En los restaurantes del Parlamento del Reino Unido están prohibidos los alimentos transgénicos en el menú

GMWatch, 21 de junio de 2013

Esta semana, el Secretario de Alimentación y Agricultura, Owen Paterson, inició una campaña de propaganda para fomentar la aceptación de los cultivos transgénicos… Sin embargo, sus señorías han prohibido los alimentos transgénicos en los menús que se sirven en los restaurantes del Parlamento británico, mientras que sus afirmaciones sobre el arroz transgénico resultaron ser falsas.

Por Sean Poulter, 21 de junio de 2013

Daily Mail

Imagen: Guirilandia.com
Imagen: Guirilandia.com

Los alimentos transgénicos están prohibidos en los restaurantes del Parlamento británico, pese a las afirmaciones del Gobierno de que probablemente sean más seguros que otros alimentos.

Los Ministros del Gobierno están exigiendo a las familias que abandonen ese recelo hacía los alimentos modificados genéticamente, sin embargo, los prohíben en sus platos.

Esta semana, el Secretario de Alimentación y Agricultura, Owen Paterson, lanzó una campaña propagandística para fomentar en consumo de los alimentos y cultivos transgénicos. [http://www.biofortified.org/2013/06/paterson-speech-uk-must-lead-the-world-in-gm-crops/]

En su discurso de presentación de la campaña, soltó afirmaciones como que unos siete millones de niños de Asia Oriental podrían haberse salvado de la ceguera o de la muerte en los últimos 15 años si se hubiesen abierto las puertas al cultivo del arroz dorado, un arroz transgénico.

Sin embargo, hemos sabido que, por un lado, no quieren transgénicos en sus alimentos, y, por otro, que las afirmaciones sobre el arroz dorado son falsas. El servicio de catering de la Cámara de los Comunes ha confirmado la prohibición de incluir ingredientes modificados genéticamente, una prohibición que se remonta al año 1998, como una cuestión planteada por el cliente:

En coherencia con la política de suministros, el Servicio de Catering de la Cámara de los Comunes evita, en la medida de lo posible, la adquisición de alimentos que contengan organismos modificados genéticamente.

Como parte del proceso de licitación, los proveedores de alimentos practican una política estricta para restringir los transgénicos y deben dar garantías de que los bienes suministrados están libres de materiales modificados genéticamente.

La decisión de evitar los transgénicos es una cuestión que ha sido elegida por el cliente”.

Paterson se ha erigido a sí mismo como el principal propagandista de los llamados alimentos Frankenstein, sin embargo, no es capaz de convencer a sus compañeros diputados a que los acepten en sus restaurantes.

Frente a su hipócrita actuación parecen decir a la gente: “hacer lo que digo, no lo hago”.

En declaraciones realizadas a principios de esta semana, el señor Paterson dijo: “El uso de esta precisa tecnología y un mayor control por parte de las agencias de regulación, probablemente hace de los organismos modificados genéticamente más seguros que los alimentos convencionales.

No se ha confirmado ningún caso de efectos negativos sobre la salud humana. Se llevan comiendo desde hace mucho tiempo, y ni un solo caso me ha llamado la atención”.

El argumento más poderoso esgrimido por el Sr. Paterson para la aceptación de los transgénicos es el caso del arroz dorado, que ha sido modificado genéticamente para aumentar los niveles de beta caroteno y vitamina A, que ayudan en la protección de la vista.

En los últimos 15 años, a pesar de que se han ofrecido semillas de forma gratuita a quien las necesitase, todo intento por implantar el arroz dorado se ha visto frustrado.

Durante este período 7 millones de niños se han quedado ciegos o han muerto”.

En primer lugar, estas semillas no se han ofrecido de forma gratuita a las comunidades de Asia Oriental, porque todavía no han pasado un control de seguridad para permitir su cultivo y comercialización. Tampoco se han llevado a cabo pruebas para determinar si contienen los suficientes nutrientes para mejorar la vista de los niños, y mucho menos para salvar la vida de millones de niños.

El Arroz Dorado no ha estado disponible ni para agricultores ni consumidores en los últimos 15 años, y sólo se están realizando ensayos de cultivo en las Filipinas. Si estos resultan favorables, este arroz se venderá con fines lucrativos como cualquier otro producto agrícola, no de forma gratuita.

El Instituto Internacional de Investigación del Arroz ha emitido una declaración en la que deja claro que las afirmaciones del Sr. Paterson de que el arroz dorado podría haber impedido la ceguera o la muerte de millones de niños en los últimos 15 años, son falsas.

Aún no se ha determinado si el consumo diario del arroz dorado proporciona mayor cantidad de vitamina A a las personas que presentan deficiencia, que podría reducir las condiciones relacionadas con la aparición de la ceguera nocturna”.

También dijo que se necesitan más pruebas para determinar si el arroz es realmente útil, pero este proceso todavía podría llevar dos años más.

Canal 4 de News Blog FatCheck concluyó:”El Sr. Paterson está engañando: no ha habido ningún intento por distribuir el arroz dorado de forma gratuita. Lo que se dice es que costaría lo mismo que el arroz convencional.

A continuación afirma que 7 millones de niños han perdido la vista o han muerto como resultado de los intentos frustrados por aprobarlo. Es una extrapolación amplia e imprecisa”.

Un portavoz del Departamento del Sr. Paterson. DEFRA, dijo: “No hemos hecho nada más que empezar el debate sobre los beneficios potenciales de la utilización de los productos transgénicos en el Reino Unido.

Otros Gobiernos no permitirían la utilización de estas tecnologías si no se reconociesen sus beneficios económicos, ambientales y de salud pública”.

http://www.gmwatch.org/index.php?option=com_content&view=article&id=14934:gm-food-off-the-menu-in-uk-parliaments-restaurants

Otras noticias relacionadas:

http://www.elconfidencial.com/espana/2013/06/02/ruta-por-las-comidas-subvencionadas-de-los-diputados-espanoles-122122/

—-

Documentos adjuntos:

http://www.elconfidencial.com/archivos/ec/2013052765cafeteria.pdf

—-