Produciendo trabajadores dóciles

por Kim Petersen / 22 de febrero 2011

Recursos Humanos es la segunda película escrita y dirigida por Scott Noble. Es un título apropiado, porque presenta a los seres humanos como recursos para las empresas, es decir, para ser explotados con fines lucrativos. La película narra toda una serie de experimentos de condicionamiento psicológico en el terreno de la educación, así como experimentación para el control de la mente.

Recursos Humanos se inicia con la investigación del comportamiento animal, en ratas y perros, cuyo comportamiento podría ser el de una paloma. Los conductistas John B. Watson y B.F.Skinner realizaron experimentos para comprobar el comportamiento de los seres humanos.

La experimentación humana se hizo aún más siniestra, con el énfasis puesto en la eugenesia, al considerar la noción de razas superiores e inferiores. La Academia estuvo muy involucrada en esta corriente, tal y como se señala en el documental, y en los niveles más altos del Gobierno, como el presidente Calvin Coolidge, que apoyó la nociones eugenistas. Algunas Corporaciones han financiado investigaciones, como los Rockefeller, que han “jugado un papel especialmente tortuoso”, según dijo el historiador Sharon Smith.

Rebecca Lemov, autora de El mundo como un laboratorio, dijo que la generosidad de los Rockefeller ha hecho que los proyectos de Ciencias Sociales sean los más financiados de la Historia.

El Taylorismo y el desempoderamiento de los trabajadores

A pesar de que el filósofo Adam Smith ya advirtiese contra la división del trabajo, otro hombre, Frederick Taylor, mostró su desacuerdo: había que atomizar las tareas del trabajo. El objetivo era establecer unos tiempos para que los trabajadores realizasen una determinada tarea. Esto aumentó la eficiencia, pero trajo en contra una menor cualificación del trabajador y su desempoderamiento.

La mano de obra cualificada se vio socavada debido a la atomización de las tareas, teniendo como resultado una pérdida de poder y control por parte de los trabajadores cualificados. El ejemplo típico es la cadena de montaje de las empresas de Henry Ford, en las que se consolidó el control jerárquico.

En el documental Recursos Humanos a esto lo llaman deshumanización.

El trabajo no tendría por qué ser deshumanizante. En Recursos Humanos se entrevista a Michael Albert y a Robin Hahnel, que propugnan una economía participativa. Albert dice que las corporaciones son algo patológico (1). La patología estaría en la ambición de obtener ganancias sin preocuparse ni de las personas ni del medio ambiente. En la Economía Participativa el trabajo es igualitario.

Paraójicamente, el líder bolchevique Vladimir Lenin apoyó la dirección científica del Taylorismo, aunque fuera rechazado por los trabajadores. En Recursos Humanos se cita a Lenin: “El Socialismo no es más que el monopolio capitalista del Estado”. Si este fuese el caso, entonces el Estado se habría limitado simplemente a sustituir a la empresa en el sistema económico, y el estribillo marxista de una dictadura del proletariado se convierte en un eslogan sin sentido.

En Recursos Humanos se sostiene que Lenin y Trotski destruyeron las instituciones socialistas y libraron una batalla contra el anarquismo. Obligaron a la Industrialización, lo que llevó al Totalitarismo.

Por lo tanto, argumenta el profesor anarquista Noam Chomsky que el término socialismo quedó degradado.

Mijaíl Bakunin, un adversario anarquista del comunismo autoritario, ya previó los peligros del Estado. Por lo tanto, los sistemas políticos jerárquicos se afianzaron en todo el mundo.

El politólogo Stephen M. Sacks, habla de los experimentos de Hawthorne, en los que se analizó el trabajo y la satisfacción del trabajador: tener discusiones con los trabajadores, independientemente de si sus peticiones fueran tenidas en cuenta o no, aumentó la productividad. Pero Sacks dice que esto no tiene por qué ser así. El lugar de trabajo puede democratizarse.

¿Por qué no puede existir un sistema económico racional con una economía participativa?

La educación de los trabajadores

El educador John Taylor Gatto, autor de Dumbing Us Down, ilustra cómo el Sistema Educativo hace a la gente incapaz de pensar en el contexto. Al principio, dice, la escolaridad obligatoria se hizo en contra de los padres ( que luchaban por el control), pero fue ejecutada por el Estado.

Las Empresas, sin embargo, temen al trabajador educado, y los estudiantes se convirtieron en “herramientas obedientes”.

El teórico de la educación Alfie Kohn destacó la escasez de pensamiento crítico y su debilitamiento forzoso. Argumenta en contra de la competencia porque:

1.- causa una pérdida del interés por el aprendizaje, es decir, ya no se realiza un aprendizaje por aprender más.

2.- lleva a un pensamiento más superficial.

3.- lleva a los estudiantes a elegir tareas más fáciles ( la opción más lógica).

