilizar su territorio en una misión secreta contra bin Laden, no se dispondría de un lugar para colocar el centro de control( GCS), los terminales de satélite necesarios, y muy difícil colocar un mando móvil sin llamar la atención. La búsqueda de bin Laden era una operación de alto secreto.

Aquí es donde, según fuentes gubernamentales estadounidenses, entra en escena Alemania. Un investigador de “Gran Safari”, un Departamento tecnológico de la Fuerza Aérea, desarrolló una tecnología para tripular un avión no tripulado desde una gran distancia. Incluso si la estación de control se encontraba cerca o a miles de kilómetros, esto no tenía importancia, siempre y cuando hubiese una conexión directa por satélite.

ramstein1

ramstein2

Ramstein (Alemania) es un punto clave para las operaciones de aviones no tripulados de Estados Unidos, lo que Noam Chomsky define como la mayor campaña terrorista jamás llevada a cabo. Cabe preguntarse por el papel Alemania en todo este asunto.

Emplazamiento del objetivo

Con el permiso del Gobierno de Uzbekistán, el Ejército estadounidense hacía despegar sus aviones Predator desde un remoto aeropuerto situado en la frontera entre Uzbekistán y Afganistán, mientras que los pilotos se encontraban en Ramstein. El Gobierno alemán, aparentemente, no sabía nada sobre el asunto, y cuando se preguntó al Pentágono, no hicieron comentarios.

Sólo unos días después de que entrase en servicio el primer avión no tripulado, los pilotos situados en Ramstein localizaron a Osama bin Laden. La Fuerza Aérea de Estados Unidos estaba trabajando ya en el equipamiento de estos aviones con misiles Hellfire. Pero los abogados del Departamento de Defensa dijeron que si un piloto de un Predator situado en Ramstein disparaba un misil sin permiso previo del Gobierno alemán, Estados Unidos estaría violando el compromiso firmado con el país anfitrión, en este caso, Alemania.

Los partidarios del proyecto, sin embargo, temían que el Gobierno alemán no mantuviese en secreto lo que se estaba haciendo en Ramstein. Y por esta razón, el Gobierno alemán no fue informado.

En lugar de pedir autorización al Gobierno alemán, los pilotos de los aviones preferían trasladarse a otro país. Pero, ¿dónde? No había conexión directa por satélite entre Estados Unidos y Afganistán. Se podrían haber utilizado las comunicaciones de varios satélites, pero eso habría retrasado considerablemente la conexión.

Por diversas razones, tecnológicas y políticas, los intentos de encontrar un reemplazo a Ramstein fueron infructuosas. Los responsables del programa de aviones no tripulados estuvieron apunto de detenerlo, antes incluso de haberlo comenzado. Pero entonces, un investigador que había desarrollado una tecnología para los aviones no tripulados, tuvo una idea. En teoría, la estación de control podía estar ubicada en Estados Unidos si la conexión no tenía que pasar por varios satélites.

Es el sistema que existe en la actualidad. La señal enviada a los drones (aviones no tripulados), se encuentren en Hindu Kush, África o Oriente Medio, se envía por satélite a Ramstein, a continuación pasa a través de un cable de fibra óptica bajo el Atlántico hasta Estados Unidos, donde se encuentran los pilotos. Los datos para el control de los drones discurre a través de Alemania, pero los ataques se realizan desde aquí, desde territorio estadounidense. De este modo resuelve el problema el Ejército estadounidense.

¿Y qué dice el Gobierno alemán? Cuando se preguntó a las autoridades alemanas dijeron que Washington había confirmado que no había aviones tripulados armados en las bases alemanas. La respuesta se refería a la situación actual. Sobre lo que pasó años atrás no hubo comentarios.

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Richard Whittle es autor de Predator: los orígenes secretos de la revolución de los drones

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http://international.sueddeutsche.de/post/98467822250/the-aborted-origins-of-the-first-hunt-for-osama

Monsanto, una historia de falsedades (II)

Por Jeffrey M. Smith, 30 de julio de 2010

Natural News

monsanto-heroIllustración de Benjamin Karis-Nix

Primera parte

Encubriendo los daños en la salud

Al abrigo de la política establecida por Taylor se realizó una supervisión en 1992, pero sólo para dar la impresión de que los cultivos transgénicos no suponían ningún problema. De no haber sido así, podrían haber perdido su estatus de GRAS ( generalmente reconocidos como seguros). Pero los Informes que se hicieron públicos a raíz de una demanda mostraron que entre los científicos de la Agencia (la FDA) no existía consenso y sí dudas sobre efectos secundarios impredecibles de los cultivos transgénicos, difíciles de detectar. Varios Departamentos y científicos expusieron esos problemas, enumerando numerosos casos de alergias, toxicidad efectos nutricionales y la aparición de nuevas enfermedades como peligros potenciales. Instaron a los responsables de la Agencia para que se realizasen estudios de seguridad a largo plazo (6). A pesar de las advertencias, el abogado Steven Druker que estudió los documentos internos de la FDA: “Todas las referencias a los efectos negativos no intencionales de la Bioingeniería se fueron suprimiendo de forma progresiva en los sucesivos borradores que se iban elaborando (a partir de las protestas de los científicos de la Agencia)”(7).

El microbiólogo de la FDA Louis Pribyl, dijo acerca de la política que seguía la Agencia: “¿Dónde están las pruebas científicas en este documento? Sin una base científica sólida en la que basarse, todo esto se convierte en algo muy amplio, y general. Parece redactado para evitar problemas…Más bien parece un documento político…Tiene un sesgo favorable a la Industria, sobre todo en lo que se refiere a los efectos no deseados” (8).

Las preocupaciones de los científicos de la FDA “no sólo fueron ignoradas, sino que simplemente no existían”. En una nota privada se resumen las opiniones de la FDA: “Los mecanismos de la Ingeniería Genética y los de la reproducción tradicional son diferentes, y por lo tanto, según los expertos de la Agencia, presentan diferentes riesgos” (9). En contraste con las declaración oficial de Taylor, ex abogado de Monsanto: “La Agencia no tiene conocimiento de ninguna información que demuestre que los alimentos obtenidos por los nuevos métodos difieran de manera significativa de los tradicionales” (10). Y sin embargo, a pesar de estas falsas declaraciones, la FDA no ha exigido pruebas de seguridad sobre la inocuidad de los alimentos transgénicos.

