700 civiles muertos en Pakistán por el bombardeo de aviones no tripulados

Según los datos publicados en Islamabad esta semana por los funcionarios, el bombardeo de los aviones del ejército de EE.UU desde el inicio del mandato de Obama, hace un año, han matado a más de 700 civiles paquistaníes. La escalada en la guerra AfPak de Washintong traerá como consecuencia mayor número de personas muertas durante este año 2010.

Drones en Pakistán- bombardeos sin salir de casa

El lunes, el diario paquistaní Dawn publicaba la noticia de un ataque con misiles Hellfire en una aldea cerca de la frontera afgana.

El misil mató a un profesor pakistaní y a su hijo de nueve años, dejando los cadáveres sepultados bajo los escombros de su casa. Según un informe de la inteligencia de los EE.UU, la casa del maestro había sido el blanco de un ataque Predator teledirigido, ya que los informes decían que el lugar era frecuentado por militantes.

¿Quién proporciona estos informes? ¿Cómo se han verificado? ¿Hubo algún indicio de que el maestro, o su hijo, participaran en actividades sospechosas de militancia?

El gobierno de Estados Unidos y la CIA, son reacios a dar respuestas. Así se afirma la reputación de Asesinato Inc. (Murder Inc.) de la Agencia de Inteligencia.

Washintong, la CIA y el Pentágono han reivindicado el derecho ilimitado para llevar a cabo ejecuciones extrajudiciales, donde les parezca, sin ninguna justificación, sin evidencias. Esta práctica criminal ya utilizada por la administración Bush en nombre de la guerra internacional contra el terrorismo se ha intensificado con Obama.

Durante el año pasado, los drones (aviones no tripulados) americanos dispararon hasta 44 veces contra zonas tribales en el oeste de Pakistán, es decir, el doble de ataques aéreos de los realizados durante los últimos años de la administración Bush. Según las estadísticas elaboradas por los funcionarios del gobierno de Pakistán. Dawn informó que los ataques con misiles han logrado matar a 5 altos dirigentes de Al Qaeda o los talibanes, pero causando la muerte de 708 civiles inocentes.

Por cada terrorista de Al Qaeda o lo talibanes asesinados por los drones de EE.UU, 140 paquistaníes inocentes han perdido la vida”, informó el periódico. “Más del 90% de los muertos en ataques con misiles son civiles”, afirmaron las autoridades.

El periódico citó como una de las pocas operaciones que terminaron con “éxito” de vehículos no tripulados fue el ataque con misiles contra el líder talibán Baitullak Mehsud y su esposa, el 5 de agosto de 2009. Sin embargo, el periodista de investigación Jane Meyer, del The New Yorker, dijo que la CIA había necesitado 16 años y 9 meses de ataques con misiles para acabar con su vida. Los ataques anteriores habían matado a 321 civiles, aterrorizando con ellos en toda la región.

Dawn dice que la CIA mantiene en secreto su programa de drones y no proporciona información sobre el número y la identidad de las personas que mata. Citando a fuentes anónimas del servicio de inteligencia ( y portavoces del Ejército de Afganistán), siempre dicen que todos los muertos por los ataques de aviones eran militantes. Sólo cuando se descubren mujeres y niños, procedentes de remotas regiones tribales, no pueden aducir la misma razón.

mayoría de los ataques se han realizado por la información obtenida supuestamente por miembros de las tribus paquistaníes y afganas, que espían para las fuerzas de EE.UU en Afganistán”, dice el artículo de Dawn.


El atentado suicida la semana pasado que mató a siete agentes de la CIA y a un agente del servicio de inteligencia jornada en la base de Operaciones Chapman, al este de Afganistán, ha demostrado en qué media estas informaciones son fiables. La Base Chapman ha estado involucrada en la selección de objetivos para los vehículos aéreos no tripulados, Predator. El kamikaze, considerado como uno de los más fiables informadores, les había transmitido falsas informaciones antes de reunirlos para matarlos.

La campaña de drones en Pakistán es una práctica ya larga de asesinatos selectivos y asesinatos en masa, llevados a cabo contra el pueblo de un país con el que EE.UU ni siquiera está en guerra. Representa el máximo exponente de una guerra imperialista y reaccionaria la agresión militar estadounidense en Asia Central y el Golfo Pérsico.

Los funcionarios de la CIA y mercenarios se sientan  frente a sus pantallas en Langley, Virginia, y usando los mandos a distancia envían misiles contra las casas de los habitantes de Pakistán. Después de haber dedicado el día en matar hombres, mujeres y niños ubicados a más de 11.000 kilómetros de distancia, regresan a sus casas a ver y comer con sus familias.

El secreto mejor guardado por la CIA, unido a la prohibición del régimen paquistaní, es el de que los medios puedan entrar en las zonas tribales, de modo que estas matanzas están siendo ocultadas al pueblo norteamericano. O en todo caso, se presentan en nombre de la lucha contra el terrorismo.

Teniendo en cuanta la terrible ecuación proporcionado por el diario Dawn en su artículo, la de 140 civiles muertos por los misiles lanzados desde un avión teledirigido Predator por cada sospechoso de ser un terrorista,  los 44 ataques con misiles del año pasado no han servido para detener el terrorismo. Más bien han dado razones a miles o decenas de miles de personas para atacar a los EE.UU como venganza por la muerte de su familiares, amigos o vecinos.

Los ataques son parte de la explosión militarista de los EE.UU, que tiene unos objetivos distintos a los de garantizar la seguridad de la población de EE.UU. Está impulsada por la crisis del capitalismo estadounidense y el intento de la clase dominante para resolver esta crisis por medios militares, imponiendo la hegemonía en regiones estratégicas con ricos recursos energéticos del Golfo Pérsico y Asia Central.

Pero las más de 700 víctimas mortales de los aviones de Obama causados el año pasado, son sólo el comienzo. Bajo la andanada militar propuesta por su administración, los funcionarios estadounidenses han pedido al gobierno de Pakistán que lance una ofensiva para eliminar el apoyo de los afganos a la ocupación liderada por EE.UU. Si Islamabad no toma rápidamente una decisión, los Estados Unidos actuarán de forma unilateral, quizás bombardeando la ciudad de Quetta, que tiene más de un millón de habitantes, donde dicen que supuestamente están refugiados los líderes talibanes.

Esto desacredita al gobierno paquistaní, que se hace cómplice de Washintong y amenaza con esta actitud con desencadenar una guerra civil, en un país con armas nucleares y podría desestabilizar a toda la región.

El ejército y los servicios de inteligencia han adoptado los drones como una respuesta tecnológica a una guerra a la que se oponen la mayor parte de los estadounidenses. Los muertos y los heridos son ocultados a la opinión pública.

Por Par Bill Van Auken

Fuente: InternationalNews

Traducción: Zenón