Una Trinidad nada santa: médicos, dentistas y abogados

Por Joe Tittiger

Bienvenidos a los Estados Unidos…. la capital del doblepensar orwelliano:

LA GUERRA ES LA PAZ

LA LIBERTAD ES ESCLAVITUD

LA IGNORANCIA ES LA FUERZA

y a estas tres consignas del Partido en 1984 de Orwell, me gustaría añadir una cuarta:

LA LIBRE EMPRESA ES EL MONOPOLIO

(o el monopolio la libre empresa)

El casi monopolio de los Reyes Magos en el reparto de juguetes

Como la mayor parte de los estadounidenses que han pasado por los centros de adoctrinamiento del Estado*, eso que llamamos educación pública, es muy probable que tenga una idea inexacta de lo que es un monopolio. En primer lugar, en un mercado libre no puede existir un monopolio. En un mercado libre usted siempre dispone de varias alternativas. Los monopolios sólo existen cuando son creados por el Estado, interfiriendo en el mercado libre. La mayoría estará de acuerdo en que el primer Servicio de Correos de los Estados Unidos y sus autoridades locales son monopolios creados por el Estado. La verdad es que estamos rodeados por decenas de gobiernos que crean monopolios a los cuales los estadounidenses designan con el erróneo nombre de “libre empresa”. Lo contrario también es cierto. Hay muchos ejemplos de libre empresa a los que la gente identifica como monopolios.

Por ejemplo, las leyes antimonopolio se promulgaron originariamente como una forma de atacar a la oposición política, así como pretender crear monopolios reales y distraer a la opinión pública para atacar a empresas que no lo eran. En otras palabras, las leyes antimonopolio son un muro de protección que garantiza la continuidad de los monopolios a cargo de los oligarcas, que echan sus cadenas sobre nuestra sociedad.

Hay literalmente docenas de empresas que los estadounidenses se refieren a ellas como empresas libres aunque en realidad son monopolios, que el Estado mantiene al declarar ilegal un derecho reconocido ya hace 700 años: el derecho que cada persona tiene de recabar los servicios de cualquiera otra y contratar con ella los términos de dicho servicio. Las tres empresas que de modo más flagrante violan este Derecho inalienable de contrato al que me refiero es una Trinidad profana: médicos, dentistas y abogados.

Se viola de un Derecho natural a la opinión pública estadounidense bajo el pretexto de “nos protegen”

La gente probablemente no es consciente de que fue una familia de oligarcas, los Rockefeller, realizó una gran inversión en el petróleo y la industria farmacéutica, que casi sin ayuda redujo las facultades de medicina a su actual enfoque oficial: traficantes de pastillas, con la casi total exclusión de todo lo demás. Lo que se llama la AMA ( Asociación Médica Americana) es una organización dictatorial que impone un monopolio al pueblo de los Estados Unidos. Durante más de 70 años, el monopolio de AMA ha empleado la táctica del miedo y el amparo legal para inyectar a nuestros hijos con los vacunas timerosal (mercurio), aluminio y virus vivos de cáncer. Los médicos de AMA están lastimosamente educados en el campo de la nutrición y en lugar de ayudar a sus pacientes a evitar o curar enfermedades degenerativas, les venden medicamentos de alto coste que lo único que hacen es enmascarar los síntomas. No hay mayor paradigma de la competencia como competir contra los Rockefeller/AMA, pues quien así lo haga se verá acusado de crimen y encerrado en la cárcel.

Pero no están contentos con su actual monopolio y tratar de extenderlo por todo el mundo con un tratado de la ONU, lo que se conoce como el CODEX ALIMENTARIUS. En caso de establecerse en los Estados Unidos, será ilegal comprar todo lo que compita con el cártel de la droga médica. Por ejemplo, en algunas partes de Europa es un crimen comprar vitamina C sin receta médica y, aún así, sólo se proporciona contenidos muy bajos en vitamina C, lo que puede ser inútil a efectos terapéuticos.

Los dentistas no son mejores. Estos monopolios de la elite tienen unos precios para sus servicios que están fuera del alcance de la mayoría de los trabajadores. No pueden obtener algunos cuidados dentales debido a su precio artificialmente alto, que es una manera divertida de protegernos. Negarnos el derecho a establecer un contrato con otro por un servicio para “protegernos de nosotros mismos”, es un razonamiento de locura. ¿Pero por qué la gente no ve esto? ¿ Poner fluoruro en el agua o empastes con amalgama de mercurio, no estará respaldado por estos?

Cucarachas en el Tribunal

Que Dios haya preparado un lugar especial en el Infierno para los abogados es mi mayor esperanza. Estas cucarachas han infectado las legislaturas a todos los niveles para redactar leyes que son incomprensibles para el hombre común, criminalizando todos los derechos dados por Dios, y son tan numerosas que un ejército de exterminadores no podría ponerse al día con ellas. Participan de un sistema donde no está permitido invocar a la Constitución como defensa ante un Tribunal Penal, en los procesos civiles y en los asuntos internos, negando así un juicio ante jurado o un proceso apropiado. Sobornan de forma rutinaria a las mujeres que quieren divorciarse, obteniendo una protección injustificada en contra de sus maridos. Y cuando no pueden evitar un juicio con jurado, no dicen nada cuando los jueces les dicen a los miembros del jurado que han de juzgar los hechos pero no la ley. Setecientos años de jurisprudencia y de varias decisiones de la Corte Suprema hablan claramente de este asunto: los jurados han de juzgan los hechos y la ley.

Para colmo de males, al igual que con los dentistas, convierten en delito la contratación del servicio en otro lugar cuando no puede pagar sus servicios de inferior calidad. ¿ Cómo puede haber delito si no hay una víctima? ¿No es premisa fundamental que la ley necesita de una víctima para que se produzca un crimen?

Si la FTC ( Comisión Federal de Comercio) actuase de manera legítima y mirare por los intereses del pueblo estadounidense, iniciaría de forma inmediata un procedimiento antimonopolio en contra de la AMA, ADA, y los colegios de abogados, de todos los monopolios que de verdad lo son.

No se deje engañar pensando que porque haya más de un médico o un abogado ya no se trata de un monopolio. El que define un monopolio es el Estado que interfiere en el derecho divino a la libertad de contrato y elección” — Thomas Jefferson

http://healthmaven.blogspot.com/2010/12/unholy-trinity-doctors-dentists-and.html

* Nota del traductor: En el texto traducido he empleado el término Estado en lugar de Gobierno, por entender más acertada  aquella palabra. Pero quien no esté de acuerdo con este cambio, puede mantener el otro.

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