Falsas evaluaciones de seguridad

Monsanto participa en un proceso voluntario de consulta con la FDA, lo que ha sido ridiculizado por los críticos como ejercicio sin sentido. Monsanto dice que facilitará cualquier información que le pida la FDA, pero la FDA no realiza estudios propios. El ex científico de la EPA (Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos) Doug Gurian-Sherman, quien analizó los registros de la revisión hecha por la FDA, obtenidos a través de la Ley de Libertad de Información (FOIA), dijo que en el proceso de consulta de la FDA “hay errores obvios en los resúmenes de datos presentados por la empresa y que sin embargo se pasaron por alto, con pruebas insuficientes, y no se solicitaron datos lo suficientemente detallados para que la FDA pudiera asegurar que los cultivos transgénicos son seguros para la alimentación” (11). Pero ese no es el objetivo de la consulta. En realidad, la FDA no declara la seguridad de los transgénicos. Ese es el trabajo de Monsanto. Al final de la consulta, la FDA emitió el siguiente comunicado:

Sobre la base de la prueba de seguridad y evaluación nutricional que se han llevado a cabo, entendemos que Monsanto ha llegado a la conclusión de que los productos derivados del nuevo maíz ( el transgénico) no son sustancialmente diferentes en su composición, seguridad y otros parámetros del maíz ya existente en el mercado, y que el maíz transgénico no plantea cuestiones que requieran de una revisión previa para su comercialización o la aprobación por parte de la FDA… Como ustedes saben, es responsabilidad de Monsanto garantizar que los alimentos comercializados por la empresa sean seguros, saludables y que cumplan con todos los requisitos legales y los requisitos reglamentarios aplicables” (12).

La Academia Nacional de Ciencias, e incluso la Royal Society of London (13), una asociación que defiende los transgénicos, describe el sistema estadounidense como insuficiente y defectuoso. El editor de la prestigiosa revista The Lancet, dijo: “Resulta asombroso que la FDA estadounidense no haya cambiado de postura sobre los alimentos transgénicos desde 1992… Los Gobiernos nunca debieran haber permitido que estos productos entrasen en la cadena alimentaria sin haberse hecho previamente rigurosas pruebas sobre sus efectos en la salud” (14).

Una obvia razón de la inflexibilidad de la FDA es que oficialmente hacen dos cosas contrapuestas: regular los productos biotecnológicos y al mismo tiempo promocionarlos. Se trata de un claro conflicto. Esta es la razón por la que la FDA no requiere del etiquetado obligatorio de los alimentos transgénicos. Ignoran los deseos del 90% de la población estadounidense con el fin de apoyar los intereses económicos de Monsanto y de las otras cuatro Empresas de alimentos transgénicos.

Los estudios de Monsanto son secretos, inadecuados y deficientes

[N. del T.: Se puede conseguir en el enlace que aparece a continuación un estudio de Monsanto sobre el maíz NK603: http://www.efsa.europa.eu/en/press/news/130114.htm]

Los estudios que hace la Industria nos son desconocidos, y sólo tienen acceso a ellos las Agencias de Regulación que los mantienen en secreto bajo la afirmación de que contienen “información confidencial de la Empresa”. La Royal Society de Canadá es una de las organizaciones que ha condenado esta práctica. Su panel de expertos señala que los estudios deben ser completamente transparentes y abiertos a la revisión por pares científicos: “La revisión por pares y la corroboración por fuentes independientes de los resultados de las investigaciones son axiomas del método científico, y forman parte de la objetividad y neutralidad de la Ciencia” (15).

Los documentos de Monsanto que se han ido conociendo ha sido a través de las demandas o por peticiones de la Ley de Libertad de Información (FOIA), donde queda claro por qué mantienen en secreto esta información. La calidad de sus investigaciones son ínfimas, y nunca son sometidas a la revisión por pares. En diciembre de 2009, un equipo independiente de investigadores publicó un estudio que analizaba los datos en bruto de tres estudios realizados con ratas por Monsanto. Cuando utilizaron unos métodos estadísticos adecuados, se encontraron con que las tres variedades de maíz transgénico habían causado daño en el hígado y los riñones, así como cambios significativos en otros órganos (16). Los estudios de Monsanto afirmaban no haber encontrado ningún problema. Las Agencias de Regulación creyeron a pies juntillas la información facilitada por Monsanto, de modo que el maíz transgénico pasó a la cadena alimentaria.

Monsanto amaña las investigaciones para ocultar los peligros (17)

Monsanto tiene una larga experiencia en apañar las investigaciones y ocultar los peligros. Fue la Empresa que fabricó el famoso y terrible Agente Naranja, un defoliante que produce cáncer y malformaciones congénitas, y que fue esparcido durante la guerra de Vietnam. Debido a ello, resultaron contaminados más de tres millones de civiles y militares. De acuerdo con William Sanjour, que dirigió la División de Residuos Tóxicos de la Agencia de Protección Ambiental(EPA): “miles de denuncias de los veteranos fueron rechazadas, porque según los estudios de Monsanto la dioxina (el principal ingrediente del Agente Naranja) no era un carcinógeno para los seres humanos”. Pero su colega de la EPA descubrió que Monsanto había falsificado los datos de sus estudios. Sanjour dijo: “Si se hubiesen hecho correctamente (los estudios) se habría llegado al resultado opuesto”.

Estos son algunos ejemplos de las cosas que se ocultaron en las conclusiones de la investigaciones de los productos transgénicos de Monsanto:

  • Cuando los productores de leche suministran a las vacas la hormona de crecimiento bovino modificada genéticamente (rBGH), la mayor parte de esta hormona termina en la leche. Para disipar estos temores, la FDA dijo que la pasteurización destruye el 90% de la hormona. Sin embargo, los investigadores descubrieron que la leche pasteurizada contenía más de 120 veces la cantidad considerada normal; sólo se destruía el 19%. Tuvieron que aumentar el tiempo de pasteurización para así conseguir destruir el 90% de la hormona.

  • Para demostrar que la administración de la hormona rbGH no interfería en la fertilidad de las vacas, parece ser que Monsanto tenía preparadas vacas preñadas antes de la inyección.

  • El veterinario de la FDA Richard Burroughs dijo que los investigadores de Monsanto retiraron de su estudio las vacas enfermas para que así pareciera que era más seguro.

  • Richard Burroughs solicitó más pruebas sobre la seguridad de la hormona rbGH, pero sus superiores le dijeron que su labor estaba interfiriendo en su aprobación. Fue despedido y sus pruebas suspendidas. El resto de denunciantes de la FDA tuvieron que mandar una carta anónima al Congreso en la que se quejaban de que había existido fraude y conflictos de interés en la Agencia. Dijeron que una científico de la FDA aumentó de forma arbitraria en 100 veces los niveles permitidos de antibióticos en la leche, con el fin de facilitar la aprobación de la hormona rbGH. Esa científico acababa de convertirse en la Jefa del Departamento de la FDA que se encargaba de la evaluación de la investigación realizada recientemente, siendo con anterioridad una empleada de Monsanto.

  • Otro ex científico de Monsanto señaló que después de que los científicos de la Compañía realizasen los estudios de seguridad sobre la hormona de crecimiento bovino, los tres se negaron a beber más leche, a menos que fuera de producción ecológica y por tanto no tratado con el fármaco. Temían un aumento sustancial del factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-1) en la leche tratada. IGF-1 esta considerado como un factor de riesgo para padecer cáncer.