La competencia, dice Kohn, socava el carácter y destruye las relaciones. Señala el investigador que la competencia no es necesaria para la excelencia y por el contrario impide la excelencia en la mayor parte de las tareas. La competencia interrumpe la resolución de las tareas más difíciles y la resolución de los problema: “La excelencia tira en un sentido y la competencia en otro”.

Si el sistema se basa en la competencia, entonces debe haber ganadores y perdedores en la competencia. ¿Qué significa esto para la sociedad?

Los orígenes de la violencia

Scott Noble analiza las causas de la violencia. Vuelve de nuevo a la psicología conductista (que realmente no tiene mucha influencia en la psicología contemporánea) y la hipótesis frustración-agresión, que establece que la frustración en las personas por el logro de sus justas recompensas conduce a la agresión.

Recursos Humanos presenta el odio desenfrenado hacia los demás en la sociedad estadounidense, y que es difundido por los medios de comunicación. El historiador Howard Zinn, en una de sus últimas entrevistas, vio una intencionalidad en el diseño, el odio a los demás como chivo expiatorio (desviando la ira hacia los demás entonces el Sistema puede perpetuarse).

El antropólogo Elliot Leyton, va más allá diciendo que el Sistema es parcialmente responsable de los asesinatos en masa. Vio a los asesinos múltiples como “individuos alienados.. que representan temas culturales centrales, siendo ignorados en las Instituciones Gubernamentales”.

Los Gobiernos, dice Leyton, se centran mucho en el control de los ciudadanos que en los asesinos en masa: “Los Gobiernos y son políticos son las principales causas de mortalidad”. El Estado es un asesino de masas.

En Recursos Humanos se sostiene que el moderno entrenamiento militar es lo que mejor describe la hipótesis frustración-agresión. Los militares canalizan la frustración mediante el odio y el miedo dentro de un grupo.

El miedo se utiliza para manipular el comportamiento humano.

Experimentación del control de la mente

El proyecto de la CIA MKULTRA para el control mental pretende “que no exista ninguna pretensión moral, lo que lleva a la búsqueda del Santo Grial de la Ingeniería Social: el completo control, un ser humano completamente obediente”.

Entre estos proyectos se incluyen el proyecto Alcachofa (Artichoke), Bluebird, MKULTRA (suero de la verdad, lavado mental). Desde 1973 estos proyectos se mantienen en secreto.

Bajo lo auspicios del Gobierno, los militares y la CIA, el mundo académico (Universidades y Profesorado), se han aplicado drogas, electroshock, cirugía cerebral, manipulación mediante sonidos y otra serie de experimentos llevados a cabo en animales, pacientes, soldados, ciudadanos, e incluso niños “ cobaya involuntarios”. Entre los resultados se presentan psicosis y muerte. Las compensaciones por las consecuencias se rechazan en muchos casos.

El psiquiatra Colin Ross dice que las autoridades suelen negar la experimentación humana, o bien dan una justificación: en el caso de los niños utilizados en experimentos de control mental, la Seguridad Nacional se ofreció como justificación”.

MKULTRA fue considerada un fracaso, excepto lo que produjo Kubark, que en esencia detalla una experimentación basado en privaciones, estrés, descargas eléctricas, es decir, todo un manual de tortura. Todas estas técnicas han sido utilizadas por los soldados estadounidenses en Abu Ghraib, mostrando vídeos de una tremenda crueldad.

¿Cómo es que los seres humanos podemos vivir en un sistema que los somete a una peligrosa experimentación? ¿Cómo se puede permitir que un país aterrorice a personas de otros países en una llamada “guerra contra el terror”?

En Recursos Humanos se señala a la TV como una programación basada en el miedo, que se hace real. La TV entretiene, conduciendo a la pasividad y sugestionando a las personas.

La eugenesia es la base de Recursos Humanos. Sin embargo, se está aprendiendo una capacidad para la crueldad, incluso por aquellos que se podría considerar como superiores: gestores, políticos, mandos militares y los médicos.

Recursos Humanos es otro excelente documental de Scott Noble, un documental que debe hacer pensar a todas las personas que se cuestionan la naturaleza de la sociedad en la que viven, a quien las autoridades sirven, y aún más, ¿debería la sociedad tener autoridades, y existir como una jerarquía? La película nos lleva a preguntarnos a quién debemos temer: a las autoridades que persiguen el desarrollo de armas de destrucción masiva, que desarrollan y aplican la tortura, que utilizan a sus propias ciudadanos como conejillos de indios involuntarios. ¿Quién es el verdadero terrorista? ¿Quién es el verdadero enemigo?

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(1). La tesis de otro buen documental, La Corporación.

Kim Petersen es coeditor de Dissidentvoice. Se puede contactar con él en: kim@dissidentvoice.org

http://dissidentvoice.org/2011/02/producing-tractable-humans-human-resources/