  • Cuando investigadores independientes publicaron un estudio en julio de 1999 sobre la soja transgénica de Monsanto señalaron que contenía de un 12 a un 14% menos de fitoestrógenos, un factor anticancerígeno. Monsanto respondió con su propio estudio, concluyendo que los niveles de fitoestrógenos de su soja variaba mucho como para poder realizar un análisis estadístico. Los investigadores no dijeron que se habían dado instrucciones al laboratorio para que utilizase un método obsoleto de detección, que daba resultados muy variables.

  • Para demostrar que la proteína transgénica se disgrega rápidamente durante la digestión. Monsanto utilizó enzimas digestivas en grandes cantidades y un ácido mucho más fuerte que el recomendado por la Organización Mundial de la Salud.

  • Monsanto dijo a las Agencias de Regulación del Gobierno que la proteína transgénica del maíz con alto contenido en lisina era segura para los seres humanos, ya que también se encuentra en el suelo. Afirmaron que las personas ya la consumen al estar presente como residuo en las frutas y verduras, formando parte de la dieta humana desde hace mucho tiempo con un amplio historial de seguridad. Si todo el maíz que consumiese fuese el transgénico de Monsanto, entonces “aumentaría la ingestión de lisina de 30 mil millones de veces a cuatro billones de veces” por encima de la consumida por su presencia natural en el suelo. Para una exposición equivalente, la gente tendría que comer unas 22.000 libras de suelo (aproximadamente 10.000 kg) de suelo cada segundo y cada día.

  • El maíz de Monsanto con alto contenido en lisina también presenta unos niveles inusuales de otros componentes nutricionales, como proteínas o fibra. En lugar de compararlo con el maíz convencional, lo que habría revelado considerables diferencias, Monsanto lo comparó con variedades de maíz oscuro, que también tienen unos altos valores por encima de los normales. Sobre esta base, Monsanto afirmó que no había diferencias estadísticamente significativas en el contenido nutricional del maíz transgénico.

Los métodos utilizados por Monsanto para ocultar todos estos problemas son abundantes. Por ejemplo, los investigadores:

  • Utilización de animales con un peso muy variado para así obstaculizar los cambios relacionados con la alimentación.

  • Realizar estudios a corto plazo para así minimizar el impacto de la alimentación con transgénicos ( los efecto se observan principalmente a partir de los 90 días).

  • Se ha utilizado soja Roundup Ready en las pruebas pero sin estar tratada con el herbicida Roundup, que es como se encuentra en el medio ambiente.

  • Los animales no son alimentados con los productos transgénicos, sino que en su lugar se les suministra la proteína transgénica obtenida a partir de bacterias transgénicas.

  • Se utilizan muy pocos animales de laboratorio, insuficientes como para obtener unos resultados estadísticamente significativos.

  • Utilizan métodos estadísticos muy pobres o inadecuados, o simplemente no mencionan qué métodos estadísticos emplean, u obvian datos esenciales.

  • – Utilización de técnicas poco sensibles, lo que conlleva a múltiples errores.

La revista Journal of Nutrition publicó en 1996 un estudio de Monsanto, que es el que se cita como la piedra angular para demostrar que la soja transgénica es segura, pero que sin embargo ofrece una gran cantidad de los ejemplos anteriormente citados:

  • Los investigadores probaron la soja transgénica en animales adultos, no en los animales jóvenes, que son más sensibles.

  • Sus órganos no se pesaron

  • La alimentación con soja transgénica sólo era del 8-9%, siendo el resto otros tipos de alimentos, de acuerdo con la revisión de los expertos, “con lo que se aseguraban que no existiesen muchos efectos indeseados de la alimentación con transgénicos”.

  • Una alimentación con una gran cantidad de proteínas, lo que enmascaró el impacto de la soja transgénica.

  • Las muestras procedían de diferentes lugares con diferentes condiciones, por lo que resulta casi imposible establecer diferencias entre la composición para establecer conclusiones estadísticamente significativas.

  • Los datos de la única comparación que se hizo fueron finalmente desechados y nunca se publicaron. Cuando se conocieron más tarde, se pudo comprobar que la soja transgénica de Monsanto tenía unos niveles significativamente más bajos de importantes componentes: por ejemplo, proteínas, ácidos grasos y fenilalanina, un aminoácido esencial) y que la harina de soja transgénica tostada tenía casi el doble de lectina, que interfiere en la capacidad del cuerpo para asimilar los nutrientes. Por otro lado, la cantidad del inhibidos de la tripsina, un alérgeno de la soja muy conocido, era de hasta siete veces más alta en la soja transgénica cocida en comparación con el grupo de control que alimentó con soja cocida no transgénica. Monsanto tituló a este estudio: “La composición de las semillas de soja tolerantes al glifosato es equivalente al de la soja convencional”.

Un artículo publicado en Nutrición y salud analizaba todos los estudios de alimentación con alimentos transgénicos realizados a partir de 2003, siendo revisados por un grupo de expertos. No fue ninguna sorpresa que el estudio de Monsanto publicado en Journal of Nutrition, junto con otros cuatro estudios de alimentación en animales revisados por pares, que habían sido “realizados en colaboración con las empresas privadas”, no observaron ningún efecto adverso en los animales que fueron alimentos con transgénicos. Por el contrario, “cinco estudio independientes sí los encontraron ( aunque no se explica cuáles fueron). Hay que recalcar que algunos de estos efectos ya se observaron con un período de alimentación de sólo 10 a 14 días” (18).

Un ex científico de Monsanto recordaba cómo sus colegas trataban de reescribir la redacción del estudio de alimentación animal con transgénicos para ocultar los efectos negativos. Pero como a veces los estudios eran inequívocos, Monsanto simplemente mentía. Por ejemplo, el estudio de Monsanto sobre el herbicida Roundup mostró que después de 28 días de su aplicación en el suelo, sólo el 2% se había descompuesto. Sin embargo, anunciaron que su herbicida es biodegradable, que deja el suelo limpio y que respeta el medio ambiente. Estas afirmaciones fueron declaradas por los jueces de Estados Unidos y Francia, como falsas. La Empresa se ha visto obligada a retirar lo de biodegradable de la etiqueta, y debió pagar una multa.

Referencias:

(6) See Smith, Seeds of Deception; and for copies of FDA memos, see The Alliance for Bio-Integrity, www.biointegrity.org
(7) Steven M. Druker, «How the US Food and Drug Administration approved genetically engineered foods despite the deaths one had caused and the warnings of its own scientists about their unique risks,» Alliance for Bio-Integrity, http://www.biointegrity.org/ext-summary.html
(8) Louis J. Pribyl, «Biotechnology Draft Document, 2/27/92,» March 6, 1992, www.biointegrity.org http://www.biointegrity.org/FDAdocs/04/view1…
(9) Linda Kahl, Memo to James Maryanski about Federal Register Document «Statement of Policy: Foods from Genetically Modified Plants,» Alliance for Bio-Integrity(January 8, 1992) http://www.biointegrity.org
(10) «Statement of Policy: Foods Derived from New Plant Varieties,» Federal Register 57, no. 104 (May 29, 1992): 22991.
(11) Doug Gurian-Sherman, «Holes in the Biotech Safety Net, FDA Policy Does Not Assure the Safety of Genetically Engineered Foods,» Center for Science in the Public Interest, http://www.cspinet.org/new/pdf/fda_report__f…
(12) FDA Letter, Letter from Alan M. Rulis, Office of Premarket Approval, Center for Food Safety and Applied Nutrition, FDA to Dr. Kent Croon, Regulatory Affairs Manager, Monsanto Company, Sept 25, 1996. See Letter for BNF No. 34 at http://www.cfsan.fda.gov/~lrd/biocon.html
(13) See for example, «Good Enough To Eat?» New Scientist (February 9, 2002), 7.
(14) «Health risks of genetically modified foods,» editorial, Lancet, 29 May 1999.
(15) «Elements of Precaution: Recommendations for the Regulation of Food Biotechnology in Canada; An Expert Panel Report on the Future of Food Biotechnology prepared by The Royal Society of Canada at the request of Health Canada Canadian Food Inspection Agency and Environment Canada» The Royal Society of Canada, January 2001.
(16) de Vendômois JS, Roullier F, Cellier D, Séralini GE. A Comparison of the Effects of Three GM Corn Varieties on Mammalian Health. Int J Biol Sci 2009; 5:706-726. Available from http://www.biolsci.org/v05p0706.htm
(17) For citations on rigged research, see, Jeffrey M. Smith, Genetic Roulette: The Documented Health Risks of Genetically Engineered Foods, Yes! Books, Fairfield, Iowa, USA, 2007
(18) Ian F. Pryme and Rolf Lembcke, «In Vivo Studies on Possible Health Consequences of Genetically Modified Food and Feed — with Particular Regard to Ingredients Consisting of Genetically Modified Plan Materials,» Nutrition and Health 17(2003): 1–8.
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Procedencia del artículo:

http://www.naturalnews.com/029325_Monsanto_deception.html

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Estudio estadounidense establece una posible correlación entre el aumento de las enfermedades crónicas y el incremento en el uso del glifosato y de los cultivos transgénicos

GMWatch, 21 de noviembre de 2014

Correlación entre el aumento en la aplicación de glifosato y crecimiento de los cultivos transgénicos y la incidencia en el cáncer hepático y del conducto biliar intrahepático

Correlación entre el aumento en la aplicación de glifosato y crecimiento de los cultivos transgénicos y la incidencia en el cáncer hepático y del conducto biliar intrahepático

¿Es el glifosato responsable del aumento de ciertas enfermedades en nuestras sociedades modernas? Claire Robinson analiza un reciente estudio que se plantea esta cuestión:

¿Es el aumento en los últimos 20 años en la utilización del glifosato el responsable del aumento de las enfermedades en Estados Unidos?

Este nuevo estudio ha sido realizado por la ex científica de la marina estadounidenses Dra. Nancy Swanson y otros investigadores, que se hacen esta pregunta. Los gráficos revelan un considerable aumento de 22 enfermedades crónicas en Estados Unidos durante los últimos 20 años, algo que puede estar relacionado con el aumento en el uso del glifosato y de las superficies cultivadas de maíz y soja transgénicos.

Las correlaciones, que aparecen en unos gráficos muy claros, son sorprendentes. Existe una correlación muy significativa entre el uso del glifosato y la incidencia de muchas enfermedades, entre las que se encuentran la hipertensión, accidentes cardiovasculares, diabetes, obesidad, cáncer de hígado y tiroides, enfermedades del rizón y Alzheimer. También se observa una correlación significativa entre el porcentaje de maíz y soja transgénicos cultivados en Estados Unidos y la aparición de estas enfermedades. Este aumento de estas enfermedades no se debe sólo a que las personas vivan más tiempo, algo que han tenido en cuenta los autores del estudio.

¿Significa esto que el glifosato cause estas enfermedades? No, no necesariamente. Como los propios autores indican, no se establecen necesariamente unas correlaciones de causalidad. Sin embargo, argumentan que dado que ya se conocen algunos efectos biológicos de los herbicidas a base de glifosato, “sería muy imprudente no considerar la causalidad como una explicación plausible”.

Si bien hay miles de sustancias tóxicas y patógenos que pueden haber contribuido al aumento exponencial de estas enfermedades, los autores afirman: “Ninguna sustancia tóxica ha incrementado más su presencia en los últimos 20 años que el glifosato”.

Es difícil ir en contra de esta interpretación. Y como científico, sin relación con la Dra. Swanson y coautores, si ya el problema de los cultivos transgénicos y sus pesticidas asociados era una patata caliente a nivel político y económico, un crecimiento tan rápido de ciertas enfermedades en la población debiera ser objeto de una investigación urgente . Esto se haría con rapidez si la causa estuviese relacionada con virus o bacterias, al haber un interés social en el desarrollo de vacunas o antibacterianos. En el caso de las enfermedades no infecciosas y cuando los responsables puedan ser los alimentos transgénicos que consumimos o los pesticidas generalmente usados, entonces la cosa cambia, se le da la espalda y aquí nada ha sucedido.

¿Qué haría falta para comprobar científicamente la correlación de causalidad? La respuesta: estudios de alimentación a largo plazo en animales utilizando diferentes formulaciones de herbicidas con glifosato, tal y como se venden a los agricultores y al público, aplicando dosis reales a las que cualquier persona está expuesta, y comprobar su seguridad. En lo que yo sé, sólo un estudio hasta ahora ha cumplido con todos estos criterios: el estudio de Seralini con el maíz transgénico NK603 de Monsanto y el herbicida Roundup, al que aquel cultivo se ha preparado para que sea tolerante. Los resultados fueron claros: con sólo la mitad de la dosis permitida en el agua de bebida en la UE se encontraron daños hepáticos y renales severos, así como alteraciones hormonales.

Los argumentos en contra de este tipo de estudios en razón al bienestar de los animales, creemos que no tienen cabida. Si bien es algo cruel someter a unos pocos cientos de ratas de laboratorio a dosis de Roundup que se pueden encontrar en el ambiente, mucho más cruel es someter a millones de personas y animales a estas mismas dosis en un experimento no controlado, donde nadie comprueba los resultados, ni se toman medidas para que esto no ocurra.

¿Hay que sentarse y no hacer nada hasta que se puedan financiar estudios de alimentación en animales y luego esperar que con el tiempo quizás las Agencias de Regulación tomen medidas? No. Tiene sentido ya el reducir nuestra exposición a Roundup y otros productos químicos usados en agricultura. Esto significa alimentarnos con productos ecológicos, filtrar el agua, evitar el uso de pesticidas en los jardines y los cultivos, presionar a las autoridades locales para que restrinjan su uso en las escuelas, los parques, las carreteras y aceras, y presionar para que se sirvan en las escuelas menús con alimentos ecológicos y no transgénicos. Y sea donde sea que usted viva, es preciso hacer todo lo posible para evitar el cultivos de transgénicos tolerantes a los herbicidas.

Mientras tanto, el estudio de la Dra. Swanson (del que se ofrece un resumen a continuación), proporciona argumentos contra aquellos que aseguran que a pesar de que los estadounidenses han consumido transgénicos durante décadas no se han observado problemas de salud. Nada por el estilo se observa en él.

Los cultivos transgénicos, el glifosato y los problemas de salud en Estados Unidos

Nancy L. Swanson, Andre Leu, Jon Abrahamson, y Bradley Monedero

organic.systems.org

Journal of Organic Systems 9(2), 2014

http://www.organic-systems.org/journal/92/JOS_Volume-9_Number-2_Nov_2014-Swanson-et-al.pdf

glifosato_salud

Resumen

El gran aumento en la incidencia y prevalencia de enfermedades crónicas se ha observado en Estados Unidos en los últimos 20 años. Incrementos similares se han observado en el resto del mundo. [véase por ejemplo: http://noticiasdeabajo.wordpress.com/2012/08/26/nueva-revision-cientifica-sobre-los-efectos-en-la-salud-de-los-plaguicidas-utilizados-en-los-cultivos-transgenicos/]

El herbicida glifosato empezó a comercializarse en 1974 y su uso se incrementó con la aparición de los cultivos transgénicos tolerantes al glifosato. Hay más evidencias de que el glifosato interfiere en los proceso metabólicos de plantas y animales, y residuos de glifosato se han detectado en unos y otros. [véase: http://noticiasdeabajo.wordpress.com/2012/09/06/el-glifosato-y-el-impacto-de-los-transgenicos-en-los-cultivos-los-suelos-los-animales-y-el-hombre/]. El glifosato altera el sistema endocrino y el equilibrio de las bacterias intestinales, daña el ADN y favorece la aparición de mutaciones que conducen al cáncer.

Correlación entre el aumento en la aplicación de glifosato y la extensión de los cultivos transgénicos y la incidencia del cáncer de tiroides

Correlación entre el aumento en la aplicación de glifosato y la extensión de los cultivos transgénicos y la incidencia del cáncer de tiroides

En el presente estudio se utilizó la base de datos del Gobierno de Estados Unidos, datos sobre el cultivo de transgénicos, datos sobre la aplicación de glifosato, y los datos epidemiológicos de las enfermedades.

Se establece una correlación con un total de 22 enfermedades en el intervalo de tiempo indicado. Los coeficientes de correlación de Pearson son muy significativos:

(<10 [-5]) entre las aplicaciones de glifosato e hipertensión (R = 0,923), accidente cerebrovascular (R = 0,925), prevalencia de diabetes (R = 0,971), incidencia de diabetes (R = 0,935), obesidad (R = 0,962), trastorno de metabolismo de las lipoproteínas (R = 0,973), Alzheimer (R = 0,917), demencia senil (R = 0,994), Parkinson (R = 0,875), esclerosis múltiple (R = 0,828), autismo (R = 0,989 ), enfermedad inflamatoria del intestino (R = 0,938), infecciones intestinales (R = 0,974), enfermedad renal en etapa terminal (R = 0,975), insuficiencia renal aguda (R = 0.97 8), cánceres de tiroides (R = 0,988), hígado (R = 0,960), vejiga (R = 0,981), páncreas (R = 0,918), riñón (R = 0,973) y la leucemia mieloide (R = 0,878). Los coeficientes de correlación de Pearson son muy significativos (<10 [-4]) entre el porcentaje de maíz transgénico y la soja plantada en los EE.UU. y la hipertensión (R = 0,961), accidente cerebrovascular (R = 0,983), prevalencia de diabetes (R = 0,983), incidencia de diabetes (R = 0,955), obesidad (R = 0,962), trastorno de metabolismo de las lipoproteínas (R = 0,955), Alzheimer (R = 0,937), Parkinson (R = 0,952), esclerosis múltiple (R = 0,876), hepatitis C (R = 0,946), enfermedad renal en etapa terminal (R = 0,958), insuficiencia renal aguda (R = 0,967), cánceres de tiroides (R = 0,938), hígado (R = 0,911), la vejiga (R = 0,945), páncreas (R = 0,841), riñón (R = 0,940) y la leucemia mieloide (R = 0,889). La importancia y la fuerza de las correlaciones muestran que los efectos del glifosato y los cultivos transgénicos en la salud humana deben investigarse más a fondo.

Procedencia del artículo:

http://gmwatch.org/index.php/news/archive/2014/15774-glyphosate-and-the-deterioration-of-america-s-health

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Una investigación analiza los efectos del glifosato en la lombriz de tierra

Marina Santadino, Carlos Coviella, Fernando Momo

link.springer.com (12 de noviembre de 2014; 225:2207)

glifosatoResumen

Los efectos subletales de los pesticidas generalmente no se tienen en cuenta a la hora de evaluar la toxicidad de un producto químico utilizado en la agricultura. Con el objetivo de detectar los efectos crónicos, subletales del herbicida glifosato [principal ingrediente activo de Roundup], se realizó una investigación utilizando la lombriz de tierra Eisenia foetida como organismo modelo. Las lombrices adultas fueron divididas en tres grupos: el grupo de control, que no recibía glifosato, un segundo grupo que era tratado con la dosis que se suele utilizar en las hierbas; y un tercer grupo, que recibía un dosis doble. Se colocaron seis individuos de Eisenia foetida en cada maceta. Semanalmente se analizaban el número de adultos, su peso, la formación de los paquetes de huevos, la presencia y número de lombrices jóvenes. Se realizó un análisis de los datos. Se mostró que la población control tuvo una tasa de crecimiento positiva, mientras que las poblaciones tratadas con glifosato la tuvieron negativa. Los resultados sugieren que bajo estos efectos subletales, la poblaciones no objetivo ( del herbicida) están en riesgo de extinción, lo que subraya la importancia de los estudios de evaluación de riesgo ambiental de los productos utilizados en la agricultura.

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Este estudio se puede encontrar en:

http://link.springer.com/article/10.1007/s11270-014-2207-3

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Monsanto, una historia de falsedades (I)

Por Jeffrey M. Smith, 30 de julio de 2010

Natural News

monsanto-heroIllustración de Benjamin Karis-Nix

En una conferencia de la Industria Biotecnológica en enero de 1999, un representante de Arthur Anderson, una Compañía de Responsabilidad Limitada (LLP), explicó cómo habían ayudado a Monsanto a diseñar un plan estratégico. Se dijo a los ejecutivos de Monsanto que pensasen cómo les gustaría que fuese el mundo dentro de unos 15 o 20 años: describieron un mundo en el que todas las semillas comercializadas estuviesen patentadas y modificadas genéticamente (transgénicas). Así esta empresa Consultora se puso manos a la obra, desarrollaron la estrategia y las tácticas necesarias para lograr el objetivo: que Monsanto ocupase una posición de dominio en la Industria en un mundo donde las semillas naturales estuviesen en vías de extinción.

Era una propuesta audaz necesaria para limpiar su controvertida imagen. Una Empresa química que había contaminado la tierra con las sustancias de las más tóxicas nunca producidas, a los seres humanos y las especies animales, siendo condenada por estas atrocidades. De acuerdo con el ex Vicepresidente de Monsanto: “Éramos despreciados por todos nuestros clientes”.

Así que se redefinen así mismos como la Empresa de las “Ciencias de la Vida”, y luego procedieron a contaminar la tierra con tóxicos herbicidas, contaminar la reserva genética para todas las generaciones futuras con plantas transgénicas, y fueron condenados a pagar una elevada multa por falsedad y actuar de mala fe. El principal portavoz europeo de Monsanto admitió en 1999: “Todo el mundo nos odia”. Ahora, el resto del mundo se impone.

Salvar el mundo y otras mentiras

La historia de las relaciones públicas de Monsanto  se basa en cinco conceptos, en relación a los transgénicos:

  1. Se necesitan los transgénicos para alimentar al mundo
  2. Se ha probado y demostrado que los transgénicos son seguros

  3. Los transgénicos aumentan los rendimientos

  4. Los transgénicos reducen el uso de pesticidas

  5. los transgénicos pueden ser contenidos, y por lo tanto coexistir con los cultivos no transgénicos.

Estos cinco puntos son falsedades, falsedades descaradas sobre la naturaleza y los beneficios de esta tecnología en pañales. La experiencias del ex empleado de Monsanto Kirk Azevedo ayuda a desenmascarar las dos primeras mentiras, y a comprender mejor la naturaleza de las personas que dirigen esta empresa.

En 1996, Monsanto contrata al joven Dr. Kirk Azevedo para vender el algodón transgénico. Azevedo acepta la oferta de empleo, no por el sueldo, sino por las ideas del Director General de Monsanto, Robert Shapiro. Shapiro pinta un mundo en el que es posible alimentar a todas las personas manteniendo el ambiente limpio con la ayuda de las nuevas tecnologías de su Empresa. Cuando visitó la sede de Monsanto en San Louis para la formación de nuevos empleados, Azevedo compartió su entusiasmo con Shapiro durante la reunión. Cuando terminó, un Vicepresidente de la Compañía le habló en privado y le puso las cosas claras: “Espera un segundo. Una cosa es lo que dice Robert Shapiro y otra lo que hacemos. Aquí estamos para hacer dinero. Él cuenta su historia, pero nosotros ni siquiera entendemos de qué habla”. Azevedo se dio cuenta de que estaba trabajando para una Empresa cuya único afán era el lucro, y todas la palabrería ampulosa sobre cómo ayudar a la tierra es sólo una fachada.

Pocos meses después recibe otro sobresalto. Un científico de la Empresa le dice que las plantas de algodón Roundup Ready ( es decir, preparado para resistir al herbicida Roundup) contienen proteínas nuevas, no inicialmente previstas, como resultado del proceso de inserción de genes. No se han realizado estudios de seguridad sobre estas nuevas proteínas, y que con esas plantas de algodón, con las que se estaban realizando pruebas de campo, se alimentaba al ganado. Azevedo “tenía miedo de que algunas de estas proteínas fuese tóxica”.

Le pidió al doctor encargado de la parcela en la que se realizaba el ensayo que se destruyese el algodón en lugar de dárselo de comer al ganado hasta que se evaluase la seguridad de las proteínas, ya que podrían pasar a la carne o la leche de las vacas y podrían ser perjudiciales. El científico se negó. Azevedo habló con otros miembros del equipo científico de Monsanto para plantearles sus inquietudes acerca de aquellas proteínas desconocidas, pero nadie mostró el menor interés. “Fui condenado al ostracismo, poco a poco. Cualquier cosa que interfiriese en el avance de esta tecnología debía ser apartado del camino”. El Dr. Azevedo decidió dejar Monsanto: “No quería formar parte de este desastre”.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=iIgAoccNyZg]

Monsanto, un pasado envenenado

El Dr. Azevedo sólo conoció una pequeña parte del carácter de Monsanto. Unos años más tarde fue declarado culpable en el juicio celebrado el 22 de febrero de 2002 de generar productos tóxicos en la ciudad de Anniston, Alabama, en su fábrica de PCB (policlorinato de bifenilo), algo que estuvo encubriendo durante décadas,:culpables de negligencia, ocultamiento de la verdad. De acuerdo con las leyes de Alabama, para ser declarado culpable de generar una indignación generalizada “se debe haber realizado algo tan escandaloso y grave en extremo que supera todos los límites de la decencia, considerándose atroz e intolerable en una sociedad civilizada” (1).

La multa de 700 millones de dólares impuesta a Monsanto fue la sentencia de un juicio iniciado por los habitantes de Anniston, en cuya sangre se encontraron altos niveles de PCB, del orden de cientos o miles de veces el promedio. Este producto químico es muy tóxico, y se utiliza como refrigerante y lubricante desde hace más de 50 años, de modo que ahora está presente en la sangre y en los tejidos de los seres humanos y en la vida silvestre de todo el mundo. Ken Cook, del Grupo de Trabajo Ambiental, dice que en base a los documentos de Monsanto que se hicieron públicos durante el juicio, la empresa “sabía la verdad desde el principio. Mintieron a este respecto. Escondieron la verdad a los vecinos”. Un informe de Monsanto da una justificación: “No podemos dejar de escapar ni un sólo dólar en nuestros negocios”. Bienvenidos al mundo de Monsanto.

Infiltrándose en las mentes y en los recovecos del Gobierno

Para obtener autorización para comercializar sus productos transgénicos, Monsanto ha ejercido coacciones, se ha infiltrado y ha pagado a funcionarios gubernamentales de todo el mundo. En Indonesia, Monsanto sobornó y realizó pagos un tanto oscuros a por lo menos 140 funcionarios para obtener la aprobación del algodón transgénico (2). En 1998, seis científicos del Gobierno canadiense declararon ante el Senado que estaban recibiendo presiones de sus superiores para aprobar la hormona de crecimiento bovino recombinada (rBGH) y que habían desaparecido una serie de documentos de un archivador cerrado en una oficina gubernamental. Monsanto les ofreció un soborno de 1 a 2 millones de dólares para que la hormona fuese aprobada sin la realización de pruebas de seguridad. En la India, un funcionario manipuló un Informe sobre el algodón transgénico Bt para hacer creer que sus rendimientos eran mayores, algo que beneficiaba a Monsanto (3). Y los empleados de Monsanto parecen haberse infiltrado en puestos claves del Gobierno de la India, de Brasil, Europa y en otros países.

Las semillas transgénicas de Monsanto fueron introducidas de forma ilegal tanto en Brasil como en Paraguay, antes de que fuesen aprobadas. Roberto Franco, del Ministerio de Agricultura de Paraguay, señala con cautela: “Hemos tenido que autorizar las semillas transgénicas porque ya habían entrado en nuestro país, digamos, de una forma un poco ortodoxa”.

En Estados Unidos, los empleados de Monsanto están infiltrados en las altas esferas del Gobierno y la Empresa ofrece puestos destacados a los altos funcionarios una vez que cesan en el servicio público. Esta política de puertas giratorias ha incluido a personas clave de la Casa Blanca, de las Agencias de Regulación, incluso entre la Tribunal Superior de Justicia. Monsanto ha contado con el beneplácito de George Bush padre, como se pone en evidencia por las muchas ayudas que ha tenido Monsanto para que se viesen aprobados sus productos y la burocracia gubernamental no interfiriese.: “Estamos en el mismo negocio. Tal vez podamos ayudar”.

La influencia de Monsanto continuó con el Gobierno de Clinton. Dan Glickman, que por entonces era Secretario de Agricultura, dijo: “Había un sentimiento generalizado dentro del Gobierno de que si no se aprobaban con rapidez los productos biotecnológicos, como los transgénicos, entonces, de alguna manera, íbamos contra la Ciencia y en contra del Progreso”. Glickman resume la mentalidad del Gobierno con las siguientes palabras:

Teníamos la idea de que esta actitud a favor de esta tecnología de la Ingeniería Genética era buena, y que era casi inmoral decir que no, porque iba a resolver los problemas de la Humanidad; dar de comer al hambriento y vestir al desnudo… Se había invertido mucho dinero en esto, y si estabas contra esta tecnología eras considerado un estúpido ludita. Eso es lo que nuestro Gobierno puso en marcha. Habíamos considerado este asunto desde un punto de vista comercial, y aquellos, los luditas, lo que querían era impedir su comercialización. Eran tontos y estúpidos, y no pensaban en nuestros sistemas de regulación. Hubo mucha retórica incluso en nuestro Departamento. Te sientas como si no fueras leal, casi un extranjero, si te oponías a aquella visión de mente tan abierta. Así que hubo gran cantidad de retórica, y eso aparecía también en mis discursos (4)”.

Admitió: “Cuando expresé algunas dudas en la Administración Clinton sobre las débiles regulaciones existentes sobre los transgénicos, sólo me dieron unas palmaditas en la espalda”.

El secuestro de la FDA para conseguir la aprobación de los transgénicos

En Estados Unidos para obtener la aprobación de un nuevo producto alimentario son necesarias pruebas muy exhaustivas, incluyendo estudios a largo plazo de alimentación en animales (5). Existe una excepción: la de aquellos productos que son generalmente reconocidos como seguros (GRAS). Un producto con el estatus de GRAS permite que sea comercializado sin realizar pruebas de seguridad. De acuerdo con la ley estadounidense, para que un producto sea considerado GRAS deben realizarse una importante cantidad de estudios revisados por pares y debe existir un abrumador consenso dentro de la comunidad científica de que el producto es seguro. Los alimentos transgénicos no tenían ninguno. Sin embargo, en un movimiento que algunos expertos consideran ilegal, en 1992 la FDA declaró que los cultivos transgénicos eran GRAS, siempre y cuando sus productores dijeran que lo eran. Por lo tanto, la FDA no exigió pruebas de seguridad o etiquetado de ningún tipo. Una Empresa puede introducir un producto transgénico en los alimentos sin comunicárselo antes a la Agencia.

Un enfoque tan indulgente con los cultivos transgénicos fue el resultado de la amplia influencia de Monsanto sobre el Gobierno de Estados Unidos. Según el New York Times:Lo que Monsanto deseaba, y por extensión toda la Industria Biotecnológica, era concedido en Washington… Cuando la Compañía decidió que debían suavizarse los reglamentos y acelerar el proceso para su comercialización, la Casa Blanca aplicó una política muy generosa de autovigilancia”. Según el Dr. Henry Miller, quien tuvo un papel destacado en cuestiones de Biotecnología en la FDA desde 1979 hasta 1994, “En esta área, las Agencias del Gobierno de Estados Unidos han hecho exactamente lo que la Industria Biotecnológica les pedía y les dijo que hiciesen”.

La persona encargada de supervisar la política sobre las transgénicos de la FDA fue el Comisionado Adjunto de Política, Michael Taylor, un puesto que había sido creado especialmente para él en 1991. Con anterioridad Taylor actuó como un abogado externo, tanto para Monsanto como para el Consejo de Biotecnología de los Alimentos. Luego volvió a la FDA, como el zar de la seguridad alimentaria de Estados Unidos.

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Referencias:

(1) Michael Grunwald, «Monsanto Held Liable for PCB Dumping,» Washington Post, February 23, 2002
(2) «Monsanto Bribery Charges in Indonesia by DoJ and USSEC,» Third World Network, Malaysia, Jan 27, 2005, http://www.mindfully.org/GE/2005/Monsanto-In…
(3) «Greenpeace exposes Government-Monsanto nexus to cheat Indian farmers: calls on GEAC to revoke BT cotton permission,» Press release, March 3, 2005, http://www.greenpeace.org/india_en/news/deta…
(4) Bill Lambrecht, Dinner at the New Gene Café, St. Martin’s Press, September 2001, pg 139
(5) See Federal Food, Drug and Cosmetic Act (FFDCA)

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Procedencia del artículo:

http://www.naturalnews.com/029325_Monsanto_deception.html

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Segunda parte

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Una ONG rusa pone en marcha el estudio internacional más completo realizado hasta ahora sobre la seguridad de los alimentos transgénicos

Por John Vidal, 11 de noviembre de 2014

The Guardian

De izquierda a derecha: Dr. Bruce Blumberg, Elena Sharoykina, Dra. Fiorella Belpoggi y la Dra. Oxana Sinitsyna, durante la presentación del estudio Factor OGM. Imagen: factorgmo.com

De izquierda a derecha: Dr. Bruce Blumberg, Elena Sharoykina, Dra. Fiorella Belpoggi y la Dra. Oxana Sinitsyna, durante la presentación del estudio Factor OGM. Imagen: factorgmo.com

Miles de ratas serán alimentadas con una dieta a base del maíz transgénico de Monsanto en un estudio de tres años, Factor GMO, con un presupuesto de 25 millones de dólares, para comprobar los efectos sobre la salud por el consumo de alimentos transgénicos y los pesticidas asociados.

Los 25 millones de dólares para la realización del estudio durante tres años servirá para que los científicos comprueben los efectos sobre la salud de las ratas alimentadas con diferentes dietas de maíz transgénico de Monsanto y el herbicida más utilizado en todo el mundo, el que está diseñado para aplicar en estos cultivos (Roundup).

Los organizadores de Factor GMO (organismos modificados genéticamente) anunciaron en Londres el pasado martes el arranque el próximo año de un estudio que va a investigar los efectos a largo plazo sobre la salud de una dieta con maíz transgénico desarrollado en Estados Unidos por la empresa Monsanto.

El estudio intentará responder a esta pregunta: ¿los alimentos transgénicos y sus pesticidas asociados son seguros para la salud humana?”, dijo Elena Sharoykina, activista y cofundadora de la Asociación Nacional Rusa para la Seguridad Genética (Nags), coordinadora de la investigación.

De acuerdo con Nags, el estudio tratará de establecer si el maíz transgénico y los plaguicidas causan cáncer, reducen la fertilidad o causan defectos de nacimiento. Los científicos también quieren saber si la mezcla de sustancias químicas presentes en Roundup (nombre comercial dado por Monsanto a su herbicida que tiene como principio activo el glifosato) es más tóxica que el propio glifosato.

Los agricultores, los Gobiernos, los científicos y los consumidores de todo el mundo han entablado un intenso debate sobre los alimentos transgénicos, comercializados desde 1994. Si bien se han hecho miles de estudios, la mayoría de ellos por las propias empresas de transgénicos, que muestran que no existen riesgos para la salud, las Agencias de Regulación y los Gobiernos no han exigido pruebas de seguridad a largo plazo y existe una profunda desconfianza entre ambos bandos.

Queremos apoyar un estudio científico bien hecho. Si se lleva a cabo teniendo en cuenta las directrices de la OCDE y se comprueba que hay peligros con un producto en particular, entonces el público lo entenderá”, dijo Huw Jones, científico investigador en el Instituto Rothamsted, el mayor centro de investigación de transgénicos de Gran Bretaña.

Oxana Sinitsyna, directora científica adjunta del Instituto de Investigación SYSIN de Ecología Humana y Salud Ambiental, que forma parte del Ministerio de Sanidad ruso, uno de los tres científicos que participarán en el proyecto Factor GMO, dijo: “La escala y el formato de esta investigación nos permitirá obtener un conjunto de datos objetivos y muy exhaustivos sobre el impacto en la salud de los organismos vivos de una dieta a largo plazo con transgénicos “.

Desde el punto de vista científico, el proyecto Factor GMO es muy ambicioso, lo que lo hace muy interesante, tanto para el público como para los científicos involucrados”.

Bruce Blumberg, otro miembro de la junta, profesor de Biología de la Universidad de California en Irvine, dijo: “Los cultivos resistentes a herbicidas están muy extendidos en Estados Unidos y el uso de herbicidas en estos cultivos ha aumentado mucho en los años que han pasado desde su introducción. Hay una notable falta de datos, de revisiones por pares sobre su seguridad, así como datos sobre la seguridad de los herbicidas con los que se tratan estos cultivos”.

En este estudio no tendrá ninguna participación la Industria Biotecnológica o el movimiento en contra de los transgénicos, dijo Sharoykina. “Los estudios integrales de seguridad científica sobre los transgénicos y sus pesticidas relacionados se vienen realizando desde hace mucho tiempo. Pero todos los estudios anteriores han generado controversias por diferentes razones; la elección de los animales, estudio estadístico insuficiente, la duración de las pruebas, los parámetros de investigación, y las conexiones de los investigadores con el movimiento contra los transgénicos o la Industria Biotecnológica”.

Este estudio pretende remediar esta situación. Los organizadores del proyecto han considerado todos los puntos en desacuerdo y las desconfianzas que existen sobre el tema”. Agregó que las quejas no tendrán influencia en el proceso científico.

La mayor parte de los 25 millones de dólares ya han sido recaudados, dicen los organizadores, pero los nombres de los patrocinadores y los que financian el proyecto no se darán a conocer hasta que se inicie el estudio, que será el próximo año.

Fiorella Belpoggi, especialista en cáncer del Instituto Ramazzini de Italia, miembro del equipo de investigación, dijo: “No se trata de un estudio contra los transgénicos. Tratamos de ser neutrales. No sabemos si son buenos o malos. Tal vez en un futuro sea una defensora de Monsanto. Pero quiero saber lo que la Ciencia tiene que decir sobre esto”.

El experimento se llevará a cabo en Europa Occidental y en Rusia, y fue recibido con cautela por los escépticos y los defensores de los transgénicos. Monsanto no ha respondido a la invitación para realizar una entrevista.

Karl Haro von Mogel, un genetista que participa en investigación pública en Madison, dijo en el sitio web Biofortified: “Si se lleva a cabo el estudio y se publica en una revista revisada por pares, se puede hacer una importante contribución a la literatura científica existente. Se puede decir que nunca se ha llevado a cabo un estudio científico tan amplio para dar respuesta a la seguridad para la salud humana de los alimentos transgénicos. El estudio no se había hecho hasta ahora, lo que supone poner el carro delante de los bueyes”.

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Doug Parr, Jefe científico de Greenpeace Reino Unido, dijo: “Todavía hay incertidumbre científica respecto a los cultivos transgénicos, sobre sus efectos en el medio ambiente y la salud de los consumidores, sobre todo a largo plazo. Si es un estudio bien diseñado, un estudio transparente y responsable, entonces podría ayudar a llenar algunas de las principales lagunas en nuestros conocimientos sobre los impactos en la salud del maíz transgénico resistente al glifosato y del glifosato”.

Peter Melchett, director de política de Soil Association, dijo: “Doy la bienvenida a este proyecto de investigación. Es un fraude el que no se haya realizado un estudio científico como este con anterioridad”.

Nos pusimos en contacto con Monsanto para conocer sus impresiones, pero no ha respondido. Dice que millones de personas han consumido grandes cantidades de alimentos transgénicos y no se han observado efectos nocivos.

El anuncio de esta investigación llega en un momento en el que los activistas contra los transgénicos del Reino Unido han entregado una carta en Downing Street, firmada por grupos estadounidenses, que representan a más de 50 millones de personas, así como algunas personalidades: Susan Sarandon, Daryl Hannah y Robert Kennedy. En la carta se advierte que el cultivo intensivo de transgénicos ha causado grandes problemas ambientales en Estados Unidos.

Los cultivos transgénicos no han cumplido con las promesas que se hicieron de aumentar los rendimientos y los ingresos, disminuyendo el uso de pesticidas. De hecho, ha ocurrido lo contrario: aumento de los costes, mayores que los cultivos convencionales, mayor uso de pesticidas, un 24% más que los cultivos no transgénicos”, se dice en la carta entregada por el exMinistro de Medio Ambiente, Michael Meacher y el tory MP Zac Goldsmith.

El pasado martes, los eurodiputados votaron a favor de permitir que los países que integran la UE puedan prohibir el cultivo de los transgénicos en su suelo por motivos ambientales.

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Procedencia del artículo:

http://www.theguardian.com/environment/2014/nov/11/largest-international-study-into-safety-of-gm-food-launched-by-russian-ngo

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TTIP, primer día

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Este nuevo vídeo contra el TTIP, el Tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos, muestra las amenazas que se ciernen sobre el trabajo, los servicios públicos, nuestra alimentación, la destrucción del suelo… Ha sido producido por Agir pour la Paix de Bélgica.

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